APOSENTO ALTO

viernes, 7 de julio de 2017

LECTURA BÍBLICA 7 DE JULIO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    8:40-56

Luc 8:40 Del otro lado del lago, las multitudes recibieron a Jesús porque lo estaban esperando.
Luc 8:41 Y un hombre llamado Jairo, líder de la sinagoga local, se acercó y cayó a los pies de Jesús mientras rogaba que lo acompañara a su casa.
Luc 8:42 Su única hija, que tenía unos doce años, estaba muriendo. Mientras Jesús iba con Jairo, las multitudes lo rodeaban.
Luc 8:43 Una mujer de la multitud hacía doce años que sufría una hemorragia continua* y no encontraba ninguna cura.
Luc 8:44 Acercándose a Jesús por detrás, le tocó el fleco de la túnica. Al instante, la hemorragia se detuvo.
Luc 8:45 «¿Quién me tocó?» —preguntó Jesús. Todos negaron, y Pedro dijo: —Maestro, la multitud entera se apretuja contra ti.
Luc 8:46 Pero Jesús dijo: —Alguien me tocó a propósito, porque yo sentí que salió poder sanador de mí.
Luc 8:47 Cuando la mujer se dio cuenta de que no podía permanecer oculta, comenzó a temblar y cayó de rodillas frente a Jesús. A oídos de toda la multitud, ella le explicó por qué lo había tocado y cómo había sido sanada al instante.
Luc 8:48 «Hija —le dijo Jesús—, tu fe te ha sanado. Ve en paz».
Luc 8:49 Mientras él todavía hablaba con ella, llegó un mensajero de la casa de Jairo, el líder de la sinagoga y le dijo: «Tu hija está muerta. Ya no tiene sentido molestar al Maestro».
Luc 8:50 Pero, cuando Jesús oyó lo que había sucedido, le dijo a Jairo: «No tengas miedo. Sólo ten fe, y ella será sanada».
Luc 8:51 Cuando llegaron a la casa, Jesús no dejó que nadie entrara con él excepto Pedro, Juan, Santiago, y el padre y la madre de la niña.
Luc 8:52 La casa estaba llena de personas que lloraban y se lamentaban, pero Jesús dijo: «¡Dejen de llorar! No está muerta; sólo duerme».
Luc 8:53 Pero la multitud se rió de él, porque todos sabían que había muerto.
Luc 8:54 Entonces Jesús la tomó de la mano y dijo en voz fuerte: «¡Niña, levántate!».
Luc 8:55 Y, en ese momento, le volvió la vida* y se puso de pie enseguida. Entonces Jesús les dijo que le dieran de comer a la niña.
Luc 8:56 Sus padres quedaron conmovidos, pero Jesús insistió en que no le dijeran a nadie lo que había sucedido.




COLOSENSES 3:15-25

Col 3:15 Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. Y sean siempre agradecidos.
Col 3:16 Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido.
Col 3:17 Y todo lo que hagan o digan, háganlo como representantes del Señor Jesús y den gracias a Dios Padre por medio de él.
Col 3:18 Esposas, sujétese cada una a su esposo como corresponde a quienes pertenecen al Señor.
Col 3:19 Maridos, ame cada uno a su esposa y nunca la trate con aspereza.
Col 3:20 Hijos, obedezcan siempre a sus padres, porque eso agrada al Señor.
Col 3:21 Padres,* no exasperen a sus hijos, para que no se desanimen.
Col 3:22 Esclavos, obedezcan en todo a sus amos terrenales. Traten de agradarlos todo el tiempo, no sólo cuando ellos los observan. Sírvanlos con sinceridad debido al temor reverente que ustedes tienen al Señor.
Col 3:23 Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente.
Col 3:24 Recuerden que el Señor los recompensará con una herencia y que el Amo a quien sirven es Cristo.*
Col 3:25 Pero, si hacen lo que está mal, recibirán el pago por el mal que hayan hecho, porque Dios no tiene favoritos.





SALMO 130-131

Sal 130:1
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén.
Desde lo profundo de mi desesperación, oh SEÑOR, clamo por tu ayuda.
Sal 130:2 Escucha mi clamor, oh Señor. Presta atención a mi oración.
Sal 130:3 SEÑOR, si llevaras un registro de nuestros pecados, ¿quién, oh Señor, podría sobrevivir?
Sal 130:4 Pero tú ofreces perdón, para que aprendamos a temerte.
Sal 130:5 Yo cuento con el SEÑOR; sí, cuento con él; en su palabra he puesto mi esperanza.
Sal 130:6 Anhelo al Señor más que los centinelas el amanecer, sí, más de lo que los centinelas anhelan el amanecer.
Sal 130:7 Oh Israel, espera en el SEÑOR; porque en el SEÑOR hay amor inagotable; su redención sobreabunda.
Sal 130:8 Él mismo redimirá a Israel de toda clase de pecado.

Sal 131:1
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. Salmo de David.
SEÑOR, mi corazón no es orgulloso; mis ojos no son altivos. No me intereso en cuestiones demasiado grandes o impresionantes que no puedo asimilar.
Sal 131:2 En cambio, me he calmado y aquietado, como un niño destetado que ya no llora por la leche de su madre. Sí, tal como un niño destetado es mi alma en mi interior.
Sal 131:3 Oh Israel, pon tu esperanza en el SEÑOR, ahora y siempre.



LECTURA PARA LA NOCHE

1 CRÓNICAS    15-16

1Cr 15:1 David construyó varios edificios para sí en la Ciudad de David. También preparó un lugar para el arca de Dios y levantó una carpa especial para ella.
1Cr 15:2 Después ordenó: «Nadie, excepto los levitas, podrá llevar el arca de Dios. El SEÑOR los ha elegido a ellos para que carguen el arca del SEÑOR y para que le sirvan para siempre».
1Cr 15:3 Luego David convocó a todo Israel a Jerusalén para trasladar el arca del SEÑOR al lugar que él le había preparado.
1Cr 15:4 Este es el número de los descendientes de Aarón (los sacerdotes) y de los levitas que fueron convocados:
1Cr 15:5 del clan de Coat, 120, con Uriel como su jefe;
1Cr 15:6 del clan de Merari, 220, con Asaías como su jefe;
1Cr 15:7 del clan de Gerson,* 130, con Joel como su jefe;
1Cr 15:8 de los descendientes de Elizafán, 200, con Semaías como su jefe;
1Cr 15:9 de los descendientes de Hebrón, 80, con Eliel como su jefe;
1Cr 15:10 de los descendientes de Uziel, 112, con Aminadab como su jefe.
1Cr 15:11 Luego David mandó llamar a los sacerdotes, Sadoc y Abiatar, y a los siguientes jefes levitas: Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel y Aminadab.
1Cr 15:12 Les dijo: «Ustedes son los jefes de las familias levitas. Deben purificarse ustedes mismos y a todos los demás levitas, a fin de que puedan traer el arca del SEÑOR, Dios de Israel, al lugar que le he preparado.
1Cr 15:13 Como no fueron ustedes, los levitas, los que llevaban el arca la primera vez, el enojo del SEÑOR nuestro Dios se encendió contra nosotros. No habíamos consultado a Dios acerca de cómo trasladarla de la manera apropiada».
1Cr 15:14 Así que los sacerdotes y los levitas se purificaron para poder trasladar el arca del SEÑOR, Dios de Israel, a Jerusalén.
1Cr 15:15 Entonces los levitas llevaron el arca de Dios sobre los hombros con las varas para transportarla, tal como el SEÑOR le había indicado a Moisés.
1Cr 15:16 David también ordenó a los jefes levitas que nombraran un coro de entre los levitas formado por cantores y músicos, para entonar alegres canciones al son de arpas, liras y címbalos.
1Cr 15:17 De modo que los levitas nombraron a Hemán, hijo de Joel, junto con sus hermanos levitas: Asaf, hijo de Berequías, y Etán, hijo de Cusaías, del clan de Merari.
1Cr 15:18 Los siguientes hombres fueron elegidos como sus ayudantes: Zacarías, Jaaziel,* Semiramot, Jehiel, Uni, Eliab, Benaía, Maaseías, Matatías, Elifelehu, Micnías y los porteros: Obed-edom y Jeiel.
1Cr 15:19 Los músicos Hemán, Asaf y Etán fueron elegidos para hacer resonar los címbalos de bronce.
1Cr 15:20 Zacarías, Aziel, Semiramot, Jehiel, Uni, Eliab, Maaseías y Benaía fueron elegidos para tocar las arpas.*
1Cr 15:21 Matatías, Elifelehu, Micnías, Obed-edom, Jeiel y Azazías fueron elegidos para tocar las liras.*
1Cr 15:22 Quenanías, el jefe de los levitas, fue seleccionado por su habilidad para dirigir el coro.
1Cr 15:23 Berequías y Elcana fueron elegidos para vigilar* el arca.
1Cr 15:24 Sebanías, Josafat, Natanael, Amasai, Zacarías, Benaía y Eliezer —todos sacerdotes— fueron elegidos para tocar las trompetas cuando marchaban delante del arca de Dios. Obed-edom y Jehías también fueron elegidos para vigilar el arca.
1Cr 15:25 Luego David y los ancianos de Israel junto con los generales del ejército* fueron a la casa de Obed-edom para trasladar el arca del pacto del SEÑOR a Jerusalén con gran celebración.
1Cr 15:26 Como era evidente que Dios ayudaba a los levitas mientras llevaban el arca del pacto del SEÑOR, sacrificaron siete toros y siete carneros.
1Cr 15:27 David estaba vestido con un manto de lino fino, al igual que todos los levitas que cargaban el arca y también los cantores y Quenanías, el director del coro. David también llevaba puesta una vestidura sacerdotal.*
1Cr 15:28 Así que todo Israel trasladó el arca del pacto del SEÑOR entre gritos de alegría, toques de cuernos de carneros y trompetas, el estrépito de címbalos, y la música de arpas y liras.
1Cr 15:29 Pero cuando el arca del pacto del SEÑOR entraba a la Ciudad de David, Mical, hija de Saúl, se asomó por la ventana. Cuando vio que el rey David saltaba y reía de alegría, se llenó de desprecio hacia él.
1Cr 16:1 Trasladaron el arca de Dios y la colocaron dentro de la carpa especial que David le había preparado. Le presentaron a Dios ofrendas quemadas y ofrendas de paz.
1Cr 16:2 Cuando terminó de ofrecer los sacrificios, David bendijo al pueblo en el nombre del SEÑOR.
1Cr 16:3 Después repartió a cada hombre y mujer en todo Israel una hogaza de pan, un pastel de dátiles* y un pastel de pasas de uva.
1Cr 16:4 David designó a los siguientes levitas para dirigir al pueblo en adoración ante el arca del SEÑOR, para invocar sus bendiciones, para dar gracias y para alabar al SEÑOR, Dios de Israel.
1Cr 16:5 Asaf, el líder de este grupo, tocaba los címbalos. El segundo era Zacarías, seguido por Jeiel, Semiramot, Jehiel, Matatías, Eliab, Benaía, Obed-edom y Jeiel. Ellos tocaban las arpas y las liras.
1Cr 16:6 Los sacerdotes, Benaía y Jahaziel, tocaban las trompetas continuamente ante el arca del pacto de Dios.
1Cr 16:7 Ese día David le dio a Asaf y a sus compañeros levitas esta canción de agradecimiento al SEÑOR:
1Cr 16:8 Den gracias al SEÑOR y proclamen su grandeza; que todo el mundo sepa lo que él ha hecho.
1Cr 16:9 Canten a él; sí, cántenle alabanzas; cuéntenle a todo el mundo acerca de sus obras maravillosas.
1Cr 16:10 Regocíjense por su santo nombre; alégrense ustedes, los que adoran al SEÑOR.
1Cr 16:11 Busquen al SEÑOR y su fuerza, búsquenlo continuamente.
1Cr 16:12 Recuerden las maravillas y los milagros que ha realizado, y las resoluciones que ha dictado,
1Cr 16:13 ustedes, hijos de su siervo Israel, descendientes de Jacob, los elegidos de Dios.
1Cr 16:14 Él es el SEÑOR nuestro Dios; su justicia se ve por toda la tierra.
1Cr 16:15 Recuerden su pacto para siempre, el compromiso que adquirió con mil generaciones.
1Cr 16:16 Es el pacto que hizo con Abraham y el juramento que le hizo a Isaac.
1Cr 16:17 Se lo confirmó a Jacob como un decreto y al pueblo de Israel como un pacto eterno:
1Cr 16:18 «Te daré la tierra de Canaán como tu preciada posesión».
1Cr 16:19 Eso lo dijo cuando eran pocos, un pequeño grupo de extranjeros en Canaán.
1Cr 16:20 Anduvieron de nación en nación, de un reino a otro.
1Cr 16:21 Sin embargo, él no permitió que nadie los oprimiera. A favor de ellos, les advirtió a los reyes:
1Cr 16:22 «No toquen a mi pueblo elegido ni hagan daño a mis profetas».
1Cr 16:23 ¡Que toda la tierra cante al SEÑOR! Cada día anuncien las buenas noticias de que él salva.
1Cr 16:24 Publiquen sus gloriosas obras entre las naciones; cuéntenles a todos las cosas asombrosas que él hace.
1Cr 16:25 ¡Grande es el SEÑOR! ¡Es el más digno de alabanza! A él hay que temer por sobre todos los dioses.
1Cr 16:26 Los dioses de las otras naciones no son más que ídolos, ¡pero el SEÑOR hizo los cielos!
1Cr 16:27 Honor y majestad lo rodean; fuerza y gozo llenan su morada.
1Cr 16:28 Oh naciones del mundo, reconozcan al SEÑOR; reconozcan que el SEÑOR es fuerte y glorioso.
1Cr 16:29 ¡Denle al SEÑOR la gloria que merece! Lleven ofrendas y entren en su presencia. Adoren al SEÑOR en todo su santo esplendor;
1Cr 16:30 que toda la tierra tiemble delante de él. El mundo permanece firme y no puede ser sacudido.
1Cr 16:31 ¡Que los cielos se alegren, y la tierra se goce! Digan a todas las naciones: «¡El SEÑOR reina!».
1Cr 16:32 ¡Que el mar y todo lo que contiene exclamen sus alabanzas! ¡Que los campos y sus cultivos estallen de alegría!
1Cr 16:33 Que los árboles del bosque susurren con alabanza, porque el SEÑOR viene a juzgar la tierra.
1Cr 16:34 ¡Den gracias al SEÑOR, porque él es bueno! Su fiel amor perdura para siempre.
1Cr 16:35 Exclamen: «¡Sálvanos, oh Dios de nuestra salvación! Reúnenos y rescátanos de entre las naciones, para que podamos agradecer a tu santo nombre, alegrarnos y alabarte».
1Cr 16:36 ¡Alaben al SEÑOR, Dios de Israel, quien vive desde siempre y para siempre! Y todo el pueblo exclamó: «¡Amén!», y alabó al SEÑOR.
1Cr 16:37 David dispuso que Asaf y sus hermanos levitas sirvieran continuamente ante el arca del pacto del SEÑOR, encargados de hacer todo lo necesario cada día.
1Cr 16:38 En este grupo estaban como porteros Obed-edom (hijo de Jedutún), Hosa y otros sesenta y ocho levitas.
1Cr 16:39 Mientras tanto, David colocó al sacerdote Sadoc y a sus colegas sacerdotes en el tabernáculo del SEÑOR en el lugar de adoración en Gabaón, donde siguieron sirviendo delante del SEÑOR.
1Cr 16:40 Cada mañana y cada tarde, sacrificaban al SEÑOR las ofrendas quemadas habituales sobre el altar apartado para ese propósito, en obediencia a todo lo que está escrito en la ley del SEÑOR, como él se lo había ordenado a Israel.
1Cr 16:41 David también designó a Hemán, a Jedutún y a los demás que fueron elegidos por nombre para darle gracias al SEÑOR, porque «su fiel amor perdura para siempre».
1Cr 16:42 Acompañaban sus cánticos de alabanza a Dios* con trompetas, címbalos y otros instrumentos; y los hijos de Jedutún fueron designados como porteros.
1Cr 16:43 Luego todos regresaron a su casa, y David volvió a su hogar para bendecir a su propia familia.

