viernes, 24 de marzo de 2017

LECTURA BÍBLICA 24 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    28:1-10

Mat 28:1 El domingo por la mañana temprano,* cuando amanecía el nuevo día, María Magdalena y la otra María fueron a visitar la tumba.
Mat 28:2 ¡De repente, se produjo un gran terremoto! Pues un ángel del Señor descendió del cielo, corrió la piedra a un lado y se sentó sobre ella.
Mat 28:3 Su rostro brillaba como un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve.
Mat 28:4 Los guardias temblaron de miedo cuando lo vieron y cayeron desmayados por completo.
Mat 28:5 Entonces, el ángel les habló a las mujeres: «¡No teman! —dijo —. Sé que buscan a Jesús el que fue crucificado.
Mat 28:6 ¡No está aquí! Ha resucitado tal como dijo que sucedería. Vengan, vean el lugar donde estaba su cuerpo.
Mat 28:7 Y ahora, vayan rápidamente y cuéntenles a sus discípulos que ha resucitado y que va delante de ustedes a Galilea. Allí lo verán. Recuerden lo que les he dicho».
Mat 28:8 Las mujeres se fueron a toda prisa. Estaban asustadas pero a la vez llenas de gran alegría, y se apresuraron para dar el mensaje del ángel a los discípulos.
Mat 28:9 Mientras iban, Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas corrieron hasta él, abrazaron sus pies y lo adoraron.
Mat 28:10 Entonces Jesús les dijo: «¡No teman! Digan a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán».





ROMANOS 15:14-33

Rom 15:14 Mis amados hermanos, estoy plenamente convencido de que ustedes están llenos de bondad. Conocen estas cosas tan bien que pueden enseñárselas unos a otros.
Rom 15:15 Aun así, me atreví a escribirles sobre algunos de estos temas porque sé que lo único que necesitan es recordarlos. Pues, por la gracia de Dios,
Rom 15:16 soy un mensajero especial de Cristo Jesús enviado a ustedes, los gentiles. Les transmito la Buena Noticia para presentarlos como una ofrenda aceptable a Dios, hecha santa por el Espíritu Santo.
Rom 15:17 Así que tengo razón de estar entusiasmado por todo lo que Cristo Jesús ha hecho por medio de mí al servir a Dios.
Rom 15:18 Sin embargo, no me atrevo a jactarme de nada, salvo de lo que Cristo ha hecho por medio de mí al llevar a los gentiles a Dios a través de mi mensaje y de la manera en que he trabajado entre ellos.
Rom 15:19 Los gentiles se convencieron por el poder de señales milagrosas y maravillas, y por el poder del Espíritu de Dios.* De esa manera, presenté con toda plenitud la Buena Noticia de Cristo desde Jerusalén hasta llegar a la región del Ilírico.*
Rom 15:20 Mi gran aspiración siempre ha sido predicar la Buena Noticia donde nunca antes se ha oído el nombre de Cristo, y no donde otro ya ha comenzado una iglesia.
Rom 15:21 He seguido el plan que mencionan las Escrituras, que dicen: «Los que nunca se enteraron de él verán, y los que nunca oyeron de él entenderán»*.
Rom 15:22 De hecho, mi visita a ustedes se demoró tanto precisamente porque estuve predicando en esos lugares.
Rom 15:23 Pero, ahora que terminé mi trabajo en estas regiones y después de todos estos largos años de espera, tengo muchos deseos de ir a verlos.
Rom 15:24 Estoy pensando viajar a España y, cuando lo haga, me detendré en Roma. Y, luego de disfrutar de la compañía de ustedes por un breve tiempo, podrán ayudarme con lo necesario para mi viaje.
Rom 15:25 Pero, antes de visitarlos, debo ir a Jerusalén para llevar una ofrenda a los creyentes* de allí.
Rom 15:26 Pues, les cuento, los creyentes de Macedonia y Acaya* con entusiasmo juntaron una ofrenda para los creyentes de Jerusalén que son pobres.
Rom 15:27 Lo hicieron con gusto porque se sienten en deuda con ellos. Dado que los gentiles recibieron las bendiciones espirituales de la Buena Noticia por parte de los creyentes de Jerusalén, sienten que lo menos que pueden hacer por ellos a cambio es ayudarlos económicamente.
Rom 15:28 En cuanto yo entregue ese dinero y termine esa buena acción de los gentiles, iré a visitarlos a ustedes de camino a España.
Rom 15:29 Y, cuando vaya, estoy seguro de que Cristo bendecirá en abundancia el tiempo que pasemos juntos.
Rom 15:30 Mis amados hermanos, les pido encarecidamente en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que se unan a mi lucha orando a Dios por mí. Háganlo por el amor que me tienen, ese amor que el Espíritu Santo les ha dado.
Rom 15:31 Pídanle que me libre de los que están en Judea que se niegan a obedecer a Dios. Pídanle también que los creyentes de allí estén dispuestos a aceptar la ofrenda* que llevo a Jerusalén.
Rom 15:32 Entonces, por la voluntad de Dios, podré ir a verlos con un corazón alegre, y nos alentaremos unos a otros.
Rom 15:33 Y que Dios, quien nos da su paz, esté con todos ustedes. Amén.*

SALMO 70

Sal 70:1 Por favor, Dios, ¡rescátame! Ven pronto, SEÑOR, y ayúdame.
Sal 70:2 Que los que tratan de matarme sean humillados y pasen vergüenza. Que los que se deleitan en mis dificultades retrocedan con deshonra.
Sal 70:3 Que su vergüenza los horrorice, porque dijeron: «¡Ajá! ¡Ahora sí lo atrapamos!».
Sal 70:4 Pero que todos aquellos que te buscan estén llenos de alegría y de felicidad en ti. Que los que aman tu salvación griten una y otra vez: «¡Grande es Dios!».
Sal 70:5 En cuanto a mí, pobre y necesitado, por favor, Dios, ven pronto a socorrerme. Tú eres mi ayudador y mi salvador; oh SEÑOR, no te demores.

LECTURA PARA LA NOCHE

DEUTERONOMIO 32

Deu 32:1 «¡Escuchen, oh cielos, y hablaré! ¡Oye, oh tierra, las palabras que digo!
Deu 32:2 Que mi enseñanza caiga sobre ustedes como lluvia; que mi discurso se asiente como el rocío. Que mis palabras caigan como lluvia sobre pastos suaves, como llovizna delicada sobre plantas tiernas.
Deu 32:3 Proclamaré el nombre del SEÑOR; ¡qué glorioso es nuestro Dios!
Deu 32:4 Él es la Roca, sus obras son perfectas. Todo lo que hace es justo e imparcial. Él es Dios fiel, nunca actúa mal; ¡qué justo y recto es él!
Deu 32:5 »Pero ellos se comportaron de manera corrupta con él; cuando actúan con tanta perversión, ¿son realmente sus hijos?* Son una generación engañosa y torcida.
Deu 32:6 ¿Es así como le pagas al SEÑOR, pueblo necio y sin entendimiento? ¿No es él tu Padre, quien te creó? ¿Acaso no te formó y te estableció?
Deu 32:7 Recuerda los días pasados, piensa en las generaciones anteriores. Pregúntale a tu padre, y él te informará. Averigua con los ancianos, y ellos te contarán.
Deu 32:8 Cuando el Altísimo asignó territorios a las naciones, cuando dividió a la raza humana, fijó los límites de los pueblos según el número de su corte celestial.*
Deu 32:9 »Pues el pueblo de Israel pertenece al SEÑOR; Jacob es su posesión más preciada.
Deu 32:10 Él lo encontró en un desierto, en un páramo vacío y ventoso. Lo rodeó y lo cuidó; lo protegió como a sus propios ojos.*
Deu 32:11 Como un águila que aviva a sus polluelos y revolotea sobre sus crías, así desplegó sus alas para tomarlo y alzarlo y llevarlo a salvo sobre sus plumas.
Deu 32:12 El SEÑOR, sólo él, lo guió; el pueblo no siguió a dioses ajenos.
Deu 32:13 Él lo dejó cabalgar sobre tierras altas y saciarse con las cosechas de los campos. Lo nutrió con miel de la roca y con aceite de oliva de los pedregales.
Deu 32:14 Lo alimentó con yogur* de la manada y leche del rebaño, y también con la grasa de los corderos. Le dio de los mejores carneros de Basán y cabras, junto con el trigo más selecto. Bebiste el vino más fino, elaborado con el jugo de las uvas.
Deu 32:15 »Pero Israel* pronto engordó y se volvió rebelde; ¡el pueblo aumentó de peso, se puso gordo y relleno! Entonces abandonó a Dios, quien lo había creado; se burló de la Roca de su salvación.
Deu 32:16 Lo provocó a celos al rendir culto a dioses ajenos; lo enfureció con sus actos detestables.
Deu 32:17 Ofreció sacrificios a demonios, los cuales no son Dios, a dioses que no conocían, a dioses nuevos y recientes; a dioses que sus antepasados jamás temieron.
Deu 32:18 Descuidaste la Roca que te engendró; te olvidaste del Dios que te dio la vida.
Deu 32:19 »El SEÑOR vio todo eso y se alejó de ti, provocado al enojo por sus propios hijos e hijas.
Deu 32:20 Dijo: “Los abandonaré y ya veremos cómo terminan. Pues son una generación torcida, hijos sin integridad.
Deu 32:21 Ellos despertaron mis celos al rendir culto a cosas que no son Dios; provocaron mi enojo con sus ídolos inútiles. Ahora yo despertaré sus celos con gente que ni siquiera es pueblo, provocaré su enojo por medio de gentiles* insensatos.
Deu 32:22 Pues mi enojo arde como el fuego y quema hasta las profundidades de la tumba.* Devora la tierra y todos sus cultivos y enciende hasta los cimientos de las montañas.
Deu 32:23 Amontonaré calamidades sobre ellos y los derribaré con mis flechas.
Deu 32:24 Los debilitaré con hambre, alta fiebre y enfermedades mortales. Les enviaré los colmillos de bestias salvajes y serpientes venenosas que se arrastran por el polvo.
Deu 32:25 Por fuera, la espada los matará y por adentro, el terror los carcomerá, tanto a los muchachos como a las jovencitas, tanto a los niños como a los ancianos.
Deu 32:26 Los habría aniquilado por completo, habría borrado hasta el recuerdo de ellos,
Deu 32:27 pero temí la burla de los enemigos de Israel, quienes podrían entender mal y decir: ‘¡Nuestro poder ha triunfado! ¡El SEÑOR no tuvo nada que ver en eso!’ ”
Deu 32:28 »Pero Israel es una nación insensata; su gente es necia, sin entendimiento.
Deu 32:29 ¡Ay, si fueran sabios y entendieran estas cosas! ¡Ay, si supieran lo que les espera!
Deu 32:30 ¿Cómo podría una persona perseguir a mil de ellos y dos personas hacer huir a diez mil, a menos que la Roca de ellos los hubiera vendido, a menos que el SEÑOR se los hubiera entregado?
Deu 32:31 Pero la roca de nuestros enemigos no es como nuestra Roca, hasta ellos mismos se dan cuenta de eso.*
Deu 32:32 Su vid crece de la vid de Sodoma, de los viñedos de Gomorra. Sus uvas son veneno, y sus racimos son amargos.
Deu 32:33 Su vino es veneno de serpientes, veneno mortal de cobras.
Deu 32:34 »El SEÑOR dice: “¿Acaso no estoy sellando todas esas cosas y almacenándolas en mi cofre?
Deu 32:35 Yo tomaré venganza; yo les pagaré lo que se merecen. A su debido tiempo, sus pies resbalarán. Les llegará el día de la calamidad, y su destino los alcanzará”.
Deu 32:36 »Sin duda, el SEÑOR hará justicia a su pueblo y cambiará de parecer acerca de* sus siervos, cuando vea que ya no tienen fuerzas y no queda nadie allí, ni siervo ni libre.
Deu 32:37 Y luego preguntará: “¿Dónde están sus dioses, esas rocas a las que acudieron para refugiarse?
Deu 32:38 ¿Dónde están ahora los dioses que comían la gordura de sus sacrificios y bebían el vino de sus ofrendas? ¡Que se levanten esos dioses y los ayuden! ¡Que ellos les den refugio!
Deu 32:39 ¡Miren ahora, yo mismo soy Dios! ¡No hay otro dios aparte de mí! Yo soy el que mata y el que da vida, soy el que hiere y el que sana. ¡Nadie puede ser librado de mi mano poderosa!
Deu 32:40 Ahora levanto mi mano al cielo y declaro: ‘Tan cierto como que yo vivo,
Deu 32:41 cuando afile mi espada reluciente y comience a hacer justicia, me vengaré de mis enemigos y daré su merecido a los que me rechazan.
Deu 32:42 Haré que mis flechas se emborrachen de sangre, y mi espada devorará carne: la sangre de los masacrados y cautivos, y las cabezas de los jefes enemigos’ ”.
Deu 32:43 »Alégrense con él, oh cielos, y que lo adoren todos los ángeles de Dios.* Alégrense con su pueblo, oh naciones, y que todos los ángeles se fortalezcan en él.* Pues él vengará la sangre de sus siervos, cobrará venganza de sus enemigos. Dará su merecido a los que lo odian* y limpiará la tierra para su pueblo».
Deu 32:44 Entonces Moisés fue con Josué,* hijo de Nun, y recitó todas las palabras de ese canto al pueblo.
Deu 32:45 Cuando Moisés terminó de recitar todas esas palabras al pueblo de Israel,
Deu 32:46 agregó: «Toma en serio cada una de las advertencias que te hice hoy. Transmítelas como una orden a tus hijos, para que obedezcan cada palabra de esas instrucciones.
Deu 32:47 No son palabras vacías; ¡son tu vida! Si las obedeces, disfrutarás de muchos años en la tierra que poseerás al cruzar el río Jordán».
Deu 32:48 Ese mismo día, el SEÑOR le dijo a Moisés:
Deu 32:49 «Ve a Moab, a las montañas que están al oriente del río,* y sube el monte Nebo, que está frente a Jericó. Contempla la tierra de Canaán, la tierra que le doy al pueblo de Israel como su preciada posesión.
Deu 32:50 Entonces morirás allí, en la montaña. Te reunirás con tus antepasados tal como tu hermano Aarón, quien murió en el monte Hor y se reunió con sus antepasados.
Deu 32:51 Pues los dos me traicionaron ante los israelitas en las aguas de Meriba, en Cades,* en el desierto de Zin. Allí ustedes no le demostraron mi santidad al pueblo de Israel.
Deu 32:52 Así que verás la tierra desde lejos, pero no podrás entrar en la tierra que le doy al pueblo de Israel».

