jueves, 17 de agosto de 2017

LECTURA BÍBLICA 17 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    18:18-30

Luc 18:18 Cierta vez, un líder religioso le hizo a Jesús la siguiente pregunta: —Maestro bueno, ¿qué debería hacer para heredar la vida eterna?
Luc 18:19 —¿Por qué me llamas bueno? —le preguntó Jesús —. Sólo Dios es verdaderamente bueno.
Luc 18:20 Pero, para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: “No cometas adulterio; no asesines; no robes; no des falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre”*.
Luc 18:21 El hombre respondió: —He obedecido todos esos mandamientos desde que era joven.
Luc 18:22 Cuando Jesús oyó su respuesta, le dijo: —Hay una cosa que todavía no has hecho. Vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme.
Luc 18:23 Pero, cuando el hombre oyó esto, se puso triste porque era muy rico.
Luc 18:24 Cuando Jesús lo vio,* dijo: «¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!
Luc 18:25 De hecho, ¡es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios!».
Luc 18:26 Los que lo oyeron, dijeron: «Entonces, ¿quién podrá ser salvo?».
Luc 18:27 Él contestó: «Lo que es imposible para las personas es posible para Dios».
Luc 18:28 Pedro dijo: —Nosotros hemos dejado nuestros hogares para seguirte.
Luc 18:29 —Así es —respondió Jesús—, y les aseguro que todo el que haya dejado casa o esposa o hermanos o padres o hijos por causa del reino de Dios
Luc 18:30 recibirá mucho más en esta vida y tendrá la vida eterna en el mundo que vendrá.


2 TIMOTEO 4

2Ti 4:1 En presencia de Dios y de Cristo Jesús —quien un día juzgará a los vivos y a los muertos cuando venga para establecer su reino —te pido encarecidamente:
2Ti 4:2 predica la palabra de Dios. Mantente preparado, sea o no el tiempo oportuno. Corrige, reprende y anima a tu gente con paciencia y buena enseñanza.
2Ti 4:3 Pues llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír.
2Ti 4:4 Rechazarán la verdad e irán tras de mitos.
2Ti 4:5 Pero tú debes mantener la mente clara en toda situación. No tengas miedo de sufrir por el Señor. Ocúpate en decirles a otros la Buena Noticia y lleva a cabo todo el ministerio que Dios te dio.
2Ti 4:6 En cuanto a mí, mi vida ya fue derramada como una ofrenda a Dios. Se acerca el tiempo de mi muerte.
2Ti 4:7 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera y he permanecido fiel.
2Ti 4:8 Y ahora me espera el premio, la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me dará el día de su regreso. Y el premio no es sólo para mí, sino para todos los que esperan con anhelo su venida.
2Ti 4:9 Timoteo, por favor ven lo más pronto posible.
2Ti 4:10 Demas me abandonó porque ama las cosas de esta vida y se fue a Tesalónica. Crescente se fue a Galacia, y Tito a Dalmacia.
2Ti 4:11 Sólo Lucas está conmigo. Trae a Marcos contigo cuando vengas, porque me será de ayuda en mi ministerio.
2Ti 4:12 A Tíquico lo envié a Éfeso.
2Ti 4:13 Cuando vengas, no te olvides de traer el abrigo que dejé con Carpo en Troas. Tráeme también mis libros y especialmente mis pergaminos.
2Ti 4:14 Alejandro —el que trabaja el cobre —me hizo mucho daño, pero el Señor lo juzgará por lo que ha hecho.
2Ti 4:15 Cuídate de él, porque se opuso firmemente a todo lo que dijimos.
2Ti 4:16 La primera vez que fui llevado ante el juez, nadie me acompañó. Todos me abandonaron. Que no se lo tomen en cuenta.
2Ti 4:17 Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerza, a fin de que yo pudiera predicar la Buena Noticia en toda su plenitud, para que todos los gentiles* la oyeran. Y él me libró de una muerte segura.*
2Ti 4:18 Así es, y el Señor me librará de todo ataque maligno y me llevará a salvo a su reino celestial. ¡A Dios sea toda la gloria por siempre y para siempre! Amén.
2Ti 4:19 Dales mis saludos a Priscila y a Aquila, y a los que viven en la casa de Onesíforo.
2Ti 4:20 Erasto se quedó en Corinto, y a Trófimo lo dejé enfermo en Mileto.
2Ti 4:21 Haz todo lo posible por llegar aquí antes del invierno. Eubulo te envía saludos, al igual que Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos.
2Ti 4:22 Que el Señor esté con tu espíritu, y que su gracia sea con todos ustedes.




