domingo, 20 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 20 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    19:11-27

Luc 19:11 La multitud escuchaba todo lo que Jesús decía. Y, como ya se acercaba a Jerusalén, les contó una historia para corregir la idea de que el reino de Dios comenzaría de inmediato.
Luc 19:12 Les dijo: «Un hombre de la nobleza fue llamado a un país lejano para ser coronado rey y luego regresar.
Luc 19:13 Antes de partir, reunió a diez de sus siervos y dividió entre ellos cinco kilos de plata,* diciéndoles: “Inviertan esto por mí mientras estoy de viaje”.
Luc 19:14 Pero sus súbditos lo odiaban y enviaron una delegación tras él a decir: “No queremos que él sea nuestro rey”.
Luc 19:15 »Después de que lo coronaran rey, volvió y llamó a los siervos a quienes les había dado el dinero. Quería saber qué ganancias habían tenido.
Luc 19:16 El primer siervo informó: “Amo, invertí su dinero, ¡y multipliqué diez veces el monto inicial!”.
Luc 19:17 »“¡Bien hecho! —exclamó el rey —. Eres un buen siervo. Has sido fiel con lo poco que te confié, así que como recompensa serás gobernador de diez ciudades”.
Luc 19:18 »El siguiente siervo informó: “Amo, invertí su dinero y multipliqué cinco veces el monto original”.
Luc 19:19 »“¡Bien hecho! —exclamó el rey —. Serás gobernador de cinco ciudades”.
Luc 19:20 »Pero el tercer siervo trajo sólo la suma original y dijo: “Amo, escondí su dinero para protegerlo.
Luc 19:21 Tenía miedo, porque usted es un hombre muy difícil de tratar, que toma lo que no es suyo y cosecha lo que no sembró”.
Luc 19:22 »“¡Siervo perverso! —dijo el rey a gritos —. Tus propias palabras te condenan. Si sabías que era un hombre duro que tomo lo que no es mío y cosecho lo que no sembré,
Luc 19:23 ¿por qué no depositaste mi dinero en el banco? Al menos hubiera podido obtener algún interés de él”.
Luc 19:24 »Luego, dirigiéndose a los otros que estaban cerca, el rey ordenó: “Quiten el dinero de este siervo y dénselo al que tiene cinco kilos”.
Luc 19:25 »“Pero, amo —le dijeron—, él ya tiene cinco kilos”.
Luc 19:26 »“Sí —respondió el rey—, y a los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más. Pero a los que no hacen nada se les quitará aun lo poco que tienen.
Luc 19:27 Y en cuanto a esos enemigos míos que no querían que yo fuera su rey, tráiganlos y ejecútenlos aquí mismo en mi presencia”».




 TITO 2:1-10

Tit 2:1 Tito, en cuanto a ti, fomenta la clase de vida que refleje la sana enseñanza.
Tit 2:2 Enseña a los hombres mayores a ejercitar el control propio, a ser dignos de respeto y a vivir sabiamente. Deben tener una fe sólida y estar llenos de amor y paciencia.
Tit 2:3 De manera similar, enseña a las mujeres mayores a vivir de una manera que honre a Dios. No deben calumniar a nadie ni emborracharse.* En cambio, deberían enseñarles a otros lo que es bueno.
Tit 2:4 Esas mujeres mayores tienen que instruir a las más jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos,
Tit 2:5 a vivir sabiamente y a ser puras, a trabajar en su hogar,* a hacer el bien y a someterse a sus esposos. Entonces no deshonrarán la palabra de Dios.
Tit 2:6 Del mismo modo, anima a los hombres jóvenes a vivir sabiamente.
Tit 2:7 Y sé tú mismo un ejemplo para ellos al hacer todo tipo de buenas acciones. Que todo lo que hagas refleje la integridad y la seriedad de tu enseñanza.
Tit 2:8 Enseña la verdad, para que no puedan criticar tu enseñanza. Entonces los que se nos oponen quedarán avergonzados y no tendrán nada malo que decir de nosotros.
Tit 2:9 Los esclavos siempre deben obedecer a sus amos y hacer todo lo posible por agradarlos. No deben ser respondones
Tit 2:10 ni robar, sino demostrar que son buenos y absolutamente dignos de confianza. Entonces harán que la enseñanza acerca de Dios nuestro Salvador sea atractiva en todos los sentidos.




PROVERBIOS 15:1-17

Pro 15:1 La respuesta apacible desvía el enojo, pero las palabras ásperas encienden los ánimos.
Pro 15:2 La lengua de los sabios hace que el conocimiento sea atractivo, pero la boca de un necio escupe tonterías.
Pro 15:3 Los ojos del SEÑOR están en todo lugar, vigilando tanto a los malos como a los buenos.
Pro 15:4 Las palabras suaves son un árbol de vida; la lengua engañosa destruye el espíritu.
Pro 15:5 Sólo un necio desprecia la disciplina de sus padres;* el que aprende de la corrección es sabio.
Pro 15:6 En la casa del justo hay tesoros, pero las ganancias del perverso le acarrean dificultades.
Pro 15:7 Los labios del sabio dan buenos consejos; el corazón del necio no tiene nada para ofrecer.
Pro 15:8 El SEÑOR detesta el sacrificio de los perversos, pero se deleita con las oraciones de los íntegros.
Pro 15:9 El SEÑOR detesta el camino de los perversos, pero ama a quienes siguen la justicia.
Pro 15:10 El que abandona el buen camino será severamente disciplinado; el que odia la corrección morirá.
Pro 15:11 Ni la Muerte ni la Destrucción* ocultan secretos al SEÑOR, ¡mucho menos el corazón humano!
Pro 15:12 Los burlones odian ser corregidos, por eso se alejan de los sabios.
Pro 15:13 El corazón contento alegra el rostro; el corazón quebrantado destruye el espíritu.
Pro 15:14 El sabio tiene hambre de conocimiento, mientras que el necio se alimenta de basura.
Pro 15:15 Para el abatido, cada día acarrea dificultades; para el de corazón feliz, la vida es un banquete continuo.
Pro 15:16 Más vale tener poco, con el temor del SEÑOR, que tener grandes tesoros y vivir llenos de angustia.
Pro 15:17 Un plato de verduras con alguien que amas es mejor que carne asada con alguien que odias.






LECTURA PARA LA NOCHE

ESTER 1

Est 1:1 Estos hechos sucedieron en los días del rey Jerjes,* quien reinó sobre ciento veintisiete provincias, desde la India hasta Etiopía.*
Est 1:2 En esa época, Jerjes gobernaba su imperio desde el trono real, ubicado en la fortaleza de Susa.
Est 1:3 En el tercer año de su reinado, hizo un banquete para todos sus nobles y funcionarios. Invitó a todos los oficiales del ejército de Persia y Media, y también a los príncipes y nobles de las provincias.
Est 1:4 La celebración duró ciento ochenta días y fue una gran exhibición de la opulenta riqueza de su imperio y de la pompa y el esplendor de su majestad.
Est 1:5 Cuando todo terminó, el rey ofreció un banquete para todo el pueblo que se encontraba en la fortaleza de Susa, desde el más importante hasta el más insignificante. El banquete duró siete días y se realizó en el patio del jardín del palacio.
Est 1:6 El patio estaba elegantemente decorado con cortinas de algodón blanco y colgantes azules, sostenidos con cuerdas de lino y cintas de color púrpura que pasaban por anillos de plata incrustados en columnas de mármol. Había divanes de oro y de plata sobre un piso de mosaicos de cuarzo,* mármol, nácar y otras piedras costosas.
Est 1:7 Las bebidas se servían en copas de oro de distintos diseños, y había vino real en abundancia, lo cual reflejaba la generosidad del rey.
Est 1:8 Por decreto del rey, no había límite de consumo, porque el rey había dado instrucciones a todos los empleados del palacio de que sirvieran a cada hombre cuanto quisiera.
Est 1:9 Al mismo tiempo, la reina Vasti hizo un banquete para las mujeres en el palacio real del rey Jerjes.
Est 1:10 Al séptimo día de la fiesta, cuando el rey Jerjes estaba muy alegre a causa del vino, les ordenó a los siete eunucos que lo servían —Mehumán, Bizta, Harbona, Bigta, Abagta, Zetar y Carcas—
Est 1:11 que le trajeran a la reina Vasti con la corona real en la cabeza. Quería que los nobles y los demás hombres contemplaran su belleza, porque era una mujer sumamente hermosa;
Est 1:12 pero cuando le comunicaron la orden del rey a la reina Vasti, ella se negó a ir. Esa respuesta enfureció al rey y lo hizo arder de enojo.
Est 1:13 Entonces el rey consultó de inmediato con sus sabios consejeros, quienes conocían todas las leyes y costumbres persas, porque siempre les pedía consejo.
Est 1:14 Sus nombres eran: Carsena, Setar, Admata, Tarsis, Meres, Marsena y Memucán, siete nobles de Persia y Media. Esos hombres se reunían frecuentemente con el rey y ocupaban los cargos más altos del imperio.
Est 1:15 —¿Qué debe hacerse con la reina Vasti? —preguntó el rey—. ¿Qué sanción impone la ley para una reina que se niega a obedecer las órdenes que el rey le envía debidamente por medio de sus eunucos?
Est 1:16 Memucán contestó al rey y a los nobles: —La reina Vasti ofendió no sólo al rey sino también a cada noble y ciudadano del imperio.
Est 1:17 Ahora, en todas partes, las mujeres comenzarán a despreciar a sus maridos cuando se enteren de que la reina Vasti se negó a presentarse ante el rey.
Est 1:18 Antes de que termine este día, las esposas de todos los nobles del rey en toda Persia y Media oirán lo que hizo la reina y empezarán a tratar a sus maridos de la misma manera. Nada pondrá fin a su desprecio y enojo.
Est 1:19 »Así que, si al rey le agrada, sugerimos que emita un decreto por escrito, una ley de los persas y los medos que no pueda ser revocada. Debería ordenar que la reina Vasti sea excluida para siempre de la presencia del rey Jerjes y que el rey elija otra reina más digna que ella.
Est 1:20 ¡Cuando se publique este decreto en todo el vasto imperio del rey, los maridos de todas partes, sea cual fuere su rango, recibirán el respeto que merecen de parte de sus esposas!
Est 1:21 El rey y sus nobles consideraron que esa propuesta tenía sentido, así que el rey siguió el consejo de Memucán.
Est 1:22 Envió cartas por todo el imperio, a cada provincia en su propio sistema de escritura y en su propio idioma, proclamando que todo hombre debía ser jefe en su propia casa y decir lo que le viniera en gana.*

sábado, 19 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 19 DE OCTUBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    19:1-10

Luc 19:1 Jesús entró en Jericó y comenzó a pasar por la ciudad.
Luc 19:2 Había allí un hombre llamado Zaqueo. Era jefe de los cobradores de impuestos de la región y se había hecho muy rico.
Luc 19:3 Zaqueo trató de mirar a Jesús pero era de poca estatura y no podía ver por encima de la multitud.
Luc 19:4 Así que se adelantó corriendo y se subió a una higuera sicómoro que estaba junto al camino, porque Jesús iba a pasar por allí.
Luc 19:5 Cuando Jesús pasó, miró a Zaqueo y lo llamó por su nombre: «¡Zaqueo! —le dijo—, ¡baja enseguida! Debo hospedarme hoy en tu casa».
Luc 19:6 Zaqueo bajó rápidamente y, lleno de entusiasmo y alegría, llevó a Jesús a su casa.
Luc 19:7 Pero la gente estaba disgustada: «Fue a hospedarse en la casa de un pecador de mala fama», murmuraban.
Luc 19:8 Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo: —Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más.
Luc 19:9 Jesús respondió: —La salvación ha venido hoy a esta casa, porque este hombre ha demostrado ser un verdadero hijo de Abraham.
Luc 19:10 Pues el Hijo del Hombre* vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.