jueves, 23 de marzo de 2017

LECTURA BÍBLICA 23 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    27:57-66

Mat 27:57 Al acercarse la noche, José, un hombre rico de Arimatea que se había convertido en seguidor de Jesús,
Mat 27:58 fue a ver a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato emitió una orden para que se lo entregaran.
Mat 27:59 José tomó el cuerpo y lo envolvió en un largo lienzo de lino limpio.
Mat 27:60 Lo colocó en una tumba nueva, su propia tumba que había sido tallada en la roca. Luego hizo rodar una gran piedra para tapar la entrada y se fue.
Mat 27:61 Tanto María Magdalena como la otra María estaban sentadas frente a la tumba y observaban.
Mat 27:62 Al día siguiente, que era el día de descanso,* los principales sacerdotes y los fariseos fueron a ver a Pilato.
Mat 27:63 Le dijeron: —Señor, recordamos lo que dijo una vez ese mentiroso cuando todavía estaba con vida: “Luego de tres días resucitaré de los muertos”.
Mat 27:64 Por lo tanto, le pedimos que selle la tumba hasta el tercer día. Eso impedirá que sus discípulos vayan y roben su cuerpo, y luego le digan a todo el mundo que él resucitó de los muertos. Si eso sucede, estaremos peor que al principio.
Mat 27:65 Pilato les respondió: —Tomen guardias y aseguren la tumba lo mejor que puedan.
Mat 27:66 Entonces ellos sellaron la tumba y pusieron guardias para que la protegieran.




ROMANOS 15:1-13

Rom 15:1 Los que somos fuertes debemos tener consideración de los que son sensibles a este tipo de cosas. No debemos agradarnos solamente a nosotros mismos.
Rom 15:2 Deberíamos ayudar a otros a hacer lo que es correcto y edificarlos en el Señor.
Rom 15:3 Pues ni siquiera Cristo vivió para agradarse a sí mismo. Como dicen las Escrituras: «Los insultos de aquellos que te insultan, oh Dios, han caído sobre mí»*.
Rom 15:4 Tales cosas se escribieron hace tiempo en las Escrituras para que nos sirvan de enseñanza. Y las Escrituras nos dan esperanza y ánimo mientras esperamos con paciencia hasta que se cumplan las promesas de Dios.
Rom 15:5 Que Dios, quien da esa paciencia y ese ánimo, los ayude a vivir en plena armonía unos con otros, como corresponde a los seguidores de Cristo Jesús.
Rom 15:6 Entonces todos ustedes podrán unirse en una sola voz para dar alabanza y gloria a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Rom 15:7 Por lo tanto, acéptense unos a otros, tal como Cristo los aceptó a ustedes, para que Dios reciba la gloria.
Rom 15:8 Recuerden que Cristo vino a servir a los judíos* para demostrar que Dios es fiel a las promesas que les hizo a los antepasados de ellos.
Rom 15:9 También vino para que los gentiles* le dieran la gloria a Dios por la misericordia que él tuvo con ellos. A eso se refería el salmista cuando escribió: «Por eso, te alabaré entre los gentiles, cantaré alabanzas a tu nombre»*.
Rom 15:10 Y, en otro lugar, está escrito: «Alégrense con el pueblo de Dios, ustedes, los gentiles»*.
Rom 15:11 Y además: «Alaben al SEÑOR, todos ustedes, los gentiles. Todos los pueblos de la tierra, alábenlo»*.
Rom 15:12 Y, en otro lugar, Isaías dijo: «El heredero del trono de David* vendrá y reinará sobre los gentiles. Ellos pondrán su esperanza en él»*.
Rom 15:13 Le pido a Dios, fuente de esperanza, que los llene completamente de alegría y paz, porque confían en él. Entonces rebosarán de una esperanza segura mediante el poder del Espíritu Santo.

SALMO 69:19-36

Sal 69:19 Tú conoces mi vergüenza, mi desprecio y mi deshonra; ves todo lo que hacen mis enemigos.
Sal 69:20 Sus insultos me han destrozado el corazón, y estoy desesperado. Si al menos una persona me tuviera compasión; si tan sólo alguien volviera y me consolara.
Sal 69:21 En cambio, de comida, me dan veneno* y me ofrecen vino agrio para la sed.
Sal 69:22 Que la abundante mesa servida ante ellos se convierta en una trampa, y que su prosperidad se vuelva un engaño.*
Sal 69:23 Que sus ojos queden ciegos para que no puedan ver, y haz que sus cuerpos tiemblen continuamente.*
Sal 69:24 Derrama tu furia sobre ellos, consúmelos en el ardor de tu enojo.
Sal 69:25 Que su casa quede desolada y sus tiendas de campaña, desiertas.
Sal 69:26 A quien tú has castigado, agregan insultos; añaden dolor a quienes tú has herido.
Sal 69:27 Amontona sus pecados en una enorme pila, y no los dejes en libertad.
Sal 69:28 Borra sus nombres del Libro de la Vida; no dejes que sean incluidos entre los justos.
Sal 69:29 Estoy afligido y dolorido; rescátame, oh Dios, con tu poder salvador.
Sal 69:30 Entonces alabaré el nombre de Dios con cánticos, y lo honraré con acción de gracias.
Sal 69:31 Pues al SEÑOR esto le agradará más que el sacrificio de ganado o que presentar un toro con cuernos y pezuñas.
Sal 69:32 Los humildes verán a su Dios en acción y se pondrán contentos; que todos los que buscan la ayuda de Dios reciban ánimo.
Sal 69:33 Pues el SEÑOR oye el clamor de los necesitados; no desprecia a su pueblo encarcelado.
Sal 69:34 Alábenlo, el cielo y la tierra, los mares y todo lo que en ellos se mueve.
Sal 69:35 Pues Dios salvará a Jerusalén* y reconstruirá las ciudades de Judá. Su pueblo vivirá allí y se establecerá en su propia tierra.
Sal 69:36 Los descendientes de quienes lo obedecen heredarán la tierra, y los que lo aman vivirán allí seguros.

