jueves, 25 de agosto de 2016

LECTURA BÍBLICA 25 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    20:10-26

Luc 20:10 Llegado el tiempo de la cosecha de la uva, envió a uno de sus siervos para recoger su parte de la cosecha. Pero los agricultores atacaron al siervo, le dieron una paliza y lo mandaron de regreso con las manos vacías.
Luc 20:11 Así que el dueño envió a otro siervo, pero a éste también lo insultaron, le dieron una paliza y lo despacharon con las manos vacías.
Luc 20:12 Se envió a un tercer hombre, a quien lastimaron y echaron a patadas.
Luc 20:13 »“¿Qué haré? —se preguntó el dueño —. ¡Ya sé! Enviaré a mi querido hijo. Sin duda a él lo respetarán”.
Luc 20:14 »Sin embargo, cuando los agricultores vieron al hijo, se dijeron unos a otros: “Aquí viene el heredero de esta propiedad. ¡Matémoslo y nos quedaremos con la propiedad!”.
Luc 20:15 Entonces lo arrastraron fuera del viñedo y lo asesinaron». «¿Qué creen ustedes que hará con ellos el dueño del viñedo? —preguntó Jesús —.
Luc 20:16 Les diré, irá y matará a esos agricultores y alquilará el viñedo a otros». —¡Qué terrible que suceda algo así! —protestaron los oyentes.
Luc 20:17 Jesús los miró y les dijo: —Entonces, ¿a qué se refiere la siguiente Escritura: “La piedra que los constructores rechazaron ahora se ha convertido en la piedra principal”?*
Luc 20:18 Todo el que tropiece con esa piedra se hará pedazos, y la piedra aplastará a quienes les caiga encima.
Luc 20:19 Los maestros de la ley religiosa y principales sacerdotes querían arrestar a Jesús en ese mismo momento, porque se dieron cuenta de que contaba esa historia en contra de ellos, pues ellos eran los agricultores malvados. Pero tenían miedo de la reacción de la gente.
Luc 20:20 Esperando su oportunidad, los líderes mandaron espías que se hicieron pasar por hombres sinceros. Trataban de hacer que Jesús dijera algo que pudieran informar al gobernador de Roma para que lo arrestara.
Luc 20:21 —Maestro —le dijeron—, sabemos que dices y enseñas lo que es correcto y no te dejas influir por lo que piensan otros. Enseñas con verdad el camino de Dios.
Luc 20:22 Ahora dinos, ¿es correcto que paguemos impuestos al César o no?
Luc 20:23 Jesús se dio cuenta de la trampa y dijo:
Luc 20:24 —Muéstrenme una moneda romana.* ¿A quién pertenecen la imagen y el título grabados en la moneda? —Al César —contestaron.
Luc 20:25 —Bien —dijo—, entonces den al César lo que pertenece al César y den a Dios lo que pertenece a Dios.
Luc 20:26 Así que no pudieron atraparlo por lo que decía en público. En cambio, quedaron asombrados de su respuesta y se callaron.





 FILEMÓN 1:12-25

Flm 1:12 Te lo envío de vuelta, y con él va mi propio corazón.
Flm 1:13 Quería retenerlo aquí conmigo mientras estoy en cadenas por predicar la Buena Noticia, y él me hubiera ayudado de tu parte.
Flm 1:14 Pero no quise hacer nada sin tu consentimiento. Preferí que ayudaras de buena gana y no por obligación.
Flm 1:15 Parece que perdiste a Onésimo por un corto tiempo para que ahora pudieras tenerlo de regreso para siempre.
Flm 1:16 Él ya no es como un esclavo para ti. Es más que un esclavo, es un hermano amado, especialmente para mí. Ahora será de más valor para ti, como persona y como hermano en el Señor.
Flm 1:17 Así que, si me consideras tu compañero, recíbelo a él como me recibirías a mí.
Flm 1:18 Si te perjudicó de alguna manera o te debe algo, cóbramelo a mí.
Flm 1:19 YO, PABLO, ESCRIBO ESTO CON MI PROPIA MANO: «YO TE LO PAGARÉ». ¡Y NO MENCIONARÉ QUE TÚ ME DEBES TU PROPIA ALMA!
Flm 1:20 Sí, mi hermano, te ruego que me hagas este favor* por amor al Señor. Dame ese ánimo en Cristo.
Flm 1:21 Mientras escribo esta carta estoy seguro de que harás lo que te pido, ¡y aún más!
Flm 1:22 Otra cosa: por favor prepárame un cuarto de huéspedes, porque espero que Dios responda a las oraciones de ustedes y que me permita volver a visitarlos pronto.
Flm 1:23 Epafras, mi compañero de prisión en Cristo Jesús, les manda saludos.
Flm 1:24 También los saludan Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.
Flm 1:25 Que la gracia del Señor Jesucristo sea con el espíritu de cada uno de ustedes.

PROVERBIOS 17:15-28

Pro 17:15 Absolver al culpable y condenar al inocente son dos actos que el SEÑOR detesta.
Pro 17:16 Es absurdo pagar por la educación de un necio, puesto que no tiene deseos de aprender.
Pro 17:17 Un amigo es siempre leal, y un hermano nace para ayudar en tiempo de necesidad.
Pro 17:18 Es una insensatez dar garantía por la deuda de otro o ser fiador de un amigo.
Pro 17:19 Al que le gusta pelear, le gusta pecar; el que confía en sus altas murallas invita al desastre.
Pro 17:20 El corazón retorcido no prosperará; la lengua mentirosa cae en problemas.
Pro 17:21 Los padres de un necio sufren; no hay alegría para el padre de un rebelde.
Pro 17:22 El corazón alegre es una buena medicina, pero el espíritu quebrantado consume las fuerzas.
Pro 17:23 Los perversos aceptan sobornos a escondidas para pervertir el curso de la justicia.
Pro 17:24 Los sensatos mantienen sus ojos en la sabiduría, pero los ojos del necio vagan por los confines de la tierra.
Pro 17:25 Los hijos necios traen* dolor a su padre y amargura a la que los dio a luz.
Pro 17:26 Está mal castigar al justo por ser bueno o azotar a los líderes por ser honestos.
Pro 17:27 El verdadero sabio emplea pocas palabras; la persona con entendimiento es serena.
Pro 17:28 Hasta los necios pasan por sabios si permanecen callados; parecen inteligentes cuando mantienen la boca cerrada.


