viernes, 12 de febrero de 2016

LECTURA BÍBLICA 12 DE FEBRERO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    15:1-20

Mat 15:1 En ese momento, algunos fariseos y maestros de la ley religiosa llegaron desde Jerusalén para ver a Jesús.
Mat 15:2 —¿Por qué tus discípulos desobedecen nuestra antigua tradición? —le preguntaron —. No respetan la ceremonia de lavarse las manos antes de comer.
Mat 15:3 Jesús les respondió: —¿Y por qué ustedes, por sus tradiciones, violan los mandamientos directos de Dios?
Mat 15:4 Por ejemplo, Dios dice: “Honra a tu padre y a tu madre”* y “Cualquiera que hable irrespetuosamente de su padre o de su madre tendrá que morir”*.
Mat 15:5 Pero ustedes dicen que está bien que uno les diga a sus padres: “Lo siento, no puedo ayudarlos porque he jurado darle a Dios lo que les hubiera dado a ustedes”.
Mat 15:6 De esta manera, ustedes afirman que no hay necesidad de honrar a los padres.* Y entonces anulan la palabra de Dios por el bien de su propia tradición.
Mat 15:7 ¡Hipócritas! Isaías tenía razón cuando profetizó acerca de ustedes, porque escribió:
Mat 15:8 “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí.
Mat 15:9 Su adoración es una farsa porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios”*.
Mat 15:10 Luego Jesús llamó a la multitud para que se acercara y oyera. «Escuchen —les dijo—, y traten de entender.
Mat 15:11 Lo que entra por la boca no es lo que los contamina; ustedes se contaminan por las palabras que salen de la boca».
Mat 15:12 Entonces los discípulos se le acercaron y le preguntaron: —¿Te das cuenta que has ofendido a los fariseos con lo que acabas de decir?
Mat 15:13 Jesús contestó: —Toda planta que no fue plantada por mi Padre celestial será arrancada de raíz,
Mat 15:14 así que, no les hagan caso. Son guías ciegos que conducen a los ciegos y, si un ciego guía a otro, los dos caerán en una zanja.
Mat 15:15 Entonces Pedro le dijo a Jesús: —Explícanos la parábola que dice que la gente no se contamina por lo que come.
Mat 15:16 —¿Todavía no lo entienden? —preguntó Jesús —.
Mat 15:17 Todo lo que comen pasa a través del estómago y luego termina en la cloaca.
Mat 15:18 Pero las palabras que ustedes dicen provienen del corazón; eso es lo que los contamina.
Mat 15:19 Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia.
Mat 15:20 Esas cosas son las que los contaminan. Comer sin lavarse las manos nunca los contaminará.


HECHOS 21:1-26

Hch 21:1 Después de despedirnos de los ancianos de Éfeso, navegamos directamente a la isla de Cos. Al día siguiente, llegamos a Rodas y luego fuimos a Pátara.
Hch 21:2 Allí abordamos un barco que iba a Fenicia.
Hch 21:3 Divisamos la isla de Chipre, la pasamos por nuestra izquierda y llegamos al puerto de Tiro, en Siria, donde el barco tenía que descargar.
Hch 21:4 Desembarcamos, encontramos a los creyentes* del lugar y nos quedamos con ellos una semana. Estos creyentes profetizaron por medio del Espíritu Santo, que Pablo no debía seguir a Jerusalén.
Hch 21:5 Cuando regresamos al barco al final de esa semana, toda la congregación, incluidos las mujeres* y los niños, salieron de la ciudad y nos acompañaron a la orilla del mar. Allí nos arrodillamos, oramos
Hch 21:6 y nos despedimos. Luego abordamos el barco y ellos volvieron a casa.
Hch 21:7 Después de dejar Tiro, la siguiente parada fue Tolemaida, donde saludamos a los hermanos y nos quedamos un día.
Hch 21:8 Al día siguiente, continuamos hasta Cesarea y nos quedamos en la casa de Felipe el evangelista, uno de los siete hombres que habían sido elegidos para distribuir los alimentos.
Hch 21:9 Tenía cuatro hijas solteras, que habían recibido el don de profecía.
Hch 21:10 Varios días después, llegó de Judea un hombre llamado Ágabo, quien también tenía el don de profecía.
Hch 21:11 Se acercó, tomó el cinturón de Pablo y se ató los pies y las manos. Luego dijo: «El Espíritu Santo declara: “De esta forma será atado el dueño de este cinturón por los líderes judíos en Jerusalén y entregado a los gentiles*”».
Hch 21:12 Cuando lo oímos, tanto nosotros como los creyentes del lugar le suplicamos a Pablo que no fuera a Jerusalén.
Hch 21:13 Pero él dijo: «¿Por qué todo este llanto? ¡Me parten el corazón! Yo estoy dispuesto no sólo a ser encarcelado en Jerusalén, sino incluso a morir por el Señor Jesús».
Hch 21:14 Al ver que era imposible convencerlo, nos dimos por vencidos y dijimos: «Que se haga la voluntad del Señor».
Hch 21:15 Después de esto, empacamos nuestras cosas y salimos hacia Jerusalén.
Hch 21:16 Algunos creyentes de Cesarea nos acompañaron y nos llevaron a la casa de Mnasón, un hombre originario de Chipre y uno de los primeros creyentes.
Hch 21:17 Cuando llegamos, los hermanos de Jerusalén nos dieron una calurosa bienvenida.
Hch 21:18 Al día siguiente, Pablo fue con nosotros para encontrarnos con Santiago, y todos los ancianos de la iglesia de Jerusalén estaban presentes.
Hch 21:19 Después de saludarlos, Pablo dio un informe detallado de las cosas que Dios había realizado entre los gentiles mediante su ministerio.
Hch 21:20 Después de oírlo, alabaron a Dios. Y luego dijeron: «Tú sabes, querido hermano, cuántos miles de judíos también han creído, y todos ellos siguen muy en serio la ley de Moisés.
Hch 21:21 Pero se les ha dicho a los creyentes judíos de aquí, de Jerusalén, que tú enseñas a todos los judíos que viven entre los gentiles que abandonen la ley de Moisés. Ellos han oído que les enseñas que no circunciden a sus hijos ni que practiquen otras costumbres judías.
Hch 21:22 ¿Qué debemos hacer? Seguramente se van a enterar de tu llegada.
Hch 21:23 »Queremos que hagas lo siguiente: Hay entre nosotros cuatro hombres que han cumplido su voto;
Hch 21:24 acompáñalos al templo y participa con ellos en la ceremonia de purificación, y paga tú los gastos para que se rapen la cabeza según el ritual judío. Entonces todos sabrán que los rumores son falsos y que tú mismo cumples las leyes judías.
Hch 21:25 »En cuanto a los creyentes gentiles, ellos deben hacer lo que ya les dijimos en una carta: abstenerse de comer alimentos ofrecidos a ídolos, de consumir sangre o la carne de animales estrangulados, y de la inmoralidad sexual».
Hch 21:26 Así que, al día siguiente, Pablo fue al templo con los otros hombres. Ya comenzado el ritual de purificación, anunció públicamente la fecha en que se cumpliría el tiempo de los votos y se ofrecerían sacrificios por cada uno de los hombres.


SALMO 35

Sal 35:1 Oh SEÑOR, ponte en contra de los que se me oponen; pelea contra los que luchan contra mí.
Sal 35:2 Ponte tu armadura y toma tu escudo; prepárate para la batalla y ven en mi ayuda.
Sal 35:3 Levanta tu lanza y tu jabalina contra los que me persiguen. Quiero oírte decir: «¡Yo te daré la victoria!».
Sal 35:4 Trae vergüenza y deshonra a los que tratan de matarme; hazlos retroceder y humilla a los que quieren hacerme daño.
Sal 35:5 Sopla y espárcelos como paja en el viento, un viento mandado por el ángel del SEÑOR.
Sal 35:6 Haz que su camino sea oscuro y resbaladizo, y que el ángel del SEÑOR los persiga.
Sal 35:7 Yo no les hice ningún mal, pero ellos me tendieron una trampa; no les hice ningún mal, pero cavaron una fosa para atraparme.
Sal 35:8 Por eso, ¡qué la ruina les llegue de repente! ¡Qué queden atrapados en la trampa que me tendieron! Que se destruyan en la fosa que cavaron para mí.
Sal 35:9 Entonces me alegraré en el SEÑOR; estaré feliz porque él me rescata.
Sal 35:10 Con cada hueso de mi cuerpo lo alabaré: «SEÑOR, ¿quién se compara contigo? ¿Quién otro rescata a los indefensos de las manos de los fuertes? ¿Quién otro protege a los indefensos y a los pobres de quienes les roban?».
Sal 35:11 Testigos maliciosos testifican en mi contra y me acusan de crímenes que desconozco por completo.
Sal 35:12 Me pagan mal por bien y estoy enfermo de desesperación.
Sal 35:13 Sin embargo, cuando ellos se enfermaban, yo me entristecía; me afligía a mí mismo ayunando por ellos, pero mis oraciones no tenían respuesta.
Sal 35:14 Estaba triste como si fueran mis amigos o mi familia, como si me lamentara por mi propia madre.
Sal 35:15 Pero ahora, que yo estoy en dificultades, ellos se ponen contentos; con aires de triunfo se unen en mi contra. Me ataca gente que ni siquiera conozco; me calumnia sin cesar.
Sal 35:16 Se burla de mí y me insulta; me gruñe.
Sal 35:17 ¿Hasta cuándo, oh Señor, te quedarás observando sin actuar? Rescátame de sus ataques feroces. ¡Protege mi vida de estos leones!
Sal 35:18 Después te daré gracias frente a la gran asamblea; te alabaré delante de todo el pueblo.
Sal 35:19 No permitas que mis enemigos traicioneros se regodeen en mi derrota; no permitas que los que me odian sin motivo se deleiten en mi tristeza.
Sal 35:20 No hablan de paz; conspiran contra personas inocentes que no se meten con nadie.
Sal 35:21 Gritan: «¡Ajá! ¡Con nuestros ojos lo vimos hacerlo!».
Sal 35:22 Oh SEÑOR, tú sabes de todo esto; no te quedes callado. No me abandones ahora, oh Señor.
Sal 35:23 ¡Despierta! ¡Levántate en mi defensa! Toma mi caso, Dios mío y Señor mío.
Sal 35:24 Declárame inocente, oh SEÑOR mi Dios, porque tú haces justicia; no permitas que mis enemigos se rían de mí en mis dificultades.
Sal 35:25 No les permitas decir: «¡Miren, conseguimos lo que queríamos! ¡Ahora lo comeremos vivo!».
Sal 35:26 Que sean humillados y avergonzados los que se alegran de mis dificultades; que sean cubiertos de vergüenza y deshonra los que triunfan sobre mí.
Sal 35:27 Pero dales mucha alegría a los que vinieron a defenderme; que todo el tiempo digan: «¡Grande es el SEÑOR, quien se deleita en bendecir a su siervo con paz!».
Sal 35:28 Entonces proclamaré tu justicia y te alabaré todo el día.