LECTURA PARA LA NOCHE

DEUTERONOMIO 29-31

Deu 29:1 * Estas son las condiciones del pacto que el SEÑOR le encomendó a Moisés que hiciera con los israelitas cuando estaban en la tierra de Moab, además del pacto que había hecho con ellos en el monte Sinaí.*
Deu 29:2 * Entonces Moisés convocó a todo el pueblo de Israel y le dijo: «Tú has visto con tus propios ojos todo lo que el SEÑOR hizo en la tierra de Egipto, tanto al faraón como a todos sus sirvientes y al resto del país;
Deu 29:3 presenciaste las grandes demostraciones de su fuerza, las señales asombrosas y los milagros sorprendentes.
Deu 29:4 ¡Pero hasta el día de hoy, el SEÑOR no te ha dado mente para comprender ni ojos para ver ni oídos para oír!
Deu 29:5 Durante cuarenta años te guié por el desierto, sin embargo, ni tu ropa ni tus sandalias se gastaron.
Deu 29:6 No comiste pan ni bebiste vino ni otra bebida alcohólica, pero el SEÑOR te dio alimento, para que supieras que él es el SEÑOR tu Dios.
Deu 29:7 »Cuando llegamos aquí, Hesbón, rey de Sehón, y Og, rey de Basán, salieron a pelear contra nosotros, pero los derrotamos.
Deu 29:8 Nos apoderamos de su tierra y se la dimos a la tribu de Rubén y a la de Gad y a la media tribu de Manasés como su porción de la tierra.
Deu 29:9 »Por lo tanto, obedece las condiciones de este pacto para que prosperes en todo lo que hagas.
Deu 29:10 Hoy, cada uno de ustedes —los jefes de las tribus, los ancianos, los jefes y todos los hombres de Israel— está en la presencia del SEÑOR su Dios.
Deu 29:11 Tus esposas y tus pequeños están contigo, al igual que los extranjeros que viven en medio de ti, quienes cortan tu leña y llevan tu agua.
Deu 29:12 Hoy estás aquí para hacer un pacto con el SEÑOR tu Dios. El SEÑOR es quien hace ese pacto, que incluye las maldiciones.
Deu 29:13 Hoy, al hacer el pacto, él te confirmará como su pueblo y te reafirmará que él es tu Dios, tal como te lo prometió a ti y se lo juró a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob.
Deu 29:14 »Pero no es sólo contigo que hago este pacto con sus maldiciones.
Deu 29:15 Lo hago tanto contigo, que hoy estás en la presencia del SEÑOR tu Dios, como también con las generaciones futuras, que no están aquí hoy.
Deu 29:16 »Tú recuerdas cómo vivíamos en la tierra de Egipto y cómo anduvimos por el territorio de naciones enemigas cuando salimos de allí.
Deu 29:17 Tú viste las prácticas detestables de esas naciones y sus ídolos* de madera, de piedra, de plata y de oro.
Deu 29:18 Hago este pacto contigo, para que nadie —hombre o mujer, clan o tribu— se aparte del SEÑOR nuestro Dios para rendir culto a esos dioses de otras naciones, y para que ninguna raíz produzca frutos amargos y venenosos en medio de ti.
Deu 29:19 »Los que oyen las advertencias de esta maldición no deberían confiarse demasiado y pensar: “Estoy a salvo, a pesar de que sigo los deseos de mi corazón terco”. ¡Eso los llevaría a la ruina total!
Deu 29:20 Y el SEÑOR jamás perdonará a los que piensan así. Por el contrario, su enojo y su celo arderán contra ellos. Les caerán encima todas las maldiciones escritas en este libro, y el SEÑOR borrará sus nombres de la faz de la tierra.
Deu 29:21 El SEÑOR los apartará de las demás tribus de Israel para echar sobre ellos todas las maldiciones del pacto registradas en este libro de instrucción.
Deu 29:22 »Entonces las generaciones futuras, tanto tus descendientes como los extranjeros que vengan de tierras lejanas, verán la devastación de tu tierra y las enfermedades con las que el SEÑOR la aflige.
Deu 29:23 Exclamarán: “Toda esta tierra quedó devastada con azufre y sal. Es una tierra baldía, sin cultivos, donde no crece nada, ni siquiera un tallo de pasto. Es como las ciudades de Sodoma y Gomorra, Adma y Zeboim, las cuales el SEÑOR destruyó en su intenso enojo”.
Deu 29:24 »Todas las naciones vecinas preguntarán: “¿Por qué el SEÑOR afligió así a esa tierra? ¿Por qué se enojó tanto?”.
Deu 29:25 »Y la respuesta será: “Sucedió porque el pueblo de esa tierra abandonó el pacto que el SEÑOR, Dios de sus antepasados, hizo con ellos cuando los sacó de la tierra de Egipto.
Deu 29:26 En cambio, se apartaron de él para servir y rendir culto a dioses que no conocían, dioses que no provenían del SEÑOR.
Deu 29:27 Por esa razón, el enojo del SEÑOR ardió contra esa tierra y cayeron sobre ella cada una de las maldiciones registradas en este libro.
Deu 29:28 ¡Con gran enojo y furia, el SEÑOR desarraigó a su propio pueblo de la tierra y lo desterró a otra nación, donde ellos viven hasta el día de hoy!”.
Deu 29:29 »El SEÑOR nuestro Dios tiene secretos que nadie conoce. No se nos pedirá cuenta de ellos. Sin embargo, nosotros y nuestros hijos somos responsables por siempre de todo lo que se nos ha revelado, a fin de que obedezcamos todas las condiciones de estas instrucciones.
Deu 30:1 »En el futuro, cuando experimentes todas las bendiciones y las maldiciones que te detallé y estés viviendo entre las naciones a las que el SEÑOR tu Dios te haya desterrado, toma muy en serio todas estas instrucciones.
Deu 30:2 Si en aquel tiempo, tú y tus hijos regresan al SEÑOR tu Dios, y si obedecen con todo el corazón y con toda el alma los mandatos que te entrego hoy,
Deu 30:3 entonces el SEÑOR tu Dios te devolverá tu bienestar. Tendrá misericordia de ti y te volverá a reunir de entre todas las naciones por donde te dispersó.
Deu 30:4 Aunque estés desterrado en los extremos de la tierra, el SEÑOR tu Dios te traerá de allí y te reunirá nuevamente.
Deu 30:5 El SEÑOR tu Dios te hará volver a la tierra que perteneció a tus antepasados, y será tuya de nuevo. ¡Entonces te hará aún más próspero y numeroso que tus antepasados!
Deu 30:6 »El SEÑOR tu Dios cambiará tu corazón* y el de tus descendientes, para que lo ames con todo el corazón y con toda el alma, y para que tengas vida.
Deu 30:7 El SEÑOR tu Dios impondrá todas esas maldiciones a tus enemigos y a los que te odian y te persiguen.
Deu 30:8 Así volverás a obedecer al SEÑOR y cumplirás todos sus mandatos, los que yo te entrego hoy.
Deu 30:9 »Entonces el SEÑOR tu Dios te prosperará en todo lo que hagas. Te dará muchos hijos, una gran cantidad de animales y hará que tus campos produzcan cosechas abundantes, porque el SEÑOR volverá a deleitarse en ser bondadoso contigo como lo fue con tus antepasados.
Deu 30:10 El SEÑOR tu Dios se deleitará en ti si obedeces su voz y cumples los mandatos y los decretos escritos en este libro de instrucción, y si te vuelves al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.
Deu 30:11 »El mandato que te entrego hoy no es demasiado difícil de entender ni está fuera de tu alcance.
Deu 30:12 No está guardado en los cielos, tan distante para que tengas que preguntar: “¿Quién subirá al cielo y lo bajará para que podamos oírlo y obedecer?”.
Deu 30:13 Tampoco está guardado más allá del mar, tan lejos para que tengas que preguntar: “¿Quién cruzará el mar y lo traerá para que podamos oírlo y obedecer?”.
Deu 30:14 Por el contrario, el mensaje está muy al alcance de la mano; está en tus labios y en tu corazón para que puedas obedecerlo.
Deu 30:15 »¡Ahora escucha! En este día, te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre la prosperidad y la calamidad.
Deu 30:16 Pues hoy te ordeno que ames al SEÑOR tu Dios y cumplas sus mandatos, decretos y ordenanzas andando en sus caminos. Si lo haces, vivirás y te multiplicarás, y el SEÑOR tu Dios te bendecirá a ti y también a la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer.
Deu 30:17 »Sin embargo, si tu corazón se aparta y te niegas a escuchar, y si te dejas llevar a servir y rendir culto a otros dioses,
Deu 30:18 entonces te advierto desde ya que sin duda serás destruido. No tendrás una buena y larga vida en la tierra que ocuparás al cruzar el Jordán.
Deu 30:19 »Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir!
Deu 30:20 Puedes elegir esa opción al amar, al obedecer y al comprometerte firmemente con el SEÑOR tu Dios. Esa* es la clave para tu vida. Y si amas y obedeces al SEÑOR, vivirás por muchos años en la tierra que el SEÑOR juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob».
Deu 31:1 Cuando Moisés terminó de dar esas instrucciones* a todo el pueblo de Israel,
Deu 31:2 dijo: «Ya tengo ciento veinte años y no puedo seguir guiándote. El SEÑOR me dijo: “No cruzarás el río Jordán”.
Deu 31:3 Sin embargo, el SEÑOR tu Dios sí cruzará delante de ti. Él destruirá a las naciones que viven allí, y tú tomarás posesión de esa tierra. Josué te guiará para cruzar el río, tal como el SEÑOR prometió.
Deu 31:4 »El SEÑOR destruirá a las naciones que viven en esa tierra, tal como destruyó a Sehón y a Og, los reyes de los amorreos.
Deu 31:5 El SEÑOR te entregará a los que viven allí, y tú tendrás que hacer con ellos lo que te ordené.
Deu 31:6 ¡Así que sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni sientas pánico frente a ellos, porque el SEÑOR tu Dios, él mismo irá delante de ti. No te fallará ni te abandonará».
Deu 31:7 Luego Moisés mandó llamar a Josué y, en presencia de todo Israel, le dijo: «¡Sé fuerte y valiente! Pues tú guiarás a este pueblo a la tierra que el SEÑOR juró a sus antepasados que les daría. Tú serás quien la repartirá entre ellos y se las dará como sus porciones de tierra.
Deu 31:8 No temas ni te desalientes, porque el propio SEÑOR irá delante de ti. Él estará contigo; no te fallará ni te abandonará».
Deu 31:9 Entonces Moisés escribió en un libro todo el conjunto de instrucciones y se lo dio a los sacerdotes que llevaban al arca del pacto del SEÑOR y a los ancianos de Israel.
Deu 31:10 Luego Moisés les dio la siguiente orden: «Al final de cada séptimo año —el Año de Liberación— y durante el Festival de las Enramadas,
Deu 31:11 leerán este libro de instrucción a todo el pueblo de Israel cuando se reúna ante el SEÑOR su Dios en el lugar que él elija.
Deu 31:12 Convoquen a todos —hombres, mujeres, niños y los extranjeros que vivan en sus ciudades— para que oigan lo que dice el libro de instrucción y aprendan a temer al SEÑOR su Dios y a obedecer cuidadosamente todas las condiciones de estas instrucciones.
Deu 31:13 Háganlo para que sus hijos que no saben nada de estas instrucciones, las oigan y aprendan a temer al SEÑOR su Dios. Háganlo mientras vivan en la tierra que van a poseer al cruzar el Jordán».
Deu 31:14 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés: «Ha llegado la hora de tu muerte. Llama a Josué y preséntate con él en el tabernáculo* para entregarle mi encargo a Josué allí». Entonces Moisés y Josué fueron y se presentaron en el tabernáculo.
Deu 31:15 Así que el SEÑOR se les apareció en una columna de nube que se detuvo en la entrada de la carpa sagrada.
Deu 31:16 El SEÑOR le dijo a Moisés: «Estás por morir y vas a reunirte con tus antepasados. Cuando ya no estés aquí, los israelitas comenzarán a rendir culto a dioses ajenos, los dioses de la tierra a la cual se dirigen. Me abandonarán y romperán el pacto que hice con ellos.
Deu 31:17 Entonces mi enojo arderá contra ellos. Los abandonaré, esconderé mi rostro de ellos, y serán devorados. Pasarán terribles dificultades y, en aquel día, dirán: “¡Estas calamidades nos han ocurrido porque Dios ya no está entre nosotros!”.
Deu 31:18 En esos días esconderé mi rostro de ellos debido a toda la maldad que cometen al rendir culto a otros dioses.
Deu 31:19 »Por lo tanto, escribe este canto y enséñalo a los israelitas. Ayúdalos a que lo aprendan, para que me sirva de testigo contra ellos.
Deu 31:20 Pues los haré entrar en la tierra que juré dar a sus antepasados, una tierra donde fluyen la leche y la miel. Allí llegarán a ser prósperos, comerán todo lo que quieran y engordarán. Pero comenzarán a rendir culto a otros dioses; me despreciarán y romperán mi pacto.
Deu 31:21 Entonces cuando les ocurran grandes calamidades, este canto servirá de prueba en su contra, porque sus descendientes jamás lo olvidarán. Yo conozco las intenciones de este pueblo, incluso ahora que todavía no han entrado en la tierra que prometí darles».
Deu 31:22 Así que, ese mismo día, Moisés escribió el canto y lo enseñó a los israelitas.
Deu 31:23 Luego el SEÑOR encargó a Josué, hijo de Nun, con las siguientes palabras: «Sé fuerte y valiente porque tendrás que llevar al pueblo de Israel a la tierra que juré darles. Yo estaré contigo».
Deu 31:24 Cuando Moisés terminó de escribir todo el conjunto de instrucciones en un libro,
Deu 31:25 les dio la siguiente orden a los levitas que llevaban el arca del pacto del SEÑOR:
Deu 31:26 «Tomen este libro de instrucción y pónganlo al lado del arca del pacto del SEÑOR su Dios, para que quede allí como testigo contra ustedes, los israelitas.
Deu 31:27 Pues yo sé lo rebeldes y tercos que son. Incluso ahora que todavía sigo vivo y estoy con ustedes, se han rebelado contra el SEÑOR. ¡Cuánto más rebeldes se pondrán después de mi muerte!
Deu 31:28 »Llamen ahora a todos los ancianos y a los funcionarios de las tribus, para que les hable directamente y ponga al cielo y a la tierra como testigos en su contra.
Deu 31:29 Yo sé que después de mi muerte ustedes se corromperán por completo y se apartarán del camino que les ordené seguir. En los días futuros, les vendrán calamidades porque harán lo malo a los ojos del SEÑOR y lo enojarán mucho con sus acciones».
Deu 31:30 Entonces Moisés recitó el canto entero en presencia de toda la congregación de Israel:

miércoles, 22 de marzo de 2017

LECTURA BÍBLICA 22 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    27:45-56

Mat 27:45 Al mediodía, la tierra se llenó de oscuridad hasta las tres de la tarde.
Mat 27:46 A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli,* ¿lama sabactani?», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»*.
Mat 27:47 Algunos que pasaban por allí entendieron mal y pensaron que estaba llamando al profeta Elías.
Mat 27:48 Uno de ellos corrió y empapó una esponja en vino agrio, la puso sobre una caña de junco y la levantó para que él pudiera beber.
Mat 27:49 Pero los demás dijeron: «¡Espera! A ver si Elías viene a salvarlo»*.
Mat 27:50 Entonces Jesús volvió a gritar y entregó su espíritu.
Mat 27:51 En ese momento, la cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló, las rocas se partieron en dos,
Mat 27:52 y las tumbas se abrieron. Los cuerpos de muchos hombres y mujeres justos que habían muerto resucitaron.
Mat 27:53 Salieron del cementerio luego de la resurrección de Jesús, entraron en la santa ciudad de Jerusalén y se aparecieron a mucha gente.
Mat 27:54 El oficial romano* y los otros soldados que estaban en la crucifixión quedaron aterrorizados por el terremoto y por todo lo que había sucedido. Dijeron: «¡Este hombre era verdaderamente el Hijo de Dios!».
Mat 27:55 Muchas mujeres que habían llegado desde Galilea con Jesús para cuidar de él, miraban de lejos.
Mat 27:56 Entre ellas estaban María Magdalena, María (la madre de Santiago y José), y la madre de Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo.




