domingo, 20 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 20 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    19:11-27

Luc 19:11 La multitud escuchaba todo lo que Jesús decía. Y, como ya se acercaba a Jerusalén, les contó una historia para corregir la idea de que el reino de Dios comenzaría de inmediato.
Luc 19:12 Les dijo: «Un hombre de la nobleza fue llamado a un país lejano para ser coronado rey y luego regresar.
Luc 19:13 Antes de partir, reunió a diez de sus siervos y dividió entre ellos cinco kilos de plata,* diciéndoles: “Inviertan esto por mí mientras estoy de viaje”.
Luc 19:14 Pero sus súbditos lo odiaban y enviaron una delegación tras él a decir: “No queremos que él sea nuestro rey”.
Luc 19:15 »Después de que lo coronaran rey, volvió y llamó a los siervos a quienes les había dado el dinero. Quería saber qué ganancias habían tenido.
Luc 19:16 El primer siervo informó: “Amo, invertí su dinero, ¡y multipliqué diez veces el monto inicial!”.
Luc 19:17 »“¡Bien hecho! —exclamó el rey —. Eres un buen siervo. Has sido fiel con lo poco que te confié, así que como recompensa serás gobernador de diez ciudades”.
Luc 19:18 »El siguiente siervo informó: “Amo, invertí su dinero y multipliqué cinco veces el monto original”.
Luc 19:19 »“¡Bien hecho! —exclamó el rey —. Serás gobernador de cinco ciudades”.
Luc 19:20 »Pero el tercer siervo trajo sólo la suma original y dijo: “Amo, escondí su dinero para protegerlo.
Luc 19:21 Tenía miedo, porque usted es un hombre muy difícil de tratar, que toma lo que no es suyo y cosecha lo que no sembró”.
Luc 19:22 »“¡Siervo perverso! —dijo el rey a gritos —. Tus propias palabras te condenan. Si sabías que era un hombre duro que tomo lo que no es mío y cosecho lo que no sembré,
Luc 19:23 ¿por qué no depositaste mi dinero en el banco? Al menos hubiera podido obtener algún interés de él”.
Luc 19:24 »Luego, dirigiéndose a los otros que estaban cerca, el rey ordenó: “Quiten el dinero de este siervo y dénselo al que tiene cinco kilos”.
Luc 19:25 »“Pero, amo —le dijeron—, él ya tiene cinco kilos”.
Luc 19:26 »“Sí —respondió el rey—, y a los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más. Pero a los que no hacen nada se les quitará aun lo poco que tienen.
Luc 19:27 Y en cuanto a esos enemigos míos que no querían que yo fuera su rey, tráiganlos y ejecútenlos aquí mismo en mi presencia”».




 TITO 2:1-10

Tit 2:1 Tito, en cuanto a ti, fomenta la clase de vida que refleje la sana enseñanza.
Tit 2:2 Enseña a los hombres mayores a ejercitar el control propio, a ser dignos de respeto y a vivir sabiamente. Deben tener una fe sólida y estar llenos de amor y paciencia.
Tit 2:3 De manera similar, enseña a las mujeres mayores a vivir de una manera que honre a Dios. No deben calumniar a nadie ni emborracharse.* En cambio, deberían enseñarles a otros lo que es bueno.
Tit 2:4 Esas mujeres mayores tienen que instruir a las más jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos,
Tit 2:5 a vivir sabiamente y a ser puras, a trabajar en su hogar,* a hacer el bien y a someterse a sus esposos. Entonces no deshonrarán la palabra de Dios.
Tit 2:6 Del mismo modo, anima a los hombres jóvenes a vivir sabiamente.
Tit 2:7 Y sé tú mismo un ejemplo para ellos al hacer todo tipo de buenas acciones. Que todo lo que hagas refleje la integridad y la seriedad de tu enseñanza.
Tit 2:8 Enseña la verdad, para que no puedan criticar tu enseñanza. Entonces los que se nos oponen quedarán avergonzados y no tendrán nada malo que decir de nosotros.
Tit 2:9 Los esclavos siempre deben obedecer a sus amos y hacer todo lo posible por agradarlos. No deben ser respondones
Tit 2:10 ni robar, sino demostrar que son buenos y absolutamente dignos de confianza. Entonces harán que la enseñanza acerca de Dios nuestro Salvador sea atractiva en todos los sentidos.




PROVERBIOS 15:1-17

Pro 15:1 La respuesta apacible desvía el enojo, pero las palabras ásperas encienden los ánimos.
Pro 15:2 La lengua de los sabios hace que el conocimiento sea atractivo, pero la boca de un necio escupe tonterías.
Pro 15:3 Los ojos del SEÑOR están en todo lugar, vigilando tanto a los malos como a los buenos.
Pro 15:4 Las palabras suaves son un árbol de vida; la lengua engañosa destruye el espíritu.
Pro 15:5 Sólo un necio desprecia la disciplina de sus padres;* el que aprende de la corrección es sabio.
Pro 15:6 En la casa del justo hay tesoros, pero las ganancias del perverso le acarrean dificultades.
Pro 15:7 Los labios del sabio dan buenos consejos; el corazón del necio no tiene nada para ofrecer.
Pro 15:8 El SEÑOR detesta el sacrificio de los perversos, pero se deleita con las oraciones de los íntegros.
Pro 15:9 El SEÑOR detesta el camino de los perversos, pero ama a quienes siguen la justicia.
Pro 15:10 El que abandona el buen camino será severamente disciplinado; el que odia la corrección morirá.
Pro 15:11 Ni la Muerte ni la Destrucción* ocultan secretos al SEÑOR, ¡mucho menos el corazón humano!
Pro 15:12 Los burlones odian ser corregidos, por eso se alejan de los sabios.
Pro 15:13 El corazón contento alegra el rostro; el corazón quebrantado destruye el espíritu.
Pro 15:14 El sabio tiene hambre de conocimiento, mientras que el necio se alimenta de basura.
Pro 15:15 Para el abatido, cada día acarrea dificultades; para el de corazón feliz, la vida es un banquete continuo.
Pro 15:16 Más vale tener poco, con el temor del SEÑOR, que tener grandes tesoros y vivir llenos de angustia.
Pro 15:17 Un plato de verduras con alguien que amas es mejor que carne asada con alguien que odias.