 TITO 1:10-16

Tit 1:10 Pues hay muchos rebeldes que participan en conversaciones inútiles y engañan a otros. Me refiero especialmente a los que insisten en que es necesario circuncidarse para ser salvo.
Tit 1:11 Hay que callarlos, porque, con su falsa enseñanza, alejan a familias enteras de la verdad, y sólo lo hacen por dinero.
Tit 1:12 Incluso uno de sus propios hombres, un profeta de Creta, dijo acerca de ellos: «Todos los cretenses son mentirosos, animales crueles y glotones perezosos».*
Tit 1:13 Es la verdad. Así que repréndelos con severidad para fortalecerlos en la fe.
Tit 1:14 Tienen que dejar de prestar atención a mitos judíos y a los mandatos de aquellos que se han apartado de la verdad.
Tit 1:15 Todo es puro para los de corazón puro. En cambio, para los corruptos e incrédulos nada es puro, porque tienen la mente y la conciencia corrompidas.
Tit 1:16 Tales personas afirman que conocen a Dios, pero lo niegan con su manera de vivir. Son detestables y desobedientes, no sirven para hacer nada bueno.



PROVERBIOS 14:19-35

Pro 14:19 Los malvados se inclinarán ante los buenos; los perversos harán reverencia a las puertas de los justos.
Pro 14:20 A los pobres hasta sus vecinos los desprecian, mientras que a los ricos les sobran «amigos».
Pro 14:21 Denigrar al prójimo es pecado; benditos los que ayudan a los pobres.
Pro 14:22 Si te propones hacer el mal, te perderás; si te propones hacer el bien recibirás amor inagotable y fidelidad.
Pro 14:23 El trabajo trae ganancias, ¡pero el sólo hablar lleva a la pobreza!
Pro 14:24 La riqueza es una corona para los sabios; el esfuerzo de los necios sólo produce necedad.
Pro 14:25 El testigo veraz salva vidas, pero el testigo falso es un traidor.
Pro 14:26 Los que temen al SEÑOR están seguros; él será un refugio para sus hijos.
Pro 14:27 El temor del SEÑOR es fuente que da vida, ofrece un escape de las trampas de la muerte.
Pro 14:28 Una población que crece es la gloria del rey; un príncipe sin súbditos no tiene nada.
Pro 14:29 Los que tienen entendimiento no pierden los estribos; los que se enojan fácilmente demuestran gran necedad.
Pro 14:30 La paz en el corazón da salud al cuerpo; los celos son como cáncer en los huesos.
Pro 14:31 Quienes oprimen a los pobres insultan a su Creador, pero quienes los ayudan lo honran.
Pro 14:32 Los perversos son aplastados por el desastre, pero los justos tienen un refugio cuando mueren.
Pro 14:33 La sabiduría es venerada en el corazón comprensivo; la sabiduría no* se encuentra entre los necios.
Pro 14:34 La justicia engrandece a la nación, pero el pecado es la deshonra de cualquier pueblo.
Pro 14:35 El rey se alegra de los siervos sabios, pero se enoja con aquellos que lo avergüenzan.





LECTURA PARA LA NOCHE

NEHEMÍAS 13

Neh 13:1 Ese mismo día, mientras se leía al pueblo el Libro de Moisés, se encontró el pasaje que dice que jamás se debe admitir a un amorreo o a un moabita en la asamblea de Dios,*
Neh 13:2 porque ellos se habían negado a darles comida y agua a los israelitas en el desierto. Por el contrario, contrataron a Balaam para que los maldijera, aunque nuestro Dios convirtió la maldición en bendición.
Neh 13:3 Cuando se leyó este pasaje de la ley, inmediatamente se excluyó de la asamblea a todos los que tenían ascendencia extranjera.
Neh 13:4 Antes de esto, el sacerdote Eliasib, quien había sido designado para supervisar los depósitos del templo de nuestro Dios y quien también era pariente de Tobías,
Neh 13:5 había rediseñado un gran depósito y lo había puesto a disposición de Tobías. Anteriormente usaban el cuarto para almacenar ofrendas de grano, incienso, diversos utensilios para el templo, diezmos de granos, de vino nuevo, de aceite de oliva (destinados a los levitas, a los cantores y a los porteros), y también las ofrendas para los sacerdotes.
Neh 13:6 En esa época yo no estaba en Jerusalén porque había ido a presentarme ante Artajerjes, rey de Babilonia, en el año treinta y dos de su reinado,* aunque más tarde le pedí permiso para regresar.
Neh 13:7 Cuando regresé a Jerusalén, me enteré del acto perverso de Eliasib de proporcionarle a Tobías una habitación en los atrios del templo de Dios.
Neh 13:8 Me disgusté mucho y saqué del cuarto todas las pertenencias de Tobías.
Neh 13:9 Luego exigí que purificaran las habitaciones y volví a colocar los utensilios para el templo de Dios, las ofrendas de grano y el incienso.
Neh 13:10 También descubrí que no se les había entregado a los levitas las porciones de comida que les correspondían, de manera que todos ellos y los cantores que debían dirigir los servicios de adoración habían regresado a trabajar en los campos.
Neh 13:11 Inmediatamente enfrenté a los dirigentes y les pregunté: «¿Por qué ha sido descuidado el templo de Dios?». Luego pedí a todos los levitas que regresaran y los reintegré para que cumplieran con sus obligaciones.
Neh 13:12 Entonces, una vez más, todo el pueblo de Judá comenzó a llevar sus diezmos de grano, de vino nuevo y de aceite de oliva a los depósitos del templo.
Neh 13:13 Como supervisores de los depósitos asigné al sacerdote Selemías, al escriba Sadoc y a Pedaías, uno de los levitas. Como ayudante de ellos nombré a Hanán, hijo de Zacur y nieto de Matanías. Estos hombres gozaban de una excelente reputación, y su tarea consistía en hacer distribuciones equitativas a sus compañeros levitas.
Neh 13:14 Recuerda esta buena obra, oh Dios mío, y no olvides todo lo que fielmente he hecho por el templo de mi Dios y sus servicios.
Neh 13:15 En esos días vi a unos hombres de Judá pisando en sus lagares en el día de descanso. Además, recogían granos y los cargaban sobre burros, y traían su vino, sus uvas, sus higos y toda clase de productos a Jerusalén para venderlos en el día de descanso. Así que los reprendí por vender sus productos en ese día.
Neh 13:16 Algunos hombres de Tiro, que vivían en Jerusalén, traían pescado y toda clase de mercancía. La vendían al pueblo de Judá el día de descanso, ¡y nada menos que en Jerusalén!
Neh 13:17 De modo que confronté a los nobles de Judá. «¿Por qué profanan el día de descanso de este modo tan perverso? —les pregunté—.
Neh 13:18 ¿Acaso no fueron cosas como estas las que hicieron sus antepasados y provocaron que nuestro Dios hiciera caer sobre nosotros y nuestra ciudad toda esta desgracia? ¡Ahora ustedes provocan aún más enojo contra Israel al permitir que el día de descanso sea profanado de esta manera!».
Neh 13:19 Entonces ordené que todos los viernes* se cerraran las puertas de Jerusalén al caer la noche, y que no se abrieran hasta que terminara el día de descanso. Envié a algunos de mis propios sirvientes a vigilar las puertas para que no pudiera entrar ninguna mercadería en los días de descanso.
Neh 13:20 Los mercaderes y los comerciantes de diversos productos acamparon fuera de Jerusalén una o dos veces;
Neh 13:21 pero yo les hablé duramente diciendo: «¿Qué pretenden, acampando aquí afuera alrededor de la muralla? ¡Si lo hacen otra vez, los arrestaré!». Esa fue la última vez que aparecieron en el día de descanso.
Neh 13:22 Luego ordené a los levitas que se purificaran y vigilaran las puertas para preservar la santidad del día de descanso. ¡Recuerda también esta buena obra, oh Dios mío! Ten compasión de mí conforme a tu grande e inagotable amor.
Neh 13:23 Por el mismo tiempo, me di cuenta de que algunos de los hombres de Judá se habían casado con mujeres de Asdod, Amón y Moab.
Neh 13:24 Además, la mitad de sus hijos hablaban el idioma de Asdod o de algún otro pueblo y no podían hablar en absoluto la lengua de Judá.
Neh 13:25 De modo que confronté a los hombres y pedí que cayeran maldiciones sobre ellos. Golpeé a algunos y les arranqué el cabello. Los hice jurar por el nombre de Dios que no permitirían que sus hijos o sus hijas se casaran con la gente pagana de la región.
Neh 13:26 «¿Acaso no fue exactamente eso lo que llevó a Salomón, rey de Israel, a pecar? —exclamé—. No había rey de ninguna nación que pudiera compararse con él, Dios lo amaba y lo hizo rey sobre todo Israel; pero incluso él fue inducido a pecar por sus mujeres extranjeras.
Neh 13:27 ¿Cómo pudieron siquiera pensar en cometer esta acción pecaminosa y ser infieles a Dios al casarse con mujeres extranjeras?».
Neh 13:28 Uno de los hijos de Joiada, hijo de Eliasib, el sumo sacerdote, se había casado con la hija de Sanbalat, el horonita, por lo cual lo expulsé de mi presencia.
Neh 13:29 Recuérdalos, oh Dios mío, porque han profanado el sacerdocio y los votos solemnes de los sacerdotes y los levitas.
Neh 13:30 Así que expulsé todo lo que fuera extranjero y asigné tareas a los sacerdotes y a los levitas, asegurándome de que cada uno supiera lo que tenía que hacer.
Neh 13:31 También me aseguré de que llegara el suministro de leña para el altar y las primeras porciones de la cosecha en los tiempos establecidos. Recuerda esto a mi favor, oh Dios mío.

viernes, 18 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 18 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    18:31-43

Luc 18:31 Jesús llevó a los doce discípulos aparte y dijo: «Escuchen, subimos a Jerusalén, donde todas las predicciones de los profetas acerca del Hijo del Hombre se harán realidad.
Luc 18:32 Será entregado a los romanos,* y se burlarán de él, lo tratarán de manera vergonzosa y lo escupirán.
Luc 18:33 Lo azotarán con un látigo y lo matarán, pero, al tercer día, resucitará».
Luc 18:34 Pero ellos no entendieron nada de esto. La importancia de sus palabras estaba oculta de ellos, y no captaron lo que decía.
Luc 18:35 Al acercarse Jesús a Jericó, un mendigo ciego estaba sentado junto al camino.
Luc 18:36 Cuando oyó el ruido de la multitud que pasaba, preguntó qué sucedía.
Luc 18:37 Le dijeron que Jesús de Nazaret,* pasaba por allí.
Luc 18:38 Entonces comenzó a gritar: «¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!».
Luc 18:39 «¡Cállate!» —le gritaba la gente que estaba más adelante. Pero él gritó aún más fuerte: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».
Luc 18:40 Cuando Jesús lo oyó, se detuvo y ordenó que le trajeran al hombre. Al acercarse el ciego, Jesús le preguntó:
Luc 18:41 —¿Qué quieres que haga por ti? —Señor —le dijo—, ¡quiero ver!
Luc 18:42 Jesús le dijo: —Bien, recibe la vista. Tu fe te ha sanado.
Luc 18:43 Al instante el hombre pudo ver y siguió a Jesús mientras alababa a Dios. Y todos los que lo vieron también alabaron a Dios.