PROVERBIOS 13:13-25

Pro 13:13 Los que desprecian el consejo buscan problemas; los que respetan un mandato tendrán éxito.
Pro 13:14 La instrucción de los sabios es como una fuente que da vida; los que la aceptan evitan las trampas de la muerte.
Pro 13:15 Una persona de buen juicio es respetada; una persona traicionera va directo a la destrucción.*
Pro 13:16 Las personas sabias piensan antes de actuar; los necios no lo hacen y hasta se jactan de su necedad.
Pro 13:17 El mensajero no confiable cae en problemas, pero el mensajero fiel trae alivio.
Pro 13:18 Si desprecias la crítica constructiva, acabarás en pobreza y deshonra; si aceptas la corrección, recibirás honra.
Pro 13:19 Es agradable ver que los sueños se hacen realidad, pero los necios se niegan a abandonar el mal para alcanzarlos.
Pro 13:20 Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades.
Pro 13:21 Los problemas persiguen a los pecadores, mientras que las bendiciones recompensan a los justos.
Pro 13:22 La gente buena deja una herencia a sus nietos, pero la riqueza de los pecadores pasa a manos de los justos.
Pro 13:23 La granja del pobre puede que produzca mucho alimento, pero la injusticia arrasa con todo.
Pro 13:24 Quienes no emplean la vara de disciplina odian a sus hijos. Los que en verdad aman a sus hijos se preocupan lo suficiente para disciplinarlos.
Pro 13:25 Los justos comen hasta quedar bien satisfechos, pero el estómago de los perversos quedará vacío.