jueves, 6 de julio de 2017

LECTURA BÍBLICA 6 DE JULIO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    8:26-39

Luc 8:26 Luego llegaron a la región de los gerasenos,* al otro lado del lago de Galilea.
Luc 8:27 Mientras Jesús bajaba de la barca, un hombre que estaba poseído por demonios salió a su encuentro. Por mucho tiempo, había estado desnudo y sin hogar, y vivía en un cementerio, en las afueras de la ciudad.
Luc 8:28 En cuanto vio a Jesús, soltó un alarido y cayó al suelo frente a él, y gritó: «¿Por qué te entrometes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Por favor, te suplico que no me tortures!».
Luc 8:29 Pues Jesús ya le había ordenado al espíritu maligno* que saliera del hombre. Ese espíritu a menudo tomaba control de él. Aun cuando el hombre estaba bajo custodia, con cadenas y grilletes, simplemente los rompía y se escapaba al desierto, totalmente controlado por el demonio.
Luc 8:30 Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? —Legión —contestó, porque estaba lleno de muchos demonios.
Luc 8:31 Los demonios seguían suplicándole a Jesús que no los enviara al abismo sin fondo.*
Luc 8:32 Sucedió que había una gran manada de cerdos alimentándose en una ladera cercana, y los demonios le suplicaron que les permitiera entrar en los cerdos. Entonces Jesús les dio permiso.
Luc 8:33 Así que los demonios salieron del hombre y entraron en los cerdos, y toda la manada se lanzó al lago por el precipicio y se ahogó.
Luc 8:34 Cuando los que cuidaban los cerdos vieron lo sucedido, huyeron a la ciudad cercana y sus alrededores, difundiendo la noticia mientras corrían.
Luc 8:35 La gente salió corriendo para ver lo que había pasado. Pronto una multitud se juntó alrededor de Jesús, y todos vieron al hombre liberado de los demonios. Estaba sentado a los pies de Jesús, completamente vestido y en su sano juicio, y todos tuvieron miedo.
Luc 8:36 Entonces los que habían visto lo sucedido, les contaron a los otros cómo había sido sanado el hombre poseído por demonios.
Luc 8:37 Y todos los habitantes de la región de los gerasenos le suplicaron a Jesús que se fuera y los dejara en paz, porque una gran ola de miedo se apoderó de ellos. Entonces Jesús regresó a la barca y se fue y cruzó nuevamente al otro lado del lago.
Luc 8:38 El hombre que había sido liberado de los demonios le suplicaba que le permitiera acompañarlo. Pero Jesús lo envió a su casa diciéndole:
Luc 8:39 «No, regresa a tu familia y diles todo lo que Dios ha hecho por ti». Entonces el hombre fue por toda la ciudad proclamando las grandes cosas que Jesús había hecho por él.




COLOSENSES 3:1-14

Col 3:1 Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios.
Col 3:2 Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra.
Col 3:3 Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios.
Col 3:4 Y, cuando Cristo —quien es la vida de ustedes* —sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria.
Col 3:5 Así que hagan morir las cosas pecaminosas y terrenales que acechan dentro de ustedes. No tengan nada que ver con la inmoralidad sexual, la impureza, las bajas pasiones y los malos deseos. No sean avaros, pues la persona avara es idólatra porque adora las cosas de este mundo.
Col 3:6 A causa de esos pecados, viene la furia de Dios.*
Col 3:7 Ustedes solían hacer esas cosas cuando su vida aún formaba parte de este mundo.
Col 3:8 Pero ahora es el momento de eliminar el enojo, la furia, el comportamiento malicioso, la calumnia y el lenguaje sucio.
Col 3:9 No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos.
Col 3:10 Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él.
Col 3:11 En esta vida nueva, no importa si uno es judío o gentil,* si está o no circuncidado, si es inculto, incivilizado,* esclavo o libre. Cristo es lo único que importa, y él vive en todos nosotros.
Col 3:12 Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia.
Col 3:13 Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros.
Col 3:14 Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía.





SALMO 129

Sal 129:1
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén.
Desde mi temprana juventud, mis enemigos me han perseguido. Que todo Israel repita:
Sal 129:2 Desde mi temprana juventud, mis enemigos me han perseguido pero nunca me derrotaron.
Sal 129:3 Tengo la espalda cubierta de heridas, como si un agricultor hubiera arado largos surcos.
Sal 129:4 Pero el SEÑOR es bueno; me cortó las cuerdas con que me ataban los impíos.
Sal 129:5 Que todos los que odian a Jerusalén* retrocedan en vergonzosa derrota.
Sal 129:6 Que sean tan inútiles como la hierba que crece en un techo, que se pone amarilla a la mitad de su desarrollo,
Sal 129:7 que es ignorada por el cosechador y despreciada por el que hace los manojos.
Sal 129:8 Y que los que pasan por allí se nieguen a darles esta bendición: «El SEÑOR los bendiga; los bendecimos en el nombre del SEÑOR».



