martes, 12 de diciembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 12 DE DICIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     17:20-26

Jua 17:20 »No te pido sólo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos.
Jua 17:21 Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.
Jua 17:22 »Les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno.
Jua 17:23 Yo estoy en ellos, y tú estás en mí. Que gocen de una unidad tan perfecta que el mundo sepa que tú me enviaste y que los amas tanto como me amas a mí.
Jua 17:24 Padre, quiero que los que me diste estén conmigo donde yo estoy. Entonces podrán ver toda la gloria que me diste, porque me amaste aun antes de que comenzara el mundo.
Jua 17:25 »Oh Padre justo, el mundo no te conoce, pero yo sí te conozco; y estos discípulos saben que tú me enviaste.
Jua 17:26 Yo te he dado a conocer a ellos y seguiré haciéndolo. Entonces tu amor por mí estará en ellos, y yo también estaré en ellos».



 APOCALIPSIS  9

Apo 9:1 Entonces el quinto ángel tocó su trompeta, y vi una estrella que había caído del cielo a la tierra, y a la estrella se le dio la llave del pozo del abismo sin fondo.*
Apo 9:2 Cuando lo abrió, salió humo como si fuera de un gran horno, y la luz del sol y el aire se oscurecieron debido al humo.
Apo 9:3 Entonces del humo salieron langostas y descendieron sobre la tierra, y se les dio poder para picar como escorpiones.
Apo 9:4 Se les ordenó que no dañaran la hierba ni las plantas ni los árboles, sino solamente a las personas que no tuvieran el sello de Dios en la frente.
Apo 9:5 Se les ordenó que no las mataran, sino que las torturaran durante cinco meses con un dolor similar al dolor que causa la picadura del escorpión.
Apo 9:6 Durante esos días, las personas buscarán la muerte, pero no la encontrarán; desearán morir, ¡pero la muerte escapará de ellas!
Apo 9:7 Las langostas parecían caballos preparados para la batalla. Llevaban lo que parecían coronas de oro sobre la cabeza, y las caras parecían humanas.
Apo 9:8 Su cabello era como el de una mujer, y tenían dientes como los del león.
Apo 9:9 Llevaban puestas armaduras de hierro, y sus alas rugían como un ejército de carros de guerra que se apresura a la batalla.
Apo 9:10 Tenían colas que picaban como escorpiones, y durante cinco meses tuvieron el poder para atormentar a la gente.
Apo 9:11 Su rey es el ángel del abismo sin fondo; su nombre —el Destructor —en hebreo es Abadón y en griego es Apolión.
Apo 9:12 El primer terror ya pasó pero, mira, ¡vienen dos terrores más!
Apo 9:13 Entonces el sexto ángel tocó su trompeta, y oí una voz que hablaba desde los cuatro cuernos del altar de oro que está en la presencia de Dios.
Apo 9:14 Y la voz le dijo al sexto ángel, que tenía la trompeta: «Suelta a los cuatro ángeles que están atados en el gran río Éufrates».
Apo 9:15 Entonces los cuatro ángeles que habían sido preparados para esa hora, ese día, ese mes y ese año, fueron desatados para matar a la tercera parte de toda la gente de la tierra.
Apo 9:16 Oí que su ejército estaba formado por doscientos millones de tropas a caballo.
Apo 9:17 Así en mi visión, vi los caballos y a los jinetes montados sobre ellos. Los jinetes llevaban puesta una armadura de color rojo fuego, azul oscuro y amarillo. La cabeza de los caballos era como la de un león, y de la boca les salía fuego, humo y azufre ardiente.
Apo 9:18 La tercera parte de toda la gente de la tierra murió a causa de estas tres plagas: el fuego, el humo y el azufre ardiente que salían de la boca de los caballos.
Apo 9:19 El poder de estos caballos estaba en la boca y en la cola, pues sus colas tenían cabezas como de serpiente, con el poder para herir a la gente.
Apo 9:20 Sin embargo, los que no murieron en esas plagas aun así rehusaron arrepentirse de sus fechorías y volverse a Dios. Siguieron rindiendo culto a demonios y a ídolos hechos de oro, plata, bronce, piedra y madera, ¡ídolos que no pueden ni ver ni oír ni caminar!
Apo 9:21 Esa gente no se arrepintió de sus asesinatos ni de su brujería ni de su inmoralidad sexual ni de sus robos.


JOB  33:12-33

Job 33:12 »Pero estás equivocado, y te mostraré el porqué, pues Dios es más grande que todo ser humano.
Job 33:13 Así que, ¿por qué presentas cargos contra él? ¿Por qué dices que no responde a las quejas de la gente?
Job 33:14 Pues Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca.
Job 33:15 Habla en sueños, en visiones nocturnas, cuando el sueño profundo cae sobre las personas mientras están acostadas.
Job 33:16 Susurra a sus oídos y las aterroriza con advertencias.
Job 33:17 Él hace que se aparten de sus malas acciones; no las deja caer en el orgullo.
Job 33:18 Él las protege de la tumba, de cruzar el río de la muerte.
Job 33:19 »Otras veces Dios emplea el dolor para disciplinar a la gente en su lecho de enfermo, con dolores incesantes en sus huesos.
Job 33:20 Ellos pierden el apetito; no desean ni la comida más deliciosa.
Job 33:21 Su carne se consume y son puro hueso.
Job 33:22 Están a las puertas de la muerte; los ángeles de la muerte los esperan.
Job 33:23 »Pero si aparece un ángel del cielo —un mensajero especial para interceder por una persona y para declarar que es recta—
Job 33:24 él le tendrá compasión y dirá: “Sálvalo de la tumba, porque he encontrado un rescate por su vida”.
Job 33:25 Entonces su cuerpo se volverá tan sano como el de un niño, fuerte y juvenil otra vez.
Job 33:26 Cuando él ore a Dios, será aceptado y Dios lo recibirá con alegría y lo restaurará a una relación correcta.
Job 33:27 Declarará a sus amigos: “Pequé y torcí la verdad, pero no valió la pena.*
Job 33:28 Dios me rescató de la tumba y ahora mi vida está llena de luz”.
Job 33:29 »Así es, Dios actúa de esa forma una y otra vez por las personas.
Job 33:30 Él las rescata de la tumba para que disfruten de la luz de la vida.
Job 33:31 Toma nota, Job; escúchame, porque tengo más para decir.
Job 33:32 Sin embargo, si tienes algo que decir, adelante, habla, porque deseo verte justificado;
Job 33:33 pero si no, entonces escúchame. ¡Guarda silencio y te enseñaré sabiduría!».


LECTURA PARA LA NOCHE

ABDÍAS  1-31

Abd 1:1 Esta es la visión que el SEÑOR Soberano reveló a Abdías acerca de la tierra de Edom. Hemos oído un mensaje del SEÑOR, que un embajador fue enviado a las naciones para decir: «¡Prepárense todos! ¡Convoquemos a nuestros ejércitos y ataquemos a Edom!».
Abd 1:2 El SEÑOR dice a Edom: «Te haré pequeña entre las naciones; serás muy despreciada.
Abd 1:3 Has sido engañada por tu propio orgullo porque vives en una fortaleza de piedra y haces tu morada en lo alto de las montañas. “¿Quién puede tocarnos aquí en las remotas alturas?”, te preguntas con arrogancia;
Abd 1:4 pero aunque te remontes tan alto como las águilas y construyas tu nido entre las estrellas, te haré caer estrepitosamente», dice el SEÑOR.
Abd 1:5 «Si vinieran ladrones en la noche y te robaran, (¡qué desastre te espera!) no se llevarían todo. Los que cosechan uvas siempre dejan unas cuantas para los pobres. ¡Pero tus enemigos te aniquilarán por completo!
Abd 1:6 Registrarán y saquearán cada rincón y cada grieta de Edom.* Se llevarán hasta el último de los tesoros escondidos.
Abd 1:7 »Todos tus aliados se volverán contra ti y ayudarán a expulsarte de tu tierra. Te prometerán paz mientras traman engañarte y destruirte. Tus amigos de confianza te tenderán trampas y ni siquiera te darás cuenta.
Abd 1:8 En aquel día ni una sola persona sabia quedará en toda la tierra de Edom —dice el SEÑOR—. Pues destruiré en las montañas de Edom a todos los que tengan entendimiento.
Abd 1:9 Los más poderosos guerreros de Temán sentirán terror, y todos en las montañas de Edom serán exterminados en la masacre.
Abd 1:10 »A causa de la violencia con la que trataste a tus parientes cercanos de Israel,* te llenarás de vergüenza y serás destruido para siempre.
Abd 1:11 Cuando tus parientes fueron invadidos, te mantuviste al margen y te negaste a ayudarlos. Los invasores se llevaron su riqueza y echaron suertes para repartirse Jerusalén, pero tú actuaste como un enemigo de Israel.
Abd 1:12 »No debiste alegrarte cuando desterraron a tus parientes a tierras lejanas. No debiste gozarte cuando el pueblo de Judá sufría semejante desgracia. No debiste hablar con arrogancia en ese terrible tiempo de angustia.
Abd 1:13 No debiste saquear la tierra de Israel mientras ellos sufrían semejante calamidad. No debiste regodearte de su destrucción mientras sufrían semejante calamidad. No debiste robar sus riquezas mientras sufrían semejante calamidad.
Abd 1:14 No debiste pararte en la encrucijada para matar a los que intentaban escapar. No debiste capturar y entregar a los sobrevivientes en su terrible tiempo de angustia.
Abd 1:15 »¡Se acerca el día cuando yo, el SEÑOR, juzgaré a todas las naciones paganas! Como le hiciste a Israel, así se hará contigo. Todas tus malas acciones recaerán sobre tu cabeza.
Abd 1:16 Así como te tragaste a mi pueblo en mi monte santo, así tú y las naciones vecinas se tragarán el castigo que derramaré sobre ti. Sí, todas las naciones beberán, se tambalearán y desaparecerán de la historia.
Abd 1:17 »Sin embargo, Jerusalén* será un refugio para los que escapen; será un lugar santo. Y el pueblo de Israel* regresará para reclamar su herencia.
Abd 1:18 El pueblo de Israel será un fuego violento y Edom un campo de hierba seca. Los descendientes de José serán una llama que rugirá a través del campo, devorándolo todo. No quedará nadie con vida en Edom. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado!
Abd 1:19 »Entonces mi pueblo que vive en el Neguev ocupará las montañas de Edom. Los que viven en las colinas de Judá* poseerán las llanuras de los filisteos y se apoderarán de los campos de Efraín y de Samaria, y el pueblo de Benjamín ocupará la tierra de Galaad.
Abd 1:20 Los desterrados de Israel volverán a su tierra y ocuparán la costa de Fenicia hasta el norte de Sarepta. Los cautivos de Jerusalén desterrados en el norte* volverán a casa y repoblarán los pueblos del Neguev.
Abd 1:21 Los que hayan sido rescatados* subirán al* monte Sión en Jerusalén para gobernar sobre las montañas de Edom. ¡Y el SEÑOR mismo será rey!».

lunes, 11 de diciembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 11 DE DICIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     17:6-19

Jua 17:6 »Te he dado a conocer* a los que me diste de este mundo. Siempre fueron tuyos. Tú me los diste, y ellos han obedecido tu palabra.
Jua 17:7 Ahora saben que todo lo que tengo es un regalo que proviene de ti,
Jua 17:8 porque les he transmitido el mensaje que me diste. Ellos aceptaron el mensaje y saben que provine de ti y han creído que tú me enviaste.
Jua 17:9 »Mi oración no es por el mundo, sino por los que me has dado, porque te pertenecen.
Jua 17:10 Todos los que son míos te pertenecen, y me los has dado, para que me den gloria.
Jua 17:11 Ahora me voy del mundo; ellos se quedan en este mundo, pero yo voy a ti. Padre santo, tú me has dado tu nombre;* ahora protégelos con el poder de tu nombre para que estén unidos como lo estamos nosotros.
Jua 17:12 Durante el tiempo que estuve aquí, los protegí con el poder del nombre que me diste.* Los cuidé para que ni uno solo se perdiera, excepto el que va camino a la destrucción como predijeron las Escrituras.
Jua 17:13 »Ahora voy a ti. Mientras estuve con ellos en este mundo, les dije muchas cosas para que estuvieran llenos de mi alegría.
Jua 17:14 Les he dado tu palabra, y el mundo los odia, porque ellos no pertenecen al mundo, así como yo tampoco pertenezco al mundo.
Jua 17:15 No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno.
Jua 17:16 Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo.
Jua 17:17 Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad.
Jua 17:18 Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo.
Jua 17:19 Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos.