 TITO 1:1-9

Tit 1:1 Yo, Pablo, esclavo de Dios y apóstol de Jesucristo, escribo esta carta. Fui enviado para proclamar fe a* los que Dios ha elegido y para enseñarles a conocer la verdad que les muestra cómo vivir una vida dedicada a Dios.
Tit 1:2 Esta verdad les da la confianza de que tienen la vida eterna, la cual Dios —quien no miente —les prometió antes de que comenzara el mundo.
Tit 1:3 Y ahora, en el momento preciso, él dio a conocer este mensaje, que nosotros anunciamos a todos. Es por mandato de Dios nuestro Salvador que se me ha confiado esta tarea para él.
Tit 1:4 Le escribo a Tito, mi verdadero hijo en la fe que compartimos. Que Dios Padre y Cristo Jesús nuestro Salvador te den gracia y paz.
Tit 1:5 Te dejé en la isla de Creta para que pudieras terminar nuestro trabajo ahí y nombrar ancianos en cada ciudad, tal como te lo indiqué.
Tit 1:6 El anciano debe llevar una vida intachable. Tiene que serle fiel a su esposa,* y sus hijos deben ser creyentes que no tengan una reputación de ser desenfrenados ni rebeldes.
Tit 1:7 Pues un anciano* es un administrador de la casa de Dios, y debe vivir de manera intachable. No debe ser arrogante, ni iracundo, ni emborracharse,* ni ser violento, ni deshonesto con el dinero.
Tit 1:8 Al contrario, debe recibir huéspedes en su casa con agrado y amar lo que es bueno. Debe vivir sabiamente y ser justo. Tiene que llevar una vida de devoción y disciplina.
Tit 1:9 Debe tener una fuerte creencia en el mensaje fiel que se le enseñó; entonces podrá animar a otros con la sana enseñanza y demostrar a los que se oponen en qué están equivocados.





PROVERBIOS 14:1-18

Pro 14:1 La mujer sabia edifica su hogar, pero la necia con sus propias manos lo destruye.
Pro 14:2 Los que siguen el buen camino temen al SEÑOR; los que van por mal camino lo desprecian.
Pro 14:3 Las palabras arrogantes del necio se convierten en una vara que lo golpea, pero las palabras de los sabios los protegen.
Pro 14:4 Sin bueyes un establo se mantiene limpio, pero se necesita un buey fuerte para una gran cosecha.
Pro 14:5 El testigo honrado no miente; el testigo falso respira mentiras.
Pro 14:6 El burlón busca la sabiduría y nunca la encuentra, pero para el entendido, el conocimiento es cosa fácil.
Pro 14:7 No te acerques a los necios, porque no encontrarás conocimiento en sus labios.
Pro 14:8 Los prudentes saben a dónde van, en cambio los necios se engañan a sí mismos.
Pro 14:9 Los necios se burlan de la culpa, pero los justos la reconocen y buscan la reconciliación.
Pro 14:10 Cada corazón conoce su propia amargura, y nadie más puede compartir totalmente su alegría.
Pro 14:11 La casa de los perversos será destruida, pero la humilde morada de los justos prosperará.
Pro 14:12 Delante de cada persona hay un camino que parece correcto, pero termina en muerte.
Pro 14:13 La risa puede ocultar un corazón afligido, pero cuando la risa termina, el dolor permanece.
Pro 14:14 Los descarriados reciben su merecido; la gente buena recibe su recompensa.
Pro 14:15 ¡Sólo los simplones creen todo lo que se les dice! Los prudentes examinan cuidadosamente sus pasos.
Pro 14:16 Los sabios son precavidos* y evitan el peligro; confiados en sí mismos, los necios se precipitan con imprudencia.
Pro 14:17 Los que se enojan fácilmente cometen locuras, y los que maquinan maldad son odiados.
Pro 14:18 Los simplones están vestidos de necedad,* pero los prudentes son coronados de conocimiento.





LECTURA PARA LA NOCHE

NEHEMÍAS 12

Neh 12:1 La siguiente es una lista de los sacerdotes y los levitas que regresaron con Zorobabel, hijo de Salatiel y Jesúa, el sumo sacerdote: Seraías, Jeremías, Esdras,
Neh 12:2 Amarías, Maluc, Hatús,
Neh 12:3 Secanías, Harim,* Meremot,
Neh 12:4 Iddo, Ginetón,* Abías,
Neh 12:5 Miniamín, Moadías,* Bilga,
Neh 12:6 Semaías, Joiarib, Jedaías,
Neh 12:7 Salú, Amoc, Hilcías y Jedaías. Estos eran los jefes de los sacerdotes y sus colaboradores en los días de Jesúa.
Neh 12:8 Los levitas que regresaron con ellos eran Jesúa, Binúi, Cadmiel, Serebías, Judá y Matanías, quien junto con sus colaboradores estaba a cargo de las canciones de acción de gracias.
Neh 12:9 Sus colaboradores, Bacbuquías y Uni, se ubicaban frente a ellos durante el servicio.
Neh 12:10 Jesúa, el sumo sacerdote, fue padre de Joiacim. Joiacim fue padre de Eliasib. Eliasib fue padre de Joiada.
Neh 12:11 Joiada fue padre de Johanán.* Johanán fue padre de Jadúa.
Neh 12:12 Ahora bien, cuando Joiacim era sumo sacerdote, los jefes de familia de los sacerdotes eran los siguientes: Meraías era jefe de la familia de Seraías. Hananías era jefe de la familia de Jeremías.
Neh 12:13 Mesulam era jefe de la familia de Esdras. Johanán era jefe de la familia de Amarías.
Neh 12:14 Jonatán era jefe de la familia de Maluc.* José era jefe de la familia de Secanías.*
Neh 12:15 Adna era jefe de la familia de Harim. Helcai era jefe de la familia de Meremot.*
Neh 12:16 Zacarías era jefe de la familia de Iddo. Mesulam era jefe de la familia de Ginetón.
Neh 12:17 Zicri era jefe de la familia de Abías. También había un* jefe de la familia de Mijamín. Piltai era jefe de la familia de Moadías.
Neh 12:18 Samúa era jefe de la familia de Bilga. Jonatán era jefe de la familia de Semaías.
Neh 12:19 Matenai era jefe de la familia de Joiarib. Uzi era jefe de la familia de Jedaías.
Neh 12:20 Calai era jefe de la familia de Salú.* Éber era jefe de la familia de Amoc.
Neh 12:21 Hasabías era jefe de la familia de Hilcías. Natanael era jefe de la familia de Jedaías.
Neh 12:22 Durante los años cuando Eliasib, Joiada, Johanán y Jadúa servían como sumos sacerdotes, se mantuvo un registro de las familias de los levitas. Durante el reinado de Darío el persa* se mantuvo otro registro de los sacerdotes.
Neh 12:23 Hasta los días de Johanán, nieto* de Eliasib, se mantuvo un registro de los jefes de las familias de los levitas en El libro de historia .
Neh 12:24 Estos eran los jefes de familia de los levitas: Hasabías, Serebías, Jesúa, Binúi,* Cadmiel y otros colaboradores, quienes se ubicaban frente a ellos durante las ceremonias de alabanza y acción de gracias, un lado le respondía al otro, como lo ordenó David, hombre de Dios.
Neh 12:25 Este grupo incluía a Matanías, a Bacbuquías y a Obadías. Mesulam, Talmón y Acub eran los porteros a cargo de los depósitos cerca de las puertas.
Neh 12:26 Todos ellos sirvieron en los días de Joiacim, hijo de Jesúa, hijo de Jehosadac,* y en los días de Nehemías, el gobernador, y de Esdras, el sacerdote y escriba.
Neh 12:27 Para la dedicación de la nueva muralla de Jerusalén se les pidió a los levitas de toda la tierra que fueran a Jerusalén para colaborar en las ceremonias. Debían tomar parte en la feliz celebración con sus canciones de acción de gracias y con música de címbalos, arpas y liras.
Neh 12:28 Se reunió a los cantores de la zona alrededor de Jerusalén y de las aldeas de los netofatitas.
Neh 12:29 También llegaron de Bet-gilgal y de las zonas rurales cercanas a Geba y Azmavet porque los cantores habían levantado sus propios asentamientos en los alrededores de Jerusalén.
Neh 12:30 Primero los sacerdotes y los levitas se purificaron a sí mismos, luego purificaron al pueblo, a las puertas y a la muralla.
Neh 12:31 Conduje a los líderes de Judá a la parte superior de la muralla y organicé dos grandes coros para dar acción de gracias. Uno de los coros se dirigió hacia el sur* por encima de la muralla hasta la Puerta del Estiércol.
Neh 12:32 Osaías y la mitad de los jefes de Judá los seguían,
Neh 12:33 con Azarías, Esdras, Mesulam,
Neh 12:34 Judá, Benjamín, Semaías y Jeremías.
Neh 12:35 Luego iban algunos sacerdotes que tocaban trompetas, junto con Zacarías, hijo de Jonatán, hijo de Semaías, hijo de Matanías, hijo de Micaías, hijo de Zacur, descendiente de Asaf.
Neh 12:36 Los compañeros de Zacarías eran Semaías, Azareel, Milalai, Gilalai, Maai, Natanael, Judá y Hananí. Tocaban los instrumentos musicales indicados por David, hombre de Dios. Esdras, el escriba, lideraba esta procesión.
Neh 12:37 En la Puerta de la Fuente subieron los escalones de la subida de la muralla de la ciudad en dirección hacia la Ciudad de David. Pasaron frente a la casa de David y luego siguieron al oriente hacia la Puerta del Agua.
Neh 12:38 El segundo coro que daba acción de gracias se dirigió hacia el norte,* dando la vuelta por el otro lado para encontrarse con el primer coro. Yo los seguía sobre la muralla, junto con la otra mitad del pueblo, y pasamos por la Torre de los Hornos hacia el muro Ancho,
Neh 12:39 y luego sobre la Puerta de Efraín hacia la Puerta de la Ciudad Antigua,* pasamos la Puerta del Pescado y la Torre de Hananeel, hasta la Torre de los Cien. Luego seguimos hacia la Puerta de las Ovejas y nos detuvimos a la altura de la Puerta de la Guardia.
Neh 12:40 Luego los dos coros que daban acción de gracias siguieron hacia el templo de Dios y allí tomaron sus lugares. Lo mismo hice yo, junto con el grupo de jefes que estaba conmigo.
Neh 12:41 Íbamos con los sacerdotes que tocaban las trompetas —Eliacim, Maaseías, Miniamím, Micaías, Elioenai, Zacarías y Hananías—
Neh 12:42 y con los cantores —Maaseías, Semaías, Eleazar, Uzi, Johanán, Malquías, Elam y Ezer—; tocaban y cantaban a toda voz bajo la dirección de Izrahías, el director del coro.
Neh 12:43 Se ofrecieron muchos sacrificios durante aquel día de gozo porque Dios había dado al pueblo razón de alegrarse. También las mujeres y los niños participaron en la celebración, y la alegría del pueblo de Jerusalén podía oírse a gran distancia.
Neh 12:44 Ese día se designaron hombres para que se encargaran de los depósitos para las ofrendas, la primera parte de la cosecha y los diezmos. Eran responsables de recolectar de los campos fuera de las ciudades las porciones especificadas por la ley para los sacerdotes y los levitas. Pues todo el pueblo de Judá se complacía en los sacerdotes y los levitas y en el trabajo que prestaban.
Neh 12:45 Ellos, junto con los cantores y los porteros, llevaban a cabo el servicio para su Dios y el servicio de purificación, como lo habían ordenado David y su hijo Salomón.
Neh 12:46 La costumbre de tener directores para dirigir los coros al entonar himnos de alabanza y de acción de gracias a Dios comenzó mucho tiempo antes, en los días de David y Asaf.
Neh 12:47 De modo que ahora, en los días de Zorobabel y de Nehemías, todo Israel llevaba una provisión diaria de comida para los cantores, los porteros y los levitas. Los levitas, a su vez, daban a los sacerdotes —los descendientes de Aarón— parte de lo que ellos recibían.