LECTURA PARA LA NOCHE

ESTER 9-10

Est 9:1 Así que, el 7 de marzo,* los dos decretos del rey entraron en vigencia. Ese día, los enemigos de los judíos tenían la esperanza de dominarlos, pero ocurrió todo lo contrario. Fueron los judíos quienes dominaron a sus enemigos.
Est 9:2 Los judíos se reunieron en sus ciudades, en todas las provincias del rey, para atacar a todo el que intentara hacerles daño; pero nadie pudo hacerles frente porque todos les tenían miedo.
Est 9:3 Además, todos los nobles de las provincias, los funcionarios de más alta posición, los gobernadores y los funcionarios reales ayudaron a los judíos por temor a Mardoqueo.
Est 9:4 Pues a Mardoqueo lo habían ascendido a un alto cargo en el palacio del rey, y su fama se extendía por todas las provincias a medida que se hacía más y más poderoso.
Est 9:5 Así que, el día señalado, los judíos hirieron de muerte a sus enemigos a filo de espada. Mataron y aniquilaron a sus enemigos e hicieron lo que quisieron con quienes los odiaban.
Est 9:6 En la propia fortaleza de Susa, los judíos mataron a quinientos hombres.
Est 9:7 También mataron a Parsandata, a Dalfón, a Aspata,
Est 9:8 a Porata, a Adalía, a Aridata,
Est 9:9 a Parmasta, a Arisai, a Aridai y a Vaizata:
Est 9:10 los diez hijos de Amán, hijo de Hamedata, el enemigo de los judíos; pero no se quedaron con ninguna de sus pertenencias.
Est 9:11 Ese mismo día, cuando se le informó al rey el número de muertos en la fortaleza de Susa,
Est 9:12 hizo llamar a la reina Ester y le dijo: —Los judíos mataron a quinientos hombres sólo en la fortaleza de Susa, además de los diez hijos de Amán. Si aquí hicieron eso, ¿qué habrá pasado en el resto de las provincias? Ahora bien, ¿qué más quieres? Te será concedido; dímelo y lo haré.
Est 9:13 Ester contestó: —Si al rey le agrada, que a los judíos de Susa se les dé permiso para hacer mañana lo que hicieron hoy, y que los cuerpos de los diez hijos de Amán sean atravesados en un poste.
Est 9:14 El rey estuvo de acuerdo, y el decreto se hizo público en Susa. Atravesaron los cuerpos de los diez hijos de Amán.
Est 9:15 Luego, el 8 de marzo,* los judíos de Susa se reunieron y mataron a trescientos hombres más, y otra vez tampoco se quedaron con ninguna de sus pertenencias.
Est 9:16 Mientras tanto, los demás judíos en todas las provincias del rey se reunieron para defender su vida. Quedaron aliviados de todos sus enemigos, al matar a setenta y cinco mil de los que los odiaban; pero no se quedaron con ninguna de sus pertenencias.
Est 9:17 Eso ocurrió en todas las provincias el 7 de marzo, y el día 8* descansaron para celebrar su victoria con un día de fiesta y alegría.
Est 9:18 (Los judíos de Susa mataron a sus enemigos el día 7 de marzo, continuaron el 8, y luego el día 9* descansaron y lo designaron su día de fiesta y alegría).
Est 9:19 De manera que, hasta el día de hoy, los judíos del campo que viven en aldeas remotas celebran un día feriado anualmente en el día señalado a fines del invierno,* en el cual se alegran y se mandan regalos de comida unos a otros.
Est 9:20 Mardoqueo registró esos acontecimientos y envió cartas a los judíos que vivían cerca y lejos, en todas las provincias del rey Jerjes,
Est 9:21 para motivarlos a celebrar cada año un festival durante esos dos días.*
Est 9:22 Les dijo que debían celebrar esos días con alegría y festejos, obsequiándose porciones de comida unos a otros y haciendo regalos a los pobres. Ese festival conmemoraría el tiempo en que los judíos quedaron aliviados de sus enemigos, cuando su dolor se convirtió en alegría y su duelo en gozo.
Est 9:23 Así que los judíos aceptaron la propuesta de Mardoqueo y adoptaron esa costumbre anual.
Est 9:24 Amán, hijo de Hamedata el agagueo, el enemigo de los judíos, había conspirado para aplastarlos y destruirlos en la fecha escogida al echar suertes (a las suertes se les llamaba purim );
Est 9:25 pero cuando Ester se presentó ante el rey, él emitió un decreto que causó que el plan siniestro de Amán se volviera en su contra, y tanto Amán como sus hijos fueron atravesados en un poste afilado.
Est 9:26 Por eso la celebración se llama Purim, porque es la palabra que se empleaba antiguamente para la frase «echar suertes». Por lo tanto, debido a la carta de Mardoqueo y a la experiencia que vivieron,
Est 9:27 los judíos de todo el reino se pusieron de acuerdo para iniciar esa tradición y pasarla a sus descendientes y a todos los que se hacían judíos. Declararon que jamás dejarían de celebrar cada año esos dos días prescritos en la fecha señalada.
Est 9:28 Esos días se recordarían y se mantendrían de generación en generación y serían celebrados por cada familia en todas las provincias y ciudades del imperio. El Festival de Purim nunca dejaría de celebrarse entre los judíos, ni se extinguiría de entre sus descendientes el recuerdo de lo ocurrido.
Est 9:29 Luego, la reina Ester, hija de Abihail, junto con Mardoqueo, el judío, escribieron otra carta en la cual la plena autoridad de la reina respaldaba la carta de Mardoqueo para establecer el Festival de Purim.
Est 9:30 Se enviaron cartas con deseos de paz y seguridad a los judíos de las ciento veintisiete provincias del imperio de Jerjes.
Est 9:31 Esas cartas establecían la celebración anual del Festival de Purim en las fechas señaladas, como lo habían decretado el judío Mardoqueo y la reina Ester. (El pueblo decidió celebrar el festival, de la misma manera que había decidido establecer el tiempo de ayuno y luto para sí y sus descendientes).
Est 9:32 Así que el mandato de Ester confirmó la costumbre del Purim, y todo quedó escrito en los registros.
Est 10:1 El rey Jerjes impuso un tributo en todo su imperio, incluso hasta las costas lejanas.
Est 10:2 Sus grandes logros y el relato completo de la grandeza de Mardoqueo, a quien el rey había ascendido, están registrados en El libro de la historia de los reyes de Media y Persia .
Est 10:3 Mardoqueo, el judío, llegó a ser primer ministro, segundo en mando después del propio rey Jerjes. Fue un hombre muy importante entre los judíos, de gran estima ante ellos, porque siguió actuando a favor de su pueblo y defendiendo el bienestar de todos sus descendientes.

miércoles, 24 de agosto de 2016

LECTURA BÍBLICA 24 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    20:9-19

Luc 20:1 Cierto día, mientras Jesús enseñaba a la gente y predicaba la Buena Noticia en el templo, los principales sacerdotes, los maestros de la ley religiosa y los ancianos se le acercaron.
Luc 20:2 —¿Con qué autoridad haces todas estas cosas? —le reclamaron —. ¿Quién te dio el derecho?
Luc 20:3 —Primero, déjenme hacerles una pregunta —les respondió él —.
Luc 20:4 La autoridad de Juan para bautizar, ¿provenía del cielo o era meramente humana?
Luc 20:5 Ellos discutieron el asunto unos con otros. «Si decimos que provenía del cielo, preguntará por qué nosotros no le creímos a Juan.
Luc 20:6 Pero, si decimos que era meramente humana, la gente nos apedreará, porque están convencidos de que Juan era un profeta».
Luc 20:7 Entonces finalmente contestaron que no sabían.
Luc 20:8 Y Jesús respondió: —Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas.
Luc 20:9 Jesús se dirigió nuevamente a la gente y les contó la siguiente historia: «Un hombre plantó un viñedo, lo alquiló a unos agricultores arrendatarios y se mudó a vivir a otro país por varios años.