 APOCALIPSIS  8

Apo 8:1 Cuando el Cordero rompió el séptimo sello del rollo,* hubo silencio por todo el cielo durante una media hora.
Apo 8:2 Vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios, a los cuales se les dieron siete trompetas.
Apo 8:3 Entonces vino otro ángel con un recipiente de oro para quemar incienso y se paró ante el altar. Se le dio una gran cantidad de incienso para mezclarlo con las oraciones del pueblo de Dios como una ofrenda sobre el altar de oro delante del trono.
Apo 8:4 El humo del incienso, mezclado con las oraciones del pueblo santo de Dios, subió hasta la presencia de Dios desde el altar donde el ángel lo había derramado.
Apo 8:5 Entonces el ángel llenó el recipiente para quemar incienso con fuego del altar y lo lanzó sobre la tierra; y hubo truenos con gran estruendo, relámpagos y un gran terremoto.
Apo 8:6 Entonces los siete ángeles con las siete trompetas se prepararon para hacerlas sonar.
Apo 8:7 El primer ángel tocó su trompeta, y granizo y fuego mezclados con sangre fueron lanzados sobre la tierra. Se incendió la tercera parte de la tierra, y se quemó la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde.
Apo 8:8 Entonces el segundo ángel tocó su trompeta, y una gran montaña de fuego fue lanzada al mar. La tercera parte de las aguas del mar se convirtió en sangre,
Apo 8:9 y murió la tercera parte de todos los seres que viven en el mar, también fue destruida la tercera parte de todos los barcos.
Apo 8:10 Entonces el tercer ángel tocó su trompeta, y una gran estrella cayó del cielo, ardiendo como una antorcha. Cayó sobre una tercera parte de los ríos y sobre los manantiales de agua.
Apo 8:11 El nombre de la estrella era Amargura.* Hizo que la tercera parte de las aguas se volviera amarga, y mucha gente murió por beber de esa agua amarga.
Apo 8:12 Entonces el cuarto ángel tocó su trompeta, y se dañó la tercera parte del sol y la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas, y se oscurecieron. Así que la tercera parte del día quedó sin luz, y también la tercera parte de la noche.
Apo 8:13 Entonces miré, y oí la voz de un águila que cruzaba los cielos gritando fuerte: «¡Terror, terror, terror para todos los habitantes de este mundo por lo que vendrá cuando los últimos tres ángeles toquen sus trompetas!».


JOB  33:1-11

Job 33:1 »Job, escucha mis palabras; presta atención a lo que tengo que decir.
Job 33:2 Ahora que he comenzado a hablar, déjame continuar.
Job 33:3 Hablo con toda sinceridad; digo la verdad.
Job 33:4 El Espíritu de Dios me ha creado, y el aliento del Todopoderoso me da vida.
Job 33:5 Respóndeme, si puedes; presenta tu argumento y define tu posición.
Job 33:6 Mira, tú y yo, ambos, pertenecemos a Dios; yo también fui formado del barro.
Job 33:7 Así que no tienes que tenerme miedo; no seré duro contigo.
Job 33:8 »Tú has hablado en mi presencia y he escuchado tus propias palabras.
Job 33:9 Dijiste: “Yo soy puro; no tengo pecado; soy inocente; no tengo culpa.
Job 33:10 Dios busca pleito conmigo y me considera su enemigo.
Job 33:11 Él puso mis pies en el cepo y vigila todos mis movimientos”.


LECTURA PARA LA NOCHE

AMÓS  7-9

Amó 7:1 El SEÑOR Soberano me mostró una visión. Lo vi preparándose para enviar una enorme nube de langostas sobre la tierra. Esto ocurrió después de que la parte de la cosecha del rey había sido recolectada, pero cuando se acercaba la cosecha principal.
Amó 7:2 En mi visión las langostas se comieron todo lo verde que se veía. Entonces dije: —Oh Soberano SEÑOR, por favor perdónanos o no sobreviviremos, porque Israel* es tan pequeño.
Amó 7:3 Así que el SEÑOR se retractó de ese plan y dijo: —No lo haré.
Amó 7:4 Después el SEÑOR Soberano me mostró otra visión. Lo vi preparándose para castigar a su pueblo con un gran fuego. El fuego había quemado las profundidades del mar e iba devorando toda la tierra.
Amó 7:5 Entonces dije: —Oh Soberano SEÑOR, por favor detente o no sobreviviremos, porque Israel es tan pequeño.
Amó 7:6 Entonces el SEÑOR también se retractó de ese plan. —Tampoco lo haré —dijo el SEÑOR Soberano.
Amó 7:7 Luego me mostró otra visión. Vi al Señor de pie al lado de una pared que se había construido usando una plomada. Usaba la plomada para ver si aún estaba derecha.
Amó 7:8 Entonces el SEÑOR me dijo: —Amós, ¿qué ves? —Una plomada —contesté. Y el Señor respondió: —Probaré a mi pueblo con esta plomada. Ya no pasaré por alto sus pecados.
Amó 7:9 Los altares paganos de sus antepasados* quedarán en ruinas y los santuarios de Israel serán destruidos; acabaré de forma repentina con la dinastía del rey Jeroboam.
Amó 7:10 Luego Amasías, el sacerdote de Betel, mandó un mensaje a Jeroboam, rey de Israel: «¡Amós está tramando una conspiración contra usted, aquí mismo en el umbral de su casa! Lo que él dice es intolerable.
Amó 7:11 Anda diciendo: “Pronto matarán a Jeroboam y el pueblo de Israel será enviado al destierro”».
Amó 7:12 Entonces Amasías envió órdenes a Amós: —¡Vete de aquí, profeta! ¡Regresa a la tierra de Judá y gánate la vida profetizando allí!
Amó 7:13 No nos molestes con tus profecías aquí en Betel. ¡Este es el santuario del rey y el lugar nacional de culto!
Amó 7:14 Pero Amós contestó: —No soy profeta profesional ni fui entrenado para serlo.* No soy más que un pastor de ovejas y cultivador de las higueras sicómoros.
Amó 7:15 Sin embargo, el SEÑOR me llamó y me apartó de mi rebaño y me dijo: “Ve y profetiza a mi pueblo en Israel”.
Amó 7:16 Ahora bien, escuchen este mensaje del SEÑOR: “Tú dices: ‘No profetices contra Israel. Deja de predicar contra mi pueblo’.*
Amó 7:17 Pero esto es lo que dice el SEÑOR: ‘Tu esposa se convertirá en prostituta en esta ciudad y a tus hijos y a tus hijas los matarán. Tu tierra será repartida y tú morirás en tierra extranjera. Con toda seguridad el pueblo de Israel irá cautivo al destierro, lejos de su patria’ ”.
Amó 8:1 Entonces el SEÑOR Soberano me mostró otra visión. Esta vez vi una cesta llena de fruta madura.
Amó 8:2 —¿Qué ves, Amós? —me preguntó. —Una cesta repleta de fruta madura —contesté. Entonces el SEÑOR dijo: —Al igual que esta fruta, ¡Israel está maduro para el castigo! No volveré a demorar su castigo.
Amó 8:3 En aquel día el canto en el templo se convertirá en lamento. Habrá cadáveres tirados por todas partes. Serán llevados fuera de la ciudad en silencio. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!
Amó 8:4 ¡Escuchen esto, ustedes que roban al pobre y pisotean al necesitado!
Amó 8:5 Ustedes no se aguantan a que termine el día de descanso y a que se acaben los festivales religiosos para volver a estafar al desamparado. Pesan el grano con medidas falsas y estafan al comprador con balanzas fraudulentas.*
Amó 8:6 Y el grano que venden lo mezclan con los deshechos barridos del piso. Por una moneda de plata o un par de sandalias, convierten en esclavos a los pobres.
Amó 8:7 Ahora el SEÑOR ha hecho este juramento por su propio nombre, el Orgullo de Israel:* «¡Nunca olvidaré las cosas perversas que han hecho!
Amó 8:8 La tierra temblará a causa de sus acciones y todos harán duelo. La tierra subirá como el río Nilo en tiempo de inundaciones; se levantará y volverá a hundirse.
Amó 8:9 »En aquel día —dice el SEÑOR Soberano— haré que el sol se ponga al mediodía y que en pleno día se oscurezca la tierra.
Amó 8:10 Convertiré sus celebraciones en lamentos y su cantar en llanto. Se vestirán de luto y se raparán la cabeza en señal de dolor, como si su único hijo hubiera muerto. ¡Qué tan amargo será ese día!
Amó 8:11 »Ciertamente se acerca la hora —dice el SEÑOR Soberano— cuando enviaré hambre a la tierra, no será hambre de pan ni sed de agua, sino hambre de oír las palabras del SEÑOR.
Amó 8:12 La gente deambulará de mar a mar y vagará de frontera a frontera* en busca de la palabra del SEÑOR, pero no la encontrarán.
Amó 8:13 En aquel día, las jóvenes hermosas y los muchachos fuertes se desmayarán, sedientos por la palabra del SEÑOR.
Amó 8:14 Y los que juran por los vergonzosos ídolos de Samaria, los que hacen juramentos en nombre del dios de Dan y votos en nombre del dios de Beerseba,* todos caerán y nunca más se levantarán».
Amó 9:1 Entonces vi una visión del Señor, quien estaba de pie junto al altar y dijo: «Golpea la parte superior de las columnas del templo para que los cimientos se sacudan. Derriba el techo sobre las cabezas de la gente. Mataré a espada a los que sobrevivan. ¡Nadie escapará!
Amó 9:2 »Aunque caven hasta el lugar de los muertos,* allí descenderé y los sacaré. Aunque suban hasta los cielos, de allí los derribaré.
Amó 9:3 Aunque se escondan en la cumbre del monte Carmelo, allí los buscaré y los capturaré. Aunque se oculten en el fondo del océano, enviaré tras ellos a la serpiente marina para que los muerda.
Amó 9:4 Aunque sus enemigos los lleven al destierro, ordenaré a la espada que allí los mate. Estoy decidido a traerles desastre y no a ayudarlos».
Amó 9:5 El Señor, el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales, toca la tierra y ésta se derrite, y todos sus habitantes lloran. La tierra sube como el río Nilo en tiempo de inundaciones, y luego vuelve a hundirse.
Amó 9:6 El hogar del SEÑOR llega hasta los cielos, mientras que sus cimientos están en la tierra. Él levanta agua de los océanos y la vierte como lluvia sobre la tierra. ¡El SEÑOR es su nombre!
Amó 9:7 «Israelitas, ¿son ustedes más importantes para mí que los etíopes?* —pregunta el SEÑOR—. Saqué a Israel de Egipto, pero también traje a los filisteos de Creta* y a los arameos de Kir.
Amó 9:8 »Yo, el SEÑOR Soberano, estoy vigilando a esta nación pecaminosa de Israel y la destruiré de la faz de la tierra. Sin embargo, nunca destruiré por completo a la familia de Israel* —dice el SEÑOR—.
Amó 9:9 Pues daré la orden y sacudiré a Israel junto con las demás naciones como se sacude el grano en un cernidor, sin embargo, ningún grano verdadero se perderá.
Amó 9:10 En cambio, todos los pecadores morirán a filo de espada, esos que dicen: “Nada malo nos sucederá”.
Amó 9:11 »En aquel día restauraré la casa caída* de David. Repararé sus muros dañados. De las ruinas, la reedificaré y restauraré su gloria anterior.
Amó 9:12 Israel poseerá lo que quede de Edom y todas las naciones que he llamado a ser mías».* El SEÑOR ha hablado y cumplirá estas cosas.
Amó 9:13 «Llegará el día —dice el SEÑOR— en el que el grano y las uvas crecerán más rápido de lo que puedan ser cosechados. ¡Entonces los viñedos en las terrazas de las colinas de Israel destilarán vino dulce!
Amó 9:14 Traeré a mi pueblo Israel de su cautiverio en tierras lejanas; reedificarán sus ciudades que están en ruinas y nuevamente vivirán en ellas. Plantarán viñedos y huertos, comerán sus cosechas y beberán su vino.
Amó 9:15 Los plantaré firmemente allí en su propia tierra. Nunca más serán desarraigados de la tierra que yo les di», dice el SEÑOR tu Dios.

domingo, 10 de diciembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 10 DE DICIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     17:1-5

Jua 17:1 Después de decir todas esas cosas, Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que él, a su vez, te dé la gloria a ti.
Jua 17:2 Pues le has dado a tu Hijo autoridad sobre todo ser humano. Él da vida eterna a cada uno de los que tú le has dado.
Jua 17:3 Y la manera de tener vida eterna es conocerte a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste a la tierra.
Jua 17:4 Yo te di la gloria aquí en la tierra, al terminar la obra que me encargaste.
Jua 17:5 Ahora, Padre, llévame a la gloria que compartíamos antes de que comenzara el mundo.


