APOSENTO ALTO

lunes, 5 de marzo de 2018

LECTURA BÍBLICA 5 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    22:34-46

Mat 22:34 En cuanto los fariseos oyeron que había silenciado a los saduceos con esa respuesta, se juntaron para interrogarlo nuevamente.
Mat 22:35 Uno de ellos, experto en la ley religiosa, intentó tenderle una trampa con la siguiente pregunta:
Mat 22:36 —Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante en la ley de Moisés?
Mat 22:37 Jesús contestó: —“Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”*.
Mat 22:38 Éste es el primer mandamiento y el más importante.
Mat 22:39 Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”*.
Mat 22:40 Toda la ley y las exigencias de los profetas se basan en estos dos mandamientos.
Mat 22:41 Entonces, rodeado por los fariseos, Jesús les hizo una pregunta:
Mat 22:42 —¿Qué piensan del Mesías? ¿De quién es hijo? Ellos contestaron: —Es hijo de David.
Mat 22:43 Jesús les respondió: —Entonces, ¿por qué David, mientras hablaba bajo la inspiración del Espíritu, llama al Mesías “mi Señor”? Pues David dijo:
Mat 22:44 “El SEÑOR le dijo a mi Señor: ‘Siéntate en el lugar de honor a mi derecha, hasta que humille a tus enemigos y los ponga por debajo de tus pies’ ”*.
Mat 22:45 »Si David llamó al Mesías “mi Señor”, ¿cómo es posible que el Mesías sea su hijo?
Mat 22:46 Nadie pudo responderle. Y, a partir de entonces, ninguno se atrevió a hacerle más preguntas.

ROMANOS 4

Rom 4:1 Humanamente hablando, Abraham fue el fundador de nuestra nación judía. ¿Qué descubrió él acerca de llegar a ser justos ante Dios?
Rom 4:2 Que, si sus buenas acciones le hubieran servido para que Dios lo aceptara, habría tenido de qué jactarse. Pero ésa no era la forma de actuar de Dios.
Rom 4:3 Pues las Escrituras nos dicen: «Abraham le creyó a Dios, y Dios consideró a Abraham justo debido a su fe»*.
Rom 4:4 Cuando la gente trabaja, el salario que recibe no es un regalo sino algo que se ha ganado.
Rom 4:5 Pero la gente no es considerada justa por sus acciones sino por su fe en Dios, quien perdona a los pecadores.
Rom 4:6 David también habló de lo mismo cuando describió la felicidad de los que son declarados justos sin hacer esfuerzos para lograrlo:
Rom 4:7 «Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubren los pecados.
Rom 4:8 Sí, qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró el pecado de su cuenta»*.
Rom 4:9 Ahora bien, ¿es esta bendición solamente para los judíos o es también para los gentiles* incircuncisos?* Como venimos diciendo, Dios consideró a Abraham justo debido a su fe.
Rom 4:10 ¿Pero cómo sucedió esto? ¿Se le consideró justo sólo después de ser circuncidado o fue antes? Es evidente que Dios aceptó a Abraham, ¡antes de que fuera circuncidado!
Rom 4:11 La circuncisión era una señal de que Abraham ya tenía fe y de que Dios ya lo había aceptado y declarado justo aun antes de que fuera circuncidado. Por lo tanto, Abraham es el padre espiritual de los que tienen fe pero no han sido circuncidados. A ellos se les considera justos debido a su fe.
Rom 4:12 Y Abraham también es el padre espiritual de los que han sido circuncidados, pero sólo si tienen la misma clase de fe que tenía Abraham antes de ser circuncidado.
Rom 4:13 Obviamente, la promesa que Dios hizo de dar toda la tierra a Abraham y a sus descendientes no se basaba en la obediencia de Abraham a la ley sino en una relación correcta con Dios, la cual viene por la fe.
Rom 4:14 Si la promesa de Dios es sólo para los que obedecen la ley, entonces la fe no hace falta y la promesa no tiene sentido.
Rom 4:15 Pues la ley siempre trae castigo para los que tratan de obedecerla. (¡La única forma de no violar la ley es no tener ninguna ley para violar!).
Rom 4:16 Así que la promesa se recibe por medio de la fe. Es un regalo inmerecido. Y, vivamos o no de acuerdo con la ley de Moisés, todos estamos seguros de recibir esta promesa si tenemos una fe como la de Abraham, quien es el padre de todos los que creen.
Rom 4:17 A eso se refieren las Escrituras cuando citan lo que Dios le dijo: «Te hice padre de muchas naciones»*. Eso sucedió porque Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y crea cosas nuevas de la nada.
Rom 4:18 Aun cuando no había motivos para tener esperanza, Abraham siguió teniendo esperanza porque había creído en que llegaría a ser el padre de muchas naciones. Pues Dios le había dicho: «Ésa será la cantidad de descendientes que tendrás»*.
Rom 4:19 Y la fe de Abraham no se debilitó a pesar de que él reconocía que, por tener unos cien años de edad, su cuerpo ya estaba muy anciano para tener hijos, igual que el vientre de Sara.
Rom 4:20 Abraham siempre creyó la promesa de Dios sin vacilar. De hecho, su fe se fortaleció aún más y así le dio gloria a Dios.
Rom 4:21 Abraham estaba plenamente convencido de que Dios es poderoso para cumplir todo lo que promete.
Rom 4:22 Y, debido a su fe, Dios lo consideró justo.
Rom 4:23 Y el hecho de que Dios lo considerara justo no fue sólo para beneficio de Abraham, sino que quedó escrito
Rom 4:24 también para nuestro beneficio, porque nos asegura que Dios nos considerará justos a nosotros también si creemos en él, quien levantó de los muertos a Jesús nuestro Señor.
Rom 4:25 Él fue entregado a la muerte por causa de nuestros pecados, y resucitado para hacernos justos a los ojos de Dios.

SALMO 52

Sal 52:1 ¿Por qué te jactas de tus delitos, gran guerrero? ¿No te das cuenta de que la justicia de Dios permanece para siempre?
Sal 52:2 Todo el día conspiras destrucción. Tu lengua es cortante como una navaja afilada; eres experto en decir mentiras.
Sal 52:3 Amas el mal más que el bien y las mentiras más que la verdad. Interludio
Sal 52:4 Te encanta destruir a la gente con tus palabras, ¡mentiroso!
Sal 52:5 Pero Dios te herirá de muerte de una vez por todas; te sacará de tu casa y te desarraigará de la tierra de los vivientes. Interludio
Sal 52:6 Los justos lo verán y se asombrarán; se reirán y dirán:
Sal 52:7 «Miren lo que les pasa a los guerreros poderosos que no ponen su confianza en Dios, sino que confían en sus riquezas y se vuelven más y más atrevidos en su maldad».
Sal 52:8 Pero yo soy como un olivo que florece en la casa de Dios y siempre confiaré en el amor inagotable de Dios.
Sal 52:9 Te alabaré para siempre, oh Dios, por lo que has hecho. Confiaré en tu buen nombre en presencia de tu pueblo fiel.