ROMANOS 14

Rom 14:1 Acepten a los creyentes que son débiles en la fe y no discutan acerca de lo que ellos consideran bueno o malo.
Rom 14:2 Por ejemplo, un creyente piensa que está bien comer de todo; pero otro creyente, con una conciencia sensible, come sólo verduras.
Rom 14:3 Los que se sienten libres para comer de todo no deben menospreciar a los que no sienten la misma libertad. Y los que no comen determinados alimentos no deben juzgar a los que sí los comen, porque a esos hermanos Dios los ha aceptado.
Rom 14:4 ¿Quién eres tú para juzgar a los sirvientes de otro? Su amo dirá si quedan en pie o caen. Y, con la ayuda del Señor, quedarán en pie y recibirán la aprobación de él.
Rom 14:5 Del mismo modo, algunos piensan que un día es más sagrado que otro, mientras que otros creen que todos los días son iguales. Cada uno debería estar plenamente convencido de que el día que elija es aceptable.
Rom 14:6 Los que adoran al Señor un día en particular lo hacen para honrarlo a él. Los que comen toda clase de alimentos lo hacen para honrar al Señor, ya que le dan gracias a Dios antes de comer. Y los que se niegan a comer ciertos alimentos también quieren agradar al Señor y le dan gracias a Dios.
Rom 14:7 Pues no vivimos para nosotros mismos ni morimos para nosotros mismos.
Rom 14:8 Si vivimos, es para honrar al Señor y, si morimos, es para honrar al Señor. Entonces, tanto si vivimos como si morimos, pertenecemos al Señor.
Rom 14:9 Cristo murió y resucitó con este propósito: ser Señor de los vivos y de los muertos.
Rom 14:10 ¿Por qué, entonces, juzgas a otro creyente?* ¿Por qué menosprecias a otro creyente? Recuerda que todos estaremos delante del tribunal de Dios.
Rom 14:11 Pues dicen las Escrituras: «Tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR,* toda rodilla se doblará ante mí, y toda lengua confesará a Dios y le dará alabanza*».
Rom 14:12 Es cierto, cada uno de nosotros tendrá que responder por sí mismo ante Dios.
Rom 14:13 Así que dejemos de juzgarnos unos a otros. Por el contrario, propónganse vivir de tal manera que no causen tropiezo ni caída a otro creyente.
Rom 14:14 Yo sé —y estoy convencido por la autoridad del Señor Jesús —que ningún alimento en sí mismo está mal. Pero, si alguien piensa que está mal comerlo, entonces, para esa persona, está mal.
Rom 14:15 Y si otro creyente se angustia por lo que tú comes, entonces no actúas con amor si lo comes. No permitas que lo que tú comes destruya a alguien por quien Cristo murió.
Rom 14:16 Entonces no serás criticado por hacer algo que tú crees que es bueno.
Rom 14:17 Pues el reino de Dios no se trata de lo que comemos o bebemos, sino de llevar una vida de bondad, paz y alegría en el Espíritu Santo.
Rom 14:18 Si tú sirves a Cristo con esa actitud, agradarás a Dios y también tendrás la aprobación de los demás.
Rom 14:19 Por lo tanto, procuremos que haya armonía en la iglesia y tratemos de edificarnos unos a otros.
Rom 14:20 No destruyas la obra de Dios a causa de lo que comes. Recuerda que todos los alimentos están permitidos; lo malo es comer algo que haga tropezar a otro.
Rom 14:21 Es mejor no comer carne ni beber vino ni hacer ninguna otra cosa que pudiera causar tropiezo a otro creyente.
Rom 14:22 Tal vez crees que no hay nada malo en lo que haces, pero mantenlo entre tú y Dios. Benditos son los que no se sienten culpables por hacer algo que han decidido que es correcto.
Rom 14:23 Pero, si tienes dudas acerca de si debes o no comer algo en particular, entonces es pecado comerlo. Pues no eres fiel a tus convicciones. Si haces algo que crees que está mal, pecas.

SALMO 69:1-18

Sal 69:1 
Para el director del coro: salmo de David; cántese con la melodía de «Los lirios».
Sálvame oh Dios, porque las aguas de la inundación me llegan al cuello.
Sal 69:2 Me hundo cada vez más en el fango; no encuentro dónde apoyar mis pies. Estoy en aguas profundas, y el torrente me cubre.
Sal 69:3 Estoy agotado de gritar por ayuda; tengo la garganta reseca. Mis ojos están hinchados de tanto llorar, a la espera de la ayuda de mi Dios.
Sal 69:4 Los que me odian sin motivo suman más que los cabellos de mi cabeza. Muchos enemigos tratan de destruirme con mentiras, me exigen que devuelva lo que no robé.
Sal 69:5 Oh Dios, tú sabes lo necio que soy; de ti no puedo ocultar mis pecados.
Sal 69:6 No dejes que los que confían en ti sean avergonzados por mi culpa, oh Soberano SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. No permitas que sean humillados por mi causa, oh Dios de Israel.
Sal 69:7 Pues yo soporto insultos por amor a ti; tengo la humillación dibujada en todo mi rostro.
Sal 69:8 Hasta mis propios hermanos fingen no conocerme, me tratan como a un extraño.
Sal 69:9 El celo por tu casa me ha consumido, y los insultos de los que te insultan han caído sobre mí.
Sal 69:10 Cuando lloro y ayuno, se burlan de mí.
Sal 69:11 Cuando me visto de tela áspera en señal de dolor, se ríen de mí.
Sal 69:12 Soy el blanco de los chismes de la ciudad, y todos los borrachos cantan de mí.
Sal 69:13 Pero sigo orando a ti, SEÑOR, con la esperanza de que esta vez me muestres tu favor. En tu amor inagotable, oh Dios, responde a mi oración con tu salvación segura.
Sal 69:14 Rescátame del lodo, ¡no dejes que me hunda aún más! Sálvame de aquellos que me odian y sácame de estas aguas profundas.
Sal 69:15 No permitas que el torrente me cubra, ni que las aguas profundas me traguen, ni que el foso de la muerte me devore.
Sal 69:16 Contesta a mis oraciones, oh SEÑOR, pues tu amor inagotable es maravilloso; cuida de mí, pues tu misericordia es muy abundante.
Sal 69:17 No te escondas de tu siervo; contéstame rápido, ¡porque estoy en graves dificultades!
Sal 69:18 Ven y rescátame, líbrame de mis enemigos.

LECTURA PARA LA NOCHE

DEUTERONOMIO 27-28

Deu 27:1 Entonces Moisés y los líderes de Israel le dieron al pueblo la siguiente orden: «Obedece todos los mandatos que te entrego hoy.
Deu 27:2 Cuando cruces el río Jordán y entres en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, erige algunas piedras grandes y recúbrelas con yeso.
Deu 27:3 Escribe en ellas todo este conjunto de instrucciones una vez que hayas cruzado el río para entrar en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, una tierra donde fluyen la leche y la miel, tal como te prometió el SEÑOR, Dios de tus antepasados.
Deu 27:4 Después de cruzar el Jordán, erige esas piedras en el monte Ebal y recúbrelas con yeso, tal como te ordeno hoy.
Deu 27:5 »Luego edifica allí un altar al SEÑOR tu Dios con piedras enteras y en su forma original. No des forma a las piedras con ninguna herramienta de hierro.
Deu 27:6 Edifica el altar con esas piedras sin labrar y úsalo para presentar ofrendas quemadas al SEÑOR tu Dios.
Deu 27:7 También sacrifica allí ofrendas de paz y celebra, ante el SEÑOR tu Dios, comiendo hasta quedar satisfecho.
Deu 27:8 Escribe con claridad todas estas instrucciones sobre las piedras cubiertas de yeso».
Deu 27:9 Luego Moisés y los sacerdotes levitas se dirigieron al pueblo con las siguientes palabras: «¡Escucha en silencio, oh Israel! Hoy te has convertido en el pueblo del SEÑOR tu Dios.
Deu 27:10 Por lo tanto, obedece al SEÑOR tu Dios cumpliendo todos los mandatos y los decretos que te entrego hoy».
Deu 27:11 Ese mismo día, Moisés también le dio al pueblo la siguiente orden:
Deu 27:12 «Cuando cruces el río Jordán, las tribus de Simeón, de Leví, de Judá, de Isacar, de José y de Benjamín subirán al monte Gerizim para proclamar una bendición sobre el pueblo.
Deu 27:13 Y las tribus de Rubén, de Gad, de Aser, de Zabulón, de Dan y de Neftalí subirán al monte Ebal y proclamarán una maldición.
Deu 27:14 »Entonces los levitas dirán con voz potente a todo el pueblo de Israel:
Deu 27:15 “Maldito todo el que talle o funda un ídolo y lo erija en secreto. Esos ídolos, productos de artesanos, son detestables al SEÑOR”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:16 “Maldito todo el que deshonre a su padre o a su madre”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:17 “Maldito todo el que robe terreno a su vecino cambiando de lugar los límites de su propiedad”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:18 “Maldito todo el que desvíe a un ciego de su camino”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:19 “Maldito todo el que se niegue a hacer justicia al extranjero, al huérfano o a la viuda”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:20 “Maldito todo el que tenga relaciones sexuales con alguna esposa de su padre, porque ese acto es una deshonra al padre”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:21 “Maldito todo el que tenga relaciones sexuales con un animal”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:22 “Maldito todo el que tenga relaciones sexuales con su hermana, tanto por parte de padre como de madre”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:23 “Maldito todo el que tenga relaciones sexuales con su suegra”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:24 “Maldito todo el que ataque a su vecino en secreto”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:25 “Maldito todo el que acepte un pago para matar a un inocente”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 27:26 “Maldito todo el que no acepte ni obedezca las condiciones de estas instrucciones”. Y todo el pueblo responderá: “¡Amén!”.
Deu 28:1 »Si obedeces al SEÑOR tu Dios en todo y cumples cuidadosamente sus mandatos que te entrego hoy, el SEÑOR tu Dios te pondrá por encima de todas las demás naciones del mundo.
Deu 28:2 Si obedeces al SEÑOR tu Dios, recibirás las siguientes bendiciones:
Deu 28:3 Tus ciudades y tus campos serán benditos.
Deu 28:4 Tus hijos y tus cosechas serán benditos. Las crías de tus rebaños y manadas serán benditas.
Deu 28:5 Tus canastas de fruta y tus paneras serán benditas.
Deu 28:6 Vayas donde vayas y en todo lo que hagas, serás bendito.
Deu 28:7 »El SEÑOR vencerá a tus enemigos cuando te ataquen. ¡Saldrán a atacarte de una sola dirección, pero se dispersarán por siete!
Deu 28:8 »El SEÑOR te asegurará bendición en todo lo que hagas y llenará tus depósitos con granos. El SEÑOR tu Dios te bendecirá en la tierra que te da.
Deu 28:9 »Si obedeces los mandatos del SEÑOR tu Dios y andas en sus caminos, el SEÑOR te confirmará como su pueblo santo, tal como juró que haría.
Deu 28:10 Entonces todas las naciones del mundo verán que eres el pueblo elegido por el SEÑOR y quedarán asombradas ante ti.
Deu 28:11 »El SEÑOR te dará prosperidad en la tierra que les juró a tus antepasados que te daría, te bendecirá con muchos hijos, gran cantidad de animales y cosechas abundantes.
Deu 28:12 El SEÑOR enviará lluvias en el tiempo oportuno desde su inagotable tesoro en los cielos y bendecirá todo tu trabajo. Tú prestarás a muchas naciones pero jamás tendrás necesidad de pedirles prestado.
Deu 28:13 Si escuchas los mandatos del SEÑOR tu Dios que te entrego hoy y los obedeces cuidadosamente, el SEÑOR te pondrá a la cabeza y no en la cola, y siempre estarás en la cima, nunca por debajo.
Deu 28:14 No te apartes de ninguno de los mandatos que te entrego hoy, ni sigas a otros dioses ni les rindas culto.
Deu 28:15 »Pero si te niegas a escuchar al SEÑOR tu Dios y no obedeces los mandatos y los decretos que te entrego hoy, caerán sobre ti las siguientes maldiciones y te abrumarán:
Deu 28:16 Tus ciudades y tus campos serán malditos.
Deu 28:17 Tus canastas y tus paneras serán malditas.
Deu 28:18 Tus hijos y tus cosechas serán malditos. Las crías de tus rebaños y manadas serán malditas.
Deu 28:19 Vayas donde vayas y en todo lo que hagas serás maldito.
Deu 28:20 »El propio SEÑOR te enviará maldiciones, desorden y frustración en todo lo que hagas, hasta que por fin quedes totalmente destruido por hacer lo malo y por abandonarme.
Deu 28:21 El SEÑOR te afligirá con enfermedades hasta acabar contigo en la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer.
Deu 28:22 El SEÑOR te castigará con enfermedades degenerativas, con fiebre e inflamaciones, con calor abrasador, con sequías y pestes en los cultivos. Esas calamidades te perseguirán hasta la muerte.
Deu 28:23 Arriba, los cielos se pondrán rígidos como el bronce, y abajo, la tierra se volverá dura como el hierro.
Deu 28:24 El SEÑOR convertirá en polvo la lluvia que riega tu tierra, y el polvo caerá del cielo hasta que quedes destruido.
Deu 28:25 »El SEÑOR hará que tus enemigos te derroten. ¡Tú saldrás a atacarlos de una sola dirección pero te dispersarás por siete! Serás un objeto de horror para todos los reinos de la tierra.
Deu 28:26 Tus cadáveres serán alimento para las aves carroñeras y los animales salvajes, y no habrá nadie allí para espantarlos.
Deu 28:27 »El SEÑOR te afligirá con llagas purulentas como las de Egipto, y con tumores, con escorbuto y picazón incurables.
Deu 28:28 El SEÑOR te castigará con locura, ceguera y pánico.
Deu 28:29 Andarás a tientas a plena luz del día como un ciego que palpa en la oscuridad pero no encontrarás la senda. Te oprimirán y te asaltarán constantemente, y nadie vendrá en tu ayuda.
Deu 28:30 »Estarás comprometido para casarte, pero otro se acostará con tu prometida. Construirás una casa, pero otro vivirá en ella. Plantarás un viñedo pero nunca aprovecharás sus frutos.
Deu 28:31 Verás descuartizar a tu buey delante de tus ojos pero no comerás ni un solo bocado de la carne. Te quitarán el burro y nunca más te lo devolverán. Entregarán tus ovejas y cabras al enemigo, y nadie saldrá a ayudarte.
Deu 28:32 Presenciarás el momento que se lleven a tus hijos e hijas como esclavos. Se te partirá el corazón por ellos, pero no podrás hacer nada para ayudarlos.
Deu 28:33 Una nación extranjera y totalmente desconocida se comerá las cosechas por las que tanto trabajaste. Sufrirás una opresión constante y un trato cruel.
Deu 28:34 Te volverás loco al ver todas las calamidades que te rodean.
Deu 28:35 El SEÑOR te cubrirá las rodillas y las piernas con llagas incurables. De hecho, te llenarás de llagas desde la cabeza hasta los pies.
Deu 28:36 »El SEÑOR te desterrará junto con tu rey, te hará vivir en una nación que ni tú ni tus antepasados conocían. Allí, en el destierro, ¡rendirás culto a dioses de madera y de piedra!
Deu 28:37 Serás un objeto de horror, de ridículo y de burla frente a todas las naciones donde el SEÑOR te envíe.
Deu 28:38 »Plantarás mucho pero cosecharás poco, porque las langostas se comerán tus cultivos.
Deu 28:39 Plantarás viñedos y los cuidarás, pero no beberás el vino ni comerás las uvas, porque los gusanos destruirán las vides.
Deu 28:40 Cultivarás olivos en todo tu territorio pero nunca podrás usar el aceite de la oliva, porque el fruto caerá antes de que madure.
Deu 28:41 Tendrás hijos e hijas pero los perderás, porque los tomarán prisioneros y los llevarán al cautiverio.
Deu 28:42 Enjambres de insectos destruirán tus árboles y tus cultivos.
Deu 28:43 »Los extranjeros que vivan en medio ti se harán cada vez más poderosos, mientras que tú con el tiempo te irás debilitando.
Deu 28:44 Ellos te prestarán dinero, pero tú no tendrás para prestarles a ellos. ¡Ellos serán la cabeza y tú serás la cola!
Deu 28:45 »Si te niegas a escuchar al SEÑOR tu Dios y a obedecer los mandatos y los decretos que él te ha dado, todas esas maldiciones te perseguirán y te alcanzarán hasta que quedes destruido.
Deu 28:46 Esos horrores serán una señal de advertencia permanente para ti y tus descendientes.
Deu 28:47 Si no sirves al SEÑOR tu Dios con alegría y entusiasmo por la gran cantidad de beneficios que has recibido,
Deu 28:48 servirás a los enemigos que el SEÑOR enviará contra ti. Pasarás hambre y sed, andarás desnudo y carente de todo. El SEÑOR te pondrá sobre el cuello un yugo de hierro que te oprimirá severamente hasta destruirte.
Deu 28:49 »Desde un extremo de la tierra, el SEÑOR traerá contra ti a una nación lejana que te caerá encima como un buitre en picada. Es una nación que habla un idioma que tú no comprendes,
Deu 28:50 un pueblo cruel y feroz que no muestra respeto por los ancianos ni piedad por los niños.
Deu 28:51 Sus ejércitos devorarán tus animales y tus cultivos, y tú quedarás destruido. No dejarán ninguna clase de grano, ni vino nuevo, ni aceite de oliva, ni terneros, ni corderos, y te morirás de hambre.
Deu 28:52 Atacarán tus ciudades hasta derribar todas las murallas fortificadas de tu territorio, esos muros en los que confiabas para protegerte. Atacarán todas las ciudades de la tierra que el SEÑOR tu Dios te ha dado.
Deu 28:53 »El estado de sitio y la terrible aflicción del ataque enemigo serán tan insoportables que terminarás comiéndote la carne de tus propios hijos e hijas, aquellos que el SEÑOR tu Dios te dio.
Deu 28:54 El más tierno y compasivo de tus hombres no tendrá piedad de su propio hermano ni de su amada esposa ni de sus hijos sobrevivientes.
Deu 28:55 Se negará a compartir con ellos la carne que esté devorando —la carne de uno de sus propios hijos— porque no tendrá otra cosa para comer durante el estado de sitio y la terrible aflicción que tu enemigo impondrá en todas tus ciudades.
Deu 28:56 La más tierna y delicada de tus mujeres —tan delicada que sería incapaz de pisar el suelo con la planta de su pie— se volverá egoísta con su esposo, a quien ama, y con sus propios hijos e hijas.
Deu 28:57 Después de dar a luz, esconderá de ellos la placenta y al bebé recién nacido para comérselos ella sola. No tendrá otra cosa que comer durante el estado de sitio y la terrible aflicción que tu enemigo impondrá en todas tus ciudades.
Deu 28:58 »Si te niegas a obedecer todas las palabras de instrucción que están escritas en este libro y no temes el nombre glorioso e imponente del SEÑOR tu Dios,
Deu 28:59 el SEÑOR te abrumará con plagas indescriptibles a ti y a tus hijos. Esas plagas serán intensas y sin alivio, te harán desgraciado y te dejarán terriblemente enfermo.
Deu 28:60 El SEÑOR te afligirá con todas las enfermedades de Egipto que tanto temías, y no tendrás alivio.
Deu 28:61 El SEÑOR te afligirá hasta destruirte con todas las enfermedades y las plagas que existen, aun con las que no se mencionan en este libro de instrucción.
Deu 28:62 Aunque te multipliques tanto como las estrellas del cielo, quedarás reducido a unos cuantos, porque no quisiste escuchar al SEÑOR tu Dios.
Deu 28:63 »Así como el SEÑOR se deleitaba en prosperarte y en multiplicarte, ahora el SEÑOR se deleitará en destruirte. Serás arrancado de la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer.
Deu 28:64 Pues el SEÑOR te dispersará por todas las naciones, desde un extremo de la tierra hasta el otro. Allí rendirás culto a dioses ajenos que ni tú ni tus antepasados conocían, ¡dioses de madera y de piedra!
Deu 28:65 En medio de esas naciones, no encontrarás paz ni lugar de descanso. Allí el SEÑOR hará que te tiemble el corazón, que te falle la vista y que tu alma desfallezca.
Deu 28:66 Tu vida siempre penderá de un hilo; día y noche vivirás con miedo, sin ninguna seguridad de sobrevivir.
Deu 28:67 Por la mañana dirás: “¡Si tan sólo fuera de noche!”, y al oscurecer dirás: “¡Si tan sólo fuera de día!”. Pues te aterrarás al ver los horrores espantosos que habrá a tu alrededor.
Deu 28:68 Luego el SEÑOR te enviará en barcos de regreso a Egipto, el lugar que prometí que nunca volverías a ver. Allí tratarás de venderte como esclavo a tus enemigos, pero nadie querrá comprarte».