LECTURA PARA LA NOCHE

ÉXODO 32-33

Éxo 32:1 Cuando los israelitas vieron que Moisés tardaba tanto en bajar del monte, se juntaron alrededor de Aarón y le dijeron: —Vamos, haznos dioses que puedan guiarnos. No sabemos qué le sucedió a ese tipo, Moisés, el que nos trajo aquí desde la tierra de Egipto.
Éxo 32:2 Aarón les respondió: —Quítenles a sus esposas, hijos e hijas los aretes de oro que llevan en las orejas y tráiganmelos.
Éxo 32:3 Todos se quitaron los aretes que llevaban en las orejas y se los llevaron a Aarón.
Éxo 32:4 Entonces Aarón tomó el oro, lo fundió y lo moldeó hasta darle la forma de un becerro. Cuando los israelitas vieron el becerro de oro, exclamaron: «¡Oh Israel, estos son los dioses que te sacaron de la tierra de Egipto!».
Éxo 32:5 Al ver Aarón el entusiasmo del pueblo, edificó un altar frente al becerro. Luego anunció: «¡Mañana celebraremos un festival al SEÑOR!».
Éxo 32:6 Temprano a la mañana siguiente, el pueblo se levantó para sacrificar ofrendas quemadas y ofrendas de paz. Después, todos celebraron con abundante comida y bebida, y se entregaron a diversiones paganas.
Éxo 32:7 El SEÑOR le dijo a Moisés: —¡Baja ya de la montaña! Tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido.
Éxo 32:8 ¡Qué pronto se apartaron de la forma en que les ordené que vivieran! Fundieron oro y se hicieron un becerro, y se inclinaron ante él y le ofrecieron sacrificios. Andan diciendo: “Oh Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto”.
Éxo 32:9 Después el SEÑOR dijo: —He visto lo terco y rebelde que es este pueblo.
Éxo 32:10 Ahora quítate de en medio, para que mi ira feroz pueda encenderse contra ellos y destruirlos. Después, Moisés, haré de ti una gran nación.
Éxo 32:11 Pero Moisés trató de apaciguar al SEÑOR su Dios. —¡Oh SEÑOR! —le dijo—, ¿por qué estás tan enojado con tu propio pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto con tan gran poder y mano fuerte?
Éxo 32:12 ¿Por qué dejar que los egipcios digan: “Su Dios los rescató con la mala intención de matarlos en los montes y borrarlos de la faz de la tierra”? Abandona tu ira feroz; ¡cambia de parecer en cuanto a ese terrible desastre con el que amenazas a tu pueblo!
Éxo 32:13 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob.* Tú mismo te comprometiste con ellos bajo juramento diciendo: “Haré que sus descendientes sean tan numerosos como las estrellas del cielo, y entregaré a sus descendientes toda esta tierra que prometí darles, y ellos la poseerán para siempre”.
Éxo 32:14 Entonces el SEÑOR cambió de parecer en cuanto al terrible desastre con que había amenazado destruir a su pueblo.
Éxo 32:15 Enseguida Moisés se dio la vuelta y descendió del monte. Llevaba en sus manos las dos tablas de piedra grabadas con las condiciones del pacto.* Estaban escritas a ambos lados, por delante y por detrás.
Éxo 32:16 Estas tablas eran obra de Dios; cada palabra estaba escrita por Dios mismo.
Éxo 32:17 Cuando Josué oyó el alboroto del pueblo, que gritaba desde abajo, exclamó a Moisés: —¡Parece que hay guerra en el campamento!
Éxo 32:18 Pero Moisés respondió: —No, no son gritos de victoria ni lamentos de derrota. Oigo sonidos de celebración.
Éxo 32:19 Cuando se acercaron al campamento, Moisés vio el becerro y las danzas, y ardió de enojo. Entonces tiró las tablas de piedra al suelo, las cuales se hicieron pedazos al pie del monte.
Éxo 32:20 Tomó el becerro que habían hecho y lo quemó. Luego lo molió hasta hacerlo polvo, lo arrojó al agua y obligó a los israelitas a que la bebieran.
Éxo 32:21 Por último, se dirigió a Aarón y le preguntó: —¿Qué te hizo este pueblo para que lo llevaras a caer en un pecado tan grande?
Éxo 32:22 —No te disgustes tanto, mi señor —contestó Aarón—. Tú sabes bien qué mala es esta gente.
Éxo 32:23 Ellos me dijeron: “Haznos dioses que puedan guiarnos. No sabemos qué le sucedió a ese tipo, Moisés, el que nos trajo aquí desde la tierra de Egipto”.
Éxo 32:24 Así que yo les dije: “Los que tengan joyas de oro, que se las quiten”. Cuando me las trajeron, no hice más que echarlas al fuego, ¡y salió este becerro!
Éxo 32:25 Moisés vio que Aarón había permitido que el pueblo se descontrolara por completo y fuera el hazmerreír de sus enemigos.*
Éxo 32:26 Así que se paró a la entrada del campamento y gritó: «Todos los que estén de parte del SEÑOR, vengan aquí y únanse a mí». Y todos los levitas se juntaron alrededor de él.
Éxo 32:27 Moisés les dijo: «Esto dice el SEÑOR, Dios de Israel: “Cada uno de ustedes tome su espada, recorra el campamento de un extremo al otro; maten a todos, incluso a sus hermanos, amigos y vecinos”».
Éxo 32:28 Entonces los levitas obedecieron la orden de Moisés, y ese día murieron unas tres mil personas.
Éxo 32:29 Entonces Moisés les dijo a los levitas: «Hoy se consagraron a sí mismos* para el servicio del SEÑOR, porque lo obedecieron aun cuando tuvieron que matar a sus propios hijos y hermanos. Hoy se ganaron una bendición».
Éxo 32:30 Al día siguiente, Moisés les dijo a los israelitas: «Ustedes cometieron un terrible pecado, pero yo subiré de nuevo al monte a encontrarme con el SEÑOR. Quizá pueda lograr que él les perdone* este pecado».
Éxo 32:31 Entonces Moisés volvió a donde estaba el SEÑOR y dijo: —Qué terrible pecado cometió este pueblo; se hicieron dioses de oro.
Éxo 32:32 Ahora, si sólo perdonaras su pecado; pero si no, ¡borra mi nombre del registro que has escrito!
Éxo 32:33 Pero el SEÑOR respondió a Moisés: —No, yo borraré el nombre de todo aquel que haya pecado contra mí.
Éxo 32:34 Ahora ve y lleva al pueblo al lugar del que te hablé. Mi ángel irá delante de ti. Cuando llegue el día de pedirles cuentas a los israelitas, ciertamente los haré responsables de sus pecados.
Éxo 32:35 Después, el SEÑOR envió una terrible plaga sobre ellos porque habían rendido culto al becerro que hizo Aarón.
Éxo 33:1 El SEÑOR le dijo a Moisés: «Váyanse, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto. Suban a la tierra que juré dar a Abraham, Isaac y Jacob. A ellos les dije: “Daré esta tierra a sus descendientes”.
Éxo 33:2 Enviaré un ángel delante de ti para expulsar a los cananeos, los amorreos, los hititas, los ferezeos, los heveos y los jebuseos.
Éxo 33:3 Suban a la tierra donde fluyen la leche y la miel. Sin embargo, yo no los acompañaré, porque son un pueblo terco y rebelde. Si lo hiciera, seguramente los destruiría en el camino».
Éxo 33:4 Cuando los israelitas oyeron estas palabras tan duras, hicieron duelo y dejaron de usar joyas y ropa fina.
Éxo 33:5 Pues el SEÑOR había dicho a Moisés que les dijera: «Ustedes son un pueblo terco y rebelde. Si yo los acompañara, aunque fuera un solo instante, los destruiría en el camino. Quítense las joyas y la ropa fina mientras decido qué hacer con ustedes».
Éxo 33:6 Así que, desde el momento que partieron del monte Sinaí,* los israelitas dejaron de usar joyas y de ponerse ropa fina.
Éxo 33:7 Moisés tenía la costumbre de armar la carpa de reunión* a cierta distancia del campamento y toda persona que quería hacer alguna petición al SEÑOR iba a la carpa de reunión que estaba fuera del campamento.
Éxo 33:8 Cada vez que Moisés se dirigía a la carpa de reunión, toda la gente se levantaba y permanecía de pie a la entrada de su propia carpa. Todos seguían a Moisés con la vista hasta que entraba en la carpa.
Éxo 33:9 Cuando Moisés entraba en la carpa, la columna de nube descendía y se quedaba en el aire a la entrada mientras el SEÑOR hablaba con Moisés.
Éxo 33:10 Cuando el pueblo notaba que la nube se detenía a la entrada de la carpa, cada persona se paraba a la entrada de su propia carpa y se inclinaba.
Éxo 33:11 Dentro de la carpa de reunión, el SEÑOR hablaba con Moisés cara a cara, como cuando alguien habla con un amigo. Después, Moisés regresaba al campamento, mientras que su asistente, el joven Josué, hijo de Nun, permanecía en la carpa de reunión.
Éxo 33:12 Un día Moisés dijo al SEÑOR: —Tú me has estado diciendo: “Lleva a este pueblo a la Tierra Prometida”. Pero no me has dicho a quién enviarás conmigo. Me has dicho: “Yo te conozco por tu nombre y te miro con agrado”.
Éxo 33:13 Si es cierto que me miras con buenos ojos, permíteme conocer tus caminos, para que pueda comprenderte más a fondo y siga gozando de tu favor. Y recuerda que esta nación es tu propio pueblo.
Éxo 33:14 El SEÑOR le respondió: —Yo mismo iré contigo, Moisés, y te daré descanso; todo te saldrá bien.
Éxo 33:15 Entonces Moisés dijo: —Si tú mismo no vienes con nosotros, no nos hagas salir de este lugar.
Éxo 33:16 ¿Cómo se sabrá que me miras con agrado —a mí y a tu pueblo— si no vienes con nosotros? Pues tu presencia con nosotros es la que nos separa —a tu pueblo y a mí— de todos los demás pueblos de la tierra.
Éxo 33:17 El SEÑOR contestó a Moisés: —Ciertamente haré lo que me pides, porque te miro con agrado y te conozco por tu nombre.
Éxo 33:18 Moisés respondió: —Te suplico que me muestres tu gloriosa presencia.
Éxo 33:19 El SEÑOR respondió: —Haré pasar delante de ti toda mi bondad y delante de ti proclamaré mi nombre, Yahveh.* Pues tendré misericordia de quien yo quiera y mostraré compasión con quien yo quiera.
Éxo 33:20 Sin embargo, no podrás ver directamente mi rostro, porque nadie puede verme y seguir con vida.
Éxo 33:21 El SEÑOR siguió diciendo: —Párate cerca de mí, sobre esta roca.
Éxo 33:22 Cuando pase mi gloriosa presencia, te esconderé en la grieta de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado.
Éxo 33:23 Después retiraré la mano y dejaré que me veas por detrás; pero no se verá mi rostro.

jueves, 11 de febrero de 2016

LECTURA BÍBLICA 11 DE FEBRERO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    14:22-36

Mat 14:22 Inmediatamente después, Jesús insistió en que los discípulos regresaran a la barca y cruzaran al otro lado del lago mientras él enviaba a la gente a casa.
Mat 14:23 Después de despedir a la gente, subió a las colinas para orar a solas. Mientras estaba allí solo, cayó la noche.
Mat 14:24 Mientras tanto, los discípulos se encontraban en problemas lejos de tierra firme, ya que se había levantado un fuerte viento y luchaban contra grandes olas.
Mat 14:25 A eso de las tres de la madrugada,* Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua.
Mat 14:26 Cuando los discípulos lo vieron caminar sobre el agua, quedaron aterrados. Llenos de miedo, clamaron: «¡Es un fantasma!».
Mat 14:27 Pero Jesús les habló de inmediato: «No tengan miedo —dijo —. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!*».
Mat 14:28 Entonces Pedro lo llamó: —Señor, si realmente eres tú, mándame que vaya hacia ti caminando sobre el agua.
Mat 14:29 —Sí, ven —dijo Jesús. Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús.
Mat 14:30 Pero, cuando vio el fuerte* viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. «¡Sálvame, Señor!» —gritó.
Mat 14:31 De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró. «Tienes tan poca fe —le dijo Jesús —. ¿Por qué dudaste de mí?».
Mat 14:32 Cuando subieron de nuevo a la barca, el viento se detuvo.
Mat 14:33 Entonces los discípulos lo adoraron. «¡De verdad eres el Hijo de Dios!», exclamaron.
Mat 14:34 Después de cruzar el lago, arribaron a Genesaret.
Mat 14:35 Cuando la gente reconoció a Jesús, la noticia de su llegada corrió rápidamente por toda la región, y pronto la gente llevó a todos los enfermos para que fueran sanados.
Mat 14:36 Le suplicaban que permitiera a los enfermos tocar al menos el fleco de su túnica, y todos los que tocaban a Jesús eran sanados.

HECHOS 20:13-38

Hch 20:13 Pablo viajó por tierra hasta Asón, donde había arreglado que nos encontráramos con él, y nosotros viajamos por barco.
Hch 20:14 Allí él se unió a nosotros, y juntos navegamos a Mitilene.
Hch 20:15 Al otro día, navegamos frente a la isla de Quío. Al día siguiente, cruzamos hasta la isla de Samos y,* un día después, llegamos a Mileto.
Hch 20:16 Pablo había decidido navegar sin detenerse en Éfeso porque no quería pasar más tiempo en la provincia de Asia. Se apresuraba a llegar a Jerusalén, de ser posible, para el Festival de Pentecostés.
Hch 20:17 Pero, cuando llegamos a Mileto, Pablo envió un mensaje a los ancianos de la iglesia de Éfeso para pedirles que vinieran a su encuentro.
Hch 20:18 Cuando llegaron, Pablo declaró: «Ustedes saben que desde el día que pisé la provincia de Asia hasta ahora,
Hch 20:19 he hecho el trabajo del Señor con humildad y con muchas lágrimas. He soportado las pruebas que me vinieron como consecuencia de las conspiraciones de los judíos.
Hch 20:20 Nunca me eché para atrás a la hora de decirles lo que necesitaban oír, ya fuera en público o en sus casas.
Hch 20:21 He tenido un solo mensaje para los judíos y los griegos por igual: la necesidad de arrepentirse del pecado, de volver a Dios y de tener fe en nuestro Señor Jesucristo.
Hch 20:22 »Y ahora estoy obligado por el Espíritu* a ir a Jerusalén. No sé lo que me espera allí,
Hch 20:23 sólo que el Espíritu Santo me dice que en ciudad tras ciudad, me esperan cárcel y sufrimiento.
Hch 20:24 Pero mi vida no vale nada para mí a menos que la use para terminar la tarea que me asignó el Señor Jesús, la tarea de contarles a otros la Buena Noticia acerca de la maravillosa gracia de Dios.
Hch 20:25 »Y ahora sé que ninguno de ustedes, a quienes les he predicado del reino, volverá a verme.
Hch 20:26 Declaro hoy que he sido fiel. Si alguien sufre la muerte eterna, no será mi culpa,*
Hch 20:27 porque no me eché para atrás a la hora de declarar todo lo que Dios quiere que ustedes sepan.
Hch 20:28 »Entonces cuídense a sí mismos y cuiden al pueblo de Dios. Alimenten y pastoreen al rebaño de Dios —su iglesia, comprada con su propia sangre* —sobre quien el Espíritu Santo los ha designado ancianos.*
Hch 20:29 Sé que, después de mi salida, vendrán en medio de ustedes falsos maestros como lobos rapaces y no perdonarán al rebaño.
Hch 20:30 Incluso algunos hombres de su propio grupo se levantarán y distorsionarán la verdad para poder juntar seguidores.
Hch 20:31 ¡Cuidado! Recuerden los tres años que pasé con ustedes —de día y de noche mi constante atención y cuidado —así como mis muchas lágrimas por cada uno de ustedes.
Hch 20:32 »Y ahora los encomiendo a Dios y al mensaje de su gracia, que tiene poder para edificarlos y darles una herencia junto con todos los que él ha consagrado para sí mismo.
Hch 20:33 »Yo nunca he codiciado la plata ni el oro ni la ropa de nadie.
Hch 20:34 Ustedes saben que mis dos manos han trabajado para satisfacer mis propias necesidades e incluso las necesidades de los que estuvieron conmigo.
Hch 20:35 Y he sido un ejemplo constante de cómo pueden ayudar con trabajo y esfuerzo a los que están en necesidad. Deben recordar las palabras del Señor Jesús: “Hay más bendición en dar que en recibir”».
Hch 20:36 Cuando Pablo terminó de hablar, se arrodilló y oró con ellos.
Hch 20:37 Todos lloraban mientras lo abrazaban y le daban besos de despedida.
Hch 20:38 Estaban tristes principalmente porque les había dicho que nunca más volverían a verlo. Luego lo acompañaron hasta el barco.