 FILEMÓN 1:1-11

Flm 1:1 Yo, Pablo, prisionero por predicar la Buena Noticia acerca de Cristo Jesús, junto con nuestro hermano Timoteo, les escribo esta carta a Filemón, nuestro amado colaborador,
Flm 1:2 a nuestra hermana Apia, a Arquipo, nuestro compañero en la lucha, y a la iglesia que se reúne en tu casa.
Flm 1:3 Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les den gracia y paz.
Flm 1:4 Filemón, siempre le doy gracias a mi Dios cuando oro por ti
Flm 1:5 porque sigo oyendo de tu fe en el Señor Jesús y de tu amor por todo el pueblo de Dios.
Flm 1:6 Pido a Dios que pongas en práctica la generosidad que proviene de tu fe a medida que comprendes y vives todo lo bueno que tenemos en Cristo.
Flm 1:7 Hermano, tu amor me ha dado mucha alegría y consuelo, porque muchas veces tu bondad reanimó el corazón del pueblo de Dios.
Flm 1:8 Por esta razón me atrevo a pedirte un favor. Podría exigírtelo en el nombre de Cristo, porque es correcto que lo hagas.
Flm 1:9 Pero, por amor, prefiero simplemente pedirte el favor. Toma esto como una petición mía, de Pablo, un hombre viejo y ahora también preso por la causa de Cristo Jesús.*
Flm 1:10 Te suplico que le muestres bondad a mi hijo Onésimo. Me convertí en su padre en la fe mientras yo estaba aquí, en la cárcel.
Flm 1:11 Onésimo* no fue de mucha ayuda para ti en el pasado, pero ahora nos es muy útil a los dos.

PROVERBIOS 17:1-14

Pro 17:1 Mejor comer pan duro donde reina la paz, que vivir en una casa llena de banquetes donde hay peleas.
Pro 17:2 El sirviente sabio gobernará sobre el hijo sinvergüenza de su amo y compartirá la herencia con los demás hijos.
Pro 17:3 El fuego prueba la pureza del oro y de la plata, pero el SEÑOR prueba el corazón.
Pro 17:4 Los malhechores están ansiosos por escuchar el chisme; los mentirosos prestan suma atención a la calumnia.
Pro 17:5 Los que se burlan del pobre insultan a su Creador; los que se alegran de la desgracia de otros serán castigados.
Pro 17:6 Los nietos son la corona de gloria de los ancianos; los padres* son el orgullo de sus hijos.
Pro 17:7 Las palabras elocuentes no son apropiadas para el necio; mucho menos las mentiras para el gobernante.
Pro 17:8 El soborno es como tener un amuleto de la suerte; ¡el que lo da, prospera!
Pro 17:9 Cuando se perdona una falta, el amor florece, pero mantenerla presente separa a los amigos íntimos.
Pro 17:10 Es más efectivo un solo regaño al que tiene entendimiento que cien latigazos en la espalda del necio.
Pro 17:11 Los malvados están ansiosos por rebelarse, pero serán severamente castigados.
Pro 17:12 Es menos peligroso toparse con una osa a la que le han robado sus crías que enfrentar a un necio en plena necedad.
Pro 17:13 Si pagas mal por bien, el mal nunca se irá de tu casa.
Pro 17:14 Comenzar una pelea es como abrir las compuertas de una represa, así que detente antes de que estalle la disputa.


