martes, 8 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 8 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    15:11-32

Luc 15:11 Para ilustrar mejor esa enseñanza, Jesús les contó la siguiente historia: «Un hombre tenía dos hijos.
Luc 15:12 El hijo menor le dijo al padre: “Quiero la parte de mi herencia ahora, antes de que mueras”. Entonces el padre accedió a dividir sus bienes entre sus dos hijos.
Luc 15:13 »Pocos días después, el hijo menor empacó sus pertenencias y se mudó a una tierra distante, donde derrochó todo su dinero en una vida desenfrenada.
Luc 15:14 Al mismo tiempo que se le acabó el dinero, hubo una gran hambruna en todo el país, y él comenzó a morirse de hambre.
Luc 15:15 Convenció a un agricultor local de que lo contratara, y el hombre lo envió al campo para que diera de comer a sus cerdos.
Luc 15:16 El joven llegó a tener tanta hambre que hasta las algarrobas con las que alimentaba a los cerdos le parecían buenas para comer. Pero nadie le dio nada.
Luc 15:17 »Cuando finalmente entró en razón, se dijo a sí mismo: “En casa, hasta los jornaleros tienen comida de sobra, ¡y aquí estoy yo, muriéndome de hambre!
Luc 15:18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
Luc 15:19 Ya no soy digno de que me llamen tu hijo. Te ruego que me contrates como jornalero’ ”.
Luc 15:20 »Entonces regresó a la casa de su padre. Y, cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó.
Luc 15:21 Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo”*.
Luc 15:22 »Pero su padre dijo a los sirvientes: “Rápido, traigan la mejor túnica que haya en la casa y vístanlo. Consigan un anillo para su dedo y sandalias para sus pies.
Luc 15:23 Maten el ternero que hemos engordado. Tenemos que celebrar con un banquete,
Luc 15:24 porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida; estaba perdido y ahora ha sido encontrado”. Entonces comenzó la fiesta.
Luc 15:25 »Mientras tanto, el hijo mayor estaba trabajando en el campo. Cuando regresó, oyó el sonido de música y baile en la casa,
Luc 15:26 y preguntó a uno de los sirvientes qué pasaba.
Luc 15:27 “Tu hermano ha vuelto —le dijo —y tu padre mató el ternero engordado. Celebramos porque llegó a salvo”.
Luc 15:28 »El hermano mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió y le suplicó que entrara,
Luc 15:29 pero él respondió: “Todos estos años, he trabajado para ti como un burro y nunca me negué a hacer nada de lo que me pediste. Y, en todo ese tiempo, no me diste ni un cabrito para festejar con mis amigos.
Luc 15:30 Sin embargo, cuando este hijo tuyo regresa después de haber derrochado tu dinero en prostitutas, ¡matas el ternero engordado para celebrar!”.
Luc 15:31 »Su padre le dijo: “Mira, querido hijo, tú siempre has estado a mi lado y todo lo que tengo es tuyo.
Luc 15:32 Teníamos que celebrar este día feliz. ¡Pues tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida! ¡Estaba perdido y ahora ha sido encontrado!”».




1 TIMOTEO 5:16-25

1Ti 5:16 Si una mujer creyente tiene parientes que son viudas, debe cuidar de ellas y no darle a la iglesia la responsabilidad. Entonces, la iglesia podrá atender a las viudas que están realmente solas.
1Ti 5:17 Los ancianos que cumplen bien su función deberían ser respetados y bien remunerados,* en particular los que trabajan con esmero tanto en la predicación como en la enseñanza.
1Ti 5:18 Pues la Escritura dice: «No le pongas bozal al buey para impedirle que coma mientras trilla el grano». Y dice también: «¡Todo el que trabaja merece recibir su salario!»*.
1Ti 5:19 No escuches ninguna acusación contra un anciano, a menos que haya dos o tres testigos que la confirmen.
1Ti 5:20 Los que están en pecado deberían ser reprendidos delante de toda la congregación, lo cual servirá de firme advertencia para los demás.
1Ti 5:21 Te ordeno solemnemente, en presencia de Dios y de Cristo Jesús y de los ángeles altísimos, que obedezcas estas instrucciones sin tomar partido ni mostrar favoritismo por nadie.
1Ti 5:22 Nunca te apresures cuando tengas que nombrar a un líder de la iglesia.* No participes en los pecados de los demás. Mantente puro.
1Ti 5:23 No bebas agua solamente. Deberías tomar un poco de vino por el bien de tu estómago, ya que te enfermas muy seguido.
1Ti 5:24 Recuerda que los pecados de algunos individuos son evidentes, y los llevan a un juicio inevitable; pero los pecados de otros se revelarán después.
1Ti 5:25 De la misma manera, las buenas acciones de algunos son evidentes. Y las buenas acciones que se hacen en secreto algún día saldrán a la luz.



