APOSENTO ALTO

domingo, 12 de noviembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 12 DE NOVIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     10:11-21

Jua 10:11 »Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida en sacrificio por las ovejas.
Jua 10:12 El que trabaja a sueldo sale corriendo cuando ve que se acerca un lobo; abandona las ovejas, porque no son suyas y él no es su pastor. Entonces el lobo ataca el rebaño y lo dispersa.
Jua 10:13 El cuidador contratado sale corriendo porque trabaja sólo por el dinero y, en realidad, no le importan las ovejas.
Jua 10:14 »Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí,
Jua 10:15 como también mi Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre. Así que sacrifico mi vida por las ovejas.
Jua 10:16 Además, tengo otras ovejas que no están en este redil, también las debo traer. Ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño con un solo pastor.
Jua 10:17 »El Padre me ama, porque sacrifico mi vida para poder tomarla de nuevo.
Jua 10:18 Nadie puede quitarme la vida sino que yo la entrego voluntariamente en sacrificio. Pues tengo la autoridad para entregarla cuando quiera y también para volver a tomarla. Esto es lo que ordenó mi Padre».
Jua 10:19 Al oírlo decir esas cosas, la gente* volvió a dividirse en cuanto a su opinión sobre Jesús.
Jua 10:20 Algunos decían: «Está loco y endemoniado, ¿para qué escuchar a un hombre así?».
Jua 10:21 Otros decían: «¡No suena como alguien poseído por un demonio! ¿Acaso un demonio puede abrir los ojos de los ciegos?».



 1 JUAN  2:18-23

1Jn 2:18 Queridos hijos, llegó la última hora. Ustedes han oído que el Anticristo viene, y ya han surgido muchos anticristos. Por eso sabemos que la última hora ha llegado.
1Jn 2:19 Esas personas salieron de nuestras iglesias pero, en realidad, nunca fueron parte de nosotros; de haber sido así, se habrían quedado con nosotros. Al irse demostraron que no eran parte de nosotros.
1Jn 2:20 Pero ustedes no son así, porque el Santo les ha dado su Espíritu,* y todos ustedes conocen la verdad.
1Jn 2:21 Así que les escribo no porque no conozcan la verdad, sino porque conocen la diferencia entre la verdad y la mentira.
1Jn 2:22 ¿Y quién es un mentiroso? El que dice que Jesús no es el Cristo.* El que niega al Padre y al Hijo es un anticristo.*
1Jn 2:23 El que niega al Hijo tampoco tiene al Padre; pero el que confiesa al Hijo tiene al Padre también.




JOB  11

Job 11:1 Entonces Zofar el naamatita respondió a Job:
Job 11:2 «¿No debería alguien responder a este torrente de palabras? ¿Se declara inocente a una persona sólo porque habla mucho?
Job 11:3 ¿Debo quedarme en silencio mientras tú sigues parloteando? Cuando te burlas de Dios, ¿no debería alguien hacerte sentir vergüenza?
Job 11:4 Tú afirmas: “Mis creencias son puras” y “estoy limpio a los ojos de Dios”.
Job 11:5 Si tan sólo Dios hablara; ¡si tan sólo te dijera lo que piensa!
Job 11:6 Si tan sólo te declarara los secretos de la sabiduría, porque la verdadera sabiduría no es un asunto sencillo. ¡Escucha! ¡Sin duda Dios te está castigando mucho menos de lo que mereces!
Job 11:7 »¿Puedes tú resolver los misterios de Dios? ¿Puedes descubrir todo acerca del Todopoderoso?
Job 11:8 Tal conocimiento es más alto que los cielos y tú, ¿quién eres? Es más profundo que el averno* ¿y qué sabes tú?
Job 11:9 Es más extenso que la tierra y más ancho que el mar.
Job 11:10 Si Dios pasa por aquí y mete a alguien en la cárcel o llama al orden a los tribunales, ¿quién puede detenerlo?
Job 11:11 Pues él sabe quiénes son los impostores y toma nota de todos sus pecados.
Job 11:12 El que tiene la cabeza hueca no llegará a ser sabio como tampoco un burro salvaje puede dar a luz un niño.*
Job 11:13 »¡Si tan sólo prepararas tu corazón y levantaras tus manos a él en oración!
Job 11:14 Abandona tus pecados y deja atrás toda iniquidad.
Job 11:15 Entonces tu rostro se iluminará con inocencia; serás fuerte y estarás libre de temor.
Job 11:16 Olvidarás tu sufrimiento; será como agua que corre.
Job 11:17 Tu vida será más radiante que el mediodía; y aun la oscuridad brillará como la mañana.
Job 11:18 Tener esperanza te dará valentía. Estarás protegido y descansarás seguro.
Job 11:19 Te acostarás sin temor; muchos buscarán tu ayuda.
Job 11:20 Pero los malos serán cegados; no tendrán escapatoria; su única esperanza es la muerte».


LECTURA PARA LA NOCHE

EZEQUIEL 31-32

Eze 31:1 El 21 de junio,* durante el año once de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 31:2 «Hijo de hombre, dale este mensaje al faraón, rey de Egipto, y a todas sus multitudes: »“¿Con quién compararás tu grandeza?
Eze 31:3 Eres como la poderosa Asiria, que alguna vez fue como un cedro del Líbano, con hermosas ramas que daban una intensa sombra al bosque y su copa llegaba hasta las nubes.
Eze 31:4 Los manantiales profundos lo regaban y lo ayudaban a crecer alto y frondoso. El agua corría a su alrededor como un río y fluía hacia todos los árboles cercanos.
Eze 31:5 Este gran árbol se elevaba muy por encima de los demás árboles que lo rodeaban. Creció y desarrolló ramas gruesas y largas por el agua abundante que recibían sus raíces.
Eze 31:6 Las aves anidaban en sus ramas y bajo su sombra parían los animales salvajes. Todas las grandes naciones del mundo vivían bajo su sombra.
Eze 31:7 Era fuerte y hermoso, con ramas que se extendían ampliamente porque sus raíces llegaban a lo profundo, donde había agua en abundancia.
Eze 31:8 Ningún otro cedro del jardín de Dios podía hacerle competencia. Ningún ciprés tenía ramas como las suyas; ningún plátano oriental tenía ramas comparables. Ningún árbol del jardín de Dios tenía una belleza parecida.
Eze 31:9 Como hice tan hermoso este árbol y le di un follaje tan magnífico, era la envidia de los demás árboles del Edén, el jardín de Dios.
Eze 31:10 »”Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: como Egipto se volvió* vanidoso y arrogante, y porque se puso tan por encima de los demás que su copa llegaba a las nubes,
Eze 31:11 lo entregaré en manos de una nación poderosa para que lo destruya como merece su perversidad. Ya lo he desechado.
Eze 31:12 Un ejército extranjero —el terror de las naciones— lo taló y lo dejó tendido en el suelo. Sus ramas quedaron esparcidas por las montañas, los valles y los barrancos de la tierra. Todos los que vivían bajo su sombra se fueron y lo dejaron allí tirado.
Eze 31:13 »”Las aves se posan en el tronco caído, y los animales salvajes se tienden entre sus ramas.
Eze 31:14 Que ningún árbol de ninguna otra nación se envanezca por su propia grandeza, aunque supere la altura de las nubes y reciba agua de lo profundo. Pues todos están condenados a morir y a descender a las profundidades de la tierra. Caerán a la fosa junto con el resto del mundo.
Eze 31:15 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: cuando Asiria descendió a la tumba,* hice que los manantiales profundos se lamentaran. Detuve el curso de sus ríos y sequé su abundante agua. Vestí de negro el Líbano e hice que se marchitaran los árboles del campo.
Eze 31:16 Hice que las naciones temblaran de miedo al sonido de su caída, porque la envié a la tumba junto con todos los que descienden a la fosa. Los demás árboles vanidosos del Edén, los mejores y más hermosos del Líbano, aquellos que hundían sus raíces profundamente en el agua, se consolaron al encontrar a este árbol allí con ellos en las profundidades de la tierra.
Eze 31:17 También sus aliados fueron destruidos y estaban muertos. Habían descendido a la tumba todas esas naciones que una vez vivieron bajo su sombra.
Eze 31:18 »”Oh Egipto, ¿a cuál de los árboles del Edén compararás tu fortaleza y tu gloria? Tú también serás enviado a las profundidades con todas esas naciones. Quedarás tendido entre los paganos* que murieron a espada. Ese será el destino del faraón y de todas sus multitudes. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!”».
Eze 32:1 El 3 de marzo,* durante el año doce de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 32:2 «Hijo de hombre, laméntate por el faraón, rey de Egipto, y dale este mensaje: »“Te crees un león joven y fuerte entre las naciones, pero en realidad sólo eres un monstruo marino que se retuerce en sus propios ríos y revuelve el lodo con las patas.
Eze 32:3 Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: enviaré a muchas personas para que te atrapen con mi red y te arrastren fuera del agua.
Eze 32:4 Te dejaré abandonado en tierra para que mueras. Todas las aves de los cielos se posarán sobre ti y los animales salvajes de toda la tierra te comerán hasta saciarse.
Eze 32:5 Esparciré tu carne por las colinas y llenaré los valles con tus huesos.
Eze 32:6 Empaparé la tierra con la sangre que brote de ti que correrá hasta las montañas y llenará los barrancos hasta el borde.
Eze 32:7 Cuando yo borre tu existencia, cubriré los cielos y oscureceré las estrellas. Taparé el sol con una nube y la luna no te dará su luz.
Eze 32:8 Oscureceré las estrellas brillantes en lo alto y cubriré tu territorio con tinieblas. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!
Eze 32:9 »”Inquietaré el corazón de muchos cuando haga que se enteren de tu caída en naciones lejanas que no conocías.
Eze 32:10 Así es, espantaré a muchos países y sus reyes quedarán aterrados al conocer tu destino. Temblarán de miedo por su vida cuando yo esgrima mi espada ante ellos el día de tu caída.
Eze 32:11 Esto dice el SEÑOR Soberano: »“La espada del rey de Babilonia vendrá contra ti.
Eze 32:12 Destruiré a tus multitudes con las espadas de poderosos guerreros, el terror de las naciones. Destrozaré el orgullo de Egipto y todas sus multitudes quedarán destruidas.
Eze 32:13 Destruiré todos tus rebaños y manadas que pastan junto a los arroyos. Nunca más ni personas ni animales enturbiarán esas aguas con sus pies.
Eze 32:14 Luego dejaré que las aguas de Egipto se aquieten de nuevo, y fluirán tranquilas, como se desliza el aceite de oliva, dice el SEÑOR Soberano.
Eze 32:15 Cuando yo destruya a Egipto y te arranque todas tus posesiones y hiera de muerte a todo tu pueblo, entonces sabrás que yo soy el SEÑOR.
Eze 32:16 Sí, este es el canto fúnebre que entonarán para Egipto. Que todas las naciones hagan luto. Que se lamenten por Egipto y sus multitudes. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!”».
Eze 32:17 El 17 de marzo,* durante el año doce, recibí otro mensaje del SEÑOR:
Eze 32:18 «Hijo de hombre, laméntate por las multitudes de Egipto y por las demás naciones poderosas.* Pues los enviaré al mundo de abajo, junto con los que descienden a la fosa.
Eze 32:19 Diles: »“Oh Egipto, ¿acaso eres más bella que las otras naciones? ¡No! Así que desciende a la fosa y quédate allí, entre los paganos* ”.
Eze 32:20 Los egipcios caerán junto a todos los que murieron a espada, pues la espada se ha desenvainado contra ellos. Egipto y sus multitudes irán arrastrados a su juicio.
Eze 32:21 En lo profundo de la tumba,* líderes poderosos, en tono de burla, darán la bienvenida a Egipto y a sus aliados diciendo: “Ya descendieron; yacen entre los paganos, entre multitudes masacradas a espada”.
Eze 32:22 »Allí está Asiria rodeada por las tumbas de sus soldados, los que fueron masacrados a espada.
Eze 32:23 Sus tumbas están en lo más hondo de la fosa, rodeadas por las de sus aliados. Antes infundían terror en el corazón de muchos por todas partes, ahora han sido masacrados a espada.
Eze 32:24 »Allí está Elam, rodeado por las tumbas de todas sus multitudes, los que fueron masacrados a espada. Antes infundían terror en el corazón de muchos por todas partes, ahora descendieron como paganos al mundo de abajo. Ahora yacen en la fosa, con la misma vergüenza de los que murieron antes que ellos.
Eze 32:25 Tienen un lugar de descanso entre los masacrados, rodeados por las tumbas de todas sus multitudes. Sí, en vida aterrorizaban a las naciones, pero ahora quedaron avergonzados junto con los demás de la fosa, todos paganos, masacrados a filo de espada.
Eze 32:26 »Allí están Mesec y Tubal, rodeados por las tumbas de todas sus multitudes. Antes infundían terror por todas partes en el corazón de muchos; pero ahora son paganos, todos masacrados a espada.
Eze 32:27 No fueron enterrados con honores, como sus héroes caídos, quienes descendieron a la tumba* con sus armas: con el cuerpo cubierto por su escudo* y con la espada debajo de la cabeza. Ellos cargan con la culpa porque en vida aterrorizaban a todos.
Eze 32:28 »También tú, Egipto, yacerás aplastado y destruido entre los paganos, todos masacrados a espada.
Eze 32:29 »Edom está allí con sus reyes y príncipes. Aunque eran poderosos, también yacen entre los masacrados a espada, entre los paganos que descendieron a la fosa.
Eze 32:30 »Todos los príncipes del norte y los sidonios están allí junto a otros que han muerto. Antes sembraban el terror, ahora son avergonzados. Yacen como paganos junto a otros que fueron masacrados a espada; y cargan con la misma vergüenza de todos los que descendieron a la fosa.
Eze 32:31 »Cuando llegue el faraón con todo su ejército, se consolará al ver que no fue el único que perdió a sus multitudes en batalla, dice el SEÑOR Soberano.
Eze 32:32 Aunque hice que sembrara el terror entre todos los seres vivientes, el faraón y sus multitudes yacerán en medio de los paganos que fueron masacrados a espada. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!».