martes, 21 de marzo de 2017

LECTURA BÍBLICA 21 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    27:27-44

Mat 27:27 Algunos de los soldados del gobernador llevaron a Jesús al cuartel* y llamaron a todo el regimiento.
Mat 27:28 Le quitaron la ropa y le pusieron un manto escarlata.
Mat 27:29 Armaron una corona con ramas de espinos y se la pusieron en la cabeza y le colocaron una caña de junco en la mano derecha como si fuera un cetro. Luego se arrodillaron burlonamente delante de él mientras se mofaban: «¡Viva el rey de los judíos!».
Mat 27:30 Lo escupieron, le quitaron la caña de junco y lo golpearon en la cabeza con ella.
Mat 27:31 Cuando al fin se cansaron de hacerle burla, le quitaron el manto y volvieron a ponerle su propia ropa. Luego lo llevaron para crucificarlo.
Mat 27:32 En el camino, se encontraron con un hombre llamado Simón, quien era de Cirene,* y los soldados lo obligaron a llevar la cruz de Jesús.
Mat 27:33 Salieron a un lugar llamado Gólgota (que significa «Lugar de la Calavera»).
Mat 27:34 Los soldados le dieron a Jesús vino mezclado con hiel amarga, pero cuando la probó, se negó a beberla.
Mat 27:35 Después de clavarlo en la cruz, los soldados sortearon su ropa tirando los dados.*
Mat 27:36 Luego se sentaron alrededor e hicieron guardia mientras él estaba colgado allí.
Mat 27:37 Encima de la cabeza de Jesús, colocaron un letrero, que anunciaba el cargo en su contra. Decía: «Éste es Jesús, el Rey de los judíos».
Mat 27:38 Con él crucificaron a dos revolucionarios,* uno a su derecha y otro a su izquierda.
Mat 27:39 La gente que pasaba por allí gritaba insultos y movía la cabeza en forma burlona.
Mat 27:40 «¡Pero mírate ahora! —le gritaban —. Dijiste que ibas a destruir el templo y a reconstruirlo en tres días. Muy bien, si eres el Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y bájate de la cruz».
Mat 27:41 Los principales sacerdotes, los maestros de la ley religiosa y los ancianos también se burlaban de Jesús.
Mat 27:42 «Salvó a otros —se mofaban—, ¡pero no puede salvarse a sí mismo! Con que es el Rey de Israel, ¿no? ¡Que baje de la cruz ahora mismo y creeremos en él!
Mat 27:43 Confió en Dios, entonces, ¡que Dios lo rescate ahora si lo quiere! Pues dijo: “Soy el Hijo de Dios”».
Mat 27:44 Hasta los revolucionarios que estaban crucificados con Jesús se burlaban de él de la misma manera.



ROMANOS 13

Rom 13:1 Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios.
Rom 13:2 Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado.
Rom 13:3 Pues las autoridades no infunden temor a los que hacen lo que está bien, sino en los que hacen lo que está mal. ¿Quieres vivir sin temor a las autoridades? Haz lo correcto, y ellas te honrarán.
Rom 13:4 Las autoridades están al servicio de Dios para tu bien. Pero, si estás haciendo algo malo, por supuesto que deberías tener miedo, porque ellas tienen poder para castigarte. Están al servicio de Dios para cumplir el propósito específico de castigar a los que hacen lo malo.
Rom 13:5 Por eso tienes que someterte a ellas, no sólo para evitar el castigo, sino para mantener tu conciencia limpia.
Rom 13:6 Por esas mismas razones, también paguen sus impuestos, pues los funcionarios de gobierno necesitan cobrar su sueldo. Ellos sirven a Dios con lo que hacen.
Rom 13:7 Ustedes den a cada uno lo que le deben: paguen los impuestos y demás aranceles a quien corresponda, y den respeto y honra a los que están en autoridad.
Rom 13:8 No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios.
Rom 13:9 Pues los mandamientos dicen: «No cometas adulterio. No mates. No robes. No codicies»*. Estos y otros mandamientos semejantes se resumen en uno solo: «Ama a tu prójimo como a ti mismo»*.
Rom 13:10 El amor no hace mal a otros, por eso el amor cumple con las exigencias de la ley de Dios.
Rom 13:11 Esto es aún más urgente, porque ustedes saben que es muy tarde; el tiempo se acaba. Despierten, porque nuestra salvación ahora está más cerca que cuando recién creímos.
Rom 13:12 La noche ya casi llega a su fin; el día de la salvación amanecerá pronto. Por eso, dejen de lado sus actos oscuros como si se quitaran ropa sucia, y pónganse la armadura resplandeciente de la vida recta.
Rom 13:13 Ya que nosotros pertenecemos al día, vivamos con decencia a la vista de todos. No participen en la oscuridad de las fiestas desenfrenadas y las borracheras, ni vivan en promiscuidad sexual e inmoralidad, ni se metan en peleas, ni tengan envidia.
Rom 13:14 Más bien, vístanse con la presencia del Señor Jesucristo. Y no se permitan pensar en formas de complacer los malos deseos.


