martes, 1 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 1 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    13:1-9

Luc 13:1 En esos días, le informaron a Jesús que Pilato había asesinado a varias personas de Galilea mientras ofrecían sacrificios en el templo.
Luc 13:2 «¿Piensan que esos galileos eran peores pecadores que todas las demás personas de Galilea? —preguntó Jesús —. ¿Por eso sufrieron?
Luc 13:3 ¡De ninguna manera! Y ustedes también perecerán a menos que se arrepientan de sus pecados y vuelvan a Dios.
Luc 13:4 ¿Y qué piensan de los dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé les cayó encima? ¿Acaso eran los peores pecadores de Jerusalén?
Luc 13:5 No, y les digo de nuevo, a menos que se arrepientan, ustedes también perecerán».
Luc 13:6 Luego Jesús les contó la siguiente historia: «Un hombre plantó una higuera en su jardín, y regresó varias veces para ver si había dado algún fruto, pero siempre quedaba decepcionado.
Luc 13:7 Finalmente le dijo al jardinero: “Llevo tres años esperando, ¡y no ha producido ni un solo higo! Córtala, sólo ocupa espacio en mi jardín”.
Luc 13:8 »El jardinero respondió: “Señor, dale otra oportunidad. Déjala un año más, y le daré un cuidado especial y mucho fertilizante.
Luc 13:9 Si el año próximo da higos, bien. Si no, entonces puedes cortarla».






1 TIMOTEO 1:1-11

1Ti 1:1 Yo, Pablo, apóstol de Cristo Jesús, nombrado por mandato de Dios nuestro Salvador y de Cristo Jesús, quien nos da esperanza,
1Ti 1:2 le escribo esta carta a Timoteo, mi verdadero hijo en la fe. Que Dios Padre y Cristo Jesús nuestro Señor te den gracia, misericordia y paz.
1Ti 1:3 Cuando partí hacia Macedonia, te rogué que te quedaras ahí en Éfeso y que pararas a esas personas cuyas enseñanzas son contrarias a la verdad.
1Ti 1:4 No dejes que pierdan el tiempo en debates interminables sobre mitos y linajes espirituales. Esto sólo conduce a especulaciones sin sentido alguno,* que no ayudan a que la gente lleve una vida de fe en Dios.*
1Ti 1:5 El propósito de mi instrucción es que todos los creyentes sean llenos del amor que brota de un corazón puro, de una conciencia limpia y de una fe genuina.
1Ti 1:6 Pero algunos no lo entendieron. Se desviaron de estas cosas y pasan el tiempo en debates sin sentido.
1Ti 1:7 Quieren ser reconocidos como maestros de la ley de Moisés, pero no tienen ni idea de lo que están diciendo a pesar de que hablan con mucha seguridad.
1Ti 1:8 Nosotros sabemos que la ley es buena cuando se usa correctamente.
1Ti 1:9 Pues la ley no fue diseñada para la gente que hace lo correcto. Es para los transgresores y rebeldes, para los desobedientes a Dios y los pecadores, para quienes no consideran nada sagrado y que profanan lo que es santo, para quienes matan a su padre o a su madre, o cometen otros homicidios.
1Ti 1:10 La ley es para los que cometen inmoralidades sexuales o los que practican la homosexualidad o los traficantes de esclavos,* los mentirosos, los que no cumplen sus promesas o los que hacen cualquier otra cosa que contradiga la sana enseñanza
1Ti 1:11 que proviene de la gloriosa Buena Noticia, que me confió nuestro bendito Dios.