PROVERBIOS 8

Pro 8:1 ¡Escuchen cuando la Sabiduría llama! ¡Oigan cuando el entendimiento alza su voz!
Pro 8:2 La Sabiduría toma su puesto en las encrucijadas, en la cumbre de la colina, junto al camino.
Pro 8:3 Junto a las puertas de entrada a la ciudad, en el camino de ingreso, grita con fuerza:
Pro 8:4 «¡A ustedes los llamo, a todos ustedes! Levanto mi voz a toda persona.
Pro 8:5 Ustedes, ingenuos, usen el buen juicio. Ustedes, necios, muestren un poco de entendimiento.
Pro 8:6 ¡Escúchenme! Tengo cosas importantes que decirles. Todo lo que digo es correcto
Pro 8:7 pues hablo la verdad y detesto toda clase de engaño.
Pro 8:8 Mi consejo es sano; no tiene artimañas ni falsedad.
Pro 8:9 Mis palabras son obvias para todos los que tienen entendimiento, claras para los que poseen conocimiento.
Pro 8:10 Elijan mi instrucción en lugar de la plata y el conocimiento antes que el oro puro.
Pro 8:11 Pues la sabiduría es mucho más valiosa que los rubíes. Nada de lo que uno pueda desear se compara con ella.
Pro 8:12 »Yo, la Sabiduría, convivo con el buen juicio. Sé dónde encontrar conocimiento y discernimiento.
Pro 8:13 Todos los que temen al SEÑOR odiarán la maldad. Por eso odio el orgullo y la arrogancia, la corrupción y el lenguaje perverso.
Pro 8:14 El sentido común y el éxito me pertenecen. La fuerza y la inteligencia son mías.
Pro 8:15 Gracias a mí reinan los reyes y los gobernantes dictan decretos justos.
Pro 8:16 Los mandatarios gobiernan con mi ayuda y los nobles emiten juicios justos.
Pro 8:17 »Amo a todos los que me aman. Los que buscan, me encontrarán.
Pro 8:18 Tengo riquezas y honor, así como justicia y prosperidad duraderas.
Pro 8:19 ¡Mis dones son mejores que el oro, aun el oro más puro; mi paga es mejor que la plata refinada!
Pro 8:20 Camino en rectitud, por senderos de justicia.
Pro 8:21 Los que me aman heredan riquezas; llenaré sus cofres de tesoros.
Pro 8:22 »El SEÑOR me formó desde el comienzo, antes de crear cualquier otra cosa.
Pro 8:23 Fui nombrada desde la eternidad, en el principio mismo, antes de que existiera la tierra.
Pro 8:24 Nací antes de que los océanos fueran creados, antes de que brotara agua de los manantiales.
Pro 8:25 Antes de que se formaran las montañas, antes que las colinas, yo nací,
Pro 8:26 antes de que el SEÑOR hiciera la tierra y los campos y los primeros puñados de tierra.
Pro 8:27 Estaba presente cuando él estableció los cielos, cuando trazó el horizonte sobre los océanos.
Pro 8:28 Estaba ahí cuando colocó las nubes arriba, cuando estableció los manantiales en lo profundo de la tierra.
Pro 8:29 Estaba ahí cuando puso límites a los mares, para que no se extendieran más allá de sus márgenes. Y también cuando demarcó los cimientos de la tierra,
Pro 8:30 era la arquitecta a su lado. Yo era su constante deleite, y me alegraba siempre en su presencia.
Pro 8:31 ¡Qué feliz me puse con el mundo que él creó; cuánto me alegré con la familia humana!
Pro 8:32 «Y ahora, hijos míos, escúchenme, pues todos los que siguen mis caminos son felices.
Pro 8:33 Escuchen mi instrucción y sean sabios; no la pasen por alto.
Pro 8:34 ¡Alegres son los que me escuchan, y están atentos a mis puertas día tras día, y me esperan afuera de mi casa!
Pro 8:35 Pues todo el que me encuentra, halla la vida y recibe el favor del SEÑOR.
Pro 8:36 Pero el que no me encuentra se perjudica a sí mismo. Todos los que me odian aman la muerte».