SALMO 68

Sal 68:1 Levántate, oh Dios, y dispersa a tus enemigos; que todos los que odian a Dios corran por sus vidas.
Sal 68:2 Sóplalos y disípalos como si fueran humo; derrítelos como la cera en el fuego; que los malvados perezcan en la presencia de Dios.
Sal 68:3 Pero que los justos se alegren; que se gocen en la presencia de Dios; que estén llenos de alegría.
Sal 68:4 ¡Canten alabanzas a Dios y a su nombre! Canten alabanzas en alta voz al que cabalga sobre las nubes. Su nombre es el SEÑOR; ¡alégrense en su presencia!
Sal 68:5 Padre de los huérfanos, defensor de las viudas, éste es Dios y su morada es santa.
Sal 68:6 Dios ubica a los solitarios en familias; pone en libertad a los prisioneros y los llena de alegría. Pero a los rebeldes los hace vivir en una tierra abrasada por el sol.
Sal 68:7 Oh Dios, cuando sacaste a tu pueblo de Egipto, cuando marchaste a través de las áridas tierras baldías, Interludio
Sal 68:8 la tierra tembló y los cielos derramaron lluvia a raudales delante de ti, el Dios del Sinaí, delante de Dios, el Dios de Israel.
Sal 68:9 Enviaste lluvia en abundancia, oh Dios, para refrescar la tierra agotada.
Sal 68:10 Finalmente allí se estableció tu pueblo y, con una abundante cosecha, oh Dios, proveíste para tu pueblo necesitado.
Sal 68:11 El Señor da la palabra, y un gran ejército* trae las buenas noticias.
Sal 68:12 Los reyes enemigos y sus ejércitos huyen, mientras las mujeres de Israel reparten el botín.
Sal 68:13 Hasta los que vivían entre los rediles encontraron tesoros, palomas con alas de plata y plumas de oro.
Sal 68:14 El Todopoderoso esparció a los reyes enemigos como una tormenta de nieve que sopla en el monte Salmón.
Sal 68:15 Las montañas de Basán son majestuosas, con muchas cumbres altas que llegan al cielo.
Sal 68:16 Oh montañas empinadas, ¿por qué miran con envidia al monte Sión, donde Dios decidió vivir, donde el SEÑOR vivirá para siempre?
Sal 68:17 Rodeado de incontables millares de carros de guerra, el Señor llegó del monte Sinaí y entró en su santuario.
Sal 68:18 Cuando ascendiste a las alturas, llevaste a una multitud de cautivos; recibiste regalos de la gente, incluso de quienes se rebelaron contra ti. Ahora el SEÑOR Dios vivirá allí, en medio de nosotros.
Sal 68:19 ¡Alaben al Señor, alaben a Dios nuestro salvador! Pues cada día nos lleva en sus brazos. Interludio
Sal 68:20 ¡Nuestro Dios es un Dios que salva! El Soberano SEÑOR nos rescata de la muerte.
Sal 68:21 Pero Dios aplastará las cabezas de sus enemigos, aplastará los cráneos de los que aman sus caminos perversos.
Sal 68:22 El Señor dice: «Haré descender a mis enemigos desde Basán; los levantaré desde las profundidades del mar.
Sal 68:23 Ustedes, pueblo mío, se lavarán los pies en la sangre de ellos, ¡y hasta los perros tendrán su porción!».
Sal 68:24 Ya asoma tu procesión, oh Dios, la procesión de mi Dios y Rey mientras él entra en el santuario.
Sal 68:25 Los cantores van adelante, los músicos van detrás; en medio hay jovencitas que tocan panderetas.
Sal 68:26 Alaben a Dios todos los del pueblo de Israel; alaben al SEÑOR, la fuente de vida de Israel.
Sal 68:27 Miren, la pequeña tribu de Benjamín va al frente; le sigue una gran multitud de gobernantes de Judá y todos los gobernantes de Zabulón y Neftalí.
Sal 68:28 Oh Dios, haz que tu poder se presente; despliega tu poder, oh Dios, como lo has hecho en el pasado.
Sal 68:29 Los reyes de la tierra traen tributo a tu templo en Jerusalén.
Sal 68:30 Reprende a estas naciones enemigas, a estos animales salvajes que acechan entre los juncos, a esta manada de toros en medio de los becerros más débiles. Hazlos traer barras de plata como humilde tributo. Dispersa a las naciones que se deleitan en la guerra.
Sal 68:31 Que Egipto venga con regalos de metales preciosos;* que Etiopía* se incline en sumisión a Dios.
Sal 68:32 Canten a Dios, reinos de la tierra, canten alabanzas al Señor. Interludio
Sal 68:33 Canten al que cabalga por los cielos antiguos; su poderosa voz truena desde los cielos.
Sal 68:34 Cuéntenles a todos acerca del poder de Dios. Su majestad brilla sobre Israel; su fuerza es poderosa en los cielos.
Sal 68:35 Dios es imponente en su santuario; el Dios de Israel le da poder y fuerza a su pueblo. ¡Alabado sea Dios!

LECTURA PARA LA NOCHE

DEUTERONOMIO 22-26

Deu 22:1 »Si encuentras deambulando por ahí el buey, la oveja o la cabra de tu vecino, no abandones tu responsabilidad.* Devuelve el animal a su dueño.
Deu 22:2 Si el dueño no vive cerca o no sabes quién es, llévalo a tu casa y quédate con él hasta que el dueño vaya a buscarlo. Cuando eso suceda, debes devolvérselo.
Deu 22:3 Haz lo mismo si encuentras el burro, la ropa o cualquier otra cosa que tu vecino haya perdido. No abandones tu responsabilidad.
Deu 22:4 »Si en el camino ves caído al burro o al buey de tu vecino, no lo ignores. ¡Ve y ayuda a tu vecino a ponerlo otra vez de pie!
Deu 22:5 »Una mujer no debe vestirse con ropa de hombre, y un hombre no debe vestirse con ropa de mujer. Cualquiera que hace algo así es detestable a los ojos del SEÑOR tu Dios.
Deu 22:6 »Si, al pasar, encuentras un nido de pájaros en un árbol o caído en el suelo, y ves que adentro hay polluelos o huevos que la madre está empollando, no te lleves a la madre junto con los polluelos.
Deu 22:7 Puedes llevarte las crías pero deja ir a la madre, así prosperarás y disfrutarás de una larga vida.
Deu 22:8 »Cuando edifiques una casa nueva, debes construir una reja alrededor de la azotea. De ese modo, si alguien se cae del techo, nadie podrá culparte de su muerte.
Deu 22:9 »No plantes ningún cultivo entre las hileras de vides que tienes en tu viñedo. Si lo haces, tendrás prohibido usar tanto las uvas del viñedo como el otro cultivo que plantaste.
Deu 22:10 »No ares con un buey y un burro unidos al mismo yugo.
Deu 22:11 »No uses ropa que esté hecha de lana entretejida con lino.
Deu 22:12 »Pon cuatro borlas en el borde del manto con el que te cubres: una al frente, otra atrás y dos a los costados.
Deu 22:13 »Supongamos que un hombre se casa con una mujer pero, después de dormir con ella, la desprecia
Deu 22:14 y la acusa públicamente de conducta vergonzosa diciendo: “Me casé con esta mujer y descubrí que no era virgen”.
Deu 22:15 Entonces el padre y la madre de la mujer tendrán que llevar la prueba de la virginidad de su hija a los ancianos mientras estén juzgando en las puertas de la ciudad.
Deu 22:16 El padre deberá decirles: “Yo le di mi hija a este hombre para que fuera su esposa, y ahora él la desprecia.
Deu 22:17 La ha acusado de conducta vergonzosa diciendo: ‘Descubrí que su hija no era virgen’. Sin embargo, aquí tengo la prueba de su virginidad”. Entonces los padres extenderán la sábana matrimonial delante de los ancianos.
Deu 22:18 Los ancianos tomarán al hombre y lo castigarán.
Deu 22:19 También le impondrán una multa de cien monedas de plata,* que deberá pagar al padre de la mujer por haber acusado públicamente de conducta vergonzosa a una virgen de Israel. La mujer seguirá siendo esposa del hombre, y él jamás podrá divorciarse de ella.
Deu 22:20 »Pero supongamos que las acusaciones del hombre son ciertas, y puede demostrar que la mujer no era virgen.
Deu 22:21 Entonces la llevarán a la puerta de la casa de su padre, y allí los hombres de la ciudad la matarán a pedradas, porque ha cometido un delito vergonzoso en Israel: ha sido promiscua mientras vivía en la casa de sus padres. De ese modo limpiarás esa maldad que hay en medio de ti.
Deu 22:22 »Si se descubre que un hombre comete adulterio, tanto él como la mujer deben morir. De ese modo limpiarás a Israel de semejante maldad.
Deu 22:23 »Supongamos que un hombre conoce a una joven virgen que está comprometida para casarse y tiene relaciones sexuales con ella. Si tal cosa sucediera dentro de una ciudad,
Deu 22:24 deberás llevarlos a ambos hasta las puertas de esa ciudad y matarlos a pedradas. La mujer es culpable por no gritar para pedir ayuda. El hombre debe morir por violar a la mujer de otro hombre. De ese modo limpiarás esa maldad que hay en medio de ti.
Deu 22:25 »Pero si el hombre encuentra en el campo a la mujer comprometida y la viola, entonces sólo el hombre debe morir.
Deu 22:26 No le hagan nada a la joven; ella no cometió ningún delito digno de muerte. Es tan inocente como la víctima de un homicidio.
Deu 22:27 Dado que el hombre la violó en el campo, se dará por sentado que ella gritó, pero no había nadie para socorrerla.
Deu 22:28 »Supongamos que un hombre tiene relaciones sexuales con una joven que es virgen pero que aún no está comprometida para casarse. Si los descubren,
Deu 22:29 él deberá pagarle al padre de ella cincuenta monedas de plata.* Luego deberá casarse con la joven por haberla violado y jamás en su vida podrá divorciarse de ella.
Deu 22:30 * »Un hombre no debe casarse con la ex esposa de su padre, porque ese acto sería una deshonra al padre.
Deu 23:1 * »No se admitirá en la asamblea del SEÑOR a ningún hombre que tenga los testículos aplastados o el pene mutilado.
Deu 23:2 »No se admitirá en la asamblea del SEÑOR a ningún hijo ilegítimo ni a sus descendientes hasta la décima generación.
Deu 23:3 »No se admitirá en la asamblea del SEÑOR a ningún amonita ni moabita ni tampoco a sus descendientes hasta la décima generación.
Deu 23:4 Esas naciones no te recibieron con alimento ni agua cuando saliste de Egipto. En cambio, contrataron a Balaam, hijo de Beor, proveniente del lejano Petor, en Aram-naharaim, para que te maldijera.
Deu 23:5 Pero el SEÑOR tu Dios se negó a escuchar a Balaam y convirtió esa maldición en bendición, porque el SEÑOR tu Dios te ama.
Deu 23:6 Jamás en tu vida buscarás el bienestar ni la prosperidad de los amonitas ni de los moabitas.
Deu 23:7 »No detestes a los edomitas ni a los egipcios, porque los edomitas son tus parientes y porque viviste como extranjero entre los egipcios.
Deu 23:8 Podrá entrar en la asamblea del SEÑOR la tercera generación de los edomitas y de los egipcios.
Deu 23:9 »Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, asegúrate de mantenerte lejos de toda impureza.
Deu 23:10 »Cualquier hombre que quede ceremonialmente impuro debido a una emisión nocturna deberá alejarse del campamento y quedarse allí el resto del día.
Deu 23:11 Hacia el atardecer, tendrá que bañarse y podrá volver al campamento al ponerse el sol.
Deu 23:12 »Deberás designar una zona fuera del campamento donde puedas ir a hacer tus necesidades.
Deu 23:13 Cada persona tendrá una pala* entre sus herramientas. Cuando vayas a hacer tus necesidades, cava un hoyo con la pala y luego cubre el excremento.
Deu 23:14 El campamento debe ser santo, porque el SEÑOR tu Dios se mueve dentro de él para protegerte y derrotar a tus enemigos. Ten cuidado de que él no vea nada vergonzoso en medio de ti, o se alejará de tu lado.
Deu 23:15 »Si un esclavo huye de su amo y se refugia contigo, no lo devuelvas a su amo.
Deu 23:16 Déjalo vivir en medio de ti en cualquier ciudad que elija y no lo oprimas.
Deu 23:17 »Ningún israelita, sea hombre o mujer, se dedicará a la prostitución ritual del templo.
Deu 23:18 Para cumplir con un juramento, no lleves a la casa del SEÑOR tu Dios ninguna ofrenda que provenga de la ganancia de un hombre* o de una mujer que se haya prostituido, pues ambos son detestables al SEÑOR tu Dios.
Deu 23:19 »No cobres intereses por los préstamos que le hagas a otro israelita, sea que le prestes dinero, alimento o cualquier otra cosa.
Deu 23:20 Puedes cobrar intereses a los extranjeros, pero no les cobrarás a los israelitas, para que el SEÑOR tu Dios te bendiga en todo lo que hagas en la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer.
Deu 23:21 »Cuando hagas un voto al SEÑOR tu Dios, no tardes en cumplir lo que le prometiste. Pues el SEÑOR tu Dios te exige que cumplas todos tus votos sin demora, o serás culpable de pecado.
Deu 23:22 Sin embargo, no es pecado abstenerse de hacer un voto.
Deu 23:23 Pero una vez que voluntariamente hagas un voto, asegúrate de cumplir lo que prometiste al SEÑOR tu Dios.
Deu 23:24 »Cuando entres en el viñedo de un vecino, podrás comer todas las uvas que quieras, pero no te llevarás nada en una canasta.
Deu 23:25 También, cuando entres en el campo de un vecino, podrás arrancar los granos de trigo con la mano, pero no cortarás las espigas con la hoz.
Deu 24:1 »Supongamos que un hombre se casa con una mujer, pero ella no le agrada. Resulta que él encuentra algo reprochable en ella, entonces le escribe una carta de divorcio, se la entrega y la echa de su casa.
Deu 24:2 Una vez que ella abandona la casa, queda libre para volver a casarse.
Deu 24:3 Sin embargo, si el segundo marido también la desprecia y se divorcia de ella o se muere,
Deu 24:4 el primer marido no podrá casarse de nuevo con ella, porque ha quedado impura. Sería un acto detestable a los ojos del SEÑOR. No debes manchar de culpa la tierra que el SEÑOR tu Dios te da como preciada posesión.
Deu 24:5 »A un hombre recién casado no se le debe reclutar para el ejército ni se le debe asignar alguna otra responsabilidad oficial. Debe estar libre para pasar un año en su casa, haciendo feliz a la mujer con la que se casó.
Deu 24:6 »Está mal tomar un conjunto de piedras de molino —ni siquiera la piedra de arriba— como garantía por un préstamo que hayas hecho, porque el dueño las necesita para ganarse la vida.
Deu 24:7 »Si alguno secuestra a otro israelita y lo trata como esclavo o lo vende, el criminal deberá morir. De ese modo, limpiarás la maldad que haya en medio de ti.
Deu 24:8 »En todos los casos relacionados con enfermedades graves de la piel,* asegúrate de seguir las instrucciones de los sacerdotes levitas; obedece todos los mandatos que les di.
Deu 24:9 Acuérdate de lo que el SEÑOR tu Dios le hizo a Miriam cuando saliste de Egipto.
Deu 24:10 »Si le prestas algo a tu vecino, no entres en su casa para tomar el objeto que tiene que darte como garantía.
Deu 24:11 Debes esperar afuera hasta que él entre y te lo traiga.
Deu 24:12 Si tu vecino es pobre y te da su abrigo como garantía por un préstamo, no retengas la prenda durante la noche.
Deu 24:13 Devuélvela a su dueño antes de que caiga el sol, para que pueda abrigarse durante la noche y te bendiga; y el SEÑOR tu Dios te considerará justo.
Deu 24:14 »Jamás te aproveches de los obreros pobres y desamparados, ya sean hermanos israelitas o extranjeros que vivan en tu ciudad.
Deu 24:15 Debes pagarles lo que les corresponde al final del día, antes de que caiga el sol, porque son pobres y cuentan con esa paga para vivir. De lo contrario, ellos podrían clamar al SEÑOR en tu contra, y tú serías culpable de pecado.
Deu 24:16 »Los padres no deben morir por los pecados de los hijos ni los hijos deben morir por los pecados de los padres. Los que merezcan la muerte serán ejecutados por sus propios delitos.
Deu 24:17 »Debes actuar con justicia con los huérfanos y con los extranjeros que vivan en tu tierra, y nunca aceptes la ropa de una viuda como garantía por su deuda.
Deu 24:18 Recuerda siempre que fuiste esclavo en Egipto y que el SEÑOR tu Dios te rescató de la esclavitud. Es por eso que te doy este mandato.
Deu 24:19 »Cuando estés juntando la cosecha y olvides un atado de grano en el campo, no regreses a buscarlo. Déjalo allí para los extranjeros, los huérfanos y las viudas. Entonces el SEÑOR tu Dios te bendecirá en todo lo que hagas.
Deu 24:20 Cuando sacudas los olivos para que caigan las aceitunas, no pases por las mismas ramas dos veces. Deja las aceitunas que quedan en el árbol para los extranjeros, los huérfanos y las viudas.
Deu 24:21 Cuando coseches las uvas de tu viñedo, no repases las vides. Deja los racimos que quedan para los extranjeros, los huérfanos y las viudas.
Deu 24:22 Recuerda que fuiste esclavo en la tierra de Egipto. Es por eso que te doy este mandato.
Deu 25:1 »Supongamos que dos personas llevan un altercado ante el tribunal, y los jueces declaran que una tiene razón y que la otra está equivocada.
Deu 25:2 Si a la persona que está equivocada la condenan a ser azotada, el juez deberá ordenarle que se ponga en el piso y reciba, en su presencia, la cantidad de azotes correspondientes al delito que cometió.
Deu 25:3 Pero nunca le den más de cuarenta azotes; más de cuarenta azotes sería una humillación pública para tu hermano israelita.
Deu 25:4 »No le pongas bozal al buey para impedirle que coma mientras trilla el grano.
Deu 25:5 »Si dos hermanos viven en una misma propiedad, y uno de ellos muere sin tener un hijo varón, la viuda no podrá casarse con alguien que no sea de la familia. En cambio, el hermano de su esposo tendrá que casarse y tener relaciones sexuales con ella para cumplir con los deberes de un cuñado.
Deu 25:6 Al primer hijo varón que ella tenga de esa relación se le considerará hijo del hermano fallecido, para que su nombre no sea olvidado en Israel.
Deu 25:7 »Sin embargo, si el hombre se niega a casarse con la viuda de su hermano, ella deberá ir a la puerta de la ciudad y decirles a los ancianos allí reunidos: “El hermano de mi esposo se niega a preservar el nombre de su hermano en Israel: se niega a cumplir con los deberes de un cuñado al no casarse conmigo”.
Deu 25:8 Entonces los ancianos de la ciudad lo llamarán y hablarán con él. Si aun así se niega y dice: “No quiero casarme con ella”,
Deu 25:9 la viuda se acercará a él en presencia de los ancianos, le quitará la sandalia del pie y le escupirá la cara. Luego declarará: “Esto es lo que le pasa a un hombre que se niega a darle hijos a su hermano”.
Deu 25:10 A partir de entonces, todo Israel se referirá a su familia como “¡la familia del hombre al que le quitaron la sandalia!”.
Deu 25:11 »Si dos israelitas se enredan en una pelea, y la mujer de uno de ellos trata de rescatar a su marido agarrando al otro hombre de los testículos,
Deu 25:12 tendrás que cortarle la mano. No le muestres compasión.
Deu 25:13 »Usa balanzas exactas cuando tengas que pesar mercadería,
Deu 25:14 y que tus medidas sean completas y legítimas.
Deu 25:15 Así es, usa siempre pesas y medidas legítimas para que disfrutes de una larga vida en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da.
Deu 25:16 Todo el que engaña con pesas y medidas falsas es detestable a los ojos del SEÑOR tu Dios.
Deu 25:17 »Nunca te olvides de lo que los amalecitas te hicieron cuando salías de Egipto.
Deu 25:18 Te atacaron cuando estabas cansado y agotado, e hirieron de muerte a los más débiles que se habían quedado atrás. No tuvieron temor de Dios.
Deu 25:19 Por lo tanto, cuando el SEÑOR tu Dios te haya dado descanso de todos tus enemigos en la tierra que te da como preciada posesión, destruirás a los amalecitas y borrarás su memoria de la faz de la tierra. ¡No lo olvides nunca!