SALMO 34

Sal 34:1 Alabaré al SEÑOR en todo tiempo; a cada momento pronunciaré sus alabanzas.
Sal 34:2 Sólo en el SEÑOR me jactaré; que todos los indefensos cobren ánimo.
Sal 34:3 Vengan, contemos de las grandezas del SEÑOR; exaltemos juntos su nombre.
Sal 34:4 Oré al SEÑOR, y él me respondió; me libró de todos mis temores.
Sal 34:5 Los que buscan su ayuda, estarán radiantes de alegría; ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro.
Sal 34:6 En mi desesperación oré, y el SEÑOR me escuchó; me salvó de todas mis dificultades.
Sal 34:7 Pues el ángel del SEÑOR es un guardián; rodea y defiende a todos los que le temen.
Sal 34:8 Prueben y vean que el SEÑOR es bueno; ¡qué alegría para los que se refugian en él!
Sal 34:9 Teman al SEÑOR, ustedes los de su pueblo santo, pues los que le temen tendrán todo lo que necesitan.
Sal 34:10 Hasta los leones jóvenes y fuertes a veces pasan hambre, pero a los que confían en el SEÑOR no les faltará ningún bien.
Sal 34:11 Vengan, hijos míos, y escúchenme, y les enseñaré a temer al SEÑOR.
Sal 34:12 ¿Quieres vivir una vida larga y próspera?
Sal 34:13 ¡Entonces refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de decir mentiras!
Sal 34:14 Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y esfuérzate por mantenerla.
Sal 34:15 Los ojos del SEÑOR están sobre los que hacen lo bueno; sus oídos están abiertos a sus gritos de auxilio.
Sal 34:16 Pero el SEÑOR aparta su rostro de los que hacen lo malo; borrará todo recuerdo de ellos de la faz de la tierra.
Sal 34:17 El SEÑOR oye a los suyos cuando claman a él por ayuda; los rescata de todas sus dificultades.
Sal 34:18 El SEÑOR está cerca de los que tienen quebrantado el corazón; él rescata a los de espíritu destrozado.
Sal 34:19 La persona íntegra enfrenta muchas dificultades, pero el SEÑOR llega al rescate en cada ocasión.
Sal 34:20 Pues el SEÑOR protege los huesos de los justos; ¡ni uno solo es quebrado!
Sal 34:21 Sin duda, la calamidad alcanzará a los perversos, y los que odian a los justos serán castigados.
Sal 34:22 Pero el SEÑOR redimirá a los que le sirven; ninguno que se refugie en él será condenado.

LECTURA PARA LA NOCHE

ÉXODO 30-31

Éxo 30:1 »Después construye otro altar con madera de acacia para quemar incienso.
Éxo 30:2 Hazlo cuadrado, de cuarenta y seis centímetros de largo y de ancho, y noventa y dos centímetros de alto,* con cuernos tallados en las esquinas de la misma pieza de madera del altar.
Éxo 30:3 Recubre de oro puro la parte superior, los lados y los cuernos del altar, y ponle una moldura de oro alrededor de todo el altar.
Éxo 30:4 Haz dos anillos de oro y sujétalos en dos lados opuestos del altar por debajo de la moldura de oro para que sostengan las varas que sirven para transportarlo.
Éxo 30:5 Haz las varas con madera de acacia y recúbrelas de oro.
Éxo 30:6 Coloca el altar del incienso justo afuera de la cortina interior que protege el arca del pacto,* frente a la tapa del arca —el lugar de la expiación— que cubre las tablas grabadas con las condiciones del pacto,* donde me encontraré contigo.
Éxo 30:7 »Cada mañana, cuando Aarón prepare las lámparas, deberá quemar incienso aromático sobre el altar.
Éxo 30:8 Y cada tarde, cuando encienda las lámparas, también quemará incienso en presencia del SEÑOR. Este acto deberá realizarse de generación en generación.
Éxo 30:9 No ofrecerás sobre ese altar incienso no sagrado, ni ninguna ofrenda quemada, ni ofrendas de granos ni ofrendas líquidas.
Éxo 30:10 »Una vez al año, Aarón deberá purificar* el altar untando los cuernos con sangre de la ofrenda que se hace para purificar al pueblo de su pecado. Esta ceremonia se llevará a cabo todos los años, de generación en generación, porque ese altar es el más santo del SEÑOR».
Éxo 30:11 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés:
Éxo 30:12 «Cada vez que hagas un censo del pueblo de Israel, cada hombre contado tendrá que pagar al SEÑOR un rescate por sí mismo. Así ninguna plaga herirá a los israelitas cuando los cuentes.
Éxo 30:13 Cada persona contada tendrá que dar una pequeña pieza de plata como ofrenda sagrada al SEÑOR. (Este pago es de medio siclo,* según el siclo del santuario, que equivale a veinte geras).
Éxo 30:14 Todos los que hayan cumplido veinte años deben dar esa ofrenda sagrada al SEÑOR.
Éxo 30:15 Cuando presenten esta ofrenda al SEÑOR para purificar sus vidas y hacerse justos ante él,* el rico no dará más del monto establecido y el pobre no dará menos.
Éxo 30:16 Recibe el dinero del rescate de los israelitas y úsalo para cuidar el tabernáculo.* Esto hará que el SEÑOR se acuerde de los israelitas y servirá para purificarles su vida».
Éxo 30:17 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés:
Éxo 30:18 «Haz un lavamanos de bronce con una base también de bronce. Ubícalo entre el tabernáculo y el altar, y llénalo de agua.
Éxo 30:19 Allí Aarón y sus hijos se lavarán las manos y los pies.
Éxo 30:20 Tendrán que lavarse con agua cada vez que entren al tabernáculo para presentarse delante del SEÑOR y también cuando se acerquen al altar para quemar sus ofrendas especiales para el SEÑOR; de lo contrario, ¡morirán!
Éxo 30:21 Tendrán que lavarse las manos y los pies siempre, o morirán. Esta es una ley perpetua para Aarón y sus descendientes, tendrán que obedecerla de generación en generación».
Éxo 30:22 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés:
Éxo 30:23 «Recoge especias selectas —5,7 kilos de mirra pura; 2,9 kilos de canela aromática; 5,7 kilos de cálamo aromático;*
Éxo 30:24 y 5,7 kilos de casia* — calculado según el peso del siclo del santuario. Consigue también 3,8 litros de aceite de oliva.*
Éxo 30:25 Con la misma técnica que emplea un experto fabricante de incienso, combina estos ingredientes para elaborar el aceite sagrado de la unción.
Éxo 30:26 Utiliza este aceite sagrado para ungir el tabernáculo, el arca del pacto,
Éxo 30:27 la mesa y todos sus utensilios, el candelabro y todos sus accesorios, el altar del incienso,
Éxo 30:28 el altar de las ofrendas quemadas y todos sus utensilios, y el lavamanos con su base.
Éxo 30:29 Conságralos para que sean completamente santos. Después todo lo que tenga contacto con estos objetos se volverá santo.
Éxo 30:30 »Unge a Aarón y a sus hijos, a fin de consagrarlos para que me sirvan como sacerdotes.
Éxo 30:31 Y dile al pueblo de Israel: “Este aceite santo de la unción está reservado para mí de generación en generación.
Éxo 30:32 Nunca será usado para ungir a ninguna otra persona ni deberán preparar una mezcla igual para ustedes. Es aceite consagrado y tienen que tratarlo como tal.
Éxo 30:33 Cualquiera que prepare una mezcla igual a esta o unja a alguien que no sea un sacerdote será excluido de la comunidad”».
Éxo 30:34 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés: «Junta especias aromáticas —gotas de resina, caparazón de moluscos y gálbano— y mezcla estas especias aromáticas con incienso puro, todo en cantidades iguales.
Éxo 30:35 Con la misma técnica que emplea el fabricante de incienso, combina todas las especias y rocíalas con sal para producir un incienso puro y santo.
Éxo 30:36 Muele una parte de la mezcla hasta convertirla en un polvo fino y colócalo frente al arca del pacto,* donde me encontraré contigo en el tabernáculo. Todos deben tratar este incienso como algo sumamente santo.
Éxo 30:37 Nunca usen la fórmula para elaborar incienso para ustedes; está reservada para el SEÑOR, y deben tratarlo como algo santo.
Éxo 30:38 Cualquiera que prepare incienso igual a este para uso propio será excluido de la comunidad».
Éxo 31:1 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés:
Éxo 31:2 «Mira, he escogido específicamente a Bezalel, el hijo de Uri y nieto de Hur, de la tribu de Judá.
Éxo 31:3 Lo he llenado del Espíritu de Dios y le he dado gran sabiduría, capacidad y destreza en toda clase de artes manuales y oficios.
Éxo 31:4 Es un maestro artesano, experto en trabajar el oro, la plata y el bronce.
Éxo 31:5 Es hábil en grabar, en incrustar piedras preciosas y en tallar madera. ¡Es un maestro en todo trabajo artístico!
Éxo 31:6 »También he designado personalmente a Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, para que sea su ayudante. Además, he dotado de habilidades especiales a todos los expertos artesanos para que puedan hacer todo lo que te he mandado construir:
Éxo 31:7 el tabernáculo;* el arca del pacto;* la tapa del arca: el lugar de la expiación; todo el mobiliario del tabernáculo;
Éxo 31:8 la mesa y sus utensilios; el candelabro de oro puro con todos sus accesorios; el altar del incienso;
Éxo 31:9 el altar de las ofrendas quemadas con todos sus utensilios; el lavamanos con su base;
Éxo 31:10 las vestiduras finamente confeccionadas: las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón y las vestiduras que sus hijos llevarán puestas cuando ministren como sacerdotes;
Éxo 31:11 el aceite de la unción; y el incienso aromático para el Lugar Santo. Los artesanos deberán hacer todo tal como yo te he ordenado».
Éxo 31:12 Después el SEÑOR le dio a Moisés las siguientes instrucciones:
Éxo 31:13 «Dile a los israelitas: “Asegúrense de guardar mi día de descanso, porque el día de descanso es una señal del pacto entre ustedes y yo de generación en generación. Se ha establecido para que sepan que yo soy el SEÑOR, quien los hace santos.
Éxo 31:14 Deberán guardar el día de descanso, porque es un día santo para ustedes. Cualquiera que lo profane será ejecutado; y el que trabaje ese día será excluido de la comunidad.
Éxo 31:15 Tienen seis días en la semana para hacer su trabajo habitual, pero el séptimo día será un día de descanso absoluto, un día santo, dedicado al SEÑOR. Cualquiera que trabaje el día de descanso será ejecutado.
Éxo 31:16 El pueblo de Israel deberá guardar el día de descanso y conmemorarlo de generación en generación. Es una obligación del pacto para siempre.
Éxo 31:17 Es una señal perpetua de mi pacto con el pueblo de Israel. Pues en seis días el SEÑOR hizo los cielos y la tierra, pero en el séptimo dejó de trabajar y descansó”».
Éxo 31:18 Cuando el SEÑOR terminó de hablar con Moisés en el monte Sinaí, le dio las dos tablas de piedra grabadas con las condiciones del pacto,* escritas por el dedo de Dios.

miércoles, 10 de febrero de 2016

LECTURA BÍBLICA 10 DE FEBRERO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    14:1-21

Mat 14:1 Cuando Herodes Antipas, el gobernante de Galilea,* oyó hablar de Jesús,
Mat 14:2 les dijo a sus consejeros: «¡Éste debe ser Juan el Bautista que resucitó de los muertos! Por eso puede hacer semejantes milagros».
Mat 14:3 Pues Herodes había arrestado y encarcelado a Juan como un favor para su esposa, Herodías (ex esposa de Felipe, el hermano de Herodes).
Mat 14:4 Juan venía diciendo a Herodes: «Es contra la ley de Dios que te cases con ella».
Mat 14:5 Herodes quería matar a Juan pero temía que se produjera un disturbio, porque toda la gente creía que Juan era un profeta.
Mat 14:6 Pero, durante la fiesta de cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó una danza que a él le agradó mucho;
Mat 14:7 entonces le prometió con un juramento que le daría cualquier cosa que ella quisiera.
Mat 14:8 Presionada por su madre, la joven dijo: «Quiero en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
Mat 14:9 Entonces el rey se arrepintió de lo que había dicho; pero, debido al juramento que había hecho delante de sus invitados, dio las órdenes necesarias.
Mat 14:10 Así fue que decapitaron a Juan en la prisión,
Mat 14:11 trajeron su cabeza en una bandeja y se la dieron a la joven, quien se la llevó a su madre.
Mat 14:12 Después, los discípulos de Juan llegaron a buscar su cuerpo y lo enterraron. Luego fueron a contarle a Jesús lo que había sucedido.
Mat 14:13 En cuanto Jesús escuchó la noticia, salió en una barca a un lugar alejado para estar a solas. Pero las multitudes oyeron hacia dónde se dirigía y lo siguieron a pie desde muchas ciudades.
Mat 14:14 Cuando Jesús bajó de la barca, vio a la gran multitud, tuvo compasión de ellos y sanó a los enfermos.
Mat 14:15 Esa tarde, los discípulos se le acercaron y le dijeron: —Éste es un lugar alejado y ya se está haciendo tarde. Despide a las multitudes para que puedan ir a las aldeas a comprarse comida.
Mat 14:16 Pero Jesús dijo: —Eso no es necesario; denles ustedes de comer.
Mat 14:17 —¡Pero lo único que tenemos son cinco panes y dos pescados! —le respondieron.
Mat 14:18 —Tráiganlos aquí —dijo Jesús.
Mat 14:19 Luego le dijo a la gente que se sentara sobre la hierba. Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró hacia el cielo y los bendijo. Después partió los panes en trozos y se los dio a sus discípulos, quienes los distribuyeron entre la gente.
Mat 14:20 Todos comieron cuanto quisieron, y después los discípulos juntaron doce canastas con lo que sobró.
Mat 14:21 Aquel día, ¡unos cinco mil hombres se alimentaron, además de las mujeres y los niños!