LECTURA PARA LA NOCHE

1 CRÓNICAS    12-14

1Cr 12:1 Los siguientes hombres se unieron a David en Siclag cuando este se escondía de Saúl, hijo de Cis. Estos hombres estaban entre los guerreros que lucharon al lado de David en el campo de batalla.
1Cr 12:2 Todos ellos eran expertos arqueros y podían disparar flechas o lanzar piedras con la mano izquierda al igual que con la derecha. Todos eran parientes de Saúl, de la tribu de Benjamín.
1Cr 12:3 El jefe era Ahiezer, hijo de Semaa, de Guibeá; su hermano Joás era el segundo en autoridad. Los otros guerreros fueron los siguientes: Jeziel y Pelet, hijos de Azmavet; Beraca; Jehú de Anatot;
1Cr 12:4 Ismaías de Gabaón, un guerrero famoso y jefe entre los Treinta; * Jeremías, Jahaziel, Johanán y Jozabad, de Gedera;
1Cr 12:5 Eluzai, Jerimot, Bealías, Semarías y Sefatías, de Harif;
1Cr 12:6 Elcana, Isías, Azareel, Joezer y Jasobeam, quienes eran coreítas;
1Cr 12:7 Joela y Zebadías, hijos de Jeroham, de Gedor.
1Cr 12:8 Algunos guerreros valientes y experimentados de la tribu de Gad también desertaron y se unieron a David cuando este estaba en la fortaleza en el desierto. Eran expertos tanto con el escudo como con la lanza, tan fieros como leones y veloces como ciervos en las montañas.
1Cr 12:9 Ezer era su jefe. Obadías era el segundo; Eliab, el tercero;
1Cr 12:10 Mismana, el cuarto; Jeremías, el quinto;
1Cr 12:11 Atai, el sexto; Eliel, el séptimo;
1Cr 12:12 Johanán, el octavo; Elzabad, el noveno;
1Cr 12:13 Jeremías, el décimo; Macbanai, el undécimo.
1Cr 12:14 Estos guerreros de Gad eran comandantes del ejército. ¡El más débil entre ellos podía enfrentar a cien soldados, y el más fuerte podía enfrentar a mil!
1Cr 12:15 Estos eran los hombres que cruzaron el río Jordán durante la época de inundación a principios del año y expulsaron a todos los que vivían en las tierras bajas situadas en la ribera oriental y en la occidental.
1Cr 12:16 Otros integrantes de la tribu de Benjamín y de Judá se unieron a David en la fortaleza.
1Cr 12:17 David salió a su encuentro y dijo: «Si vienen en son de paz para ayudarme, somos amigos; pero si vienen a traicionarme y a entregarme a mis enemigos a pesar de que soy inocente, entonces que el Dios de nuestros antepasados lo vea y los castigue».
1Cr 12:18 Así que el Espíritu descendió sobre Amasai, jefe de los Treinta, y dijo: «¡Somos tuyos, David! Estamos de tu lado, hijo de Isaí. Que la paz y la prosperidad sean contigo, y el éxito con todos los que te brindan ayuda, pues tu Dios es el que te ayuda». Entonces David permitió que se unieran a él y los nombró oficiales de su ejército.
1Cr 12:19 Algunos hombres de Manasés desertaron del ejército israelita y se unieron a David cuando él salió con los filisteos a luchar contra Saúl; pero resultó que los gobernantes filisteos no permitieron que David y sus hombres los acompañaran. Después de mucha discusión los hicieron volver porque dijeron: «Nos costará la cabeza si David cambia su lealtad, se une a Saúl y se vuelve contra nosotros».
1Cr 12:20 La siguiente es una lista que corresponde a los hombres de Manasés que se unieron a David cuando volvía a Siclag: Adnas, Jozabad, Jediaiel, Micael, Jozabad, Eliú y Ziletai. Cada uno de ellos comandaba mil hombres de la tribu de Manasés.
1Cr 12:21 Ayudaron a David a perseguir las bandas de saqueadores, porque eran guerreros valientes y capaces que llegaron a ser comandantes de su ejército.
1Cr 12:22 Día tras día más hombres se unían a David hasta que llegó a tener un gran ejército, como el ejército de Dios.
1Cr 12:23 Estos son los números de los guerreros armados que se unieron a David en Hebrón. Todos deseaban que David fuera el rey en lugar de Saúl, tal como lo había prometido el SEÑOR.
1Cr 12:24 De la tribu de Judá había 6800 guerreros armados de escudos y lanzas.
1Cr 12:25 De la tribu de Simeón había 7100 guerreros valientes.
1Cr 12:26 De la tribu de Leví había 4600 guerreros.
1Cr 12:27 Entre ellos estaba Joiada, jefe de la familia de Aarón, quien tenía 3700 hombres a su mando.
1Cr 12:28 Entre ellos también estaba Sadoc, un valiente guerrero joven, con 22 miembros de su familia, todos oficiales.
1Cr 12:29 De la tribu de Benjamín, parientes de Saúl, había 3000 guerreros. La mayoría de los hombres de Benjamín se había mantenido leal a Saúl hasta ese momento.
1Cr 12:30 De la tribu de Efraín había 20.800 guerreros valientes, cada uno muy respetado en su propio clan.
1Cr 12:31 De la media tribu de Manasés al occidente del Jordán, 18.000 hombres fueron designados por nombre para ayudar a que David llegara a ser rey.
1Cr 12:32 De la tribu de Isacar había 200 jefes junto con sus parientes. Todos estos hombres entendían las señales de los tiempos y sabían cuál era el mejor camino para Israel.
1Cr 12:33 De la tribu de Zabulón había 50.000 hábiles guerreros. Estaban bien armados y preparados para la batalla y eran completamente leales a David.
1Cr 12:34 De la tribu de Neftalí había 1000 oficiales y 37.000 guerreros armados de escudos y lanzas.
1Cr 12:35 De la tribu de Dan había 28.600 guerreros, todos preparados para la batalla.
1Cr 12:36 De la tribu de Aser había 40.000 guerreros entrenados, todos preparados para la batalla.
1Cr 12:37 Del lado oriental del río Jordán —donde vivían las tribus de Rubén y Gad y la media tribu de Manasés— había 120.000 soldados armados de toda clase de armamento.
1Cr 12:38 Todos estos hombres llegaban a Hebrón en orden de batalla, con el único propósito de hacer rey a David sobre todo Israel. En realidad, todos en Israel estaban de acuerdo en que David debía ser su rey.
1Cr 12:39 Festejaron y bebieron con David durante tres días, porque sus parientes habían hecho preparativos para su llegada.
1Cr 12:40 Además, gente de lugares tan lejanos como Isacar, Zabulón y Neftalí trajo alimentos en burros, camellos, mulas y bueyes. Llevaron cantidades enormes de harina, pasteles de higos, racimos de pasas, vino, aceite de oliva, ganado, ovejas y cabras a la celebración. Hubo gran alegría por toda la tierra de Israel.
1Cr 13:1 David consultó con todos sus oficiales, entre ellos los generales y capitanes de su ejército.*
1Cr 13:2 Luego se dirigió a toda la asamblea de Israel con las siguientes palabras: «Si ustedes lo aprueban y si es la voluntad del SEÑOR nuestro Dios, enviemos un mensaje a todos los israelitas por toda esta tierra, incluidos los sacerdotes y los levitas en sus ciudades y pastizales, a que se unan a nosotros.
1Cr 13:3 Es hora de traer de regreso el arca de nuestro Dios, porque la descuidamos durante el reinado de Saúl».
1Cr 13:4 Toda la asamblea estuvo de acuerdo, porque el pueblo comprendía que esto era lo correcto.
1Cr 13:5 De manera que David convocó a todo Israel, desde el arroyo de Sihor en Egipto al sur hasta la ciudad de Lebo-hamat al norte, para que participara en el traslado del arca de Dios de Quiriat-jearim.
1Cr 13:6 Luego David y todo Israel fueron a Baala de Judá (también llamada Quiriat-jearim) para traer de regreso el arca de Dios, que lleva el nombre* del SEÑOR, quien está entronizado entre los querubines.
1Cr 13:7 Pusieron el arca de Dios en una carreta nueva y la retiraron de la casa de Abinadab. Uza y Ahío guiaban la carreta.
1Cr 13:8 David y todo Israel celebraban ante Dios con todas sus fuerzas, entonando canciones y tocando todo tipo de instrumentos musicales: liras, arpas, panderetas, címbalos y trompetas.
1Cr 13:9 Cuando llegaron al campo de trillar de Nacón,* los bueyes tropezaron, y Uza extendió la mano para sujetar el arca.
1Cr 13:10 Entonces se encendió el enojo del SEÑOR contra Uza, y lo hirió de muerte porque había puesto su mano sobre el arca. Así fue como Uza murió allí en la presencia de Dios.
1Cr 13:11 David se enojó porque la ira de Dios se había desatado contra Uza y llamó a ese lugar Pérez-uza (que significa: «desatarse contra Uza»), nombre que conserva hasta el día de hoy.
1Cr 13:12 Ahora David tenía miedo de Dios y preguntó: «¿Cómo podré regresar el arca de Dios para que esté bajo mi cuidado?».
1Cr 13:13 Por lo tanto, David no trasladó el arca a la Ciudad de David, sino que la llevó a la casa de Obed-edom de Gat.
1Cr 13:14 El arca de Dios permaneció en la casa de Obed-edom por tres meses, y el SEÑOR bendijo a los de la casa de Obed-edom y todo lo que él poseía.
1Cr 14:1 Hiram, rey de Tiro, envió mensajeros a David, junto con madera de cedro, así como canteros y carpinteros para que le construyeran un palacio.
1Cr 14:2 Entonces David se dio cuenta de que el SEÑOR lo había confirmado como rey de Israel y que había bendecido su reino en abundancia por amor a su pueblo Israel.
1Cr 14:3 Luego David se casó con varias mujeres más en Jerusalén, y ellas tuvieron más hijos e hijas.
1Cr 14:4 Estos son los nombres de los hijos de David que nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón,
1Cr 14:5 Ibhar, Elisúa, Elpelet,
1Cr 14:6 Noga, Nefeg, Jafía,
1Cr 14:7 Elisama, Eliada* y Elifelet.
1Cr 14:8 Cuando los filisteos se enteraron de que David había sido ungido rey de todo Israel, movilizaron todas sus fuerzas para capturarlo; pero le avisaron a David que venían, así que salió a su encuentro.
1Cr 14:9 Los filisteos llegaron y realizaron una incursión en el valle de Refaim.
1Cr 14:10 Entonces David le preguntó a Dios: —¿Debo salir a pelear contra los filisteos? ¿Los entregarás en mis manos? El SEÑOR le contestó: —Sí, adelante. Te los entregaré.
1Cr 14:11 Entonces David y sus tropas subieron a Baal-perazim y allí derrotó a los filisteos. «¡Dios lo hizo! —exclamó David—. ¡Me utilizó para irrumpir en medio de mis enemigos como una violenta inundación!». Así que llamó a ese lugar Baal-perazim (que significa «el Señor que irrumpe»).
1Cr 14:12 Los filisteos abandonaron sus dioses allí, así que David dio órdenes de que fueran quemados.
1Cr 14:13 Poco tiempo después, los filisteos volvieron y de nuevo hicieron una incursión en el valle.
1Cr 14:14 Una vez más David le preguntó a Dios qué debía hacer. «No los ataques de frente —le contestó Dios—. En cambio, rodéalos y, cerca de los álamos,* atácalos por la retaguardia.
1Cr 14:15 Cuando oigas un sonido como de pies que marchan en las copas de los álamos, ¡entonces sal a atacar! Esa será la señal de que Dios va delante de ti para herir de muerte al ejército filisteo».
1Cr 14:16 Entonces David hizo lo que Dios le ordenó e hirió de muerte al ejército filisteo desde Gabaón hasta Gezer.
1Cr 14:17 Así la fama de David se extendió por todas partes, y el SEÑOR hizo que todas las naciones tuvieran temor de David.

miércoles, 5 de julio de 2017

LECTURA BÍBLICA 5 DE JULIO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    8:16-25

Luc 8:16 »Nadie enciende una lámpara y luego la cubre con un tazón o la esconde debajo de la cama. Una lámpara se coloca en un lugar alto, donde todos los que entran a la casa puedan ver su luz.
Luc 8:17 Pues todo lo secreto tarde o temprano se descubrirá, y todo lo oculto saldrá a la luz y se dará a conocer a todos.
Luc 8:18 »Así que, presten atención a cómo oyen. A los que escuchan mis enseñanzas se les dará más entendimiento. Pero a los que no escuchan, se les quitará aun lo que piensan que entienden».
Luc 8:19 Entonces la madre y los hermanos de Jesús vinieron a verlo, pero no pudieron acercarse a él debido a la gran cantidad de gente.
Luc 8:20 Alguien le dijo a Jesús: —Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren verte.
Luc 8:21 Jesús respondió: —Mi madre y mis hermanos son todos los que oyen la palabra de Dios y la obedecen.
Luc 8:22 Cierto día Jesús les dijo a sus discípulos: «Crucemos al otro lado del lago». Así que subieron a una barca y salieron.
Luc 8:23 Mientras navegaban, Jesús se recostó para dormir una siesta. Pronto se desató una tormenta feroz sobre el lago. La barca se llenaba de agua y estaban realmente en peligro.
Luc 8:24 Los discípulos fueron a despertarlo: «¡Maestro!¡ Maestro! ¡Nos vamos a ahogar!» —gritaron. Cuando Jesús se despertó, reprendió al viento y a las tempestuosas olas. De repente la tormenta se detuvo, y todo quedó en calma.
Luc 8:25 Entonces les preguntó: «¿Dónde está su fe?». Los discípulos quedaron aterrados y asombrados. «¿Quién es este hombre? —se preguntaban unos a otros —. Cuando da una orden, ¡hasta el viento y las olas lo obedecen!».



COLOSENSES 2:16-23

Col 2:16 Por lo tanto, no permitan que nadie los condene por lo que comen o beben, o porque no celebran ciertos días santos ni ceremonias por la luna nueva ni los días de descanso.
Col 2:17 Pues esas reglas son sólo sombras de la realidad que vendrá. Y Cristo mismo es esa realidad.
Col 2:18 No dejen que los condene ninguno de aquellos que insisten en una religiosa abnegación de uno mismo o en el culto a los ángeles,* al afirmar que han tenido visiones sobre estas cosas. Su mente pecaminosa los ha llenado de arrogancia
Col 2:19 y no están unidos a Cristo, la cabeza del cuerpo. Pues él mantiene todo el cuerpo unido con las articulaciones y los ligamentos, el cual va creciendo a medida que Dios lo nutre.
Col 2:20 Ustedes han muerto con Cristo, y él los ha rescatado de los poderes espirituales de este mundo. Entonces, ¿por qué siguen cumpliendo las reglas del mundo, tales como:
Col 2:21 «¡No toques esto! ¡No pruebes eso! ¡No te acerques a aquello!»?
Col 2:22 Esas reglas son simples enseñanzas humanas acerca de cosas que se deterioran con el uso.
Col 2:23 Podrán parecer sabias porque exigen una gran devoción, una religiosa abnegación de uno mismo y una severa disciplina corporal; pero a una persona no le ofrecen ninguna ayuda para vencer sus malos deseos.




SALMO 128

Sal 128:1
Cántico de los peregrinos que suben a Jerusalén.
¡Qué feliz es el que teme al SEÑOR, todo el que sigue sus caminos!
Sal 128:2 Gozarás del fruto de tu trabajo; ¡qué feliz y próspero serás!
Sal 128:3 Tu esposa será como una vid fructífera, floreciente en el hogar. Tus hijos serán como vigorosos retoños de olivo alrededor de tu mesa.
Sal 128:4 Esa es la bendición del SEÑOR para los que le temen.
Sal 128:5 Que el SEÑOR te bendiga continuamente desde Sión; que veas prosperar a Jerusalén durante toda tu vida.
Sal 128:6 Que vivas para disfrutar de tus nietos. ¡Que Israel tenga paz!