sábado, 11 de noviembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 11 DE NOVIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     10:1-10

Jua 10:1 »Les digo la verdad, el que trepa por la pared de un redil a escondidas en lugar de entrar por la puerta, ¡con toda seguridad es un ladrón y un bandido!
Jua 10:2 Pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.
Jua 10:3 El portero le abre la puerta, y las ovejas reconocen la voz del pastor y se le acercan. Él llama a cada una de sus ovejas por su nombre y las lleva fuera del redil.
Jua 10:4 Una vez reunido su propio rebaño, camina delante de las ovejas, y ellas lo siguen porque conocen su voz.
Jua 10:5 Nunca seguirán a un desconocido; al contrario, huirán de él porque no conocen su voz.
Jua 10:6 Los que oyeron a Jesús usar este ejemplo no entendieron lo que quiso decir,
Jua 10:7 entonces les dio la explicación: «Les digo la verdad, yo soy la puerta de las ovejas.
Jua 10:8 Todos los que vinieron antes que yo* eran ladrones y bandidos, pero las verdaderas ovejas no los escucharon.
Jua 10:9 Yo soy la puerta; los que entren a través de mí serán salvos.* Entrarán y saldrán libremente y encontrarán buenos pastos.
Jua 10:10 El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante.



 1 JUAN  2:12-17

1Jn 2:12 Les escribo a ustedes, que son hijos de Dios, porque sus pecados han sido perdonados por medio de Jesús.*
1Jn 2:13 Les escribo a ustedes, los que son maduros en la fe,* porque conocen a Cristo, quien existe desde el principio. Les escribo a ustedes, los que son jóvenes en la fe, porque han ganado la batalla contra el maligno.
1Jn 2:14 Les he escrito a ustedes, que son hijos de Dios, porque conocen al Padre. Les he escrito a ustedes, los que son maduros en la fe, porque conocen a Cristo, quien existe desde el principio. Les he escrito a ustedes, los que son jóvenes en la fe, porque son fuertes; la palabra de Dios vive en sus corazones, y han ganado la batalla contra el maligno.
1Jn 2:15 No amen este mundo ni las cosas que les ofrece porque, cuando aman al mundo, no tienen el amor del Padre en ustedes.
1Jn 2:16 Pues el mundo sólo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo;
1Jn 2:17 y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea. Pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.




JOB  10

Job 10:1 »Estoy harto de mi vida. Dejen que desahogue mis quejas abiertamente, mi alma llena de amargura debe quejarse.
Job 10:2 Le diré a Dios: “No me condenes de plano, dime qué cargos tienes en mi contra.
Job 10:3 ¿Qué ganas con oprimirme? ¿Por qué me rechazas, siendo yo obra de tus manos, mientras miras con favor los planes de los malvados?
Job 10:4 ¿Son tus ojos como los de un ser humano? ¿Ves las cosas de la misma manera que la gente?
Job 10:5 ¿Dura tu vida lo mismo que la nuestra? ¿Es tu vida tan corta
Job 10:6 que tienes tengas que apurarte a descubrir mi culpa y a buscar mi pecado?
Job 10:7 Aunque sabes que no soy culpable, no hay quien me rescate de tus manos.
Job 10:8 »”Tú me formaste con tus manos; tú me hiciste, sin embargo, ahora me destruyes por completo.
Job 10:9 Recuerda que me hiciste del polvo, ¿me harás volver tan pronto al polvo?
Job 10:10 Tú guiaste mi concepción y me formaste en el vientre.*
Job 10:11 Me vestiste con piel y carne y tejiste mis huesos junto con mis tendones.
Job 10:12 Me diste vida y me mostraste tu amor inagotable, y con tu cuidado preservaste mi vida.
Job 10:13 »”Sin embargo, tu verdadero motivo —tu verdadera intención—
Job 10:14 era vigilarme y, si cometía pecado, no perdonar mi culpa.
Job 10:15 Si soy culpable, mala suerte para mí; aun si soy inocente, no puedo mantener mi cabeza en alto porque estoy lleno de vergüenza y sufrimiento.
Job 10:16 Y si mantengo mi cabeza en alto, tú me persigues como un león y despliegas contra mí tu imponente poder.
Job 10:17 Una y otra vez testificas en mi contra; derramas sobre mí tu creciente enojo y desplazas tropas de relevo contra mí.
Job 10:18 »”¿Por qué entonces me sacaste del vientre de mi madre? ¿Por qué no me dejaste morir al nacer?
Job 10:19 Sería como si nunca hubiera existido; habría ido directamente del vientre a la tumba.
Job 10:20 Me quedan pocos días, así que déjame en paz para que tenga un momento de consuelo
Job 10:21 antes de irme —para nunca más volver— a la tierra de oscuridad y penumbra absoluta.
Job 10:22 Es una tierra tan oscura como la medianoche, una tierra de penumbra y confusión donde aun la luz es tan oscura como la medianoche”».


LECTURA PARA LA NOCHE

EZEQUIEL 29-30

Eze 29:1 El 7 de enero,* durante el décimo año de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 29:2 «Hijo de hombre, ponte de cara a Egipto y profetiza contra su rey —el faraón— y contra todo el pueblo egipcio.
Eze 29:3 Dales este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »“Yo soy tu enemigo, oh faraón, rey de Egipto, monstruo enorme que acechas en las corrientes del Nilo. Pues has dicho: ‘El Nilo es mío; lo hice para mí’.
Eze 29:4 Te pondré garfios en las mandíbulas y te arrastraré hasta tierra firme con peces pegados a tus escamas.
Eze 29:5 Te dejaré a ti y a tus peces abandonados en el desierto para que mueran. Quedarás sin sepultura tirado en campo abierto, pues te daré como comida a los animales salvajes y a las aves.
Eze 29:6 Todos los habitantes de Egipto sabrán que yo soy el SEÑOR, pues para Israel no fuiste más que una vara de juncos.
Eze 29:7 Cuando Israel se apoyó en ti, te astillaste y te rompiste y te clavaste en su axila. Cuando Israel dejó caer su peso sobre ti, te quebraste y se dislocó la espalda.
Eze 29:8 »”Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: oh Egipto, enviaré un ejército contra ti y destruiré tanto a la gente como a los animales.
Eze 29:9 La tierra de Egipto se convertirá en una desolada tierra baldía y los egipcios sabrán que yo soy el SEÑOR. »”Debido a que dijiste: ‘El Nilo es mío; yo lo hice’,
Eze 29:10 ahora soy enemigo tuyo y de tu río. Haré de Egipto una tierra totalmente desolada y baldía, desde Migdol hasta Asuán, y tan al sur como la frontera con Etiopía.*
Eze 29:11 Durante cuarenta años nadie pasará por allí, ni personas ni animales. Quedará totalmente despoblada.
Eze 29:12 Haré de Egipto un lugar desolado, rodeado por otras naciones desoladas. Sus ciudades quedarán vacías y desoladas durante cuarenta años, rodeadas por otras ciudades en ruinas. Esparciré a los egipcios por tierras lejanas.
Eze 29:13 »”Esto también dice el SEÑOR Soberano: pasados los cuarenta años traeré a los egipcios nuevamente a su patria de entre las naciones donde fueron esparcidos.
Eze 29:14 Restauraré la prosperidad de Egipto y haré volver a sus habitantes a la tierra de Patros, en el sur de Egipto, de donde provenían. Sin embargo, Egipto seguirá siendo un reino menor y sin importancia.
Eze 29:15 Será la más insignificante de todas las naciones y nunca volverá a destacarse por encima de las naciones vecinas.
Eze 29:16 »Entonces Israel ya no tendrá la tentación de confiar en la ayuda de Egipto. Egipto quedará tan devastado que servirá para recordarle a Israel la magnitud del pecado que cometió al haber confiado en Egipto en tiempos pasados. Entonces Israel sabrá que yo soy el SEÑOR Soberano».
Eze 29:17 El 26 de abril, el primer día del año nuevo,* durante el año veintisiete de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 29:18 «Hijo de hombre, el ejército del rey Nabucodonosor* de Babilonia combatió tan ferozmente contra Tiro que los guerreros quedaron con la cabeza calva y los hombros llagados y ampollados; pero ni Nabucodonosor ni su ejército recibieron botín en recompensa por todo su esfuerzo.
Eze 29:19 Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: le entregaré el territorio de Egipto a Nabucodonosor, rey de Babilonia. Se llevará la riqueza de Egipto saqueando todo lo que haya para poder pagarle a su ejército.
Eze 29:20 Así es, le he entregado la tierra de Egipto como recompensa por su esfuerzo, dice el SEÑOR Soberano, porque trabajaba para mí cuando destruyó a Tiro.
Eze 29:21 »Llegará el día cuando haré revivir la antigua gloria de Israel,* y por fin, Ezequiel, respetarán tus palabras. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR».
Eze 30:1 Este es otro mensaje que recibí del SEÑOR:
Eze 30:2 «Hijo de hombre, profetiza y comunica este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »“Lloren y giman por ese día,
Eze 30:3 porque ya se acerca el día terrible, ¡el día del SEÑOR! Será un día de nubes y de penumbra, un día de desesperación para las naciones.
Eze 30:4 Vendrá una espada contra Egipto y los masacrados cubrirán el suelo. Se llevarán sus riquezas y destruirán sus cimientos. La tierra de Etiopía* será saqueada.
Eze 30:5 Etiopía, Libia, Lidia, toda Arabia* y sus demás aliadas serán destruidas en esa guerra.
Eze 30:6 »”Esto dice el SEÑOR: caerán todos los aliados de Egipto y acabará la soberbia de su poder. Desde Migdol hasta Asuán* serán masacrados a filo de espada, dice el SEÑOR Soberano.
Eze 30:7 Egipto quedará desolado, rodeado de naciones desoladas, y sus ciudades quedarán en ruinas, rodeadas de otras ciudades en ruinas.
Eze 30:8 Los egipcios sabrán que yo soy el SEÑOR cuando le prenda fuego a Egipto y destruya a todos sus aliados.
Eze 30:9 En ese tiempo enviaré veloces mensajeros por barco para aterrorizar a los tan confiados etíopes. Un gran pánico se apoderará de ellos el día de la indudable destrucción de Egipto. ¡Espérenlo! ¡Sin falta, llegará!
Eze 30:10 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: con el poder del rey Nabucodonosor* de Babilonia, destruiré a las multitudes de Egipto.
Eze 30:11 Él y sus ejércitos —los más despiadados de todos— serán enviados para destruir el país. Harán guerra contra Egipto hasta cubrir el suelo con egipcios masacrados.
Eze 30:12 Secaré el río Nilo y venderé el país a hombres perversos. Haré destruir la tierra de Egipto y todo lo que haya allí por manos de extranjeros. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado!
Eze 30:13 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: rompe en pedazos los ídolos* de Egipto y las imágenes que están en Menfis.* Ya no quedarán gobernantes en Egipto; el terror se apoderará del país.
Eze 30:14 Destruiré el sur de Egipto,* prenderé fuego a Zoán y traeré juicio sobre Tebas.*
Eze 30:15 Derramaré mi furia sobre Pelusio,* la fortaleza más fuerte de Egipto, y pisotearé a las multitudes de Tebas.
Eze 30:16 ¡Sí, le prenderé fuego a todo Egipto! Pelusio se retorcerá de dolor; Tebas será despedazada; Menfis vivirá en constante terror.
Eze 30:17 Los jóvenes de Heliópolis y Bubastis* morirán en batalla, y las mujeres* serán llevadas como esclavas.
Eze 30:18 Cuando yo quiebre el orgullo de la fuerza de Egipto, también será un día oscuro para Tafnes Una nube oscura cubrirá Tafnes, y sus hijas serán llevadas cautivas.
Eze 30:19 Así traeré un gran castigo sobre Egipto y los egipcios sabrán que yo soy el SEÑOR”».
Eze 30:20 El 29 de abril,* durante el año once de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 30:21 «Hijo de hombre, le he roto el brazo al faraón, rey de Egipto. No le han enyesado el brazo para que se cure, ni se lo han entablillado para que pueda sostener una espada.
Eze 30:22 Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: ¡yo soy enemigo del faraón, rey de Egipto! Le romperé ambos brazos —el que tiene sano y el que tiene roto— y haré que se le caiga la espada.
Eze 30:23 Esparciré a los egipcios por muchos países alrededor del mundo.
Eze 30:24 Fortaleceré los brazos al rey de Babilonia y le pondré mi espada en la mano. En cambio, le romperé los brazos al faraón, rey de Egipto, y quedará tendido, herido de muerte, gimiendo de dolor.
Eze 30:25 Fortaleceré los brazos del rey de Babilonia, mientras los brazos del faraón caerán inservibles a ambos lados de su cuerpo. Cuando ponga mi espada en la mano del rey de Babilonia y él la levante contra la tierra de Egipto, Egipto sabrá que yo soy el SEÑOR.
Eze 30:26 Esparciré a los egipcios entre las naciones; los dispersaré por todo el mundo. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR».