PROVERBIOS 1

Pro 1:1 Estos son los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.
Pro 1:2 El propósito de los proverbios es enseñar sabiduría y disciplina, y ayudar a las personas a comprender la inteligencia de los sabios.
Pro 1:3 Su propósito es enseñarles a vivir una vida disciplinada y exitosa, y ayudarles a hacer lo que es correcto, justo e imparcial.
Pro 1:4 Estos proverbios darán inteligencia al ingenuo, conocimiento y discernimiento al joven.
Pro 1:5 Que el sabio escuche estos proverbios y se haga aún más sabio. Que los que tienen entendimiento reciban dirección
Pro 1:6 al estudiar el significado de estos proverbios y estas parábolas, las palabras de los sabios y sus enigmas.
Pro 1:7 El temor del SEÑOR es la base del verdadero conocimiento, pero los necios desprecian la sabiduría y la disciplina.
Pro 1:8 Hijo mío, presta atención cuando tu padre te corrige; no descuides la instrucción de tu madre.
Pro 1:9 Lo que aprendas de ellos te coronará de gracia y será como un collar de honor alrededor de tu cuello.
Pro 1:10 Hijo mío, si los pecadores quieren engatusarte, ¡dales la espalda!
Pro 1:11 Quizás te digan: «Ven con nosotros. ¡Escondámonos y matemos a alguien! ¡Vamos a emboscar a los inocentes, sólo para divertirnos!
Pro 1:12 Vamos a tragarlos vivos, como lo hace la tumba;* vamos a tragarlos enteros, como a quienes descienden a la fosa de la muerte.
Pro 1:13 ¡Piensa en todas las grandes cosas que conseguiremos! Llenaremos nuestras casas con todo lo robado.
Pro 1:14 Ven, únete a nosotros; entre todos compartiremos el botín».
Pro 1:15 ¡Hijo mío, no vayas con ellos! Mantente alejado de sus caminos.
Pro 1:16 Ellos corren a cometer malas acciones; van de prisa a matar.
Pro 1:17 Si un pájaro ve que le tienden una trampa, sabe que tiene que alejarse.
Pro 1:18 En cambio esa gente se tiende una emboscada a sí misma, pareciera que busca su propia muerte.
Pro 1:19 Así terminan todos los que codician el dinero; esa codicia les roba la vida.
Pro 1:20 La sabiduría hace oír su voz en las calles; clama en la plaza pública.
Pro 1:21 La sabiduría clama a los que están reunidos frente a la entrada de la ciudad y a las multitudes por la calle principal:
Pro 1:22 «Simplones, ¿hasta cuándo insistirán en su ignorancia? Burlones, ¿hasta cuándo disfrutarán de sus burlas? Necios, ¿hasta cuándo odiarán el saber?
Pro 1:23 Vengan y escuchen mi consejo. Les abriré mi corazón y los haré sabios.
Pro 1:24 »Los llamé muy a menudo pero no quisieron venir; les tendí la mano pero no me hicieron caso.
Pro 1:25 No prestaron atención a mi consejo y rechazaron la corrección que les ofrecí.
Pro 1:26 ¡Por eso me reiré cuando tengan problemas! Me burlaré de ustedes cuando les llegue la desgracia,
Pro 1:27 cuando la calamidad caiga sobre ustedes como una tormenta, cuando el desastre los envuelva como un ciclón, y la angustia y la aflicción los abrumen.
Pro 1:28 »Entonces, cuando clamen por ayuda, no les responderé. Aunque me busquen con ansiedad, no me encontrarán.
Pro 1:29 Pues odiaron el conocimiento y decidieron no temer al SEÑOR.
Pro 1:30 Rechazaron mi consejo y no prestaron atención cuando los corregía.
Pro 1:31 Por lo tanto, tendrán que comer el fruto amargo de vivir a su manera y se ahogarán con sus propias intrigas.
Pro 1:32 Pues los simplones se apartan de mí hacia la muerte. Los necios son destruidos por su despreocupación.
Pro 1:33 En cambio, todos los que me escuchan vivirán en paz, tranquilos y sin temor del mal».