 APOCALIPSIS  7

Apo 7:1 Después vi a cuatro ángeles que estaban de pie en las cuatro esquinas de la tierra. Sujetaban los cuatro vientos para que no soplaran sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol.
Apo 7:2 Vi a otro ángel que subía del oriente llevando el sello del Dios viviente. Gritó a los cuatro ángeles que habían recibido poder para dañar la tierra y el mar:
Apo 7:3 «¡Esperen! No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que hayamos puesto el sello de Dios en la frente de sus siervos».
Apo 7:4 Y oí el número de los que fueron marcados con el sello de Dios. Fueron sellados 144.000 de todas las tribus de Israel:
Apo 7:5 de la tribu de Judá 12.000, de la tribu de Rubén 12.000, de la tribu de Gad 12.000,
Apo 7:6 de la tribu de Aser 12.000, de la tribu de Neftalí 12.000, de la tribu de Manasés 12.000,
Apo 7:7 de la tribu de Simeón 12.000, de la tribu de Leví 12.000, de la tribu de Isacar 12.000,
Apo 7:8 de la tribu de Zabulón 12.000, de la tribu de José 12.000, de la tribu de Benjamín 12.000,
Apo 7:9 Después de esto vi una enorme multitud de todo pueblo y toda nación, tribu y lengua, que era tan numerosa que nadie podía contarla. Estaban de pie delante del trono y delante del Cordero. Vestían túnicas blancas y tenían en sus manos ramas de palmeras.
Apo 7:10 Y gritaban con gran estruendo: «¡La salvación viene de nuestro Dios que está sentado en el trono y del Cordero!».
Apo 7:11 Y todos los ángeles estaban de pie alrededor del trono y alrededor de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron rostro en tierra delante del trono y adoraron a Dios,
Apo 7:12 cantando: «¡Amén! ¡La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza pertenecen a nuestro Dios por siempre y para siempre! Amén».
Apo 7:13 Entonces uno de los veinticuatro ancianos me preguntó: —¿Quiénes son éstos que están vestidos de blanco? ¿De dónde vienen?
Apo 7:14 Y yo le contesté: —Tú eres quien lo sabe, señor. Entonces él me dijo: —Éstos son los que murieron en* la gran tribulación.* Han lavado y blanqueado sus ropas en la sangre del Cordero.
Apo 7:15 »Por eso están delante del trono de Dios y le sirven día y noche en su templo. Y aquél que está sentado en el trono les dará refugio.
Apo 7:16 Nunca más tendrán hambre ni sed; nunca más les quemará el calor del sol.
Apo 7:17 Pues el Cordero que está en el trono* será su Pastor. Él los guiará a manantiales del agua que da vida. Y Dios les secará cada lágrima de sus ojos».


JOB  32

Job 32:1 Los tres amigos de Job no quisieron responderle más porque él insistía en su inocencia.
Job 32:2 Entonces Eliú, hijo de Baraquel el buzita, del clan de Ram, se enojó, porque Job no quería admitir que había pecado y que Dios tenía razón cuando lo castigó.
Job 32:3 También se enojó con los tres amigos de Job porque, al no lograr refutar los argumentos de Job, hacían parecer que Dios* estaba equivocado.
Job 32:4 Eliú había esperado que los demás hablaran con Job porque eran mayores que él;
Job 32:5 pero cuando vio que ellos ya no tenían respuesta, habló con enojo.
Job 32:6 Eliú, hijo de Baraquel el buzita, dijo: «Yo soy joven y ustedes ancianos, por eso me contuve de decirles lo que pienso.
Job 32:7 Me dije: “Los que tienen más edad deben hablar porque la sabiduría viene con los años”.
Job 32:8 Sin embargo, hay un espíritu* dentro de las personas, el aliento del Todopoderoso en ellas, que las hace inteligentes.
Job 32:9 No siempre los ancianos son sabios; a veces las personas de edad no comprenden la justicia.
Job 32:10 Así que, escúchenme y déjenme decirles lo que pienso.
Job 32:11 »He esperado todo este tiempo prestando mucha atención a sus argumentos, observando cómo buscaban a tientas las palabras.
Job 32:12 He escuchado, pero ninguno de ustedes ha logrado refutar a Job ni responder a sus argumentos.
Job 32:13 Y no me digan: “Él es demasiado sabio para nosotros; sólo Dios podrá convencerlo”.
Job 32:14 Si Job hubiera estado discutiendo conmigo, ¡yo no le respondería con la misma lógica que ustedes!
Job 32:15 Ustedes se sientan ahí desconcertados sin nada más que decir.
Job 32:16 ¿Seguiré esperando ahora que se han quedado callados? ¿Permaneceré en silencio yo también?
Job 32:17 No, sino que daré mi opinión y expresaré lo que pienso.
Job 32:18 Pues estoy lleno de palabras contenidas y el espíritu que hay en mí me obliga a hablar.
Job 32:19 Soy como un barril de vino sin respiradero; ¡como un cuero de vino a punto de estallar!
Job 32:20 Tengo que hablar para encontrar alivio, así que déjenme dar mis respuestas.
Job 32:21 No haré favoritismos ni intentaré adular a nadie.
Job 32:22 Pues si intentara usar la adulación, pronto mi Creador me destruiría.


LECTURA PARA LA NOCHE

AMÓS  5-6

Amó 5:1 ¡Escucha, pueblo de Israel! Oye este canto fúnebre que entono:
Amó 5:2 «¡La virgen Israel ha caído, nunca volverá a levantarse! Yace abandonada en el suelo y no hay quien la levante».
Amó 5:3 El SEÑOR Soberano dice: «Cuando una ciudad mande a mil hombres a la guerra, sólo volverán cien. Cuando un pueblo envíe a cien, sólo diez regresarán vivos».
Amó 5:4 Ahora bien, esto es lo que el SEÑOR dice a la familia de Israel: «¡Vuelvan a buscarme y vivan!
Amó 5:5 No adoren en los altares paganos en Betel; no vayan a los altares en Gilgal ni en Beerseba. Pues el pueblo de Gilgal será arrastrado al destierro y el pueblo de Betel será reducido a nada».
Amó 5:6 ¡Vuelvan a buscar al SEÑOR y vivan! De lo contrario, él pasará por Israel* como un fuego y los devorará completamente. Sus dioses en Betel no serán capaces de apagar las llamas.
Amó 5:7 Ustedes tuercen la justicia y la convierten en trago amargo para el oprimido. Tratan al justo como basura.
Amó 5:8 Es el SEÑOR quien creó las estrellas, las Pléyades y el Orión. Él transforma la oscuridad en luz y el día en noche. Él levanta agua de los océanos y la vierte como lluvia sobre la tierra. ¡El SEÑOR es su nombre!
Amó 5:9 Con poder y deslumbrante velocidad destruye a los poderosos y aplasta todas sus defensas.
Amó 5:10 ¡Cómo odian ustedes a los jueces honestos! ¡Cómo desprecian a los que dicen la verdad!
Amó 5:11 Pisotean a los pobres, robandoles el grano con impuestos y rentas injustas. Por lo tanto, aunque construyan hermosas casas de piedra, nunca vivirán en ellas. Aunque planten viñedos exuberantes, nunca beberán su vino.
Amó 5:12 Pues yo conozco la enorme cantidad de sus pecados y la profundidad de sus rebeliones. Ustedes oprimen a los buenos al aceptar sobornos y privan al pobre de la justicia en los tribunales.
Amó 5:13 Así que los que son listos permanecerán con la boca cerrada, porque es un tiempo malo.
Amó 5:14 ¡Hagan lo bueno y huyan del mal para que vivan! Entonces el SEÑOR Dios de los Ejércitos Celestiales será su ayudador, así como ustedes han dicho.
Amó 5:15 Odien lo malo y amen lo bueno; conviertan sus tribunales en verdaderas cortes de justicia. Quizás el SEÑOR Dios de los Ejércitos Celestiales todavía tenga compasión del remanente de su pueblo.*
Amó 5:16 Por lo tanto, esto es lo que dice el SEÑOR Dios de los Ejércitos Celestiales: «Habrá llanto en todas las plazas públicas y lamentos en cada calle. Llamen a los campesinos para que lloren con ustedes y traigan a los que les pagan por lamentar.
Amó 5:17 Habrá gemidos en cada viñedo, porque yo los destruiré a todos», dice el SEÑOR.
Amó 5:18 Qué aflicción les espera a ustedes que dicen: «¡Si tan sólo hoy fuera el día del SEÑOR!». No tienen la menor idea de lo que desean. Ese día no traerá luz sino oscuridad.
Amó 5:19 En ese día ustedes serán como un hombre que huye de un león, sólo para encontrarse con un oso. Y, al escapar del oso, apoya su mano contra una pared en su casa y lo muerde una serpiente.
Amó 5:20 Así es, el día del SEÑOR será oscuro y sin remedio, sin un rayo de alegría ni esperanza.
Amó 5:21 «Odio todos sus grandes alardes y pretensiones, la hipocresía de sus festivales religiosos y asambleas solemnes.
Amó 5:22 No aceptaré sus ofrendas quemadas ni sus ofrendas de grano. Ni siquiera prestaré atención a sus ofrendas selectas de paz.
Amó 5:23 ¡Fuera de aquí con sus ruidosos himnos de alabanza! No escucharé la música de sus arpas.
Amó 5:24 En cambio quiero ver una tremenda inundación de justicia y un río inagotable de rectitud.
Amó 5:25 »Israel, ¿acaso era a mí a quien traías sacrificios y ofrendas durante los cuarenta años en el desierto?
Amó 5:26 No, servías a tus dioses paganos —Sicut, tu dios rey y Quiyún, tu dios estrella—, las imágenes que hiciste para ti mismo.
Amó 5:27 Por lo tanto, te mandaré al destierro, a un país al oriente de Damasco»,* dice el SEÑOR, cuyo nombre es el Dios de los Ejércitos Celestiales.
Amó 6:1 ¡Qué aflicción les espera a ustedes que están a sus anchas en medio de lujos en Jerusalén,* y a ustedes que se sienten seguros en Samaria! Son famosos y conocidos en Israel, y la gente acude a ustedes en busca de ayuda.
Amó 6:2 Pero vayan a Calne y vean lo que ocurrió allí. Vayan luego a la gran ciudad de Hamat y desciendan a la ciudad filistea de Gat. Ustedes no son mejores que ellos y miren cómo fueron destruidos.
Amó 6:3 No quieren pensar en el desastre que viene, pero sus acciones sólo acercan más el día del juicio.
Amó 6:4 Qué terrible será para ustedes que se dejan caer en camas de marfil y están a sus anchas en sus sillones, comiendo corderos tiernos del rebaño y becerros selectos engordados en el establo.
Amó 6:5 Entonan canciones frívolas al son del arpa y se creen músicos tan magníficos como David.
Amó 6:6 Beben vino en tazones llenos y se perfuman con lociones fragantes. No les importa la ruina de su nación.*
Amó 6:7 Por lo tanto, ustedes serán los primeros en ser llevados cautivos. De repente se acabarán todas sus fiestas.
Amó 6:8 El SEÑOR Soberano ha jurado por su propio nombre y esto es lo que dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales: «Desprecio la arrogancia de Israel* y odio sus fortalezas. Entregaré esta ciudad a sus enemigos junto con todo lo que hay en ella».
Amó 6:9 (Si quedan diez hombres en una casa, todos morirán.
Amó 6:10 Luego, cuando el pariente responsable de deshacerse de los muertos* entre en la casa para llevarse los cuerpos, le preguntará al último sobreviviente: «¿Está alguien más contigo?». Entonces, cuando la persona comience a jurar: «No, por … », lo interrumpirá y dirá: «¡Cállate! Ni siquiera menciones el nombre del SEÑOR»).
Amó 6:11 Cuando el SEÑOR dé la orden, las casas, tanto grandes como pequeñas, serán reducidas a escombros.
Amó 6:12 ¿Pueden galopar los caballos sobre rocas grandes? ¿Se pueden usar bueyes para ararlas? Así de necios son ustedes cuando convierten la justicia en veneno y el fruto dulce de la rectitud en amargura.
Amó 6:13 Ustedes se jactan de su conquista de Lo-debar* y alardean: «¿No tomamos Carnáyim* por nuestra propia fuerza?».
Amó 6:14 «Oh pueblo de Israel, estoy a punto de levantar una nación enemiga contra ti —dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales—. Los oprimirán por todo su territorio, desde Lebo-hamat en el norte hasta el valle de Arabá en el sur».