viernes, 10 de noviembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 10 DE NOVIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     9:26-41

Jua 9:26 —¿Pero qué fue lo que hizo? —le preguntaron —. ¿Cómo te sanó?
Jua 9:27 —¡Miren! —exclamó el hombre —. Ya les dije una vez. ¿Acaso no me escucharon? ¿Para qué quieren oírlo de nuevo? ¿Ustedes también quieren ser sus discípulos?
Jua 9:28 Entonces ellos lo insultaron y dijeron: —Tú eres su discípulo, ¡pero nosotros somos discípulos de Moisés!
Jua 9:29 Sabemos que Dios le habló a Moisés, pero no sabemos ni siquiera de dónde proviene este hombre.
Jua 9:30 —¡Qué cosa tan extraña! —respondió el hombre —. A mí me sanó los ojos, ¿y ustedes ni siquiera saben de dónde proviene?
Jua 9:31 Sabemos que Dios no escucha a los pecadores pero está dispuesto a escuchar a los que lo adoran y hacen su voluntad.
Jua 9:32 Desde el principio del mundo, nadie ha podido abrir los ojos de un ciego de nacimiento.
Jua 9:33 Si este hombre no viniera de parte de Dios, no habría podido hacerlo.
Jua 9:34 —¡Tú naciste pecador hasta la médula! —le respondieron —. ¿Acaso tratas de enseñarnos a nosotros? Y lo echaron de la sinagoga.
Jua 9:35 Cuando Jesús supo lo que había pasado, encontró al hombre y le preguntó: —¿Crees en el Hijo del Hombre?*
Jua 9:36 —¿Quién es, señor? —contestó el hombre —. Quiero creer en él.
Jua 9:37 —Ya lo has visto —le dijo Jesús—, ¡y está hablando contigo!
Jua 9:38 —¡Sí, Señor, creo! —dijo el hombre. Y adoró a Jesús.
Jua 9:39 Entonces Jesús le dijo:* —Yo entré en este mundo para hacer juicio, para dar vista a los ciegos y para demostrarles a los que creen que ven* que, en realidad, son ciegos.
Jua 9:40 Algunos fariseos que estaban cerca lo oyeron y le preguntaron: —¿Estás diciendo que nosotros somos ciegos?
Jua 9:41 —Si fueran ciegos, no serían culpables —contestó Jesús—, pero siguen siendo culpables porque afirman que pueden ver.



 1 JUAN  2:1-11

1Jn 2:1 Mis queridos hijos, les escribo estas cosas, para que no pequen; pero, si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el Padre. Es Jesucristo, el que es verdaderamente justo.
1Jn 2:2 Él mismo es el sacrificio que pagó* por nuestros pecados, y no sólo los nuestros sino también los de todo el mundo.
1Jn 2:3 Podemos estar seguros de que conocemos a Dios si obedecemos sus mandamientos.
1Jn 2:4 Si alguien afirma: «Yo conozco a Dios», pero no obedece los mandamientos de Dios, es un mentiroso y no vive en la verdad.
1Jn 2:5 Pero los que obedecen la Palabra de Dios demuestran verdaderamente cuánto lo aman.* Así es como sabemos que vivimos en él.
1Jn 2:6 Los que dicen que viven en Dios deben vivir como Jesús vivió.
1Jn 2:7 Queridos amigos, no les escribo un mandamiento nuevo, sino más bien uno antiguo que han tenido desde el principio. Ese mandamiento antiguo —ámense unos a otros —es el mismo mensaje que oyeron antes.
1Jn 2:8 Sin embargo, también es un mandamiento nuevo. Jesús vivió la verdad de este mandamiento, y ustedes también la viven. Pues la oscuridad está desapareciendo, y ya brilla la luz verdadera.
1Jn 2:9 Si alguien afirma: «Vivo en la luz», pero odia a un hermano* en Cristo, esa persona aún vive en la oscuridad.
1Jn 2:10 El que ama a su hermano vive en la luz y no hace que otros tropiecen.
1Jn 2:11 Pero el que odia a su hermano todavía vive y camina en la oscuridad. No sabe por dónde ir, pues la oscuridad lo ha cegado.



JOB  9:21-35

Job 9:21 »Soy inocente, pero para mí no marca ninguna diferencia; desprecio mi vida.
Job 9:22 Inocente o perverso, para Dios es lo mismo, por eso digo: “Él destruye tanto al intachable como al perverso”.
Job 9:23 Cuando azota la plaga,* él se ríe de la muerte del inocente.
Job 9:24 Toda la tierra está en manos de los malvados, y Dios ciega los ojos de los jueces. Si no es él quien lo hace, ¿entonces quién?
Job 9:25 »Mi vida pasa más rápido que un corredor y se va volando sin una pizca de felicidad;
Job 9:26 desaparece como un barco veloz hecho de papiro, como un águila que se lanza en picada sobre su presa.
Job 9:27 Si decidiera olvidar mis quejas, abandonar mi cara triste y alegrarme,
Job 9:28 aun así le tendría pavor a todo el dolor porque, oh Dios, sé que no me encontrarías inocente.
Job 9:29 Pase lo que pase, seré declarado culpable; entonces, ¿para qué seguir luchando?
Job 9:30 Incluso aunque me lavara con jabón y limpiara mis manos con lejía,
Job 9:31 me hundirías en un pozo lleno de lodo, y mis propias ropas sucias me odiarían.
Job 9:32 »Dios no es un mortal como yo, por eso no puedo discutir con él ni llevarlo a juicio.
Job 9:33 Si tan sólo hubiera un mediador entre nosotros, alguien que pudiera acercarnos el uno al otro.
Job 9:34 Ese mediador podría hacer que Dios dejara de golpearme y ya no viviría aterrorizado de su castigo.
Job 9:35 Entonces podría hablar con él sin temor pero no puedo lograrlo con mis propias fuerzas.