LECTURA PARA LA NOCHE

1 CRÓNICAS    10-11

1Cr 10:1 Ahora bien, los filisteos atacaron a Israel, y los hombres de Israel huyeron ante ellos. Mataron a muchos en las laderas del monte Gilboa.
1Cr 10:2 Los filisteos cercaron a Saúl y a sus hijos, y mataron a tres de ellos: Jonatán, Abinadab y Malquisúa.
1Cr 10:3 La batalla se intensificó cerca de Saúl, y los arqueros filisteos lo alcanzaron y lo hirieron.
1Cr 10:4 Con gemidos, Saúl le dijo a su escudero: «Toma tu espada y mátame antes de que estos filisteos paganos lleguen para burlarse de mí y torturarme». Pero su escudero tenía miedo y no quiso hacerlo. Entonces Saúl tomó su propia espada y se echó sobre ella.
1Cr 10:5 Cuando su escudero vio que Saúl estaba muerto, se echó sobre su propia espada y murió.
1Cr 10:6 Así que Saúl y sus tres hijos murieron allí juntos, y su dinastía llegó a su fin.
1Cr 10:7 Cuando los israelitas que estaban en el valle de Jezreel vieron que su ejército había huido y que Saúl y sus hijos estaban muertos, abandonaron sus ciudades y huyeron. Entonces los filisteos entraron y ocuparon sus ciudades.
1Cr 10:8 Al día siguiente, cuando los filisteos salieron a despojar a los muertos, encontraron los cuerpos de Saúl y de sus hijos en el monte Gilboa.
1Cr 10:9 Entonces le quitaron la armadura a Saúl y le cortaron la cabeza. Luego proclamaron las buenas noticias de la muerte de Saúl ante sus ídolos y a la gente en toda la tierra de Filistea.
1Cr 10:10 Pusieron su armadura en el templo de sus dioses y colgaron su cabeza en el templo de Dagón.
1Cr 10:11 Cuando el pueblo de Jabes de Galaad se enteró de todo lo que los filisteos le habían hecho a Saúl,
1Cr 10:12 todos los valientes guerreros llevaron los cuerpos de Saúl y sus hijos de regreso a Jabes. Luego enterraron sus huesos debajo del gran árbol en Jabes y ayunaron por siete días.
1Cr 10:13 De manera que Saúl murió porque fue infiel al SEÑOR. No obedeció el mandato del SEÑOR e incluso consultó a una médium
1Cr 10:14 en lugar de buscar la dirección del SEÑOR. Así que el SEÑOR le quitó la vida y le entregó el reino a David, hijo de Isaí.
1Cr 11:1 Luego todos los israelitas se presentaron ante David en Hebrón y le dijeron: «Somos de la misma sangre.
1Cr 11:2 En el pasado,* aun cuando Saúl era rey, en realidad era usted quien dirigía a las fuerzas de Israel. Y el SEÑOR su Dios le dijo: “Tú serás el pastor de mi pueblo Israel; tú serás el líder de mi pueblo Israel”».
1Cr 11:3 De modo que allí en Hebrón David hizo un pacto ante el SEÑOR con todos los ancianos de Israel. Y lo ungieron rey de Israel, tal como el SEÑOR lo había prometido por medio de Samuel.
1Cr 11:4 Después David fue con todo Israel a Jerusalén (o Jebús, como solían llamarla anteriormente), donde vivían los jebuseos, los habitantes originarios de esa tierra.
1Cr 11:5 El pueblo de Jebús se mofaba de David: «¡Jamás entrarás aquí!»; pero David tomó la fortaleza de Sión, la que ahora se llama Ciudad de David.
1Cr 11:6 David había dicho a sus tropas: «¡El primero que ataque a los jebuseos será el comandante de mis ejércitos!». Así que Joab, cuya madre era Sarvia, una hermana de David, fue el primero en atacar, entonces llegó a ser el comandante de los ejércitos de David.
1Cr 11:7 David hizo de la fortaleza su casa, y es por eso que se llama Ciudad de David.
1Cr 11:8 Extendió la ciudad desde los terraplenes* hasta la zona circundante, mientras que Joab reedificaba el resto de Jerusalén.
1Cr 11:9 David se hacía cada vez más poderoso porque el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales estaba con él.
1Cr 11:10 Estos son los líderes de los guerreros valientes de David. Junto con todo Israel, ellos decidieron hacer rey a David, tal como el SEÑOR había prometido con relación a Israel.
1Cr 11:11 Este es el registro de los guerreros valientes de David: el primero fue Jasobeam el hacmonita, quien era líder de los Tres, el grupo de guerreros más valientes entre los hombres de David.* Una vez utilizó su lanza para matar a trescientos guerreros enemigos en una sola batalla.
1Cr 11:12 El siguiente en rango entre los Tres era Eleazar, hijo de Dodai,* un descendiente de Ahoa.
1Cr 11:13 Estuvo con David en la batalla contra los filisteos en Pasdamim. Esta batalla ocurrió en un campo lleno de cebada, y el ejército israelita huyó;
1Cr 11:14 pero Eleazar y David* no cedieron terreno en medio del campo e hicieron retroceder a los filisteos. Así que el SEÑOR los salvó dándoles una gran victoria.
1Cr 11:15 Cierta vez, cuando David estaba en la roca cerca de la cueva de Adulam, el ejército filisteo estaba acampado en el valle de Refaim. Los Tres (que formaban parte de los Treinta, un grupo selecto entre los hombres de guerra de David) descendieron a la cueva para encontrarse con él.
1Cr 11:16 En aquel tiempo, David se alojaba en la fortaleza, y un destacamento filisteo había ocupado la ciudad de Belén.
1Cr 11:17 David les comentó a sus hombres un vivo deseo: «¡Ah, cómo me gustaría tomar un poco de esa buena agua del pozo que está junto a la puerta de Belén!».
1Cr 11:18 Entonces los Tres atravesaron las líneas filisteas, sacaron agua del pozo junto a la puerta de Belén y se la llevaron a David; pero David rehusó tomarla, en cambio la derramó como ofrenda al SEÑOR.
1Cr 11:19 «¡No permita Dios que la beba! —exclamó—. Esta agua es tan preciosa como la sangre de estos hombres* que arriesgaron la vida para traérmela». De manera que David no la tomó. Estos son ejemplos de las hazañas de los Tres.
1Cr 11:20 Abisai, hermano de Joab, era el líder de los Treinta.* En una ocasión usó su lanza para matar a trescientos guerreros enemigos en una sola batalla. Fue por hazañas como esta que se hizo tan famoso como los Tres.
1Cr 11:21 Abisai era el comandante y el más famoso de los Treinta, aunque no era uno de los Tres.
1Cr 11:22 Estaba también Benaía, hijo de Joiada, un valiente guerrero de Cabseel, quien hizo muchas proezas heroicas, entre ellas mató a dos campeones* de Moab. En otra ocasión, en un día de mucha nieve, Benaía persiguió a un león hasta un hoyo y lo mató.
1Cr 11:23 Otra vez, armado solamente con un palo, mató a un gran guerrero egipcio que medía dos metros y medio* de altura y tenía una lanza que era tan gruesa como un rodillo de telar. Benaía arrebató la lanza de la mano del egipcio y lo mató con ella.
1Cr 11:24 Hazañas como estas hicieron a Benaía tan famoso como los Tres, los guerreros más valientes.
1Cr 11:25 Recibió más honores que los demás miembros de los Treinta, aunque no era uno de los Tres. Además, David lo nombró capitán de su escolta.
1Cr 11:26 Entre los guerreros más destacados también se encontraban: Asael, hermano de Joab; Elhanan, hijo de Dodo, de Belén;
1Cr 11:27 Sama de Harod;* Heles de Pelón;
1Cr 11:28 Ira, hijo de Iques, de Tecoa; Abiezer de Anatot;
1Cr 11:29 Sibecai de Husa; Salmón* de Ahoh;
1Cr 11:30 Maharai de Netofa; Heled, hijo de Baana, de Netofa;
1Cr 11:31 Itai, hijo de Ribai, de Guibeá (en la tierra de Benjamín); Benaía de Piratón;
1Cr 11:32 Hurai de las proximidades de Nahale-gaas;* Abi-albón* de Arabá;
1Cr 11:33 Azmavet de Bahurim;* Eliaba de Saalbim;
1Cr 11:34 los hijos de Jasén,* de Gizón; Jonatán, hijo de Sage, de Arar;
1Cr 11:35 Ahíam, hijo de Sarar,* de Arar; Elifal, hijo de Ur;
1Cr 11:36 Hefer de Mequer; Ahías de Pelón;
1Cr 11:37 Hezro de Carmelo; Paarai,* hijo de Ezbai;
1Cr 11:38 Joel, hermano de Natán; Mibhar, hijo de Hagrai;
1Cr 11:39 Selec de Amón; Naharai de Beerot, escudero de Joab, hijo de Sarvia;
1Cr 11:40 Ira de Jatir; Gareb de Jatir;
1Cr 11:41 Urías el hitita; Zabad, hijo de Ahlai;
1Cr 11:42 Adina, hijo de Siza, el líder rubenita que tenía treinta hombres consigo;
1Cr 11:43 Hanán, hijo de Maaca; Josafat el mitnita;
1Cr 11:44 Uzías de Astarot; Sama y Jehiel, hijos de Hotam, de Aroer;
1Cr 11:45 Jediael, hijo de Simri; Joha, su hermano, de Tiz;
1Cr 11:46 Eliel de Mahanaim; Jerebai y Josavía, hijos de Elnaam; Itma de Moab;
1Cr 11:47 Eliel y Obed; Jaasiel de Soba.*

martes, 4 de julio de 2017

LECTURA BÍBLICA 4 DE JULIO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    8:1-15

Luc 8:1 Poco después, Jesús comenzó un recorrido por las ciudades y aldeas cercanas, predicando y anunciando la Buena Noticia acerca del reino de Dios. Llevó consigo a sus doce discípulos,
Luc 8:2 junto con algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y enfermedades. Entre ellas estaban María Magdalena, de quien él había expulsado siete demonios;
Luc 8:3 Juana, la esposa de Chuza, administrador de Herodes; Susana; y muchas otras que contribuían con sus propios recursos al sostén de Jesús y sus discípulos.
Luc 8:4 Cierto día, Jesús contó una historia en forma de parábola a una gran multitud, proveniente de varias ciudades, que se había reunido para escucharlo:
Luc 8:5 «Un agricultor salió a sembrar. A medida que esparcía las semillas por el campo, algunas cayeron sobre el camino, donde las pisotearon y los pájaros se las comieron.
Luc 8:6 Otras cayeron entre las rocas. Comenzaron a crecer, pero la planta pronto se marchitó y murió por falta de humedad.
Luc 8:7 Otras semillas cayeron entre espinos, los cuales crecieron junto con ellas y ahogaron los brotes.
Luc 8:8 Pero otras semillas cayeron en tierra fértil. Estas semillas crecieron, ¡y produjeron una cosecha que fue cien veces más numerosa de lo que se había sembrado!». Después de haber dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda».
Luc 8:9 Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola.
Luc 8:10 Él respondió: «A ustedes se les permite entender los secretos* del reino de Dios. Pero utilizo parábolas para enseñarles a los demás y para que se cumplan las Escrituras: “Cuando miren, no verán realmente. Cuando oigan, no entenderán”*.
Luc 8:11 »Éste es el significado de la parábola: la semilla es la palabra de Dios.
Luc 8:12 Las semillas que cayeron en el camino representan a los que oyen el mensaje, pero viene el diablo, se lo quita del corazón e impide que crean y sean salvos.
Luc 8:13 Las semillas sobre la tierra rocosa representan a los que oyen el mensaje y lo reciben con alegría; pero, como no tienen raíces profundas, creen por un tiempo y luego se apartan cuando enfrentan la tentación.
Luc 8:14 Las semillas que cayeron entre los espinos representan a los que oyen el mensaje, pero muy pronto el mensaje queda desplazado por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida. Así que nunca crecen hasta la madurez.
Luc 8:15 Y las semillas que cayeron en la buena tierra representan a las personas sinceras, de buen corazón, que oyen la palabra de Dios, se aferran a ella y con paciencia producen una cosecha enorme.




COLOSENSES 2:8-15

Col 2:8 No permitan que nadie los atrape con filosofías huecas y disparates elocuentes, que nacen del pensamiento humano y de los poderes espirituales* de este mundo y no de Cristo.
Col 2:9 Pues en Cristo habita toda la plenitud de Dios en un cuerpo humano.*
Col 2:10 De modo que ustedes también están completos mediante la unión con Cristo, quien es la cabeza de todo gobernante y toda autoridad.
Col 2:11 Cuando ustedes llegaron a Cristo, fueron «circuncidados», pero no mediante un procedimiento corporal. Cristo llevó a cabo una circuncisión espiritual, es decir, les quitó la naturaleza pecaminosa.*
Col 2:12 Pues ustedes fueron sepultados con Cristo cuando se bautizaron. Y con él también fueron resucitados para vivir una vida nueva, debido a que confiaron en el gran poder de Dios, quien levantó a Cristo de los muertos.
Col 2:13 Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y porque aún no les habían quitado la naturaleza pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados.
Col 2:14 Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz.
Col 2:15 De esa manera, desarmó* a los gobernantes y a las autoridades espirituales. Los avergonzó públicamente con su victoria sobre ellos en la cruz.






SALMO 127

Sal 127:1
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. Salmo de Salomón.
Si el SEÑOR no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el SEÑOR no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.
Sal 127:2 Es inútil que te esfuerces tanto, desde la mañana temprano hasta tarde en la noche, y te preocupes por conseguir alimento; porque Dios da descanso a sus amados.
Sal 127:3 Los hijos son un regalo del SEÑOR; son una recompensa de su parte.
Sal 127:4 Los hijos que le nacen a un hombre joven son como flechas en manos de un guerrero.
Sal 127:5 ¡Qué feliz es el hombre que tiene su aljaba llena de ellos! No pasará vergüenza cuando enfrente a sus acusadores en las puertas de la ciudad.



