lunes, 21 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 21 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    19:28-38

Luc 19:28 Después de contar esa historia, Jesús siguió rumbo a Jerusalén, caminando delante de sus discípulos.
Luc 19:29 Al llegar a las ciudades de Betfagé y Betania, en el monte de los Olivos, mandó a dos discípulos que se adelantaran.
Luc 19:30 «Vayan a la aldea que está allí —les dijo —. Al entrar, verán un burrito atado, que nadie ha montado jamás. Desátenlo y tráiganlo aquí.
Luc 19:31 Si alguien les pregunta: “¿Por qué desatan al burrito?” simplemente digan: “El Señor lo necesita”».
Luc 19:32 Así que ellos fueron y encontraron el burrito tal como lo había dicho el Señor.
Luc 19:33 Y, efectivamente, mientras lo desataban, los dueños les preguntaron: —¿Por qué desatan ese burrito?
Luc 19:34 Y los discípulos simplemente contestaron: —El Señor lo necesita.
Luc 19:35 Entonces le llevaron el burrito a Jesús y pusieron sus prendas encima para que él lo montara.
Luc 19:36 A medida que Jesús avanzaba, la multitud tendía sus prendas sobre el camino delante de él.
Luc 19:37 Cuando llegó a donde comienza la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores empezaron a gritar y a cantar mientras alababan a Dios por todos los milagros maravillosos que habían visto.
Luc 19:38 «¡Bendiciones al Rey que viene en el nombre del SEÑOR! ¡Paz en el cielo y gloria en el cielo más alto!»*.



 TITO 2:11-15

Tit 2:11 Pues la gracia de Dios ya ha sido revelada, la cual trae salvación a todas las personas.
Tit 2:12 Y se nos instruye a que nos apartemos de la vida mundana y de los placeres pecaminosos. En este mundo maligno, debemos vivir con sabiduría, justicia y devoción a Dios,
Tit 2:13 mientras anhelamos con esperanza ese día maravilloso en que se revele la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Tit 2:14 Él dio su vida para liberarnos de toda clase de pecado, para limpiarnos y para hacernos su propio pueblo, totalmente comprometidos a hacer buenas acciones.
Tit 2:15 Debes enseñar estas cosas y alentar a los creyentes a que las hagan. Tienes la autoridad para corregirlos cuando sea necesario, así que no permitas que nadie ignore lo que dices.




PROVERBIOS 15:18-33

Pro 15:18 El que pierde los estribos con facilidad provoca peleas; el que se mantiene sereno, las detiene.
Pro 15:19 El camino de los perezosos está obstruido por espinas, pero la senda de los íntegros es una carretera despejada.
Pro 15:20 Los hijos sensatos traen alegría a su padre; los hijos necios desprecian a su madre.
Pro 15:21 La necedad alegra a los que les falta juicio; la persona sensata permanece en el buen camino.
Pro 15:22 Los planes fracasan por falta de consejo; muchos consejeros traen éxito.
Pro 15:23 A todo el mundo le gusta una respuesta apropiada; ¡es hermoso decir lo correcto en el momento oportuno!
Pro 15:24 Para los sabios, el camino de la vida avanza hacia arriba; ellos dejan la tumba* atrás.
Pro 15:25 El SEÑOR derriba la casa de los orgullosos, pero protege la propiedad de las viudas.
Pro 15:26 El SEÑOR detesta los planes perversos, pero se deleita en las palabras puras.
Pro 15:27 El avaro causa mucho dolor a toda la familia, pero los que odian el soborno vivirán.
Pro 15:28 El corazón del justo piensa bien antes de hablar; la boca de los perversos rebosa de palabras malvadas.
Pro 15:29 El SEÑOR está lejos de los perversos, pero oye las oraciones de los justos.
Pro 15:30 Una mirada alegre trae gozo al corazón; las buenas noticias contribuyen a la buena salud.
Pro 15:31 Si escuchas la crítica constructiva, te sentirás en casa entre los sabios.
Pro 15:32 Si rechazas la disciplina, sólo te harás daño a ti mismo, pero si escuchas la corrección, crecerás en entendimiento.
Pro 15:33 El temor del SEÑOR enseña sabiduría; la humildad precede a la honra.