LECTURA PARA LA NOCHE

ESTER 7-8

Est 7:1 Entonces el rey y Amán fueron al banquete de la reina Ester.
Est 7:2 En esta segunda ocasión, mientras bebían vino, el rey volvió a decir a Ester: —Dime lo que desees, reina Ester. ¿Cuál es tu petición? ¡Yo te la daré, aun si fuera la mitad del reino!
Est 7:3 La reina Ester contestó: —Si he logrado el favor del rey, y si al rey le agrada conceder mi petición, pido que mi vida y la vida de mi pueblo sean libradas de la muerte.
Est 7:4 Pues mi pueblo y yo hemos sido vendidos para ser muertos, masacrados y aniquilados. Si sólo nos hubieran vendido como esclavos, yo me quedaría callada, porque sería un asunto por el cual no merecería molestar al rey.
Est 7:5 —¿Quién sería capaz de hacer semejante cosa? —preguntó el rey Jerjes—. ¿Quién podría ser tan descarado para tocarte a ti?
Est 7:6 Ester contestó: —Este malvado Amán es nuestro adversario y nuestro enemigo. Amán se puso pálido de miedo delante del rey y de la reina.
Est 7:7 Entonces el rey, enfurecido, se levantó de un salto y salió al jardín del palacio. Amán, en cambio, se quedó con la reina Ester para implorar por su vida, porque sabía que el rey pensaba matarlo.
Est 7:8 En su desesperación se dejó caer sobre el diván donde estaba reclinada la reina Ester, justo cuando el rey volvía del jardín del palacio. El rey exclamó: «¿Hasta se atreve a atacar a la reina aquí mismo, en el palacio, ante mis propios ojos?». Entonces, en cuanto el rey habló, sus asistentes le cubrieron la cara a Amán en señal de condena.
Est 7:9 Luego Harbona, uno de los eunucos del rey, dijo: —Amán ha levantado un poste afilado de veintidós metros y medio* en el patio de su casa. Tenía pensado utilizarlo para atravesar a Mardoqueo, el hombre que salvó al rey de ser asesinado. —¡Que atraviesen a Amán en ese poste! —ordenó el rey.
Est 7:10 Entonces atravesaron a Amán con el poste que había levantado para Mardoqueo, y la furia del rey se calmó.
Est 8:1 Ese mismo día, el rey Jerjes entregó a la reina Ester las propiedades de Amán, el enemigo de los judíos. Luego llevaron a Mardoqueo ante el rey, porque Ester le había contado al rey el parentesco que había entre ellos.
Est 8:2 El rey se quitó el anillo con su sello oficial —el cual había recuperado de Amán— y se lo dio a Mardoqueo; y Ester nombró a Mardoqueo como encargado de las propiedades de Amán.
Est 8:3 Luego Ester volvió a presentarse ante el rey, cayó a sus pies y le suplicó con lágrimas que detuviera el plan siniestro que Amán, el agagueo, había conspirado contra los judíos.
Est 8:4 Nuevamente el rey extendió su cetro de oro hacia Ester. De modo que ella se levantó y permaneció de pie delante de él.
Est 8:5 Ester dijo: —Si al rey le place y yo he logrado su favor, y si al rey le parece correcto y yo le resulto agradable, que se emita un decreto que anule las órdenes de Amán, hijo de Hamedata el agagueo, quien ordenó la destrucción de los judíos en todas las provincias del rey.
Est 8:6 Pues, ¿cómo podría soportar ver a mi pueblo y a mi familia ser masacrados y destruidos?
Est 8:7 Entonces el rey Jerjes dijo a la reina Ester y a Mardoqueo, el judío: —Le he dado a Ester las propiedades de Amán, a quien atravesaron en un poste porque trató de destruir a los judíos.
Est 8:8 Ahora envíen un mensaje a los judíos en nombre del rey, que exprese lo que ustedes quieran, y séllenlo con el anillo del rey. Sin embargo, recuerden que todo lo que ya se ha escrito en nombre del rey y lo que se ha sellado con su anillo jamás puede ser revocado.
Est 8:9 Así que, el 25 de junio,* reunieron a los secretarios del rey, y se escribió un decreto tal como Mardoqueo lo dictó. Lo enviaron a los judíos y a los funcionarios de más alta posición, a los gobernadores y a los nobles de las ciento veintisiete provincias, que se extendían desde la India hasta Etiopía.* Este decreto se escribió en los propios sistemas de escritura y en los propios idiomas de cada pueblo del imperio, incluido el de los judíos.
Est 8:10 El decreto se redactó en nombre del rey Jerjes y fue sellado con el anillo del rey. Mardoqueo envió los comunicados por medio de mensajeros veloces, quienes montaban caballos rápidos, criados especialmente para el servicio del rey.
Est 8:11 El decreto del rey les daba autoridad a los judíos de todas las ciudades para unirse y defender su vida. Se les permitía matar, masacrar y aniquilar a cualquiera, de cualquier nacionalidad o provincia, que los atacara a ellos o a sus esposas e hijos. También podían apoderarse de los bienes de sus enemigos.
Est 8:12 El día escogido para llevar a cabo esa acción en todas las provincias del rey Jerjes fue el 7 de marzo del año siguiente.*
Est 8:13 En cada provincia debía emitirse una copia de ese decreto como ley y proclamarse a todos los pueblos, para que los judíos estuvieran preparados para vengarse de sus enemigos el día señalado.
Est 8:14 Así que, impulsados por el mandato del rey, los mensajeros salieron a toda prisa sobre caballos rápidos, criados para el servicio del rey. Este mismo decreto también se proclamó en la fortaleza de Susa.
Est 8:15 Luego Mardoqueo salió de la presencia del rey vestido con el manto real azul y blanco, con una gran corona de oro y con una capa de púrpura y lino de la más alta calidad. La gente de Susa también celebró el nuevo decreto y
Est 8:16 los judíos se llenaron de gozo y alegría y recibieron honra en todas partes.
Est 8:17 En cada provincia y ciudad, en cada lugar donde llegaba el decreto del rey, los judíos se alegraban mucho, festejaban a lo grande, y declararon día feriado y de celebración. También muchas personas del territorio se hicieron judíos por temor a lo que pudieran hacerles los judíos.

martes, 23 de agosto de 2016

LECTURA BÍBLICA 23 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    20:1-8

Luc 20:1 Cierto día, mientras Jesús enseñaba a la gente y predicaba la Buena Noticia en el templo, los principales sacerdotes, los maestros de la ley religiosa y los ancianos se le acercaron.
Luc 20:2 —¿Con qué autoridad haces todas estas cosas? —le reclamaron —. ¿Quién te dio el derecho?
Luc 20:3 —Primero, déjenme hacerles una pregunta —les respondió él —.
Luc 20:4 La autoridad de Juan para bautizar, ¿provenía del cielo o era meramente humana?
Luc 20:5 Ellos discutieron el asunto unos con otros. «Si decimos que provenía del cielo, preguntará por qué nosotros no le creímos a Juan.
Luc 20:6 Pero, si decimos que era meramente humana, la gente nos apedreará, porque están convencidos de que Juan era un profeta».
Luc 20:7 Entonces finalmente contestaron que no sabían.
Luc 20:8 Y Jesús respondió: —Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas.




 TITO 3:9-15

Tit 3:9 No te metas en discusiones necias sobre listas de linajes espirituales* o en riñas y peleas acerca de la obediencia a las leyes judías. Todo esto es inútil y una pérdida de tiempo.
Tit 3:10 Si entre ustedes hay individuos que causan divisiones, dales una primera y una segunda advertencia. Después de eso, no tengas nada más que ver con ellos.
Tit 3:11 Pues personas como ésas se han apartado de la verdad y sus propios pecados las condenan.
Tit 3:12 Tengo pensado enviarte a Artemas o a Tíquico. Tan pronto como uno de ellos llegue, haz todo lo posible para encontrarte conmigo en Nicópolis, porque he decidido pasar allí el invierno.
Tit 3:13 Haz todo lo que puedas para ayudar al abogado Zenas y a Apolos en su viaje. Asegúrate de que se les dé todo lo que necesiten.
Tit 3:14 Los nuestros tienen que aprender a hacer el bien al satisfacer las necesidades urgentes de otros; entonces no serán personas improductivas.
Tit 3:15 Todos aquí te envían saludos. Por favor, da mis saludos a los creyentes, a todos los que nos aman. Que la gracia de Dios sea con todos ustedes.




PROVERBIOS 16:17-33

Pro 16:17 El camino de los íntegros lleva lejos del mal; quien lo siga estará a salvo.
Pro 16:18 El orgullo va delante de la destrucción, y la arrogancia antes de la caída.
Pro 16:19 Es mejor vivir humildemente con los pobres, que compartir el botín con los orgullosos.
Pro 16:20 Los que están atentos a la instrucción prosperarán; los que confían en el SEÑOR se llenarán de gozo.
Pro 16:21 Los sabios son conocidos por su entendimiento, y las palabras agradables son persuasivas.
Pro 16:22 La discreción es fuente que da vida para quienes la poseen, pero la disciplina se desperdicia en los necios.
Pro 16:23 De una mente sabia provienen palabras sabias; las palabras de los sabios son persuasivas.
Pro 16:24 Las palabras amables son como la miel: dulces al alma y saludables para el cuerpo.
Pro 16:25 Delante de cada persona hay un camino que parece correcto, pero termina en muerte.
Pro 16:26 Es bueno que los trabajadores tengan hambre; el estómago vacío los motiva a seguir su labor.
Pro 16:27 Los sinvergüenzas crean problemas; sus palabras son un fuego destructor.
Pro 16:28 El alborotador siembra conflictos; el chisme separa a los mejores amigos.
Pro 16:29 Los violentos engañan a sus compañeros, los llevan por un camino peligroso.
Pro 16:30 Con los ojos entrecerrados se trama el mal; con una sonrisita se planean las maldades.
Pro 16:31 Las canas son una corona de gloria que se obtiene por llevar una vida justa.
Pro 16:32 Mejor es ser paciente que poderoso; más vale tener control propio que conquistar una ciudad.
Pro 16:33 Podremos tirar los dados, pero el SEÑOR decide cómo caen.