LECTURA PARA LA NOCHE

1 CRÓNICAS    7-9

1Cr 7:1 Los cuatro hijos de Isacar fueron: Tola, Fúa, Jasub y Simrón.
1Cr 7:2 Los hijos de Tola fueron: Uzi, Refaías, Jeriel, Jahmai, Jibsam y Semuel. Cada uno de ellos era el jefe de un clan patriarcal. En el tiempo del rey David el número total de guerreros poderosos anotados en el registro de estos clanes era veintidós mil seiscientos.
1Cr 7:3 Israhías fue hijo de Uzi. Los hijos de Israhías fueron: Micael, Obadías, Joel e Isías. Estos cinco llegaron a ser jefes de clanes.
1Cr 7:4 Todos ellos tuvieron muchas esposas y muchos hijos, de manera que el total de hombres disponibles para el servicio militar entre sus descendientes era treinta y seis mil.
1Cr 7:5 El número total de guerreros poderosos entre todos los clanes de la tribu de Isacar era ochenta y siete mil. Todos ellos aparecen en sus registros genealógicos.
1Cr 7:6 Tres de los hijos de Benjamín fueron: Bela, Bequer y Jediael.
1Cr 7:7 Los cinco hijos de Bela fueron: Ezbón, Uzi, Uziel, Jerimot e Iri. Cada uno de ellos fue jefe de un clan patriarcal. El número total de guerreros poderosos de estos clanes era veintidós mil treinta y cuatro, tal como aparecen en sus registros genealógicos.
1Cr 7:8 Los hijos de Bequer fueron: Zemira, Joás, Eliezer, Elioenai, Omri, Jerimot, Abías, Anatot y Alamet.
1Cr 7:9 Cada uno de ellos era jefe de un clan patriarcal. El número total de guerreros poderosos y jefes de estos clanes era veinte mil doscientos, tal como aparecen en sus registros genealógicos.
1Cr 7:10 Bilhán fue hijo de Jediael. Los hijos de Bilhán fueron: Jeús, Benjamín, Aod, Quenaana, Zetán, Tarsis y Ahisahar.
1Cr 7:11 Cada uno de ellos fue jefe de un clan patriarcal. De estos clanes el número total de guerreros poderosos listos para la guerra era diecisiete mil doscientos.
1Cr 7:12 Los hijos de Hir fueron: Supim y Hupim. Husim fue hijo de Aher.
1Cr 7:13 Los hijos de Neftalí fueron: Jahzeel,* Guni, Jezer y Silem.* Todos eran descendientes de la concubina de Jacob, Bilhá.
1Cr 7:14 Entre los descendientes de Manasés, nacidos de su concubina aramea, se encontraba Asriel. Ella también dio a luz a Maquir, el padre de Galaad.
1Cr 7:15 Maquir encontró esposas para* Hupim y Supim. Maquir tenía una hermana llamada Maaca. Uno de los descendientes de Maquir fue Zelofehad, quien solamente tuvo hijas.
1Cr 7:16 La esposa de Maquir, Maaca, dio a luz un hijo al que llamó Peres. El nombre de su hermano era Seres. Los hijos de Peres fueron: Ulam y Requem.
1Cr 7:17 El hijo de Ulam fue Bedán. Todos estos fueron considerados galaaditas, descendientes de Maquir, hijo de Manasés.
1Cr 7:18 Hamolequet, hermana de Maquir, dio a luz a Isod, Abiezer y Mahala.
1Cr 7:19 Los hijos de Semida fueron: Ahián, Siquem, Likhi y Aniam.
1Cr 7:20 Los descendientes de Efraín fueron: Sutela, Bered, Tahat, Elada, Tahat,
1Cr 7:21 Zabad, Sutela, Ezer y Elad. A Ezer y a Elad los mataron cuando intentaban robar ganado que pertenecía a los granjeros locales, cerca de Gat.
1Cr 7:22 Su padre, Efraín, hizo duelo por ellos durante mucho tiempo, y sus parientes fueron a consolarlo.
1Cr 7:23 Después Efraín se acostó con su esposa, y ella quedó embarazada y dio a luz un hijo. Efraín lo llamó Bería,* debido a la desgracia que había sufrido su familia.
1Cr 7:24 Tuvo una hija llamada Seera. Ella construyó las ciudades de Bet-horón de abajo, Bet-horón de arriba y Uzen-seera.
1Cr 7:25 Entre los descendientes de Efraín estaban Refa, Resef, Telah, Tahán,
1Cr 7:26 Laadán, Amiud, Elisama,
1Cr 7:27 Nun y Josué.
1Cr 7:28 Los descendientes de Efraín vivieron en el territorio que incluía a Betel y a las ciudades vecinas hacia el sur, Naarán al oriente, Guzer y sus aldeas al occidente, y Siquem y las aldeas vecinas hacia el norte hasta llegar a Aya y sus ciudades.
1Cr 7:29 A lo largo de la frontera de Manasés se encontraban las ciudades de Bet-sán,* Taanac, Meguido y Dor, junto con sus aldeas vecinas. Los descendientes de José, hijo de Israel,* vivieron en estas ciudades.
1Cr 7:30 Los hijos de Aser fueron: Imna, Isúa, Isúi y Bería. Tuvieron una hermana llamada Sera.
1Cr 7:31 Los hijos de Bería fueron: Heber y Malquiel (el padre de Birzavit).
1Cr 7:32 Los hijos de Heber fueron: Jaflet, Semer y Hotam. Tuvieron una hermana llamada Súa.
1Cr 7:33 Los hijos de Jaflet fueron: Pasac, Bimhal y Asvat.
1Cr 7:34 Los hijos de Semer fueron:* Ahí, Rohga, Jehúba y Aram.
1Cr 7:35 Los hijos de su hermano Helem* fueron: Zofa, Imna, Seles y Amal.
1Cr 7:36 Los hijos de Zofa fueron: Súa, Harnefer, Súal, Beri, Imra,
1Cr 7:37 Beser, Hod, Sama, Silsa, Itrán* y Beera.
1Cr 7:38 Los hijos de Jeter fueron: Jefone, Pispa y Ara.
1Cr 7:39 Los hijos de Ula fueron: Ara, Haniel y Rezia.
1Cr 7:40 Cada uno de estos descendientes de Aser fue cabeza de un clan patriarcal. Eran todos hombres selectos, guerreros poderosos y líderes destacados. El número total de hombres disponibles para el servicio militar era veintiséis mil, tal como aparecen en sus registros genealógicos.
1Cr 8:1 El primer hijo de Benjamín fue Bela; el segundo, Asbel; el tercero, Ahara;
1Cr 8:2 el cuarto, Noha y el quinto, Rafa.
1Cr 8:3 Los hijos de Bela fueron: Adar, Gera, Abiud,*
1Cr 8:4 Abisúa, Naamán, Ahoa,
1Cr 8:5 Gera, Sefufán e Hiram.
1Cr 8:6 Los hijos de Aod, jefes de los clanes que vivían en Geba, fueron desterrados a Manahat.
1Cr 8:7 Los hijos de Aod fueron: Naamán, Ahías y Gera. Gera, quien los llevó al destierro, fue el padre de Uza y Ahiud.*
1Cr 8:8 Después que Saharaim se divorció de sus esposas Husim y Baara, tuvo hijos en la tierra de Moab.
1Cr 8:9 Su esposa Hodes dio a luz a Jobab, Sibia, Mesa, Malcam,
1Cr 8:10 Jeúz, Saquías y Mirma. Todos estos hijos llegaron a ser jefes de clanes.
1Cr 8:11 Husim, la esposa de Saharaim, ya había dado a luz a Abitob y a Elpaal.
1Cr 8:12 Los hijos de Elpaal fueron: Heber, Misam, Semed (quien construyó las ciudades de Ono y Lod y sus aldeas cercanas),
1Cr 8:13 Bería y Sema. Ellos fueron los jefes de los clanes que vivían en Ajalón, y expulsaron a los habitantes de Gat.
1Cr 8:14 Ahío, Sasac, Jeremot,
1Cr 8:15 Zebadías, Arad, Ader,
1Cr 8:16 Micael, Ispa y Joha fueron los hijos de Bería.
1Cr 8:17 Zebadías, Mesulam, Hizqui, Heber,
1Cr 8:18 Ishmerai, Jezlías y Jobab fueron los hijos de Elpaal.
1Cr 8:19 Jaquim, Zicri, Zabdi,
1Cr 8:20 Elienai, Ziletai, Eliel,
1Cr 8:21 Adaías, Beraías y Simrat fueron los hijos de Simei.
1Cr 8:22 Ispán, Heber, Eliel,
1Cr 8:23 Abdón, Zicri, Hanán,
1Cr 8:24 Hananías, Elam, Anatotías,
1Cr 8:25 Ifdaías y Peniel fueron los hijos de Sasac.
1Cr 8:26 Samserai, Seharías, Atalías,
1Cr 8:27 Jaresías, Elías y Zicri fueron los hijos de Jeroham.
1Cr 8:28 Estos fueron los jefes de los clanes patriarcales; según aparecían en sus registros genealógicos; y todos ellos vivieron en Jerusalén.
1Cr 8:29 Jeiel* (el padre de* Gabaón) vivió en la ciudad de Gabaón. El nombre de su esposa fue Maaca,
1Cr 8:30 y su hijo mayor fue Abdón. Los otros hijos de Jeiel fueron: Zur, Cis, Baal, Ner,* Nadab,
1Cr 8:31 Gedor, Ahío, Zacarías*
1Cr 8:32 y Miclot, quien fue el padre de Simeam.* Todas estas familias vivieron unas cerca de otras en Jerusalén.
1Cr 8:33 Ner fue el padre de Cis. Cis fue el padre de Saúl. Saúl fue el padre de Jonatán, Malquisúa, Abinadab y Es-baal.
1Cr 8:34 Jonatán fue el padre de Merib-baal. Meri-baal fue el padre de Micaía.
1Cr 8:35 Micaía fue el padre de Pitón, Melec, Tarea y Acaz.
1Cr 8:36 Acaz fue el padre de Jada.* Jada fue el padre de Alemet, Azmavet y Zimri. Zimri fue el padre de Mosa.
1Cr 8:37 Mosa fue el padre de Bina. Bina fue el padre de Refaías.* Refaías fue el padre de Elasa. Elasa fue el padre de Azel.
1Cr 8:38 Azel tuvo seis hijos: Azricam, Bocru, Ismael, Searías, Obadías y Hanán. Estos fueron los hijos de Azel.
1Cr 8:39 El hermano de Azel, Esec, tuvo tres hijos: el primero fue Ulam; el segundo, Jehús y el tercero, Elifelet.
1Cr 8:40 Todos los hijos de Ulam fueron guerreros poderosos y expertos arqueros. Tuvieron muchos hijos y nietos: ciento cincuenta en total. Todos ellos fueron descendientes de Benjamín.
1Cr 9:1 Entonces todo Israel quedó anotado en los registros genealógicos en El libro de los reyes de Israel . El pueblo de Judá fue desterrado a Babilonia porque fue infiel al SEÑOR.
1Cr 9:2 Los primeros desterrados en regresar a las propiedades en sus antiguas ciudades fueron los sacerdotes, los levitas, los sirvientes del templo y otros israelitas.
1Cr 9:3 Algunas personas de las tribus de Judá, Benjamín, Efraín y Manasés volvieron y se establecieron en Jerusalén.
1Cr 9:4 Una familia que regresó fue la de Utai, hijo de Amiud, hijo de Omri, hijo de Imri, hijo de Bani, un descendiente de Pérez, hijo de Judá.
1Cr 9:5 Otros que volvieron pertenecían al clan de los silonitas, entre ellos Asaías (el mayor) y sus hijos.
1Cr 9:6 Del clan de los zeraítas, regresó Jeuel junto con sus parientes. En total regresaron seiscientas noventa familias de la tribu de Judá.
1Cr 9:7 De la tribu de Benjamín volvieron Salú, hijo de Mesulam, hijo de Hodavías, hijo de Asenúa;
1Cr 9:8 Ibneías, hijo de Jeroham; Ela, hijo de Uzi, hijo de Micri y Mesulam, hijo de Sefatías, hijo de Reuel, hijo de Ibnías.
1Cr 9:9 Todos estos hombres fueron jefes de clanes y aparecían en los registros genealógicos. En total regresaron novecientas cincuenta y seis familias de la tribu de Benjamín.
1Cr 9:10 Entre los sacerdotes que regresaron se encontraban Jedaías, Joiarib, Jaquín,
1Cr 9:11 Azarías, hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitob. Azarías fue el funcionario principal de la casa de Dios.
1Cr 9:12 Otros sacerdotes que regresaron fueron Adaía, hijo de Jeroham, hijo de Pasur, hijo de Malquías, y Masai, hijo de Adiel, hijo de Jazera, hijo de Mesulam, hijo de Mesilemit, hijo de Imer.
1Cr 9:13 En total regresaron mil setecientos sesenta sacerdotes. Eran jefes de clanes y hombres muy capaces. Eran los sacerdotes responsables de oficiar en la casa de Dios.
1Cr 9:14 Los levitas que regresaron fueron Semaías, hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, un descendiente de Merari;
1Cr 9:15 Bacbacar; Heres; Galal; Matanías, hijo de Micaía, hijo de Zicri, hijo de Asaf;
1Cr 9:16 Obadías, hijo de Semaías, hijo de Galal, hijo de Jedutún y Berequías, hijo de Asa, hijo de Elcana, quien vivió en la región de Netofa.
1Cr 9:17 Los porteros que regresaron fueron Salum, Acub, Talmón, Ahimán y sus parientes. Salum fue el portero principal.
1Cr 9:18 Anteriormente eran responsables de la Puerta del Rey, al oriente. Estos hombres servían como porteros para los campamentos de los levitas.
1Cr 9:19 Salum era hijo de Coré, un descendiente de Abiasaf,* del clan de Corá. Él y sus parientes, los coraítas, eran responsables de cuidar la entrada al santuario, así como sus antepasados habían cuidado el tabernáculo en el campamento del SEÑOR.
1Cr 9:20 Antiguamente Finees, hijo de Eleazar, había estado a cargo de los porteros, y el SEÑOR había estado con él.
1Cr 9:21 Posteriormente Zacarías, hijo de Meselemías, fue el responsable de cuidar la entrada del tabernáculo.*
1Cr 9:22 En total hubo doscientos doce porteros en esos días, y fueron registrados según las genealogías en sus aldeas. Como sus antepasados eran hombres de confianza, David y Samuel el vidente los asignaron a sus puestos.
1Cr 9:23 Estos porteros y sus descendientes, por sus divisiones, eran responsables de cuidar la entrada de la casa del SEÑOR cuando esa casa era una carpa.
1Cr 9:24 Los porteros estaban colocados en los cuatro puntos cardinales: al oriente, al occidente, al norte y al sur.
1Cr 9:25 Sus parientes en las aldeas venían con regularidad para ayudarles con las responsabilidades durante ciclos de siete días.
1Cr 9:26 Los cuatro porteros principales, todos levitas, eran funcionarios de confianza, porque eran responsables de las habitaciones y de los tesoros de la casa de Dios.
1Cr 9:27 Pasaban la noche alrededor de la casa de Dios, ya que era su deber cuidarla y abrir las puertas cada mañana.
1Cr 9:28 Algunos de los porteros tenían a su cargo el cuidado de los diversos objetos empleados en el culto. Con el fin de impedir pérdidas, llevaban la cuenta cuando los sacaban y cuando los guardaban.
1Cr 9:29 Otros eran responsables del mobiliario, de los objetos en el santuario y de los suministros, como la harina selecta, el vino, el aceite de oliva, el incienso y las especias;
1Cr 9:30 pero eran los sacerdotes los que combinaban las especias.
1Cr 9:31 A Matatías, levita e hijo mayor de Salum el coreíta, se le confió la preparación del pan utilizado para las ofrendas,
1Cr 9:32 y algunos de los miembros del clan de Coat tenían a su cargo la preparación del pan que se debía poner en la mesa cada día de descanso.
1Cr 9:33 Los músicos, todos levitas prominentes, vivían en el templo. Estaban exentos de otras responsabilidades ya que estaban de servicio a todas horas.
1Cr 9:34 Todos estos hombres vivían en Jerusalén; eran cabezas de familias levitas y aparecían como líderes prominentes en los registros genealógicos.
1Cr 9:35 Jeiel (el padre de* Gabaón) vivía en la ciudad de Gabaón. El nombre de su esposa era Maaca,
1Cr 9:36 y su hijo mayor se llamaba Abdón. Los demás hijos de Jehiel fueron: Zur, Cis, Baal, Ner, Nadab,
1Cr 9:37 Gedor, Ahío, Zacarías y Miclot.
1Cr 9:38 Miclot fue el padre de Simeam. Todas estas familias vivían unas cerca de otras en Jerusalén.
1Cr 9:39 Ner fue el padre de Cis. Cis fue el padre de Saúl. Saúl fue padre de Jonatán, Malquisúa, Abinadab y Es-baal.
1Cr 9:40 Jonatán fue el padre de Merib-baal. Merib-baal fue el padre de Micaía.
1Cr 9:41 Los hijos de Micaía fueron: Pitón, Melec, Tarea y Acaz.*
1Cr 9:42 Acaz fue el padre de Jada.* Jada fue el padre de Alemet, Azmavet y Zimri. Zimri fue el padre de Mosa.
1Cr 9:43 Mosa fue el padre de Bina. Refaías fue el hijo de Bina. Elasa fue el hijo de Refaías. Azel fue el hijo de Elasa.
1Cr 9:44 Azel tuvo seis hijos, cuyos nombres fueron Azricam, Bocru, Ismael, Searías, Obadías y Hanán. Estos fueron los hijos de Azel.