LECTURA PARA LA NOCHE

NÚMEROS 9-11

Núm 9:1 Un año después que Israel saliera de Egipto, el SEÑOR le habló a Moisés en el desierto de Sinaí. El primer mes* de ese año le dijo:
Núm 9:2 «Di a los israelitas que celebren la Pascua en el tiempo establecido:
Núm 9:3 al atardecer del día catorce del primer mes.* Asegúrate de seguir todos mis decretos y todas mis ordenanzas acerca de esta celebración».
Núm 9:4 Entonces Moisés le dijo al pueblo que celebrara la Pascua
Núm 9:5 en el desierto de Sinaí, al atardecer del día catorce del primer mes. Allí celebraron el festival, así como el SEÑOR le había ordenado a Moisés.
Núm 9:6 Sin embargo, algunos hombres estaban ceremonialmente impuros por haber tocado un cadáver, y por eso no podían celebrar la Pascua aquel día. Así que ese mismo día se acercaron a Moisés y a Aarón
Núm 9:7 y les dijeron: —Hemos quedado ceremonialmente impuros por tocar un cadáver. Pero ¿por qué se nos debe impedir presentar la ofrenda del SEÑOR en la debida fecha con el resto de los israelitas?
Núm 9:8 Moisés les contestó: —Esperen aquí hasta que yo reciba del SEÑOR las instrucciones para ustedes.
Núm 9:9 Esta fue la respuesta del SEÑOR a Moisés:
Núm 9:10 «Da las siguientes instrucciones al pueblo de Israel: si alguien del pueblo, ya sea ahora o en las generaciones futuras, está ceremonialmente impuro en la fecha establecida para la Pascua por tocar un cadáver, o si está de viaje y no puede estar presente en la ceremonia, aun así podrá celebrar la Pascua del SEÑOR.
Núm 9:11 Esta persona ofrecerá el sacrificio de la Pascua un mes después, al atardecer del día catorce del segundo mes.* Comerá el cordero de la Pascua con pan sin levadura y hierbas amargas.
Núm 9:12 No dejará nada del cordero para el día siguiente, ni quebrará ninguno de sus huesos, y debe seguir todas las ordenanzas de rigor acerca de la Pascua.
Núm 9:13 »Aquellos que no estén ceremonialmente impuros ni anden de viaje pero aun así dejen de celebrar la Pascua en la fecha establecida, serán excluidos de la comunidad de Israel. Si no presentan la ofrenda del SEÑOR en la fecha debida, sufrirán las consecuencias de su culpa.
Núm 9:14 Y si el extranjero que vive entre ustedes quiere celebrar la Pascua del SEÑOR, debe seguir estos mismos decretos y ordenanzas. Las mismas leyes se aplican tanto a los israelitas de nacimiento como a los extranjeros que viven entre ustedes».
Núm 9:15 El día que se armó el tabernáculo, la nube lo cubrió.* Pero desde la tarde hasta el amanecer la nube que cubría el tabernáculo tomaba la apariencia de una columna de fuego.
Núm 9:16 De esta manera ocurría siempre: por la noche la nube que cubría el tabernáculo tomaba la apariencia de fuego.
Núm 9:17 Cada vez que la nube se elevaba de la carpa sagrada, el pueblo de Israel levantaba el campamento y la seguía; donde la nube se detenía, el pueblo de Israel armaba el campamento.
Núm 9:18 De esta manera los israelitas viajaban y acampaban por orden del SEÑOR, donde él les indicaba que fueran. Permanecían en el campamento todo el tiempo que la nube se quedaba encima del tabernáculo.
Núm 9:19 Si la nube se quedaba por largo tiempo sobre el tabernáculo, los israelitas permanecían allí y llevaban a cabo sus deberes ante el SEÑOR.
Núm 9:20 Algunas veces la nube se detenía por pocos días sobre el tabernáculo; entonces el pueblo se quedaba por pocos días, como el SEÑOR ordenaba. Luego, por orden del SEÑOR, levantaban el campamento y se ponían en marcha.
Núm 9:21 Algunas veces la nube se detenía sólo por la noche y se elevaba a la mañana siguiente; pero fuera de día o de noche, cuando la nube se elevaba, el pueblo levantaba el campamento y se ponía en marcha.
Núm 9:22 Si la nube permanecía sobre el tabernáculo por dos días, un mes o un año, el pueblo de Israel acampaba y no se ponía en marcha; pero en cuanto se elevaba, ellos levantaban el campamento y se ponían en marcha.
Núm 9:23 Así que acampaban o viajaban bajo las órdenes del SEÑOR y obedecían todo lo que el SEÑOR les decía por medio de Moisés.
Núm 10:1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 10:2 «Haz dos trompetas de plata labrada a martillo para convocar a la comunidad a reunirse y dar la señal de levantar el campamento.
Núm 10:3 Al toque de ambas trompetas, todos deben reunirse ante ti a la entrada del tabernáculo;*
Núm 10:4 pero si se toca sólo una trompeta, entonces sólo los líderes —los jefes de los clanes de Israel— tendrán que presentarse ante ti.
Núm 10:5 »Cuando hagas sonar la señal para continuar el viaje, las tribus acampadas en el lado oriental del tabernáculo levantarán el campamento y avanzarán.
Núm 10:6 Cuando hagas sonar la señal por segunda vez, las tribus acampadas en el lado sur, las seguirán. Haz sonar toques cortos como señal de ponerse en marcha,
Núm 10:7 pero cuando convoques al pueblo a asamblea, toca las trompetas de manera diferente.
Núm 10:8 Únicamente los sacerdotes, los descendientes de Aarón, podrán tocar las trompetas. Esta es una ley perpetua para ustedes y tendrá que cumplirse de generación en generación.
Núm 10:9 »Cuando lleguen a su propia tierra y vayan a la guerra contra sus enemigos que los atacan, darán la alarma con las trompetas. Entonces el SEÑOR su Dios los recordará y los rescatará de sus enemigos.
Núm 10:10 También hagan sonar las trompetas en tiempos de alegría, en sus festivales anuales y al principio de cada mes. Además, toquen las trompetas cuando entreguen las ofrendas quemadas y las ofrendas de paz. Las trompetas le recordarán al SEÑOR su Dios el pacto que hizo con ustedes. Yo soy el SEÑOR su Dios».
Núm 10:11 Durante el segundo año después que Israel saliera de Egipto, el día veinte del segundo mes,* la nube se elevó del tabernáculo del pacto.*
Núm 10:12 Entonces los israelitas salieron del desierto de Sinaí y viajaron de un lugar a otro hasta que la nube se detuvo en el desierto de Parán.
Núm 10:13 Cuando el pueblo salió por primera vez, siguiendo las instrucciones que el SEÑOR había dado por medio de Moisés,
Núm 10:14 las tropas de Judá iban delante. Estas marchaban detrás de su estandarte, y su líder era Naasón, hijo de Aminadab.
Núm 10:15 Las siguieron las tropas de la tribu de Isacar, dirigidas por Natanael, hijo de Zuar,
Núm 10:16 y también las tropas de la tribu de Zabulón, dirigidas por Eliab, hijo de Helón.
Núm 10:17 Después se desarmó el tabernáculo, y las siguientes en ponerse en marcha fueron las divisiones gersonitas y meraritas, de los levitas, llevando consigo el tabernáculo.
Núm 10:18 Las tropas de Rubén fueron las próximas en salir y marchaban tras su estandarte. Su líder era Elisur, hijo de Sedeur.
Núm 10:19 Las siguieron las tropas de la tribu de Simeón, dirigidas por Selumiel, hijo de Zurisadai,
Núm 10:20 y también las tropas de la tribu de Gad, dirigidas por Eliasaf, hijo de Deuel.
Núm 10:21 Luego salió la división coatita de los levitas, que llevaba consigo los objetos sagrados del tabernáculo. El tabernáculo debía estar ya instalado en su nueva ubicación antes de que ellos llegaran al próximo lugar de campamento.
Núm 10:22 Las tropas de Efraín marcharon a continuación, detrás de su estandarte. Su líder era Elisama, hijo de Amiud.
Núm 10:23 Las siguieron las tropas de la tribu de Manasés, dirigidas por Gamaliel, hijo de Pedasur,
Núm 10:24 y también las tropas de la tribu de Benjamín, dirigidas por Abidán, hijo de Gedeoni.
Núm 10:25 Las últimas en salir fueron las tropas de Dan que marchaban tras su estandarte, a la retaguardia de todos los campamentos tribales. Su líder era Ahiezer, hijo de Amisadai.
Núm 10:26 Se le unieron las tropas de la tribu de Aser, dirigidas por Pagiel, hijo de Ocrán,
Núm 10:27 y también las tropas de la tribu de Neftalí, dirigidas por Ahira, hijo de Enán.
Núm 10:28 En ese orden marchaban los israelitas, división por división.
Núm 10:29 Un día Moisés le dijo a su cuñado Hobab, hijo de Reuel, el madianita: —Vamos en camino al lugar que el SEÑOR nos prometió, porque él nos dijo: “Yo se lo daré a ustedes”. Ven con nosotros y te trataremos bien, porque el SEÑOR ha prometido maravillosas bendiciones para Israel.
Núm 10:30 —No, no iré —respondió Hobab—. Debo regresar a mi propia tierra y a mi familia.
Núm 10:31 —Por favor no nos dejes —rogó Moisés—. Tú conoces los lugares del desierto donde debemos acampar. Ven, sé nuestro guía.
Núm 10:32 Si vienes con nosotros, compartiremos contigo todas las bendiciones que el SEÑOR nos dará.
Núm 10:33 Así que después de salir del monte del SEÑOR, marcharon por tres días; y el arca del pacto del SEÑOR iba delante de ellos para indicarles dónde detenerse y descansar.
Núm 10:34 Cada día, mientras continuaban su viaje, la nube del SEÑOR se mantenía en el aire sobre ellos.
Núm 10:35 Siempre que el arca salía, Moisés gritaba: «¡Levántate, oh SEÑOR y que se dispersen tus enemigos! ¡Que huyan ante ti!»;
Núm 10:36 y cuando el arca se ponía en tierra, Moisés decía: «¡Vuelve, oh SEÑOR, a los incontables millares de Israel!».
Núm 11:1 Poco después el pueblo comenzó a quejarse de las privaciones que enfrentaba, y el SEÑOR oyó todo lo que decían. Entonces el enojo del SEÑOR se encendió contra ellos y envió un fuego que ardió entre ellos y destruyó a algunos en las afueras del campamento.
Núm 11:2 Así que el pueblo pidió ayuda a gritos a Moisés, y cuando él oró al SEÑOR, el fuego se apagó.
Núm 11:3 Después, ese lugar fue conocido como Tabera (que significa «el lugar que arde»), porque el fuego del SEÑOR ardió allí entre ellos.
Núm 11:4 Entonces la gentuza extranjera que viajaba con los israelitas comenzó a tener fuertes antojos por las cosas buenas de Egipto. Y el pueblo de Israel también comenzó a quejarse: «¡Oh, si tuviéramos un poco de carne! —exclamaban—.
Núm 11:5 Cómo nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto y teníamos todos los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos que queríamos.
Núm 11:6 ¡Pero ahora lo único que vemos es este maná! Hasta hemos perdido el apetito».
Núm 11:7 El maná era parecido a pequeñas semillas de cilantro, y era de un color amarillo claro como goma de resina.
Núm 11:8 La gente salía a recogerlo del suelo. Con el maná se hacía harina en los molinos de mano o se machacaba en un mortero. Luego se hervía en una olla para hacer panes planos que sabían a pastelitos horneados con aceite de oliva.
Núm 11:9 Durante la noche, el maná caía sobre el campamento juntamente con el rocío.
Núm 11:10 Entonces Moisés escuchó los lloriqueos de las familias a la entrada de sus carpas y el SEÑOR se enfureció. Moisés también estaba muy molesto,
Núm 11:11 y le dijo al SEÑOR: —¿Por qué me tratas a mí, tu servidor, con tanta dureza? ¡Ten misericordia de mí! ¿Qué hice para merecer la carga de todo este pueblo?
Núm 11:12 ¿Acaso yo los engendré? ¿Los traje yo al mundo? ¿Por qué me dijiste que los llevara en mis brazos como una madre a un bebé de pecho? ¿Cómo puedo llevarlos a la tierra que juraste dar a sus antepasados?
Núm 11:13 ¿De dónde se supone que voy a conseguir carne para toda esta gente? No dejan de quejarse conmigo diciendo: “¡Danos carne para comer!”.
Núm 11:14 ¡Solo no puedo soportar a todo este pueblo! ¡La carga es demasiado pesada!
Núm 11:15 Si esta es la manera como piensas tratarme, sería mejor que me mataras. ¡Hazme ese favor y ahórrame esta miseria!
Núm 11:16 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés: —Reúne delante de mí a setenta hombres que sean reconocidos como ancianos y jefes de Israel. Llévalos al tabernáculo* para que permanezcan junto a ti.
Núm 11:17 Yo descenderé y allí hablaré contigo. Tomaré del Espíritu que está sobre ti y lo pondré sobre ellos también. Llevarán la carga del pueblo junto contigo, y de esa manera no tendrás que soportarla tú solo.
Núm 11:18 »También dile al pueblo: “Purifíquense, porque mañana tendrán carne para comer. Ustedes gemían y el SEÑOR oyó sus quejidos: ‘¡Oh, un poco de carne! ¡Estábamos en mejores condiciones en Egipto!’. Ahora, el SEÑOR les dará carne y tendrán que comérsela.
Núm 11:19 Y no será sólo un día, ni dos, ni cinco, ni diez, ni aun veinte.
Núm 11:20 La comerán durante un mes entero, hasta que les produzca náuseas y estén hartos de tanta carne. Pues han rechazado al SEÑOR que está aquí entre ustedes y han lloriqueado diciendo: ‘¿Por qué dejamos Egipto?’ ”.
Núm 11:21 Entonces Moisés respondió al SEÑOR: —¡Hay seiscientos mil soldados de infantería aquí conmigo y aun así dices: “Yo les daré carne durante un mes entero”!
Núm 11:22 Aunque matáramos a todos nuestros rebaños y manadas, ¿podría eso satisfacerlos? O si pescáramos todos los peces del mar, ¿alcanzaría?
Núm 11:23 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés: —¿Acaso mi brazo ha perdido su poder? ¡Ahora verás si mi palabra se cumple o no!
Núm 11:24 Así que Moisés salió y comunicó al pueblo las palabras del SEÑOR. Juntó a los setenta ancianos y los colocó alrededor del tabernáculo.*
Núm 11:25 Después el SEÑOR descendió en la nube y le habló a Moisés. Entonces les dio a los setenta ancianos del mismo Espíritu que estaba sobre Moisés; y cuando el Espíritu se posó sobre ellos, los ancianos profetizaron; pero esto nunca volvió a suceder.
Núm 11:26 Sin embargo, dos hombres, Eldad y Medad, se habían quedado en el campamento. Ellos estaban incluidos en la lista de los ancianos, pero no se presentaron en el tabernáculo. Aun así, el Espíritu también se posó sobre ellos y profetizaron allí en el campamento.
Núm 11:27 Un joven corrió y le informó a Moisés: «¡Eldad y Medad están profetizando en el campamento!».
Núm 11:28 Entonces Josué, hijo de Nun, que era ayudante de Moisés desde su juventud, protestó: —Moisés, mi señor, ¡detenlos!
Núm 11:29 Pero Moisés respondió: —¿Estás celoso por mí? Ya quisiera que todos los del pueblo del SEÑOR fueran profetas y que el SEÑOR pusiera su Espíritu sobre todos.
Núm 11:30 Entonces Moisés regresó al campamento con los ancianos de Israel.
Núm 11:31 Ahora bien, el SEÑOR envió un viento que trajo codornices desde el mar y las dejó caer por todo el campamento. Las codornices volaban por kilómetros en todas las direcciones a la altura de un metro sobre la superficie de la tierra.*
Núm 11:32 Así que el pueblo salió y atrapó codornices todo ese día, a lo largo de la noche y también todo el día siguiente. ¡Nadie recogió menos de dos mil kilos!* Entonces las pusieron a secar por todo el campamento.
Núm 11:33 Pero mientras se saciaban de carne —cuando aún estaba en sus bocas— el enojo del SEÑOR se encendió contra el pueblo y los castigó con una plaga muy grave.
Núm 11:34 Así que ese lugar fue llamado Kibrot-hataava (que significa «tumbas de glotonería») porque allí enterraron a la gente que codiciaba la carne de Egipto.
Núm 11:35 Después, los israelitas viajaron de Kibrot-hataava a Hazerot, donde se quedaron por algún tiempo.

domingo, 4 de marzo de 2018

LECTURA BÍBLICA 4 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    22:15-33

Mat 22:15 Entonces los fariseos se juntaron para tramar cómo hacer que Jesús cayera en la trampa de decir algo por lo cual pudiera ser arrestado.
Mat 22:16 Enviaron a algunos de sus discípulos, junto con los partidarios de Herodes, a buscarlo. —Maestro —dijeron—, sabemos lo honesto que eres. Enseñas con verdad el camino de Dios. Eres imparcial y no tienes favoritismos.
Mat 22:17 Ahora bien, dinos qué piensas de lo siguiente: ¿Es correcto que paguemos impuestos al César o no?
Mat 22:18 Pero Jesús conocía sus malas intenciones. —¡Hipócritas! —dijo —. ¿Por qué intentan atraparme?
Mat 22:19 Veamos, muéstrenme la moneda que se usa para el impuesto. Cuando le entregaron una moneda romana,*
Mat 22:20 les preguntó: —¿A quién pertenecen la imagen y el título grabados en la moneda?
Mat 22:21 —Al César —contestaron. —Bien —dijo—, entonces den al César lo que pertenece al César y den a Dios lo que pertenece a Dios.
Mat 22:22 Su respuesta los dejó asombrados, y se marcharon.
Mat 22:23 Ese mismo día, se acercaron a Jesús algunos saduceos, líderes religiosos que dicen que no hay resurrección después de la muerte. Le plantearon la siguiente pregunta:
Mat 22:24 —Maestro, Moisés dijo: “Si un hombre muere sin haber tenido hijos, su hermano debe casarse con la viuda y darle un hijo para que el nombre del hermano continúe”*.
Mat 22:25 Ahora bien, supongamos que había siete hermanos. El mayor se casó y murió sin dejar hijos, entonces su hermano se casó con la viuda.
Mat 22:26 Pero el segundo hermano también murió, y el tercero se casó con ella. Lo mismo sucedió con los siete.
Mat 22:27 Por último, la mujer también murió.
Mat 22:28 Entonces dinos, ¿de quién será esposa en la resurrección? Pues los siete estuvieron casados con ella.
Mat 22:29 Jesús contestó: —El error de ustedes es que no conocen las Escrituras y no conocen el poder de Dios.
Mat 22:30 Pues, cuando los muertos resuciten, no se casarán ni se entregarán en matrimonio. En este sentido, serán como los ángeles del cielo.
Mat 22:31 »Ahora bien, en cuanto a si habrá una resurrección de los muertos, ¿nunca han leído acerca de esto en las Escrituras? Mucho después de que Abraham, Isaac y Jacob murieran, Dios dijo:*
Mat 22:32 “Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”*. Por lo tanto, él es Dios de los que están vivos, no de los muertos.
Mat 22:33 Cuando las multitudes lo escucharon, quedaron atónitas ante su enseñanza.