LECTURA PARA LA NOCHE

EZEQUIEL 27-28

Eze 27:1 Luego recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 27:2 «Hijo de hombre, entona un canto fúnebre por Tiro,
Eze 27:3 esa poderosa ciudad y portal al mar, el centro comercial del mundo. Dale a Tiro este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »“Oh Tiro, te jactaste diciendo: ‘¡Mi belleza es perfecta!’.
Eze 27:4 Extendiste tus fronteras hacia el mar. Tus constructores hicieron perfecta tu belleza.
Eze 27:5 Eras como un gran barco construido con los mejores cipreses de Senir.* Con un cedro del Líbano te fabricaron un mástil.
Eze 27:6 Te labraron los remos con robles de Basán. Tu cubierta hecha de pino de las costas de Chipre* se incrustó con marfil.
Eze 27:7 Confeccionaron tus velas con el mejor lino de Egipto, y ondeaban sobre ti como una bandera. Estabas bajo toldos azules y púrpura, abrillantados con tinturas de las costas de Elisa.
Eze 27:8 Tus remeros venían de Sidón y de Arvad; tus timoneles eran hombres hábiles de Tiro.
Eze 27:9 Sabios ancianos artesanos de Gebal calafateaban la nave. De todos los países llegaban naves con mercancías para comerciar contigo.
Eze 27:10 »”Hombres de las lejanas tierras de Persia, Lidia y Libia* servían en tu gran ejército. Ellos colgaban sus escudos y yelmos en tus muros y así te daban gran honor.
Eze 27:11 Hombres de Arvad y de Helec montaban guardia en tus murallas. Tus torres estaban al mando de hombres de Gamad. Sus escudos colgados en tus murallas completaban tu belleza.
Eze 27:12 »”De Tarsis enviaban mercaderes para comprar tus productos a cambio de plata, hierro, estaño y plomo.
Eze 27:13 Mercaderes de Grecia,* Tubal y Mesec llegaban con esclavos y objetos de bronce para comerciar contigo.
Eze 27:14 »”De Bet-togarmá traían caballos para montar, caballos para carros de guerra y mulas para cambiarlos por tus mercancías.
Eze 27:15 También te llegaban mercaderes desde la tierra de Dedán.* Tenías el monopolio del mercado en muchos lugares costeros; te pagaban con colmillos de marfil y madera de ébano.
Eze 27:16 »”De Siria* enviaban mercaderes para comprar tu gran variedad de artículos. Comerciaban con turquesa, tinturas de púrpura, bordados, lino fino y joyas de coral y de rubíes.
Eze 27:17 Judá e Israel te ofrecían trigo de Minit, higos,* miel, aceite de oliva y bálsamo a cambio de tus mercancías.
Eze 27:18 »”De Damasco enviaban mercaderes a comprar tu gran variedad de artículos, a cambio de vino de Helbón y lana blanca de Sajar.
Eze 27:19 Llegaban griegos desde Uzal* con hierro forjado, canela y cálamo aromático para cambiar por tus mercancías.
Eze 27:20 »”Desde Dedán enviaban mercaderes para intercambiar contigo sus costosas mantas para montura.
Eze 27:21 Los árabes y los príncipes de Cedar enviaban mercaderes para obtener tus mercancías a cambio de corderos, carneros y chivos.
Eze 27:22 Llegaban mercaderes de Saba y Raama para conseguir tus mercancías a cambio de toda clase de especias, joyas y oro.
Eze 27:23 »”También de Harán, Cane, Edén, Saba, Asiria y Quilmad llegaban con sus mercancías.
Eze 27:24 Traían telas de alta calidad para comerciar: tela de color azul, bordados y alfombras multicolores, enrolladas y atadas con cordeles.
Eze 27:25 Las naves de Tarsis formaban una caravana acuática. ¡Los depósitos de tu isla estaban llenos hasta el techo!
Eze 27:26 »”¡Pero mira! ¡Tus remeros te han llevado hacia mares tempestuosos! ¡Un poderoso viento oriental te ha causado destrozos en alta mar!
Eze 27:27 Has perdido todo: tus riquezas y tus mercancías, tus marineros y tus pilotos, tus constructores de naves, tus mercaderes y tus guerreros. En el día de tu ruina, todos a bordo se hundirán en lo profundo del mar.
Eze 27:28 Tiemblan tus ciudades junto al mar mientras tus pilotos gritan de terror.
Eze 27:29 Todos los remeros abandonan sus naves; los marineros y los pilotos en tierra firme se agrupan en la playa.
Eze 27:30 Gritan fuerte por ti y lloran amargamente. Se echan polvo sobre la cabeza y se revuelcan en cenizas.
Eze 27:31 Se rapan la cabeza en señal de duelo por ti y se visten de tela áspera. Lloran por ti con gran amargura y profundo dolor.
Eze 27:32 Mientras se lamentan y gimen por ti, entonan este triste canto fúnebre: ‘¿Hubo alguna vez una ciudad como Tiro, que ahora está en silencio, en el fondo del mar?
Eze 27:33 Las mercancías que comerciabas saciaron los deseos de muchas naciones. Reyes de los confines de la tierra se enriquecieron con tu comercio.
Eze 27:34 Ahora eres una nave que naufragó, deshecha en el fondo del mar. Toda tu mercancía y tu tripulación se hundieron contigo.
Eze 27:35 Todos los habitantes de las costas se horrorizan de tu terrible destino. Los reyes están llenos de terror y lo ven con la cara retorcida de espanto.
Eze 27:36 Los mercaderes de las naciones menean la cabeza al verte,* pues llegaste a un horrible final y dejarás de existir’ ”».
Eze 28:1 Después recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 28:2 «Hijo de hombre, dale al príncipe de Tiro este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »“En tu gran arrogancia afirmaste: ‘¡Soy un dios! Estoy sentado en un trono divino, en el corazón del mar’; pero eres sólo un hombre y no un dios, aunque te jactes de ser un dios.
Eze 28:3 Te crees más sabio que Daniel y piensas que ningún secreto está oculto de ti.
Eze 28:4 Con tu sabiduría y entendimiento has acumulado mucha riqueza: oro y plata para tus tesoros.
Eze 28:5 Sí, tu sabiduría te hizo muy rico, y tus riquezas muy orgulloso.
Eze 28:6 »”Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: ya que te crees tan sabio como un dios,
Eze 28:7 haré que te ataque un ejército extranjero, el terror de las naciones. ¡Ellos desenvainarán sus espadas contra tu maravillosa sabiduría y profanarán tu esplendor!
Eze 28:8 Te hundirán en la fosa, y morirás en el corazón del mar, traspasado de muchas heridas.
Eze 28:9 ¿Te jactarás, entonces, diciendo: “¡Soy un dios!” frente a tus asesinos? ¡Para ellos no serás un dios sino un simple hombre!
Eze 28:10 Morirás como un pagano* en manos de extranjeros. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!”».
Eze 28:11 Luego recibí otro mensaje más del SEÑOR:
Eze 28:12 «Hijo de hombre, entona este canto fúnebre para el rey de Tiro. Dale este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »“Tú eras el modelo de la perfección, lleno de sabiduría y de exquisita belleza.
Eze 28:13 Estabas en el Edén, el jardín de Dios. Tenías la ropa adornada con toda clase de piedras preciosas* —cornalina rojiza, peridoto verde pálido, adularia blanca, berilo azul y verde, ónice, jaspe verde, lapislázuli, turquesa y esmeralda—, todas talladas especialmente para ti e incrustadas en el oro más puro. Te las dieron el día en que fuiste creado.
Eze 28:14 Yo te ordené y te ungí como poderoso ángel guardián.* Tenías acceso al monte santo de Dios y caminabas entre las piedras de fuego.
Eze 28:15 »Eras intachable en todo lo que hacías, desde el día en que fuiste creado hasta el día en que se encontró maldad en ti.
Eze 28:16 Tu abundante comercio te llevó a la violencia, y pecaste. Entonces te expulsé en deshonra de la montaña de Dios. Te eché, guardián poderoso, del lugar que tenías entre las piedras de fuego.
Eze 28:17 Tu corazón se llenó de orgullo debido a tu gran belleza. Tu sabiduría se corrompió a causa de tu amor por el esplendor. Entonces te arrojé al suelo y te expuse a la mirada curiosa de los reyes.
Eze 28:18 Profanaste tus santuarios con tus muchos pecados y tu comercio deshonesto. Entonces hice brotar fuego de tu interior y te consumió. Te reduje a cenizas en el suelo a la vista de todos los que te miraban.
Eze 28:19 Todos los que te conocían se horrorizaron por tu destino. Has llegado a un final terrible, y dejarás de existir”».
Eze 28:20 Luego recibí otro mensaje del SEÑOR:
Eze 28:21 «Hijo de hombre, ponte de cara a la ciudad de Sidón y profetiza contra ella.
Eze 28:22 Dale a la gente de Sidón este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »“Oh Sidón, yo soy tu enemigo, y revelaré mi gloria en lo que te haré. Cuando traiga juicio sobre ti revelaré mi santidad en medio de ti y todos los que observen sabrán que yo soy el SEÑOR.
Eze 28:23 Enviaré una plaga contra ti y correrá sangre por tus calles. El ataque llegará de todas direcciones y tu gente quedará masacrada dentro de tus murallas. Entonces todos sabrán que soy el SEÑOR.
Eze 28:24 Los vecinos burlones de Israel ya no la provocarán punzándola y desgarrándola como zarzas y espinos. Pues entonces sabrán que yo soy el SEÑOR Soberano”.
Eze 28:25 »Esto dice el SEÑOR Soberano: el pueblo de Israel volverá a vivir en su propio país, la tierra que le di a mi siervo Jacob. Pues reuniré a los israelitas de entre las tierras lejanas adonde los había esparcido. A la vista de las naciones del mundo, revelaré mi santidad en mi pueblo.
Eze 28:26 En Israel, ellos vivirán seguros, construirán casas y cultivarán viñedos; y cuando yo castigue a las naciones vecinas que los trataron con desprecio, ellos sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios».

jueves, 9 de noviembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 9 DE NOVIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     9:13-25

Jua 9:13 Entonces llevaron ante los fariseos al hombre que había sido ciego,
Jua 9:14 porque era día de descanso cuando Jesús hizo el lodo y lo sanó.
Jua 9:15 Los fariseos interrogaron al hombre sobre todo lo que había sucedido y les respondió: «Él puso el lodo sobre mis ojos y, cuando me lavé, ¡pude ver!».
Jua 9:16 Algunos de los fariseos decían: «Ese tal Jesús no viene de Dios porque trabaja en el día de descanso». Otros decían: «¿Pero cómo puede un simple pecador hacer semejantes señales milagrosas?». Así que había una profunda diferencia de opiniones entre ellos.
Jua 9:17 Luego los fariseos volvieron a interrogar al hombre que había sido ciego: —¿Qué opinas del hombre que te sanó? —Creo que debe de ser un profeta —contestó el hombre.
Jua 9:18 Aún así los líderes judíos se negaban a creer que el hombre había sido ciego y ahora podía ver, así que llamaron a sus padres.
Jua 9:19 —¿Es éste su hijo? —les preguntaron —. ¿Es verdad que nació ciego? Si es cierto, ¿cómo es que ahora ve?
Jua 9:20 Sus padres contestaron: —Sabemos que él es nuestro hijo y que nació ciego,
Jua 9:21 pero no sabemos cómo es que ahora puede ver ni quién lo sanó. Pregúntenselo a él; ya tiene edad para hablar por sí mismo.
Jua 9:22 Los padres dijeron eso por miedo a los líderes judíos, quienes habían anunciado que cualquiera que dijera que Jesús era el Mesías sería expulsado de la sinagoga.
Jua 9:23 Por eso dijeron: «Ya tiene edad suficiente, entonces pregúntenle a él».
Jua 9:24 Por segunda vez llamaron al hombre que había sido ciego y le dijeron: —Dios debería recibir la gloria por lo que ha pasado,* porque sabemos que ese hombre, Jesús, es un pecador.
Jua 9:25 —Yo no sé si es un pecador —respondió el hombre —. Pero lo que sé es que yo antes era ciego, ¡y ahora puedo ver!




 1 JUAN  1:5-10

1Jn 1:5 Éste es el mensaje que oímos de Jesús* y que ahora les declaramos a ustedes: Dios es luz y en él no hay nada de oscuridad.
1Jn 1:6 Por lo tanto, mentimos si afirmamos que tenemos comunión con Dios pero seguimos viviendo en oscuridad espiritual; no estamos practicando la verdad.
1Jn 1:7 Pero, si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, nos limpia de todo pecado.
1Jn 1:8 Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad.
1Jn 1:9 Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
1Jn 1:10 Si afirmamos que no hemos pecado, llamamos a Dios mentiroso y demostramos que no hay lugar para su palabra en nuestro corazón.



JOB  9:1-20

Job 9:1 Entonces Job habló de nuevo:
Job 9:2 «Sí, yo sé que en teoría todo esto es verdad. Pero ¿cómo puede una persona ser declarada inocente a los ojos de Dios?
Job 9:3 Si alguien quisiera llevar a Dios a juicio,* ¿sería posible responderle siquiera una vez entre mil?
Job 9:4 Dios es tan sabio y tan poderoso. ¿Quién lo ha desafiado alguna vez con éxito?
Job 9:5 »Él mueve las montañas sin dar aviso, en su enojo las voltea.
Job 9:6 Él sacude la tierra de su lugar y tiemblan sus cimientos.
Job 9:7 Si él lo ordena, el sol no saldrá ni brillarán las estrellas.
Job 9:8 Él solo extendió los cielos y marcha sobre las olas del mar.
Job 9:9 Él hizo todas las estrellas: la Osa y el Orión, las Pléyades y las constelaciones del cielo del sur.
Job 9:10 Él hace grandezas, demasiado maravillosas para comprenderlas, y realiza milagros incontables.
Job 9:11 »Sin embargo, cuando él se acerca no puedo verlo; cuando se mueve, no lo veo pasar.
Job 9:12 Si arrebata la vida de alguien, ¿quién podrá detenerlo? ¿Quién se atreve a preguntarle: “¿Qué haces?”?
Job 9:13 Dios no contiene su enojo; aun los monstruos del mar* son aplastados bajo sus pies.
Job 9:14 »Así que, ¿quién soy yo para intentar responder a Dios o incluso razonar con él?
Job 9:15 Aunque yo tuviera razón, no tendría ninguna defensa; sólo podría rogar misericordia.
Job 9:16 Y aunque lo llamara y él me respondiera, dudo que me preste atención.
Job 9:17 Pues él me ataca con una tormenta y vez tras vez me hiere sin motivo.
Job 9:18 No me dejará recobrar el aliento sino que me llena de amargas tristezas.
Job 9:19 Si es cuestión de fuerza, él es el fuerte, y si de justicia, ¿quién se atreverá a llevarlo al tribunal?
Job 9:20 Aunque soy inocente, mi boca me declararía culpable, aunque soy intachable, la misma boca* demostraría que soy malvado.