lunes, 3 de julio de 2017

LECTURA BÍBLICA 3 DE JULIO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    7:36-50

Luc 7:36 Uno de los fariseos invitó a Jesús a cenar, así que Jesús fue a su casa y se sentó a comer.*
Luc 7:37 Cuando cierta mujer de mala vida que vivía en la ciudad se enteró de que Jesús estaba comiendo allí, llevó un hermoso frasco de alabastro lleno de un costoso perfume.
Luc 7:38 Llorando, se arrodilló detrás de él a sus pies. Sus lágrimas cayeron sobre los pies de Jesús, y ella los secó con sus cabellos. No cesaba de besarle los pies y les ponía perfume.
Luc 7:39 Cuando el fariseo que lo había invitado vio esto, dijo para sí: «Si este hombre fuera profeta, sabría qué tipo de mujer lo está tocando. ¡Es una pecadora!».
Luc 7:40 Entonces Jesús respondió a los pensamientos del fariseo: —Simón —le dijo—, tengo algo que decirte. —Adelante, Maestro —respondió Simón.
Luc 7:41 Entonces Jesús le contó la siguiente historia: —Un hombre prestó dinero a dos personas, quinientas piezas de plata* a una y cincuenta piezas a la otra.
Luc 7:42 Pero ninguna de las dos pudo devolver el dinero, así que el hombre perdonó amablemente a ambas y les canceló la deuda. ¿Quién crees que lo amó más?
Luc 7:43 Simón contestó: —Supongo que la persona a quien le perdonó la deuda más grande. —Correcto —dijo Jesús.
Luc 7:44 Luego se volvió a la mujer y le dijo a Simón: —Mira a esta mujer que está arrodillada aquí. Cuando entré en tu casa, no me ofreciste agua para lavarme el polvo de los pies, pero ella los lavó con sus lágrimas y los secó con sus cabellos.
Luc 7:45 Tú no me saludaste con un beso, pero ella, desde el momento en que entré, no ha dejado de besarme los pies.
Luc 7:46 Tú no tuviste la cortesía de ungir mi cabeza con aceite de oliva, pero ella ha ungido mis pies con un perfume exquisito.
Luc 7:47 »Te digo que sus pecados —que son muchos —han sido perdonados, por eso ella me demostró tanto amor. Pero una persona a quien se le perdona poco, demuestra poco amor.
Luc 7:48 Entonces Jesús le dijo a la mujer: «Tus pecados son perdonados».
Luc 7:49 Los hombres que estaban sentados a la mesa se decían entre sí: «¿Quién es este hombre que anda perdonando pecados?».
Luc 7:50 Y Jesús le dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado; ve en paz».



COLOSENSES 2:1-7

Col 2:1 Quiero que sepan cuánta angustia he sufrido por ustedes y por la iglesia en Laodicea y por muchos otros creyentes que nunca me conocieron personalmente.
Col 2:2 Quiero que ellos cobren ánimo y estén bien unidos con fuertes lazos de amor. Quiero que tengan la plena confianza de que entienden el misterioso plan de Dios, que es Cristo mismo.
Col 2:3 En él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento.
Col 2:4 Les digo esto a ustedes para que nadie los engañe con argumentos ingeniosos.
Col 2:5 Pues, si bien estoy lejos, mi corazón está con ustedes. Y me alegro de que viven como deben hacerlo y de que su fe en Cristo se mantiene firme.
Col 2:6 Por lo tanto, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, ahora deben seguir sus pasos.
Col 2:7 Arráiguense profundamente en él y edifiquen toda la vida sobre él. Entonces la fe de ustedes se fortalecerá en la verdad que se les enseñó, y rebosarán de gratitud.





SALMO 126

Sal 126:1
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén.
Cuando el SEÑOR trajo a los desterrados de regreso a Jerusalén,* ¡fue como un sueño!
Sal 126:2 Nos llenamos de risa y cantamos de alegría. Y las otras naciones dijeron: «Qué maravillas ha hecho el SEÑOR por ellos».
Sal 126:3 ¡Así es, el SEÑOR ha hecho maravillas por nosotros! ¡Qué alegría!
Sal 126:4 Restaura nuestro bienestar, SEÑOR, como los arroyos renuevan el desierto.
Sal 126:5 Los que siembran con lágrimas cosecharán con gritos de alegría.
Sal 126:6 Lloran al ir sembrando sus semillas, pero regresan cantando cuando traen la cosecha.



LECTURA PARA LA NOCHE

1 CRÓNICAS    5-6

1Cr 5:1 El hijo mayor de Israel* fue Rubén; pero como deshonró a su padre cuando se acostó con una de sus concubinas, los derechos del hijo mayor fueron dados a los hijos de su hermano José. Por esta razón, Rubén no aparece en la lista de los registros genealógicos como el primer hijo varón.
1Cr 5:2 Aunque los descendientes de Judá llegaron a ser la tribu más poderosa y dieron un gobernante para la nación,* los derechos del hijo mayor le pertenecieron a José.
1Cr 5:3 Los hijos de Rubén, el hijo mayor de Israel, fueron: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.
1Cr 5:4 Los descendientes de Joel fueron: Semaías, Gog, Simei,
1Cr 5:5 Micaía, Reaía, Baal
1Cr 5:6 y Beera. Beera fue el líder de los rubenitas cuando fueron llevados cautivos por el rey Tiglat-pileser* de Asiria.
1Cr 5:7 Los parientes de Beera* aparecen en los registros genealógicos por sus clanes: Jeiel (el jefe), Zacarías
1Cr 5:8 y Bela hijo de Azaz, hijo de Sema, hijo de Joel. Los rubenitas vivían en la zona que se extiende de Aroer a Nebo y Baal-meón.
1Cr 5:9 Dado que tenían tantos animales en la tierra de Galaad, se extendieron al oriente hacia los límites del desierto que llega hasta el río Éufrates.
1Cr 5:10 Durante el reinado de Saúl, los rubenitas derrotaron a los agarenos en batalla. Después se trasladaron a los asentamientos agarenos a lo largo del borde oriental de Galaad.
1Cr 5:11 Al lado de los rubenitas, en la tierra de Basán, vivían los descendientes de Gad, hasta Salca al oriente.
1Cr 5:12 Joel fue el líder en la tierra de Basán, y Safán era segundo en autoridad, seguido por Jaanai y Safat.
1Cr 5:13 Sus parientes, los jefes de otros siete clanes, fueron Micael, Mesulam, Seba, Jorai, Jacán, Zía y Heber.
1Cr 5:14 Todos ellos fueron los descendientes de Abihail, hijo de Huri, hijo de Jaroa, hijo de Galaad, hijo de Micael, hijo de Jesisai, hijo de Jahdo, hijo de Buz.
1Cr 5:15 Ahí, hijo de Abdiel, hijo de Guni, fue el jefe de sus clanes.
1Cr 5:16 Los gaditas vivieron en la tierra de Galaad, en Basán y sus aldeas, y por todos los pastizales de Sarón.
1Cr 5:17 Todos estos aparecen en los registros genealógicos durante los tiempos del rey Jotam de Judá y del rey Jeroboam de Israel.
1Cr 5:18 Había 44.760 guerreros competentes en los ejércitos de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés, hábiles en combate y armados de escudos, espadas y arcos.
1Cr 5:19 Hicieron guerra contra los agarenos, los jetureos, los nafiseos y los nodabitas.
1Cr 5:20 Clamaron a Dios durante la batalla, y él contestó su oración porque confiaron en él. De modo que derrotaron a los agarenos y a todos sus aliados.
1Cr 5:21 Entre el botín que tomaron de los agarenos había 50.000 camellos, 250.000 ovejas, 2000 burros y 100.000 cautivos.
1Cr 5:22 Muchos de los agarenos murieron en la batalla porque Dios luchaba contra ellos. Los habitantes de Rubén, Gad y Manasés vivieron en su tierra hasta que fueron llevados al destierro.
1Cr 5:23 La media tribu de Manasés era muy grande y se extendió por la tierra desde Basán hasta Baal-hermón, Senir y el monte Hermón.
1Cr 5:24 Estos fueron los jefes de sus clanes: Efer,* Isi, Eliel, Azriel, Jeremías, Hodavías y Jahdiel. Estos hombres tuvieron gran fama como guerreros poderosos y jefes de sus clanes.
1Cr 5:25 Sin embargo, estas tribus fueron infieles al Dios de sus antepasados. Adoraron a los dioses de las naciones que Dios había destruido.
1Cr 5:26 Por eso el Dios de Israel hizo que el rey Pul de Asiria (también conocido como Tiglat-pileser) invadiera la tierra y se llevara cautivos a la tribu de Rubén, a la tribu de Gad y a la media tribu de Manasés. Los asirios los desterraron y los llevaron a Halaj, a Habor, a Hara y al río Gozán, donde se encuentran hasta el día de hoy.
1Cr 6:1 * Los hijos de Leví fueron:Gersón, Coat y Merari.
1Cr 6:2 Entre los descendientes de Coat se encontraban Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
1Cr 6:3 Los hijos de Amram fueron: Aarón, Moisés y Miriam. Los hijos de Aarón fueron: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
1Cr 6:4 Eleazar fue el padre de Finees. Finees fue el padre de Abisúa.
1Cr 6:5 Abisúa fue el padre de Buqui. Buqui fue el padre de Uzi.
1Cr 6:6 Uzi fue el padre de Zeraías. Zeraías fue el padre de Meraiot.
1Cr 6:7 Meraiot fue el padre de Amarías. Amarías fue el padre de Ahitob.
1Cr 6:8 Ahitob fue el padre de Sadoc. Sadoc fue el padre de Ahimaas.
1Cr 6:9 Ahimaas fue el padre de Azarías. Azarías fue el padre Johanán.
1Cr 6:10 Johanán fue el padre de Azarías, el sumo sacerdote del templo* que Salomón construyó en Jerusalén.
1Cr 6:11 Azarías fue el padre de Amarías. Amarías fue el padre Ahitob.
1Cr 6:12 Ahitob fue el padre de Sadoc. Sadoc fue el padre de Salum.
1Cr 6:13 Salum fue el padre de Hilcías. Hilcías fue el padre de Azarías.
1Cr 6:14 Azarías fue el padre Seraías. Seraías fue el padre de Josadac,
1Cr 6:15 quien fue desterrado cuando el SEÑOR mandó a los habitantes de Judá y de Jerusalén al cautiverio bajo Nabucodonosor.
1Cr 6:16 * Los hijos de Leví fueron:Gersón,* Coat y Merari.
1Cr 6:17 Entre los descendientes de Gersón estaban Libni y Simei.
1Cr 6:18 Entre los descendientes de Coat estaban Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
1Cr 6:19 Entre los descendientes de Marari estaban Mahli y Musi. Los siguientes fueron los clanes de los levitas, agrupados de acuerdo a su familia patriarcal:
1Cr 6:20 Entre los descendientes de Gersón estaban Libni, Jahat, Zima,
1Cr 6:21 Joa, Iddo, Zera y Zeatrai.
1Cr 6:22 Entre los descendientes de Coat estaban Aminadab, Coré, Asir,
1Cr 6:23 Elcana, Abiasaf,* Asir,
1Cr 6:24 Tahat, Uriel, Uzías y Saúl.
1Cr 6:25 Entre los descendientes de Elcana estaban Amasai, Ahimot,
1Cr 6:26 Elcana, Zofai, Nahat,
1Cr 6:27 Eliab, Jeroham, Elcana y Samuel.*
1Cr 6:28 Los hijos de Samuel fueron: Joel* (el mayor) y Abías (el segundo).
1Cr 6:29 Entre los descendientes de Merari estaban Mahli, Libni, Simei, Uza,
1Cr 6:30 Simea, Haguía y Asasías.
1Cr 6:31 David nombró a los siguientes hombres para dirigir la música en la casa del SEÑOR después de que el arca fue colocada allí.
1Cr 6:32 Ellos se encargaron de la música en el tabernáculo* hasta que Salomón construyó el templo del SEÑOR en Jerusalén. Llevaron a cabo su labor siguiendo todas las ordenanzas que les transmitieron.
1Cr 6:33 Estos son los hombres que sirvieron junto con sus hijos: El músico Hemán pertenecía al clan de Coat. Su genealogía fue seguida a través de Joel, Samuel,
1Cr 6:34 Elcana, Jeroham, Eliel, Toa,
1Cr 6:35 Zuf, Elcana, Mahat, Amasai,
1Cr 6:36 Elcana, Joel, Azarías, Sofonías,
1Cr 6:37 Tahat, Asir, Abiasaf, Coré,
1Cr 6:38 Izhar, Coat, Leví y hasta Israel.*
1Cr 6:39 El primer ayudante de Hemán fue Asaf, del clan de Gersón.* La genealogía de Asaf fue seguida a través de Berequías, Simea,
1Cr 6:40 Micael, Baasías, Malquías,
1Cr 6:41 Etni, Zera, Adaía,
1Cr 6:42 Etán, Zima, Simei,
1Cr 6:43 Jahat, Gersón y Leví.
1Cr 6:44 El segundo ayudante de Hemán fue Etán, quien pertenecía al clan de Merari. La genealogía de Etán fue seguida a través de Quisi, Abdi, Maluc,
1Cr 6:45 Hasabías, Amasías, Hilcías,
1Cr 6:46 Amsi, Bani, Semer,
1Cr 6:47 Mahli, Musi, Merari y Leví.
1Cr 6:48 Sus hermanos levitas fueron asignados a otras tareas en el tabernáculo, la casa de Dios.
1Cr 6:49 Solamente Aarón y sus descendientes servían como sacerdotes. Presentaban las ofrendas en el altar de las ofrendas quemadas y en el altar del incienso, y llevaban a cabo todas las demás tareas relacionadas con el Lugar Santísimo. Hacían expiación por Israel al hacer todo lo que Moisés, el siervo de Dios, les había ordenado.
1Cr 6:50 Los descendientes es de Aarón fueron: Eleazar, Finees, Abisúa,
1Cr 6:51 Buqui, Uzi, Zeraías,
1Cr 6:52 Meraiot, Amarías, Ahitob,
1Cr 6:53 Sadoc y Ahimaas.
1Cr 6:54 Este es un registro de las ciudades y del territorio asignados, por sorteo sagrado, a los descendientes de Aarón que pertenecían al clan de Coat.
1Cr 6:55 Este territorio en Judá incluía Hebrón y los pastizales que lo rodeaban,
1Cr 6:56 pero Caleb, hijo de Jefone, recibió los campos y las zonas circundantes que pertenecían a la ciudad.
1Cr 6:57 Así que a los descendientes de Aarón les entregaron las siguientes ciudades, cada una con sus pastizales: Hebrón (una ciudad de refugio),* Libna, Jatir, Estemoa,
1Cr 6:58 Holón,* Debir,
1Cr 6:59 Aín,* Juta* y Bet-semes.
1Cr 6:60 Además, del territorio de Benjamín, recibieron Gabaón,* Geba, Alemet y Anatot, cada una con sus pastizales. De modo que se les entregaron trece ciudades a los descendientes de Aarón.
1Cr 6:61 Los demás descendientes de Coat recibieron por sorteo sagrado diez ciudades del territorio de la media tribu de Manasés.
1Cr 6:62 Los descendientes de Gersón recibieron por sorteo sagrado trece ciudades de los territorios de Isacar, Aser, Neftalí y de la región de Basán al oriente del Jordán, que pertenece a Manasés.
1Cr 6:63 Los descendientes de Merari recibieron por sorteo sagrado doce ciudades de los territorios de Rubén, Gad y Zabulón.
1Cr 6:64 Así que el pueblo de Israel asignó todas estas ciudades y pastizales a los levitas.
1Cr 6:65 Las ciudades en los territorios de Judá, Simeón y Benjamín, mencionadas anteriormente, se les asignaron por sorteo sagrado.
1Cr 6:66 A los descendientes de Coat les entregaron las siguientes ciudades del territorio de Efraín, cada una con sus pastizales:
1Cr 6:67 Siquem (una ciudad de refugio en la zona montañosa de Efraín),* Gezer,
1Cr 6:68 Jocmeam, Bet-horón,
1Cr 6:69 Ajalón y Gat-rimón.
1Cr 6:70 Los demás descendientes de Coat recibieron las ciudades de Aner y Bileam del territorio de la media tribu de Manasés, cada una con sus pastizales.
1Cr 6:71 Los descendientes de Gersón recibieron las siguientes ciudades del territorio de la media tribu de Manasés: Golán (en Basán) y Astarot, cada una con sus pastizales.
1Cr 6:72 Del territorio de Isacar recibieron Cedes, Daberat,
1Cr 6:73 Ramot y Anem, cada una con sus pastizales.
1Cr 6:74 Del territorio de Aser recibieron Masal, Abdón,
1Cr 6:75 Hucoc y Rehob, cada una con sus pastizales.
1Cr 6:76 Del territorio de Neftalí recibieron Cedes en Galilea, Hamón y Quiriataim, cada una con sus pastizales.
1Cr 6:77 Los demás descendientes de Merari recibieron las siguientes ciudades del territorio de Zabulón: Jocneam, Carta,* Rimón* y Tabor, cada una con sus pastizales.
1Cr 6:78 Del territorio de Rubén, al oriente del río Jordán frente a Jericó, recibieron Beser (una ciudad del desierto), Jahaz,*
1Cr 6:79 Cademot y Mefaat, cada una con sus pastizales.
1Cr 6:80 Además, del territorio de Gad recibieron Ramot de Galaad, Mahanaim,
1Cr 6:81 Hesbón y Jazer, cada una con sus pastizales.