jueves, 17 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 17 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    18:18-30

Luc 18:18 Cierta vez, un líder religioso le hizo a Jesús la siguiente pregunta: —Maestro bueno, ¿qué debería hacer para heredar la vida eterna?
Luc 18:19 —¿Por qué me llamas bueno? —le preguntó Jesús —. Sólo Dios es verdaderamente bueno.
Luc 18:20 Pero, para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: “No cometas adulterio; no asesines; no robes; no des falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre”*.
Luc 18:21 El hombre respondió: —He obedecido todos esos mandamientos desde que era joven.
Luc 18:22 Cuando Jesús oyó su respuesta, le dijo: —Hay una cosa que todavía no has hecho. Vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme.
Luc 18:23 Pero, cuando el hombre oyó esto, se puso triste porque era muy rico.
Luc 18:24 Cuando Jesús lo vio,* dijo: «¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!
Luc 18:25 De hecho, ¡es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios!».
Luc 18:26 Los que lo oyeron, dijeron: «Entonces, ¿quién podrá ser salvo?».
Luc 18:27 Él contestó: «Lo que es imposible para las personas es posible para Dios».
Luc 18:28 Pedro dijo: —Nosotros hemos dejado nuestros hogares para seguirte.
Luc 18:29 —Así es —respondió Jesús—, y les aseguro que todo el que haya dejado casa o esposa o hermanos o padres o hijos por causa del reino de Dios
Luc 18:30 recibirá mucho más en esta vida y tendrá la vida eterna en el mundo que vendrá.


2 TIMOTEO 4

2Ti 4:1 En presencia de Dios y de Cristo Jesús —quien un día juzgará a los vivos y a los muertos cuando venga para establecer su reino —te pido encarecidamente:
2Ti 4:2 predica la palabra de Dios. Mantente preparado, sea o no el tiempo oportuno. Corrige, reprende y anima a tu gente con paciencia y buena enseñanza.
2Ti 4:3 Pues llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír.
2Ti 4:4 Rechazarán la verdad e irán tras de mitos.
2Ti 4:5 Pero tú debes mantener la mente clara en toda situación. No tengas miedo de sufrir por el Señor. Ocúpate en decirles a otros la Buena Noticia y lleva a cabo todo el ministerio que Dios te dio.
2Ti 4:6 En cuanto a mí, mi vida ya fue derramada como una ofrenda a Dios. Se acerca el tiempo de mi muerte.
2Ti 4:7 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera y he permanecido fiel.
2Ti 4:8 Y ahora me espera el premio, la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me dará el día de su regreso. Y el premio no es sólo para mí, sino para todos los que esperan con anhelo su venida.
2Ti 4:9 Timoteo, por favor ven lo más pronto posible.
2Ti 4:10 Demas me abandonó porque ama las cosas de esta vida y se fue a Tesalónica. Crescente se fue a Galacia, y Tito a Dalmacia.
2Ti 4:11 Sólo Lucas está conmigo. Trae a Marcos contigo cuando vengas, porque me será de ayuda en mi ministerio.
2Ti 4:12 A Tíquico lo envié a Éfeso.
2Ti 4:13 Cuando vengas, no te olvides de traer el abrigo que dejé con Carpo en Troas. Tráeme también mis libros y especialmente mis pergaminos.
2Ti 4:14 Alejandro —el que trabaja el cobre —me hizo mucho daño, pero el Señor lo juzgará por lo que ha hecho.
2Ti 4:15 Cuídate de él, porque se opuso firmemente a todo lo que dijimos.
2Ti 4:16 La primera vez que fui llevado ante el juez, nadie me acompañó. Todos me abandonaron. Que no se lo tomen en cuenta.
2Ti 4:17 Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerza, a fin de que yo pudiera predicar la Buena Noticia en toda su plenitud, para que todos los gentiles* la oyeran. Y él me libró de una muerte segura.*
2Ti 4:18 Así es, y el Señor me librará de todo ataque maligno y me llevará a salvo a su reino celestial. ¡A Dios sea toda la gloria por siempre y para siempre! Amén.
2Ti 4:19 Dales mis saludos a Priscila y a Aquila, y a los que viven en la casa de Onesíforo.
2Ti 4:20 Erasto se quedó en Corinto, y a Trófimo lo dejé enfermo en Mileto.
2Ti 4:21 Haz todo lo posible por llegar aquí antes del invierno. Eubulo te envía saludos, al igual que Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos.
2Ti 4:22 Que el Señor esté con tu espíritu, y que su gracia sea con todos ustedes.




PROVERBIOS 13:13-25

Pro 13:13 Los que desprecian el consejo buscan problemas; los que respetan un mandato tendrán éxito.
Pro 13:14 La instrucción de los sabios es como una fuente que da vida; los que la aceptan evitan las trampas de la muerte.
Pro 13:15 Una persona de buen juicio es respetada; una persona traicionera va directo a la destrucción.*
Pro 13:16 Las personas sabias piensan antes de actuar; los necios no lo hacen y hasta se jactan de su necedad.
Pro 13:17 El mensajero no confiable cae en problemas, pero el mensajero fiel trae alivio.
Pro 13:18 Si desprecias la crítica constructiva, acabarás en pobreza y deshonra; si aceptas la corrección, recibirás honra.
Pro 13:19 Es agradable ver que los sueños se hacen realidad, pero los necios se niegan a abandonar el mal para alcanzarlos.
Pro 13:20 Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades.
Pro 13:21 Los problemas persiguen a los pecadores, mientras que las bendiciones recompensan a los justos.
Pro 13:22 La gente buena deja una herencia a sus nietos, pero la riqueza de los pecadores pasa a manos de los justos.
Pro 13:23 La granja del pobre puede que produzca mucho alimento, pero la injusticia arrasa con todo.
Pro 13:24 Quienes no emplean la vara de disciplina odian a sus hijos. Los que en verdad aman a sus hijos se preocupan lo suficiente para disciplinarlos.
Pro 13:25 Los justos comen hasta quedar bien satisfechos, pero el estómago de los perversos quedará vacío.




LECTURA PARA LA NOCHE

NEHEMÍAS 11

Neh 11:1 Los jefes del pueblo vivían en Jerusalén, la ciudad santa. Mediante los sorteos sagrados eligieron a una décima parte del pueblo de otras ciudades de Judá y de Benjamín para que vivieran allí también, mientras que el resto seguió viviendo donde estaba;
Neh 11:2 y el pueblo elogiaba a todos los que se ofrecían para reubicarse en Jerusalén.
Neh 11:3 La siguiente es una lista de los nombres de los funcionarios provinciales que fueron a vivir a Jerusalén. (La mayoría del pueblo, de los sacerdotes, de los levitas, de los sirvientes del templo y de los descendientes de los sirvientes de Salomón siguieron viviendo en sus propias casas en las diversas ciudades de Judá,
Neh 11:4 pero algunos de los de Judá y de Benjamín repoblaron Jerusalén). De la tribu de Judá: Ataías, hijo de Uzías, hijo de Zacarías, hijo de Amarías, hijo de Sefatías, hijo de Mahalaleel, de la familia de Fares.
Neh 11:5 También Maaseías, hijo de Baruc, hijo de Col-hoze, hijo de Hazaías, hijo de Adaías, hijo de Joiarib, hijo de Zacarías, de la familia de Sela.*
Neh 11:6 Fueron cuatrocientos sesenta y ocho descendientes de Fares los que se establecieron en Jerusalén, todos ellos hombres excepcionales.
Neh 11:7 De la tribu de Benjamín: Salú, hijo de Mesulam, hijo de Joed, hijo de Pedaías, hijo de Colaías, hijo de Maaseías, hijo de Itiel, hijo de Jesaías;
Neh 11:8 después de él estaban Gabai y Salai: en total novecientos veintiocho parientes.
Neh 11:9 El funcionario principal de ellos era Joel, hijo de Zicri, y su asistente era Judá, hijo de Senúa, el segundo en autoridad de la ciudad.
Neh 11:10 De los sacerdotes: Jedaías, hijo de Joiarib; Jaquín;
Neh 11:11 y Seraías, hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitob, que era el supervisor del templo de Dios.
Neh 11:12 También ochocientos veintidós de sus colaboradores, quienes trabajaban en el templo. También Adaías, hijo de Jeroham, hijo de Pelalías, hijo de Amsi, hijo de Zacarías, hijo de Pasur, hijo de Malquías,
Neh 11:13 junto con doscientos cuarenta y dos de sus colaboradores, quienes eran jefes de sus familias. También Amasai, hijo de Azareel, hijo de Azai, hijo de Mesilemot, hijo de Imer,
Neh 11:14 y ciento veintiocho de sus* excepcionales colaboradores. El funcionario principal de ellos era Zabdiel, hijo de Gedolim.
Neh 11:15 De los levitas: Semaías, hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, hijo de Buni.
Neh 11:16 También Sabetai y Jozabad, quienes estaban a cargo del trabajo fuera del templo de Dios.
Neh 11:17 También Matanías, hijo de Micaía, hijo de Zabdí, descendiente de Asaf, quien dirigía las acciones de gracias y la oración. También Bacbuquías, ayudante de Matanías, y Abda, hijo de Samúa, hijo de Galal, hijo de Jedutún.
Neh 11:18 En total, había doscientos ochenta y cuatro levitas en la ciudad santa.
Neh 11:19 De los porteros: Acub, Talmón y ciento setenta y dos colaboradores que vigilaban las puertas.
Neh 11:20 Los demás sacerdotes, levitas e israelitas vivían en las otras ciudades de Judá, dondequiera que se encontrara su herencia familiar.
Neh 11:21 Sin embargo, todos los sirvientes del templo, bajo la dirección de Ziha y Gispa, se establecieron en la colina de Ofel.
Neh 11:22 El funcionario principal de los levitas en Jerusalén era Uzi, hijo de Bani, hijo de Hasabías, hijo de Matanías, hijo de Micaía, descendiente de Asaf. Los integrantes de la familia de Asaf eran los cantores en el templo de Dios.
Neh 11:23 Las responsabilidades diarias de los cantores se llevaban a cabo según los términos establecidos por un mandato real.
Neh 11:24 Petaías, hijo de Mesezabeel, descendiente de Zera, hijo de Judá, era el consejero real en todos los asuntos de la administración pública.
Neh 11:25 En cuanto a las aldeas vecinas con sus campos abiertos, parte de la gente de Judá vivía en Quiriat-arba y sus asentamientos, en Dibón y sus asentamientos y en Jecabseel y sus aldeas.
Neh 11:26 También residían en Jesúa, Molada, Bet-pelet,
Neh 11:27 Hazar-sual, Beerseba y sus asentamientos,
Neh 11:28 Siclag y Mecona y sus asentamientos.
Neh 11:29 También vivían en En-rimón, Zora, Jarmut,
Neh 11:30 Zanoa y Adulam y sus aldeas vecinas. También vivían en Laquis y sus campos aledaños y en Azeca y sus aldeas cercanas. De manera que el pueblo de Judá vivía desde Beerseba en el sur hasta el valle de Hinom.
Neh 11:31 Parte de la gente de Benjamín vivía en Geba, Micmas, Aía y Betel y sus asentamientos.
Neh 11:32 También vivían en Anatot, Nob, Ananías,
Neh 11:33 Hazor, Ramá, Gitaim,
Neh 11:34 Hadid, Seboim, Nebalat,
Neh 11:35 Lod, Ono y el valle de los Artesanos.*
Neh 11:36 Algunos de los levitas que residían en Judá fueron enviados a vivir con la tribu de Benjamín.