LECTURA PARA LA NOCHE

ESTER 5-6

Est 5:1 Al tercer día del ayuno, Ester se puso las vestiduras reales y entró en el patio interior del palacio, que daba justo frente a la sala del rey. El rey estaba sentado en su trono real, mirando hacia la entrada.
Est 5:2 Cuando vio a la reina Ester de pie en el patio interior, ella logró el favor del rey y él le extendió el cetro de oro. Entonces Ester se acercó y tocó la punta del cetro.
Est 5:3 Entonces el rey le preguntó: —¿Qué deseas, reina Ester? ¿Cuál es tu petición? ¡Te la daré, aun si fuera la mitad del reino!
Est 5:4 Y Ester contestó: —Si al rey le agrada, venga el rey con Amán hoy al banquete que preparé para el rey.
Est 5:5 El rey se dirigió a sus asistentes y dijo: «Díganle a Amán que venga de prisa a un banquete, como lo ha solicitado Ester». Así que el rey y Amán fueron al banquete preparado por Ester.
Est 5:6 Mientras bebían vino, el rey le dijo a Ester: —Ahora dime lo que realmente quieres. ¿Cuál es tu petición? ¡Te la daré, aun si fuera la mitad del reino!
Est 5:7 Ester contestó: —Mi petición y mi más profundo deseo es que,
Est 5:8 si he logrado el favor del rey y si al rey le agrada conceder mi petición y hacer lo que le pido, le ruego que venga mañana con Amán al banquete que prepararé para ustedes. Entonces explicaré de qué se trata todo este asunto.
Est 5:9 ¡Amán salió muy contento del banquete! Sin embargo, cuando vio a Mardoqueo sentado a la puerta del palacio y que no se puso de pie ni tembló de miedo ante su presencia, se enfureció mucho.
Est 5:10 No obstante, se contuvo y se fue a su casa. Luego Amán reunió a sus amigos y a Zeres, su esposa,
Est 5:11 y se jactó ante ellos de su gran riqueza y sus muchos hijos. Hizo alarde de los honores que el rey le había dado y de la forma en que lo había ascendido por encima de todos los otros nobles y funcionarios.
Est 5:12 Amán también añadió: «¡Y eso no es todo! La reina Ester nos invitó exclusivamente al rey y a mí a un banquete que preparó para nosotros. ¡Y me invitó a cenar mañana nuevamente con ella y con el rey!
Est 5:13 Sin embargo, todo eso no vale nada mientras vea al judío Mardoqueo sentado allí, a la puerta del palacio».
Est 5:14 Entonces Zeres, la esposa de Amán, y todos sus amigos sugirieron: «Levanta un poste afilado que mida veintidós metros y medio de altura* y, mañana por la mañana, pídele al rey que atraviese a Mardoqueo en el poste. Después de eso, podrás seguir alegremente tu camino al banquete con el rey». A Amán le gustó la idea, y ordenó que colocaran el poste.
Est 6:1 Esa noche el rey no podía dormir, entonces ordenó a un asistente que le trajera el libro de la historia de su reino para que se lo leyeran.
Est 6:2 En los registros descubrió el relato de cuando Mardoqueo informó del complot que Bigtana y Teres, dos de los eunucos que cuidaban la puerta de las habitaciones privadas del rey, habían tramado para asesinar al rey Jerjes.
Est 6:3 —¿Qué recompensa o reconocimiento le dimos a Mardoqueo por este acto? —preguntó el rey. Sus asistentes contestaron: —Nunca se ha hecho nada.
Est 6:4 —¿Quién está en el patio exterior? —preguntó el rey. Resulta que Amán acababa de llegar al patio exterior del palacio para pedirle al rey que atravesara a Mardoqueo en el poste que había preparado.
Est 6:5 Entonces los asistentes contestaron al rey: —Es Amán el que está en el patio. —Háganlo pasar —ordenó el rey.
Est 6:6 Entonces Amán entró, y el rey dijo: —¿Qué debo hacer para honrar a un hombre que verdaderamente me agrada? Amán pensó para sí: «¿A quién querría honrar el rey más que a mí?».
Est 6:7 Así que contestó: —Si el rey desea honrar a alguien,
Est 6:8 debería sacar uno de los mantos reales que haya usado el rey y también un caballo que el propio rey haya montado, uno que tenga un emblema real en la frente.
Est 6:9 Que el manto y el caballo sean entregados a uno de los funcionarios más nobles del rey y que esta persona se asegure de que vistan con el manto real al hombre a quien el rey quiere honrar y lo paseen por la plaza de la ciudad en el caballo del rey. Durante el paseo, que el funcionario anuncie a viva voz: “¡Esto es lo que el rey hace a quien él quiere honrar!”.
Est 6:10 —¡Perfecto! —le dijo el rey a Amán—. ¡Rápido! Lleva mi manto y mi caballo, y haz todo lo que has dicho con Mardoqueo, el judío que se sienta a la puerta del palacio. ¡No pierdas ni un detalle de lo que has sugerido!
Est 6:11 Entonces Amán tomó el manto y se lo puso a Mardoqueo, lo hizo montar el caballo del rey, y lo paseó por la plaza de la ciudad, gritando: «¡Esto es lo que el rey hace a quien él quiere honrar!».
Est 6:12 Después Mardoqueo regresó a la puerta del palacio, mientras que Amán se apresuró a volver a su casa desalentado y totalmente humillado.
Est 6:13 Cuando Amán le contó a su esposa, Zeres, y a todos sus amigos lo que había sucedido, sus sabios consejeros y su esposa dijeron: «Ya que Mardoqueo —este hombre que te ha humillado— es de origen judío, jamás tendrás éxito con tus planes contra él. Será tu ruina seguir oponiéndote a él».
Est 6:14 Mientras estaban hablando, llegaron los eunucos del rey y enseguida se llevaron a Amán al banquete que Ester había preparado.

lunes, 22 de agosto de 2016

LECTURA BÍBLICA 22 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    19:39-48