ROMANOS 3

Rom 3:1 Entonces, ¿cuál es la ventaja de ser judío? ¿Tiene algún valor la ceremonia de la circuncisión?
Rom 3:2 Claro que sí, ¡tiene muchos beneficios! En primer lugar, a los judíos se les confió toda la revelación de Dios.*
Rom 3:3 Es cierto, algunos de ellos fueron infieles; ¿pero acaso eso significa que, porque ellos fueron infieles, Dios también será infiel?
Rom 3:4 ¡Por supuesto que no! Aun cuando todos los demás sean mentirosos, Dios es veraz. Como dicen las Escrituras acerca de él: «Quedará demostrado que tienes razón en lo que dices, y ganarás tu caso en los tribunales»*.
Rom 3:5 «Sin embargo —algunos podrían decir—, nuestro pecado cumple un buen propósito porque muestra a otros lo justo que es Dios. ¿No es injusto, entonces, que Dios nos castigue?». (Éste no es más que un punto de vista humano).
Rom 3:6 ¡De ninguna manera! Si Dios no fuera completamente justo, ¿cómo tendría autoridad para juzgar al mundo?
Rom 3:7 «Sin embargo —alguien podría seguir argumentando—, ¿por qué Dios me juzga como pecador si mi mentira realza su veracidad y le da más gloria a él?».
Rom 3:8 Algunos incluso nos difaman asegurando que nosotros decimos: «¡Cuanto más pecamos, mejor!». Los que dicen tales cosas merecen ser condenados.
Rom 3:9 Ahora bien, ¿llegamos a la conclusión de que los judíos somos mejores que los demás? ¡Para nada! Tal como acabamos de demostrar, todos —sean judíos o gentiles* —están bajo el poder del pecado.
Rom 3:10 Como dicen las Escrituras: «No hay ni un solo justo, ni siquiera uno.
Rom 3:11 Nadie es realmente sabio, nadie busca a Dios.
Rom 3:12 Todos se desviaron, todos se volvieron inútiles. No hay ni uno que haga lo bueno, ni uno solo»*.
Rom 3:13 «Lo que hablan es repugnante como el olor que sale de una tumba abierta. Su lengua está llena de mentiras». «Veneno de serpientes gotea de sus labios»*.
Rom 3:14 «Su boca está llena de maldición y amargura»*.
Rom 3:15 «Se apresuran a matar.
Rom 3:16 Siempre hay sufrimiento y destrucción en sus caminos.
Rom 3:17 No saben dónde encontrar paz»*.
Rom 3:18 «No tienen temor de Dios en absoluto»*.
Rom 3:19 Obviamente, la ley se aplica a quienes fue entregada, porque su propósito es evitar que la gente tenga excusas y demostrar que todo el mundo es culpable delante de Dios.
Rom 3:20 Pues nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda. La ley sencillamente nos muestra lo pecadores que somos.
Rom 3:21 Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés* y de los profetas, Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley.
Rom 3:22 Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.
Rom 3:23 Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.
Rom 3:24 Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados.
Rom 3:25 Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado,
Rom 3:26 porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a sus ojos cuando ellos creen en Jesús.
Rom 3:27 ¿Podemos, entonces, jactarnos de haber hecho algo para que Dios nos acepte? No, porque nuestra libertad de culpa y cargo no se basa en la obediencia a la ley. Está basada en la fe.
Rom 3:28 Así que somos declarados justos a los ojos de Dios por medio de la fe y no por obedecer la ley.
Rom 3:29 Después de todo, ¿acaso Dios es sólo el Dios de los judíos? ¿No es también el Dios de los gentiles? Claro que sí.
Rom 3:30 Hay sólo un Dios, y él declara justos a judíos y gentiles* únicamente por medio de la fe.
Rom 3:31 Entonces, si hacemos énfasis en la fe, ¿eso significa que podemos olvidarnos de la ley? ¡Por supuesto que no! De hecho, sólo cuando tenemos fe cumplimos verdaderamente la ley.

SALMO 51

Sal 51:1 Ten misericordia de mí, oh Dios, debido a tu amor inagotable; a causa de tu gran compasión, borra la mancha de mis pecados.
Sal 51:2 Lávame de la culpa hasta que quede limpio y purifícame de mis pecados.
Sal 51:3 Pues reconozco mis rebeliones; día y noche me persiguen.
Sal 51:4 Contra ti y sólo contra ti he pecado; he hecho lo que es malo ante tus ojos. Quedará demostrado que tienes razón en lo que dices y que tu juicio contra mí es justo.*
Sal 51:5 Pues soy pecador de nacimiento, así es, desde el momento en que me concibió mi madre.
Sal 51:6 Pero tú deseas honradez desde el vientre* y aun allí me enseñas sabiduría.
Sal 51:7 Purifícame de mis pecados,* y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Sal 51:8 Devuélveme la alegría otra vez; deja que me goce ahora que me has quebrantado.
Sal 51:9 No sigas mirando mis pecados; quita la mancha de mi culpa.
Sal 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mí.
Sal 51:11 No me expulses de tu presencia y no me quites tu Espíritu Santo.*
Sal 51:12 Restaura en mí la alegría de tu salvación y haz que esté dispuesto a obedecerte.
Sal 51:13 Entonces enseñaré a los rebeldes tus caminos, y ellos se volverán a ti.
Sal 51:14 Perdóname por derramar sangre, oh Dios que salva; entonces con alegría cantaré de tu perdón.
Sal 51:15 Desata mis labios, oh Señor, para que mi boca pueda alabarte.
Sal 51:16 Tú no deseas sacrificios, de lo contrario, te ofrecería uno; tampoco quieres una ofrenda quemada.
Sal 51:17 El sacrificio que sí deseas es un espíritu quebrantado; tú no rechazarás un corazón arrepentido y quebrantado, oh Dios.
Sal 51:18 Mira a Sión con tu favor y ayúdala; reconstruye las murallas de Jerusalén.
Sal 51:19 Entonces te agradarán los sacrificios ofrecidos con un espíritu correcto; con ofrendas quemadas y ofrendas quemadas enteras. Entonces volverán a sacrificarse toros sobre tu altar.