sábado, 9 de diciembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 9 DE DICIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     16:25-33

Jua 16:25 »He hablado de estos asuntos en lenguaje figurativo, pero pronto dejaré de hablar en sentido figurado y les contaré acerca del Padre con toda claridad.
Jua 16:26 Ese día pedirán en mi nombre. No digo que pediré al Padre de parte de ustedes,
Jua 16:27 ya que el Padre mismo los ama profundamente, porque ustedes me aman a mí y han creído que vine de Dios.*
Jua 16:28 Es cierto, vine del Padre al mundo y ahora dejaré el mundo y volveré al Padre.
Jua 16:29 Entonces sus discípulos dijeron: —Por fin hablas con claridad y no en sentido figurado.
Jua 16:30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas y que no es necesario que nadie te pregunte nada. Por eso creemos que viniste de Dios.
Jua 16:31 —¿Por fin creen? —preguntó Jesús —.
Jua 16:32 Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado —cuando ustedes serán dispersados, cada uno se irá por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
Jua 16:33 Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.

 APOCALIPSIS  6

Apo 6:1 Mientras miraba, el Cordero rompió el primero de los siete sellos que había en el rollo.* Entonces oí que uno de los cuatro seres vivientes decía con voz de trueno: «¡Ven!».
Apo 6:2 Levanté la vista y vi que había un caballo blanco, y su jinete llevaba un arco, y se le colocó una corona sobre la cabeza. Salió cabalgando para ganar muchas batallas y obtener la victoria.
Apo 6:3 Cuando el Cordero rompió el segundo sello, oí que el segundo ser viviente decía: «¡Ven!».
Apo 6:4 Entonces apareció otro caballo, de color rojo. Al jinete se le dio una gran espada y la autoridad para quitar la paz de la tierra. Y hubo guerra y masacre por todas partes.
Apo 6:5 Cuando el Cordero rompió el tercer sello, oí que el tercer ser viviente decía: «¡Ven!». Levanté la vista y vi un caballo negro, y el jinete llevaba una balanza en la mano.
Apo 6:6 Y oí que una voz que salió de entre los cuatro seres vivientes decía: «Un pan de trigo o tres panes de cebada costarán el salario de un día.* Y no desperdicies* el aceite de oliva y el vino».
Apo 6:7 Cuando el Cordero rompió el cuarto sello, oí que el cuarto ser viviente decía: «¡Ven!».
Apo 6:8 Levanté la vista y vi un caballo de color verde pálido. El jinete se llamaba Muerte y su compañero era la Tumba.* A estos dos se les dio autoridad sobre una cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre y con enfermedad* y con animales salvajes.
Apo 6:9 Cuando el Cordero rompió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de todos los que habían muerto como mártires por causa de la palabra de Dios y por haber sido fieles en su testimonio.
Apo 6:10 Ellos clamaban al Señor y decían: «Oh, Soberano Señor, santo y verdadero, ¿cuánto tiempo hasta que juzgues a la gente de este mundo y tomes venganza de nuestra sangre por lo que nos han hecho?».
Apo 6:11 Entonces a cada uno de ellos se le dio una túnica blanca, y se les dijo que descansaran un poco más hasta que se completara el número de sus hermanos, los consiervos de Jesús que se unirían a ellos después de morir como mártires.
Apo 6:12 Mientras yo miraba, el Cordero rompió el sexto sello, y hubo un gran terremoto. El sol se volvió tan oscuro como tela negra, y la luna se volvió tan roja como la sangre.
Apo 6:13 Entonces las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra como los higos verdes que caen de un árbol cuando es sacudido por el fuerte viento.
Apo 6:14 El cielo fue enrollado como un pergamino, y todas las montañas y las islas fueron movidas de su lugar.
Apo 6:15 Entonces todo el mundo —los reyes de la tierra, los gobernantes, los generales, los ricos, los poderosos, todo esclavo y hombre libre —se escondió en las cuevas y entre las rocas de las montañas.
Apo 6:16 Y gritaban a las montañas y a las rocas: «Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro de aquél que se sienta en el trono, y de la ira del Cordero;
Apo 6:17 porque ha llegado el gran día de su ira, ¿y quién podrá sobrevivir?».


JOB  31:24-40

Job 31:24 »¿He puesto mi confianza en el dinero o me he sentido seguro a causa de mi oro?
Job 31:25 ¿Me he regodeado de mi riqueza y de todo lo que poseo?
Job 31:26 »¿He mirado alguna vez al sol que brilla en los cielos o a la luna que recorre su sendero de plata,
Job 31:27 y he sido seducido en lo secreto de mi corazón a lanzarles besos de adoración?
Job 31:28 Si así fuera, los jueces deberían castigarme, porque significaría que he negado al Dios del cielo.
Job 31:29 »¿Me he alegrado alguna vez cuando una calamidad ha herido a mis enemigos o me entusiasmé cuando les ha tocado sufrir?
Job 31:30 No, nunca he pecado por maldecir a nadie ni por pedir venganza.
Job 31:31 »Mis siervos nunca han dicho: “Él dejó que otros pasaran hambre”.
Job 31:32 Nunca he negado la entrada a un desconocido, más bien, he abierto mis puertas a todos.
Job 31:33 »¿He intentado ocultar mis pecados como hacen otros, escondiendo mi culpa en el corazón?
Job 31:34 ¿Acaso me he quedado callado y encerrado por miedo a la multitud o al desprecio de las masas?
Job 31:35 »¡Si tan sólo alguien me escuchara! Miren, voy a respaldar mi defensa con mi firma. Que el Todopoderoso me responda; que escriba los cargos que tiene contra mí.
Job 31:36 Me enfrentaría a la acusación con orgullo, y la llevaría como una corona.
Job 31:37 Pues le diría exactamente lo que he hecho; vendría ante él como un príncipe.
Job 31:38 »Si mi tierra me acusa y todos sus surcos claman juntos contra mí,
Job 31:39 o si he robado sus cosechas o he matado a sus propietarios,
Job 31:40 entonces que en esa tierra crezcan cardos en lugar de trigo, y malezas en lugar de cebada». Aquí terminan las palabras de Job.


LECTURA PARA LA NOCHE

AMÓS  3-4

Amó 3:1 Escuchen este mensaje que el SEÑOR ha hablado contra ustedes, oh pueblos de Israel y Judá, contra toda la familia que rescaté de Egipto:
Amó 3:2 «De entre todas las familias de la tierra, sólo con ustedes he tenido una relación tan íntima. Por eso debo castigarlos por todos sus pecados».
Amó 3:3 ¿Pueden dos caminar juntos sin estar de acuerdo adonde van?
Amó 3:4 ¿Ruge un león en un matorral sin antes encontrar a una víctima? ¿Gruñe un león joven en su guarida sin antes agarrar a su presa?
Amó 3:5 ¿Cae un pájaro en una trampa que no tiene cebo? ¿Se cierra una trampa cuando no hay nada que atrapar?
Amó 3:6 Cuando el cuerno de carnero toca la alarma, ¿no debería el pueblo estar alarmado? ¿Llega el desastre a una ciudad sin que el SEÑOR lo haya planeado?
Amó 3:7 De hecho, el SEÑOR Soberano nunca hace nada sin antes revelar sus planes a sus siervos, los profetas.
Amó 3:8 El león ha rugido, así que, ¿quién no tiene miedo? El SEÑOR Soberano ha hablado, así que, ¿quién puede negarse a proclamar su mensaje?
Amó 3:9 Anuncien lo siguiente a los líderes de Filistea* y a los grandes de Egipto: «Siéntense ahora en las colinas que rodean a Samaria y sean testigos del caos y la opresión en Israel.
Amó 3:10 »Mi pueblo ha olvidado cómo hacer lo correcto —dice el SEÑOR—. Sus fortalezas están llenas de riquezas obtenidas por el robo y la violencia.
Amó 3:11 Por lo tanto —dice el SEÑOR Soberano—, ¡se acerca un enemigo! Los rodeará y destrozará sus defensas. Luego saqueará todas sus fortalezas».
Amó 3:12 Esto es lo que dice el SEÑOR: «Un pastor que trate de rescatar una oveja de la boca del león recuperará sólo dos patas o un pedazo de oreja. Así será con los israelitas en Samaria que se recuestan en camas lujosas y con el pueblo de Damasco que se reclina en sillones.*
Amó 3:13 »Escuchen ahora esto y anúncienlo por todo Israel* —dice el Señor, el SEÑOR Dios de los Ejércitos Celestiales—:
Amó 3:14 »El mismo día que yo castigue a Israel por sus pecados, destruiré los altares paganos en Betel. Los cuernos del altar serán cortados y caerán al suelo.
Amó 3:15 Y destruiré las hermosas casas de los ricos —sus mansiones de invierno y también sus casas de verano—, todos sus palacios cubiertos de marfil», dice el SEÑOR.
Amó 4:1 Escúchenme, ustedes, vacas gordas* que viven en Samaria, ustedes, mujeres, que oprimen al pobre y aplastan al necesitado y que les gritan siempre a sus esposos: «¡Tráigannos otra bebida!».
Amó 4:2 El SEÑOR Soberano ha jurado por su propia santidad: «Llegará el día cuando ustedes serán llevadas con garfios enganchados en sus narices. ¡Hasta la última de ustedes será arrastrada lejos como un pez al anzuelo!
Amó 4:3 Las sacarán por las ruinas de la muralla; serán expulsadas de sus fortalezas»,* dice el SEÑOR.
Amó 4:4 «Adelante, ofrezcan sacrificios a los ídolos en Betel; continúen desobedeciendo en Gilgal. Ofrezcan sacrificios cada mañana y lleven sus diezmos cada tercer día.
Amó 4:5 Presenten su pan hecho con levadura como una ofrenda de gratitud. ¡Luego entreguen sus ofrendas voluntarias para poder jactarse de ello en todas partes! Este es el tipo de cosas que a ustedes, israelitas, les encanta hacer», dice el SEÑOR Soberano.
Amó 4:6 «Hice que pasaran hambre en cada ciudad y que hubiera hambruna en cada pueblo, pero aun así, ustedes no se volvieron a mí», dice el SEÑOR.
Amó 4:7 «Yo detuve la lluvia cuando sus cosechas más la necesitaban. Envié la lluvia sobre una ciudad pero la retuve en otra. Llovió en un campo, mientras otro se marchitaba.
Amó 4:8 La gente deambulaba de ciudad en ciudad buscando agua, pero nunca había suficiente; pero aun así, ustedes no se volvieron a mí», dice el SEÑOR.
Amó 4:9 «Arruiné sus cultivos y viñedos con plaga y moho. La langosta devoró todas sus higueras y todos sus olivos; pero aun así, ustedes no se volvieron a mí», dice el SEÑOR.
Amó 4:10 «Les mandé plagas como las que envié sobre Egipto hace tiempo. ¡Maté a sus jóvenes en la guerra y llevé lejos a todos sus caballos!* ¡El hedor de la muerte llenó el aire!, pero aun así, ustedes no se volvieron a mí», dice el SEÑOR.
Amó 4:11 «Destruí algunas de sus ciudades, así como destruí* Sodoma y Gomorra. Ustedes que sobrevivieron parecían tizones rescatados del fuego; pero aun así, no se volvieron a mí —dice el SEÑOR—.
Amó 4:12 »Por lo tanto, yo traeré sobre ustedes los desastres que he anunciado. Pueblo de Israel, ¡prepárate para encontrarte con tu Dios en el juicio!».
Amó 4:13 Pues el SEÑOR es quien formó las montañas, agita los vientos y da a conocer sus pensamientos a la humanidad. Él convierte la luz del amanecer en oscuridad y marcha sobre las alturas de la tierra. ¡El SEÑOR Dios de los Ejércitos Celestiales es su nombre!