miércoles, 16 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 16 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    18:9-17

Luc 18:9 Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás:
Luc 18:10 «Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos.
Luc 18:11 El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración:* “Te agradezco Dios, que no soy un pecador como todos los demás. Pues no engaño, no peco y no cometo adulterio. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos!
Luc 18:12 Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”.
Luc 18:13 »Pero el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba. En cambio, golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh, Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador”.
Luc 18:14 Les digo que fue este pecador —y no el fariseo —quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados».
Luc 18:15 Cierto día, algunos padres llevaron a sus hijitos a Jesús para que él los tocara y los bendijera. Pero, cuando los discípulos vieron esto, regañaron a los padres por molestarlo.
Luc 18:16 Entonces Jesús llamó a los niños y dijo a los discípulos: «Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino de Dios pertenece a los que son como estos niños.
Luc 18:17 Les digo la verdad, el que no reciba el reino de Dios como un niño nunca entrará en él».






2 TIMOTEO 3:10-17

2Ti 3:10 Pero tú, Timoteo, sabes muy bien lo que yo enseño y cómo vivo y cuál es el propósito de mi vida. También conoces mi fe, mi paciencia, mi amor y mi constancia.
2Ti 3:11 Sabes cuánta persecución y sufrimiento he soportado, y cómo fui perseguido en Antioquía, Iconio y Listra. Pero el Señor me rescató de todo eso.
2Ti 3:12 Es cierto, y todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución.
2Ti 3:13 Pero los malos y los impostores serán cada vez más fuertes. Engañarán a otros, y ellos mismos serán engañados.
2Ti 3:14 Pero tú debes permanecer fiel a las cosas que se te han enseñado. Sabes que son verdad, porque sabes que puedes confiar en quienes te las enseñaron.
2Ti 3:15 Desde la niñez, se te han enseñado las sagradas Escrituras, las cuales te han dado la sabiduría para recibir la salvación que viene por confiar en Cristo Jesús.
2Ti 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto.
2Ti 3:17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra.





PROVERBIOS 13:1-12

Pro 13:1 El hijo sabio acepta la disciplina de sus padres;* el burlón se niega a escuchar la corrección.
Pro 13:2 Con palabras sabias te conseguirás una buena comida, pero la gente traicionera tiene hambre de violencia.
Pro 13:3 Los que controlan su lengua tendrán una larga vida; el abrir la boca puede arruinarlo todo.
Pro 13:4 Los perezosos ambicionan mucho y obtienen poco, pero los que trabajan con esmero prosperarán.
Pro 13:5 Los justos odian las mentiras; los perversos son motivo de vergüenza y deshonra.
Pro 13:6 La justicia protege el camino del intachable, pero el pecado engaña a los malvados.
Pro 13:7 Hay quienes son pobres y se hacen pasar por ricos; hay otros que, siendo ricos, se hacen pasar por pobres.
Pro 13:8 El rico puede pagar rescate por su vida, pero al pobre ni siquiera lo amenazan.
Pro 13:9 La vida del justo está llena de luz y de alegría, pero la luz del pecador se apagará.
Pro 13:10 El orgullo lleva a conflictos; los que siguen el consejo son sabios.
Pro 13:11 La riqueza lograda de la noche a la mañana pronto desaparece; pero la que es fruto del arduo trabajo, aumenta con el tiempo.
Pro 13:12 La esperanza postergada aflige al corazón, pero un sueño cumplido es un árbol de vida.




LECTURA PARA LA NOCHE

NEHEMÍAS 10

Neh 10:1 * La siguiente es una lista de las personas que ratificaron el documento sellado. El gobernador: Nehemías, hijo de Hacalías, y también Sedequías.
Neh 10:2 Los siguientes sacerdotes: Seraías, Azarías, Jeremías,
Neh 10:3 Pasur, Amarías, Malquías,
Neh 10:4 Hatús, Sebanías, Maluc,
Neh 10:5 Harim, Meremot, Obadías,
Neh 10:6 Daniel, Ginetón, Baruc,
Neh 10:7 Mesulam, Abías, Mijamín,
Neh 10:8 Maazías, Bilgaí y Semaías. Estos eran los sacerdotes.
Neh 10:9 Los siguientes levitas: Jesúa, hijo de Azanías, Binúi, de la familia de Henadad, Cadmiel,
Neh 10:10 y los demás levitas: Sebanías, Hodías, Kelita, Pelaías, Hanán,
Neh 10:11 Micaía, Rehob, Hasabías,
Neh 10:12 Zacur, Serebías, Sebanías,
Neh 10:13 Hodías, Bani y Beninu.
Neh 10:14 Los siguientes jefes del pueblo: Paros, Pahat-moab, Elam, Zatu, Bani,
Neh 10:15 Buni, Azgad, Bebai,
Neh 10:16 Adonías, Bigvai, Adín,
Neh 10:17 Ater, Ezequías, Azur,
Neh 10:18 Hodías, Hasum, Bezai,
Neh 10:19 Harif, Anatot, Nebai,
Neh 10:20 Magpías, Mesulam, Hezir,
Neh 10:21 Mesezabeel, Sadoc, Jadúa,
Neh 10:22 Pelatías, Hanán, Anaías,
Neh 10:23 Oseas, Hananías, Hasub,
Neh 10:24 Halohes, Pilha, Sobec,
Neh 10:25 Rehum, Hasabna, Maaseías,
Neh 10:26 Ahías, Hanán, Anán,
Neh 10:27 Maluc, Harim y Baana.
Neh 10:28 Luego el resto del pueblo —los sacerdotes, los levitas, los porteros, los cantores, los sirvientes del templo y todos los que se habían separado de la gente pagana de esa tierra para obedecer la ley de Dios, junto con sus mujeres, hijos, hijas y todos los que tenían edad suficiente para entender—
Neh 10:29 se unió a sus jefes y se comprometió mediante juramento. Juraron que caería una maldición sobre ellos mismos si dejaban de obedecer la ley de Dios dada por medio de su siervo Moisés. Prometieron solemnemente seguir al pie de la letra todos los mandatos, las ordenanzas y los decretos del SEÑOR, nuestro Señor:
Neh 10:30 «Nos comprometemos a no permitir que nuestras hijas se casen con los habitantes paganos de la tierra ni a permitir que nuestros hijos se casen con sus hijas.
Neh 10:31 »También prometemos no comprar mercadería ni grano que la gente de esta tierra traiga para vender en el día de descanso o en cualquier otro día sagrado. Cada séptimo año dejaremos que nuestras tierras descansen y perdonaremos toda deuda.
Neh 10:32 »Además, nos comprometemos a obedecer el mandato de pagar el impuesto anual del templo de cuatro gramos de plata* para los gastos del templo de nuestro Dios.
Neh 10:33 Este monto servirá para el pan de la Presencia; las ofrendas regulares de grano y las ofrendas quemadas; las ofrendas de los días de descanso, las celebraciones de luna nueva y los festivales anuales; las ofrendas sagradas y las ofrendas para hacer expiación por el pecado de Israel. Servirá para proporcionar todo lo necesario para el trabajo del templo de nuestro Dios.
Neh 10:34 »Hicimos sorteos sagrados para determinar cuándo —en tiempos regulares cada año— las familias de los sacerdotes, los levitas y la gente común deberán llevar leña al templo de Dios para ser quemada en el altar del SEÑOR nuestro Dios, como está escrito en la ley.
Neh 10:35 »Nos comprometemos a llevar cada año al templo del SEÑOR la primera parte de toda cosecha, sea producto de la tierra o de nuestros árboles frutales.
Neh 10:36 Aceptamos entregar a Dios nuestros primeros hijos varones y las primeras crías de todo nuestro ganado y de nuestros rebaños, como lo establece la ley. Los presentaremos a los sacerdotes que ejercen el ministerio en el templo de nuestro Dios.
Neh 10:37 Almacenaremos los productos agrícolas en los depósitos del templo de nuestro Dios. Llevaremos lo mejor de nuestra harina y otras ofrendas de grano, lo mejor de nuestra fruta, lo mejor de nuestro vino nuevo y de nuestro aceite de oliva. Además, prometemos llevar a los levitas una décima parte de todo lo que nuestra tierra produzca, porque son los levitas quienes recogen los diezmos en todas nuestras poblaciones rurales.
Neh 10:38 »Un sacerdote —descendiente de Aarón— estará con los levitas cuando reciban esos diezmos. Una décima parte de todos los diezmos que se reúnan será entregada por los levitas al templo de nuestro Dios para ser colocada en los depósitos.
Neh 10:39 El pueblo y los levitas tienen que trasladar estas ofrendas de grano, de vino nuevo y de aceite de oliva a los depósitos y colocarlas en recipientes sagrados cerca de los sacerdotes de turno, los porteros y los cantores. »Todos nos comprometemos a no descuidar el templo de nuestro Dios».

martes, 15 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 15 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    18:1-8

Luc 18:1 Cierto día, Jesús les contó una historia a sus discípulos para mostrarles que siempre debían orar y nunca darse por vencidos.
Luc 18:2 «Había un juez en cierta ciudad —dijo—, que no tenía temor de Dios ni se preocupaba por la gente.
Luc 18:3 Una viuda de esa ciudad acudía a él repetidas veces para decirle: “Hágame justicia en este conflicto con mi enemigo”.
Luc 18:4 Durante un tiempo, el juez no le hizo caso, hasta que finalmente se dijo a sí mismo: “No temo a Dios ni me importa la gente,
Luc 18:5 pero esta mujer me está volviendo loco. Me ocuparé de que reciba justicia, ¡porque me está agotando con sus constantes peticiones!”».
Luc 18:6 Entonces el Señor dijo: «Aprendan una lección de este juez injusto.
Luc 18:7 Si hasta él dio un veredicto justo al final, ¿acaso no creen que Dios hará justicia a su pueblo escogido que clama a él día y noche? ¿Seguirá aplazando su respuesta?
Luc 18:8 Les digo, ¡que pronto les hará justicia! Pero, cuando el Hijo del Hombre* regrese, ¿a cuántas personas con fe encontrará en la tierra?».