Luc 19:39 Pero algunos de los fariseos que estaban entre la multitud decían: —¡Maestro, reprende a tus seguidores por decir cosas como ésas!
Luc 19:40 Jesús respondió: —Si ellos se callaran, las piedras a lo largo del camino se pondrían a aclamar.
Luc 19:41 Al acercarse a Jerusalén, Jesús vio la ciudad delante de él y comenzó a llorar.
Luc 19:42 «¡Cómo quisiera que hoy tú, entre todos los pueblos, entendieras el camino de la paz! Pero ahora es demasiado tarde, y la paz está oculta a tus ojos.
Luc 19:43 No pasará mucho tiempo antes de que tus enemigos construyan murallas que te rodeen y te encierren por todos lados.
Luc 19:44 Te aplastarán contra el suelo, y a tus hijos contigo. Tus enemigos no dejarán una sola piedra en su lugar, porque no aceptaste tu oportunidad de salvación».
Luc 19:45 Luego Jesús entró en el templo y comenzó a echar a los que vendían animales para los sacrificios.
Luc 19:46 Les dijo: «Las Escrituras declaran: “Mi templo será una casa de oración”, pero ustedes lo han convertido en una cueva de ladrones»*.
Luc 19:47 Después de eso, enseñó todos los días en el templo, pero los principales sacerdotes y los maestros de la ley religiosa, junto con los otros líderes del pueblo, comenzaron a planificar cómo matarlo.
Luc 19:48 Pero no se les ocurría nada, porque el pueblo prestaba mucha atención a cada palabra que él decía.



 TITO 3:1-8

Tit 3:1 Recuérdales a los creyentes que se sometan al gobierno y a sus funcionarios. Tienen que ser obedientes, siempre dispuestos a hacer lo que es bueno.
Tit 3:2 No deben calumniar a nadie y tienen que evitar pleitos. En cambio, deben ser amables y mostrar verdadera humildad en el trato con todos.
Tit 3:3 En otro tiempo nosotros también éramos necios y desobedientes. Fuimos engañados y nos convertimos en esclavos de toda clase de pasiones y placeres. Nuestra vida estaba llena de maldad y envidia, y nos odiábamos unos a otros.
Tit 3:4 Pero: «Cuando Dios nuestro Salvador dio a conocer su bondad y amor,
Tit 3:5 él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por su misericordia. Nos lavó, quitando nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo.*
Tit 3:6 Él derramó su Espíritu sobre nosotros en abundancia por medio de Jesucristo nuestro Salvador.
Tit 3:7 Por su gracia él nos declaró justos y nos dio la seguridad de que vamos a heredar la vida eterna».
Tit 3:8 Esta declaración es digna de confianza, y quiero que insistas en estas enseñanzas, para que todos los que confían en Dios se dediquen a hacer el bien. Estas enseñanzas son buenas y de beneficio para todos.





PROVERBIOS 16:1-16

Pro 16:1 Podemos hacer nuestros propios planes, pero la respuesta correcta viene del SEÑOR.
Pro 16:2 La gente puede considerarse pura según su propia opinión, pero el SEÑOR examina sus intenciones.
Pro 16:3 Pon todo lo que hagas en manos del SEÑOR, y tus planes tendrán éxito.
Pro 16:4 El SEÑOR ha hecho todo para sus propios propósitos, incluso al perverso para el día de la calamidad.
Pro 16:5 El SEÑOR detesta a los orgullosos. Ciertamente recibirán su castigo.
Pro 16:6 Con amor inagotable y fidelidad se perdona el pecado. Con el temor del SEÑOR el mal se evita.
Pro 16:7 Cuando la vida de alguien agrada al SEÑOR, hasta sus enemigos están en paz con él.
Pro 16:8 Es mejor tener poco con justicia, que ser rico y deshonesto.
Pro 16:9 Podemos hacer nuestros planes, pero el SEÑOR determina nuestros pasos.
Pro 16:10 El rey habla con sabiduría divina; nunca debe juzgar injustamente.
Pro 16:11 El SEÑOR exige el uso de pesas y balanzas exactas, él es quien fija los parámetros de la justicia.
Pro 16:12 El rey detesta las fechorías, porque su gobierno se basa en la justicia.
Pro 16:13 El rey se complace en las palabras de labios justos; ama a quienes hablan con la verdad.
Pro 16:14 El enojo del rey es amenaza de muerte; el sabio tratará de aplacarlo.
Pro 16:15 Cuando el rey sonríe, hay vida; su favor refresca como lluvia de primavera.
Pro 16:16 ¡Cuánto mejor es adquirir sabiduría que oro, y el buen juicio que la plata!