LECTURA PARA LA NOCHE

EZEQUIEL 24-26

Eze 24:1 El 15 de enero,* durante el noveno año de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 24:2 «Hijo de hombre, anota la fecha de hoy, porque en este preciso día el rey de Babilonia comenzará el ataque contra Jerusalén.
Eze 24:3 Luego transmíteles a esos rebeldes, mediante una ilustración, este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »“Pon una olla al fuego y échale un poco de agua.
Eze 24:4 Llénala con trozos selectos de carne: de cadera, de lomo y de los cortes más tiernos.
Eze 24:5 Usa sólo las mejores ovejas del rebaño y amontona leña en el fuego, debajo de la olla. Hierve el contenido de la olla, y cocina los huesos junto con la carne.
Eze 24:6 »”Ahora bien, esto dice el SEÑOR Soberano: ¡qué aflicción le espera a Jerusalén, ciudad de asesinos! Ella es una olla de cocina cuya corrupción no puede limpiarse. Saca los trozos de carne al azar, porque ningún pedazo es mejor que otro.
Eze 24:7 Pues la sangre de sus homicidios quedó salpicada en las rocas. ¡Ni siquiera se derramó en el suelo donde el polvo podría cubrirla!
Eze 24:8 Así que yo salpicaré su sangre en una roca para que todos vean una expresión de mi enojo y mi venganza contra ella.
Eze 24:9 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: ¡Qué aflicción le espera a Jerusalén, ciudad de asesinos! Yo mismo amontonaré leña debajo de ella.
Eze 24:10 ¡Sí, échale más leña! Que ardan las llamas para que hierva la olla. Cocina la carne con muchas especias y después quema los huesos.
Eze 24:11 Luego deja la olla vacía sobre los carbones encendidos. ¡Que se caliente al rojo vivo! Que se quemen la inmundicia y la corrupción.
Eze 24:12 Pero es un caso perdido; la corrupción no puede limpiarse. Así que échala al fuego.
Eze 24:13 Tu impureza es tu lascivia y la corrupción fruto de tu idolatría. Yo traté de limpiarte, pero tú te negaste. Ahora quedarás en tu inmundicia hasta que sacie mi furia contra ti”.
Eze 24:14 »¡Yo, el SEÑOR, he hablado! Ha llegado la hora y no me contendré. No cambiaré de parecer ni tendré compasión de ti. Serás juzgada por tus acciones perversas, dice el SEÑOR Soberano».
Eze 24:15 Luego recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 24:16 «Hijo de hombre, de un solo golpe te quitaré tu tesoro más querido; sin embargo, no debes expresar ningún dolor ante su muerte. No llores; que no haya lágrimas.
Eze 24:17 Gime en silencio, pero sin que haya lamentos junto a su tumba. No te descubras la cabeza ni te quites las sandalias. No cumplas con los ritos acostumbrados en el tiempo de duelo ni aceptes la comida de los amigos que se acerquen a consolarte».
Eze 24:18 Así que, por la mañana, anuncié ese mensaje al pueblo y por la tarde mi esposa murió. A la mañana siguiente hice todo lo que se me indicó.
Eze 24:19 Entonces la gente me preguntó: «¿Qué significa todo esto? ¿Qué tratas de decirnos?».
Eze 24:20 Así que les contesté: «Recibí un mensaje del SEÑOR,
Eze 24:21 quien me dijo que se lo transmitiera a los israelitas. Esto dice el SEÑOR Soberano: “Contaminaré mi templo, que es fuente de seguridad y orgullo para ustedes, el lugar en el que se deleita su corazón. Los hijos y las hijas que dejaron en Judea serán masacrados a espada.
Eze 24:22 Entonces ustedes harán lo mismo que hizo Ezequiel. No harán duelo en público ni se consolarán entre ustedes comiendo lo que les traigan sus amigos.
Eze 24:23 Se dejarán la cabeza cubierta y no se quitarán las sandalias. No harán luto ni llorarán, pero se consumirán a causa de sus pecados. Harán luto en secreto por todo el mal que hicieron.
Eze 24:24 Ezequiel les sirve de ejemplo; ustedes harán lo mismo que él. Y cuando llegue ese tiempo, sabrán que yo soy el SEÑOR Soberano”».
Eze 24:25 Luego el SEÑOR me dijo: «Hijo de hombre, el día que les quite su fortaleza —su alegría y su gloria, el deseo de su corazón, su tesoro más querido— también les quitaré a sus hijos e hijas.
Eze 24:26 Ese día, un sobreviviente llegará desde Jerusalén a Babilonia para contarte lo que sucedió.
Eze 24:27 Cuando llegue, enseguida recuperarás la voz para que hables con él y serás un símbolo para los de este pueblo. Entonces ellos sabrán que yo soy el SEÑOR».
Eze 25:1 Luego recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 25:2 «Hijo de hombre, ponte de cara a la tierra de Amón y profetiza contra sus habitantes.
Eze 25:3 Comunica este mensaje a los amonitas de parte del SEÑOR Soberano: “¡Escuchen la palabra del SEÑOR Soberano! Ustedes se alegraron cuando mi templo fue contaminado, se burlaron de Israel y de su desolación y se rieron de Judá cuando la llevaron al destierro.
Eze 25:4 Permitiré que invadan su país los nómadas de los desiertos orientales. Ellos establecerán su campamento entre ustedes y levantarán carpas en su tierra. Se llevarán el fruto de sus cosechas y se tomarán la leche de sus animales.
Eze 25:5 Convertiré la ciudad de Rabá en un pastizal para camellos y todo el territorio de los amonitas en un lugar de descanso para ovejas y cabras. Entonces ustedes sabrán que yo soy el SEÑOR.
Eze 25:6 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: dado que ustedes aplaudieron, bailaron y gritaron de alegría por la destrucción de mi pueblo,
Eze 25:7 yo alzaré mi puño de juicio contra ustedes. Los entregaré como botín a muchas naciones. Los eliminaré y dejarán de ser nación, los destruiré por completo. Así sabrán que yo soy el SEÑOR.
Eze 25:8 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: dado que los moabitas dijeron que Judá es igual a las demás naciones,
Eze 25:9 les abriré el flanco oriental y destruiré sus gloriosas ciudades fronterizas: Bet-jesimot, Baal-meón y Quiriataim.
Eze 25:10 Entregaré a los moabitas en manos de los nómadas de los desiertos orientales, tal como hice con los amonitas. Es cierto, los amonitas dejarán de ser contados entre las naciones.
Eze 25:11 Del mismo modo, haré caer mi castigo sobre los moabitas. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR.
Eze 25:12 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: los edomitas pecaron grandemente al vengarse contra el pueblo de Judá.
Eze 25:13 Por lo tanto, dice el SEÑOR Soberano, alzaré mi puño de juicio contra Edom. Exterminaré a sus habitantes y a sus animales a filo de espada. Convertiré en una tierra baldía el territorio desde Temán hasta Dedán.
Eze 25:14 Lo llevaré a cabo por medio de mi pueblo Israel. Con enojo los israelitas ejecutarán mi venganza, y los edomitas sabrán que esa venganza es mía. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!
Eze 25:15 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: los filisteos arremetieron contra Judá por amarga venganza y por desprecio acumulado.
Eze 25:16 Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: alzaré mi puño de juicio contra la tierra de los filisteos. Exterminaré a los cereteos y destruiré por completo a la gente que vive junto al mar.
Eze 25:17 Ejecutaré contra ellos una terrible venganza para castigarlos por lo que han hecho. Y una vez que me haya vengado, sabrán que yo soy el SEÑOR”».
Eze 26:1 El 3 de febrero, durante el año doce de cautividad del rey Joaquín,* recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 26:2 «Hijo de hombre, Tiro se alegró por la caída de Jerusalén diciendo: “¡Ajá! La que era la puerta de entrada a las prósperas rutas comerciales del oriente ha sido destruida y ¡ahora es mi turno! ¡Dado que ella quedó desolada, yo me enriqueceré!”.
Eze 26:3 »Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: oh Tiro, yo soy tu enemigo y haré que muchas naciones se levanten contra ti como las olas del mar que rompen contra tu costa.
Eze 26:4 Ellas destruirán las murallas de Tiro y derribarán sus torres. ¡Yo rasparé su suelo hasta dejarlo como roca desnuda!
Eze 26:5 No será más que una roca en el mar, un lugar donde los pescadores tiendan sus redes, pues yo he hablado, dice el SEÑOR Soberano. Tiro se convertirá en presa de muchas naciones,
Eze 26:6 y sus aldeas de tierra adentro serán destruidas a espada. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR.
Eze 26:7 »Esto dice el SEÑOR Soberano: del norte haré que se levante el rey Nabucodonosor* de Babilonia contra Tiro. Él es rey de reyes y viene con sus caballos, sus carros de guerra, sus conductores y un gran ejército.
Eze 26:8 Primero destruirá las aldeas de tierra adentro. Luego te atacará construyendo un muro de asalto y una rampa y levantando un techo de escudos.
Eze 26:9 Golpeará tus murallas con arietes y demolerá tus torres a golpe de martillo.
Eze 26:10 Las patas de sus caballos ahogarán de polvo la ciudad y el estruendo de las ruedas de los carros de guerra y sus conductores hará temblar tus murallas cuando entren por tus puertas derrumbadas.
Eze 26:11 Los caballos de sus jinetes pisotearán todas las calles de la ciudad. Masacrarán a tu gente y derribarán las fuertes columnas.
Eze 26:12 »Saquearán tus riquezas y mercancías, y demolerán tus murallas. Destruirán tus preciosas casas y arrojarán al mar las piedras, los maderos y hasta el polvo de la ciudad.
Eze 26:13 Pondré fin a la música de tus cánticos. Nunca más se oirá entre tu pueblo el sonido de las arpas.
Eze 26:14 Transformaré tu isla en una roca desnuda, un lugar donde los pescadores tiendan sus redes. Jamás serás reconstruida, porque yo, el SEÑOR, he hablado. ¡Sí, el SEÑOR Soberano ha hablado!
Eze 26:15 »Esto dice el SEÑOR Soberano a Tiro: toda la costa temblará ante el ruido de tu caída, mientras se oyen los gritos de los heridos que retumban en la prolongada masacre.
Eze 26:16 Los gobernantes de las ciudades portuarias dejarán sus tronos y se quitarán las vestiduras reales y su hermosa ropa. Se sentarán en el suelo, temblando de terror a causa de tu destrucción.
Eze 26:17 Después se lamentarán por ti entonando esta canción fúnebre: »¡Oh famosa ciudad isleña, que antes gobernaba el mar, cómo has sido destruida! Tu gente, con su poderío naval, antes sembraba terror por todo el mundo.
Eze 26:18 Ahora las tierras costeras tiemblan de miedo por tu caída. Decaen las islas a medida que desapareces.
Eze 26:19 »Esto dice el SEÑOR Soberano: convertiré a Tiro en ruinas despobladas, como muchas otras. La sepultaré bajo las terribles oleadas del ataque enemigo. Los grandes mares te tragarán.
Eze 26:20 Te enviaré a la fosa para que te reúnas con los que descendieron allí hace mucho tiempo. Tu ciudad quedará en ruinas, sepultada bajo tierra, como los que están en la fosa, quienes entraron al mundo de los muertos. Aquí, en el mundo de los vivos, no tendrás ningún lugar de honor.
Eze 26:21 Te daré un fin terrible y dejarás de existir. Te buscarán, pero nunca más te encontrarán. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!».

miércoles, 8 de noviembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 8 DE NOVIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     9:1-12

Jua 9:1 Mientras caminaba, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento.
Jua 9:2 —Rabí,* ¿por qué nació ciego este hombre? —le preguntaron sus discípulos —. ¿Fue por sus propios pecados o por los de sus padres?
Jua 9:3 —No fue por sus pecados ni tampoco por los de sus padres —contestó Jesús—, nació ciego para que todos vieran el poder de Dios en él.
Jua 9:4 Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas que nos encargó el que nos envió.* Pronto viene la noche cuando nadie puede trabajar.
Jua 9:5 Pero, mientras estoy aquí en el mundo, yo soy la luz del mundo.
Jua 9:6 Luego escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva y lo untó en los ojos del ciego.
Jua 9:7 Le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé», (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo!
Jua 9:8 Sus vecinos y otros que lo conocían como un pordiosero ciego se preguntaban: «¿No es ése el hombre que solía sentarse a mendigar?».
Jua 9:9 Algunos decían que sí, y otros decían: «No, sólo se le parece». Pero el mendigo seguía diciendo: «¡Sí, soy yo!».
Jua 9:10 Le preguntaron: —¿Quién te sanó? ¿Cómo sucedió?
Jua 9:11 Él les dijo: —El hombre al que llaman Jesús hizo lodo, me lo untó en los ojos y me dijo: “Ve al estanque de Siloé y lávate”. Entonces fui, me lavé, ¡y ahora puedo ver!
Jua 9:12 —¿Dónde está él ahora? —le preguntaron. —No lo sé —contestó.