LECTURA PARA LA NOCHE

NEHEMÍAS 11

Neh 11:1 Los jefes del pueblo vivían en Jerusalén, la ciudad santa. Mediante los sorteos sagrados eligieron a una décima parte del pueblo de otras ciudades de Judá y de Benjamín para que vivieran allí también, mientras que el resto seguió viviendo donde estaba;
Neh 11:2 y el pueblo elogiaba a todos los que se ofrecían para reubicarse en Jerusalén.
Neh 11:3 La siguiente es una lista de los nombres de los funcionarios provinciales que fueron a vivir a Jerusalén. (La mayoría del pueblo, de los sacerdotes, de los levitas, de los sirvientes del templo y de los descendientes de los sirvientes de Salomón siguieron viviendo en sus propias casas en las diversas ciudades de Judá,
Neh 11:4 pero algunos de los de Judá y de Benjamín repoblaron Jerusalén). De la tribu de Judá: Ataías, hijo de Uzías, hijo de Zacarías, hijo de Amarías, hijo de Sefatías, hijo de Mahalaleel, de la familia de Fares.
Neh 11:5 También Maaseías, hijo de Baruc, hijo de Col-hoze, hijo de Hazaías, hijo de Adaías, hijo de Joiarib, hijo de Zacarías, de la familia de Sela.*
Neh 11:6 Fueron cuatrocientos sesenta y ocho descendientes de Fares los que se establecieron en Jerusalén, todos ellos hombres excepcionales.
Neh 11:7 De la tribu de Benjamín: Salú, hijo de Mesulam, hijo de Joed, hijo de Pedaías, hijo de Colaías, hijo de Maaseías, hijo de Itiel, hijo de Jesaías;
Neh 11:8 después de él estaban Gabai y Salai: en total novecientos veintiocho parientes.
Neh 11:9 El funcionario principal de ellos era Joel, hijo de Zicri, y su asistente era Judá, hijo de Senúa, el segundo en autoridad de la ciudad.
Neh 11:10 De los sacerdotes: Jedaías, hijo de Joiarib; Jaquín;
Neh 11:11 y Seraías, hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitob, que era el supervisor del templo de Dios.
Neh 11:12 También ochocientos veintidós de sus colaboradores, quienes trabajaban en el templo. También Adaías, hijo de Jeroham, hijo de Pelalías, hijo de Amsi, hijo de Zacarías, hijo de Pasur, hijo de Malquías,
Neh 11:13 junto con doscientos cuarenta y dos de sus colaboradores, quienes eran jefes de sus familias. También Amasai, hijo de Azareel, hijo de Azai, hijo de Mesilemot, hijo de Imer,
Neh 11:14 y ciento veintiocho de sus* excepcionales colaboradores. El funcionario principal de ellos era Zabdiel, hijo de Gedolim.
Neh 11:15 De los levitas: Semaías, hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, hijo de Buni.
Neh 11:16 También Sabetai y Jozabad, quienes estaban a cargo del trabajo fuera del templo de Dios.
Neh 11:17 También Matanías, hijo de Micaía, hijo de Zabdí, descendiente de Asaf, quien dirigía las acciones de gracias y la oración. También Bacbuquías, ayudante de Matanías, y Abda, hijo de Samúa, hijo de Galal, hijo de Jedutún.
Neh 11:18 En total, había doscientos ochenta y cuatro levitas en la ciudad santa.
Neh 11:19 De los porteros: Acub, Talmón y ciento setenta y dos colaboradores que vigilaban las puertas.
Neh 11:20 Los demás sacerdotes, levitas e israelitas vivían en las otras ciudades de Judá, dondequiera que se encontrara su herencia familiar.
Neh 11:21 Sin embargo, todos los sirvientes del templo, bajo la dirección de Ziha y Gispa, se establecieron en la colina de Ofel.
Neh 11:22 El funcionario principal de los levitas en Jerusalén era Uzi, hijo de Bani, hijo de Hasabías, hijo de Matanías, hijo de Micaía, descendiente de Asaf. Los integrantes de la familia de Asaf eran los cantores en el templo de Dios.
Neh 11:23 Las responsabilidades diarias de los cantores se llevaban a cabo según los términos establecidos por un mandato real.
Neh 11:24 Petaías, hijo de Mesezabeel, descendiente de Zera, hijo de Judá, era el consejero real en todos los asuntos de la administración pública.
Neh 11:25 En cuanto a las aldeas vecinas con sus campos abiertos, parte de la gente de Judá vivía en Quiriat-arba y sus asentamientos, en Dibón y sus asentamientos y en Jecabseel y sus aldeas.
Neh 11:26 También residían en Jesúa, Molada, Bet-pelet,
Neh 11:27 Hazar-sual, Beerseba y sus asentamientos,
Neh 11:28 Siclag y Mecona y sus asentamientos.
Neh 11:29 También vivían en En-rimón, Zora, Jarmut,
Neh 11:30 Zanoa y Adulam y sus aldeas vecinas. También vivían en Laquis y sus campos aledaños y en Azeca y sus aldeas cercanas. De manera que el pueblo de Judá vivía desde Beerseba en el sur hasta el valle de Hinom.
Neh 11:31 Parte de la gente de Benjamín vivía en Geba, Micmas, Aía y Betel y sus asentamientos.
Neh 11:32 También vivían en Anatot, Nob, Ananías,
Neh 11:33 Hazor, Ramá, Gitaim,
Neh 11:34 Hadid, Seboim, Nebalat,
Neh 11:35 Lod, Ono y el valle de los Artesanos.*
Neh 11:36 Algunos de los levitas que residían en Judá fueron enviados a vivir con la tribu de Benjamín.

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