HECHOS 20:1-12

Hch 20:1 Cuando se acabó el alboroto, Pablo mandó llamar a los creyentes* y los alentó. Después se despidió y viajó a Macedonia.
Hch 20:2 Mientras estuvo allí, animó a los creyentes en cada pueblo que atravesó. Luego descendió a Grecia,
Hch 20:3 donde se quedó tres meses. Se preparaba para regresar en barco a Siria cuando descubrió que unos judíos tramaban una conspiración contra su vida, entonces decidió regresar por Macedonia.
Hch 20:4 Varios hombres viajaban con él. Sus nombres eran Sópater, hijo de Pirro, de Berea; Aristarco y Segundo, de Tesalónica; Gayo, de Derbe; Timoteo; también Tíquico y Trófimo, de la provincia de Asia.
Hch 20:5 Ellos se adelantaron y nos esperaron en Troas.
Hch 20:6 Finalizada la Pascua,* subimos a un barco en Filipos de Macedonia y, cinco días después, nos reencontramos con ellos en Troas, donde nos quedamos una semana.
Hch 20:7 El primer día de la semana, nos reunimos con los creyentes locales para participar de la Cena del Señor.* Pablo les estaba predicando y, como iba a viajar el día siguiente, siguió hablando hasta la medianoche.
Hch 20:8 El cuarto de la planta alta, donde nos reuníamos, estaba iluminado con muchas lámparas que titilaban.
Hch 20:9 Como Pablo hablaba y hablaba, a un joven llamado Eutico, que estaba sentado en el borde de la ventana, le dio mucho sueño. Finalmente se quedó profundamente dormido y se cayó desde el tercer piso y murió.
Hch 20:10 Pablo bajó, se inclinó sobre él y lo tomó en sus brazos. «No se preocupen —les dijo—, ¡está vivo!».
Hch 20:11 Entonces todos regresaron al cuarto de arriba, participaron de la Cena del Señor* y comieron juntos. Pablo siguió hablándoles hasta el amanecer y luego se fue.
Hch 20:12 Mientras tanto, llevaron al joven a su casa ileso y todos sintieron un gran alivio.


SALMO 33

Sal 33:1 Que los justos canten de alegría al SEÑOR; les corresponde a los puros alabarle.
Sal 33:2 Alaben al SEÑOR con melodías de la lira; toquen música para él en el arpa de diez cuerdas.
Sal 33:3 Entónenle un cántico nuevo de alabanza; toquen el arpa con destreza y canten con alegría.
Sal 33:4 Pues la palabra del SEÑOR es verdadera y podemos confiar en todo lo que él hace.
Sal 33:5 Él ama todo lo que es justo y bueno; el amor inagotable del SEÑOR llena la tierra.
Sal 33:6 El SEÑOR tan sólo habló y los cielos fueron creados. Sopló la palabra, y nacieron todas las estrellas.
Sal 33:7 Le asignó los límites al mar y encerró los océanos en enormes depósitos.
Sal 33:8 Que todo el mundo tema al SEÑOR y todos estén ante él con temor reverente.
Sal 33:9 Pues cuando habló, el mundo comenzó a existir; apareció por orden del SEÑOR.
Sal 33:10 El SEÑOR frustra los planes de las naciones y hace fracasar todas sus intrigas.
Sal 33:11 Pero los planes del SEÑOR se mantienen firmes para siempre; sus propósitos nunca serán frustrados.
Sal 33:12 Qué alegría para la nación cuyo Dios es el SEÑOR, cuyo pueblo él eligió como herencia.
Sal 33:13 El SEÑOR mira desde el cielo y ve a toda la raza humana.
Sal 33:14 Desde su trono observa a todos los que viven en la tierra.
Sal 33:15 Él hizo el corazón de ellos, así que entiende todo lo que hacen.
Sal 33:16 El ejército mejor equipado no puede salvar a un rey, ni una gran fuerza es suficiente para salvar aun guerrero.
Sal 33:17 No confíes en tu caballo de guerra para obtener la victoria, por mucha fuerza que tenga, no te puede salvar.
Sal 33:18 Pero el SEÑOR vela por los que le temen, aquellos que confían en su amor inagotable.
Sal 33:19 Los rescata de la muerte y los mantiene con vida en tiempos de hambre.
Sal 33:20 Nosotros ponemos nuestra esperanza en el SEÑOR; él es nuestra ayuda y nuestro escudo.
Sal 33:21 En él se alegra nuestro corazón, porque confiamos en su santo nombre.
Sal 33:22 Que tu amor inagotable nos rodee, SEÑOR, porque sólo en ti está nuestra esperanza.

LECTURA PARA LA NOCHE

ÉXODO 27-29

Éxo 27:1 »Con madera de acacia, construye un altar cuadrado que mida dos metros con treinta centímetros de ancho y de largo, y un metro con cuarenta centímetros de alto.*
Éxo 27:2 Haz cuernos en cada una de las cuatro esquinas, de modo que el altar y los cuernos formen una sola pieza. Recubre con bronce el altar.
Éxo 27:3 Haz recipientes para las cenizas, palas, tazones, tenedores para la carne y braseros, todos de bronce.
Éxo 27:4 Hazle una rejilla de bronce y ponle cuatro anillos de bronce en las cuatro esquinas.
Éxo 27:5 Instala la rejilla a la mitad de la altura del altar, debajo del borde.
Éxo 27:6 Para trasladar el altar, haz varas con madera de acacia y recúbrelas de bronce.
Éxo 27:7 Mete las varas por los anillos a ambos lados del altar.
Éxo 27:8 El altar deberá ser hueco y estar hecho con tablas. Constrúyelo tal como se te mostró en el monte.
Éxo 27:9 »Luego harás el atrio del tabernáculo y lo encerrarás con cortinas de lino de tejido fino. Las cortinas del lado sur medirán cuarenta y seis metros de largo.*
Éxo 27:10 Estarán sostenidas por veinte postes encajados firmemente en veinte bases de bronce. Cuelga las cortinas con ganchos y anillos de plata.
Éxo 27:11 Confecciona las cortinas del lado norte iguales a las del lado sur: de cuarenta y seis metros de largo, sostenidas por veinte postes encajados firmemente en bases de bronce. Cuelga las cortinas con ganchos y anillos de plata.
Éxo 27:12 Las cortinas del lado occidental del atrio medirán veintitrés metros de largo,* estarán sostenidas por diez postes encajados en diez bases.
Éxo 27:13 El lado oriental del atrio, o sea el frente, también medirá veintitrés metros de largo.
Éxo 27:14 La entrada al atrio estará ubicada en el lado oriental, flanqueada por dos cortinas. La cortina del lado derecho medirá seis metros con noventa centímetros de largo y estará sostenida por tres postes encajados en tres bases.
Éxo 27:15 La cortina del lado izquierdo también medirá seis metros con noventa centímetros de largo y estará sostenida por tres postes encajados en tres bases.
Éxo 27:16 »Para la entrada del atrio, confecciona una cortina de nueve metros con veinte centímetros de largo.* Elabórala de lino de tejido fino y adórnala con bordado hermoso de hilo azul, púrpura y escarlata. Sostenla con cuatro postes, cada uno encajado firmemente en su propia base.
Éxo 27:17 Todos los postes alrededor del atrio deberán tener anillos y ganchos de plata, y bases de bronce.
Éxo 27:18 Así que el atrio entero medirá cuarenta y seis metros de largo, por veintitrés metros de ancho, y tendrá paredes de cortinas de dos metros con treinta centímetros de alto,* hechas de tejido fino de lino. Las bases de los postes serán de bronce.
Éxo 27:19 »Todos los objetos que se usen para las ceremonias del tabernáculo, incluidas las estacas para sostener el tabernáculo y las cortinas del atrio, serán de bronce.
Éxo 27:20 »Ordénale al pueblo de Israel que te traiga aceite puro de olivas prensadas para la iluminación, a fin de mantener las lámparas siempre encendidas.
Éxo 27:21 El candelabro estará en el tabernáculo, delante de la cortina interior que protege el arca del pacto.* Aarón y sus hijos deberán mantener las lámparas encendidas toda la noche en la presencia del SEÑOR. Esta es una ley perpetua para el pueblo de Israel, y deberá cumplirse de generación en generación.
Éxo 28:1 »Manda llamar a tu hermano Aarón y a sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. Apártalos de los demás israelitas para que me sirvan y sean mis sacerdotes.
Éxo 28:2 Hazle a Aarón vestiduras sagradas que irradien belleza y esplendor.
Éxo 28:3 Instruye a todos los hábiles artesanos, a quienes he llenado con el espíritu de sabiduría, que confeccionen las vestiduras de Aarón, las cuales lo distinguirán como un sacerdote apartado para mi servicio.
Éxo 28:4 Las vestiduras que deben elaborar son las siguientes: un pectoral, un efod, un manto, una túnica con diseños, un turbante y una faja. Los artesanos harán estas vestiduras sagradas para tu hermano Aarón y para sus hijos, a fin de que las usen cuando me sirvan como sacerdotes.
Éxo 28:5 Por lo tanto, dales tela de lino fino, hilo de oro e hilo azul, púrpura y escarlata.
Éxo 28:6 »Los artesanos deberán hacer el efod de lino de tejido fino y bordado hábilmente con hilo de oro e hilo azul, púrpura y escarlata.
Éxo 28:7 Constará de dos piezas —el frente y la espalda— unidas en los hombros por dos hombreras.
Éxo 28:8 La faja decorativa estará confeccionada con los mismos materiales: lino de tejido fino, bordado con oro y con hilo azul, púrpura y escarlata.
Éxo 28:9 »Toma dos piedras de ónice y graba sobre ellas los nombres de las tribus de Israel:
Éxo 28:10 seis nombres en cada piedra, dispuestos según el orden de nacimiento de los hijos de Israel.
Éxo 28:11 Graba estos nombres en las dos piedras con la misma técnica que emplea un joyero para grabar un sello. Luego incrusta las piedras en monturas de filigrana de oro.
Éxo 28:12 Sujeta las dos piedras sobre las hombreras del efod, pues son un recordatorio de que Aarón representa al pueblo de Israel. Aarón llevará estos nombres sobre sus hombros como un recordatorio continuo cada vez que se presente ante el SEÑOR.
Éxo 28:13 Elabora las monturas con filigrana de oro,
Éxo 28:14 luego trenza dos cordones de oro puro y sujétalos a las monturas de filigrana, sobre las hombreras del efod.
Éxo 28:15 »Después, con mucho cuidado y gran habilidad, harás un pectoral que se usará cuando se busque una decisión de parte de Dios.* Confecciónalo de modo que haga juego con el efod: de lino de tejido fino, bordado con oro y con hilo azul, púrpura y escarlata.
Éxo 28:16 Haz el pectoral de una sola pieza de tela, doblada en forma de bolsa cuadrada, de veintitrés centímetros* cada lado.
Éxo 28:17 Incrusta sobre el pectoral cuatro hileras de piedras preciosas.* La primera hilera tendrá una cornalina roja, un peridoto de color verde pálido y una esmeralda.
Éxo 28:18 La segunda hilera estará compuesta por una turquesa, un lapislázuli de color azul y una adularia blanca.
Éxo 28:19 La tercera hilera consistirá de un jacinto anaranjado, una ágata y una amatista púrpura.
Éxo 28:20 La cuarta hilera estará formada por un berilo azul y verde, un ónice y un jaspe verde. Todas estas piedras estarán incrustadas en filigranas de oro.
Éxo 28:21 Cada piedra representará a uno de los doce hijos de Israel, y el nombre de la tribu que representa estará grabado en ella como un sello.
Éxo 28:22 »Para sujetar el pectoral al efod, prepara cordones trenzados de hilo de oro puro.
Éxo 28:23 Luego haz dos anillos de oro y sujétalos a las esquinas superiores del pectoral.
Éxo 28:24 Ata los dos cordones de oro a los dos anillos colocados en el pectoral.
Éxo 28:25 También ata los otros extremos de los cordones a las monturas de oro que van sobre las hombreras del efod.
Éxo 28:26 Luego haz otros dos anillos de oro y fíjalos a los bordes interiores del pectoral, junto al efod.
Éxo 28:27 Y haz otros dos anillos de oro y fíjalos a la parte delantera del efod, debajo de las hombreras, justo por encima del nudo donde la faja decorativa se ciñe al efod.
Éxo 28:28 Luego sujeta con cordones azules los anillos inferiores del pectoral a los anillos del efod. Así el pectoral quedará firmemente unido al efod por encima de la faja decorativa.
Éxo 28:29 »De esta manera, Aarón llevará los nombres de las tribus de Israel cerca de su corazón, en el pectoral sagrado,* cuando entre en el Lugar Santo. Esto servirá para recordarle continuamente que él representa al pueblo cuando entra a la presencia del SEÑOR.
Éxo 28:30 Dentro del pectoral sagrado meterás el Urim y el Tumim, para que Aarón los lleve sobre su corazón cuando se presente ante el SEÑOR. De este modo, cada vez que Aarón entre a la presencia del SEÑOR, llevará siempre sobre su corazón los objetos que se usan para determinar la voluntad del SEÑOR para su pueblo.
Éxo 28:31 »Confecciona el manto que se usa con el efod de una sola pieza de tela azul,
Éxo 28:32 con una abertura en el centro por donde Aarón pueda meter la cabeza. Refuerza la abertura con un cuello* tejido para evitar que se rasgue.
Éxo 28:33 Haz granadas de hilo azul, púrpura y escarlata, y sujétalas al borde del manto, alternándolas con campanillas de oro.
Éxo 28:34 Las campanillas de oro y las granadas irán en forma alternada por todo el borde.
Éxo 28:35 Aarón llevará puesto el manto cada vez que oficie delante del SEÑOR, y las campanillas sonarán cuando entre a la presencia del SEÑOR, en el Lugar Santo, y también cuando salga de allí. Si lleva puesto el manto, no morirá.
Éxo 28:36 »Luego haz un medallón de oro puro y grábalo como un sello con las palabras SANTO PARA EL SEÑOR.
Éxo 28:37 Con un cordón azul, sujeta el medallón a la parte delantera del turbante de Aarón, donde deberá quedar permanentemente.
Éxo 28:38 Aarón lo llevará sobre su frente para cargar sobre sí mismo toda culpabilidad de los israelitas cuando consagran sus ofrendas sagradas. Aarón tendrá que llevarlo siempre sobre su frente para que el SEÑOR acepte al pueblo.
Éxo 28:39 »La túnica con diseños para Aarón, téjela con tela de lino fino. Con el mismo lino, haz también el turbante. Confecciona, además, una faja y adórnala con un bordado colorido.
Éxo 28:40 »Para los hijos de Aarón, confecciona túnicas, fajas y gorros especiales que irradien belleza y esplendor.
Éxo 28:41 Viste a tu hermano Aarón, y a sus hijos con estas vestiduras, y luego úngelos y ordénalos. Conságralos para que puedan servir como mis sacerdotes.
Éxo 28:42 Hazles también ropa interior de lino que usen directamente sobre la piel, y les cubra desde la cadera hasta los muslos.
Éxo 28:43 Aarón y sus hijos tendrán que llevarla puesta cada vez que entren al tabernáculo* o se acerquen al altar en el Lugar Santo para realizar sus tareas sacerdotales. Así no incurrirán en culpa y no morirán. Esta es una ley perpetua para Aarón y para todos sus descendientes.
Éxo 29:1 »Cuando consagres a Aarón y a sus hijos para que me sirvan como sacerdotes, realiza esta ceremonia: toma un becerro y dos carneros sin defecto.
Éxo 29:2 Luego, con harina de trigo selecta y sin levadura, prepara panes, panes planos mezclados con aceite de oliva y obleas untadas con aceite.
Éxo 29:3 Pon todo en una sola cesta y preséntalo en la entrada del tabernáculo junto con el becerro y los dos carneros.
Éxo 29:4 »Lleva a Aarón y a sus hijos a la entrada del tabernáculo,* y lávalos con agua.
Éxo 29:5 Ponle a Aarón sus vestiduras sacerdotales: la túnica, el manto que se usa con el efod, el efod y el pectoral. Después cíñele la faja decorativa del efod.
Éxo 29:6 Colócale el turbante sobre la cabeza y fija el medallón sagrado en el turbante.
Éxo 29:7 Luego úngelo derramando el aceite de la unción sobre su cabeza.
Éxo 29:8 A continuación, trae a sus hijos y vístelos con sus túnicas.
Éxo 29:9 Cíñeles las fajas a Aarón y a sus hijos, y colócales los gorros especiales. Entonces el derecho del sacerdocio les pertenecerá por ley para siempre. De esta manera realizarás la ordenación de Aarón y de sus hijos.
Éxo 29:10 »Lleva el becerro a la entrada del tabernáculo, donde Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del animal.
Éxo 29:11 Luego mata el becerro en presencia del SEÑOR, a la entrada del tabernáculo.
Éxo 29:12 Con tu dedo, unta parte de la sangre sobre los cuernos del altar, y derrama el resto de la sangre al pie del altar.
Éxo 29:13 Toma toda la grasa que rodea las vísceras, el lóbulo largo del hígado, los dos riñones junto con toda la grasa que los rodea, y quema todo sobre el altar.
Éxo 29:14 Luego tomarás lo que queda del becerro —con la piel, la carne y el estiércol incluidos— y lo quemarás fuera del campamento como una ofrenda por el pecado.
Éxo 29:15 »Acto seguido, Aarón y sus hijos deberán poner las manos sobre la cabeza de uno de los carneros.
Éxo 29:16 Luego matarás al carnero y salpicarás la sangre por todos los lados del altar.
Éxo 29:17 Corta el carnero en pedazos y lava las vísceras y las patas. Colócalas junto a la cabeza y a los demás pedazos del cuerpo;
Éxo 29:18 después quema todo el animal sobre el altar. Esta es una ofrenda quemada al SEÑOR; es un aroma agradable, un regalo especial presentado al SEÑOR.
Éxo 29:19 »Luego toma el otro carnero, y haz que Aarón y sus hijos pongan las manos sobre la cabeza del animal.
Éxo 29:20 Después mátalo y pon un poco de la sangre en el lóbulo de la oreja derecha tanto de Aarón como de sus hijos. Ponles sangre también en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho. Salpica el resto de la sangre por todos los lados del altar.
Éxo 29:21 Luego toma parte de la sangre del altar y parte del aceite de la unción, y rocíalo sobre Aarón y sus hijos, y sobre sus vestiduras. De esta manera, ellos y sus vestiduras quedarán consagrados.
Éxo 29:22 »Como este es el carnero de la ordenación de Aarón y de sus hijos, toma la grasa del carnero —que incluye la grasa de su cola gorda, la grasa que rodea las vísceras, el lóbulo largo del hígado y los dos riñones con toda la grasa que los rodea— junto con el muslo derecho.
Éxo 29:23 Luego, de la cesta con pan sin levadura que se colocó en la presencia del SEÑOR, toma un pan redondo, un pan plano mezclado con aceite de oliva y una oblea.
Éxo 29:24 Pon todo esto en las manos de Aarón y de sus hijos para que lo levanten como una ofrenda especial para el SEÑOR.
Éxo 29:25 Después toma de sus manos los diferentes panes y quémalos sobre el altar junto con la ofrenda quemada. Es un aroma agradable al SEÑOR, un regalo especial para él.
Éxo 29:26 Luego toma el pecho del carnero de la ordenación de Aarón y levántalo en presencia del SEÑOR como una ofrenda especial para él. Luego quédate con él, pues esa será tu porción.
Éxo 29:27 »Aparta las porciones del carnero de la ordenación que les corresponden a Aarón y a sus hijos, entre ellas el pecho y el muslo que fueron levantados como una ofrenda especial ante el SEÑOR.
Éxo 29:28 En el futuro, cada vez que el pueblo de Israel levante una ofrenda de paz, se apartará una porción para Aarón y sus descendientes. Será un derecho perpetuo para ellos, y también es una ofrenda sagrada de los israelitas al SEÑOR.
Éxo 29:29 »Las vestiduras sagradas de Aarón deberán ser preservadas para los descendientes que lo sucedan, quienes las usarán cuando sean ungidos y ordenados.
Éxo 29:30 El descendiente que lo suceda en el cargo de sumo sacerdote llevará puestas estas vestiduras durante siete días mientras ministra en el tabernáculo y en el Lugar Santo.
Éxo 29:31 »Toma el carnero usado en la ceremonia de ordenación y hierve su carne en un lugar sagrado.
Éxo 29:32 Luego Aarón y sus hijos comerán esta carne junto con el pan que está en la cesta, a la entrada del tabernáculo.
Éxo 29:33 Sólo ellos pueden comer la carne y el pan usados para su purificación* en la ceremonia de ordenación. Nadie más tiene permiso porque estos alimentos son apartados y santos.
Éxo 29:34 Si sobra carne o pan de la ceremonia de ordenación hasta la mañana siguiente, habrá que quemarlo. No debe comerse, porque es sagrado.
Éxo 29:35 »Así realizarás la ordenación de Aarón y de sus hijos para sus funciones, tal como te lo mandé. La ceremonia de ordenación durará siete días.
Éxo 29:36 Cada día deberás sacrificar un becerro como ofrenda por el pecado, para purificarlos y hacerlos justos ante el SEÑOR.* Finalizada la ceremonia, limpia el altar purificándolo;* unge el altar con aceite para consagrarlo.
Éxo 29:37 Purifica el altar y conságralo cada día, durante siete días. Después el altar será completamente santo, y todo lo que lo toque se volverá santo.
Éxo 29:38 »Ahora te diré los sacrificios que debes ofrecer con regularidad sobre el altar. Cada día ofrecerás dos corderos de un año:
Éxo 29:39 uno en la mañana y el otro por la tarde.
Éxo 29:40 Con uno de ellos, ofrecerás dos kilos de harina selecta, mezclada con un litro de aceite puro de olivas prensadas; ofrece también un litro de vino* como ofrenda líquida.
Éxo 29:41 Ofrece el otro cordero por la tarde, junto con ofrendas de harina y de vino, igual que las de la mañana. Será un aroma agradable, un regalo especial presentado al SEÑOR.
Éxo 29:42 »Estas ofrendas quemadas deberás presentarlas cada día, de generación en generación. Ofrécelas en presencia del SEÑOR, a la entrada del tabernáculo; allí me encontraré contigo y te hablaré.
Éxo 29:43 Me reuniré allí con el pueblo de Israel, en el lugar que se hace sagrado por mi gloriosa presencia.
Éxo 29:44 Así es, consagraré el tabernáculo y el altar, y consagraré a Aarón y a sus hijos para que me sirvan como sacerdotes.
Éxo 29:45 Entonces viviré en medio de los israelitas y seré su Dios,
Éxo 29:46 y ellos sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios. Yo soy quien los sacó de la tierra de Egipto para vivir entre ellos. Yo soy el SEÑOR su Dios.