 1 JUAN  1:1-4

1Jn 1:1 Les anunciamos al que existe desde el principio,* a quien hemos visto y oído. Lo vimos con nuestros propios ojos y lo tocamos con nuestras propias manos. Él es la Palabra de vida.
1Jn 1:2 Él, quien es la vida misma, nos fue revelado, y nosotros lo vimos; y ahora testificamos y anunciamos a ustedes que él es la vida eterna. Estaba con el Padre, y luego nos fue revelado.
1Jn 1:3 Les anunciamos lo que nosotros mismos hemos visto y oído, para que ustedes tengan comunión con nosotros; y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo, Jesucristo.
1Jn 1:4 Escribimos estas cosas, para que ustedes puedan participar plenamente de nuestra alegría.*



JOB  8

Job 8:1 Entonces Bildad, el suhita, respondió a Job:
Job 8:2 «¿Hasta cuándo seguirás hablando así? Suenas como un viento rugiente.
Job 8:3 ¿Acaso Dios tuerce la justicia? ¿Tuerce el Todopoderoso lo que es recto?
Job 8:4 Seguramente tus hijos pecaron contra él, y por eso el castigo estaba bien merecido;
Job 8:5 pero si oras a Dios y buscas el favor del Todopoderoso,
Job 8:6 si eres puro y vives con integridad, sin duda que él se levantará y devolverá la felicidad a tu hogar.
Job 8:7 Aunque comenzaste con poco, terminarás con mucho.
Job 8:8 »Sólo pregunta a la generación anterior; presta atención a la experiencia de nuestros antepasados,
Job 8:9 porque nosotros nacimos apenas ayer, y no sabemos nada; nuestros días sobre la tierra son tan fugaces como una sombra.
Job 8:10 Sin embargo, los que vivieron antes que nosotros te enseñarán; te enseñarán la sabiduría de antaño.
Job 8:11 »¿Pueden crecer altas las cañas del papiro donde no hay pantanos? ¿Pueden crecer en abundancia las hierbas de pantano donde no hay agua?
Job 8:12 Cuando están floreciendo y aún no están listas para ser cortadas, empiezan a marchitarse más rápido que la hierba.
Job 8:13 Lo mismo les ocurre a todos los que se olvidan de Dios; las esperanzas de los que viven sin Dios se evaporan.
Job 8:14 Su confianza pende de un hilo; se apoyan en una tela de araña.
Job 8:15 Se aferran a su hogar para sentirse seguros, pero esa seguridad no durará; intentan retenerla con firmeza, pero no permanecerá.
Job 8:16 Los que no tienen a Dios parecen una planta frondosa que crece al sol, y que extiende sus ramas por el jardín;
Job 8:17 sus raíces penetran entre las piedras y se sujetan a las rocas;
Job 8:18 pero cuando se la arranca de raíz, ¡es como si nunca hubiera existido!
Job 8:19 Así termina su vida, y del suelo brotan otras plantas para reemplazarla.
Job 8:20 »Sin embargo, mira, Dios no rechazará a una persona íntegra, tampoco dará una mano a los malvados.
Job 8:21 Él volverá a llenar tu boca de risas y tus labios con gritos de alegría.
Job 8:22 Los que te odian se vestirán de vergüenza, y el hogar de los malvados será destruido».

LECTURA PARA LA NOCHE

EZEQUIEL 22-23

Eze 22:1 Entonces recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 22:2 «Hijo de hombre, ¿estás listo para juzgar a Jerusalén? ¿Estás preparado para juzgar a esta ciudad de asesinos? Denuncia públicamente sus pecados detestables
Eze 22:3 y dale este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: “Ciudad de asesinos, condenada y maldita —ciudad de ídolos,* inmunda y repugnante—
Eze 22:4 eres culpable por la sangre que has derramado. Te has contaminado con los ídolos que hiciste. ¡Ha llegado el día de tu destrucción! Has llegado al fin de tus días. Te convertiré en objeto de burla en todos los países.
Eze 22:5 Ciudad infame y llena de confusión, de ti se burlarán pueblos lejanos y cercanos.
Eze 22:6 »”Cada uno de los líderes de Israel que vive dentro de tus murallas está decidido a derramar sangre.
Eze 22:7 A los padres y a las madres se les trata con desprecio. Los extranjeros están obligados a pagar por protección. Los huérfanos y las viudas que viven en medio de ti, son objeto de abusos y maltratos.
Eze 22:8 Desprecias mis objetos santos y profanas mis días de descanso.
Eze 22:9 Hay quienes acusan falsamente a otros y los envían a la muerte. Estás llena de gente que rinde culto a ídolos y hace cosas obscenas.
Eze 22:10 Hay entre ustedes hombres que se acuestan con la esposa de su padre y tienen relaciones sexuales con mujeres durante su período menstrual.
Eze 22:11 Dentro de tus murallas viven hombres que cometen adulterio con la mujer de su vecino, que deshonran a sus nueras o violan a sus propias hermanas.
Eze 22:12 Por todas partes hay asesinos a sueldo, prestamistas usureros y extorsionistas. Ni siquiera piensan en mí ni en mis mandatos, dice el SEÑOR Soberano.
Eze 22:13 »”Sin embargo, ahora yo bato las palmas con indignación por tus ganancias deshonestas y tu derramamiento de sangre.
Eze 22:14 ¿Qué tan fuerte y valiente serás en el día del juicio? Yo, el SEÑOR, he hablado y cumpliré lo que he dicho.
Eze 22:15 Te esparciré por todas las naciones y te limpiaré de tu maldad;
Eze 22:16 y cuando sea deshonrado entre las naciones a causa de ti,* sabrás que yo soy el SEÑOR».
Eze 22:17 Luego recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 22:18 «Hijo de hombre, los israelitas son la escoria inservible que queda después de fundir la plata. Son los desechos que sobran: una mezcla inútil de cobre, estaño, hierro y plomo.
Eze 22:19 Entonces diles: “Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘Dado que todos son escoria inservible, los traeré a mi crisol en Jerusalén.
Eze 22:20 Así como en un horno se funde cobre, hierro, plomo y estaño, los fundiré a ustedes con el calor de mi furia.
Eze 22:21 Los reuniré y los soplaré con el fuego de mi enojo,
Eze 22:22 y se fundirán como la plata en el intenso calor. Entonces sabrán que yo, el SEÑOR, he derramado mi furia sobre ustedes’ ”».
Eze 22:23 Nuevamente recibí un mensaje del SEÑOR:
Eze 22:24 «Hijo de hombre, dale este mensaje al pueblo de Israel: “En el día de mi indignación, serás como tierra contaminada, una tierra sin lluvia.
Eze 22:25 Tus príncipes* traman conspiraciones tal como los leones que acechan su presa. Devoran a los inocentes apoderándose de sus tesoros y quitándoles su riqueza mediante la extorsión; y dejan viudas a muchas mujeres del país.
Eze 22:26 Tus sacerdotes desobedecieron mis enseñanzas y profanaron mis objetos santos. No hacen ninguna diferencia entre lo que es santo y lo que no es, tampoco enseñan a mi pueblo la diferencia entre lo que es ceremonialmente puro o impuro. Desprecian mis días de descanso, de modo que soy deshonrado entre ellos.
Eze 22:27 Tus líderes son como lobos que despedazan a sus víctimas. ¡En realidad destruyen vidas a cambio de dinero!
Eze 22:28 Y tus profetas los encubren dando falsas visiones y predicciones mentirosas. Dicen: ‘Mi mensaje proviene del SEÑOR Soberano’, cuando en realidad el SEÑOR no les ha dicho ni una sola palabra.
Eze 22:29 Hasta la gente común oprime a los pobres, les roba a los necesitados y priva de justicia a los extranjeros.
Eze 22:30 »”Busqué a alguien que pudiera reconstruir la muralla de justicia que resguarda al país. Busqué a alguien que se pusiera en la brecha de la muralla para que yo no tuviera que destruirlos, pero no encontré a nadie.
Eze 22:31 Por eso ahora derramaré mi furia sobre ellos y los consumiré con el fuego de mi enojo. ¡Haré recaer sobre su cabeza todo el castigo por cada uno de sus pecados. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!”».
Eze 23:1 Recibí este mensaje de parte del SEÑOR:
Eze 23:2 «Hijo de hombre, había una vez dos hermanas que eran hijas de la misma madre.
Eze 23:3 Ambas se hicieron prostitutas en Egipto. Incluso cuando eran jovencitas, dejaban que los hombres manosearan sus senos.
Eze 23:4 La mayor se llamaba Aholá, y su hermana era Aholibá. Yo me casé con ellas y me dieron hijos e hijas. Me refiero a Samaria y a Jerusalén, pues Aholá es Samaria y Aholibá es Jerusalén.
Eze 23:5 »Luego Aholá sintió deseos sensuales por otros amantes y no por mí, así que entregó su amor a los oficiales asirios.
Eze 23:6 Eran todos jóvenes atractivos: capitanes y comandantes hermosamente vestidos de azul que conducían los carros de guerra.
Eze 23:7 Así que se prostituyó con los hombres más deseables de Asiria, rindiendo culto a sus ídolos* y contaminándose.
Eze 23:8 Cuando salió de Egipto, no abandonó la prostitución sino que continuó tan depravada como en su juventud, cuando los egipcios se acostaban con ella, le manoseaban los senos y la tenían como prostituta.
Eze 23:9 »Entonces la entregué a sus amantes asirios, a quienes ella tanto deseaba.
Eze 23:10 Ellos la desnudaron, se llevaron a sus hijos como esclavos y luego la mataron. Después de recibir su castigo, su mala fama llegó a oídos de todas las mujeres de la tierra.
Eze 23:11 »Sin embargo, Aholibá siguió los mismos pasos, a pesar de que vio todo lo que le había ocurrido a su hermana Aholá. Se corrompió todavía más y se entregó por completo a sus pasiones sexuales y a la prostitución.
Eze 23:12 Aduló a todos los oficiales asirios, esos capitanes y comandantes con hermosos uniformes, esos jóvenes que conducían carros de guerra, todos apuestos y deseables.
Eze 23:13 Yo vi cómo iba corrompiéndose, igual que su hermana mayor.
Eze 23:14 »Luego llevó su prostitución a tal extremo que se enamoró de imágenes pintadas en un muro, imágenes de oficiales militares babilonios* con llamativos uniformes rojos,
Eze 23:15 que portaban magníficos cinturones y sobre la cabeza turbantes grandes y distinguidos. Estaban vestidos como oficiales de carros de guerra de la tierra de Babilonia.*
Eze 23:16 Cuando ella vio esas imágenes, anheló entregarse a ellos y envió mensajeros a Babilonia para invitarlos a que la visitaran.
Eze 23:17 Entonces vinieron y cometieron adulterio con ella, y la corrompieron en la cama del amor. No obstante, después de contaminarse con ellos, los rechazó con asco.
Eze 23:18 »Asimismo, yo sentí asco por Aholibá y la rechacé, tal como había rechazado a su hermana, porque se exhibió delante de ellos y se les entregó para satisfacerles sus pasiones sexuales.
Eze 23:19 Sin embargo, ella se prostituyó mucho más recordando su juventud cuando se había prostituido en Egipto.
Eze 23:20 Sintió deseos sensuales por sus amantes con órganos sexuales tan grandes como los del burro, que eyaculan como un caballo.
Eze 23:21 Y así, Aholibá, reviviste el pasado, esos días de jovencita en Egipto, cuando dejaste que te manosearan los senos por primera vez.
Eze 23:22 »Por lo tanto, Aholibá, esto dice el SEÑOR Soberano: de todas partes enviaré a tus amantes contra ti, esas mismas naciones de las que te alejaste con asco.
Eze 23:23 Pues los babilonios vendrán con todos los caldeos de Pecod, de Soa y de Coa. Junto con ellos llegarán todos los asirios, esos jóvenes y apuestos capitanes, comandantes, oficiales de carros de guerra y demás oficiales de alto rango, cada uno montado a caballo.
Eze 23:24 Todos ellos vendrán contra ti desde el norte* con carros de guerra, carretas y un gran ejército preparado para atacar. Tomarán posiciones de batalla por todas partes y te rodearán de hombres armados con escudos y yelmos. Yo te entregaré a ellos para castigarte, a fin de que hagan contigo lo que quieran.
Eze 23:25 Descargaré sobre ti el enojo de mis celos y ellos te tratarán con dureza. Te cortarán la nariz y las orejas, y a los sobrevivientes los matarán a espada. Se llevarán a tus hijos cautivos y quemarán todo lo que quede.
Eze 23:26 Te arrancarán tus hermosas ropas y joyas.
Eze 23:27 De ese modo pondré fin a la lascivia y a la prostitución que trajiste de Egipto. Nunca más tus ojos anhelarán aquellas cosas ni recordarás con nostalgia tus días en Egipto.
Eze 23:28 »Pues esto dice el SEÑOR Soberano: ciertamente te entregaré a tus enemigos, a esos que detestas, a quienes rechazaste.
Eze 23:29 Te tratarán con odio, te robarán todo lo que tienes y te dejarán completamente desnuda. Tu vergonzosa prostitución quedará a la vista de todo el mundo.
Eze 23:30 Tú misma te provocaste todo esto al prostituirte con otras naciones y contaminarte con todos sus ídolos.
Eze 23:31 Por haber seguido los pasos de tu hermana, te obligaré a beber de la misma copa de terror que ella bebió.
Eze 23:32 »Sí, esto dice el SEÑOR Soberano: »Beberás de la copa de terror de tu hermana, una copa grande y profunda, que está llena hasta el borde de burla y de desprecio.
Eze 23:33 Te llenarás de borrachera y angustia, pues tu copa rebosa de aflicción y desolación; es la misma copa que bebió tu hermana, Samaria.
Eze 23:34 Beberás toda esa copa de terror hasta la última gota. Luego la romperás en pedazos y te golpearás el pecho en señal de angustia. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!
Eze 23:35 »Y porque te olvidaste de mí y me diste la espalda, esto dice el SEÑOR Soberano: tendrás que sufrir las consecuencias de toda tu lascivia y de tu prostitución».
Eze 23:36 El SEÑOR me dijo: «Hijo de hombre, debes acusar a Aholá y Aholibá de todos sus pecados detestables.
Eze 23:37 Ellas han cometido adulterio y homicidio: adulterio al rendir culto a ídolos y homicidio al quemar en sacrificio a los hijos que me habían dado.
Eze 23:38 ¡Además, contaminaron mi templo y profanaron mi día de descanso!
Eze 23:39 ¡El mismo día que ofrecieron a sus hijos en sacrificio a ídolos, se atrevieron a venir a mi templo para adorar! Entraron y contaminaron mi casa.
Eze 23:40 »Ustedes, hermanas, enviaron mensajeros a tierras lejanas para conseguir hombres. Cuando ellos llegaron, ustedes se bañaron, se pintaron los párpados y se pusieron sus mejores joyas para recibirlos.
Eze 23:41 Se sentaron junto a ellos en un sofá con hermosos bordados y pusieron mi incienso y mi aceite especial sobre una mesa servida ante ustedes.
Eze 23:42 Desde su habitación llegaba el ruido de muchos hombres en plena juerga. Eran hombres lujuriosos y borrachos* provenientes del desierto, que les pusieron brazaletes en las muñecas y hermosas coronas sobre la cabeza.
Eze 23:43 Entonces dije: “Si realmente quieren tener sexo con prostitutas viejas y estropeadas como éstas, ¡que lo hagan!”.
Eze 23:44 Y eso fue lo que hicieron. Tuvieron sexo con Aholá y Aholibá, esas prostitutas desvergonzadas.
Eze 23:45 Sin embargo, gente recta juzgará a esas ciudades hermanas por lo que verdaderamente son: adúlteras y asesinas.
Eze 23:46 »Ahora bien, esto dice el SEÑOR Soberano: manda a un ejército contra ellas y entrégalas para que las aterroricen y las saqueen.
Eze 23:47 Pues sus enemigos las apedrearán y las matarán a espada. Masacrarán a sus hijos e hijas y quemarán sus casas.
Eze 23:48 De ese modo acabaré con la lascivia y la idolatría en la tierra y mi castigo servirá de advertencia a otros para que no sigan su mal ejemplo.
Eze 23:49 Ustedes recibirán su merecido por su prostitución: por rendir culto a ídolos. Así es, recibirán todo el castigo. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR Soberano».