LECTURA PARA LA NOCHE

NÚMEROS 7-8

Núm 7:1 El día en que Moisés levantó el tabernáculo, lo ungió y lo apartó como santo. También ungió y apartó todo el mobiliario y el altar con sus utensilios.
Núm 7:2 Después los líderes de Israel —los jefes de las tribus que habían registrado las tropas— llegaron con sus ofrendas.
Núm 7:3 Juntos llevaron seis carretas grandes y doce bueyes —una carreta por cada dos jefes y un buey por cada jefe— y los presentaron al SEÑOR delante del tabernáculo.
Núm 7:4 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 7:5 «Recibe sus ofrendas y usa estos bueyes y carretas para transportar el tabernáculo.* Repártelos entre los levitas según el trabajo de cada uno».
Núm 7:6 Así que Moisés tomó las carretas y los bueyes y los entregó a los levitas.
Núm 7:7 Le dio dos carretas y cuatro bueyes a la división gersonita para su trabajo
Núm 7:8 y le dio a la división merarita cuatro carretas y ocho bueyes para su trabajo. Todo el trabajo se realizó bajo el liderazgo de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
Núm 7:9 Pero a la división coatita no le entregó carretas ni bueyes, porque se les requería que hicieran el traslado de los objetos sagrados del tabernáculo sobre sus hombros.
Núm 7:10 Los jefes también presentaron las ofrendas de dedicación para el altar cuando lo ungieron. Cada uno puso sus ofrendas ante el altar.
Núm 7:11 El SEÑOR le dijo a Moisés: «Que cada día un jefe lleve su ofrenda para la dedicación del altar».
Núm 7:12 En el primer día presentó su ofrenda Naasón, hijo de Aminadab, jefe de la tribu de Judá.
Núm 7:13 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos* (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:14 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos,* lleno de incienso.
Núm 7:15 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:16 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:17 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Naasón, hijo de Aminadab.
Núm 7:18 En el segundo día presentó su ofrenda Natanael, hijo de Zuar, jefe de la tribu de Isacar.
Núm 7:19 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:20 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:21 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:22 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:23 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Natanael, hijo de Zuar.
Núm 7:24 En el tercer día presentó su ofrenda Eliab, hijo de Helón, jefe de la tribu de Zabulón.
Núm 7:25 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:26 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:27 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:28 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:29 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Eliab, el hijo de Helón.
Núm 7:30 En el cuarto día presentó su ofrenda Elisur, hijo de Sedeur, jefe de la tribu de Rubén.
Núm 7:31 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:32 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:33 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:34 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:35 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Elisur, el hijo de Sedeur.
Núm 7:36 En el quinto día presentó su ofrenda Selumiel, hijo de Zurisadai, jefe de la tribu de Simeón.
Núm 7:37 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:38 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:39 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año para una ofrenda quemada,
Núm 7:40 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:41 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Selumiel, hijo de Zurisadai.
Núm 7:42 En el sexto día presentó su ofrenda Eliasaf, hijo de Deuel, jefe de la tribu de Gad.
Núm 7:43 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:44 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:45 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:46 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:47 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Eliasaf, hijo de Deuel.
Núm 7:48 En el séptimo día presentó su ofrenda Elisama, hijo de Amiud, jefe de la tribu de Efraín presentó su ofrenda.
Núm 7:49 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:50 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:51 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:52 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:53 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Elisama, hijo de Amiud.
Núm 7:54 En el octavo día presentó su ofrenda Gamaliel, hijo de Pedasur, jefe de la tribu de Manasés.
Núm 7:55 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:56 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:57 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:58 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:59 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Gamaliel, hijo de Pedasur.
Núm 7:60 En el noveno día presentó su ofrenda Abidán, hijo de Gedeoni, jefe de la tribu de Benjamín.
Núm 7:61 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:62 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:63 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:64 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:65 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Abidán, hijo de Gedeoni.
Núm 7:66 En el décimo día presentó su ofrenda Ahiezer, hijo de Amisadai, jefe de la tribu de Dan.
Núm 7:67 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:68 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:69 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:70 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:71 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Ahiezer, hijo de Amisadai.
Núm 7:72 En el onceavo día presentó su ofrenda Pagiel, hijo de Ocrán, jefe de la tribu de Aser.
Núm 7:73 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:74 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:75 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:76 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:77 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Pagiel, hijo de Ocrán.
Núm 7:78 En el doceavo día presentó su ofrenda Ahira, hijo de Enán, jefe de la tribu de Neftalí.
Núm 7:79 Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva.
Núm 7:80 También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso.
Núm 7:81 Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,
Núm 7:82 y un chivo como ofrenda por el pecado.
Núm 7:83 Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Ahira, hijo de Enán.
Núm 7:84 Estas fueron las ofrendas de dedicación que los jefes de Israel llevaron cuando se ungió el altar: doce bandejas de plata, doce tazones de plata y doce recipientes de oro con incienso.
Núm 7:85 Cada bandeja de plata pesaba un kilo y medio y cada tazón de plata, ochocientos gramos. El peso total de la plata fue veintisiete kilos* y medio (calculado según el peso del siclo del santuario).
Núm 7:86 Cada uno de los doce recipientes de oro, que contenían el incienso, pesaba ciento catorce gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). El peso total del oro fue un kilo con cuatrocientos gramos.*
Núm 7:87 Se donaron doce becerros, doce carneros y doce corderos de un año para las ofrendas quemadas, junto con las ofrendas obligatorias de grano. Llevaron doce chivos para las ofrendas por el pecado.
Núm 7:88 Se donaron veinticuatro toros, sesenta carneros, sesenta chivos y sesenta corderos de un año como ofrendas de paz. Esa fue la ofrenda para la dedicación del altar después de haber sido ungido.
Núm 7:89 Cada vez que Moisés entraba en el tabernáculo para hablar con el SEÑOR, Moisés oía la voz que le hablaba de entre los dos querubines que estaban sobre la tapa del arca —el lugar de la expiación— que está sobre el arca del pacto.* Desde ahí el SEÑOR le hablaba a Moisés.
Núm 8:1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 8:2 «Da las siguientes instrucciones a Aarón: cuando pongas las siete lámparas en el candelabro, hazlo de manera que la luz alumbre hacia adelante, en frente del candelabro».
Núm 8:3 Y así lo hizo Aarón; instaló las siete lámparas para que reflejaran su luz hacia adelante, tal como el SEÑOR había ordenado a Moisés.
Núm 8:4 Todo el candelabro —desde su base hasta el decorado floral— estaba hecho de oro labrado. Se fabricó conforme al diseño exacto que el SEÑOR le había mostrado a Moisés.
Núm 8:5 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 8:6 «Ahora bien, separa a los levitas de los demás israelitas y hazlos ceremonialmente puros.
Núm 8:7 Para hacerlo, rocíalos con el agua de la purificación y haz que se afeiten todo el cuerpo y que laven su ropa. Entonces quedarán ceremonialmente puros.
Núm 8:8 Haz que lleven un becerro y una ofrenda de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva, junto con un segundo becerro para la ofrenda por el pecado.
Núm 8:9 Después reúne a toda la comunidad de Israel y presenta a los levitas a la entrada del tabernáculo.*
Núm 8:10 Cuando presentes a los levitas delante del SEÑOR, el pueblo de Israel pondrá sus manos sobre ellos.
Núm 8:11 Con las manos en alto, Aarón presentará a los levitas ante el SEÑOR como una ofrenda especial del pueblo de Israel; así los dedicará al servicio del SEÑOR.
Núm 8:12 »Enseguida los levitas pondrán sus manos sobre la cabeza de los becerros. Presenta un becerro como ofrenda por el pecado y el otro como ofrenda quemada al SEÑOR, para purificar a los levitas y hacerlos justos ante el SEÑOR.*
Núm 8:13 Luego haz que los levitas se pongan de pie delante de Aarón y sus hijos y levanta tus manos y preséntalos como una ofrenda especial al SEÑOR.
Núm 8:14 De ese modo apartarás a los levitas del resto del pueblo de Israel, y los levitas me pertenecerán a mí.
Núm 8:15 Así ellos podrán entrar en el tabernáculo para realizar su trabajo, porque los purificaste y los presentaste como una ofrenda especial.
Núm 8:16 »De todo el pueblo de Israel, los levitas están apartados para mí. Yo los he tomado para mí en lugar de los primeros hijos varones de los israelitas; he tomado a los levitas como sustitutos.
Núm 8:17 Pues todo primer nacido de entre el pueblo de Israel es mío, tanto de personas como de animales. Yo los aparté para mí el día que herí de muerte a todos los primeros hijos varones de los egipcios.
Núm 8:18 Es cierto, yo tomé a los levitas en lugar de todos los primeros hijos varones de Israel;
Núm 8:19 y de todos los israelitas, yo he designado a los levitas para Aarón y sus hijos. Ellos servirán en el tabernáculo en nombre de los israelitas y harán sacrificios para purificar* al pueblo, de modo que ninguna plaga los azote cuando se acerquen al santuario».
Núm 8:20 Así que Moisés, Aarón y toda la comunidad de Israel dedicaron a los levitas, siguiendo cuidadosamente todas las instrucciones del SEÑOR a Moisés.
Núm 8:21 Los levitas se purificaron del pecado y lavaron sus ropas, y Aarón los presentó al SEÑOR como una ofrenda especial. Aarón ofreció entonces un sacrificio para purificarlos y para hacerlos justos delante del SEÑOR.*
Núm 8:22 Después los levitas entraron en el tabernáculo para cumplir con sus responsabilidades de ayudar a Aarón y a sus hijos. Así se llevó a cabo todo lo que el SEÑOR le ordenó a Moisés con respecto a los levitas.
Núm 8:23 El SEÑOR le dio otras instrucciones a Moisés:
Núm 8:24 «Los levitas seguirán esta regla: empezarán su servicio en el tabernáculo a la edad de veinticinco años
Núm 8:25 y se jubilarán a los cincuenta años.
Núm 8:26 Después de su jubilación podrán ayudar a sus compañeros levitas como guardias en el tabernáculo, pero no podrán oficiar en las ceremonias. Así es como asignarás los deberes a los levitas».

sábado, 3 de marzo de 2018

LECTURA BÍBLICA 3 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    22:1-14

Mat 22:1 Jesús también les contó otras parábolas. Dijo:
Mat 22:2 «El reino del cielo también puede ilustrarse mediante la historia de un rey que preparó una gran fiesta de bodas para su hijo.
Mat 22:3 Cuando el banquete estuvo listo, el rey envió a sus sirvientes para llamar a los invitados. ¡Pero todos se negaron a asistir!
Mat 22:4 »Entonces envió a otros sirvientes a decirles: “La fiesta está preparada. Se han matado los toros y las reses engordadas, y todo está listo. ¡Vengan al banquete!”.
Mat 22:5 Pero las personas a quienes había invitado no hicieron caso y siguieron su camino: uno se fue a su granja y otro a su negocio.
Mat 22:6 Otros agarraron a los mensajeros, los insultaron y los mataron.
Mat 22:7 »El rey se puso furioso, y envió a su ejército para destruir a los asesinos y quemar su ciudad.
Mat 22:8 Y les dijo a los sirvientes: “La fiesta de bodas está lista y las personas a las que invité no son dignas de tal honor.
Mat 22:9 Ahora salgan a las esquinas de las calles e inviten a todos los que vean”.
Mat 22:10 Entonces los sirvientes llevaron a todos los que pudieron encontrar, tanto buenos como malos, y la sala del banquete se llenó de invitados.
Mat 22:11 »Pero, cuando el rey entró para recibir a los invitados, notó que había un hombre que no estaba vestido apropiadamente para una boda.
Mat 22:12 “Amigo —le preguntó—, ¿cómo es que estás aquí sin ropa de bodas?”. Pero el hombre no tuvo respuesta.
Mat 22:13 Entonces el rey dijo a sus asistentes: “Átenlo de pies y manos y arrójenlo a la oscuridad de afuera, donde habrá llanto y rechinar de dientes”.
Mat 22:14 »Pues muchos son los llamados, pero pocos los elegidos».

ROMANOS 2

Rom 2:1 Tal vez crees que puedes condenar a tales individuos, pero tu maldad es igual que la de ellos, ¡y no tienes ninguna excusa! Cuando dices que son perversos y merecen ser castigados, te condenas a ti mismo porque tú, que juzgas a otros, también practicas las mismas cosas.
Rom 2:2 Y sabemos que Dios, en su justicia, castigará a todos los que hacen tales cosas.
Rom 2:3 Y tú, que juzgas a otros por hacer esas cosas, ¿cómo crees que podrás evitar el juicio de Dios cuando tú haces lo mismo?
Rom 2:4 ¿No te das cuenta de lo bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Acaso eso no significa nada para ti? ¿No ves que la bondad de Dios es para guiarte a que te arrepientas y abandones tu pecado?
Rom 2:5 Pero eres terco y te niegas a arrepentirte y abandonar tu pecado, por eso vas acumulando un castigo terrible para ti mismo. Pues se acerca el día de la ira, en el cual se manifestará el justo juicio de Dios.
Rom 2:6 Él juzgará a cada uno según lo que haya hecho.
Rom 2:7 Dará vida eterna a los que siguen haciendo el bien, pues de esa manera demuestran que buscan la gloria, el honor y la inmortalidad que Dios ofrece.
Rom 2:8 Pero derramará su ira y enojo sobre los que viven para sí mismos, los que se niegan a obedecer la verdad y, en cambio, viven entregados a la maldad.
Rom 2:9 Habrá aflicción y angustia para todos los que siguen haciendo lo malo, para los judíos primero y también para los gentiles.*
Rom 2:10 Pero habrá gloria, honra y paz de parte de Dios para todos los que hacen lo bueno, para los judíos primero y también para los gentiles.
Rom 2:11 Pues Dios no muestra favoritismo.
Rom 2:12 Los gentiles serán destruidos por el hecho de pecar, aunque nunca tuvieron la ley escrita de Dios. Y los judíos, quienes sí tienen la ley de Dios, serán juzgados por esa ley porque no la obedecen.
Rom 2:13 Pues el simple acto de escuchar la ley no nos hace justos ante Dios. Es obedecer la ley lo que nos hace justos ante sus ojos.
Rom 2:14 Aun los gentiles, quienes no cuentan con la ley escrita de Dios, muestran que conocen esa ley cuando, por instinto, la obedecen aunque nunca la hayan oído.
Rom 2:15 Ellos demuestran que tienen la ley de Dios escrita en el corazón, porque su propia conciencia y sus propios pensamientos o los acusan o les indican que están haciendo lo correcto.
Rom 2:16 Y el mensaje que proclamo es que se acerca el día en que Dios juzgará, por medio de Cristo Jesús, la vida secreta de cada uno.
Rom 2:17 Tú, que te llamas judío, confías en la ley de Dios y te jactas de tu relación especial con él.
Rom 2:18 Tú sabes lo que a él le agrada, sabes bien qué es lo correcto, porque se te ha enseñado su ley.
Rom 2:19 Estás convencido de que eres guía para los ciegos y luz para los que andan perdidos en la oscuridad.
Rom 2:20 Piensas que puedes instruir al ignorante y enseñar a los niños los caminos de Dios. Pues estás seguro de que la ley de Dios te da pleno conocimiento y toda la verdad.
Rom 2:21 Ahora bien, si tú enseñas a otros, ¿por qué no te enseñas a ti mismo? Predicas a otros que no se debe robar, ¿pero tú robas?
Rom 2:22 Dices que está mal cometer adulterio, ¿pero tú cometes adulterio? Condenas la idolatría, ¿pero tú usas objetos robados de los templos paganos?*
Rom 2:23 Te sientes muy orgulloso de conocer la ley pero deshonras a Dios al quebrantarla.
Rom 2:24 No es extraño que las Escrituras digan: «Los gentiles blasfeman el nombre de Dios por causa de ustedes»*.
Rom 2:25 La ceremonia judía de la circuncisión sólo tiene valor si obedeces la ley de Dios. Pero, si no obedeces la ley de Dios, no estás en mejor condición que un gentil incircunciso.
Rom 2:26 Y, si los gentiles obedecen la ley de Dios, ¿acaso él no los considerará su propio pueblo?
Rom 2:27 De hecho, los gentiles incircuncisos que cumplen la ley de Dios los condenarán a ustedes, judíos, que están circuncidados y tienen la ley de Dios pero no la obedecen.
Rom 2:28 Pues no se es un verdadero judío sólo por haber nacido de padres judíos ni por haber pasado por la ceremonia de la circuncisión.
Rom 2:29 No, un verdadero judío es aquel que tiene el corazón recto a los ojos de Dios. La verdadera circuncisión no consiste meramente en obedecer la letra de la ley, sino que es un cambio en el corazón, producido por el Espíritu de Dios. Y una persona con un corazón transformado busca* la aprobación de Dios, no la de la gente.