LECTURA PARA LA NOCHE

ESTER 2

Est 2:1 Una vez que se le pasó el enojo, Jerjes comenzó a pensar en Vasti y en lo que ella había hecho, y también en el decreto que él había firmado.
Est 2:2 Así que sus asistentes personales sugirieron lo siguiente: «Busquemos en todo el imperio jóvenes hermosas y vírgenes para el rey.
Est 2:3 Que el rey nombre delegados en cada provincia para que reúnan a esas hermosas jóvenes en el harén real en la fortaleza de Susa. Hegai, el eunuco del rey a cargo del harén, se ocupará de que todas ellas reciban tratamientos de belleza.
Est 2:4 Después, la joven que más agrade al rey será reina en lugar de Vasti». Al rey le pareció muy bueno ese consejo, así que decidió ponerlo en práctica.
Est 2:5 Por esos días, en la fortaleza de Susa había un judío llamado Mardoqueo, hijo de Jair. Pertenecía a la tribu de Benjamín y era descendiente de Cis y Semei.
Est 2:6 Su familia* había estado entre los que, junto con Joaquín,* rey de Judá, fueron desterrados de Jerusalén y llevados a Babilonia por el rey Nabucodonosor.
Est 2:7 Mardoqueo tenía una prima joven muy hermosa y atractiva que se llamaba Hadasa, a la cual también le decían Ester. Cuando el padre y la madre de ella murieron, Mardoqueo la adoptó, la integró a su familia y la crió como su propia hija.
Est 2:8 Como resultado del decreto del rey, Ester, junto con muchas otras jóvenes, fue llevada al harén del rey en la fortaleza de Susa y entregada al cuidado de Hegai.
Est 2:9 Hegai quedó muy impresionado con Ester y la trató con mucha amabilidad. Enseguida ordenó que le prepararan una dieta especial y se le hicieran tratamientos de belleza. También le asignó siete doncellas escogidas especialmente del palacio del rey, y la trasladó junto con ellas al mejor lugar del harén.
Est 2:10 Ester no le había revelado a nadie su nacionalidad ni su trasfondo familiar porque Mardoqueo le había ordenado que no lo hiciera.
Est 2:11 Todos los días, Mardoqueo daba un paseo cerca del patio del harén para averiguar cómo estaba Ester y qué le sucedía.
Est 2:12 Antes de ser llevada a la cama del rey, a cada joven se le hacían obligatoriamente tratamientos de belleza durante doce meses: los primeros seis con aceite de mirra, y los siguientes con perfumes y ungüentos especiales.
Est 2:13 Cuando llegaba el momento para presentarse en el palacio del rey, se le permitía elegir la ropa y las joyas que quisiera llevarse del harén.
Est 2:14 Esa noche la llevaban a las habitaciones privadas del rey, y a la mañana siguiente, la pasaban a un segundo harén,* donde vivían las esposas del rey. Allí quedaba al cuidado de Saasgaz, el eunuco del rey que se ocupaba de las concubinas. Jamás volvía a la presencia del rey a menos que a él le hubiera agradado de manera especial y la mandara llamar por su nombre.
Est 2:15 Ester era hija de Abihail, tío de Mardoqueo. (Mardoqueo había adoptado como hija a su prima menor, Ester). Cuando a Ester le llegó el turno de ser llevada ante el rey, ella siguió el consejo de Hegai, el eunuco encargado del harén. No pidió nada aparte de lo que él le sugirió, y todos los que la veían, la admiraban.
Est 2:16 Llevaron a Ester ante el rey Jerjes, en el palacio real, a comienzos del invierno* del séptimo año de su reinado.
Est 2:17 Y el rey amó a Ester más que a todas las demás jóvenes. Estaba tan encantado con ella que le puso la corona real sobre la cabeza y la declaró reina en lugar de Vasti.
Est 2:18 Para celebrar la ocasión, ofreció un gran banquete en honor de Ester a todos sus nobles y funcionarios, decretó día de fiesta para las provincias y entregó generosos regalos a todos.
Est 2:19 Aun después de que todas las jóvenes fueron trasladadas al segundo harén* y Mardoqueo fue designado oficial del palacio,*
Est 2:20 Ester siguió manteniendo en secreto su trasfondo familiar y su nacionalidad. Todavía seguía los consejos de Mardoqueo, tal como cuando vivía en su casa.
Est 2:21 Cierto día, mientras Mardoqueo estaba de guardia en la puerta del rey, dos de los eunucos del rey, Bigtana* y Teres —guardias que custodiaban la entrada a las habitaciones privadas del rey— se enojaron con el rey Jerjes y conspiraron para asesinarlo;
Est 2:22 pero Mardoqueo se enteró del complot y le pasó la información a la reina Ester. Entonces ella se lo contó al rey y le dio el crédito a Mardoqueo por la noticia.
Est 2:23 Cuando se hizo la investigación y se confirmó que lo que decía Mardoqueo era cierto, los dos hombres fueron atravesados con un poste afilado. Todo el suceso quedó registrado en El libro de la historia del reinado del rey Jerjes .

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