LECTURA PARA LA NOCHE

ESDRAS 10

Esd 10:1 Mientras Esdras oraba y hacía esa confesión llorando y postrado rostro en tierra delante del templo de Dios, una gran multitud de Israel —hombres, mujeres y niños— se congregó y lloró amargamente con él.
Esd 10:2 Luego Secanías, hijo de Jehiel, descendiente de Elam, le dijo a Esdras: «Hemos sido infieles a nuestro Dios, porque nos hemos casado con mujeres paganas de esta tierra; pero a pesar de esto, hay esperanza para Israel.
Esd 10:3 Hagamos ahora un pacto con nuestro Dios mediante el cual nos divorciaremos de nuestras esposas paganas y las echaremos de aquí junto con sus hijos. Seguiremos tu consejo y el de los demás que respetan los mandatos de nuestro Dios. Que se haga todo de acuerdo con la ley de Dios.
Esd 10:4 Levántate, porque es tu deber decirnos cómo debemos proceder para arreglar esta situación. Nosotros te respaldamos, por lo tanto, sé fuerte y actúa».
Esd 10:5 Entonces Esdras se puso de pie y exigió que los jefes de los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo de Israel juraran que harían lo que dijo Secanías. Así que todos hicieron un juramento solemne.
Esd 10:6 Luego Esdras se retiró de la parte delantera del templo de Dios y fue a la habitación de Johanán, hijo de Eliasib. Pasó la noche* allí sin comer ni beber nada. Seguía en duelo a causa de la infidelidad de los que habían regresado del destierro.
Esd 10:7 Luego se proclamó por todo el territorio de Judá y en Jerusalén que todos los desterrados debían presentarse en Jerusalén.
Esd 10:8 Si los jefes y los ancianos así lo decidían, los que no acudieran en el plazo de tres días perderían el derecho a todas sus propiedades y serían expulsados de la asamblea de los desterrados.
Esd 10:9 En el plazo de tres días, todo el pueblo de Judá y de Benjamín se reunió en Jerusalén. La asamblea tuvo lugar el 19 de diciembre,* y todos los israelitas estaban sentados en la plaza, frente al templo de Dios. Temblaban por la seriedad del asunto y también porque estaba lloviendo.
Esd 10:10 Entonces Esdras, el sacerdote, se puso de pie y les dijo: —Ustedes han cometido un pecado terrible; al casarse con mujeres paganas, han aumentado la culpa de Israel.
Esd 10:11 Por lo tanto, confiesen ahora su pecado al SEÑOR, Dios de sus antepasados, y hagan lo que él exige. Apártense de los habitantes de esta tierra y sepárense de esas mujeres paganas.
Esd 10:12 Entonces toda la asamblea levantó la voz y respondió: —¡Sí, tienes razón; debemos hacer lo que tú dices!
Esd 10:13 Luego agregaron: —No es algo que pueda resolverse en uno o dos días, porque muchos de nosotros estamos implicados en este asunto sumamente pecaminoso. Además, estamos en temporada de lluvias, así que no podemos quedarnos aquí afuera mucho más tiempo.
Esd 10:14 Que nuestros líderes actúen en nombre de todos nosotros. Que todo el que tenga una esposa pagana venga a una determinada hora, acompañado por los líderes y jueces de su ciudad, para que la ira feroz de nuestro Dios por este asunto se aleje de nosotros.