2 TIMOTEO 3:1-9

2Ti 3:1 Timoteo, es bueno que sepas que, en los últimos días, habrá tiempos muy difíciles.
2Ti 3:2 Pues la gente sólo tendrá amor por sí misma y por su dinero. Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado.
2Ti 3:3 No amarán ni perdonarán; calumniarán a otros y no tendrán control propio. Serán crueles y odiarán lo que es bueno.
2Ti 3:4 Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios.
2Ti 3:5 Actuarán como religiosos pero rechazarán el único poder capaz de hacerlos obedientes a Dios. ¡Aléjate de esa clase de individuos!
2Ti 3:6 Pues son de los que se las ingenian para meterse en las casas de otros y ganarse la confianza de* mujeres vulnerables que cargan con la culpa del pecado y están dominadas por todo tipo de deseos.
2Ti 3:7 (Dichas mujeres siempre van detrás de nuevas enseñanzas pero jamás logran entender la verdad).
2Ti 3:8 Estos «maestros» se oponen a la verdad, tal como Janes y Jambres se opusieron a Moisés. Tienen la mente depravada, y una fe falsa.
2Ti 3:9 Pero no se saldrán con la suya por mucho tiempo. Algún día, todos se darán cuenta de lo tontos que son, tal como pasó con Janes y Jambres.





PROVERBIOS 12:15-28

Pro 12:15 Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros.
Pro 12:16 Un necio se enoja enseguida, pero una persona sabia mantiene la calma cuando la insultan.
Pro 12:17 Un testigo honrado dice la verdad, un testigo falso dice mentiras.
Pro 12:18 Algunas personas hacen comentarios hirientes, pero las palabras del sabio traen alivio.
Pro 12:19 Las palabras veraces soportan la prueba del tiempo, pero las mentiras pronto se descubren.
Pro 12:20 El corazón que trama el mal está lleno de engaño; ¡el corazón que procura la paz rebosa de alegría!
Pro 12:21 Nada malo le sucederá a los justos, pero los perversos se llenarán de dificultades.
Pro 12:22 El SEÑOR detesta los labios mentirosos, pero se deleita en los que dicen la verdad.
Pro 12:23 Los sabios no hacen alarde de sus conocimientos, pero los necios hacen pública su necedad.
Pro 12:24 Trabaja duro y serás un líder; sé un flojo y serás un esclavo.
Pro 12:25 La preocupación agobia a la persona; una palabra de aliento la anima.
Pro 12:26 Los justos dan buenos consejos a sus amigos,* los perversos los llevan por mal camino.
Pro 12:27 Los perezosos ni siquiera cocinan la presa que han atrapado, pero los diligentes aprovechan todo lo que encuentran.
Pro 12:28 El camino de los justos conduce a la vida; ese rumbo no lleva a la muerte.



LECTURA PARA LA NOCHE

NEHEMÍAS 9

Neh 9:1 El 31 de octubre* el pueblo volvió a reunirse en asamblea. Esta vez ayunaron, se vistieron de tela áspera y se echaron polvo sobre la cabeza.
Neh 9:2 Los de ascendencia israelita se separaron de todos los extranjeros para confesar sus propios pecados y los pecados de sus antepasados.
Neh 9:3 Permanecieron de pie en el mismo lugar durante tres horas* mientras se les leía en voz alta el libro de la ley del SEÑOR su Dios. Luego confesaron sus pecados y adoraron al SEÑOR su Dios durante tres horas más.
Neh 9:4 Los levitas —Jesúa, Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, Bani y Quenaní— estuvieron de pie en la escalera de los levitas y clamaron al SEÑOR su Dios en voz alta.
Neh 9:5 Luego los jefes de los levitas —Jesúa, Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías y Petaías— llamaron al pueblo: «¡Levántense y alaben al SEÑOR su Dios, porque él vive desde la eternidad hasta la eternidad!». Entonces oraron: «¡Que tu glorioso nombre sea alabado! ¡Que sea exaltado por sobre toda bendición y alabanza!
Neh 9:6 »Sólo tú eres el SEÑOR. Tú hiciste el firmamento, los cielos y todas las estrellas; hiciste la tierra, los mares y todo lo que hay en ellos. Tú los preservas a todos, y los ángeles del cielo te adoran.
Neh 9:7 »Eres el SEÑOR Dios, quien eligió a Abram y lo sacó de Ur de los caldeos y le dio un nuevo nombre, Abraham.
Neh 9:8 Cuando demostró ser fiel, hiciste un pacto con él para darle a él y a sus descendientes la tierra de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los ferezeos, de los jebuseos y de los gergeseos; y has cumplido lo que prometiste, porque tú siempre eres fiel a tu palabra.
Neh 9:9 »Tú viste la miseria de nuestros antepasados en Egipto y escuchaste sus lamentos cuando estaban junto al mar Rojo.*
Neh 9:10 Realizaste señales milagrosas y maravillas contra el faraón, sus funcionarios y su pueblo, porque tú sabías con cuánta arrogancia trataban a nuestros antepasados. Tú tienes una gloriosa reputación que jamás ha sido olvidada.
Neh 9:11 ¡Dividiste el mar para que tu pueblo pudiera cruzarlo por tierra seca! Luego arrojaste a sus perseguidores a las profundidades del mar. Se hundieron como piedras en aguas turbulentas.
Neh 9:12 Guiaste a nuestros antepasados mediante una columna de nube durante el día y una columna de fuego durante la noche para que pudieran encontrar el camino.
Neh 9:13 »Bajaste al monte Sinaí y les hablaste desde el cielo. Les diste ordenanzas e instrucciones justas, y decretos y mandatos buenos.
Neh 9:14 Les diste instrucciones acerca de tu sagrado día de descanso. Además, por medio de tu siervo Moisés, les ordenaste que obedecieran todos tus mandatos, decretos e instrucciones.
Neh 9:15 »Les diste pan del cielo cuando tenían hambre y agua de la roca cuando tenían sed. Les ordenaste que fueran y tomaran posesión de la tierra que habías jurado darles.
Neh 9:16 »Sin embargo, nuestros antepasados fueron arrogantes y tercos, y no prestaron ninguna atención a tus mandatos.
Neh 9:17 Se negaron a obedecerte y no se acordaron de los milagros que habías hecho a favor de ellos. En cambio, se pusieron tercos y nombraron a un líder para que los llevara de regreso a su esclavitud en Egipto; pero tú eres Dios de perdón, bondadoso y misericordioso, lento para enojarte y rico en amor inagotable. No los abandonaste,
Neh 9:18 ni siquiera cuando se hicieron un ídolo en forma de becerro y dijeron: “¡Este es tu dios que te sacó de Egipto!”. Cometieron terribles blasfemias.
Neh 9:19 »En tu gran misericordia no los abandonaste para que murieran en el desierto. La columna de nube todavía los guiaba de día, y la columna de fuego les mostraba el camino durante la noche.
Neh 9:20 Enviaste tu buen Espíritu para que les enseñara, y no dejaste de alimentarlos con maná del cielo ni de darles agua para su sed.
Neh 9:21 Durante cuarenta años los sustentaste en el desierto, y nada les faltó. ¡No se les desgastó la ropa, ni se les hincharon los pies!
Neh 9:22 »Luego ayudaste a nuestros antepasados a conquistar reinos y naciones, y colocaste a tu pueblo en todos los rincones de la tierra.* Se apoderaron de la tierra del rey Sehón de Hesbón, y de la tierra del rey Og de Basán.
Neh 9:23 Hiciste que sus descendientes fueran tan numerosos como las estrellas del cielo y los llevaste a la tierra que habías prometido a sus antepasados.
Neh 9:24 »Entraron y tomaron posesión de la tierra. Tú sometiste naciones enteras delante de ellos. ¡Hasta los cananeos, que habitaban esa tierra, se sintieron impotentes! Tu pueblo pudo hacer lo que quiso con esas naciones y con sus reyes.
Neh 9:25 Nuestros antepasados conquistaron ciudades fortificadas y tierras fértiles. Se apoderaron de casas llenas de cosas buenas, con cisternas ya cavadas y viñedos y olivares, además de frutales en abundancia. De modo que comieron hasta saciarse y engordaron y disfrutaron de todas tus bendiciones.
Neh 9:26 »Sin embargo, a pesar de todo esto, fueron desobedientes y se rebelaron contra ti. Dieron la espalda a tu ley, mataron a tus profetas, quienes les advertían que volvieran a ti, y cometieron terribles blasfemias.
Neh 9:27 Así que los entregaste en manos de sus enemigos, quienes los hicieron sufrir; pero en sus momentos de angustia clamaron a ti, y desde el cielo los escuchaste. En tu gran misericordia, les enviaste libertadores que los rescataron de sus enemigos.
Neh 9:28 »No obstante, apenas tenían paz, volvían a cometer maldades ante tus ojos, y una vez más permitiste que sus enemigos los conquistaran. Sin embargo, cada vez que tu pueblo volvía y nuevamente clamaba a ti por ayuda, desde el cielo tú lo escuchabas una vez más. En tu maravillosa misericordia, los rescataste muchas veces.
Neh 9:29 »Les advertías que regresaran a tu ley, pero ellos se volvieron orgullosos y obstinados, y desobedecieron tus mandatos. No siguieron tus ordenanzas que dan vida a quienes las obedecen. Tercamente te dieron la espalda y se negaron a escuchar.
Neh 9:30 En tu amor fuiste paciente con ellos durante muchos años. Enviaste tu Espíritu, quien les advertía por medio de los profetas. ¡Pero aun así no quisieron escuchar! Entonces nuevamente permitiste que los pueblos de la tierra los conquistaran;
Neh 9:31 pero en tu gran misericordia no los destruiste por completo ni los abandonaste para siempre. ¡Qué Dios tan bondadoso y misericordioso eres tú!
Neh 9:32 »Ahora, Dios nuestro —Dios grande, poderoso y temible que cumple su pacto de amor inagotable— inagotable, no permitas que todas las privaciones que hemos sufrido te parezcan insignificantes. Grandes dificultades cayeron sobre nosotros, nuestros reyes, nuestros líderes, nuestros sacerdotes, nuestros profetas y nuestros antepasados —todo tu pueblo—, desde los días cuando los reyes de Asiria por primera vez nos vencieron hasta el día de hoy.
Neh 9:33 Cada vez que nos castigaste actuaste con justicia. Hemos pecado grandemente, y nos diste sólo lo que merecíamos.
Neh 9:34 Nuestros reyes, líderes, sacerdotes y antepasados no obedecieron tu ley ni prestaron atención a las advertencias de tus mandatos y leyes.
Neh 9:35 Aun cuando tenían su propio reino no te sirvieron, a pesar de que derramaste tu bondad sobre ellos. Les diste un territorio grande y fértil, pero ellos se negaron a abandonar su perversidad.
Neh 9:36 »Por eso, ¡hoy somos esclavos en esta tierra de abundancia que diste a nuestros antepasados para que la disfrutaran! Somos esclavos aquí en esta buena tierra.
Neh 9:37 Los abundantes productos agrícolas de esta tierra se amontonan en las manos de los reyes que has puesto sobre nosotros por causa de nuestros pecados. Ellos ejercen su poder sobre nosotros y nuestros animales. Les servimos según su antojo, y pasamos por mucho sufrimiento».
Neh 9:38 * Entonces el pueblo respondió: «En vista de todo esto,* hacemos una promesa solemne y la ponemos por escrito. En este documento sellado están los nombres de nuestros líderes, levitas y sacerdotes».