SALMO 50

Sal 50:1 El SEÑOR, el Poderoso, es Dios y habló; convocó a toda la humanidad desde donde sale el sol hasta donde se pone.
Sal 50:2 Desde el monte Sión, la perfección de la belleza, Dios brilla con un resplandor glorioso.
Sal 50:3 Nuestro Dios se acerca, pero no en silencio. A su paso el fuego devora todo lo que encuentra, y a su alrededor se desata una gran tormenta.
Sal 50:4 Pone al cielo arriba y a la tierra abajo como testigos del juicio a su pueblo.
Sal 50:5 «Tráiganme a mi pueblo fiel, a los que hicieron un pacto conmigo, al ofrecer sacrificios».
Sal 50:6 Luego dejen que los cielos proclamen la justicia divina, porque Dios mismo será el juez. Interludio
Sal 50:7 «Oh pueblo mío, escucha cuando te hablo. Éstas son las acusaciones que tengo contra ti, oh Israel: ¡Yo soy Dios, tu Dios!
Sal 50:8 No tengo quejas de tus sacrificios ni de las ofrendas quemadas que ofreces constantemente.
Sal 50:9 Pero no necesito los toros de tus establos ni las cabras de tus corrales.
Sal 50:10 Pues todos los animales del bosque son míos, y soy dueño del ganado de mil colinas.
Sal 50:11 Conozco a cada pájaro de las montañas, y todos los animales del campo me pertenecen.
Sal 50:12 Si tuviera hambre, no te lo diría a ti, porque mío es el mundo entero y todo lo que hay en él.
Sal 50:13 ¿Acaso me alimento de carne de toro? ¿Acaso bebo sangre de cabra?
Sal 50:14 Haz que sea la gratitud tu sacrificio a Dios y cumple los votos que le has hecho al Altísimo.
Sal 50:15 Luego llámame cuando tengas problemas, y yo te rescataré, y tú me darás la gloria».
Sal 50:16 Pero Dios dice a los perversos: «¿Para qué se molestan en recitar mis decretos y en fingir que obedecen mi pacto?
Sal 50:17 Pues rechazan mi disciplina y tratan mis palabras como basura.
Sal 50:18 Cuando ven ladrones, les dan su aprobación, y se pasan el tiempo con adúlteros.
Sal 50:19 Tienen la boca llena de maldad, y la lengua, repleta de mentiras.
Sal 50:20 Se la pasan calumniando a su hermano, a su propio hermano de sangre.
Sal 50:21 Mientras ustedes hacían todo esto, yo permanecí en silencio, y pensaron que no me importaba. Pero ahora los voy a reprender, enumeraré todas las acusaciones que tengo contra ustedes.
Sal 50:22 Arrepiéntanse todos los que se olvidan de mí, o los despedazaré y nadie los ayudará.
Sal 50:23 Pero el dar gracias es un sacrificio que verdaderamente me honra; si permanecen en mi camino, les daré a conocer la salvación de Dios».

LECTURA PARA LA NOCHE

NÚMEROS 5-6

Núm 5:1 El SEÑOR dio las siguientes instrucciones a Moisés:
Núm 5:2 «Ordena al pueblo de Israel que saque del campamento a toda persona que tenga una enfermedad de la piel* o un flujo, o a quien haya quedado ceremonialmente impuro por tocar un cadáver.
Núm 5:3 Esta orden debe aplicarse de la misma manera a hombres y a mujeres. Sácalos para que no contaminen el campamento donde yo habito en medio de ellos».
Núm 5:4 Entonces los israelitas hicieron lo que el SEÑOR le había ordenado a Moisés y sacaron a tales personas del campamento.
Núm 5:5 Así que el SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 5:6 «Da al pueblo de Israel las siguientes instrucciones: si alguien del pueblo —sea hombre o mujer— traiciona al SEÑOR al hacerle mal a otra persona, esta persona es culpable.
Núm 5:7 Deberá confesar su pecado, restituir completamente el daño hecho más un veinte por ciento adicional y darlo a la persona que perjudicó.
Núm 5:8 Pero si la persona perjudicada está muerta y no hay ningún pariente cercano a quien pagarle el daño, el pago le pertenece al SEÑOR y deberá dárselo al sacerdote. Además, el culpable llevará un carnero como sacrificio por el pecado y será purificado y hecho justo ante el SEÑOR.*
Núm 5:9 Todas las ofrendas sagradas que los israelitas lleven a un sacerdote le pertenecen a él.
Núm 5:10 Cada sacerdote puede quedarse con todos los donativos sagrados que reciba».
Núm 5:11 El SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 5:12 «Da al pueblo de Israel las siguientes instrucciones: supongamos que la esposa de un hombre se descarría y le es infiel a su marido,
Núm 5:13 y tiene relaciones sexuales con otro hombre sin que lo sepa su esposo ni nadie más. Ella se contaminó aunque no hubo testigos y no fue sorprendida en el acto.
Núm 5:14 Si su esposo siente celos, y sospecha de ella y necesita saber si ella se ha contaminado o no,
Núm 5:15 el esposo debe llevarla al sacerdote. También presentará por ella una ofrenda de dos kilos* de harina de cebada. No debe mezclarse con aceite de oliva ni incienso, porque se trata de una ofrenda de celos para demostrar si ella es o no culpable.
Núm 5:16 »Entonces el sacerdote la presentará delante del SEÑOR para que sea juzgada.
Núm 5:17 Pondrá un poco de agua santa en un recipiente de barro y mezclará polvo que tomó del piso del tabernáculo.
Núm 5:18 Una vez que el sacerdote haya presentado a la mujer delante del SEÑOR, le desatará el cabello y colocará en las manos de ella la ofrenda de prueba, es decir la ofrenda de celos, para discernir si las sospechas de su esposo son justificadas. El sacerdote se pondrá frente a ella y sostendrá el recipiente de agua amarga que trae una maldición para quienes son culpables.
Núm 5:19 Enseguida el sacerdote pondrá a la mujer bajo juramento y le dirá: “Si ningún otro hombre ha tenido relaciones sexuales contigo y no te has descarriado ni te has contaminado mientras has estado bajo la autoridad de tu esposo, que seas inmune a los efectos de esta agua amarga que trae la maldición.
Núm 5:20 Pero si te has descarriado siendo infiel a tu marido y te has contaminado teniendo relaciones sexuales con otro hombre …”.
Núm 5:21 »En este momento el sacerdote pondrá a la mujer bajo juramento al decir: “Que el pueblo sepa que la maldición del SEÑOR cayó sobre ti cuando él te haga estéril al causar que tu útero se encoja* y tu abdomen se hinche.
Núm 5:22 Ahora, que esta agua que trae la maldición entre en tu cuerpo y cause que tu abdomen se hinche y tu útero se encoja”.* A la mujer se le exigirá decir: “Sí, que así sea”.
Núm 5:23 Entonces el sacerdote escribirá estas maldiciones en un trozo de cuero y luego las lavará para que caigan dentro del agua amarga.
Núm 5:24 Hará que la mujer beba el agua amarga que trae la maldición. Cuando el agua entre en su cuerpo, si ella es culpable, le causará un sufrimiento amargo.
Núm 5:25 »Después el sacerdote tomará la ofrenda de celos de la mano de la mujer y la alzará ante el SEÑOR y la llevará al altar.
Núm 5:26 Tomará un puñado de harina como porción simbólica, la quemará en el altar y le exigirá a la mujer que beba el agua.
Núm 5:27 Si ella se ha contaminado siendo infiel a su marido, el agua que trae la maldición le producirá un sufrimiento amargo. Su abdomen se hinchará y su útero se encogerá,* y su nombre se volverá una maldición entre su pueblo.
Núm 5:28 Pero si ella no se ha contaminado y es pura, entonces saldrá ilesa y todavía podrá tener hijos.
Núm 5:29 »Esta es la ley ritual para lidiar con los celos. Si una mujer se descarría y se contamina mientras está bajo la autoridad de su marido,
Núm 5:30 o si un hombre siente celos y sospecha que su esposa le fue infiel, el marido debe presentar a su esposa delante del SEÑOR y el sacerdote aplicará esta ley ritual en su totalidad.
Núm 5:31 El marido será inocente de toda culpa en este caso, pero su esposa será responsable por su propio pecado».
Núm 6:1 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés: «Da al pueblo de Israel las siguientes instrucciones:
Núm 6:2 si alguien del pueblo, sea hombre o mujer, hace el voto especial de nazareo, consagrándose al SEÑOR de manera especial,
Núm 6:3 dejará el vino y otras bebidas alcohólicas. No usará vinagre hecho de vino ni de otras bebidas alcohólicas, no beberá jugo de uva fresca ni comerá uvas o pasas.
Núm 6:4 Mientras esté obligado por su voto de nazareo, no se le permite comer o beber productos derivados de la vid, incluidas las semillas y la cáscara de uva.
Núm 6:5 »Durante todo el tiempo que dure su voto, esta persona no se cortará el cabello, porque es santa y apartada para el SEÑOR. Se dejará crecer el cabello hasta que se cumpla el tiempo de su voto.
Núm 6:6 Y no se acercará a ningún cadáver durante todo el tiempo de su voto al SEÑOR.
Núm 6:7 Aun cuando la persona muerta sea su propio padre, madre, hermano o hermana, no debe contaminarse, porque el cabello que lleva sobre su cabeza es símbolo de su consagración a Dios.
Núm 6:8 Este requisito se aplica mientras esté consagrado al SEÑOR.
Núm 6:9 »Si alguien cae muerto a su lado, el cabello dedicado quedará contaminado. Tiene que esperar siete días y después se afeitará la cabeza. Entonces quedará limpio de su contaminación.
Núm 6:10 En el octavo día llevará al sacerdote, a la entrada del tabernáculo,* dos tórtolas o dos pichones de paloma.
Núm 6:11 El sacerdote ofrecerá una de las aves como ofrenda por el pecado y la otra como ofrenda quemada. De esta manera él lo purificará* de la culpa recibida mediante el contacto con el cadáver. Luego el nazareo reafirmará su compromiso y dejará que su cabello empiece a crecer de nuevo.
Núm 6:12 Los días cumplidos de su voto, anteriores a la contaminación, no se tomarán en cuenta. Deberá dedicarse nuevamente al SEÑOR como nazareo por todo el tiempo de su promesa y deberá presentar un cordero de un año como ofrenda por la culpa.
Núm 6:13 »Esta es la ley ritual para el nazareo. Al terminar el tiempo de consagración deberá ir a la entrada del tabernáculo
Núm 6:14 y ofrecer sus sacrificios al SEÑOR: un cordero de un año sin defecto como ofrenda quemada, una cordera de un año sin defecto como ofrenda por el pecado, un carnero sin defecto como ofrenda de paz,
Núm 6:15 una cesta de pan preparado sin levadura —panes de harina selecta mezclados con aceite de oliva y obleas untadas con aceite de oliva— junto con las ofrendas obligatorias de grano y de líquido.
Núm 6:16 El sacerdote presentará estas ofrendas ante el SEÑOR: primero la ofrenda por el pecado y la ofrenda quemada;
Núm 6:17 enseguida el carnero como ofrenda de paz, junto con la cesta de pan preparado sin levadura. El sacerdote también presentará al SEÑOR las ofrendas obligatorias de grano y de líquido.
Núm 6:18 »Después el nazareo se afeitará la cabeza en la entrada del tabernáculo. Tomará el cabello que dedicó y lo pondrá en el fuego, debajo del sacrificio de la ofrenda de paz.
Núm 6:19 Después de que el nazareo se afeite la cabeza, el sacerdote tomará una espaldilla hervida del carnero; también tomará de la cesta un pan y una oblea preparados sin levadura, y los pondrá en las manos del nazareo.
Núm 6:20 Entonces el sacerdote los levantará ante el SEÑOR como ofrenda especial. Estas son las porciones santas para el sacerdote, junto con el pecho de la ofrenda especial y el muslo de la ofrenda sagrada que se levanta ante el SEÑOR. Después de esta ceremonia el nazareo podrá volver a beber vino.
Núm 6:21 »Esta es la ley ritual de los nazareos que juran llevar estas ofrendas al SEÑOR. Si está a su alcance también pueden llevar ofrendas adicionales. Deben asegurarse de cumplir con todo lo que juraron cuando se apartaron como nazareos».
Núm 6:22 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 6:23 «Diles a Aarón y a sus hijos que bendigan al pueblo de Israel con la siguiente bendición especial:
Núm 6:24 “Que el SEÑOR te bendiga y te proteja.
Núm 6:25 Que el SEÑOR sonría sobre ti y sea compasivo contigo.
Núm 6:26 Que el SEÑOR te muestre su favor y te dé su paz”.
Núm 6:27 Cada vez que Aarón y sus hijos bendigan al pueblo de Israel en mi nombre, yo los bendeciré».

viernes, 2 de marzo de 2018

LECTURA BÍBLICA 2 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    21:33-46