martes, 9 de febrero de 2016

LECTURA BÍBLICA 9 DE FEBRERO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    13:44-58

Mat 13:44 »El reino del cielo es como un tesoro escondido que un hombre descubrió en un campo. En medio de su entusiasmo, lo escondió nuevamente y vendió todas sus posesiones a fin de juntar el dinero suficiente para comprar el campo.
Mat 13:45 »Además el reino del cielo es como un comerciante en busca de perlas de primera calidad.
Mat 13:46 Cuando descubrió una perla de gran valor, vendió todas sus posesiones y la compró.
Mat 13:47 »También el reino del cielo es como una red para pescar, que se echó al agua y atrapó toda clase de peces.
Mat 13:48 Cuando la red se llenó, los pescadores la arrastraron a la orilla, se sentaron y agruparon los peces buenos en cajas, pero desecharon los que no servían.
Mat 13:49 Así será en el fin del mundo. Los ángeles vendrán y separarán a los perversos de los justos,
Mat 13:50 y arrojarán a los malos en el horno ardiente, donde habrá llanto y rechinar de dientes.
Mat 13:51 ¿Entienden todas estas cosas? —Sí —le dijeron—, las entendemos.
Mat 13:52 Entonces añadió: —Todo maestro de la ley religiosa que se convierte en un discípulo del reino del cielo es como el propietario de una casa, que trae de su depósito joyas de la verdad tanto nuevas como viejas.
Mat 13:53 Cuando Jesús terminó de contar esas historias e ilustraciones, salió de esa región.
Mat 13:54 Regresó a Nazaret, su pueblo. Cuando enseñó allí en la sinagoga, todos quedaron asombrados, y decían: «¿De dónde saca esa sabiduría y el poder para hacer milagros?».
Mat 13:55 Y se burlaban: «No es más que el hijo del carpintero, y conocemos a María, su madre, y a sus hermanos: Santiago, José,* Simón y Judas.
Mat 13:56 Todas sus hermanas viven aquí mismo entre nosotros. ¿Dónde aprendió todas esas cosas?».
Mat 13:57 Se sentían profundamente ofendidos y se negaron a creer en él. Entonces Jesús les dijo: «Un profeta recibe honra en todas partes menos en su propio pueblo y entre su propia familia».
Mat 13:58 Por lo tanto, hizo sólo unos pocos milagros allí debido a la incredulidad de ellos.



HECHOS 19:23-41

Hch 19:23 Por ese tiempo, se generó un grave problema en Éfeso con respecto al Camino.
Hch 19:24 Comenzó con Demetrio, un platero que tenía un importante negocio de fabricación de templos de plata en miniatura de la diosa griega Artemisa.* Él les daba trabajo a muchos artesanos.
Hch 19:25 Los reunió a todos, junto con otros que trabajaban en oficios similares y les dirigió las siguientes palabras: «Caballeros, ustedes saben que nuestra riqueza proviene de este negocio.
Hch 19:26 Pero, como han visto y oído, este tal Pablo ha convencido a mucha gente al decirles que los dioses hechos a mano, no son realmente dioses. Y no sólo lo ha hecho en Éfeso, ¡sino por toda la provincia!
Hch 19:27 Por supuesto que no sólo hablo de la pérdida del respeto público para nuestro negocio. También me preocupa que el templo de la gran diosa Artemisa pierda su influencia y que a Artemisa —esta magnífica diosa adorada en toda la provincia de Asia y en todo el mundo —¡se le despoje de su gran prestigio!».
Hch 19:28 Al oír esto, montaron en cólera y comenzaron a gritar: «¡Grande es Artemisa de los efesios!».
Hch 19:29 Pronto toda la ciudad se llenó de confusión. Todos corrieron al anfiteatro, arrastrando a Gayo y Aristarco, los compañeros de viaje de Pablo, que eran macedonios.
Hch 19:30 Pablo también quiso entrar, pero los creyentes no lo dejaron.
Hch 19:31 Algunos de los funcionarios de la provincia, amigos de Pablo, también le enviaron un mensaje para suplicarle que no arriesgara su vida por entrar en el anfiteatro.
Hch 19:32 Adentro era un griterío; algunos gritaban una cosa, y otros otra. Todo era confusión. De hecho, la mayoría ni siquiera sabía por qué estaba allí.
Hch 19:33 Los judíos de la multitud empujaron a Alejandro hacia adelante y le dijeron que explicara la situación. Él hizo señas para pedir silencio e intentó hablar.
Hch 19:34 Pero, cuando la multitud se dio cuenta de que era judío, empezaron a gritar de nuevo y siguieron sin parar como por dos horas: «¡Grande es Artemisa de los efesios! ¡Grande es Artemisa de los efesios!».
Hch 19:35 Por fin, el alcalde logró callarlos lo suficiente para poder hablar. «Ciudadanos de Éfeso —les dijo—, todos saben que la ciudad de Éfeso es la guardiana oficial del templo de la gran Artemisa, cuya imagen nos cayó del cielo.
Hch 19:36 Dado que esto es un hecho innegable, no deberían perder la calma ni hacer algo precipitado.
Hch 19:37 Ustedes han traído a estos hombres aquí, pero ellos no han robado nada del templo ni tampoco han hablado en contra de nuestra diosa.
Hch 19:38 »Si Demetrio y los artesanos tienen algún caso contra ellos, las cortes están en sesión y los funcionarios pueden escuchar el caso de inmediato. Dejen que ellos presenten cargos formales.
Hch 19:39 Y, si hubiera quejas sobre otros asuntos, podrían resolverse en una asamblea legal.
Hch 19:40 Me temo que corremos peligro de que el gobierno romano nos acuse de generar disturbios, ya que no hay razón para todo este alboroto. Y, si Roma exige una explicación, no sabremos qué decir».
Hch 19:41 *Entonces los despidió y ellos se dispersaron.