domingo, 2 de julio de 2017

LECTURA BÍBLICA 2 DE JULIO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    7:18-35

Luc 7:18 Los discípulos de Juan el Bautista le contaron todo lo que Jesús hacía. Entonces Juan llamó a dos de sus discípulos
Luc 7:19 y los envió al Señor para que le preguntaran: «¿Eres tú el Mesías* a quien hemos esperado o debemos seguir buscando a otro?».
Luc 7:20 Los dos discípulos de Juan encontraron a Jesús y le dijeron: «Juan el Bautista nos envió a preguntarte: “¿Eres tú el Mesías a quien hemos esperado o debemos seguir buscando a otro?”».
Luc 7:21 En ese preciso momento Jesús sanó a muchas personas de enfermedades, dolencias, y expulsó espíritus malignos y le devolvió la vista a muchos ciegos.
Luc 7:22 Luego les dijo a los discípulos de Juan: «Regresen a Juan y cuéntenle lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos caminan bien, los leprosos son curados, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les predica la Buena Noticia.
Luc 7:23 Y díganle: “Dios bendice a los que no se apartan por causa de mí*”».
Luc 7:24 Después de que los discípulos de Juan se fueron, Jesús comenzó a hablar acerca de él a las multitudes. «¿A qué clase de hombre fueron a ver al desierto? ¿Acaso era una caña débil sacudida por la más leve brisa?
Luc 7:25 ¿O esperaban ver a un hombre vestido con ropa costosa? No, la gente que usa ropa elegante y vive rodeada de lujos se encuentra en los palacios.
Luc 7:26 ¿Buscaban a un profeta? Así es, y él es más que un profeta.
Luc 7:27 Juan es el hombre al que se refieren las Escrituras cuando dicen: “Mira, envío a mi mensajero por anticipado, y él preparará el camino delante de ti”*.
Luc 7:28 »Les digo que de todos los hombres que han vivido, nadie es superior a Juan. Sin embargo, hasta la persona más insignificante en el reino de Dios es superior a él».
Luc 7:29 Cuando oyeron esto, todos —hasta los cobradores de impuestos —coincidieron en que el camino de Dios era el correcto,* porque fueron bautizados por Juan.
Luc 7:30 Pero los fariseos y los expertos en la ley religiosa no aceptaron el plan de Dios para ellos, porque rechazaron el bautismo de Juan.
Luc 7:31 «¿Con qué puedo comparar a la gente de esta generación? —preguntó Jesús —. ¿Cómo los puedo describir?
Luc 7:32 Se parecen a los niños que juegan en la plaza. Se quejan ante sus amigos: “Tocamos canciones de bodas, y no bailaron; entonces tocamos canciones fúnebres, y no lloraron”.
Luc 7:33 »Pues Juan el Bautista no pasaba el tiempo comiendo pan y bebiendo vino, y ustedes dicen: “Está poseído por un demonio”.
Luc 7:34 El Hijo del Hombre,* por su parte, festeja y bebe, y ustedes dicen: “Es un glotón y un borracho, ¡y es amigo de cobradores de impuestos y de otros pecadores!”.
Luc 7:35 Pero la sabiduría demuestra estar en lo cierto por la vida de quienes la siguen*».




COLOSENSES 1:15-29

Col 1:15 Cristo es la imagen visible del Dios invisible. Él ya existía antes de que las cosas fueran creadas y es supremo sobre toda la creación*
Col 1:16 porque, por medio de él, Dios creó todo lo que existe en los lugares celestiales y en la tierra. Hizo las cosas que podemos ver y las que no podemos ver, tales como tronos, reinos, gobernantes y autoridades del mundo invisible. Todo fue creado por medio de él y para él.
Col 1:17 Él ya existía antes de todas las cosas y mantiene unida toda la creación.
Col 1:18 Cristo también es la cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo. Él es el principio, es supremo sobre todos los que se levantan de los muertos.* Así que él es el primero en todo.
Col 1:19 Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo
Col 1:20 y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz.
Col 1:21 Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones.
Col 1:22 Pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta.
Col 1:23 Pero deben seguir creyendo esa verdad y mantenerse firmes en ella. No se alejen de la seguridad que recibieron cuando oyeron la Buena Noticia. Esa Buena Noticia ha sido predicada por todo el mundo, y yo, Pablo, fui designado servidor de Dios para proclamarla.
Col 1:24 Me alegro cuando sufro en carne propia por ustedes, porque así participo de los sufrimientos de Cristo, que continúan a favor de su cuerpo, que es la iglesia.
Col 1:25 Dios me ha dado la responsabilidad de servir a su iglesia mediante la proclamación de todo su mensaje a ustedes.
Col 1:26 Este mensaje se mantuvo en secreto durante siglos y generaciones, pero ahora se dio a conocer al pueblo de Dios.
Col 1:27 Pues él quería que su pueblo supiera que las riquezas y la gloria de Cristo también son para ustedes, los gentiles.* Y el secreto es: Cristo vive en ustedes. Eso les da la seguridad de que participarán de su gloria.
Col 1:28 Por lo tanto, hablamos a otros de Cristo, advertimos a todos y enseñamos a todos con toda la sabiduría que Dios nos ha dado. Queremos presentarlos a Dios perfectos* en su relación con Cristo.
Col 1:29 Es por eso que trabajo y lucho con tanto empeño, apoyado en el gran poder de Cristo que actúa dentro de mí.




SALMO 125

Sal 125:1
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén.
Los que confían en el SEÑOR están seguros como el monte Sión; no serán vencidos, sino que permanecerán para siempre.
Sal 125:2 Así como las montañas rodean a Jerusalén, así rodea el SEÑOR a su pueblo, ahora y siempre.
Sal 125:3 Los perversos no gobernarán la tierra de los justos, porque entonces los justos podrían ser tentados a hacer el mal.
Sal 125:4 Oh SEÑOR, haz bien a los que son buenos, a los que tienen el corazón en armonía contigo.
Sal 125:5 Pero expulsa a los que recurren a caminos torcidos, oh SEÑOR; llévatelos junto con aquellos que hacen el mal. ¡Que Israel tenga paz!