Mat 21:33 »Ahora, escuchen otra historia. Cierto propietario plantó un viñedo, lo cercó con un muro, cavó un hoyo para extraer el jugo de las uvas y construyó una torre de vigilancia. Luego les alquiló el viñedo a unos agricultores arrendatarios y se mudó a otro país.
Mat 21:34 Llegado el tiempo de la cosecha de la uva, envió a sus siervos para recoger su parte de la cosecha.
Mat 21:35 Pero los agricultores agarraron a los siervos, golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a un tercero.
Mat 21:36 Entonces el dueño de la tierra envió a un grupo más numeroso de siervos para recoger lo que era suyo, pero el resultado fue el mismo.
Mat 21:37 »Finalmente, el dueño envió a su propio hijo porque pensó: “Sin duda, respetarán a mi hijo”.
Mat 21:38 »Sin embargo, cuando los agricultores vieron que venía el hijo, se dijeron unos a otros: “Aquí viene el heredero de esta propiedad. Vamos, matémoslo y nos quedaremos con la propiedad”.
Mat 21:39 Entonces lo agarraron, lo arrastraron fuera del viñedo y lo asesinaron.
Mat 21:40 Jesús preguntó: —Cuando el dueño del viñedo regrese, ¿qué les parece que hará con esos agricultores?
Mat 21:41 Los líderes religiosos contestaron: —A los hombres malvados les dará una muerte horrible y alquilará el viñedo a otros que le darán su porción después de cada cosecha.
Mat 21:42 Entonces Jesús les preguntó: —¿Nunca leyeron en las Escrituras: “La piedra que los constructores rechazaron ahora se ha convertido en la piedra principal. Esto es obra del SEÑOR y es maravilloso verlo”?*
Mat 21:43 »Les digo que a ustedes se les quitará el reino de Dios y se le dará a una nación que producirá el fruto esperado.
Mat 21:44 Cualquiera que tropiece con esa piedra se hará pedazos, y la piedra aplastará a quienes les caiga encima.*
Mat 21:45 Cuando los principales sacerdotes y los fariseos oyeron esa parábola, se dieron cuenta de que contaba esa historia en contra de ellos, pues ellos eran los agricultores malvados.
Mat 21:46 Querían arrestarlo, pero tenían miedo de las multitudes, que consideraban que Jesús era un profeta.

ROMANOS 1:18-32

Rom 1:18 Pero Dios muestra su ira desde el cielo contra todos los que son pecadores y perversos, que detienen la verdad con su perversión.*
Rom 1:19 Ellos conocen la verdad acerca de Dios, porque él se la ha hecho evidente.
Rom 1:20 Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios.
Rom 1:21 Es cierto, ellos conocieron a Dios pero no quisieron adorarlo como Dios ni darle gracias. En cambio, comenzaron a inventar ideas necias sobre Dios. Como resultado, la mente les quedó en oscuridad y confusión.
Rom 1:22 Afirmaban ser sabios pero se convirtieron en completos necios.
Rom 1:23 Y, en lugar de adorar al Dios inmortal y glorioso, rindieron culto a ídolos que ellos mismos se hicieron con forma de simples mortales, de aves, de animales de cuatro patas y de reptiles.
Rom 1:24 Entonces Dios los abandonó para que hicieran todas las cosas vergonzosas que deseaban en su corazón. Como resultado, usaron sus cuerpos para hacerse cosas viles y degradantes entre sí.
Rom 1:25 Cambiaron la verdad acerca de Dios por una mentira. Y así rindieron culto y sirvieron a las cosas que Dios creó pero no al Creador mismo, ¡quien es digno de eterna alabanza! Amén.
Rom 1:26 Por esa razón, Dios los abandonó a sus pasiones vergonzosas. Aun las mujeres se rebelaron contra la forma natural de tener relaciones sexuales y, en cambio, dieron rienda suelta al sexo unas con otras.
Rom 1:27 Los hombres, por su parte, en lugar de tener relaciones sexuales normales, con la mujer, ardieron en pasiones unos con otros. Los hombres hicieron cosas vergonzosas con otros hombres y, como consecuencia de ese pecado, sufrieron dentro de sí el castigo que merecían.
Rom 1:28 Por pensar que era una tontería reconocer a Dios, él los abandonó a sus tontos razonamientos y dejó que hicieran cosas que jamás deberían hacerse.
Rom 1:29 Se llenaron de toda clase de perversiones, pecados, avaricia, odio, envidia, homicidios, peleas, engaños, conductas maliciosas y chismes.
Rom 1:30 Son traidores, insolentes, arrogantes, fanfarrones y gente que odia a Dios. Inventan nuevas formas de pecar y desobedecen a sus padres.
Rom 1:31 No quieren entrar en razón, no cumplen lo que prometen, son crueles y no tienen compasión.
Rom 1:32 Saben bien que la justicia de Dios exige que los que hacen esas cosas merecen morir; pero ellos igual las hacen. Peor aún, incitan a otros a que también las hagan.


SALMO 49

Sal 49:1 ¡Escuchen esto todos los pueblos! ¡Presten atención, habitantes de todo el mundo!
Sal 49:2 Los de las altas esferas y la gente común, ricos y pobres: ¡oigan!
Sal 49:3 Pues mis palabras son sabias y mis pensamientos están llenos de buena percepción.
Sal 49:4 Escucho con atención muchos proverbios y resuelvo enigmas con la inspiración del sonido de un arpa.
Sal 49:5 ¿Por qué tendría que temer cuando vienen dificultades, cuando los enemigos me rodean?
Sal 49:6 Ellos se fían de sus posesiones y se jactan de sus grandes riquezas.
Sal 49:7 Sin embargo, no pueden redimirse de la muerte* pagándole un rescate a Dios.
Sal 49:8 La redención no se consigue tan fácilmente, pues nadie podrá jamás pagar lo suficiente
Sal 49:9 como para vivir para siempre y nunca ver la tumba.
Sal 49:10 Los sabios finalmente tendrán que morir, al igual que los necios y los insensatos, y dejar toda su riqueza atrás.
Sal 49:11 La tumba es su hogar eterno, donde permanecerán para siempre. Podrán ponerle su propio nombre a sus propiedades,
Sal 49:12 pero su fama no durará. Morirán, al igual que los animales.
Sal 49:13 Ése es el destino de los necios, aunque sean recordados como si hubieran sido sabios.*. Interludio
Sal 49:14 Como ovejas, son llevados a la tumba,* donde la muerte será su pastor. Por la mañana, los justos gobernarán sobre ellos. Sus cuerpos se pudrirán en la tumba, lejos de sus grandiosas propiedades.
Sal 49:15 Pero en mi caso, Dios redimirá mi vida; me arrebatará del poder de la tumba. Interludio
Sal 49:16 Así que no te desanimes cuando los malvados se enriquezcan, y en sus casas haya cada vez más esplendor.
Sal 49:17 Pues al morir, no se llevan nada consigo; sus riquezas no los seguirán a la tumba.
Sal 49:18 En esta vida se consideran dichosos y los aplauden por su éxito.
Sal 49:19 Pero morirán como todos sus antepasados, y nunca más volverán a ver la luz del día.
Sal 49:20 La gente que se jacta de su riqueza no comprende; morirán, al igual que los animales.