lunes, 14 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 14 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    17:20-37

Luc 17:20 Un día, los fariseos le preguntaron a Jesús: —¿Cuándo vendrá el reino de Dios? Jesús contestó: —No pueden descubrir el reino de Dios por medio de señales visibles.*
Luc 17:21 Nunca podrán decir: “¡Aquí está!” o “¡Está por allí!”, porque el reino de Dios ya está entre ustedes.*
Luc 17:22 Entonces dijo a sus discípulos: «Se acerca el tiempo en que desearán ver el día que el Hijo del Hombre regrese,* pero no lo verán.
Luc 17:23 Algunos les dirán: “Miren, allí está el Hijo del Hombre” o “Aquí está”, pero no los sigan.
Luc 17:24 Pues, así como el relámpago destella e ilumina el cielo de un extremo a otro, así será el día cuando venga el Hijo del Hombre.
Luc 17:25 Pero primero el Hijo del Hombre tiene que sufrir terriblemente* y ser rechazado por esta generación.
Luc 17:26 »Cuando el Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé.
Luc 17:27 En esos días, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en su barco y llegó el diluvio y destruyó a todos.
Luc 17:28 »Y el mundo será como en los días de Lot, cuando las personas se ocupaban de sus quehaceres diarios —comían y bebían, compraban y vendían, cultivaban y edificaban —
Luc 17:29 hasta la mañana en que Lot salió de Sodoma. Entonces llovió del cielo fuego y azufre ardiente, y destruyó a todos.
Luc 17:30 Sí, será “todo como siempre” hasta el día en que se manifieste el Hijo del Hombre.
Luc 17:31 Ese día, la persona que esté en la azotea no baje a la casa para empacar. La persona que esté en el campo no regrese a su casa.
Luc 17:32 ¡Recuerden lo que le pasó a la esposa de Lot!
Luc 17:33 Si se aferran a su vida, la perderán; pero, si dejan de aferrarse a su vida, la salvarán.
Luc 17:34 Esa noche, dos personas estarán durmiendo en una misma cama; una será llevada y la otra, dejada.
Luc 17:35 Dos mujeres estarán moliendo harina juntas en un molino; una será llevada, la otra será dejada».*
Luc 17:36 -.-
Luc 17:37 Los discípulos le preguntaron: —¿Dónde sucederá eso, Señor?* Jesús les contestó: —Así como los buitres, cuando se juntan, indican que hay un cadáver cerca, de la misma manera, esas señales revelan que el fin está cerca.*




2 TIMOTEO 2:14-26

2Ti 2:14 Recuérdales estas cosas a todos y ordénales en presencia de Dios que dejen de pelearse por palabras. Esos altercados son inútiles y pueden destruir a los que los oyen.
2Ti 2:15 Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad.
2Ti 2:16 Evita las conversaciones inútiles y necias, que sólo llevan a una conducta cada vez más mundana.
2Ti 2:17 Este tipo de conversaciones se extienden como el cáncer,* así como en el caso de Himeneo y Fileto.
2Ti 2:18 Ellos han abandonado el camino de la verdad al afirmar que la resurrección de los muertos ya ocurrió; de esa manera, desviaron de la fe a algunas personas.
2Ti 2:19 Pero la verdad de Dios se mantiene firme como una piedra de cimiento con la siguiente inscripción: «El SEÑOR conoce a los que son suyos»*, y «Todos los que pertenecen al SEÑOR deben apartarse de la maldad»*.
2Ti 2:20 En una casa de ricos, algunos utensilios son de oro y plata, y otros son de madera y barro. Los utensilios costosos se usan en ocasiones especiales, mientras que los baratos son para el uso diario.
2Ti 2:21 Si te mantienes puro, serás un utensilio especial para uso honorable. Tu vida será limpia, y estarás listo para que el Maestro te use en toda buena obra.
2Ti 2:22 Huye de todo lo que estimule las pasiones juveniles. En cambio, sigue la vida recta, la fidelidad, el amor y la paz. Disfruta del compañerismo de los que invocan al Señor con un corazón puro.
2Ti 2:23 Te repito: no te metas en discusiones necias y sin sentido que sólo inician pleitos.
2Ti 2:24 Un siervo del Señor no debe andar peleando, sino que debe ser bondadoso con todos, capaz de enseñar y paciente con las personas difíciles.
2Ti 2:25 Instruye con ternura a los que se oponen a la verdad. Tal vez Dios les cambie el corazón, y aprendan la verdad.
2Ti 2:26 Entonces entrarán en razón y escaparán de la trampa del diablo. Pues él los ha tenido cautivos, para que hagan lo que él quiere.




PROVERBIOS 12:1-14

Pro 12:1 Para aprender, hay que amar la disciplina; es tonto despreciar la corrección.
Pro 12:2 El SEÑOR aprueba a los que son buenos, pero condena a quienes traman el mal.
Pro 12:3 La perversidad nunca produce estabilidad, pero los justos tienen raíces profundas.
Pro 12:4 Una esposa digna es una corona para su marido, pero la desvergonzada es como cáncer a sus huesos.
Pro 12:5 Los planes de los rectos son justos, pero el consejo de los perversos es traicionero.
Pro 12:6 Las palabras de los perversos son como una emboscada mortal, pero las palabras de los justos salvan vidas.
Pro 12:7 Los perversos mueren y no dejan rastro, mientras que la familia de los justos permanece firme.
Pro 12:8 La persona sensata gana admiración, pero la persona con la mente retorcida recibe desprecio.
Pro 12:9 Más vale ser una persona ordinaria con sirvientes, que darse aires de grandeza y no tener para comer.
Pro 12:10 Los justos cuidan de sus animales, pero los perversos siempre son crueles.
Pro 12:11 El que se esfuerza en su trabajo tiene comida en abundancia, pero el que persigue fantasías no tiene sentido común.
Pro 12:12 Cada ladrón envidia el botín del otro, pero los justos están bien arraigados y dan su propio fruto.
Pro 12:13 Los perversos quedan atrapados por sus propias palabras, pero los justos escapan de semejante enredo.
Pro 12:14 Las palabras sabias producen muchos beneficios, y el arduo trabajo trae recompensas.



LECTURA PARA LA NOCHE

NEHEMÍAS 8

Neh 8:1 En octubre,* cuando los israelitas ya se habían establecido en sus ciudades,
8:1 todo el pueblo se reunió con un mismo propósito en la plaza, justo dentro de la Puerta del Agua. Le pidieron al escriba Esdras que sacara el libro de la ley de Moisés, la cual el SEÑOR había dado a Israel para que la obedeciera.
Neh 8:2 Así que el 8 de octubre* el sacerdote Esdras llevó el libro de la ley ante la asamblea, que incluía a los hombres y a las mujeres y a todos los niños con edad suficiente para entender.
Neh 8:3 Se puso frente a la plaza, justo dentro de la entrada de la Puerta del Agua, desde temprano por la mañana hasta el mediodía y leyó en voz alta a todos los que podían entender. Todo el pueblo escuchó atentamente la lectura del libro de la ley.
Neh 8:4 El escriba Esdras estaba de pie sobre una plataforma de madera que se había construido para la ocasión. A su derecha se encontraban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilcías y Maaseías. A su izquierda estaban Pedaías, Misael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam.
Neh 8:5 Esdras estaba de pie en la plataforma a plena vista de todo el pueblo. Cuando vieron que abría el libro, se pusieron todos de pie.
Neh 8:6 Entonces Esdras alabó al SEÑOR, el gran Dios, y todo el pueblo, con las manos levantadas, exclamó: «¡Amén! ¡Amén!». Luego se inclinaron y, con el rostro en tierra, adoraron al SEÑOR.
Neh 8:7 Entonces los levitas —Jesúa, Bani, Serebías, Jamín, Acub, Sabetai, Hodías, Maaseías, Kelita, Azarías, Jozabed, Hanán y Pelaías— instruyeron al pueblo en la ley mientras todos permanecían en sus lugares.
Neh 8:8 Leían del libro de la ley de Dios y explicaban con claridad el significado de lo que se leía, así ayudaban al pueblo a comprender cada pasaje.
Neh 8:9 Luego Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote y escriba, y los levitas que interpretaban para el pueblo dijeron: —¡No se lamenten ni lloren en un día como este! Pues hoy es un día sagrado delante del SEÑOR su Dios. Pues todo el pueblo había estado llorando mientras escuchaba las palabras de la ley.
Neh 8:10 Nehemías* continuó diciendo: «Vayan y festejen con un banquete de deliciosos alimentos y bebidas dulces, y regalen porciones de comida a los que no tienen nada preparado. Este es un día sagrado delante de nuestro Señor. ¡No se desalienten ni entristezcan, porque el gozo del SEÑOR es su fuerza!».
Neh 8:11 También los levitas clamaban al pueblo y decían: «¡Cállense! ¡No lloren! Pues este es un día sagrado».
Neh 8:12 Así que el pueblo se fue a comer y a beber en una gran fiesta, a compartir porciones de la comida y a celebrar con gran alegría porque habían oído y entendido las palabras de Dios.
Neh 8:13 El 9 de octubre* los jefes de familia de todo el pueblo, junto con los sacerdotes y los levitas, se reunieron con el escriba Esdras para repasar la ley más detalladamente.
Neh 8:14 Mientras estudiaban la ley descubrieron que el SEÑOR había ordenado, por medio de Moisés, que los israelitas debían vivir en enramadas durante el festival a celebrarse durante ese mes.*
Neh 8:15 Él había dicho que debía proclamarse al pueblo en todas sus ciudades y en Jerusalén, que fueran a las colinas a buscar ramas de olivo, olivo silvestre,* mirto, palmeras y otros árboles frondosos. Con esas ramas debían construirse enramadas para que habitaran en ellas durante el festival, como está establecido en la ley.
Neh 8:16 Así que el pueblo salió y cortó ramas y las usó para levantar enramadas en las azoteas de sus casas, en sus patios, en los atrios del templo de Dios o en las plazas justo dentro de la Puerta del Agua y de la Puerta de Efraín.
Neh 8:17 Entonces todos los que habían regresado del cautiverio vivieron en las enramadas durante el festival, ¡y todos ellos se llenaron de alegría! Los israelitas no habían celebrado de esa forma desde los días de Josué,* hijo de Nun.
Neh 8:18 Esdras leyó del libro de la ley de Dios en cada uno de los siete días del festival. Luego, al octavo día, realizaron una asamblea solemne, tal como lo exigía la ley.

domingo, 13 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 13 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    17:11-19

Luc 17:11 Mientras Jesús seguía camino a Jerusalén, llegó a la frontera entre Galilea y Samaria.
Luc 17:12 Al entrar en una aldea, diez leprosos se quedaron a la distancia,
Luc 17:13 gritando: —¡Jesús! ¡Maestro! ¡Ten compasión de nosotros!
Luc 17:14 Jesús los miró y dijo: —Vayan y preséntense a los sacerdotes.* Y, mientras ellos iban, quedaron limpios de la lepra.
Luc 17:15 Uno de ellos, cuando vio que estaba sano, volvió a Jesús, y exclamó: «¡Alaben a Dios!».
Luc 17:16 Y cayó al suelo, a los pies de Jesús, y le agradeció por lo que había hecho. Ese hombre era samaritano.
Luc 17:17 Jesús preguntó: «¿No sané a diez hombres? ¿Dónde están los otros nueve?
Luc 17:18 ¿Ninguno volvió para darle gloria a Dios excepto este extranjero?».
Luc 17:19 Y Jesús le dijo al hombre: «Levántate y sigue tu camino. Tu fe te ha sanado»*.