LECTURA PARA LA NOCHE

ESTER 3-4

Est 3:1 Tiempo después, el rey Jerjes ascendió a Amán, hijo de Hamedata el agagueo, lo puso por encima de todos los demás nobles y lo convirtió en el funcionario más poderoso del imperio.
Est 3:2 Todos los funcionarios del rey se inclinaban ante Amán en señal de respeto cada vez que él pasaba porque el rey lo había ordenado; pero Mardoqueo se negó a inclinarse ante él o a rendirle homenaje.
Est 3:3 Entonces los funcionarios del palacio que estaban a la puerta del rey le preguntaron a Mardoqueo: «¿Por qué desobedeces la orden del rey?».
Est 3:4 Todos los días le hablaban de lo mismo, pero aun así él se negaba a cumplir la orden. Entonces le informaron a Amán para saber si él toleraría la conducta de Mardoqueo, ya que Mardoqueo les había dicho que era judío.
Est 3:5 Cuando Amán vio que Mardoqueo no se inclinaba ante él ni le rendía homenaje, se llenó de furia.
Est 3:6 Como se había enterado de la nacionalidad de Mardoqueo, decidió que no bastaba con matar solamente a él. Entonces, buscó la forma de destruir a todos los judíos a lo largo y ancho del imperio de Jerjes.
Est 3:7 Así que, en el mes de abril,* durante el año doce del reinado de Jerjes, echaron el plan a suertes en presencia de Amán (las suertes se llamaban purim ) a fin de determinar cuál era el mejor día y mes para llevar a cabo el plan. Se escogió el día 7 de marzo, casi un año después.*
Est 3:8 Luego Amán se acercó al rey Jerjes y le dijo: —Hay cierta raza dispersada por todas las provincias del imperio que se mantiene aislada de todas las demás. Tienen leyes diferentes de los demás pueblos y se niegan a obedecer las leyes del rey. Por lo tanto, no conviene a los intereses del rey que ese pueblo siga con vida.
Est 3:9 Si al rey le agrada, emita un decreto para destruirlos, y yo donaré diez mil bolsas* grandes de plata a los administradores del imperio para que los depositen en la tesorería del reino.
Est 3:10 El rey estuvo de acuerdo y, para confirmar su decisión, se quitó del dedo el anillo con su sello oficial y se lo entregó a Amán, hijo de Hamedata el agagueo, el enemigo de los judíos.
Est 3:11 El rey dijo: «Tanto el dinero como el pueblo son tuyos para que hagas con ellos lo que mejor te parezca».
Est 3:12 Así que, el 17 de abril,* citaron a los secretarios del rey, y se escribió un decreto tal como lo dictó Amán. Lo enviaron a los funcionarios del rey de más alta posición, a los gobernadores y a los nobles de cada provincia en sus propios sistemas de escritura y en sus propios idiomas. El decreto se redactó en nombre del rey Jerjes y fue sellado con el anillo del rey.
Est 3:13 Se enviaron comunicados a todas las provincias del imperio mediante mensajeros veloces, con orden de matar, masacrar y aniquilar a todos los judíos —jóvenes y ancianos, incluso las mujeres y los niños— en un solo día. El plan estaba programado para el 7 de marzo del año siguiente.* Las pertenencias de los judíos serían entregadas a los que los mataran.
Est 3:14 Una copia del decreto debía emitirse como ley en cada provincia y proclamarse a todos los pueblos, a fin de que estuvieran preparados para cumplir con su deber el día señalado.
Est 3:15 Por orden del rey, se despachó el decreto mediante mensajeros veloces, y también se proclamó en la fortaleza de Susa. Luego el rey y Amán se sentaron a beber, pero la ciudad de Susa entró en confusión.
Est 4:1 Cuando Mardoqueo se enteró de todo lo que había ocurrido, se rasgó su ropa, se vistió de tela áspera, se arrojó ceniza y salió por la ciudad llorando a gritos con un amargo lamento.
Est 4:2 Llegó hasta la puerta del palacio porque no se permitía que nadie entrara por la puerta del palacio vestido de luto.
Est 4:3 A medida que la noticia del decreto real llegaba a todas las provincias, había más duelo entre los judíos. Ayunaban, lloraban y se lamentaban, y muchos se vestían con tela áspera y se acostaban sobre ceniza.
Est 4:4 Cuando las doncellas y los eunucos de la reina Ester se le acercaron y le contaron lo de Mardoqueo, ella se angustió profundamente. Le envió ropa para reemplazar la tela áspera, pero él la rechazó.
Est 4:5 Luego Ester llamó a Hatac, uno de los eunucos del rey que había sido designado como su asistente. Le ordenó que fuera a ver a Mardoqueo y averiguara qué era lo que le preocupaba y por qué estaba de luto.
Est 4:6 Entonces Hatac salió a buscar a Mardoqueo a la plaza, frente a la puerta del palacio.
Est 4:7 Mardoqueo lo puso al tanto de todo lo que había pasado, hasta le dijo el monto exacto de dinero que Amán había prometido depositar en la tesorería del reino para la destrucción de los judíos.
Est 4:8 Mardoqueo le entregó a Hatac una copia del decreto emitido en Susa, que ordenaba la muerte de todos los judíos. Le pidió a Hatac que se lo mostrara a Ester y le explicara la situación. También le pidió a Hatac que la exhortara a presentarse ante el rey para suplicarle compasión e intercediera a favor de su pueblo.
Est 4:9 Así que Hatac volvió a Ester con el mensaje de Mardoqueo.
Est 4:10 Entonces Ester le ordenó a Hatac que volviera a ver a Mardoqueo y le diera el siguiente mensaje:
Est 4:11 «Todos los funcionarios del rey e incluso la gente de las provincias saben que cualquiera que se presenta ante el rey en el patio interior sin haber sido invitado está condenado a morir, a menos que el rey le extienda su cetro de oro. Y el rey no me ha llamado a su presencia en los últimos treinta días».
Est 4:12 Así que Hatac* le dio el mensaje de Ester a Mardoqueo.
Est 4:13 Mardoqueo le envió la siguiente respuesta a Ester: «No te creas que por estar en el palacio escaparás cuando todos los demás judíos sean asesinados.
Est 4:14 Si te quedas callada en un momento como este, el alivio y la liberación para los judíos surgirán de algún otro lado, pero tú y tus parientes morirán. ¿Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este?».
Est 4:15 Entonces Ester envió la siguiente respuesta a Mardoqueo:
Est 4:16 «Ve y reúne a todos los judíos que están en Susa y hagan ayuno por mí. No coman ni beban durante tres días, ni de noche ni de día; mis doncellas y yo haremos lo mismo. Entonces, aunque es contra la ley, entraré a ver al rey. Si tengo que morir, moriré».
Est 4:17 Así que Mardoqueo se puso en marcha e hizo todo tal como Ester le había ordenado.

domingo, 21 de agosto de 2016

LECTURA BÍBLICA 21 DE AGOSTO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    19:28-38

Luc 19:28 Después de contar esa historia, Jesús siguió rumbo a Jerusalén, caminando delante de sus discípulos.
Luc 19:29 Al llegar a las ciudades de Betfagé y Betania, en el monte de los Olivos, mandó a dos discípulos que se adelantaran.
Luc 19:30 «Vayan a la aldea que está allí —les dijo —. Al entrar, verán un burrito atado, que nadie ha montado jamás. Desátenlo y tráiganlo aquí.
Luc 19:31 Si alguien les pregunta: “¿Por qué desatan al burrito?” simplemente digan: “El Señor lo necesita”».
Luc 19:32 Así que ellos fueron y encontraron el burrito tal como lo había dicho el Señor.
Luc 19:33 Y, efectivamente, mientras lo desataban, los dueños les preguntaron: —¿Por qué desatan ese burrito?
Luc 19:34 Y los discípulos simplemente contestaron: —El Señor lo necesita.
Luc 19:35 Entonces le llevaron el burrito a Jesús y pusieron sus prendas encima para que él lo montara.
Luc 19:36 A medida que Jesús avanzaba, la multitud tendía sus prendas sobre el camino delante de él.
Luc 19:37 Cuando llegó a donde comienza la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores empezaron a gritar y a cantar mientras alababan a Dios por todos los milagros maravillosos que habían visto.
Luc 19:38 «¡Bendiciones al Rey que viene en el nombre del SEÑOR! ¡Paz en el cielo y gloria en el cielo más alto!»*.



 TITO 2:11-15

Tit 2:11 Pues la gracia de Dios ya ha sido revelada, la cual trae salvación a todas las personas.
Tit 2:12 Y se nos instruye a que nos apartemos de la vida mundana y de los placeres pecaminosos. En este mundo maligno, debemos vivir con sabiduría, justicia y devoción a Dios,
Tit 2:13 mientras anhelamos con esperanza ese día maravilloso en que se revele la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Tit 2:14 Él dio su vida para liberarnos de toda clase de pecado, para limpiarnos y para hacernos su propio pueblo, totalmente comprometidos a hacer buenas acciones.
Tit 2:15 Debes enseñar estas cosas y alentar a los creyentes a que las hagan. Tienes la autoridad para corregirlos cuando sea necesario, así que no permitas que nadie ignore lo que dices.