lunes, 20 de marzo de 2017

LECTURA BÍBLICA 20 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    27:11-26

Mat 27:11 Jesús se encontraba frente a Pilato, el gobernador romano. —¿Eres tú el rey de los judíos? —le preguntó el gobernador. —Tú lo has dicho —contestó Jesús.
Mat 27:12 Pero, cuando los principales sacerdotes y los ancianos presentaron sus acusaciones contra él, Jesús guardó silencio.
Mat 27:13 —¿No oyes todas las acusaciones que presentan en tu contra? —le preguntó Pilato.
Mat 27:14 Pero, para sorpresa del gobernador, Jesús no respondió a ninguno de esos cargos.
Mat 27:15 Ahora bien, era costumbre del gobernador cada año, durante la celebración de la Pascua, poner en libertad a un preso —el que la gente quisiera —y entregarlo a la multitud.
Mat 27:16 Ese año, había un preso de mala fama, un hombre llamado Barrabás.*
Mat 27:17 Al reunirse la multitud frente a la casa de Pilato aquella mañana, él les preguntó: «¿A quién quieren que ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?».
Mat 27:18 (Él sabía muy bien que los líderes religiosos judíos habían arrestado a Jesús por envidia).
Mat 27:19 Justo en ese momento, cuando Pilato estaba sentado en el tribunal, su esposa le envió el siguiente mensaje: «Deja en paz a ese hombre inocente. Anoche sufrí una pesadilla terrible con respecto a él».
Mat 27:20 Mientras tanto, los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud para que pidiera la libertad de Barrabás y que se ejecutara a Jesús.
Mat 27:21 Así que el gobernador volvió a preguntar: —¿A cuál de estos dos quieren que les deje en libertad? —¡A Barrabás! —contestó la multitud a gritos.
Mat 27:22 —Entonces, ¿qué hago con Jesús, llamado el Mesías? —preguntó Pilato. —¡Crucifícalo! —le contestaron a gritos.
Mat 27:23 —¿Por qué? —insistió Pilato —. ¿Qué crimen ha cometido? Pero la turba rugió aún más fuerte: —¡Crucifícalo!
Mat 27:24 Pilato vio que no lograba nada y que se armaba un disturbio. Así que mandó a buscar un recipiente con agua y se lavó las manos delante de la multitud a la vez que decía: —Soy inocente de la sangre de este hombre. La responsabilidad es de ustedes.
Mat 27:25 Y la gente respondió a gritos: —¡Nos haremos responsables de su muerte, nosotros y nuestros hijos!*
Mat 27:26 Así fue que Pilato dejó a Barrabás en libertad. Mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de plomo, y después lo entregó a los soldados romanos para que lo crucificaran.




ROMANOS 12:9-21

Rom 12:9 No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno.
Rom 12:10 Ámense unos a otros con un afecto genuino* y deléitense al honrarse mutuamente.
Rom 12:11 No sean nunca perezosos, más bien trabajen con esmero y sirvan al Señor con entusiasmo.*
Rom 12:12 Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando.
Rom 12:13 Estén listos para ayudar a los hijos de Dios cuando pasen necesidad. Estén siempre dispuestos a brindar hospitalidad.
Rom 12:14 Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga.
Rom 12:15 Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran.
Rom 12:16 Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo!
Rom 12:17 Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas.
Rom 12:18 Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos.
Rom 12:19 Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras: «Yo tomaré venganza; Yo les pagaré lo que se merecen»*, dice el SEÑOR.
Rom 12:20 En cambio, «Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer. Si tienen sed, dales de beber. Al hacer eso, amontonarás carbones encendidos de vergüenza sobre su cabeza»*.
Rom 12:21 No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien.



SALMO 67

Sal 67:1 Que Dios tenga misericordia y nos bendiga; que su rostro nos sonría con favor. Interludio
Sal 67:2 Que se conozcan tus caminos en toda la tierra y tu poder salvador entre los pueblos por todas partes.
Sal 67:3 Que las naciones te alaben, oh Dios, sí, que todas las naciones te alaben.
Sal 67:4 Que el mundo entero cante de alegría, porque tú gobiernas a las naciones con justicia y guías a la gente de todo el mundo. Interludio
Sal 67:5 Que las naciones te alaben, oh Dios, sí, que todas las naciones te alaben.
Sal 67:6 Entonces la tierra dará sus cosechas, y Dios, nuestro Dios, nos bendecirá en abundancia.
Sal 67:7 Así es, Dios nos bendecirá, y gente de todo el mundo le temerá.