miércoles, 6 de diciembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 6 DE DICIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     15:18-27

Jua 15:18 »Si el mundo los odia, recuerden que a mí me odió primero.
Jua 15:19 Si pertenecieran al mundo, el mundo los amaría como a uno de los suyos, pero ustedes ya no forman parte del mundo. Yo los elegí para que salieran del mundo, por eso el mundo los odia.
Jua 15:20 ¿Recuerdan lo que les dije? “El esclavo no es superior a su amo”. Ya que me persiguieron a mí, también a ustedes los perseguirán. Y, si me hubieran escuchado a mí, también los escucharían a ustedes.
Jua 15:21 Les harán todo eso a causa de mí, porque han rechazado a aquel que me envió.
Jua 15:22 Ellos no serían culpables si yo no hubiera venido a hablarles. Pero ahora no tienen ninguna excusa por su pecado.
Jua 15:23 Cualquiera que me odia a mí también odia a mi Padre.
Jua 15:24 Si yo no hubiera hecho entre ellos esas señales tan milagrosas que nadie más podría hacer, no serían culpables. Pero la verdad es que vieron todo lo que hice; aun así nos siguen odiando a mí y a mi Padre.
Jua 15:25 Con eso se cumple lo que está registrado en sus Escrituras:* “Me odiaron sin motivo”.
Jua 15:26 »Pero a ustedes yo les enviaré al Abogado Defensor,* el Espíritu de verdad. Él vendrá del Padre y dará testimonio acerca de mí.
Jua 15:27 Y también ustedes deben dar testimonio de mí porque han estado conmigo desde el principio de mi ministerio.


 APOCALIPSIS  3:14-22

Apo 3:14 »Escribe esta carta al ángel de la iglesia de Laodicea. Éste es el mensaje de aquél que es el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio* de la nueva creación de Dios:
Apo 3:15 »Yo sé todo lo que haces, que no eres ni frío ni caliente. ¡Cómo quisiera que fueras lo uno o lo otro!
Apo 3:16 Pero, ya que eres tibio, ni frío ni caliente, ¡te escupiré de mi boca!
Apo 3:17 Tú dices: “Soy rico, tengo todo lo que quiero, ¡no necesito nada!”. Y no te das cuenta que eres un infeliz y eres un miserable; eres pobre, ciego y estás desnudo.
Apo 3:18 Así que, te aconsejo que de mí compres oro —un oro purificado por fuego —y entonces serás rico. Compra también ropas blancas de mí, así no tendrás vergüenza por tu desnudez y compra ungüento para tus ojos, para que así puedas ver.
Apo 3:19 Yo corrijo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé diligente y arrepiéntete de tu indiferencia.
Apo 3:20 »¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos.
Apo 3:21 Todos los que salgan vencedores se sentarán conmigo en mi trono, tal como yo salí vencedor y me senté con mi Padre en su trono.
Apo 3:22 »Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias».


JOB  29

Job 29:1 Job siguió hablando:
Job 29:2 «Añoro los días del pasado, cuando Dios me cuidaba,
Job 29:3 cuando iluminaba el camino delante de mí y yo caminaba seguro en la oscuridad.
Job 29:4 Cuando yo estaba en la flor de la vida, la amistad con Dios se sentía en mi hogar.
Job 29:5 El Todopoderoso todavía estaba conmigo, y mis hijos me rodeaban.
Job 29:6 Mis vacas daban leche en abundancia, y mis olivares derramaban ríos de aceite.
Job 29:7 »¡Qué tiempos aquellos cuando iba a las puertas de la ciudad y ocupaba mi lugar entre los líderes reconocidos!
Job 29:8 Los jóvenes me daban paso cuando me veían, e incluso los ancianos se ponían de pie en señal de respeto cuando yo llegaba.
Job 29:9 Los príncipes guardaban silencio y se cubrían la boca con las manos.
Job 29:10 Las más altas autoridades de la ciudad se quedaban calladas, y refrenaban la lengua en señal de respeto.
Job 29:11 »Los que me oían, me elogiaban; los que me veían hablaban bien de mí.
Job 29:12 Pues yo ayudaba a los pobres en su necesidad y a los huérfanos que requerían ayuda.
Job 29:13 Ayudaba a los que estaban sin esperanza y ellos me bendecían; y hacía que cantara de alegría el corazón de las viudas.
Job 29:14 Siempre me comportaba con honradez; la rectitud me cubría como un manto y usaba la justicia como un turbante.
Job 29:15 Yo era los ojos de los ciegos, y los pies de los cojos.
Job 29:16 Era un padre para los pobres y ayudaba a los extranjeros en necesidad.
Job 29:17 Rompía la cara de los opresores incrédulos y arrancaba a sus víctimas de entre sus dientes.
Job 29:18 »Yo pensaba: “Ciertamente moriré rodeado de mi familia después de una larga y buena vida.*
Job 29:19 Pues soy como un árbol con raíces que llegan al agua, con ramas que se refrescan con el rocío.
Job 29:20 Todo el tiempo me rinden nuevos honores y mi fuerza se renueva continuamente”.
Job 29:21 »Todos escuchaban mis consejos; estaban en silencio esperando que yo hablara.
Job 29:22 Y después que hablaba, no tenían nada que agregar porque mi consejo les satisfacía.
Job 29:23 Anhelaban mis palabras como la gente anhela la lluvia; las bebían como a la lluvia refrescante de primavera.
Job 29:24 Cuando estaban desanimados, yo les sonreía; mi mirada de aprobación era preciosa para ellos.
Job 29:25 Como hace un jefe, yo les decía qué hacer. Vivía como un rey entre sus tropas y consolaba a los que estaban de luto.

LECTURA PARA LA NOCHE

JOEL  1

Joe 1:1 El SEÑOR le dio el siguiente mensaje a Joel, hijo de Petuel.
Joe 1:2 Oigan esto, líderes del pueblo. Escuchen, todos los habitantes de la tierra. En toda su historia, ¿había sucedido antes algo semejante?
Joe 1:3 Cuéntenlo a sus hijos en los años venideros y que sus hijos lo relaten a sus hijos. Transmitan esta historia de generación en generación.
Joe 1:4 Después de que la oruga devoró las cosechas, ¡el pulgón acabó con lo que quedaba! Luego vino el saltamontes y llegó también la langosta.*
Joe 1:5 ¡Despiértense, borrachos, y lloren! ¡Giman, bebedores de vino! Todas las uvas están arruinadas y se acabó el vino dulce.
Joe 1:6 Un inmenso ejército* de langostas ha invadido mi tierra, un ejército terrible, imposible de contar. Sus dientes son como los del león y sus colmillos se parecen a los de la leona.
Joe 1:7 Destruyó mis vides y arruinó mis higueras; les arrancó la corteza y la destruyó, dejando sus ramas blancas y desnudas.
Joe 1:8 Lloren como una recién casada vestida de luto, quien llora la muerte de su esposo.
Joe 1:9 Pues no hay grano ni vino para ofrecer en el templo del SEÑOR. Por eso los sacerdotes están de luto; los ministros del SEÑOR están llorando.
Joe 1:10 Los campos están arruinados, la tierra quedó desnuda. El grano está destruido, las uvas se secaron y se acabó el aceite de oliva.
Joe 1:11 ¡Laméntense, ustedes, agricultores! ¡Giman, ustedes que cultivan vides! Lloren porque el trigo y la cebada —todos los cultivos del campo— están arruinados.
Joe 1:12 Se secaron las vides y se marchitaron las higueras. Los granados, las palmeras y los manzanos —todos los árboles frutales— se secaron. Y la alegría de la gente se marchitó con ellos.
Joe 1:13 Ustedes sacerdotes, ¡vístanse de tela áspera y lloren! ¡Giman, ustedes, los que sirven ante el altar! Vengan, pasen la noche vestidos de tela áspera, ustedes, ministros de mi Dios. Pues no hay grano ni vino para ofrecer en el templo de su Dios.
Joe 1:14 Proclamen un tiempo de ayuno; convoquen al pueblo a una reunión solemne. Reúnan a los líderes y a toda la gente del país en el templo del SEÑOR su Dios y allí clamen a él.
Joe 1:15 El día del SEÑOR está cerca, el día cuando la destrucción viene de parte del Todopoderoso. ¡Qué terrible será aquel día!
Joe 1:16 La comida desaparece delante de nuestros ojos. Ya no hay celebraciones de júbilo en la casa de nuestro Dios.
Joe 1:17 Las semillas mueren en la tierra reseca y las cosechas de grano se pierden. Los establos están vacíos y los graneros abandonados.
Joe 1:18 ¡Cómo braman de hambre los animales! Las manadas de ganado vagan desorientadas porque no encuentran pasto. Los rebaños de ovejas y cabras gimen en su sufrimiento.
Joe 1:19 ¡SEÑOR, ayúdanos! El fuego ha devorado los pastos del desierto y las llamas han consumido todos los árboles.
Joe 1:20 Hasta los animales salvajes claman a ti porque los arroyos se secaron y el fuego ha devorado los pastos del desierto.

martes, 5 de diciembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 5 DE DICIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     15:9-17

Jua 15:9 »Yo los he amado a ustedes tanto como el Padre me ha amado a mí. Permanezcan en mi amor.
Jua 15:10 Cuando obedecen mis mandamientos, permanecen en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Jua 15:11 Les he dicho estas cosas para que se llenen de mi gozo; así es, desbordarán de gozo.
Jua 15:12 Éste es mi mandamiento: Ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado.
Jua 15:13 No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos.
Jua 15:14 Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
Jua 15:15 Ya no los llamo esclavos, porque el amo no confía sus asuntos a los esclavos. Ustedes ahora son mis amigos, porque les he contado todo lo que el Padre me dijo.
Jua 15:16 Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos, así el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre.
Jua 15:17 Éste es mi mandato: ámense unos a otros.


 APOCALIPSIS  3:1-13

Apo 3:1 »Escribe esta carta al ángel* de la iglesia de Sardis. Éste es el mensaje de aquél que tiene el Espíritu* de Dios de siete aspectos y las siete estrellas: »Yo sé todo lo que haces y que tienes la fama de estar vivo, pero estás muerto.
Apo 3:2 ¡Despierta! Fortalece lo poco que te queda, porque hasta lo que queda está a punto de morir. Veo que tus acciones no cumplen con los requisitos de mi Dios.
Apo 3:3 Vuelve a lo que escuchaste y creíste al principio, y retenlo con firmeza. Arrepiéntete y regresa a mí. Si no despiertas, vendré a ti de repente, cuando menos lo esperes, como lo hace un ladrón.
Apo 3:4 »Sin embargo, hay algunos en la iglesia de Sardis que no se han manchado la ropa con maldad. Ellos caminarán conmigo vestidos de blanco, porque son dignos.
Apo 3:5 Todos los que salgan vencedores serán vestidos de blanco. Nunca borraré sus nombres del Libro de la Vida, sino que anunciaré delante de mi Padre y de sus ángeles que ellos me pertenecen.
Apo 3:6 »Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias.
Apo 3:7 »Escribe esta carta al ángel de la iglesia de Filadelfia. Éste es el mensaje de aquél que es santo y verdadero, el que tiene la llave de David. Lo que él abre, nadie puede cerrar; y lo que él cierra, nadie puede abrir:*
Apo 3:8 »Yo sé todo lo que haces y te he abierto una puerta que nadie puede cerrar. Tienes poca fuerza; sin embargo, has obedecido mi palabra y no negaste mi nombre.
Apo 3:9 Mira, a esos que pertenecen a la sinagoga de Satanás —esos mentirosos que dicen ser judíos y no lo son —los obligaré a que vengan y se postren a tus pies. Ellos reconocerán que es a ti a quien amo.
Apo 3:10 »Dado que has obedecido mi mandato de perseverar, yo te protegeré del gran tiempo de prueba que vendrá sobre el mundo entero para probar a los que pertenecen a este mundo.
Apo 3:11 Yo vengo pronto.* Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite tu corona.
Apo 3:12 A todos los que salgan vencedores, los haré columnas en el templo de mi Dios, y nunca tendrán que salir de allí. Yo escribiré sobre ellos el nombre de mi Dios, y ellos serán ciudadanos de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén que desciende del cielo y de mi Dios. Y también escribiré en ellos mi nuevo nombre.
Apo 3:13 »Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias.