SALMO 32

Sal 32:1 ¡Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubre su pecado!
Sal 32:2 Sí, ¡qué alegría para aquellos a quienes el SEÑOR les borró la culpa* de su cuenta, los que llevan una vida de total transparencia!
Sal 32:3 Mientras me negué a confesar mi pecado, mi cuerpo se consumió, y gemía todo el día.
Sal 32:4 Día y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí; mi fuerza se evaporó como agua al calor del verano. Interludio
Sal 32:5 Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al SEÑOR», ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció. Interludio
Sal 32:6 Por lo tanto, que todos los justos oren a ti, mientras aún haya tiempo, para que no se ahoguen en las desbordantes aguas del juicio.
Sal 32:7 Pues tú eres mi escondite; me proteges de las dificultades y me rodeas con canciones de victoria. Interludio
Sal 32:8 El SEÑOR dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti.
Sal 32:9 No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento, que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados».
Sal 32:10 Muchos son los dolores de los malvados, pero el amor inagotable rodea a los que confían en el SEÑOR.
Sal 32:11 ¡Así que alégrense mucho en el SEÑOR y estén contentos, ustedes los que le obedecen! ¡Griten de alegría, ustedes de corazón puro!

LECTURA PARA LA NOCHE

ÉXODO 24-26

Éxo 24:1 Luego el SEÑOR instruyó a Moisés: «Sube para encontrarte conmigo, y ven junto con Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel. Todos tendrán que adorar de lejos;
Éxo 24:2 sólo a Moisés se le permite acercarse al SEÑOR. Los demás no se acercarán, y a nadie del pueblo se le permite subir al monte con él».
Éxo 24:3 Después Moisés descendió y le repitió al pueblo todas las instrucciones y ordenanzas que el SEÑOR le había dado, y todo el pueblo respondió a una voz: «Haremos todo lo que el SEÑOR ha ordenado».
Éxo 24:4 Entonces Moisés escribió cuidadosamente todas las instrucciones del SEÑOR, y temprano a la mañana siguiente se levantó y construyó un altar al pie del monte. También levantó doce columnas, una por cada tribu de Israel.
Éxo 24:5 Luego envió a unos jóvenes israelitas a presentar ofrendas quemadas y a sacrificar toros como ofrendas de paz al SEÑOR.
Éxo 24:6 Moisés dejó escurrir la mitad de la sangre de estos animales en unos tazones; la otra mitad la salpicó sobre el altar.
Éxo 24:7 Luego tomó el libro del pacto y lo leyó al pueblo en voz alta. Una vez más todos respondieron: «Haremos todo lo que el SEÑOR ha ordenado. Vamos a obedecer».
Éxo 24:8 Entonces Moisés tomó la sangre de los tazones y la salpicó sobre el pueblo, mientras declaraba: «Esta sangre confirma el pacto que el SEÑOR ha hecho con ustedes al darles estas instrucciones».
Éxo 24:9 Después Moisés, Aarón, Nadab y Abiú, y los setenta ancianos de Israel subieron al monte.
Éxo 24:10 Allí vieron al Dios de Israel. Debajo de sus pies parecía haber una superficie de lapislázuli de color azul brillante, tan clara como el mismo cielo.
Éxo 24:11 Aunque estos nobles de Israel pudieron contemplar a Dios, él no los destruyó. De hecho, compartieron una comida para celebrar el pacto, en la cual comieron y bebieron en su presencia.
Éxo 24:12 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés: «Sube al monte para encontrarte conmigo. Espera allí, y te daré las tablas de piedra en las que he escrito las instrucciones y los mandatos para que puedas enseñar al pueblo».
Éxo 24:13 Entonces Moisés y su ayudante Josué salieron, y Moisés subió al monte de Dios.
Éxo 24:14 Moisés les dijo a los ancianos: «Quédense aquí y espérennos hasta que regresemos. Aarón y Hur se quedan aquí con ustedes; si alguien tiene algún altercado durante mi ausencia, que consulte con ellos».
Éxo 24:15 Luego Moisés subió al monte, el cual quedó cubierto por la nube.
Éxo 24:16 Entonces la gloria del SEÑOR se posó sobre el monte Sinaí, y durante seis días la nube cubrió el monte. Al séptimo día, el SEÑOR llamó a Moisés desde el interior de la nube.
Éxo 24:17 Para los israelitas que estaban al pie del monte, la gloria del SEÑOR, que estaba sobre la cima del monte, parecía como un fuego consumidor.
Éxo 24:18 Entonces Moisés fue desapareciendo en la nube a medida que subía al monte, y permaneció en el monte cuarenta días y cuarenta noches.
Éxo 25:1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
Éxo 25:2 «Dile al pueblo de Israel que me traiga sus ofrendas sagradas. Acepta las contribuciones de todos los que tengan el corazón dispuesto a ofrendar.
Éxo 25:3 La siguiente es una lista de las ofrendas sagradas que podrás aceptar de ellos: oro, plata y bronce;
Éxo 25:4 hilo azul, púrpura y escarlata; lino fino y pelo de cabra para tela;
Éxo 25:5 pieles de carnero curtidas y cuero de cabra de la mejor calidad; madera de acacia;
Éxo 25:6 aceite de oliva para las lámparas; especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático;
Éxo 25:7 piedras de ónice y otras piedras preciosas para incrustar en el efod y en el pectoral del sacerdote.
Éxo 25:8 »Haz que los israelitas me construyan un santuario santo para que yo habite en medio de ellos.
Éxo 25:9 Deberán construir el tabernáculo y su mobiliario exactamente según el modelo que te mostraré.
Éxo 25:10 »Haz que el pueblo construya un arca con madera de acacia, un cofre sagrado que mida un metro con quince centímetros de largo, sesenta y nueve centímetros de ancho, y sesenta y nueve centímetros de alto.*
Éxo 25:11 Recúbrela de oro puro por dentro y por fuera, y ponle una moldura de oro alrededor.
Éxo 25:12 Funde cuatro anillos de oro y sujétalos a sus cuatro patas, dos anillos en cada lado.
Éxo 25:13 Haz también varas con madera de acacia y recúbrelas de oro.
Éxo 25:14 Mete las varas por los anillos que están a los costados del arca para transportarla.
Éxo 25:15 Estas varas para transportar el arca deberán quedar dentro de los anillos; nunca las quites.
Éxo 25:16 Cuando el arca esté terminada, pon dentro de ella las tablas de piedra, las tablas grabadas con las condiciones del pacto* que te entregaré.
Éxo 25:17 »Después haz la tapa del arca —el lugar de la expiación— de oro puro. Tendrá que medir un metro con quince centímetros de largo, por sesenta y nueve centímetros de ancho.*
Éxo 25:18 Luego forma dos querubines de oro labrado a martillo y colócalos en los dos extremos de la tapa de la expiación.
Éxo 25:19 Moldea los querubines a cada extremo de la tapa de la expiación, de modo que formen una sola pieza de oro con la tapa.
Éxo 25:20 Los querubines estarán frente a frente, mirando hacia la tapa de la expiación; con las alas extendidas por encima de la tapa para protegerla.
Éxo 25:21 Coloca dentro del arca las dos tablas de piedra grabadas con las condiciones del pacto que te entregaré. Luego pon la tapa de la expiación encima del arca.
Éxo 25:22 Allí me encontraré contigo y te hablaré desde encima de la tapa de la expiación, entre los querubines de oro, que están suspendidos sobre el arca del pacto.* Desde allí te daré mis mandatos para el pueblo de Israel.
Éxo 25:23 »Luego haz una mesa con madera de acacia que mida noventa y dos centímetros de largo, cuarenta y seis centímetros de ancho, y sesenta y nueve centímetros de alto.*
Éxo 25:24 Recúbrela de oro puro y ponle una moldura de oro alrededor del borde.
Éxo 25:25 Adórnala con un reborde de ocho centímetros de ancho* y ponle una moldura de oro alrededor del reborde.
Éxo 25:26 Haz cuatro anillos de oro para la mesa y sujétalos en las cuatro esquinas, junto a las cuatro patas.
Éxo 25:27 Sujeta los anillos cerca del reborde para sostener las varas que se usan para transportar la mesa.
Éxo 25:28 Haz estas varas con madera de acacia y recúbrelas de oro.
Éxo 25:29 Haz recipientes especiales de oro puro para la mesa —tazones, cacerolas, jarras y frascos— los cuales se usarán al derramar las ofrendas líquidas.
Éxo 25:30 Coloca sobre la mesa el pan de la Presencia para que esté siempre delante de mí.
Éxo 25:31 »Haz un candelabro de oro puro labrado a martillo. Todo el candelabro y sus decoraciones serán de una sola pieza: la base, el tronco, las copas para las lámparas, los capullos y los pétalos.
Éxo 25:32 Hazlo con seis ramas que salgan del tronco, tres a cada lado.
Éxo 25:33 Cada una de las seis ramas tendrá tres copas para las lámparas en forma de flor de almendro, con capullos y pétalos.
Éxo 25:34 Trabaja artesanalmente el tronco del candelabro con cuatro copas para las lámparas en forma de flor de almendro, con capullos y pétalos.
Éxo 25:35 También habrá un brote de almendro debajo de cada par de ramas, donde las seis ramas salen del tronco.
Éxo 25:36 Los brotes de almendro y las ramas deben ser de una sola pieza con el tronco, y de oro puro labrado a martillo.
Éxo 25:37 Luego haz las siete lámparas para el candelabro y acomódalas de tal manera que reflejen la luz hacia adelante.
Éxo 25:38 Las despabiladeras de las lámparas y las bandejas también serán de oro puro.
Éxo 25:39 Necesitarás treinta y cuatro kilos* de oro puro para formar el candelabro y sus accesorios.
Éxo 25:40 »Asegúrate de hacer todo según el modelo que te mostré aquí en la montaña.
Éxo 26:1 »Haz el tabernáculo con diez cortinas de lino de tejido fino. Adorna las cortinas con hilo azul, púrpura y escarlata, y con querubines hábilmente bordados.
Éxo 26:2 Cada una de estas diez cortinas tendrá exactamente la misma medida: doce metros con noventa centímetros de largo, por un metro con ochenta centímetros de ancho.*
Éxo 26:3 Junta cinco de estas cortinas para hacer una larga, y luego junta las otras cinco para hacer una segunda cortina larga.
Éxo 26:4 En la última cortina de cada conjunto, pondrás presillas de tejido azul a lo largo del borde.
Éxo 26:5 Las cincuenta presillas a lo largo del borde de la cortina del primer conjunto deben coincidir con las cincuenta presillas en el borde de la cortina del otro conjunto.
Éxo 26:6 Luego haz cincuenta broches de oro y úsalos para sujetar las dos cortinas largas. De este modo, el tabernáculo se formará de una pieza completa.
Éxo 26:7 »Confecciona once cortinas con tejido de pelo de cabra, para que sirvan de cubierta para el tabernáculo.
Éxo 26:8 Cada una de estas once cortinas deberá tener exactamente la misma medida: trece metros con ochenta centímetros de largo, por un metro con ochenta centímetros de ancho.*
Éxo 26:9 Junta cinco de estas cortinas para formar una larga, y junta las otras seis para formar una segunda cortina larga. De ese segundo conjunto de cortinas, deja que noventa centímetros de material cuelguen sobre la parte delantera* de la carpa sagrada.
Éxo 26:10 Haz cincuenta presillas para el borde de cada cortina larga.
Éxo 26:11 Luego haz cincuenta broches de bronce y úsalos para sujetar las presillas de las cortinas largas. De ese modo, la cubierta se formará de una pieza completa.
Éxo 26:12 Los noventa centímetros restantes de la cubierta,* dejarás que cuelguen sobre la parte posterior del tabernáculo.
Éxo 26:13 Deja que cuelguen de cada lado los cuarenta y seis centímetros* del material restante, de modo que el tabernáculo quede completamente cubierto.
Éxo 26:14 Completa la cubierta con una capa protectora de pieles de carnero curtidas y otra capa de cuero de cabra de la mejor calidad.
Éxo 26:15 »Para el armazón del tabernáculo, construye soportes de madera de acacia.
Éxo 26:16 Cada soporte deberá medir cuatro metros con sesenta centímetros de largo, por sesenta y nueve centímetros de ancho,*
Éxo 26:17 y tendrá dos estacas debajo de cada soporte. Todos los soportes tienen que ser idénticos.
Éxo 26:18 Construye veinte de esos soportes para sostener las cortinas del lado sur del tabernáculo.
Éxo 26:19 Haz también cuarenta bases de plata, pondrás dos bases debajo de cada soporte y harás que las estacas encajen firmemente en las bases.
Éxo 26:20 Para el lado norte del tabernáculo construye otros veinte soportes,
Éxo 26:21 con sus cuarenta bases de plata (dos bases por cada soporte).
Éxo 26:22 Construye seis soportes para la parte posterior —es decir, el lado occidental del tabernáculo—
Éxo 26:23 junto con dos soportes más para reforzar las esquinas de la parte posterior del tabernáculo.
Éxo 26:24 Los soportes de las esquinas estarán emparejados por abajo y firmemente sujetados por arriba con un solo anillo, esto formará un solo esquinero. Arma los dos esquineros de la misma manera.
Éxo 26:25 Entonces habrá ocho soportes en la parte posterior del tabernáculo sobre dieciséis bases de plata (dos bases por cada soporte).
Éxo 26:26 »Haz travesaños de madera de acacia para unir los soportes: cinco travesaños para el lado norte del tabernáculo
Éxo 26:27 y cinco para el lado sur. Prepara también cinco travesaños para la parte posterior del tabernáculo, que dará al occidente.
Éxo 26:28 El travesaño central, sujetado a la mitad de la altura de los soportes, pasará de un extremo del tabernáculo al otro.
Éxo 26:29 Recubre de oro los soportes y haz anillos de oro para sostener los travesaños. También recubre de oro los travesaños.
Éxo 26:30 »Arma el tabernáculo según el modelo que se te mostró en el monte.
Éxo 26:31 »Para el interior del tabernáculo, confecciona una cortina especial de lino de tejido fino. Adórnala con hilo azul, púrpura y escarlata, y con querubines hábilmente bordados.
Éxo 26:32 Cuélgala de ganchos de oro, que estarán sujetos a cuatro postes de madera de acacia. Recubre de oro los postes y colócalos en cuatro bases de plata.
Éxo 26:33 Cuelga con broches la cortina interior y coloca el arca del pacto* en la sala detrás de la cortina. Esta cortina separará el Lugar Santo del Lugar Santísimo.
Éxo 26:34 »Después pondrás la tapa del arca —el lugar de la expiación— encima del arca del pacto, dentro del Lugar Santísimo.
Éxo 26:35 Coloca la mesa fuera de la cortina interior, en el lado norte del tabernáculo, y ubica el candelabro al otro lado de la sala, es decir, en el lado sur.
Éxo 26:36 »Confecciona otra cortina para la entrada de la carpa sagrada. Elabórala con lino de tejido fino y bórdala con diseños refinados, usando hilo azul, púrpura y escarlata.
Éxo 26:37 Fabrica cinco postes con madera de acacia; recúbrelos de oro y cuelga de ellos la cortina con ganchos de oro. También funde cinco bases de bronce para los postes.