martes, 7 de noviembre de 2017

LECTURA BÍBLICA 7 DE NOVIEMBRE

LECTURA PARA LA MAÑANA

JUAN     8:48-59

Jua 8:48 —¡Samaritano endemoniado! —replicaron —. ¿No veníamos diciendo que estabas poseído por un demonio?
Jua 8:49 —No —dijo Jesús—, no tengo ningún demonio. Pues yo honro a mi Padre; en cambio, ustedes me deshonran a mí.
Jua 8:50 Y, aunque no tengo ninguna intención de glorificarme a mí mismo, Dios va a glorificarme y él es el verdadero juez.
Jua 8:51 Les digo la verdad, ¡todo el que obedezca mi enseñanza jamás morirá!
Jua 8:52 —Ahora estamos convencidos de que estás poseído por un demonio —dijeron —. Hasta Abraham y los profetas murieron, pero tú dices: “¡El que obedezca mi enseñanza nunca morirá!”.
Jua 8:53 ¿Acaso eres más importante que nuestro padre Abraham? Él murió, igual que los profetas. ¿Tú quién te crees que eres?
Jua 8:54 Jesús contestó: —Si yo buscara mi propia gloria, esa gloria no tendría ningún valor, pero es mi Padre quien me glorificará. Ustedes dicen: “Él es nuestro Dios”*,
Jua 8:55 pero ni siquiera lo conocen. Yo sí lo conozco; y si dijera lo contrario, ¡sería tan mentiroso como ustedes! Pero lo conozco y lo obedezco.
Jua 8:56 Abraham, el padre de ustedes, se alegró mientras esperaba con ansias mi venida; la vio y se llenó de alegría.
Jua 8:57 Entonces la gente le dijo: —Ni siquiera tienes cincuenta años. ¿Cómo puedes decir que has visto a Abraham?*
Jua 8:58 Jesús contestó: —Les digo la verdad, ¡aun antes de que Abraham naciera, YO SOY!*
Jua 8:59 En ese momento, tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús desapareció de la vista de ellos y salió del templo.


 2 PEDRO  3:10-18

2Pe 3:10 Pero el día del Señor llegará tan inesperadamente como un ladrón. Entonces los cielos desaparecerán con un terrible estruendo, y los mismos elementos se consumirán en el fuego, y la tierra con todo lo que hay en ella quedará sometida a juicio.*
2Pe 3:11 Dado que todo lo que nos rodea será destruido de esta manera, ¡cómo no llevar una vida santa y vivir en obediencia a Dios,
2Pe 3:12 esperar con ansias el día de Dios y apresurar que éste llegue! En aquel día, él prenderá fuego a los cielos, y los elementos se derretirán en las llamas.
2Pe 3:13 Pero nosotros esperamos con entusiasmo los cielos nuevos y la tierra nueva que él prometió, un mundo lleno de la justicia de Dios.
2Pe 3:14 Por lo cual, queridos amigos, mientras esperan que estas cosas ocurran, hagan todo lo posible para que se vea que ustedes llevan una vida pacífica que es pura e intachable a los ojos de Dios.
2Pe 3:15 Y recuerden que la paciencia de nuestro Señor da tiempo para que la gente sea salva. Esto es lo que nuestro amado hermano Pablo también les escribió con la sabiduría que Dios le dio,
2Pe 3:16 al tratar estos temas en todas sus cartas. Algunos de sus comentarios son difíciles de entender, y los que son ignorantes e inestables han tergiversado sus cartas, para que signifiquen algo muy diferente, así como lo hacen con otras partes de la Escritura. Esto resultará en su propia destrucción.
2Pe 3:17 Queridos amigos, los estoy previniendo con tiempo. Manténganse en guardia para no ser arrastrados por los errores de esa gente perversa y perder la base firme que tienen.
2Pe 3:18 En cambio, crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. ¡A él sea toda la gloria ahora y para siempre! Amén.



JOB  7

Job 7:1 »¿No es toda la vida humana una lucha? Nuestra vida es como la de un jornalero,
Job 7:2 como la de un trabajador que anhela estar bajo la sombra, como la de un sirviente que espera cobrar su sueldo.
Job 7:3 A mí también me ha tocado vivir meses en vano, largas y pesadas noches de miseria.
Job 7:4 Tumbado en la cama, pienso: “¿Cuándo llegará la mañana?”; pero la noche se alarga y doy vueltas hasta el amanecer.
Job 7:5 Mi cuerpo está cubierto de gusanos y de costras; se me abre la piel y supura pus.
Job 7:6 »Mis días pasan más rápido que la lanzadera de un telar y terminan sin esperanza.
Job 7:7 Oh, Dios, recuerda que mi vida es apenas un suspiro, y nunca más volveré a ser feliz.
Job 7:8 Ahora me ves, pero no será por mucho tiempo; me buscarás, pero ya me habré ido.
Job 7:9 Así como las nubes se disipan y se desvanecen, los que mueren* ya no volverán.
Job 7:10 Se han ido de su hogar para siempre y jamás volverán a verlos.
Job 7:11 »No puedo evitar hablar; debo expresar mi angustia. Mi alma llena de amargura debe quejarse.
Job 7:12 ¿Soy yo un monstruo marino o un dragón para que me pongas bajo custodia?
Job 7:13 Pienso: “Mi cama me dará consuelo, y el sueño aliviará mi sufrimiento”;
Job 7:14 pero entonces me destrozas con sueños y me aterras con visiones.
Job 7:15 Preferiría ser estrangulado; mejor morir que sufrir así.
Job 7:16 Odio mi vida y no quiero seguir viviendo. Oh, déjame en paz durante los pocos días que me quedan.
Job 7:17 »¿Qué son los seres humanos para que nos des tanta importancia, para que pienses tanto en nosotros?
Job 7:18 Pues nos examinas cada mañana y nos pruebas a cada momento.
Job 7:19 ¿Por qué no me dejas en paz?, ¡al menos el tiempo suficiente para poder tragar!
Job 7:20 Si he pecado, ¿qué te he hecho, oh, vigilante de toda la humanidad? ¿Por qué me haces tu blanco? ¿Acaso te soy una carga?
Job 7:21 ¿Por qué mejor no perdonas mi pecado y me quitas la culpa? Pues pronto me acostaré en el polvo y allí moriré. Cuando me busques, me habré ido».