JOB  28

Job 28:1 »La gente sabe de dónde extraer la plata y cómo refinar el oro.
Job 28:2 Saben de dónde sacar hierro de la tierra y cómo separar el cobre de la roca.
Job 28:3 Saben cómo hacer brillar la luz en la oscuridad y explorar las regiones más lejanas de la tierra mientras buscan minerales en lo profundo.
Job 28:4 Cavan pozos y abren minas lejos de donde vive la gente. Descienden por medio de cuerdas, balanceándose de un lado a otro.
Job 28:5 En la superficie de la tierra se cultivan alimentos pero muy abajo, la tierra está derretida como por fuego.
Job 28:6 Abajo, las piedras contienen lapislázuli precioso y el polvo contiene oro.
Job 28:7 Son tesoros que ningún ave de rapiña puede ver ni el ojo de halcón alcanza a distinguir.
Job 28:8 Ningún animal salvaje ha pisado esos tesoros; ningún león ha puesto su garra sobre ellos.
Job 28:9 La gente sabe cómo romper la roca más dura y volcar de raiz a las montañas.
Job 28:10 Construyen túneles en las rocas y descubren piedras preciosas.
Job 28:11 Represan el agua que corre en los arroyos y sacan a la luz los tesoros escondidos.
Job 28:12 »Pero ¿sabe la gente dónde encontrar sabiduría? ¿Dónde puede hallar entendimiento?
Job 28:13 Nadie sabe dónde encontrar sabiduría porque no se halla entre los vivos.
Job 28:14 “Aquí no está”, dice el océano; “Aquí tampoco”, dice el mar.
Job 28:15 No se puede comprar con oro; no se puede adquirir con plata.
Job 28:16 Vale más que todo el oro de Ofir, mucho más que el precioso ónice o el lapislázuli.
Job 28:17 La sabiduría es más valiosa que el oro y el cristal; no se puede comprar con joyas engastadas en oro fino.
Job 28:18 El coral y el jaspe no sirven para adquirirla. La sabiduría vale mucho más que los rubíes.
Job 28:19 No se puede canjear por el precioso peridoto de Etiopía.* Es más valiosa que el oro más puro.
Job 28:20 »Pero ¿sabe la gente dónde encontrar sabiduría? ¿Dónde puede hallar entendimiento?
Job 28:21 Se esconde de los ojos de toda la humanidad; ni siquiera las aves del cielo con su vista aguda pueden descubrir la sabiduría.
Job 28:22 La Destrucción* y la Muerte dicen: “Sólo hemos oído rumores acerca de dónde encontrarla”.
Job 28:23 »Únicamente Dios entiende el camino a la sabiduría; él sabe dónde se puede encontrar,
Job 28:24 porque él mira hasta el último rincón de la tierra y ve todo lo que hay bajo los cielos.
Job 28:25 Él decidió con qué fuerza deberían soplar los vientos y cuánta lluvia debería caer.
Job 28:26 Hizo las leyes para la lluvia y trazó un camino para el rayo.
Job 28:27 Entonces vio la sabiduría y la evaluó; la colocó en su lugar y la examinó cuidadosamente.
Job 28:28 Esto es lo que Dios dice a toda la humanidad: “El temor del Señor es la verdadera sabiduría; apartarse del mal es el verdadero entendimiento”».

LECTURA PARA LA NOCHE

OSEAS  13-14

Ose 13:1 Cuando hablaba la tribu de Efraín, el pueblo temblaba de miedo porque esa tribu era importante en Israel; pero la gente de Efraín pecó al rendir culto a Baal y así selló su destrucción.
Ose 13:2 Ahora siguen pecando, haciendo ídolos de plata, imágenes hábilmente formadas por manos humanas. «¡Ofrézcanles sacrificios —gritan ellos— y besen a ídolos que tienen forma de becerros!».
Ose 13:3 Por lo tanto, desaparecerán como la neblina de la mañana, como el rocío bajo el sol del amanecer, como paja llevada por el viento y como el humo de una chimenea.
Ose 13:4 «He sido el SEÑOR tu Dios desde que te saqué de Egipto. No debes reconocer a ningún otro Dios aparte de mí, porque no hay otro salvador.
Ose 13:5 Yo te cuidé en el desierto, en esa tierra árida y sedienta;
Ose 13:6 pero una vez que comiste y quedaste satisfecho, te volviste orgulloso y te olvidaste de mí.
Ose 13:7 Entonces ahora yo te atacaré como un león, como un leopardo que acecha en el camino.
Ose 13:8 Como una osa a quien le robaron sus cachorros, arrancaré tu corazón. Te devoraré como una leona hambrienta y te destrozaré como un animal salvaje.
Ose 13:9 »Estás a punto de ser destruido, oh Israel; sí, por mí, el único que te ayuda.
Ose 13:10 Ahora, ¿dónde está* tu rey? ¡Que él te salve! ¿Dónde están los líderes de la tierra, el rey y los funcionarios que me exigiste?
Ose 13:11 En mi enojo te di reyes y en mi furia te los quité.
Ose 13:12 »La culpa de Efraín ha sido reunida y su pecado almacenado para el castigo.
Ose 13:13 El sufrimiento ha llegado al pueblo como dolores de parto, pero son como un bebé que se resiste a nacer. ¡El momento de nacer ha llegado, pero siguen en la matriz!
Ose 13:14 »¿Debo rescatarlos de la tumba?* ¿Debo redimirlos de la muerte? ¡Oh muerte, haz salir tus horrores! ¡Tumba, desata tus plagas!* Ya no les tendré compasión.
Ose 13:15 Efraín era el más productivo de sus hermanos, pero el viento del este —una ráfaga del SEÑOR— se levantará en el desierto. Todos sus manantiales se secarán y todos sus pozos desaparecerán. Todo lo valioso que poseen será saqueado y se lo llevarán.
Ose 13:16 * El pueblo de Samaria debe sufrir las consecuencias de su culpa porque se rebeló contra su Dios. Un ejército invasor los matará, a sus niños los estrellarán contra el suelo hasta matarlos y a las embarazadas las abrirán con espadas».
Ose 14:1 * Regresa, oh Israel, al SEÑOR tu Dios, porque tus pecados te hicieron caer.
Ose 14:2 Presenta tus confesiones y vuélvete al SEÑOR. Dile: «Perdona todos nuestros pecados y recíbenos con bondad para que podamos ofrecerte nuestras alabanzas.*
Ose 14:3 Asiria no puede salvarnos, ni nuestros caballos de guerra. Nunca más diremos a ídolos que hemos hecho: “Ustedes son nuestros dioses”. No, solamente en ti los huérfanos encuentran misericordia».
Ose 14:4 El SEÑOR dice: «Entonces yo los sanaré de su falta de fe; mi amor no tendrá límites, porque mi enojo habrá desaparecido para siempre.
Ose 14:5 Seré para Israel como un refrescante rocío del cielo. Israel florecerá como el lirio; hundirá sus raíces profundamente en la tierra como los cedros del Líbano.
Ose 14:6 Sus ramas se extenderán como hermosos olivos, tan fragantes como los cedros del Líbano.
Ose 14:7 Mi pueblo vivirá otra vez bajo mi sombra. Crecerán como el grano y florecerán como la vid; serán tan fragantes como los vinos del Líbano.
Ose 14:8 »¡Oh Israel,* mantente lejos de los ídolos! Yo soy el que contesta tus oraciones y te cuida. Soy como un árbol que siempre está verde; todo tu fruto proviene de mí».
Ose 14:9 Que los sabios entiendan estas cosas. Que los que tienen discernimiento escuchen con atención. Los caminos del SEÑOR son rectos y verdaderos, los justos viven al andar en ellos; pero en esos mismos caminos, los pecadores tropiezan y caen.

lunes, 4 de diciembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 4 D DICIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     15:1-8

Jua 15:1 »Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
Jua 15:2 Él corta de mí toda rama que no produce fruto y poda las ramas que sí dan fruto, para que den aún más.
Jua 15:3 Ustedes ya han sido podados y purificados por el mensaje que les di.
Jua 15:4 Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí.
Jua 15:5 »Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada.
Jua 15:6 El que no permanece en mí es desechado como rama inútil y se seca. Todas esas ramas se juntan en un montón para quemarlas en el fuego.
Jua 15:7 Pero, si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido!
Jua 15:8 Cuando producen mucho fruto, demuestran que son mis verdaderos discípulos. Eso le da mucha gloria a mi Padre.



 APOCALIPSIS  2:18-29

Apo 2:18 »Escribe esta carta al ángel de la iglesia de Tiatira. Éste es el mensaje del Hijo de Dios, el que tiene los ojos como llamas de fuego y los pies como bronce pulido:
Apo 2:19 »Yo sé todo lo que haces; he visto tu amor, tu fe, tu servicio y tu paciencia con perseverancia. Y veo tu constante mejoría en todas estas cosas.
Apo 2:20 »Pero tengo una queja en tu contra. Permites que esa mujer —esa Jezabel que se llama a sí misma profetisa —lleve a mis siervos por mal camino. Ella les enseña a cometer pecado sexual y a comer alimentos ofrecidos a ídolos.
Apo 2:21 Le di tiempo para que se arrepintiera, pero ella no quiere abandonar su inmoralidad.
Apo 2:22 »Por lo tanto, la arrojaré en una cama de sufrimiento,* y los que cometen adulterio con ella sufrirán terriblemente, a menos que se arrepientan y abandonen las maldades de ella.
Apo 2:23 Heriré de muerte a sus hijos. Entonces todas las iglesias sabrán que yo soy el que examina los pensamientos y las intenciones de cada persona. Y le daré a cada uno de ustedes lo que se merezca.
Apo 2:24 »Pero también tengo un mensaje para el resto de ustedes en Tiatira, los que no han seguido esa falsa enseñanza (“verdades más profundas”, como ellos las llaman, que en realidad son profundidades de Satanás). No les pediré nada más,
Apo 2:25 sólo que retengan con firmeza lo que tienen hasta que yo venga.
Apo 2:26 A todos los que salgan vencedores y me obedezcan hasta el final, Les daré autoridad sobre todas las naciones.
Apo 2:27 Gobernarán las naciones con vara de hierro y las harán pedazos como si fueran ollas de barro*.
Apo 2:28 Tendrán la misma autoridad que yo recibí de mi Padre, ¡y también les daré la estrella de la mañana!
Apo 2:29 »Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias.