lunes, 8 de febrero de 2016

LECTURA BÍBLICA 8 DE FEBRERO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    13:24-43

Mat 13:24 La siguiente es otra historia que contó Jesús: «El reino del cielo es como un agricultor que sembró buena semilla en su campo.
Mat 13:25 Pero aquella noche, mientras los trabajadores dormían, vino su enemigo, sembró hierbas malas entre el trigo y se escabulló.
Mat 13:26 Cuando el cultivo comenzó a crecer y a producir granos, la maleza también creció.
Mat 13:27 »Los empleados del agricultor fueron a hablar con él y le dijeron: “Señor, el campo donde usted sembró la buena semilla está lleno de maleza. ¿De dónde salió?”.
Mat 13:28 »“¡Eso es obra de un enemigo!”, exclamó el agricultor. “¿Arrancamos la maleza?”, le preguntaron.
Mat 13:29 »“No —contestó el amo—, si lo hacen, también arrancarán el trigo.
Mat 13:30 Dejen que ambas crezcan juntas hasta la cosecha. Entonces les diré a los cosechadores que separen la maleza, la aten en manojos y la quemen, y que pongan el trigo en el granero”».
Mat 13:31 La siguiente es otra ilustración que usó Jesús: «El reino del cielo es como una semilla de mostaza sembrada en un campo.
Mat 13:32 Es la más pequeña de todas las semillas, pero se convierte en la planta más grande del huerto; crece hasta llegar a ser un árbol y vienen los pájaros a hacer nidos en las ramas».
Mat 13:33 Jesús también usó la siguiente ilustración: «El reino del cielo es como la levadura que utilizó una mujer para hacer pan. Aunque puso sólo una pequeña porción de levadura en tres medidas de harina, la levadura impregnó toda la masa».
Mat 13:34 Jesús siempre usaba historias e ilustraciones como esas cuando hablaba con las multitudes. De hecho, nunca les habló sin usar parábolas.
Mat 13:35 Así se cumplió lo que había dicho Dios por medio del profeta: «Les hablaré en parábolas. Les explicaré cosas escondidas desde la creación del mundo*».
Mat 13:36 Luego, Jesús dejó a las multitudes afuera y entró en la casa. Sus discípulos le dijeron: —Por favor, explícanos la historia de la maleza en el campo.
Mat 13:37 Jesús respondió: —El Hijo del Hombre* es el agricultor que siembra la buena semilla.
Mat 13:38 El campo es el mundo, y la buena semilla representa a la gente del reino. La maleza representa a las personas que pertenecen al maligno.
Mat 13:39 El enemigo que sembró la maleza entre el trigo es el diablo. La cosecha es el fin del mundo,* y los cosechadores son los ángeles.
Mat 13:40 »Tal como se separa la maleza y se quema en el fuego, así será en el fin del mundo.
Mat 13:41 El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y ellos quitarán del reino todo lo que produzca pecado y a todos aquellos que hagan lo malo.
Mat 13:42 Y los ángeles los arrojarán al horno ardiente, donde habrá llanto y rechinar de dientes.
Mat 13:43 Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. ¡Todo el que tenga oídos para oír, que escuche y entienda!



HECHOS 19:1-22

Hch 19:1 Mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo viajó por las regiones del interior hasta que llegó a Éfeso, en la costa, donde encontró a varios creyentes.*
Hch 19:2 —¿Recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron? —les preguntó. —No —contestaron—, ni siquiera hemos oído que hay un Espíritu Santo.
Hch 19:3 —Entonces, ¿qué bautismo recibieron? —preguntó. Y ellos contestaron: —El bautismo de Juan.
Hch 19:4 Pablo dijo: —El bautismo de Juan exigía arrepentirse del pecado. Pero Juan mismo le dijo a la gente que creyera en el que vendría después, es decir, en Jesús.
Hch 19:5 En cuanto oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
Hch 19:6 Después, cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, y hablaron en otras lenguas* y profetizaron.
Hch 19:7 Había unos doce hombres en total.
Hch 19:8 Luego Pablo fue a la sinagoga y predicó con valentía durante los siguientes tres meses, discutiendo persuasivamente sobre el reino de Dios.
Hch 19:9 Pero algunos se pusieron tercos, rechazaron el mensaje y hablaron públicamente en contra del Camino. Así que Pablo salió de la sinagoga y se llevó a los creyentes con él. Entonces asistía diariamente a la sala de conferencias de Tirano, donde exponía sus ideas y debatía.
Hch 19:10 Y esto continuó los siguientes dos años, de modo que gente de toda la provincia de Asia —tanto judíos como griegos —oyó la palabra del Señor.
Hch 19:11 Dios le dio a Pablo el poder para realizar milagros excepcionales.
Hch 19:12 Cuando ponían sobre los enfermos pañuelos o delantales que apenas habían tocado la piel de Pablo, quedaban sanos de sus enfermedades y los espíritus malignos salían de ellos.
Hch 19:13 Un grupo de judíos viajaba de ciudad en ciudad expulsando espíritus malignos. Trataban de usar el nombre del Señor Jesús en sus conjuros y decían: «¡Te ordeno en el nombre de Jesús, de quien Pablo predica, que salgas!».
Hch 19:14 Siete de los hijos de Esceva, un sacerdote principal, hacían esto.
Hch 19:15 Pero, en una ocasión que lo intentaron, el espíritu maligno respondió: «Conozco a Jesús y conozco a Pablo, ¿pero quiénes son ustedes?».
Hch 19:16 Entonces el hombre con el espíritu maligno se lanzó sobre ellos, logró dominarlos y los atacó con tal violencia que ellos huyeron de la casa, desnudos y golpeados.
Hch 19:17 Esta historia corrió velozmente por toda Éfeso, entre judíos y griegos por igual. Un temor solemne descendió sobre la ciudad, y el nombre del Señor Jesús fue honrado en gran manera.
Hch 19:18 Muchos de los que llegaron a ser creyentes confesaron sus prácticas pecaminosas.
Hch 19:19 Varios de ellos, que practicaban la hechicería, trajeron sus libros de conjuros y los quemaron en una hoguera pública. El valor total de los libros fue de cincuenta mil monedas de plata.*
Hch 19:20 Y el mensaje acerca del Señor se extendió por muchas partes y tuvo un poderoso efecto.
Hch 19:21 Tiempo después Pablo se vio obligado por el Espíritu* a pasar por Macedonia y Acaya antes de ir a Jerusalén. «Y, después de eso —dijo—, ¡tengo que ir a Roma!».
Hch 19:22 Envió a sus dos asistentes, Timoteo y Erasto, a que se adelantaran a Macedonia mientras que él se quedó un poco más de tiempo en la provincia de Asia.


SALMO 31

Sal 31:1 Oh SEÑOR, a ti acudo en busca de protección; no dejes que me avergüencen. Sálvame, porque tú haces lo correcto.
Sal 31:2 Inclina tu oído para escucharme; rescátame pronto. Sé mi roca de protección, una fortaleza donde estaré a salvo.
Sal 31:3 Tú eres mi roca y mi fortaleza; por el honor de tu nombre, sácame de este peligro.
Sal 31:4 Rescátame de la trampa que me tendieron mis enemigos, porque sólo en ti encuentro protección.
Sal 31:5 Encomiendo mi espíritu en tu mano; rescátame, SEÑOR, porque tú eres un Dios fiel.
Sal 31:6 Detesto a los que rinden culto a ídolos inútiles; yo confío en el SEÑOR.
Sal 31:7 Me gozaré y me alegraré en tu amor inagotable, porque has visto mis dificultades y te preocupas por la angustia de mi alma.
Sal 31:8 No me entregaste a mis enemigos sino que me pusiste en un lugar seguro.
Sal 31:9 Ten misericordia de mí, SEÑOR, porque estoy angustiado. Las lágrimas me nublan la vista; mi cuerpo y mi alma se marchitan.
Sal 31:10 Estoy muriendo de dolor; se me acortan los años por la tristeza. El pecado me dejó sin fuerzas; me estoy consumiendo por dentro.
Sal 31:11 Todos mis enemigos me menosprecian, y mis vecinos me desprecian, ¡ni mis amigos se atreven a acercarse a mí! Cuando me ven por la calle, salen corriendo para el otro lado.
Sal 31:12 Me han olvidado como si estuviera muerto, como si fuera una vasija rota.
Sal 31:13 He oído cantidad de rumores sobre mí, y el terror me rodea. Mis enemigos conspiran en mi contra, hacen planes para quitarme la vida.
Sal 31:14 Pero yo confío en ti, oh SEÑOR, digo: «¡Tú eres mi Dios!».
Sal 31:15 Mi futuro está en tus manos; rescátame de los que me persiguen sin tregua.
Sal 31:16 Que tu favor brille sobre tu siervo; por causa de tu amor inagotable, rescátame.
Sal 31:17 No permitas que me avergüencen, oh SEÑOR, pues a ti clamo por ayuda. Que los malvados pasen vergüenza, que queden callados en la tumba.*
Sal 31:18 Silencia sus labios mentirosos, esos labios orgullosos y arrogantes que acusan al justo.
Sal 31:19 Qué grande es la bondad que has reservado para los que te temen. La derramas en abundancia sobre los que acuden a ti en busca de protección, y los bendices ante la mirada del mundo.
Sal 31:20 Los escondes en el refugio de tu presencia, a salvo de los que conspiran contra ellos. Los proteges en tu presencia, los alejas de las lenguas acusadoras.
Sal 31:21 Alaben al SEÑOR, porque me ha mostrado las maravillas de su amor inagotable; me mantuvo a salvo cuando atacaban mi ciudad.
Sal 31:22 Lleno de pánico, clamé: «¡Me han separado del SEÑOR!». Pero tú oíste que supliqué misericordia y respondiste a mi pedido de auxilio.
Sal 31:23 ¡Amen al SEÑOR todos los justos! Pues el SEÑOR protege a los que le son leales, pero castiga severamente a los arrogantes.
Sal 31:24 Así que, ¡sean fuertes y valientes, ustedes los que ponen su esperanza en el SEÑOR!