LECTURA PARA LA NOCHE

ESDRAS 1-2

Esd 1:1 En el primer año de Ciro, rey de Persia,* el SEÑOR cumplió la profecía que había dado por medio de Jeremías.* Movió el corazón de Ciro a poner por escrito el siguiente edicto y enviarlo a todo el reino:
Esd 1:2 «Esto dice Ciro, rey de Persia: »“El SEÑOR, Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra. Me encargó que le construya un templo en Jerusalén, que está en Judá.
Esd 1:3 Cualquiera que pertenezca a su pueblo puede ir a Jerusalén de Judá para reconstruir el templo del SEÑOR, Dios de Israel, quien vive en Jerusalén, ¡y que su Dios esté con ustedes!
Esd 1:4 En el lugar que se encuentre este remanente judío, que sus vecinos los ayuden con los gastos, dándoles plata y oro, provisiones para el viaje y animales, como también una ofrenda voluntaria para el templo de Dios en Jerusalén”».
Esd 1:5 Luego Dios movió el corazón de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de las tribus de Judá y de Benjamín, para que fueran a Jerusalén a reconstruir el templo del SEÑOR.
Esd 1:6 Todos los vecinos colaboraron, dándoles objetos de plata y de oro, provisiones para el viaje y animales. Les dieron muchos regalos valiosos además de todas las ofrendas voluntarias.
Esd 1:7 El propio rey Ciro sacó los objetos que el rey Nabucodonosor se había llevado del templo del SEÑOR en Jerusalén y había colocado en el templo de sus dioses.
Esd 1:8 Ciro le ordenó a Mitrídates, el tesorero de Persia, que contara esos artículos y se los entregara a Sesbasar, el líder de los desterrados que regresaban a Judá.*
Esd 1:9 La siguiente es una lista de los artículos que se devolvieron: tazones de oro 30 tazones de oro 30 tazones de plata 1000 recipientes de plata para quemar incienso* 29
Esd 1:10 copas de oro 30 copas de plata 410 otros artículos 1000
Esd 1:11 En total eran cinco mil cuatrocientos artículos de oro y de plata. Sesbasar los llevó todos consigo cuando los desterrados se fueron de Babilonia hacia Jerusalén.
Esd 2:1 Esta es la lista de los desterrados judíos de las provincias que regresaron de su cautiverio. El rey Nabucodonosor los había desterrado a Babilonia, pero ahora regresaron a Jerusalén y a las otras ciudades de Judá donde vivían originalmente.
Esd 2:2 Sus líderes fueron Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Seraías, Reelaías, Mardoqueo, Bilsán, Mispar, Bigvai, Rehum y Baana. Este es el total de los hombres de Israel que regresó del destierro:
Esd 2:3 la familia de Paros 2172
Esd 2:4 la familia de Sefatías 372
Esd 2:5 la familia de Ara 775
Esd 2:6 la familia de Pahat-moab (descendientes de Jesúa y Joab) 2812
Esd 2:7 la familia de Elam 1254
Esd 2:8 la familia de Zatu 945
Esd 2:9 la familia de Zacai 760
Esd 2:10 la familia de Bani 642
Esd 2:11 la familia de Bebai 623
Esd 2:12 la familia de Azgad 1222
Esd 2:13 la familia de Adonicam 666
Esd 2:14 la familia de Bigvai 2056
Esd 2:15 la familia de Adín 454
Esd 2:16 la familia de Ater (descendientes de Ezequías) 98
Esd 2:17 la familia de Bezai 323
Esd 2:18 la familia de Jora 112
Esd 2:19 la familia de Hasum 223
Esd 2:20 la familia de Gibar 95
Esd 2:21 la gente de Belén 123
Esd 2:22 la gente de Netofa 56
Esd 2:23 la gente de Anatot 128
Esd 2:24 la gente de Bet-azmavet* 42
Esd 2:25 la gente de Quiriat-jearim,* Cafira y Beerot 743
Esd 2:26 la gente de Ramá y Geba 621
Esd 2:27 la gente de Micmas 122
Esd 2:28 la gente de Betel y Hai 223
Esd 2:29 los ciudadanos de Nebo 52
Esd 2:30 los ciudadanos de Magbis 156