2 TIMOTEO 2:1-13

2Ti 2:1 Timoteo, mi querido hijo, sé fuerte por medio de la gracia que Dios te da en Cristo Jesús.
2Ti 2:2 Me has oído enseñar verdades, que han sido confirmadas por muchos testigos confiables. Ahora enseña estas verdades a otras personas dignas de confianza que estén capacitadas para transmitirlas a otros.
2Ti 2:3 Soporta el sufrimiento junto conmigo como un buen soldado de Cristo Jesús.
2Ti 2:4 Ningún soldado se enreda en los asuntos de la vida civil, porque de ser así, no podría agradar al oficial que lo reclutó.
2Ti 2:5 Asimismo ningún atleta puede obtener el premio a menos que siga las reglas.
2Ti 2:6 Y el agricultor que se esfuerza en su trabajo debería ser el primero en gozar del fruto de su labor.
2Ti 2:7 Piensa en lo que te digo. El Señor te ayudará a entender todas estas cosas.
2Ti 2:8 Siempre recuerda que Jesucristo, descendiente del rey David, fue levantado de los muertos; ésta es la Buena Noticia que yo predico.
2Ti 2:9 Debido a que predico esta Buena Noticia, sufro y estoy encadenado como un criminal. Pero la palabra de Dios no puede ser encadenada.
2Ti 2:10 Por eso estoy dispuesto a soportar cualquier cosa si ésta traerá salvación y gloria eterna en Cristo Jesús a los que Dios ha elegido.
2Ti 2:11 La siguiente declaración es digna de confianza: Si morimos con él, también viviremos con él.
2Ti 2:12 Si soportamos privaciones, reinaremos con él. Si lo negamos, él nos negará.
2Ti 2:13 Si somos infieles, él permanece fiel, pues él no puede negar quién es.




PROVERBIOS 11:16-31

Pro 11:16 La mujer bondadosa se gana el respeto, pero los hombres despiadados sólo ganan riquezas.
Pro 11:17 Tu bondad te recompensará, pero tu crueldad te destruirá.
Pro 11:18 Los malvados se enriquecen temporalmente, pero la recompensa de los justos permanecerá.
Pro 11:19 Los justos encuentran la vida; los malvados hallan la muerte.
Pro 11:20 El SEÑOR detesta a los de corazón retorcido, pero se deleita en los que tienen integridad.
Pro 11:21 Los malvados seguramente recibirán castigo, pero los hijos de los justos serán liberados.
Pro 11:22 Una mujer hermosa sin discreción es como un anillo de oro en el hocico de un cerdo.
Pro 11:23 Los justos pueden esperar una recompensa, mientras que a los perversos sólo les espera juicio.
Pro 11:24 Da con generosidad y serás más rico; sé tacaño y lo perderás todo.
Pro 11:25 El generoso prosperará, y el que reanima a otros será reanimado.
Pro 11:26 La gente maldice a los que acaparan el grano, pero bendice al que lo vende en tiempo de necesidad.
Pro 11:27 Si buscas el bien, hallarás favor; pero si buscas el mal, ¡el mal te encontrará!
Pro 11:28 El que confía en su dinero, se hundirá, pero los justos reverdecen como las hojas en primavera.
Pro 11:29 Los que traen problemas a su familia heredan el viento. El necio será sirviente del sabio.
Pro 11:30 La semilla de las buenas acciones se transforma en un árbol de vida; una persona sabia gana amigos.*
Pro 11:31 Si los justos reciben su recompensa aquí en la tierra, ¡cuánto más los pecadores perversos!*


LECTURA PARA LA NOCHE

NEHEMÍAS 7

Neh 7:1 Cuando quedó terminada la muralla e instalé las puertas en sus sitios, se nombraron porteros, cantores y levitas.
Neh 7:2 A mi hermano Hananí le entregué la responsabilidad de gobernar Jerusalén junto con Hananías, el comandante de la fortaleza, porque era un hombre fiel que temía a Dios más que la mayoría.
Neh 7:3 Les dije: «No dejen abiertas las puertas durante las horas más calurosas del día;* y aun mientras los porteros estén de guardia, mantengan las puertas cerradas con las barras puestas. Asignen a los residentes de Jerusalén para que hagan guardia cada uno con un turno regular. Algunos servirán en puestos de centinela y otros frente a su propia casa».
Neh 7:4 En ese tiempo, la ciudad era grande y espaciosa, pero poco poblada y ninguna de las casas se había reconstruido.
Neh 7:5 Entonces mi Dios me dio la idea de reunir a todos los nobles y dirigentes de la ciudad, junto con los ciudadanos comunes, para que se registraran. Yo había encontrado el registro genealógico de los primeros que habían regresado a Judá. Allí estaba escrito lo siguiente:
Neh 7:6 Esta es la lista de los desterrados judíos de las provincias que regresaron de su cautiverio. El rey Nabucodonosor los había desterrado a Babilonia, pero ahora regresaron a Jerusalén y a las otras ciudades de Judá donde vivían originalmente.
Neh 7:7 Sus líderes fueron Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Seraías,* Reelaías,* Nahamaní, Mardoqueo, Bilsán, Mispar,* Bigvai, Rehum* y Baana. Este es el total de los hombres de Israel que regresó del destierro:
Neh 7:8 la familia de Paros 2172
Neh 7:9 la familia de Sefatías 372
Neh 7:10 la familia de Ara 652
Neh 7:11 la familia de Pahat-moab (descendientes de Jesúa y Joab) 2818
Neh 7:12 la familia de Elam 1254
Neh 7:13 la familia de Zatu 845
Neh 7:14 la familia de Zacai 760
Neh 7:15 la familia de Bani* 648
Neh 7:16 la familia de Bebai 628
Neh 7:17 la familia de Azgad 2322
Neh 7:18 la familia de Adonicam 667
Neh 7:19 la familia de Bigvai 2067
Neh 7:20 la familia de Adín 655
Neh 7:21 la familia de Ater (descendientes de Ezequías) 98
Neh 7:22 la familia de Hasum 328
Neh 7:23 la familia de Bezai 324
Neh 7:24 la familia de Jora* 112
Neh 7:25 la familia de Gibar* 95
Neh 7:26 la gente de Belén y Netofa 188
Neh 7:27 la gente de Anatot 128
Neh 7:28 la gente de Bet-azmavet 42
Neh 7:29 la gente de Quiriat-jearim, Cafira y Beerot 743
Neh 7:30 la gente de Ramá y Geba 621
Neh 7:31 la gente de Micmas 122
Neh 7:32 la gente de Betel y Hai 123
Neh 7:33 la gente de Nebo Occidental* 52
Neh 7:34 los ciudadanos de Elam Occidental* 1254
Neh 7:35 los ciudadanos de Harim 320
Neh 7:36 los ciudadanos de Jericó 345
Neh 7:37 los ciudadanos de Lod, Hadid y Ono 721
Neh 7:38 los ciudadanos de Senaa 3930
Neh 7:39 Estos son los sacerdotes que regresaron del destierro: la familia de Jedaías (por la línea genealógica de Jesúa) 973
Neh 7:40 la familia de Imer 1052
Neh 7:41 la familia de Pasur 1247
Neh 7:42 la familia de Harim 1017
Neh 7:43 Estos son los levitas que regresaron del destierro: la familia de Jesúa y la de Cadmiel (descendientes de Hodavías* ) 74
Neh 7:44 los cantores de la familia de Asaf 148
Neh 7:45 los porteros de las familias de Salum, Ater, Talmón, Acub, Hatita y Sobai 138
Neh 7:46 Regresaron del destierro los descendientes de estos sirvientes del templo: Ziha, Hasufa, Tabaot,
Neh 7:47 Queros, Siaha,* Padón,
Neh 7:48 Lebana, Hagaba, Salmai,
Neh 7:49 Hanán, Gidel, Gahar,
Neh 7:50 Reaía, Rezín, Necoda,
Neh 7:51 Gazam, Uza, Paseah,
Neh 7:52 Besai, Mehunim, Nefusim,*
Neh 7:53 Bacbuc, Hacufa, Harhur,
Neh 7:54 Bazlut,* Mehída, Harsa,
Neh 7:55 Barcos, Sísara, Tema,
Neh 7:56 Nezía y Hatifa.
Neh 7:57 Regresaron del destierro los descendientes de estos sirvientes del rey Salomón: Sotai, Hasoferet, Peruda,*
Neh 7:58 Jaala,* Darcón, Gidel,
Neh 7:59 Sefatías, Hatil, Poqueret-hazebaim y Amí.*
Neh 7:60 En total, los sirvientes del templo y los descendientes de los sirvientes de Salomón fueron trescientas noventa y dos personas.
Neh 7:61 Otro grupo regresó en esos días de las ciudades de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Addán* e Imer. Sin embargo, ni ellos ni sus familias pudieron demostrar que eran descendientes de Israel.
Neh 7:62 Ese grupo incluía a las familias de Delaía, Tobías y Necoda: un total de seiscientas cuarenta y dos personas.
Neh 7:63 También regresaron tres familias de sacerdotes: Habaía, Cos y Barzilai. (Este Barzilai se había casado con una mujer que era descendiente de Barzilai de Galaad y había tomado el nombre de la familia de ella).
Neh 7:64 Buscaron sus nombres en los registros genealógicos pero no los encontraron, así que no calificaron para servir como sacerdotes.
Neh 7:65 El gobernador les dijo que no comieran de la porción de los sacrificios que correspondía a los sacerdotes hasta que un sacerdote pudiera consultar al SEÑOR sobre ese asunto por medio del Urim y el Tumim, o sea, el sorteo sagrado.
Neh 7:66 Así que un total de cuarenta y dos mil trescientas sesenta personas regresaron a Judá,
Neh 7:67 además de siete mil trescientos treinta y siete sirvientes y doscientos cuarenta y cinco cantores, tanto hombres como mujeres.
Neh 7:68 Llevaron consigo setecientos treinta y seis caballos, doscientas cuarenta y cinco mulas,*
Neh 7:69 cuatrocientos treinta y cinco camellos y seis mil setecientos veinte burros.
Neh 7:70 Algunos de los jefes de familia dieron ofrendas para la obra. El gobernador entregó a la tesorería mil monedas de oro,* cincuenta tazones de oro y quinientas treinta túnicas para los sacerdotes.
Neh 7:71 Los otros jefes dieron al tesoro veinte mil monedas de oro* y unas mil trescientas toneladas métricas* de plata para la obra.
Neh 7:72 El resto del pueblo entregó veinte mil monedas de oro, alrededor de mil doscientas toneladas métricas* de plata y sesenta y siete túnicas para los sacerdotes.
Neh 7:73 Entonces los sacerdotes, los levitas, los porteros, los cantores, los sirvientes del templo y algunos miembros del pueblo se establecieron cerca de Jerusalén. El resto de la gente regresó a sus respectivas ciudades por todo el territorio de Israel.