JOB  27

Job 27:1 Job siguió hablando:
Job 27:2 «Juro por el Dios viviente, quien me ha quitado los derechos, por el Todopoderoso, quien llenó mi alma de amargura.
Job 27:3 Mientras viva, mientras Dios me dé aliento,
Job 27:4 mis labios no pronunciarán maldad y mi lengua no hablará mentiras.
Job 27:5 Jamás admitiré que ustedes tengan la razón; defenderé mi integridad hasta la muerte.
Job 27:6 Insistiré en mi inocencia sin vacilar; mientras viva, mi conciencia estará tranquila.
Job 27:7 »Que mi enemigo sea castigado como los malvados, y mi adversario como aquellos que hacen maldad.
Job 27:8 Pues, ¿qué esperanza tienen los incrédulos cuando Dios acaba con ellos y les quita la vida?
Job 27:9 ¿Escuchará Dios su clamor cuando la desgracia venga sobre ellos?
Job 27:10 ¿Pueden deleitarse en el Todopoderoso? ¿Pueden clamar a Dios cuando quieran?
Job 27:11 Yo les enseñaré acerca del poder de Dios; no esconderé nada con respecto al Todopoderoso.
Job 27:12 Aunque ustedes han visto todo esto, sin embargo, me dicen estas cosas inútiles.
Job 27:13 »Esto es lo que los malvados recibirán de Dios; esta es la herencia del Todopoderoso.
Job 27:14 Quizás tengan muchos hijos, pero sus hijos morirán en la guerra o de hambre.
Job 27:15 A los sobrevivientes los matará una plaga y ni siquiera las viudas llorarán por ellos.
Job 27:16 »Tal vez la gente malvada tenga montones de dinero y amontonen mucha ropa,
Job 27:17 pero los justos usarán esa ropa y los inocentes se repartirán ese dinero.
Job 27:18 Los malvados construyen casas tan frágiles como una tela de araña,* tan débiles como un refugio hecho de ramas.
Job 27:19 Los malvados se acuestan siendo ricos pero, cuando despiertan, descubren que toda su riqueza se ha esfumado.
Job 27:20 El terror los anega como una inundación y son arrastrados por las tormentas de la noche.
Job 27:21 El viento del oriente se los lleva, y desaparecen; los arrasa por completo.
Job 27:22 Se arremolina en torno a ellos sin misericordia. Luchan por huir de su poder,
Job 27:23 pero todos los abuchean y se burlan de ellos.

LECTURA PARA LA NOCHE

OSEAS  9-12

Ose 9:1 Oh pueblo de Israel, no te alegres como lo hacen otras naciones. Pues has sido infiel a tu Dios, alquilándote como una prostituta y rindiendo culto a otros dioses en cada campo de trillar.
Ose 9:2 Ahora tus cosechas serán insuficientes para alimentarte; no habrá uvas para hacer vino nuevo.
Ose 9:3 Ya no podrás quedarte aquí en la tierra del SEÑOR. En cambio, volverás a Egipto, y en Asiria comerás alimentos ceremonialmente impuros.
Ose 9:4 Allí no presentarás ofrendas de vino al SEÑOR y ninguno de tus sacrificios lo agradará. Serás inmundo como el alimento tocado por una persona que está de luto. Todo el que presente tales sacrificios quedará contaminado. Ellos mismos podrán comer esta comida pero no podrán ofrecerla al SEÑOR.
Ose 9:5 Entonces, ¿qué harás en los días de los festivales? ¿Cómo celebrarás los festivales del SEÑOR?
Ose 9:6 Aunque escapes de la destrucción a manos de Asiria, Egipto te vencerá y Menfis* te enterrará. La ortiga se apoderará de tus tesoros de plata y la zarza invadirá tus casas arruinadas.
Ose 9:7 Ha llegado la hora del castigo de Israel; ha llegado el día del pago merecido. Pronto Israel se dará perfecta cuenta de esto. A causa de tu gran pecado y hostilidad dices: «¡Los profetas están locos y los hombres inspirados son necios!».
Ose 9:8 El profeta es un centinela sobre Israel* para mi Dios, sin embargo, dondequiera que va le tienden trampas. Hasta en la casa de Dios enfrenta hostilidad.
Ose 9:9 Lo que hace mi pueblo es tan depravado como lo que se hizo en Guibeá hace mucho tiempo. Dios no olvidará; sin falta los castigará por sus pecados.
Ose 9:10 Dice el SEÑOR: «Oh Israel, cuando te encontré por primera vez, fue como encontrar uvas frescas en el desierto. Cuando vi a tus antepasados, fue como ver los primeros higos maduros de la temporada. Pero después me abandonaron por Baal-peor y se entregaron a ese ídolo vergonzoso. En poco tiempo se volvieron viles, tan viles como el dios al que rinden culto.
Ose 9:11 La gloria de Israel saldrá volando como un ave, porque tus hijos no nacerán, ni crecerán en la matriz, ni siquiera serán concebidos.
Ose 9:12 Aunque algunos de tus hijos lleguen a crecer, yo te los arrebataré. Será un día terrible cuando me aleje y te deje solo.
Ose 9:13 He visto a Israel llegar a ser tan hermoso como Tiro. Pero ahora Israel sacará a sus hijos para ser masacrados».
Ose 9:14 Oh SEÑOR, ¿qué debería pedir para tu pueblo? Pediré matrices que no den a luz y pechos que no den leche.
Ose 9:15 Dice el SEÑOR: «Toda su perversidad empezó en Gilgal; allí comencé a odiarlos. A causa de sus malas acciones los sacaré de mi tierra. Ya no los amaré porque todos sus líderes son rebeldes.
Ose 9:16 El pueblo de Israel ha sido derribado. Sus raíces se han secado y no darán más fruto. Y si dan a luz, yo mataré a sus amados hijos».
Ose 9:17 Mi Dios rechazará al pueblo de Israel porque no quiere escuchar ni obedecer. Será un vagabundo, sin hogar entre las naciones.
Ose 10:1 Qué próspero es Israel, una vid frondosa llena de uvas. Pero mientras más se enriquece la gente, más altares paganos construye. Cuanto más abundantes sus cosechas, tanto más hermosas sus columnas sagradas.
Ose 10:2 El corazón de los israelitas es inconstante; ellos son culpables y deben ser castigados. El SEÑOR derribará sus altares y hará pedazos sus columnas sagradas.
Ose 10:3 Entonces dirán: «No tenemos rey porque no temimos al SEÑOR. Pero aun si tuviéramos un rey, ¿qué podría hacer por nosotros?».
Ose 10:4 La gente habla palabras vacías y hace pactos que no tiene intención de cumplir. Así que la injusticia brota en medio de ellos como hierbas venenosas en el campo de un agricultor.
Ose 10:5 La gente de Samaria tiembla de miedo por lo que pudiera ocurrirle a su ídolo, el becerro en Bet-avén.* El pueblo está de luto y los sacerdotes se lamentan porque la gloria del ídolo será quitada.*
Ose 10:6 Este ídolo será llevado a Asiria, un regalo para el gran rey. Se burlarán de Efraín e Israel será avergonzado porque confiaron en ese ídolo.
Ose 10:7 Samaria y su rey serán arrancados; flotarán a la deriva como un madero sobre las olas del mar.
Ose 10:8 Y los santuarios paganos de Avén,* donde Israel pecaba, se derrumbarán. Alrededor de sus altares crecerán espinos y cardos. Suplicarán a los montes: «¡Entiérrennos!» y rogarán a las colinas: «¡Caigan sobre nosotros!».
Ose 10:9 Dice el SEÑOR: «¡Oh Israel, desde los tiempos de Guibeá, hay tan solo pecado y más pecado! No has mejorado en absoluto. ¿Acaso no fue justo que los hombres perversos de Guibeá fueran atacados?
Ose 10:10 Ahora, cuando concuerde con mis planes, también a ustedes los atacaré. Llamaré a los ejércitos de las naciones para castigarlos por sus múltiples pecados.
Ose 10:11 »Israel* es como una vaquilla entrenada que pisotea el grano, un trabajo fácil que le encanta. Pero yo pondré un yugo pesado sobre su tierno cuello. Forzaré a Judá a tirar el arado y a Israel* a labrar la tierra dura.
Ose 10:12 Yo dije: “Planten buenas semillas de justicia, y levantarán una cosecha de amor. Aren la dura tierra de sus corazones, porque ahora es tiempo de buscar al SEÑOR para que él venga y haga llover justicia sobre ustedes”.
Ose 10:13 »Sin embargo, han cultivado perversidad y han levantado una abundante cosecha de pecados. Han comido el fruto de la mentira, confiando en su poderío militar y creyendo que los grandes ejércitos podrían mantener a su nación a salvo.
Ose 10:14 Ahora los terrores de la guerra se levantarán entre su gente. Todas sus fortificaciones caerán, tal como Salmán destruyó a Bet-arbel. Allí, a las madres y a los niños los estrellaron contra el suelo hasta matarlos.
Ose 10:15 Habitantes de Betel, debido a su gran maldad, les espera el mismo destino. Cuando amanezca el día del juicio, el rey de Israel será completamente destruido.
Ose 11:1 »Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo;
Ose 11:2 pero cuanto más lo llamaba,* más se alejaba de mí y ofrecía sacrificios a las imágenes de Baal y quemaba incienso a ídolos.
Ose 11:3 Yo mismo le enseñé a Israel* a caminar, llevándolo de la mano; pero no sabe ni le importa que fui yo quien lo cuidó.
Ose 11:4 Guié a Israel con mis cuerdas de ternura y de amor. Quité el yugo de su cuello y yo mismo me incliné para alimentarlo.
Ose 11:5 »Sin embargo, como mi pueblo se niega a regresar a mí, regresará a Egipto y será forzado a servir a Asiria.
Ose 11:6 La guerra, como un torbellino, pasará por sus ciudades; los enemigos derribarán sus puertas. Los destruirán, atrapándolos en sus propios planes malignos.
Ose 11:7 Pues mi pueblo está decidido a abandonarme. Aunque me llaman el Altísimo no me honran de verdad.
Ose 11:8 »Oh, Israel, ¿cómo podría abandonarte? ¿Cómo podría dejarte ir? ¿Cómo podría destruirte como a Adma o demolerte como a Zeboim? Mi corazón está desgarrado dentro de mí y mi compasión se desborda.
Ose 11:9 No, no desataré mi ira feroz. No destruiré por completo a Israel, ya que no soy un simple mortal, soy Dios. Yo soy el Santo que vive entre ustedes y no vendré a destruir.
Ose 11:10 Pues algún día la gente me seguirá. Yo, el SEÑOR, rugiré como un león. Y cuando ruja, mi pueblo regresará temblando del occidente.
Ose 11:11 Vendrán de Egipto como una bandada de aves. Regresarán de Asiria temblando como palomas y los traeré de regreso a casa», dice el SEÑOR.
Ose 11:12 * Israel me rodea con mentiras y engaño, pero Judá todavía obedece a Dios y es fiel al Santo.*
Ose 12:1 * El pueblo de Israel* se alimenta del viento; todo el día corre tras el viento del este. Amontonan mentiras y violencia; hacen una alianza con Asiria mientras mandan aceite de oliva a fin de comprar el apoyo de Egipto.
Ose 12:2 Ahora el SEÑOR presenta cargos contra Judá. Está a punto de castigar a Jacob* por todos sus caminos engañosos y cobrarle por todo lo que hizo.
Ose 12:3 Aun en la matriz, Jacob luchó con su hermano; cuando se hizo hombre, hasta peleó con Dios.
Ose 12:4 Sí, luchó con el ángel y venció. Lloró y clamó para que lo bendijera. Allá en Betel se encontró cara a cara con Dios y Dios habló con él,*
Ose 12:5 ¡el SEÑOR Dios de los Ejércitos Celestiales, el SEÑOR es su nombre!
Ose 12:6 Así que ahora, vuélvete a tu Dios. Actúa con amor y justicia, y confía siempre en él.
Ose 12:7 Pero no, la gente se comporta como astutos comerciantes que venden con balanzas fraudulentas; les encanta estafar.
Ose 12:8 Israel se jacta: «¡Yo soy rico! ¡Sin ayuda de nadie hice una fortuna! ¡Nadie me ha descubierto haciendo trampas! ¡Mi historial es impecable!».
Ose 12:9 «Pero yo soy el SEÑOR tu Dios, quien te rescató de la esclavitud en Egipto. Y te haré habitar otra vez en carpas como lo haces cada año en el Festival de las Enramadas.*
Ose 12:10 Yo envié a mis profetas para advertirte con numerosas visiones y parábolas».
Ose 12:11 Pero la gente de Galaad no vale nada debido a su idolatría. Y en Gilgal también sacrifican toros; sus altares están en filas como montones de piedra a lo largo de los bordes de un campo arado.
Ose 12:12 Jacob huyó a la tierra de Aram y allí, a cambio de pastorear ovejas,* ganó una esposa.
Ose 12:13 Luego, por medio de un profeta, el SEÑOR sacó de Egipto a los descendientes de Jacob;* y fueron protegidos por el mismo profeta.
Ose 12:14 Pero el pueblo de Israel amargamente ha provocado al SEÑOR, ahora el Señor los sentenciará a muerte en pago por sus pecados.

domingo, 3 de diciembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 3 DE DICIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     14:22-31

Jua 14:22 Judas (no Judas Iscariote, sino el otro discípulo con el mismo nombre) le dijo: —Señor, ¿por qué te darás a conocer sólo a nosotros y no al mundo en general?
Jua 14:23 Jesús contestó: —Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos.
Jua 14:24 El que no me ama no me obedece. Y recuerden, mis palabras no son mías, lo que les hablo proviene del Padre, quien me envió.
Jua 14:25 Les digo estas cosas ahora, mientras todavía estoy con ustedes.
Jua 14:26 Pero, cuando el Padre envíe al Abogado Defensor como mi representante —es decir, al Espíritu Santo—, él les enseñará todo y les recordará cada cosa que les he dicho.
Jua 14:27 »Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.
Jua 14:28 Recuerden lo que les dije: me voy, pero volveré a ustedes. Si de veras me amaran, se alegrarían de que voy al Padre, quien es más importante que yo.
Jua 14:29 Les he dicho estas cosas antes de que sucedan para que, cuando sucedan, ustedes crean.
Jua 14:30 »No me queda mucho tiempo para hablar con ustedes, porque se acerca el que gobierna este mundo. Él no tiene ningún poder sobre mí,
Jua 14:31 pero haré lo que el Padre me manda, para que el mundo sepa que amo al Padre. Vamos, salgamos de aquí.