Esd 2:31 los ciudadanos de Elam Occidental* 1254
Esd 2:32 los ciudadanos de Harim 320
Esd 2:33 los ciudadanos de Lod, Hadid y Ono 725
Esd 2:34 los ciudadanos de Jericó 345
Esd 2:35 los ciudadanos de Senaa 3630
Esd 2:36 Estos son los sacerdotes que regresaron del destierro: la familia de Jedaías (por la línea genealógica de Jesúa) 973
Esd 2:37 la familia de Imer 1052
Esd 2:38 la familia de Pasur 1247
Esd 2:39 la familia de Harim 1017
Esd 2:40 Estos son los levitas que regresaron del destierro: la familia de Jesúa y la de Cadmiel (descendientes de Hodavías) 74
Esd 2:41 los cantores de la familia de Asaf 128
Esd 2:42 los porteros de las familias de Salum, Ater, Talmón, Acub, Hatita y Sobai 139
Esd 2:43 Regresaron del destierro los descendientes de estos sirvientes del templo: Ziha, Hasufa, Tabaot,
Esd 2:44 Queros, Siaha, Padón,
Esd 2:45 Lebana, Hagaba, Acub,
Esd 2:46 Hagab, Salmai,* Hanán,
Esd 2:47 Gidel, Gahar, Reaía,
Esd 2:48 Rezín, Necoda, Gazam,
Esd 2:49 Uza, Paseah, Besai,
Esd 2:50 Asena, Mehunim, Nefusim,
Esd 2:51 Bacbuc, Hacufa, Harhur,
Esd 2:52 Bazlut, Mehída, Harsa,
Esd 2:53 Barcos, Sísara, Tema,
Esd 2:54 Nezía y Hatifa.
Esd 2:55 Regresaron del destierro los descendientes de estos sirvientes del rey Salomón: Sotai, Hasoferet, Peruda,
Esd 2:56 Jaala, Darcón, Gidel,
Esd 2:57 Sefatías, Hatil, Poqueret-hazebaim y Ami.
Esd 2:58 En total, los sirvientes del templo y los descendientes de los sirvientes de Salomón fueron trescientas noventa y dos personas.
Esd 2:59 Otro grupo regresó en esos días de las ciudades de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Addán e Imer. Sin embargo, ni ellos ni sus familias pudieron demostrar que eran descendientes de Israel.
Esd 2:60 Ese grupo incluía a las familias de Delaía, Tobías y Necoda: un total de seiscientas cincuenta y dos personas.
Esd 2:61 También regresaron tres familias de sacerdotes: Habaía, Cos y Barzilai. (Este Barzilai se había casado con una mujer que era descendiente de Barzilai de Galaad y había tomado el nombre de la familia de ella).
Esd 2:62 Buscaron sus nombres en los registros genealógicos pero no los encontraron, así que no calificaron para servir como sacerdotes.
Esd 2:63 El gobernador les dijo que no comieran de la porción de los sacrificios que correspondía a los sacerdotes hasta que un sacerdote pudiera consultar al SEÑOR sobre ese asunto por medio del Urim y el Tumim, o sea, el sorteo sagrado.
Esd 2:64 Así que un total de cuarenta y dos mil trescientas sesenta personas regresaron a Judá,
Esd 2:65 además de siete mil trescientos treinta y siete sirvientes y doscientos cantores, tanto hombres como mujeres.
Esd 2:66 Llevaron consigo setecientos treinta y seis caballos, doscientas cuarenta y cinco mulas,
Esd 2:67 cuatrocientos treinta y cinco camellos y seis mil setecientos veinte burros.
Esd 2:68 Cuando llegaron al templo del SEÑOR en Jerusalén, algunos de los jefes de familia entregaron ofrendas voluntarias para a la reconstrucción del templo de Dios en su sitio original,
Esd 2:69 y cada jefe dio todo lo que pudo. El total de esas ofrendas fue seiscientas un mil monedas de oro,* tres mil kilos* de plata y cien túnicas para los sacerdotes.
Esd 2:70 Entonces los sacerdotes, los levitas, los cantores, los porteros, los sirvientes del templo y algunos miembros del pueblo se establecieron en aldeas cerca de Jerusalén. El resto de la gente regresó a sus respectivas ciudades por todo el territorio de Israel.

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