LECTURA PARA LA NOCHE

NÚMEROS 3-4

Núm 3:1 Esta es la descendencia de Aarón y de Moisés como quedó registrada cuando el SEÑOR le habló a Moisés en el monte Sinaí.
Núm 3:2 Los nombres de los hijos de Aarón eran Nadab (el mayor), Abiú, Eleazar e Itamar.
Núm 3:3 Estos hijos de Aarón fueron ungidos y ordenados para ministrar como sacerdotes.
Núm 3:4 Pero Nadab y Abiú murieron en la presencia del SEÑOR, en el desierto de Sinaí, cuando quemaron ante el SEÑOR una clase de fuego diferente a la que él había ordenado. Ya que ellos no tuvieron hijos, sólo Eleazar e Itamar quedaron para ministrar como sacerdotes junto con su padre Aarón.
Núm 3:5 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 3:6 «Llama a los de la tribu de Leví, que pasen adelante y preséntalos al sacerdote Aarón para que sean sus ayudantes.
Núm 3:7 Servirán a Aarón y a toda la comunidad en el desempeño de sus deberes sagrados dentro y alrededor del tabernáculo.*
Núm 3:8 También cuidarán de todo el mobiliario de la carpa sagrada* y servirán en el tabernáculo en representación de todos los israelitas.
Núm 3:9 Designa a los levitas como ayudantes de Aarón y de sus hijos porque de entre todo el pueblo de Israel ellos fueron dedicados para este propósito.
Núm 3:10 Nombra a Aarón y a sus hijos para que lleven a cabo los deberes del sacerdocio. Pero toda persona no autorizada que se acerque al santuario será ejecutada».
Núm 3:11 El SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 3:12 «Mira, yo he escogido de entre los israelitas a los levitas para que sirvan como sustitutos de todo primer hijo varón del pueblo de Israel. Los levitas me pertenecen a mí
Núm 3:13 porque todos los primeros hijos varones son míos. El día que herí de muerte al primer hijo varón de cada familia egipcia, aparté para mí a todo primer nacido de Israel, tanto de personas como de animales. Ellos son míos. Yo soy el SEÑOR».
Núm 3:14 El SEÑOR le habló de nuevo a Moisés en el desierto de Sinaí y le dijo:
Núm 3:15 «Registra los nombres de los miembros de la tribu de Leví, por sus familias y clanes. Anota en una lista a cada varón de un mes o más».
Núm 3:16 Entonces Moisés los anotó, tal como el SEÑOR le había ordenado.
Núm 3:17 Leví tenía tres hijos llamados Gersón, Coat y Merari.
Núm 3:18 Los clanes descendientes de Gersón llevaban el nombre de dos de sus descendientes, Libni y Simei.
Núm 3:19 Los clanes descendientes de Coat llevaban el nombre de cuatro de sus descendientes, Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
Núm 3:20 Los clanes descendientes de Merari llevaban el nombre de dos de sus descendientes, Mahli y Musi. Estos eran los clanes de los levitas, anotados según sus grupos de familia.
Núm 3:21 Los descendientes de Gersón estaban constituidos por los clanes descendientes de Libni y Simei.
Núm 3:22 Entre los gersonitas había siete mil quinientos varones de un mes o más.
Núm 3:23 Se les asignó el área occidental del tabernáculo para su campamento.
Núm 3:24 El jefe de los clanes gersonitas era Eliasaf, hijo de Lael.
Núm 3:25 Estos dos clanes eran responsables de cuidar el tabernáculo: la carpa sagrada con sus cubiertas y la cortina de la entrada,
Núm 3:26 las cortinas del atrio que rodeaban el tabernáculo y el altar, la cortina a la entrada del atrio, las cuerdas y todos los accesorios relacionados con su uso.
Núm 3:27 Los descendientes de Coat estaban constituidos por los clanes descendientes de Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
Núm 3:28 Entre los coatitas había ocho mil seiscientos varones de un mes o más.* Ellos eran responsables de cuidar el santuario,
Núm 3:29 y se les asignó el área sur del tabernáculo para su campamento.
Núm 3:30 El jefe de los clanes coatitas era Elizafán, hijo de Uziel.
Núm 3:31 Estos cuatro clanes eran responsables de cuidar el arca, la mesa, el candelabro, los altares, los diferentes objetos utilizados en el santuario, la cortina interior y todos los accesorios relacionados con su uso.
Núm 3:32 Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, era el administrador principal a cargo de todos los levitas, con la responsabilidad particular de la supervisión del santuario.
Núm 3:33 Los descendientes de Merari estaban constituidos por los clanes descendientes de Mahli y Musi.
Núm 3:34 Entre los meraritas había seis mil doscientos varones de un mes o más.
Núm 3:35 Se les asignó el área norte del tabernáculo para su campamento. El jefe de los clanes meraritas era Zuriel, hijo de Abihail.
Núm 3:36 Estos dos clanes eran responsables de cuidar la estructura que sostenía el tabernáculo, los travesaños, los postes, las bases y todos los accesorios relacionados con su uso.
Núm 3:37 También eran responsables de los postes del atrio y de todas sus bases, estacas y cuerdas.
Núm 3:38 Delante del tabernáculo, hacia el oriente por donde sale el sol,* estaba el área reservada para las carpas de campaña de Moisés y las carpas de campaña de Aarón y sus hijos. Ellos tenían la máxima responsabilidad sobre el santuario en nombre del pueblo de Israel. Todo el que no fuera sacerdote o levita y se acercara al santuario, sería ejecutado.
Núm 3:39 Cuando Moisés y Aarón, por orden del SEÑOR, contaron los clanes de los levitas, el número total de varones de un mes o más de edad llegó a veintidós mil.
Núm 3:40 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés: «Ahora cuenta a todos los primeros hijos varones que hay en Israel de un mes o más y anota sus nombres en una lista.
Núm 3:41 Los levitas tienen que ser apartados para mí, como sustitutos de todo primer hijo varón de Israel. Yo soy el SEÑOR. Los animales de los levitas también serán apartados para mí, como sustitutos de la primera cría de los animales de la nación entera de Israel».
Núm 3:42 Entonces Moisés contó a los primeros hijos varones del pueblo de Israel, tal como el SEÑOR le había ordenado.
Núm 3:43 El número de los primeros hijos varones de un mes o más llegó a 22.273.
Núm 3:44 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 3:45 «Toma a los levitas como sustitutos de los primeros hijos varones del pueblo de Israel. Toma también los animales de los levitas como sustitutos de las primeras crías de los animales del pueblo de Israel. Los levitas me pertenecen a mí. Yo soy el SEÑOR.
Núm 3:46 Los primeros hijos varones de Israel superan al número de levitas por doscientos setenta y tres. Para rescatar a esos primeros hijos varones que exceden,
Núm 3:47 recoge cinco piezas de plata por cada uno de ellos (cada pieza pesa lo mismo que el siclo del santuario, que equivale a veinte geras).*
Núm 3:48 Entrega la plata a Aarón y a sus hijos como precio de rescate de los primeros hijos varones que exceden al número de levitas».
Núm 3:49 Entonces Moisés recogió la plata por el rescate de los primeros hijos varones de Israel que superaron al número de levitas.
Núm 3:50 Reunió 1365 piezas de plata como pago por los primeros hijos varones de Israel (cada pieza pesa lo mismo que el siclo del santuario).*
Núm 3:51 Así que Moisés les dio la plata del rescate a Aarón y a sus hijos, tal como el SEÑOR le había ordenado.
Núm 4:1 Entonces el SEÑOR les dijo a Moisés y a Aarón:
Núm 4:2 «Registren los nombres de los miembros de la división coatita de la tribu de Leví por clanes y familias.
Núm 4:3 Anoten en una lista a todos los hombres de entre treinta y cincuenta años que cumplan los requisitos necesarios para servir en el tabernáculo.*
Núm 4:4 »Las responsabilidades de los coatitas en el tabernáculo tendrán que ver con los objetos más sagrados.
Núm 4:5 Cuando el campamento sea trasladado, Aarón y sus hijos deben ser los primeros en entrar al tabernáculo para bajar la cortina interior y con ella cubrir el arca del pacto.*
Núm 4:6 Luego cubrirán la cortina interior con cuero de cabra de la mejor calidad y por encima del cuero pondrán una sola pieza de tela azul. Por último, colocarán las varas en su lugar para trasladar el arca.
Núm 4:7 »Luego extenderán una tela azul por encima de la mesa en la que se exhibe el pan de la Presencia y sobre la tela pondrán los tazones, las cacerolas, los frascos, las jarras y el pan especial.
Núm 4:8 Después extenderán por encima de todo esto una tela escarlata y, finalmente, sobre la tela escarlata una cubierta de cuero de cabra de la mejor calidad. Luego colocarán las varas para transportar la mesa.
Núm 4:9 »Después cubrirán el candelabro con una tela azul, junto con sus lámparas, las despabiladeras de las lámparas, las bandejas y los frascos especiales para el aceite de oliva.
Núm 4:10 Luego pondrán por encima de los candelabros y sus accesorios, un cuero de cabra de la mejor calidad y montarán todo el bulto sobre una estructura para transportarlo.
Núm 4:11 »Luego extenderán una tela azul por encima del altar de oro para el incienso y recubrirán la tela con cuero de cabra de la mejor calidad. Después colocarán las varas para transportar el altar.
Núm 4:12 Tomarán todo el mobiliario restante del santuario y lo envolverán en una tela azul, lo cubrirán con un cuero de cabra de la mejor calidad y lo montarán sobre la estructura para transportarlo.
Núm 4:13 »Quitarán las cenizas del altar para los sacrificios y lo cubrirán con una tela púrpura.
Núm 4:14 Colocarán todos los utensilios del altar —los braseros, los tenedores para la carne, las palas, los tazones y todos los recipientes— sobre la tela y los cubrirán con un cuero de cabra de la mejor calidad. Finalmente, colocarán en su sitio las varas para transportarlo.
Núm 4:15 El campamento estará listo para trasladarse cuando Aarón y sus hijos hayan terminado de cubrir el santuario y todos los objetos sagrados. Entonces los coatitas vendrán y transportarán todo esto al siguiente destino, pero no deberán tocar los objetos sagrados, pues morirán. Así que, estos son los artículos del tabernáculo que los coatitas deben transportar.
Núm 4:16 »Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, será responsable del aceite del candelabro, el incienso aromático, la ofrenda diaria de grano y el aceite de la unción. Es más, Eleazar será responsable de todo el tabernáculo y de todo lo que hay en él, incluso del santuario y su mobiliario».
Núm 4:17 Entonces el SEÑOR les dijo a Moisés y Aarón:
Núm 4:18 «¡No permitan que los clanes de Coat lleguen a ser exterminados de entre los levitas!
Núm 4:19 Hagan lo siguiente para que ellos no mueran cuando se acerquen a los objetos más sagrados: Aarón y sus hijos siempre deben entrar con los coatitas y se le asignará a cada uno lo que deba hacer o cargar.
Núm 4:20 Los coatitas jamás deben entrar en el santuario a mirar los objetos sagrados ni por un instante, sino morirán».
Núm 4:21 El SEÑOR le dijo a Moisés:
Núm 4:22 «Registra los nombres de los miembros de la división gersonita de la tribu de Leví por clanes y familias.
Núm 4:23 Anota en una lista a todos los hombres de entre treinta y cincuenta años que cumplan los requisitos necesarios para servir en el tabernáculo.
Núm 4:24 »Los clanes de los gersonitas serán responsables del servicio en general y de transportar cargas.
Núm 4:25 Llevarán las cortinas del tabernáculo, el tabernáculo en sí junto con sus cubiertas, el revestimiento exterior de cuero de cabra de la mejor calidad y la cortina de la entrada del tabernáculo.
Núm 4:26 También transportarán las cortinas de las paredes del atrio que rodean el tabernáculo y el altar, la cortina de la entrada del atrio, las cuerdas y todos los accesorios relacionados con su uso. Los gersonitas son responsables de todos estos objetos.
Núm 4:27 Aarón y sus hijos dirigirán a los gersonitas en todos sus deberes, ya sea en el traslado de los accesorios o en otros trabajos. También asignarán a los gersonitas la responsabilidad de lo que deberán transportar.
Núm 4:28 Estos son los deberes asignados a los clanes gersonitas en el tabernáculo. Ellos serán responsables ante Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
Núm 4:29 »Ahora registra los nombres de los miembros de los clanes y familias de la división de los meraritas de la tribu de Leví.
Núm 4:30 Anota en una lista a todos los hombres de entre treinta y cincuenta años que cumplan los requisitos necesarios para servir en el tabernáculo.
Núm 4:31 »Su única responsabilidad en el tabernáculo será transportar cargas. Ellos llevarán los soportes del tabernáculo, los travesaños, los postes y las bases;
Núm 4:32 asimismo los postes para las paredes del atrio con sus bases, estacas y cuerdas; y los accesorios y todo lo necesario relacionado con su uso. Asígnale a cada hombre por nombre lo que debe transportar.
Núm 4:33 Estos son los deberes de los clanes meraritas en el tabernáculo. Ellos son responsables ante Itamar, hijo del sacerdote Aarón».
Núm 4:34 Así que Moisés, Aarón y los demás jefes de la comunidad anotaron en una lista a los miembros de la división coatita por sus clanes y familias.
Núm 4:35 La lista incluyó a todos los hombres de entre treinta y cincuenta años que cumplían los requisitos necesarios para servir en el tabernáculo.
Núm 4:36 El número total sumó a 2750.
Núm 4:37 Este fue el total de hombres de los clanes coatitas que cumplían los requisitos para servir en el tabernáculo. Moisés y Aarón los anotaron, tal como el SEÑOR había ordenado por medio de Moisés.
Núm 4:38 También anotaron a la división de los gersonitas por sus clanes y familias.
Núm 4:39 La lista incluyó a todos los hombres de entre treinta y cincuenta años que cumplían los requisitos necesarios para servir en el tabernáculo.
Núm 4:40 El número total sumó a 2630.
Núm 4:41 Este fue el total de hombres de los clanes gersonitas que cumplían los requisitos para servir en el tabernáculo. Moisés y Aarón los anotaron, tal como el SEÑOR lo había ordenado.
Núm 4:42 También anotaron a la división de los meraritas por sus clanes y familias.
Núm 4:43 La lista incluyó a todos los hombres de entre treinta y cincuenta años que cumplían los requisitos necesarios para el servicio en el tabernáculo.
Núm 4:44 El número total sumó a 3200.
Núm 4:45 Este fue el total de hombres de los clanes meraritas que cumplían los requisitos necesarios para servir. Moisés y Aarón los anotaron, tal como el SEÑOR había ordenado por medio de Moisés.
Núm 4:46 Entonces Moisés, Aarón y los jefes de Israel anotaron en una lista a todos los levitas por sus clanes y familias.
Núm 4:47 Todos los hombres de entre treinta y cincuenta años que cumplían los requisitos necesarios para servir en el tabernáculo y para transportarlo
Núm 4:48 sumaban 8580.
Núm 4:49 Cuando registraron sus nombres, a cada hombre se le asignó su tarea y se le dijo lo que debía transportar, tal como el SEÑOR había ordenado por medio de Moisés. Así se completó el registro, tal como el SEÑOR le había ordenado a Moisés.

jueves, 1 de marzo de 2018

LECTURA BÍBLICA 1 DE MARZO

LECTURA PARA LA MAÑANA

MATEO    21:23-32

Mat 21:23 Cuando Jesús regresó al templo y comenzó a enseñar, se le acercaron los principales sacerdotes y los ancianos. —¿Con qué autoridad haces todas estas cosas? —le reclamaron —. ¿Quién te dio el derecho?
Mat 21:24 —Les diré con qué autoridad hago estas cosas si me contestan una pregunta —respondió Jesús —.
Mat 21:25 La autoridad de Juan para bautizar, ¿provenía del cielo o era meramente humana? Ellos discutieron el asunto unos con otros. «Si decimos que provenía del cielo, nos preguntará por qué no le creímos a Juan.
Mat 21:26 Pero, si decimos que era meramente humana, la multitud se vendrá contra nosotros porque todos creen que Juan era un profeta».
Mat 21:27 Entonces finalmente contestaron: —No sabemos. Y Jesús respondió: —Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas.
Mat 21:28 »¿Pero qué piensan de lo siguiente? Un hombre con dos hijos le dijo al mayor: “Hijo, ve a trabajar al viñedo hoy”.
Mat 21:29 El hijo le respondió: “No, no iré”, pero más tarde cambió de idea y fue.
Mat 21:30 Entonces el padre le dijo al otro hijo: “Ve tú”, y él le dijo: “Sí, señor, iré”. Pero no fue.
Mat 21:31 »¿Cuál de los dos obedeció al padre? Ellos contestaron: —El primero.* Luego Jesús explicó el significado: —Les digo la verdad, los corruptos cobradores de impuestos y las prostitutas entrarán en el reino de Dios antes que ustedes.
Mat 21:32 Pues Juan el Bautista vino y les mostró a ustedes la manera correcta de vivir, pero ustedes no le creyeron, mientras que los cobradores de impuestos y las prostitutas sí le creyeron. Y, aun viendo lo que ocurría, ustedes se negaron a creerle y a arrepentirse de sus pecados.