LECTURA PARA LA NOCHE

EZEQUIEL 20-21

Eze 20:1 El 14 de agosto,* durante el séptimo año de cautividad del rey Joaquín, algunos de los líderes de Israel vinieron a pedir un mensaje del SEÑOR. Se sentaron frente a mí en espera de su respuesta.
Eze 20:2 Entonces recibí el siguiente mensaje del SEÑOR:
Eze 20:3 «Hijo de hombre, diles a los líderes de Israel: “Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘¿Cómo se atreven a venir a pedirme un mensaje? ¡Tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, que no les diré nada!’ ”.
Eze 20:4 »Hijo de hombre, levanta cargos en contra de los líderes y condénalos. Hazles ver que los pecados de sus antepasados fueron realmente detestables.
Eze 20:5 Dales el siguiente mensaje de parte del SEÑOR Soberano: “Cuando elegí a Israel —cuando me di a conocer a los descendientes de Jacob en Egipto—, hice un juramento solemne de que yo, el SEÑOR, sería su Dios.
Eze 20:6 Ese día juré solemnemente que los sacaría de Egipto y los llevaría a una tierra que yo había explorado para ellos: una buena tierra donde fluyen la leche y la miel, la mejor tierra de todas.
Eze 20:7 Entonces les dije: ‘Cada uno de ustedes deshágase de las imágenes repugnantes con las que están tan obsesionados. No se contaminen con los ídolos* de Egipto, porque yo soy el SEÑOR su Dios’.
Eze 20:8 »”Sin embargo, ellos se rebelaron contra mí y no me hicieron caso. No se deshicieron de las imágenes repugnantes con las que estaban obsesionados ni abandonaron los ídolos de Egipto. Entonces, mientras seguían en Egipto, amenacé con derramar mi furia sobre ellos para satisfacer mi enojo;
Eze 20:9 pero no lo hice porque actué para proteger el honor de mi nombre. Yo no permitiría que mi nombre fuera avergonzado ante las naciones vecinas, a las cuales me di a conocer cuando saqué a los israelitas de Egipto.
Eze 20:10 Despues de sacarlos de Egipto, los llevé al desierto.
Eze 20:11 Allí les di mis decretos y ordenanzas para que al ponerlos en práctica encontraran vida.
Eze 20:12 Además, les di mis días de descanso como una señal entre ellos y yo. El propósito era recordarles que soy el SEÑOR, quien los apartó para que fueran santos.
Eze 20:13 »”Sin embargo, los israelitas se rebelaron contra mí y se negaron a obedecer mis decretos en el desierto. Desobedecieron mis ordenanzas, a pesar de que la obediencia les hubiera dado vida. Además profanaron mis días de descanso. Por lo tanto, amenacé con derramar mi furia sobre ellos e hice planes para consumirlos por completo en el desierto;
Eze 20:14 pero otra vez me contuve para proteger el honor de mi nombre ante las naciones que habían visto mi poder cuando saqué a Israel de Egipto.
Eze 20:15 Sin embargo, hice un juramento solemne contra ellos en el desierto. Juré que no los dejaría entrar en la tierra que les había dado, tierra donde fluyen la leche y la miel, el lugar más hermoso del mundo.
Eze 20:16 Pues rechazaron mis ordenanzas, se negaron a obedecer mis decretos y profanaron mis días de descanso, ya que habían entregado su corazón a ídolos.
Eze 20:17 Sin embargo, les tuve compasión y en el desierto me contuve y no los destruí.
Eze 20:18 »”Después les advertí a sus hijos que no siguieran el ejemplo de sus padres, quienes se contaminaron con sus ídolos.
Eze 20:19 ‘Yo soy el SEÑOR su Dios —les dije—. Sigan mis decretos, presten atención a mis ordenanzas
Eze 20:20 y mantengan santos mis días de descanso, porque son una señal para recordarles que yo soy el SEÑOR su Dios’.
Eze 20:21 »”Sin embargo, sus hijos también se rebelaron contra mí. Se negaron a cumplir mis decretos y a seguir mis ordenanzas, a pesar de que la obediencia les hubiera dado vida. Además profanaron mis días de descanso. Así que amenacé nuevamente con derramar mi furia sobre ellos en el desierto.
Eze 20:22 No obstante, quité mi juicio contra ellos a fin de proteger el honor de mi nombre ante las naciones que habían visto mi poder cuando los saqué de Egipto;
Eze 20:23 pero hice un juramento solemne contra ellos en el desierto: juré esparcirlos por todas las naciones
Eze 20:24 porque no obedecieron mis ordenanzas. Se burlaron de mis decretos al profanar mis días de descanso y anhelar los ídolos de sus antepasados.
Eze 20:25 Los entregué a decretos y ordenanzas inútiles, que no los conducirían a la vida.
Eze 20:26 Dejé que se contaminaran* con los mismos regalos que yo les había dado y permití que sacrificaran a su hijo mayor como ofrenda a sus dioses, para devastarlos y recordarles que sólo yo soy el SEÑOR”.
Eze 20:27 »Por lo tanto, hijo de hombre, dale este mensaje al pueblo de Israel de parte del SEÑOR Soberano: “Tus antepasados siguieron blasfemando y traicionándome,
Eze 20:28 pues cuando los hice entrar en la tierra que les había prometido, ¡ofrecieron sacrificios en cada colina alta y debajo de cada árbol frondoso que encontraron! Provocaron mi furia al ofrecer sacrificios a sus dioses. ¡Les llevaron perfumes e incienso y derramaron ofrendas líquidas ante ellos!
Eze 20:29 Les dije: ‘¿Qué es ese lugar alto adonde van?’ ”. (Desde entonces, esa clase de santuario pagano se llama Bama, que significa “lugar alto”).
Eze 20:30 »Por lo tanto, dale este mensaje al pueblo de Israel de parte del SEÑOR Soberano: “¿Piensas contaminarte como lo hicieron tus antepasados? ¿Seguirás prostituyéndote al adorar imágenes repugnantes?
Eze 20:31 Pues, cuando les presentas ofrendas y les sacrificas a tus niños en el fuego,* te contaminas con ídolos hasta el día de hoy. ¿Y yo debería permitirte, pueblo de Israel, que me pidas un mensaje? Tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, que no te diré nada.
Eze 20:32 »”Tú dices: ‘Queremos ser como las naciones que nos rodean, que sirven a ídolos de madera y de piedra’; pero eso que piensas nunca sucederá.
Eze 20:33 Tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, te gobernaré con puño de hierro, con gran enojo y con imponente poder.
Eze 20:34 También con enojo, extenderé mi mano fuerte y mi brazo poderoso, y te traeré de regreso* desde los territorios por donde fuiste esparcido.
Eze 20:35 Te llevaré al desierto de las naciones y allí te juzgaré cara a cara.
Eze 20:36 Te juzgaré tal como hice con tus antepasados en el desierto después de sacarlos de Egipto, dice el SEÑOR Soberano.
Eze 20:37 Te examinaré cuidadosamente y te obligaré a cumplir las condiciones del pacto.
Eze 20:38 Te limpiaré de todos los que se rebelen y se subleven contra mí. A ellos los sacaré de los países adonde fueron desterrados, pero nunca entrarán en la tierra de Israel. Entonces sabrás que yo soy el SEÑOR.
Eze 20:39 »”En cuanto a ti, pueblo de Israel, esto dice el SEÑOR Soberano: adelante, rinde culto a tus ídolos, pero tarde o temprano me obedecerás y dejarás de deshonrar mi santo nombre al rendir culto a ídolos.
Eze 20:40 Pues algún día, dice el SEÑOR Soberano, los israelitas me adorarán en mi monte santo, el gran monte de Israel, y yo los aceptaré. Allí les exigiré que me presenten todas sus ofrendas y los mejores regalos y sacrificios.
Eze 20:41 Cuando los traiga de regreso a casa desde el destierro, ustedes serán para mí como un sacrificio agradable. Desplegaré mi santidad por medio de ustedes a la vista de todas las naciones.
Eze 20:42 Entonces, cuando yo los regrese a la tierra que mediante un juramento solemne prometí darles a sus antepasados, ustedes sabrán que yo soy el SEÑOR.
Eze 20:43 Recordarán todas las formas en que se contaminaron y se odiarán a sí mismos por el mal que hicieron.
Eze 20:44 Y sabrás, pueblo de Israel, que yo soy el SEÑOR, cuando haya honrado mi nombre al tratarte con compasión, a pesar de tu perversidad. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!”».
Eze 20:45 * Después recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 20:46 «Hijo de hombre, ponte de cara al sur* y denuncia a esa región; profetiza contra los matorrales del Neguev.
Eze 20:47 Dile al desierto del sur: “Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘¡Oye la palabra del SEÑOR! Te prenderé fuego y se quemará todo árbol, esté verde o seco. Las horrendas llamas no se extinguirán y arrasarán con todo, desde el sur hasta el norte.
Eze 20:48 Entonces el mundo entero verá que yo, el SEÑOR, prendí este fuego, que no se apagará’ ”».
Eze 20:49 Entonces dije: «Oh Soberano SEÑOR, ¡la gente anda diciendo de mí: “Él sólo habla en enigmas!”».
Eze 21:1 * Luego recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 21:2 «Hijo de hombre, ponte de cara a Jerusalén y profetiza contra Israel y sus santuarios.
Eze 21:3 Dile: “Esto dice el SEÑOR: ‘Oh Israel, yo soy tu enemigo y voy a desenvainar mi espada para destruir a tu gente, a justos y a perversos por igual.
Eze 21:4 Así es, ¡eliminaré tanto a los justos como a los perversos! Sacaré mi espada contra todos los que estén en la tierra, desde el sur hasta el norte.
Eze 21:5 El mundo entero sabrá que yo soy el SEÑOR. Tengo la espada en la mano, y no la devolveré a su vaina hasta que haya terminado su trabajo’ ”.
Eze 21:6 »¡Hijo de hombre, gime delante del pueblo! Gime ante ellos con amarga angustia y el corazón destrozado.
Eze 21:7 Cuando te pregunten por qué gimes, diles: “Gimo por la aterradora noticia que oí. Cuando se haga realidad, el corazón más valiente se derretirá de miedo; toda fuerza se desvanecerá. Todo espíritu decaerá; las rodillas fuertes se debilitarán como el agua. Y el SEÑOR Soberano dice: ‘¡Está por llegar! ¡Ya está en camino!’ ”».
Eze 21:8 Entonces el SEÑOR me dijo:
Eze 21:9 «Hijo de hombre, da al pueblo el siguiente mensaje de parte del SEÑOR: »“Una espada, una espada está siendo afilada y pulida.
Eze 21:10 ¡Está siendo afilada para una masacre espantosa y pulida para destellar como un rayo! ¿Ahora te reirás? ¡Los más fuertes que tú han caído bajo su poder!*
Eze 21:11 Sí, ahora mismo la espada está siendo afilada y pulida; se prepara para el verdugo.
Eze 21:12 »”Hijo de hombre, grita y laméntate; golpéate los muslos con angustia, porque esa espada masacrará a mi pueblo y a sus líderes, ¡todos morirán!
Eze 21:13 ¡A todos los pondrá a prueba! ¿Qué posibilidad tienen ellos?,* dice el SEÑOR Soberano”.
Eze 21:14 »Hijo de hombre, profetízales y bate las palmas. Después toma la espada y esgrímela dos veces en el aire, incluso tres veces, para simbolizar la gran masacre, la gran masacre que los amenaza por todas partes.
Eze 21:15 Que el corazón se les derrita de pavor, porque la espada reluce en cada puerta de la ciudad. ¡Destella como un rayo y está pulida para la matanza!
Eze 21:16 Oh espada, acuchilla a la derecha y luego a la izquierda; corta por todas partes, corta por donde quieras.
Eze 21:17 Yo también batiré las palmas, y aplacaré mi furia. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado!».
Eze 21:18 Después recibí este mensaje del SEÑOR:
Eze 21:19 «Hijo de hombre, dibuja un mapa y traza en él dos caminos para que los siga la espada del rey de Babilonia. Coloca una señal en el camino que sale de Babilonia, donde el sendero se divide en dos:
Eze 21:20 un camino con dirección a Amón y su capital, Rabá; y el otro camino rumbo a Judá y a Jerusalén, la ciudad fortificada.
Eze 21:21 El rey de Babilonia ahora se encuentra donde se dividen los dos caminos y está indeciso sobre a quién atacar: a Jerusalén o a Rabá. Así que él convoca a sus magos en busca de presagios para que le adivinen la suerte. Ellos revuelven las flechas de la aljaba y examinan hígados de animales sacrificados.
Eze 21:22 El presagio en su mano derecha le indica: “¡Jerusalén!”. Sus soldados irán con arietes contra las puertas de la ciudad, pidiendo a gritos la masacre. Levantarán torres de asalto y construirán rampas contra las murallas.
Eze 21:23 Los habitantes de Jerusalén pensarán que es un falso presagio, debido a su tratado con los babilonios; pero el rey de Babilonia le recordará a la gente su rebelión. Entonces los atacará y los capturará.
Eze 21:24 »Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: una y otra vez me hiciste recordar tu pecado y tu culpa. ¡Ni siquiera intentas ocultarlo! En todo lo que haces, tus pecados son evidentes, están a la vista de todos. ¡Por lo tanto, ya ha llegado la hora de tu castigo!
Eze 21:25 »Príncipe de Israel, corrupto y perverso, ¡ha llegado el día de tu juicio final!
Eze 21:26 Esto dice el SEÑOR Soberano: »“Quítate la corona de joyas, porque el antiguo orden está por cambiar. Ahora los humildes serán exaltados, y los poderosos serán humillados.
Eze 21:27 ¡Destrucción! ¡Destrucción! Sin duda destruiré el reino. Y no será restaurado hasta que aparezca aquel que tiene derecho a juzgarlo. Entonces se lo entregaré a él”.
Eze 21:28 »Ahora, hijo de hombre, profetiza sobre los amonitas y sus burlas. Dales el siguiente mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »“Una espada, una espada se desenvainó para tu masacre. Está pulida para destruir, ¡y destella como un rayo!
Eze 21:29 Tus profetas han transmitido falsas visiones y tus adivinos han dicho mentiras. La espada caerá sobre el cuello de los malvados, para quienes ya ha llegado el día del juicio final.
Eze 21:30 »”Ahora devuelve la espada a su vaina, porque en tu propio país, la tierra donde naciste, dictaré mi sentencia contra ti.
Eze 21:31 Sobre ti derramaré mi furia y te soplaré con el fuego de mi enojo. Te entregaré a hombres crueles, expertos en destrucción.
Eze 21:32 Serás leña para el fuego, y derramarán tu sangre en tu propia tierra. ¡Serás arrasado por completo, y no habrá más memoria de ti en la historia, porque yo, el SEÑOR, he hablado!”».