Esd 10:15 Los únicos que se opusieron a estas medidas fueron Jonatán, hijo de Asael, y Jahazías, hijo de Ticva, ambos respaldados por Mesulam y el levita Sabetai.
Esd 10:16 Así que adoptaron el plan sugerido por la asamblea. Esdras escogió jefes para que representaran a sus familias y nombró a cada representante por nombre. El 29 de diciembre* los jefes se pusieron a investigar el asunto.
Esd 10:17 Para el 27 de marzo, que era el primer día del nuevo año,* ya habían terminado de resolver los casos de todos los hombres que se habían casado con mujeres paganas.
Esd 10:18 Los siguientes son los sacerdotes que habían tomado mujeres paganas como esposas: De la familia de Jesúa, hijo de Jehosadac,* y sus hermanos: Maaseías, Eliezer, Jarib y Gedalías.
Esd 10:19 Ellos juraron divorciarse de sus esposas, y cada uno reconoció su culpabilidad presentando un carnero como ofrenda por la culpa.
Esd 10:20 De la familia de Imer: Hananí y Zebadías.
Esd 10:21 De la familia de Harim: Maaseías, Elías, Semaías, Jehiel y Uzías.
Esd 10:22 De la familia de Pasur: Elioenai, Maaseías, Ismael, Natanael, Jozabad y Elasa.
Esd 10:23 Los culpables de este pecado de entre los levitas eran Jozabad, Simei, Kelaía (también llamado Kelita), Petaías, Judá y Eliezer.
Esd 10:24 El culpable de este pecado de entre los cantores era Eliasib. Los culpables de este pecado de entre los porteros eran Salum, Telem y Uri.
Esd 10:25 Los culpables de este pecado de entre los demás israelitas eran los siguientes: De la familia de Paros: Ramía, Jezías, Malquías, Mijamín, Eleazar, Hasabías* y Benaía.
Esd 10:26 De la familia de Elam: Matanías, Zacarías, Jehiel, Abdi, Jeremot y Elías.
Esd 10:27 De la familia de Zatu: Elioenai, Eliasib, Matanías, Jeremot, Zabad y Aziza.
Esd 10:28 De la familia de Bebai: Johanán, Hananías, Zabai y Atlai.
Esd 10:29 De la familia de Bani: Mesulam, Maluc, Adaía, Jasub, Seal y Jeremot.
Esd 10:30 De la familia de Pahat-moab: Adna, Quelal, Benaía, Maaseías, Matanías, Bezalel, Binúi y Manasés.
Esd 10:31 De la familia de Harim: Eliezer, Isías, Malquías, Semaías, Simeón,
Esd 10:32 Benjamín, Maluc y Semarías.
Esd 10:33 De la familia de Hasum: Matenai, Matata, Zabad, Elifelet, Jeremai, Manasés y Simei.
Esd 10:34 De la familia de Bani: Madai, Amram, Uel,
Esd 10:35 Benaía, Bedías, Quelúhi,
Esd 10:36 Vanías, Meremot, Eliasib,
Esd 10:37 Matanías, Matenai y Jaasai.
Esd 10:38 De la familia de Binúi:* Simei,
Esd 10:39 Selemías, Natán, Adaía,
Esd 10:40 Macnadebai, Sasai, Sarai,
Esd 10:41 Azareel, Selemías, Semarías,
Esd 10:42 Salum, Amarías y José.
Esd 10:43 De la familia de Nebo: Jeiel, Matatías, Zabad, Zebina, Jadau, Joel y Benaía.
Esd 10:44 Cada uno de estos hombres tenía una esposa pagana, y algunos hasta tenían hijos con ellas.*

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