PROVERBIOS 15:18-33

Pro 15:18 El que pierde los estribos con facilidad provoca peleas; el que se mantiene sereno, las detiene.
Pro 15:19 El camino de los perezosos está obstruido por espinas, pero la senda de los íntegros es una carretera despejada.
Pro 15:20 Los hijos sensatos traen alegría a su padre; los hijos necios desprecian a su madre.
Pro 15:21 La necedad alegra a los que les falta juicio; la persona sensata permanece en el buen camino.
Pro 15:22 Los planes fracasan por falta de consejo; muchos consejeros traen éxito.
Pro 15:23 A todo el mundo le gusta una respuesta apropiada; ¡es hermoso decir lo correcto en el momento oportuno!
Pro 15:24 Para los sabios, el camino de la vida avanza hacia arriba; ellos dejan la tumba* atrás.
Pro 15:25 El SEÑOR derriba la casa de los orgullosos, pero protege la propiedad de las viudas.
Pro 15:26 El SEÑOR detesta los planes perversos, pero se deleita en las palabras puras.
Pro 15:27 El avaro causa mucho dolor a toda la familia, pero los que odian el soborno vivirán.
Pro 15:28 El corazón del justo piensa bien antes de hablar; la boca de los perversos rebosa de palabras malvadas.
Pro 15:29 El SEÑOR está lejos de los perversos, pero oye las oraciones de los justos.
Pro 15:30 Una mirada alegre trae gozo al corazón; las buenas noticias contribuyen a la buena salud.
Pro 15:31 Si escuchas la crítica constructiva, te sentirás en casa entre los sabios.
Pro 15:32 Si rechazas la disciplina, sólo te harás daño a ti mismo, pero si escuchas la corrección, crecerás en entendimiento.
Pro 15:33 El temor del SEÑOR enseña sabiduría; la humildad precede a la honra.





LECTURA PARA LA NOCHE

ESTER 2

Est 2:1 Una vez que se le pasó el enojo, Jerjes comenzó a pensar en Vasti y en lo que ella había hecho, y también en el decreto que él había firmado.
Est 2:2 Así que sus asistentes personales sugirieron lo siguiente: «Busquemos en todo el imperio jóvenes hermosas y vírgenes para el rey.
Est 2:3 Que el rey nombre delegados en cada provincia para que reúnan a esas hermosas jóvenes en el harén real en la fortaleza de Susa. Hegai, el eunuco del rey a cargo del harén, se ocupará de que todas ellas reciban tratamientos de belleza.
Est 2:4 Después, la joven que más agrade al rey será reina en lugar de Vasti». Al rey le pareció muy bueno ese consejo, así que decidió ponerlo en práctica.
Est 2:5 Por esos días, en la fortaleza de Susa había un judío llamado Mardoqueo, hijo de Jair. Pertenecía a la tribu de Benjamín y era descendiente de Cis y Semei.
Est 2:6 Su familia* había estado entre los que, junto con Joaquín,* rey de Judá, fueron desterrados de Jerusalén y llevados a Babilonia por el rey Nabucodonosor.
Est 2:7 Mardoqueo tenía una prima joven muy hermosa y atractiva que se llamaba Hadasa, a la cual también le decían Ester. Cuando el padre y la madre de ella murieron, Mardoqueo la adoptó, la integró a su familia y la crió como su propia hija.
Est 2:8 Como resultado del decreto del rey, Ester, junto con muchas otras jóvenes, fue llevada al harén del rey en la fortaleza de Susa y entregada al cuidado de Hegai.
Est 2:9 Hegai quedó muy impresionado con Ester y la trató con mucha amabilidad. Enseguida ordenó que le prepararan una dieta especial y se le hicieran tratamientos de belleza. También le asignó siete doncellas escogidas especialmente del palacio del rey, y la trasladó junto con ellas al mejor lugar del harén.
Est 2:10 Ester no le había revelado a nadie su nacionalidad ni su trasfondo familiar porque Mardoqueo le había ordenado que no lo hiciera.
Est 2:11 Todos los días, Mardoqueo daba un paseo cerca del patio del harén para averiguar cómo estaba Ester y qué le sucedía.
Est 2:12 Antes de ser llevada a la cama del rey, a cada joven se le hacían obligatoriamente tratamientos de belleza durante doce meses: los primeros seis con aceite de mirra, y los siguientes con perfumes y ungüentos especiales.
Est 2:13 Cuando llegaba el momento para presentarse en el palacio del rey, se le permitía elegir la ropa y las joyas que quisiera llevarse del harén.
Est 2:14 Esa noche la llevaban a las habitaciones privadas del rey, y a la mañana siguiente, la pasaban a un segundo harén,* donde vivían las esposas del rey. Allí quedaba al cuidado de Saasgaz, el eunuco del rey que se ocupaba de las concubinas. Jamás volvía a la presencia del rey a menos que a él le hubiera agradado de manera especial y la mandara llamar por su nombre.
Est 2:15 Ester era hija de Abihail, tío de Mardoqueo. (Mardoqueo había adoptado como hija a su prima menor, Ester). Cuando a Ester le llegó el turno de ser llevada ante el rey, ella siguió el consejo de Hegai, el eunuco encargado del harén. No pidió nada aparte de lo que él le sugirió, y todos los que la veían, la admiraban.
Est 2:16 Llevaron a Ester ante el rey Jerjes, en el palacio real, a comienzos del invierno* del séptimo año de su reinado.
Est 2:17 Y el rey amó a Ester más que a todas las demás jóvenes. Estaba tan encantado con ella que le puso la corona real sobre la cabeza y la declaró reina en lugar de Vasti.
Est 2:18 Para celebrar la ocasión, ofreció un gran banquete en honor de Ester a todos sus nobles y funcionarios, decretó día de fiesta para las provincias y entregó generosos regalos a todos.
Est 2:19 Aun después de que todas las jóvenes fueron trasladadas al segundo harén* y Mardoqueo fue designado oficial del palacio,*
Est 2:20 Ester siguió manteniendo en secreto su trasfondo familiar y su nacionalidad. Todavía seguía los consejos de Mardoqueo, tal como cuando vivía en su casa.
Est 2:21 Cierto día, mientras Mardoqueo estaba de guardia en la puerta del rey, dos de los eunucos del rey, Bigtana* y Teres —guardias que custodiaban la entrada a las habitaciones privadas del rey— se enojaron con el rey Jerjes y conspiraron para asesinarlo;
Est 2:22 pero Mardoqueo se enteró del complot y le pasó la información a la reina Ester. Entonces ella se lo contó al rey y le dio el crédito a Mardoqueo por la noticia.
Est 2:23 Cuando se hizo la investigación y se confirmó que lo que decía Mardoqueo era cierto, los dos hombres fueron atravesados con un poste afilado. Todo el suceso quedó registrado en El libro de la historia del reinado del rey Jerjes .