LECTURA PARA LA NOCHE

ESTER 1

Est 1:1 Estos hechos sucedieron en los días del rey Jerjes,* quien reinó sobre ciento veintisiete provincias, desde la India hasta Etiopía.*
Est 1:2 En esa época, Jerjes gobernaba su imperio desde el trono real, ubicado en la fortaleza de Susa.
Est 1:3 En el tercer año de su reinado, hizo un banquete para todos sus nobles y funcionarios. Invitó a todos los oficiales del ejército de Persia y Media, y también a los príncipes y nobles de las provincias.
Est 1:4 La celebración duró ciento ochenta días y fue una gran exhibición de la opulenta riqueza de su imperio y de la pompa y el esplendor de su majestad.
Est 1:5 Cuando todo terminó, el rey ofreció un banquete para todo el pueblo que se encontraba en la fortaleza de Susa, desde el más importante hasta el más insignificante. El banquete duró siete días y se realizó en el patio del jardín del palacio.
Est 1:6 El patio estaba elegantemente decorado con cortinas de algodón blanco y colgantes azules, sostenidos con cuerdas de lino y cintas de color púrpura que pasaban por anillos de plata incrustados en columnas de mármol. Había divanes de oro y de plata sobre un piso de mosaicos de cuarzo,* mármol, nácar y otras piedras costosas.
Est 1:7 Las bebidas se servían en copas de oro de distintos diseños, y había vino real en abundancia, lo cual reflejaba la generosidad del rey.
Est 1:8 Por decreto del rey, no había límite de consumo, porque el rey había dado instrucciones a todos los empleados del palacio de que sirvieran a cada hombre cuanto quisiera.
Est 1:9 Al mismo tiempo, la reina Vasti hizo un banquete para las mujeres en el palacio real del rey Jerjes.
Est 1:10 Al séptimo día de la fiesta, cuando el rey Jerjes estaba muy alegre a causa del vino, les ordenó a los siete eunucos que lo servían —Mehumán, Bizta, Harbona, Bigta, Abagta, Zetar y Carcas—
Est 1:11 que le trajeran a la reina Vasti con la corona real en la cabeza. Quería que los nobles y los demás hombres contemplaran su belleza, porque era una mujer sumamente hermosa;
Est 1:12 pero cuando le comunicaron la orden del rey a la reina Vasti, ella se negó a ir. Esa respuesta enfureció al rey y lo hizo arder de enojo.
Est 1:13 Entonces el rey consultó de inmediato con sus sabios consejeros, quienes conocían todas las leyes y costumbres persas, porque siempre les pedía consejo.
Est 1:14 Sus nombres eran: Carsena, Setar, Admata, Tarsis, Meres, Marsena y Memucán, siete nobles de Persia y Media. Esos hombres se reunían frecuentemente con el rey y ocupaban los cargos más altos del imperio.
Est 1:15 —¿Qué debe hacerse con la reina Vasti? —preguntó el rey—. ¿Qué sanción impone la ley para una reina que se niega a obedecer las órdenes que el rey le envía debidamente por medio de sus eunucos?
Est 1:16 Memucán contestó al rey y a los nobles: —La reina Vasti ofendió no sólo al rey sino también a cada noble y ciudadano del imperio.
Est 1:17 Ahora, en todas partes, las mujeres comenzarán a despreciar a sus maridos cuando se enteren de que la reina Vasti se negó a presentarse ante el rey.
Est 1:18 Antes de que termine este día, las esposas de todos los nobles del rey en toda Persia y Media oirán lo que hizo la reina y empezarán a tratar a sus maridos de la misma manera. Nada pondrá fin a su desprecio y enojo.
Est 1:19 »Así que, si al rey le agrada, sugerimos que emita un decreto por escrito, una ley de los persas y los medos que no pueda ser revocada. Debería ordenar que la reina Vasti sea excluida para siempre de la presencia del rey Jerjes y que el rey elija otra reina más digna que ella.
Est 1:20 ¡Cuando se publique este decreto en todo el vasto imperio del rey, los maridos de todas partes, sea cual fuere su rango, recibirán el respeto que merecen de parte de sus esposas!
Est 1:21 El rey y sus nobles consideraron que esa propuesta tenía sentido, así que el rey siguió el consejo de Memucán.
Est 1:22 Envió cartas por todo el imperio, a cada provincia en su propio sistema de escritura y en su propio idioma, proclamando que todo hombre debía ser jefe en su propia casa y decir lo que le viniera en gana.*

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