LECTURA PARA LA NOCHE

DEUTERONOMIO 18-21

Deu 18:1 »Recuerda que los sacerdotes levitas —es decir, toda la tribu de Leví— no recibirán ninguna asignación de tierra entre las demás tribus de Israel. Pero tanto los sacerdotes como los levitas comerán de las ofrendas especiales dadas al SEÑOR, porque esa es la parte que les corresponde.
Deu 18:2 No tendrán tierra propia entre los israelitas. El propio SEÑOR es su preciada posesión, tal como les prometió.
Deu 18:3 »Del ganado, las ovejas y las cabras que el pueblo traiga como ofrenda, los sacerdotes podrán tomar para sí la espaldilla, la quijada y el estómago.
Deu 18:4 También les darás a los sacerdotes la primera porción de los granos, del vino nuevo, del aceite de oliva y de la lana que obtengas en la temporada de esquila.
Deu 18:5 Pues el SEÑOR tu Dios eligió a la tribu de Leví, de entre todas tus tribus, para que sirva en nombre del SEÑOR por siempre.
Deu 18:6 »Supongamos que un levita decide dejar su ciudad en Israel, sea cual fuere la ciudad, para mudarse al lugar de adoración que el SEÑOR elija.
Deu 18:7 Podrá servir allí en nombre del SEÑOR su Dios, igual que sus hermanos levitas que ya estén sirviendo al SEÑOR en ese lugar,
Deu 18:8 y podrá comer su porción de los sacrificios y las ofrendas, aun cuando también reciba sustento de su familia.
Deu 18:9 »Cuando entres en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, ten mucho cuidado de no imitar las costumbres detestables de las naciones que viven allí.
Deu 18:10 Por ejemplo, jamás sacrifiques a tu hijo o a tu hija como una ofrenda quemada.* Tampoco permitas que el pueblo practique la adivinación, ni la hechicería, ni que haga interpretación de agüeros, ni se mezcle en brujerías,
Deu 18:11 ni haga conjuros; tampoco permitas que alguien se preste a actuar como médium o vidente, ni que invoque el espíritu de los muertos.
Deu 18:12 Cualquiera que practique esas cosas es detestable a los ojos del SEÑOR. Precisamente porque las otras naciones hicieron esas cosas detestables, el SEÑOR tu Dios las expulsará de tu paso.
Deu 18:13 Sin embargo, tú debes ser intachable delante del SEÑOR tu Dios.
Deu 18:14 Las naciones que estás por desplazar consultan a los adivinos y a los hechiceros, pero el SEÑOR tu Dios te prohíbe hacer esas cosas».
Deu 18:15 Moisés siguió diciendo: «El SEÑOR su Dios les levantará un profeta como yo de entre sus hermanos israelitas. A él tendrán que escucharlo,
Deu 18:16 pues eso fue lo que ustedes le pidieron al SEÑOR su Dios cuando estaban reunidos al pie del monte Sinaí.* Dijeron: “No queremos oír nunca más la voz del SEÑOR nuestro Dios ni ver este fuego ardiente, porque moriremos”.
Deu 18:17 »Entonces el SEÑOR me dijo: “Lo que el pueblo dice es cierto.
Deu 18:18 Levantaré un profeta como tú de entre sus hermanos israelitas. Pondré mis palabras en su boca, y él dirá al pueblo todo lo que yo le ordene.
Deu 18:19 Yo mismo trataré con cualquiera que no preste atención a los mensajes que el profeta proclame en mi nombre.
Deu 18:20 Pero todo profeta que falsamente afirme hablar en mi nombre o hable en nombre de otro dios, tendrá que morir”.
Deu 18:21 »Tal vez se pregunten: “¿Cómo sabremos si una profecía viene o no del SEÑOR?”.
Deu 18:22 Si el profeta habla en el nombre del SEÑOR, pero su profecía no se cumple ni ocurre lo que predice, ustedes sabrán que ese mensaje no proviene del SEÑOR. Ese profeta habló sin el respaldo de mi autoridad, y no tienen que temerle.
Deu 19:1 »Cuando el SEÑOR tu Dios destruya a las naciones que ahora ocupan el territorio que él está por entregarte, tomarás para ti las tierras y te establecerás en las ciudades y en las casas de esas naciones.
Deu 19:2 Luego deberás apartar tres ciudades de refugio en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da.
Deu 19:3 Estudia el territorio* y divide en tres regiones esa tierra que el SEÑOR te da, de modo que haya una de las ciudades en cada región. Entonces cualquier persona que haya matado a otra podrá huir a una de las ciudades de refugio para ponerse a salvo.
Deu 19:4 »Si un individuo mata a otro accidentalmente y sin enemistad previa, el responsable de la muerte podrá huir a cualquiera de esas ciudades para vivir a salvo.
Deu 19:5 Por ejemplo, supongamos que una persona va con un vecino a cortar leña al bosque, y cuando uno de los dos levanta el hacha para cortar un árbol, la cabeza del hacha se desprende del mango y mata a la otra persona. En tales casos, el responsable de la muerte puede huir a una de las ciudades de refugio para vivir a salvo.
Deu 19:6 »Si la ciudad de refugio más cercana quedara demasiado lejos, un vengador enfurecido podría rastrear al que causó la muerte y quitarle la vida. En ese caso, la persona moriría injustamente, porque nunca antes había mostrado enemistad hacia el muerto.
Deu 19:7 Por esa razón, te ordeno que apartes tres ciudades de refugio.
Deu 19:8 »Si el SEÑOR tu Dios extiende tu territorio como les juró a tus antepasados y te entrega toda la tierra que les prometió,
Deu 19:9 deberás designar otras tres ciudades de refugio adicionales. (Él te dará esa tierra si te aseguras de obedecer todos los mandatos que te di, es decir, si siempre amas al SEÑOR tu Dios y andas en sus caminos).
Deu 19:10 De esa manera, evitarás que mueran personas inocentes en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da como tu preciada posesión. Entonces no serás responsable de la muerte de inocentes.
Deu 19:11 »Pero supongamos que alguien está enemistado con un vecino y le tiende una emboscada a propósito y lo mata, y luego huye a una de las ciudades de refugio.
Deu 19:12 En ese caso, los ancianos de la ciudad del asesino enviarán representantes a la ciudad de refugio para traerlo de regreso y entregarlo al vengador del muerto para que le quite la vida.
Deu 19:13 ¡No sientas lástima por ese asesino! Limpia a Israel de la culpa de asesinar a personas inocentes; entonces todo te saldrá bien.
Deu 19:14 »Cuando llegues a la tierra que el SEÑOR tu Dios te da como preciada posesión, nunca le robes terreno a otro cambiando de lugar los límites de propiedad que tus antepasados establecieron.
Deu 19:15 »No condenes a nadie por algún crimen o delito basado en el testimonio de un solo testigo. Los hechos del caso deben ser establecidos por el testimonio de dos o tres testigos.
Deu 19:16 »Si un testigo malicioso se presenta y acusa a alguien de haber cometido algún crimen o delito,
Deu 19:17 tanto el que acusa como el acusado deberán presentarse ante el SEÑOR al acudir a los sacerdotes y a los jueces que estén en ejercicio en esos días.
Deu 19:18 Los jueces tendrán que investigar el caso a fondo. Si el acusador presentara cargos falsos contra otro israelita,
Deu 19:19 le impondrás a él la sentencia que pretendía para la otra persona. De ese modo, limpiarás esa maldad que hay en medio de ti.
Deu 19:20 Entonces el resto del pueblo se enterará del caso y tendrá temor de cometer semejante maldad.
Deu 19:21 ¡No muestres compasión por el culpable! La regla que seguirás es vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.
Deu 20:1 »Cuando salgas a luchar contra tus enemigos y te enfrentes con caballos y carros de guerra y con un ejército más numeroso que el tuyo, no tengas miedo. ¡El SEÑOR tu Dios, quien te sacó de la tierra de Egipto, está contigo!
Deu 20:2 Cuando te prepares para una batalla, el sacerdote saldrá a hablarle a las tropas
Deu 20:3 y les dirá: “¡Préstenme atención, hombres de Israel! ¡No tengan miedo cuando salgan hoy a pelear contra sus enemigos! No se desanimen ni se asusten, ni tiemblen frente a ellos.
Deu 20:4 ¡Pues el SEÑOR su Dios va con ustedes! ¡Él peleará por ustedes contra sus enemigos y les dará la victoria!”.
Deu 20:5 »Luego, los jefes del ejército se dirigirán a las tropas y dirán: “¿Alguno de ustedes acaba de construir una casa pero aún no la ha estrenado? De ser así, puede irse a su casa. Podría morir en batalla, y otro estrenaría su casa.
Deu 20:6 ¿Alguno de ustedes acaba de plantar un viñedo pero aún no ha comido ninguno de sus frutos? De ser así, puede irse a su casa. Podría morir en batalla, y otro comería los primeros frutos.
Deu 20:7 ¿Alguno de ustedes acaba de comprometerse con una mujer pero aún no se ha casado con ella? ¡Bien, puede irse a su casa y casarse! Podría morir en batalla, y otro se casaría con ella”.
Deu 20:8 »Luego los jefes también dirán: “¿Alguno de ustedes tiene miedo o está angustiado? De ser así, puede irse a su casa antes de que atemorice a alguien más”.
Deu 20:9 Una vez que los jefes terminen de hablar a las tropas, nombrarán comandantes para cada unidad.
Deu 20:10 »Cuando te acerques a una ciudad para atacarla, primero debes ofrecer condiciones de paz a sus habitantes.
Deu 20:11 Si aceptan las condiciones y te abren las puertas, entonces todos ellos quedarán obligados a servirte haciendo trabajos forzados,
Deu 20:12 pero si no quieren hacer la paz y se preparan para luchar, deberás atacar la ciudad.
Deu 20:13 Cuando el SEÑOR tu Dios te entregue la ciudad, mata a filo de espada a todos los hombres de ese pueblo.
Deu 20:14 Sin embargo, podrás quedarte con todas las mujeres, los niños, los animales y el resto del botín de la ciudad. Podrás disfrutar de todo el botín de tus enemigos que el SEÑOR tu Dios te entregue.
Deu 20:15 »Estas instrucciones sólo se refieren a las ciudades lejanas, no a las de las naciones que ocupan la tierra donde estás a punto de entrar.
Deu 20:16 En las ciudades que el SEÑOR tu Dios te da como preciada posesión, destruye a todo ser viviente.
Deu 20:17 Tienes que destruir por completo* a los hititas, a los amorreos, a los cananeos, a los ferezeos, a los heveos y a los jebuseos, tal como el SEÑOR tu Dios te ordenó.
Deu 20:18 Así evitarás que los pueblos de esa tierra te enseñen a imitar las costumbres detestables que practican cuando rinden culto a sus dioses, lo cual te haría pecar profundamente contra el SEÑOR tu Dios.
Deu 20:19 »Si al atacar una ciudad la guerra se prolonga, no debes cortar los árboles a hachazos. Puedes comer de los frutos, pero no derribes los árboles. ¿Acaso los árboles son enemigos a los que tienes que atacar?
Deu 20:20 Sólo corta los árboles que sabes que no son aptos para comer. Úsalos para la fabricación de todo lo que necesites para atacar la ciudad enemiga hasta que se rinda.
Deu 21:1 »Cuando estés en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, podría ocurrir que alguien encontrara en el campo a una persona asesinada, y no se supiera quién la mató.
Deu 21:2 En un caso así, los ancianos y los jueces tendrán que medir la distancia que hay desde el lugar del crimen hasta las ciudades cercanas.
Deu 21:3 Una vez que hayan determinado cuál es la ciudad más cercana, los ancianos de esa ciudad tendrán que elegir una ternera de la manada que nunca haya sido entrenada para el arado ni usado el yugo.
Deu 21:4 La llevarán hasta un valle que no haya sido arado ni cultivado y que tenga un arroyo donde siempre fluye el agua. Allí, en el valle, le quebrarán el cuello al animal.
Deu 21:5 Después se acercarán los sacerdotes levitas, pues el SEÑOR tu Dios los ha elegido para que sirvan delante de él y pronuncien bendiciones en el nombre del SEÑOR. Ellos son los responsables de resolver todos los casos legales y criminales.
Deu 21:6 »Los ancianos del pueblo tendrán que lavarse las manos sobre la ternera a la cual le quebraron el cuello.
Deu 21:7 Luego dirán: “Nuestras manos no derramaron la sangre de esta persona ni vimos cómo sucedió.
Deu 21:8 Oh SEÑOR, perdona a tu pueblo Israel, al cual has redimido. No culpes a tu pueblo de asesinar a un inocente”. Así quedarán absueltos de la culpa por la sangre de esa persona.
Deu 21:9 Si sigues estas instrucciones, harás lo correcto a los ojos del SEÑOR y purificarás a tu comunidad de la culpa por homicidio.
Deu 21:10 »Supongamos que sales a la guerra contra tus enemigos, y el SEÑOR tu Dios los entrega en tus manos, y tú tomas cautivos a algunos de ellos.
Deu 21:11 Y supongamos que, entre los cautivos, ves a una mujer hermosa a la cual te sientes atraído y deseas casarte con ella.
Deu 21:12 Si tal cosa sucediera, podrás llevarla a tu casa, donde ella tendrá que raparse la cabeza, cortarse las uñas
Deu 21:13 y cambiarse la ropa que llevaba puesta cuando la tomaron prisionera. Ella se quedará en tu casa, pero deberás permitirle hacer duelo por su padre y su madre durante todo un mes. Después de ese tiempo, podrán unirse, y tú serás su marido y ella será tu esposa.
Deu 21:14 Sin embargo, si una vez ya unidos resulta que ella no te agrada, tendrás que dejarla en libertad. No podrás venderla ni tratarla como a una esclava, porque la has humillado.
Deu 21:15 »Supongamos que un hombre tiene dos esposas y solamente ama a una de ellas, pero ambas le han dado hijos varones. Y supongamos que el primer varón lo haya tenido con la mujer que no ama.
Deu 21:16 Cuando el hombre divida su herencia, no dará la mayor parte al hijo menor —el que tuvo con la esposa que ama— como si fuera el primer hijo varón.
Deu 21:17 Deberá reconocer los derechos del hijo mayor —el que tuvo con la esposa que no ama— al darle la parte doble que le corresponde. Ese hijo es el primer fruto del vigor de su padre, y a él le corresponden los derechos del primer hijo.
Deu 21:18 »Supongamos que un hombre tiene un hijo terco y rebelde, que no quiere obedecer ni a su padre ni a su madre, a pesar de que ellos lo disciplinan.
Deu 21:19 En un caso así, el padre y la madre tendrán que llevarlo ante los ancianos mientras estén juzgando en las puertas de la ciudad.
Deu 21:20 Ambos padres les dirán a los ancianos: “Este hijo nuestro es terco y rebelde y se niega a obedecer. Es glotón y borracho”.
Deu 21:21 Entonces todos los hombres de esa ciudad lo matarán a pedradas. De ese modo limpiarás esa maldad que hay en medio de ti, y todo Israel se enterará y tendrá miedo.
Deu 21:22 »Si alguien cometió un delito digno de muerte, y por eso lo ejecutan y luego lo cuelgan de un árbol,*
Deu 21:23 el cuerpo no debe quedar allí colgado toda la noche. Habrá que enterrarlo ese mismo día, porque todo el que ha sido colgado* es maldito a los ojos de Dios. De esa manera, evitarás que se contamine la tierra que el SEÑOR tu Dios te da como preciada posesión.