ROMANOS 1:1-17

Rom 1:1 Yo, Pablo, esclavo de Cristo Jesús y elegido por Dios para ser apóstol y enviado a predicar su Buena Noticia, escribo esta carta.
Rom 1:2 Dios prometió esa Buena Noticia hace tiempo por medio de sus profetas en las Sagradas Escrituras.
Rom 1:3 La Buena Noticia trata de su Hijo. En su vida terrenal, él fue descendiente del rey David,
Rom 1:4 y quedó demostrado que era* el Hijo de Dios cuando fue resucitado de los muertos mediante el poder del Espíritu Santo.* Él es Jesucristo nuestro Señor.
Rom 1:5 Por medio de Cristo, Dios nos ha dado a nosotros, como apóstoles, el privilegio* y la autoridad de anunciar por todas partes a los gentiles* lo que Dios ha hecho por ellos, a fin de que crean en él y lo obedezcan, lo cual dará gloria a su nombre.
Rom 1:6 Ustedes están incluidos entre los gentiles que fueron llamados a pertenecer a Jesucristo.
Rom 1:7 Les escribo a todos ustedes, los amados de Dios que están en Roma y son llamados a ser su pueblo santo. Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les den gracia y paz.
Rom 1:8 Ante todo les digo que, mediante Jesucristo, le doy gracias a mi Dios por todos ustedes, porque en todas partes del mundo se habla de la fe que tienen en él.
Rom 1:9 Dios sabe cuántas veces los recuerdo en mis oraciones. Día y noche hago mención de ustedes y sus necesidades delante de Dios, a quien sirvo con todo mi corazón* anunciando la Buena Noticia acerca de su Hijo.
Rom 1:10 Algo que siempre pido en oración es que, Dios mediante, se presente la oportunidad de ir por fin a verlos.
Rom 1:11 Pues tengo muchos deseos de visitarlos para llevarles algún don espiritual que los ayude a crecer firmes en el Señor.
Rom 1:12 Cuando nos encontremos, quiero alentarlos en la fe pero también me gustaría recibir aliento de la fe de ustedes.
Rom 1:13 Quiero que sepan, amados hermanos, que me propuse muchas veces ir a visitarlos pero, hasta el momento, me vi impedido. Mi deseo es trabajar entre ustedes y ver frutos espirituales tal como he visto entre otros gentiles.
Rom 1:14 Pues siento una gran obligación tanto con los habitantes del mundo civilizado como con los del resto del mundo,* con los instruidos y los incultos por igual.
Rom 1:15 Así que estoy ansioso por visitarlos también a ustedes, que están en Roma, para predicarles la Buena Noticia.
Rom 1:16 Pues no me avergüenzo de la Buena Noticia acerca de Cristo, porque es poder de Dios en acción para salvar a todos los que creen, a los judíos primero y también a los gentiles.*
Rom 1:17 Esa Buena Noticia nos revela cómo Dios nos hace justos ante sus ojos, lo cual se logra del principio al fin por medio de la fe. Como dicen las Escrituras: «Es por medio de la fe que el justo tiene vida»*.


SALMO 48

Sal 48:1 ¡Qué grande es el SEÑOR, cuán digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios, situada sobre su monte santo!
Sal 48:2 Es alto y magnífico; ¡toda la tierra se alegra al verlo! ¡El monte Sión, el monte santo,* es la ciudad del gran Rey!
Sal 48:3 Dios mismo está en las torres de Jerusalén dándose a conocer como su defensor.
Sal 48:4 Los reyes de la tierra unieron sus fuerzas y avanzaron contra la ciudad.
Sal 48:5 Pero al verla, se quedaron pasmados; se llenaron de miedo y huyeron.
Sal 48:6 El terror se apoderó de ellos y se retorcieron de dolor como una mujer en parto.
Sal 48:7 Los destruiste como a los poderosos barcos de Tarsis que fueron despedazados por un fuerte viento del este.
Sal 48:8 Habíamos oído de la gloria de la ciudad, pero ahora la hemos visto en persona, la ciudad del SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. Es la ciudad de nuestro Dios; él hará que sea segura para siempre. Interludio
Sal 48:9 Oh Dios, meditamos en tu amor inagotable mientras adoramos en tu templo.
Sal 48:10 Como lo merece tu nombre, oh Dios, serás alabado hasta los extremos de la tierra; tu fuerte mano derecha está llena de victoria.
Sal 48:11 Que se goce la gente del monte Sión; que se alegren todas las ciudades de Judá a causa de tu justicia.
Sal 48:12 Vayan a inspeccionar la ciudad de Jerusalén;* anden por ella y cuenten sus muchas torres.
Sal 48:13 Fíjense en las murallas fortificadas y recorran todas sus ciudadelas, para que puedan describirlas a las generaciones futuras.
Sal 48:14 Pues así es Dios. Él es nuestro Dios por siempre y para siempre, y nos guiará hasta el día de nuestra muerte.

LECTURA PARA LA NOCHE

NÚMEROS 1-2

Núm 1:1 Un año después de la salida de Israel de Egipto, el SEÑOR le habló a Moisés en el tabernáculo* en el desierto de Sinaí. El primer día del segundo mes* de ese año le dijo:
Núm 1:2 «Registren los nombres de todos los guerreros de toda la comunidad de Israel, por sus clanes y sus familias. Anoten en la lista a todos los hombres
Núm 1:3 que tengan veinte años o más y que sean aptos para la guerra. Tú y Aarón anoten a las tropas
Núm 1:4 con la ayuda de un jefe de familia por cada tribu.
Núm 1:5 »Estas son las tribus y los nombres de los jefes que te ayudarán:
Tribu                                     Jefe
Rubén               Elisur, hijo de Sedeur            
Núm 1:6 Simeón               Selumiel, hijo de Zurisadai
Núm 1:7 Judá               Naasón, hijo de Aminadab
Núm 1:8 Isacar               Natanael, hijo de Zuar
Núm 1:9 Zabulón               Eliab, hijo de Helón
Núm 1:10 Efraín, hijo de José       Elisama, hijo de Amiud
Manasés, hijo de José       Gamaliel, hijo de Pedasur
Núm 1:11 Benjamín               Abidán, hijo de Gedeoni
Núm 1:12 Dan               Ahiezer, hijo de Amisadai
Núm 1:13 Aser               Pagiel, hijo de Ocrán
Núm 1:14 Gad               Eliasaf, hijo de Deuel
Núm 1:15 Neftalí               Ahira, hijo de Enán
Núm 1:16 Estos son los jefes escogidos de la comunidad, jefes de sus tribus patriarcales, cabezas de los clanes de Israel».
Núm 1:17 Entonces Moisés y Aarón convocaron a los jefes elegidos
Núm 1:18 y reunieron a toda la comunidad de Israel ese mismo día.* Se anotó a toda la gente según su descendencia por sus clanes y sus familias. Los varones de Israel de veinte años o más fueron anotados uno por uno,
Núm 1:19 tal como el SEÑOR le había ordenado a Moisés. Así que Moisés registró sus nombres mientras estaban en el desierto de Sinaí.
Núm 1:20 (20–21) Este es el número de los hombres de veinte años o más que eran aptos para la guerra, como quedaron escritos en el registro según su propio clan y su familia:*
Tribu Número
Rubén (el hijo mayor de Jacob)* 46.500
Núm 1:22 (22–23) Simeón 59.300
Núm 1:24 (24–25) Gad 45.650
Núm 1:26 (26–27) Judá 74.600
Núm 1:28 (28–29) Isacar 54.400
Núm 1:30 (30–31) Zabulón 57.400
Núm 1:32 (32–33) Efraín, hijo de José 40.500
Núm 1:34 (34–35) Manasés, hijo de José 32.200
Núm 1:36 (36–37) Benjamín 35.400
Núm 1:38 (38–39) Dan 62.700
Núm 1:40 (40–41) Aser 41.500
Núm 1:42 (42–43) Neftalí 53.400
Núm 1:44 Moisés, Aarón y los doce jefes de Israel anotaron a estos hombres, agrupados de acuerdo a su familia patriarcal.
Núm 1:45 Todos los hombres de Israel que tenían veinte años o más y que eran aptos para la guerra fueron registrados por familias.
Núm 1:46 En total sumaban 603.550.
Núm 1:47 Pero este total no incluía a los levitas,
Núm 1:48 porque el SEÑOR le había dicho a Moisés:
Núm 1:49 «No incluyas a la tribu de Leví en la lista. No los cuentes con el resto de los israelitas.
Núm 1:50 Pon a los levitas a cargo del tabernáculo del pacto,* así como del mobiliario y sus accesorios. Cuando ustedes viajen, los levitas transportarán el tabernáculo junto con todo su mobiliario, lo cuidarán y acamparán a su alrededor.
Núm 1:51 Cuando sea tiempo de trasladar el tabernáculo, los levitas lo desarmarán, y cuando sea tiempo de detenerse, ellos lo armarán nuevamente. Sin embargo, cualquier persona no autorizada que se acerque al tabernáculo será ejecutada.
Núm 1:52 Cada tribu de Israel acampará en un área designada y bajo su propio estandarte;
Núm 1:53 pero los levitas acamparán alrededor del tabernáculo del pacto para proteger a la comunidad de Israel del enojo del SEÑOR. Los levitas son responsables de permanecer en guardia alrededor del tabernáculo».
Núm 1:54 Así que los israelitas hicieron todo tal como el SEÑOR le había ordenado a Moisés.
Núm 2:1 Entonces el SEÑOR les dio las siguientes instrucciones a Moisés y a Aarón:
Núm 2:2 «Cuando los israelitas armen el campamento, a cada tribu se le asignará su propio lugar. Las tribus acamparán bajo su propio estandarte a los cuatro costados y a cierta distancia del tabernáculo.*
Núm 2:3 (3–4) »Las divisiones de Judá, Isacar y Zabulón acamparán hacia la salida del sol, al costado oriental del tabernáculo, cada una bajo su estandarte. Estos son los nombres de las tribus, sus jefes y el número de tropas registradas:
Tribu Jefe Número
Judá Naasón, hijo de Aminadab 74.600
Núm 2:5 (5–6) Isacar  Natanael, hijo de Zuar 54.400
Núm 2:7 (7–8) Zabulón  Eliab, hijo de Helón 57.400
Núm 2:9 Así que el total de las tropas en el campamento del lado de Judá es de 186.400. Estas tres tribus irán al frente, cada vez que los israelitas viajen hacia un nuevo lugar para acampar.
Núm 2:10 (10–11) »Las divisiones de Rubén, Simeón y Gad acamparán en el costado sur del tabernáculo, bajo su estandarte. Estos son los nombres de las tribus, sus jefes y el número de tropas registradas:
Rubén  Elisur, hijo de Sedeur 46.500
Núm 2:12 (12–13) Simeón  Selumiel, hijo de Zurisadai 59.300
Núm 2:14 (14–15) Gad  Eliasaf, hijo de Deuel* 45.650
Núm 2:16 Así que el total de las tropas en el campamento del lado de Rubén es de 151.450. Estas tres tribus ocuparán el segundo lugar cada vez que los israelitas viajen.
Núm 2:17 »Luego el tabernáculo, llevado por los levitas, saldrá de en medio del campamento. Todas las tribus marcharán en el mismo orden en que acampan, cada una en su posición, bajo el estandarte que les corresponde.
Núm 2:18 (18–19) »Las divisiones de Efraín, Manasés y Benjamín acamparán en el costado occidental del tabernáculo, bajo su estandarte. Estos son los nombres de las tribus, sus jefes y el número de tropas registradas:
Efraín  Elisama, hijo de Amiud 40.500
Núm 2:20 (20–21) Manasés  Gamaliel, hijo de Pedasur 32.200
Núm 2:22 (22–23) Benjamín  Abidán, hijo de Gedeoni 35.400
Núm 2:24 Así que el total de las tropas en el campamento del lado de Efraín es de 108.100. Estas tres tribus ocuparán el tercer lugar cada vez que los israelitas viajen.
Núm 2:25 (25–26) »Las divisiones de Dan, Aser y Neftalí acamparán en el costado norte del tabernáculo, bajo su estandarte. Estos son los nombres de las tribus, sus jefes y el número de tropas registradas:
Dan  Ahiezer, hijo de Amisadai 62.700
Núm 2:27 (27–28) Aser  Pagiel, hijo de Ocrán 41.500
Núm 2:29 (29–30) Neftalí  Ahira, hijo de Enán 53.400
Núm 2:31 Así que el total de las tropas en el campamento del lado de Dan es de 157.600. Estas tres tribus ocuparán el último lugar y marcharán bajo sus estandartes cada vez que los israelitas viajen».
Núm 2:32 En resumen, las tropas de Israel anotadas por sus familias sumaron 603.550,
Núm 2:33 pero no se incluyó a los levitas en esta lista, tal como el SEÑOR les había ordenado.
Núm 2:34 Entonces el pueblo de Israel hizo todo como el SEÑOR le ordenó a Moisés. Cada clan y cada familia establecía su campamento y marchaba bajo sus estandartes tal como el SEÑOR les había indicado.