 APOCALIPSIS  2:1-17

Apo 2:1 »Escribe esta carta al ángel* de la iglesia de Éfeso. Éste es el mensaje de aquél que tiene las siete estrellas en la mano derecha, del que camina en medio de los siete candelabros de oro:
Apo 2:2 »Yo sé todo lo que haces. He visto tu arduo trabajo y tu paciencia con perseverancia. Sé que no toleras a la gente malvada. Has puesto a prueba las pretensiones de ésos que dicen ser apóstoles pero no lo son. Has descubierto que son mentirosos.
Apo 2:3 Has sufrido por mi nombre con paciencia sin darte por vencido.
Apo 2:4 »Pero tengo una queja en tu contra. ¡No me amas a mí ni se aman entre ustedes como al principio!*
Apo 2:5 ¡Mira hasta dónde has caído! Vuélvete a mí y haz las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, vendré y quitaré tu candelabro de su lugar entre las iglesias.
Apo 2:6 Pero, tienes esto a tu favor: odias las obras malvadas de los nicolaítas, al igual que yo.
Apo 2:7 »Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias. A todos los que salgan vencedores, les daré del fruto del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios.
Apo 2:8 »Escribe esta carta al ángel de la iglesia de Esmirna. Éste es el mensaje de aquél que es el Primero y el Último, que estuvo muerto pero ahora vive:
Apo 2:9 »Yo sé de tu sufrimiento y tu pobreza, ¡pero tú eres rico! Conozco la blasfemia de los que se te oponen. Dicen ser judíos pero no lo son, porque su sinagoga le pertenece a Satanás.
Apo 2:10 No tengas miedo de lo que estás a punto de sufrir. El diablo meterá a algunos de ustedes en la cárcel para ponerlos a prueba, y sufrirán por diez días. Pero si permaneces fiel, incluso cuando te enfrentes a la muerte, yo te daré la corona de la vida.
Apo 2:11 »Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias. Los que salgan vencedores no sufrirán daño de la segunda muerte.
Apo 2:12 »Escribe esta carta al ángel de la iglesia de Pérgamo. Éste es el mensaje de aquél que tiene la espada aguda de doble filo:
Apo 2:13 »Yo sé que vives en la ciudad donde Satanás tiene su trono; sin embargo, has permanecido leal a mi nombre. Te rehusaste a negarme aun cuando mi fiel testigo, Antipas, murió como mártir en medio de ustedes allí en la ciudad de Satanás.
Apo 2:14 »Pero tengo unas cuantas quejas en tu contra. Toleras a algunos de entre ustedes que mantienen la enseñanza de Balaam, quien le enseñó a Balac cómo hacer tropezar al pueblo de Israel. Les enseñó a pecar, incitándolos a comer alimentos ofrecidos a ídolos y a cometer pecado sexual.
Apo 2:15 De modo parecido, entre ustedes hay algunos nicolaítas que siguen esa misma enseñanza.
Apo 2:16 Arrepiéntete de tu pecado, o de lo contrario, vendré a ti de repente y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.
Apo 2:17 »Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias. A todos los que salgan vencedores, les daré del maná que ha sido escondido en el cielo. Y le daré a cada uno una piedra blanca, y en la piedra estará grabado un nombre nuevo que nadie comprende aparte de aquél que lo recibe.




JOB  25-26

Job 25:1 Entonces Bildad el suhita respondió:
Job 25:2 «Dios es poderoso y temible; él impone la paz en los cielos.
Job 25:3 ¿Quién puede contar su ejército celestial? ¿No brilla su luz en toda la tierra?
Job 25:4 ¿Cómo puede un mortal ser inocente ante Dios? ¿Puede alguien nacido de mujer ser puro?
Job 25:5 Dios es más glorioso que la luna; brilla con más intensidad que las estrellas.
Job 25:6 Comparadas a él, las personas son gusanos; nosotros los mortales somos simples lombrices».
Job 26:1 Entonces Job habló de nuevo:
Job 26:2 «¡Qué manera de ayudar a los indefensos! ¡Cómo salvas a los débiles!
Job 26:3 ¡Cómo has iluminado mi estupidez! ¡Qué consejo tan sabio has ofrecido!
Job 26:4 ¿De dónde sacaste esas frases tan sabias? ¿El espíritu de quién habla por medio de ti?
Job 26:5 »Tiemblan los muertos: los que habitan debajo de las aguas.
Job 26:6 El averno* está desnudo en presencia de Dios; el lugar de destrucción* está al descubierto.
Job 26:7 Dios extiende el cielo del norte sobre el espacio vacío y cuelga a la tierra sobre la nada.
Job 26:8 Envuelve la lluvia con sus densas nubes y las nubes no estallan con el peso.
Job 26:9 Él cubre el rostro de la luna* y la envuelve con las nubes.
Job 26:10 Él creó el horizonte cuando separó las aguas; estableció los límites entre el día y la noche.
Job 26:11 Los cimientos del cielo tiemblan; se estremecen ante su reprensión.
Job 26:12 El mar se calmó por su poder; con su destreza aplastó al gran monstruo marino.*
Job 26:13 Su Espíritu hizo hermosos los cielos, y su poder atravesó a la serpiente deslizante.

Job 26:14 Eso es sólo el comienzo de todo lo que él hace, apenas un susurro de su poder. ¿Quién podrá, entonces, comprender el trueno de su poder?».


LECTURA PARA LA NOCHE

OSEAS  7-8

Ose 7:1 »Yo quiero sanar a Israel,* pero sus pecados son demasiado grandes. Samaria está llena de mentirosos. ¡Hay ladrones adentro y bandidos afuera!
Ose 7:2 La gente no se da cuenta de que los estoy mirando. Están cercados por sus acciones pecaminosas y yo las veo todas.
Ose 7:3 »El pueblo entretiene al rey con sus perversidades y los príncipes se ríen de todas las mentiras del pueblo.
Ose 7:4 Son todos adúlteros, siempre ardiendo con pasión. Son como un horno que se mantiene caliente mientras el panadero prepara la masa.
Ose 7:5 Durante una fiesta del rey, los príncipes se emborrachan con vino, y se entregan a la juerga con los que se burlan de ellos.
Ose 7:6 Sus corazones son como un horno recalentado con intriga. Sus maquinaciones humean* durante la noche y por la mañana estallan en un incendio violento.
Ose 7:7 Como un horno ardiente, consumen a sus líderes. Matan a sus reyes uno tras otro, y nadie clama a mí en busca de ayuda.
Ose 7:8 »El pueblo de Israel se mezcla con paganos de otras naciones, ¡y se vuelven tan inútiles como un pastel a medio cocer!
Ose 7:9 El rendir culto a dioses ajenos consume sus fuerzas, pero ellos ni cuenta se dan. Su cabello se ha encanecido pero no se dan cuenta de que están viejos y débiles.
Ose 7:10 Su arrogancia testifica en su contra, sin embargo, no se vuelven al SEÑOR su Dios, ni siquiera tratan de encontrarlo.
Ose 7:11 »El pueblo de Israel se ha vuelto como palomas, necias y tontas; primero clama a Egipto en busca de ayuda y luego vuela a Asiria.
Ose 7:12 Pero mientras revolotean, arrojaré mi red sobre ellos y los derribaré como a un pájaro que cae del cielo. Los castigaré por todo el mal que hacen.*
Ose 7:13 »¡Qué aflicción les espera a los que me han abandonado! Déjenlos morir porque se han rebelado contra mí. Yo deseaba redimirlos pero han dicho mentiras de mí.
Ose 7:14 En lugar de invocarme con corazón sincero se quedan sentados en sus sillones y se lamentan. Se hacen cortadas en el cuerpo* y suplican grano y vino nuevo a dioses ajenos y se alejan de mí.
Ose 7:15 Yo los entrené y los hice fuertes, pero ahora, traman maldades en mi contra.
Ose 7:16 Miran en todas partes menos al Altísimo. Son tan inútiles como un arco torcido. Sus líderes morirán a manos de sus enemigos a causa de su insolencia hacia mí. Entonces el pueblo de Egipto se reirá de ellos.
Ose 8:1 »¡Toquen alarma! El enemigo desciende como un águila sobre el pueblo del SEÑOR, porque rompieron mi pacto y se rebelaron contra mi ley.
Ose 8:2 Ahora Israel me suplica: “¡Ayúdanos, porque tú eres nuestro Dios!”.
Ose 8:3 Pero es demasiado tarde. Los israelitas rechazaron lo bueno, y ahora sus enemigos los perseguirán.
Ose 8:4 El pueblo de Israel nombró reyes sin mi consentimiento y príncipes sin mi aprobación. Fabricaron ídolos de plata y oro para sí mismos y así provocaron su propia destrucción.
Ose 8:5 »Oh Samaria, yo rechazo este becerro, este ídolo que te has hecho. Mi furia arde contra ti. ¿Hasta cuándo serás incapaz de estar sin culpa?
Ose 8:6 Este becerro que adoras, oh Israel, ¡lo hiciste con tus propias manos! ¡No es Dios! Por lo tanto debe ser hecho pedazos.
Ose 8:7 »Sembraron vientos y cosecharán torbellinos. Los tallos de grano se marchitan y no producen nada para comer. Y aun si hubiera grano, lo comerían los extranjeros.
Ose 8:8 El pueblo de Israel ha sido tragado; ahora está tirado en medio de las naciones como una olla vieja y descartada.
Ose 8:9 Como asno salvaje en celo, los israelitas* se han ido a Asiria. Se vendieron y se entregaron a muchos amantes.
Ose 8:10 Pero aunque se han vendido a muchos aliados, ahora los reuniré para el juicio. Entonces se retorcerán bajo la opresión del gran rey.
Ose 8:11 »¡Israel construyó muchos altares para quitar el pecado, pero estos mismos altares se convirtieron en lugares para pecar!
Ose 8:12 A pesar de que les di todas mis leyes, actúan como si esas leyes no se aplicaran a ellos.
Ose 8:13 El pueblo de Israel ama sus ceremonias de sacrificio, pero para mí, todos sus sacrificios no tienen sentido. Yo haré responsable a mi pueblo de sus pecados y lo castigaré; ellos volverán a Egipto.
Ose 8:14 Israel se olvidó de su Hacedor y construyó grandes palacios, y Judá fortificó sus ciudades. Por lo tanto, haré descender fuego sobre sus ciudades y quemaré sus fortalezas».