LECTURA PARA LA NOCHE

ÉXODO 21-23

Éxo 21:1 »Estas son las ordenanzas que darás a Israel:
Éxo 21:2 »Si compras un esclavo hebreo, este podrá estar a tu servicio por no más de seis años. El séptimo año ponlo en libertad, y no te deberá nada por su libertad.
Éxo 21:3 Si estaba soltero cuando pasó a ser tu esclavo, saldrá soltero; pero si ya estaba casado antes de ser tu esclavo, entonces su esposa tendrá que ser liberada junto con él.
Éxo 21:4 »Si el amo le dio una esposa mientras era esclavo, y tuvieron hijos o hijas, entonces sólo el hombre saldrá libre el séptimo año, pero su esposa e hijos seguirán siendo propiedad del amo.
Éxo 21:5 Sin embargo, el esclavo puede declarar: “Yo amo a mi señor, a mi esposa y a mis hijos; no quiero ser libre”.
Éxo 21:6 Si decide quedarse, el amo lo presentará delante de Dios.* Luego el amo lo llevará a la puerta o al marco de la puerta y públicamente le perforará la oreja con un punzón. Después de esto, el esclavo servirá a su amo de por vida.
Éxo 21:7 »Cuando un hombre venda a su hija como esclava, ella no saldrá libre al cabo de los seis años como en el caso de los hombres.
Éxo 21:8 Si ella no satisface a su amo, él deberá permitir que la vuelvan a comprar; pero tendrá prohibido venderla a cualquier extranjero, ya que fue el amo quien no cumplió el contrato con ella.
Éxo 21:9 Sin embargo, si el amo la entrega como esposa a su hijo, ya no podrá tratarla como esclava, sino como a una hija.
Éxo 21:10 »Ahora bien, si un hombre ya está casado con una esclava, pero además se casa con otra mujer, este no deberá descuidar los derechos de la primera esposa en cuanto al alimento, el vestido y la intimidad sexual.
Éxo 21:11 Si no cumple alguna de estas tres obligaciones, ella quedará libre sin tener que pagar nada.
Éxo 21:12 »Cualquiera que agreda y mate a otra persona será ejecutado,
Éxo 21:13 pero si sólo fue un accidente permitido por Dios, yo designaré un lugar de refugio adonde el responsable de la muerte podrá huir para ponerse a salvo.
Éxo 21:14 Sin embargo, si alguien mata a otra persona a propósito, tendrán que agarrar al responsable, aunque esté frente a mi altar, y matarlo.
Éxo 21:15 »Cualquiera que golpee a su padre o a su madre será ejecutado.
Éxo 21:16 »Todo secuestrador será ejecutado, ya sea que encuentren a la víctima en su poder o que ya la haya vendido como esclavo.
Éxo 21:17 »Cualquiera que deshonre* a su padre o a su madre será ejecutado.
Éxo 21:18 »Supongamos que dos hombres pelean, y uno golpea al otro con una piedra o con el puño, y la persona herida no muere pero tiene que guardar cama.
Éxo 21:19 Si después puede levantarse y salir caminando de la casa, aunque fuera con muletas, entonces no se castigará al agresor, pero estará obligado a compensar a su víctima por el trabajo perdido y a pagar por su recuperación.
Éxo 21:20 »Si un hombre golpea a su esclavo o a su esclava con un palo y debido a ello el esclavo muere, el amo tendrá que ser castigado.
Éxo 21:21 Pero si en uno o dos días el esclavo se recupera, el amo no recibirá ningún castigo porque el esclavo es su propiedad.
Éxo 21:22 »Supongamos que dos hombres pelean y, durante la lucha, golpean accidentalmente a una mujer embarazada y ella da a luz antes de término.* Si ella no sufrió más heridas, el hombre que golpeó a la mujer estará obligado a pagar la compensación que el esposo de la mujer exija y que los jueces aprueben.
Éxo 21:23 Pero si hay más lesiones, el castigo debe ser acorde a la gravedad del daño: vida por vida,
Éxo 21:24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
Éxo 21:25 quemadura por quemadura, herida por herida, moretón por moretón.
Éxo 21:26 »Si un hombre golpea a su esclavo o a su esclava en el ojo, y debido a ello lo deja ciego de ese ojo, tendrá que darle su libertad a modo de compensación por el ojo.
Éxo 21:27 Y si le rompe un diente a su esclavo o esclava, tendrá que darle la libertad para compensarle el diente.
Éxo 21:28 »Si un buey* mata a cornadas a un hombre o a una mujer, habrá que apedrear al buey y se prohíbe comer su carne. En ese caso, sin embargo, el dueño del buey no será responsable.
Éxo 21:29 Pero supongamos que el buey tenía fama de cornear, y el dueño ya había sido advertido pero no lo mantenía bajo control; si el buey posteriormente mata a alguien, habrá que apedrearlo, y el dueño también tendrá que morir.
Éxo 21:30 Sin embargo, los familiares del muerto podrán aceptar un pago a modo de compensar por la pérdida de vida. El dueño del buey podrá salvar su vida pagando lo que se le exija.
Éxo 21:31 »La misma ordenanza se aplica si el buey cornea a un muchacho o a una muchacha.
Éxo 21:32 Pero si el buey cornea a un esclavo, sea hombre o mujer, el dueño del animal pagará al dueño del esclavo treinta monedas de plata,* y el buey morirá apedreado.
Éxo 21:33 »Supongamos que alguien cava o destapa un pozo y, por no taparlo, un buey o un burro cae adentro.
Éxo 21:34 El dueño del pozo compensará en forma total al dueño del animal pero podrá quedarse con el animal muerto.
Éxo 21:35 »Si el buey de una persona cornea al buey de otra y el animal herido muere, entonces los dos dueños tendrán que vender el buey vivo y repartirse el dinero por partes iguales; también dividirán entre ellos el animal muerto.
Éxo 21:36 Sin embargo, si el buey tenía fama de cornear y su dueño no lo mantenía bajo control, el dueño tendrá que pagar una compensación total —un buey vivo por el buey muerto— pero podrá quedarse con el animal muerto.
Éxo 22:1 * »Si alguien roba un buey* o una oveja y luego mata o vende el animal, el ladrón tendrá que pagar cinco bueyes por cada buey robado y cuatro ovejas por cada oveja robada.
Éxo 22:2 * »Si se sorprende a un ladrón en el acto de forzar la entrada a una casa y, durante el enfrentamiento, se le mata a golpes, la persona que mató al ladrón no es culpable de asesinato.
Éxo 22:3 Pero si sucede a la luz del día, el que mató al ladrón sí es culpable de asesinato. »El ladrón que sea capturado pagará la cantidad total de lo que haya robado. Si no puede pagar, se venderá como esclavo para pagar por lo robado.
Éxo 22:4 Si alguien roba un buey o un burro o una oveja, y se encuentra el animal en su poder, entonces el ladrón tendrá que pagar el doble del valor del animal robado.
Éxo 22:5 »Si un animal pasta en un campo o en un viñedo, y el dueño deja que se meta a pastar en el campo de otro, el dueño del animal tendrá que compensar al dueño del campo con lo mejor de su cosecha de grano o de uvas.
Éxo 22:6 »Si alguien prende fuego a espinos y el fuego se sale de control y se extiende al campo de un vecino, y por lo tanto destruye las gavillas de grano o lo que está por cosecharse o todos los cultivos, el que encendió el fuego tendrá que pagar por la cosecha perdida.
Éxo 22:7 »Supongamos que alguien entrega dinero o bienes a un vecino para que se los guarde en un lugar seguro, y al vecino se los roban de su casa. Si se atrapa al ladrón, la compensación consistirá en el doble del valor de lo robado.
Éxo 22:8 Pero si no se encuentra al ladrón, el vecino tendrá que presentarse ante Dios, y él determinará* si el vecino es quien robó los bienes.
Éxo 22:9 »Supongamos que hay un pleito entre dos personas, y ambas afirman ser dueñas de cierto buey o burro, cierta oveja o prenda de vestir, o algún objeto perdido. Ambas partes tendrán que presentarse ante Dios, y la persona a quien Dios declare* culpable tendrá que pagarle el doble al otro.
Éxo 22:10 »Ahora supongamos que alguien deja un burro, un buey, una oveja o cualquier otro animal al cuidado de otra persona, pero el animal muere, se lastima o se extravía, y nadie vio lo sucedido.
Éxo 22:11 Entonces el vecino tendrá que hacer un juramento en presencia del SEÑOR. Si el SEÑOR confirma que el vecino no robó el animal, el dueño deberá aceptar el veredicto, y no se exigirá ningún pago;
Éxo 22:12 pero si efectivamente el animal fue robado, el culpable deberá compensar al dueño.
Éxo 22:13 Si un animal salvaje lo despedazó, los restos del animal muerto se presentarán como prueba, y no se exigirá ninguna compensación.
Éxo 22:14 »Si alguien pide prestado un animal a un vecino, y el animal se lastima o muere en ausencia del dueño, el que lo pidió prestado tendrá que compensar al dueño en forma total y absoluta;
Éxo 22:15 pero si el dueño estaba presente, no se exigirá ninguna compensación. Si el animal fue alquilado, tampoco se exigirá ninguna compensación, porque los posibles daños están incluidos en el alquiler.
Éxo 22:16 »Si un hombre seduce a una mujer virgen que no está comprometida y tiene sexo con ella, tendrá que pagar a la familia de la mujer la cantidad acostumbrada por una virgen y casarse con ella.
Éxo 22:17 Aun si el padre se niega a que él se case con ella, el hombre tendrá que pagar una cantidad igual al precio que se acostumbra pagar por una virgen.
Éxo 22:18 »No dejes con vida a las hechiceras.
Éxo 22:19 »Cualquiera que tenga relaciones sexuales con un animal será ejecutado.
Éxo 22:20 »Cualquiera que ofrezca sacrificios a un dios que no sea el SEÑOR, tendrá que ser destruido.*
Éxo 22:21 »No maltrates ni oprimas a los extranjeros en ninguna forma. Recuerda que tú también fuiste extranjero en la tierra de Egipto.
Éxo 22:22 »No explotes a la viuda ni al huérfano.
Éxo 22:23 Si los explotas de alguna manera y ellos claman a mí, ten por seguro que oiré su clamor.
Éxo 22:24 Mi enojo se encenderá contra ti y te mataré a filo de espada. Entonces tus esposas serán las viudas y tus hijos los huérfanos.
Éxo 22:25 »Si prestas dinero a cualquiera de mi pueblo que pase necesidad, no le cobres interés como acostumbran hacer los prestamistas.
Éxo 22:26 Si tomas el abrigo de tu prójimo como garantía por un préstamo, se lo devolverás antes de la puesta del sol.
Éxo 22:27 Puede ser que este abrigo sea la única manta que tiene para abrigarse. ¿Cómo podrá dormir sin abrigo? Si no se lo devuelves y tu prójimo clama a mí por ayuda, yo lo oiré, porque soy misericordioso.
Éxo 22:28 »No deshonres a Dios ni insultes a ninguno de tus gobernantes.
Éxo 22:29 »No retengas nada cuando me entregues las ofrendas de tus cosechas y de tu vino. »Deberás darme a tu primero hijo varón.
Éxo 22:30 »También tienes que entregarme las primeras crías de tu ganado, de tus ovejas y de tus cabras. Dejarás la nueva cría con su madre durante siete días y al octavo día me la entregarás.
Éxo 22:31 »Ustedes tienen que ser mi pueblo santo. Por eso, no coman ningún animal que haya sido muerto y despedazado por animales salvajes. Échenselo a los perros.
Éxo 23:1 »No esparzas rumores falsos. No te hagas cómplice de gente malvada cuando tengas que jurar en el estrado de los testigos.
Éxo 23:2 »No te dejes llevar por la mayoría en su maldad. Cuando te llamen a testificar en un pleito, no te dejes influir por la multitud para torcer la justicia.
Éxo 23:3 Tampoco inclines tu testimonio en favor de una persona sólo porque sea pobre.
Éxo 23:4 »Si encuentras extraviado el buey o el burro de tu enemigo, devuélveselo a su dueño.
Éxo 23:5 Si ves que el burro de alguien que te odia cayó debajo de su carga, no pases de largo. Detente y ayúdalo.
Éxo 23:6 »Ante una demanda judicial, no le negarás la justicia al pobre.
Éxo 23:7 »Asegúrate que nunca acuses a nadie falsamente de algún mal. Jamás condenes a muerte a una persona inocente o intachable, porque yo nunca declaro inocente al culpable.
Éxo 23:8 »No aceptes sobornos, porque el soborno te lleva a hacerte de la vista gorda en aquello que ves con claridad. El soborno mueve incluso a una persona justa a tergiversar la verdad.
Éxo 23:9 »No oprimas a los extranjeros. Tú sabes lo que es ser extranjero, porque tú también fuiste extranjero en la tierra de Egipto.
Éxo 23:10 »Siembra y recoge tus cosechas durante seis años,
Éxo 23:11 pero el séptimo año deja que la tierra se renueve y descanse sin cultivar. Permite que la gente pobre de tu pueblo coseche lo que crezca por sí mismo durante ese año. Deja el resto para que coman los animales salvajes. Haz lo mismo con tus viñedos y olivares.
Éxo 23:12 »Tienes seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual, pero el séptimo día dejarás de trabajar. Así tu buey y tu burro podrán descansar, y también recobrarán sus fuerzas tus esclavos y los extranjeros que vivan en medio de ti.
Éxo 23:13 »Presta mucha atención a todas mis instrucciones. No invoques el nombre de ningún otro dios; ni siquiera menciones sus nombres.
Éxo 23:14 »Cada año, deberás celebrar tres festivales en mi honor.
Éxo 23:15 En primer lugar, celebra el Festival de los Panes sin Levadura. Durante siete días, prepararás sin levadura el pan que comas, tal como yo te ordené. Celebra este festival cada año, en el tiempo señalado, a comienzos de la primavera, en el mes de abib ,* porque en esa fecha se cumple el aniversario de tu salida de Egipto. Nadie podrá presentarse ante mí sin una ofrenda.
Éxo 23:16 »En segundo lugar, celebra el Festival de la Cosecha* cuando me traigas los primeros frutos de tus cosechas. »Por último, celebra el Festival de la Cosecha Final* cuando termine la temporada de la cosecha, una vez que hayas cosechado todos los cultivos de tus campos.
Éxo 23:17 Cada año, en estas tres ocasiones anuales, todo hombre de Israel deberá presentarse delante del Soberano, el SEÑOR.
Éxo 23:18 »No ofrezcas la sangre de mis sacrificios con ningún tipo de pan que contenga levadura. Tampoco dejes hasta la mañana siguiente la grasa de las ofrendas del festival.
Éxo 23:19 »Cuando recojas tus cosechas, lleva a la casa del SEÑOR tu Dios lo mejor de la primera cosecha. »No cocines a un cabrito en la leche de su madre.
Éxo 23:20 »Mira, yo envío un ángel delante de ti para que te proteja en el viaje y te lleve a salvo al lugar que te he preparado.
Éxo 23:21 Préstale mucha atención y obedece sus instrucciones. No te rebeles contra él, porque es mi representante y no perdonará tu rebelión.
Éxo 23:22 Pero si te aseguras de obedecerlo y sigues todas mis instrucciones, entonces yo seré enemigo de tus enemigos y me opondré a todos los que se te opongan.
Éxo 23:23 Pues mi ángel irá delante de ti y te llevará a la tierra de los amorreos, de los hititas, de los ferezeos, de los cananeos, de los heveos y de los jebuseos, para que vivas en ella. Yo los destruiré por completo.
Éxo 23:24 No rindas culto a los dioses de estas naciones, ni los sirvas de ninguna manera, ni imites sus prácticas malvadas. En cambio, destruye sus ídolos por completo y destroza sus columnas sagradas.
Éxo 23:25 »Sirve sólo al SEÑOR tu Dios. Si lo haces, yo te bendeciré* con alimento y agua, y te protegeré de enfermedades.
Éxo 23:26 No habrá en tu tierra ninguna mujer que pierda su embarazo o sea estéril; te daré una vida larga y plena.
Éxo 23:27 »Enviaré mi terror delante de ti y sembraré pánico entre todos los pueblos de las tierras que invadas. Haré que todos tus enemigos den la vuelta y salgan corriendo.
Éxo 23:28 Mandaré terror* delante de ti para expulsar a los heveos, a los cananeos y a los hititas;
Éxo 23:29 pero no los expulsaré a todos en un solo año, porque la tierra quedaría desierta y los animales salvajes se multiplicarían y serían una amenaza para ti.
Éxo 23:30 Los expulsaré poco a poco, hasta que tu población aumente lo suficiente para tomar posesión de la tierra.
Éxo 23:31 Y estableceré los límites de tu territorio desde el mar Rojo hasta el mar Mediterráneo,* y desde el desierto oriental hasta el río Éufrates.* Entregaré en tus manos a los pueblos que ahora viven en esa tierra, y tú los expulsarás a tu paso.
Éxo 23:32 »No hagas tratados con ellos ni con sus dioses.
Éxo 23:33 Ninguno de ellos deberá vivir en tu tierra, porque te harán pecar contra mí. Si sirves a sus dioses, quedarás apresado en la trampa de la idolatría».