LECTURA PARA LA NOCHE

1 CRÓNICAS    3-4

1Cr 3:1 Estos son los hijos de David que nacieron en Hebrón: El mayor fue Amnón, y su madre fue Ahinoam de Jezreel. El segundo fue Daniel, y su madre fue Abigail de Carmelo.
1Cr 3:2 El tercero fue Absalón, y su madre fue Maaca, hija de Talmai, rey de Gesur. El cuarto fue Adonías, y su madre fue Haguit.
1Cr 3:3 El quinto fue Sefatías, y su madre fue Abital. El sexto fue Itream, y su madre fue Egla, esposa de David.
1Cr 3:4 Estos seis hijos le nacieron a David en Hebrón, donde reinó siete años y medio. Luego David reinó otros treinta y tres años en Jerusalén.
1Cr 3:5 Entre los hijos de David que le nacieron en Jerusalén estaban Samúa,* Sobab, Natán y Salomón. La madre de ellos fue Betsabé,* hija de Amiel.
1Cr 3:6 Además David tuvo otros nueve hijos: Ibhar, Elisúa,* Elpelet,*
1Cr 3:7 Noga, Nefeg, Jafía,
1Cr 3:8 Elisama, Eliada y Elifelet.
1Cr 3:9 Estos fueron los hijos de David, sin contar los hijos que nacieron de sus concubinas. La hermana de ellos fue Tamar.
1Cr 3:10 Los descendientes de Salomón fueron: Roboam, Abías, Asa, Josafat,
1Cr 3:11 Yoram,* Ocozías, Joás,
1Cr 3:12 Amasías, Uzías,* Jotam,
1Cr 3:13 Acaz, Ezequías, Manasés,
1Cr 3:14 Amón y Josías.
1Cr 3:15 Los hijos de Josías fueron: Johanán (el mayor), Joacim (el segundo), Sedequías (el tercero) y Joacaz* (el cuarto).
1Cr 3:16 Los sucesores de Joacim fueron su hijo Joaquín y su hermano Sedequías.*
1Cr 3:17 Los hijos de Joaquín* —quien fue tomado prisionero por los babilonios— fueron: Salatiel,
1Cr 3:18 Malquiram, Pedaías, Senazar, Jecamías, Hosama y Nedabías.
1Cr 3:19 Los hijos de Pedaías fueron: Zorobabel y Simei. Los hijos de Zorobabel fueron: Mesulam y Hananías. (La hermana de ellos fue Selomit).
1Cr 3:20 Sus otros cinco hijos fueron Hasuba, Ohel, Berequías, Hasadías y Jusab-hesed.
1Cr 3:21 Los hijos de Hananías fueron: Pelatías y Jesaías. El hijo de Jesaías fue Refaías y el hijo de Refaías fue Arnán. El hijo de Arnán fue Abdías y el hijo de Abdías fue Secanías.
1Cr 3:22 Los descendientes de Secanías fueron: Semaías y sus hijos, Hatús, Igal, Barías, Nearías y Safat; seis en total.
1Cr 3:23 Los hijos de Nearías fueron: Elioenai, Ezequías y Azricam; tres en total.
1Cr 3:24 Los hijos de Elioenai fueron: Hodavías, Eliasib, Pelaías, Acub, Johanán, Dalaías y Anani; siete en total.
1Cr 4:1 Los descendientes de Judá fueron: Pérez, Hazrón, Carmi, Hur y Sobal.
1Cr 4:2 Reaía, hijo de Sobal, fue el padre de Jahat. Jahat fue el padre de Ahumai y Lahad. Estas fueron las familias de los zoratitas.
1Cr 4:3 Los descendientes de* Etam fueron: Jezreel, Isma, Ibdas, una hermana llamada Haze-lelponi,
1Cr 4:4 Penuel (el padre de* Gedor) y Ezer (el padre de Husa). Estos fueron los descendientes de Hur (el hijo mayor de Efrata), el antepasado de Belén.
1Cr 4:5 Asur (el padre de Tecoa) tuvo dos esposas, llamadas Hela y Naara.
1Cr 4:6 Naara dio a luz a Ahuzam, Hefer, Temeni y Ahastari.
1Cr 4:7 Hela dio a luz a Zeret, Izhar,* Etnán
1Cr 4:8 y Cos, quien fue antepasado de Anub, de Zobeba, y de todas las familias de Aharhel, hijo de Harum.
1Cr 4:9 Había un hombre llamado Jabes, quien fue más honorable que cualquiera de sus hermanos. Su madre le puso por nombre Jabes* porque su nacimiento le causó mucho dolor.
1Cr 4:10 Él fue quien oró al Dios de Israel diciendo: «¡Ay, si tú me bendijeras y extendieras mi territorio! ¡Te ruego que estés conmigo en todo lo que haga, y líbrame de toda dificultad que me cause dolor!»; y Dios le concedió lo que pidió.
1Cr 4:11 Quelub (hermano de Súa) fue el padre de Mehir, y Mehir fue el padre de Estón.
1Cr 4:12 Estón fue el padre de Bet-rafa, Paseah y Tehina. Tehina fue el padre de Ir-nahas. Estos fueron los descendientes de Reca.
1Cr 4:13 Los hijos de Cenaz fueron: Otoniel y Seraías. Los hijos de Otoniel fueron: Hatat y Meonotai.*
1Cr 4:14 Meonotai fue el padre de Ofra. Seraías fue el padre de Joab, el fundador del valle de los Artesanos,* así llamado porque eran artesanos.
1Cr 4:15 Los hijos de Caleb, hijo de Jefone, fueron: Iru, Ela y Naam. El hijo de Ela fue Cenaz.
1Cr 4:16 Los hijos de Jehalelel fueron: Zif, Zifa, Tirías y Asareel.
1Cr 4:17 Los hijos de Esdras fueron: Jeter, Mered, Efer y Jalón. Una de las esposas de Mered fue* madre de Miriam, Samai e Isba (el padre de Estemoa).
1Cr 4:18 Se casó con una mujer de Judá, quien fue madre de Jered (el padre de Gedor), Heber (el padre de Soco) y Jecutiel (el padre de Zanoa). Mered también se casó con Bitia, una hija del faraón, quien le dio hijos.
1Cr 4:19 La esposa de Hodías era hermana de Naham. Uno de sus hijos fue el padre de Keila, el garmita, y otro fue el padre de Estemoa, el maacateo.
1Cr 4:20 Los hijos de Simón fueron: Amnón, Rina, Ben-hanán y Tilón. Los descendientes de Isi fueron Zohet y Benzohet.
1Cr 4:21 Sela fue uno de los hijos de Judá. Los descendientes de Sela fueron: Er (el padre de Leca); Laada (el padre de Maresa); las familias de trabajadores del lino en Bet-asbea;
1Cr 4:22 Joacim; los hombres de Cozeba; y Joás y Saraf, quienes gobernaban Moab y Jasubi-lehem. Todos estos nombres provienen de registros antiguos.
1Cr 4:23 Eran los alfareros que vivieron en Netaím y Gedera y trabajaban para el rey.
1Cr 4:24 Los hijos de Simeón fueron: Jemuel,* Jamín, Jarib, Zohar* y Saúl.
1Cr 4:25 Los descendientes de Saúl fueron: Salum, Mibsam y Misma.
1Cr 4:26 Los descendientes de Misma fueron: Hamuel, Zacur y Simei.
1Cr 4:27 Simei tuvo dieciséis hijos y seis hijas, pero ninguno de sus hermanos tuvo familias numerosas. De modo que la tribu de Simeón nunca creció tanto como la tribu de Judá.
1Cr 4:28 Vivieron en Beerseba, Molada, Hazar-sual,
1Cr 4:29 Bilha, Esem, Tolad,
1Cr 4:30 Betuel, Horma, Siclag,
1Cr 4:31 Bet-marcabot, Hazar-susim, Bet-birai y Saaraim. Estas ciudades estuvieron bajo su control hasta la época del rey David.
1Cr 4:32 Sus descendientes también vivieron en Etam, Aín, Rimón, Toquén y Asán, cinco ciudades
1Cr 4:33 y las aldeas vecinas hasta llegar a Baalat.* Este era el territorio que les correspondía, y estos nombres aparecen en sus registros genealógicos.
1Cr 4:34 Entre los descendientes de Simeón estaban Mesobab, Jamlec, Josías hijo de Amasías,
1Cr 4:35 Joel, Jehú hijo de Josibías, hijo de Seraías, hijo de Asiel,
1Cr 4:36 Elioenai, Jaacoba, Jesohaía, Asaías, Adiel, Jesimiel, Benaía
1Cr 4:37 y Ziza hijo de Sifi, hijo de Alón, hijo de Jedaías, hijo de Simri, hijo de Semaías.
1Cr 4:38 Estos fueron los nombres de algunos de los jefes de los clanes ricos de Siméon. Sus familias crecieron en número
1Cr 4:39 y viajaron a la región de Gerar,* en la parte oriental del valle, en busca de pastura para sus rebaños.
1Cr 4:40 Allí encontraron buenos pastizales y una tierra tranquila y pacífica. Algunos de los descendientes de Cam antes vivían en esa región;
1Cr 4:41 pero durante el reinado de Ezequías de Judá, estos líderes de Simeón invadieron la región y destruyeron por completo* las casas de los descendientes de Cam y de los meunitas. Hoy en día no queda ni un rastro de ellos. Mataron a todos los que vivían allí y se apoderaron de la tierra, porque querían los buenos pastizales para sus rebaños.
1Cr 4:42 Quinientos de estos invasores de la tribu de Simeón fueron al monte Seir, dirigidos por Pelatías, Nearías, Refaías y Uziel, todos hijos de Isi.
1Cr 4:43 Aniquilaron a los pocos amalecitas que habían sobrevivido y viven allí desde entonces.

sábado, 1 de julio de 2017

LECTURA BÍBLICA 1 DE JULIO

LECTURA PARA LA MAÑANA

LUCAS    7:11-17

Luc 7:11 Poco después, Jesús fue con sus discípulos a la aldea de Naín, y una multitud numerosa lo siguió.
Luc 7:12 Cuando Jesús llegó a la entrada de la aldea, salía una procesión fúnebre. El joven que había muerto era el único hijo de una viuda, y una gran multitud de la aldea la acompañaba.
Luc 7:13 Cuando el Señor la vio, su corazón rebosó de compasión. «No llores» —le dijo.
Luc 7:14 Luego se acercó al ataúd y lo tocó y los que cargaban el ataúd se detuvieron. «Joven —dijo Jesús—, te digo, levántate».
Luc 7:15 ¡Entonces el joven muerto se incorporó y comenzó a hablar! Y Jesús lo regresó a su madre.
Luc 7:16 Un gran temor se apoderó de la multitud, y alababan a Dios diciendo: «Un profeta poderoso se ha levantado entre nosotros» y «Dios ha visitado hoy a su pueblo».
Luc 7:17 Y las noticias acerca de Jesús corrieron por toda Judea y sus alrededores.



COLOSENSES 1:1-14

Col 1:1 Yo, Pablo, elegido por la voluntad de Dios para ser apóstol de Cristo Jesús, y nuestro hermano Timoteo
Col 1:2 les escribimos esta carta a los fieles hermanos en Cristo que conforman el pueblo santo de Dios en la ciudad de Colosas. Que Dios nuestro Padre les dé gracia y paz.
Col 1:3 Siempre oramos por ustedes y le damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Col 1:4 porque hemos oído de su fe en Cristo Jesús y del amor que tienen por todo el pueblo de Dios.
Col 1:5 Ambas cosas provienen de la firme esperanza puesta en lo que Dios les ha reservado en el cielo. Ustedes han tenido esa esperanza desde la primera vez que escucharon la verdad de la Buena Noticia.
Col 1:6 Esa misma Buena Noticia que llegó a ustedes ahora corre por todo el mundo. Da fruto en todas partes mediante el cambio de vida que produce, así como les cambió la vida a ustedes desde el día que oyeron y entendieron por primera vez la verdad de la maravillosa gracia de Dios.
Col 1:7 Ustedes se enteraron de la Buena Noticia por medio de Epafras, nuestro amado colaborador; él es un fiel servidor de Cristo y nos ayuda en nombre de ustedes.*
Col 1:8 Nos contó del amor por los demás que el Espíritu Santo les ha dado.
Col 1:9 Así que, desde que supimos de ustedes, no dejamos de tenerlos presentes en nuestras oraciones. Le pedimos a Dios que les dé pleno conocimiento de su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual.
Col 1:10 Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más.
Col 1:11 También pedimos que se fortalezcan con todo el glorioso poder de Dios para que tengan toda la constancia y la paciencia que necesitan. Mi deseo es que estén llenos de alegría*
Col 1:12 y den siempre gracias al Padre. Él los hizo aptos para que participen de la herencia que pertenece a su pueblo, el cual vive en la luz.
Col 1:13 Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado,
Col 1:14 quien compró nuestra libertad* y perdonó nuestros pecados.




SALMO 123-124

Sal 123:1
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén.
Levanto mis ojos a ti, oh Dios, entronizado en el cielo.
Sal 123:2 Seguimos buscando la misericordia del SEÑOR nuestro Dios, así como los sirvientes fijan los ojos en su amo y la esclava observa a su ama, atenta al más mínimo gesto.
Sal 123:3 Ten misericordia de nosotros, SEÑOR, ten misericordia porque ya estamos hartos de tanto desprecio.
Sal 123:4 Ya estamos más que hartos de las burlas de los orgullosos y del desprecio de los arrogantes.

Sal 124:1
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. Salmo de David.
¿Qué habría ocurrido si el SEÑOR no hubiera estado de nuestro lado? Que todo Israel repita:
Sal 124:2 ¿Qué habría ocurrido si el SEÑOR no hubiera estado de nuestro lado cuando nos atacaron?
Sal 124:3 Nos habrían tragado vivos en el ardor de su enojo.
Sal 124:4 Las aguas nos habrían envuelto; un torrente nos habría inundado.
Sal 124:5 Así es, las impetuosas aguas de su furia nos habrían ahogado hasta la vida misma.
Sal 124:6 ¡Alaben al SEÑOR, quien no permitió que nos despedazaran con sus dientes!
Sal 124:7 Escapamos como un pájaro de la trampa del cazador; ¡la trampa se rompió y somos libres!
Sal 124:8 Nuestra ayuda viene del SEÑOR, quien hizo el cielo y la tierra.



LECTURA PARA LA NOCHE

1 CRÓNICAS    1-2

1Cr 1:1 Los descendientes de Adán fueron: Set, Enós,
1Cr 1:2 Cainán, Mahalaleel, Jared,
1Cr 1:3 Enoc, Matusalén, Lamec
1Cr 1:4 y Noé. Los hijos de Noé fueron:* Sem, Cam y Jafet.
1Cr 1:5 Los descendientes de Jafet fueron: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.
1Cr 1:6 Los descendientes de Gomer fueron: Askenaz, Rifat* y Togarmá.
1Cr 1:7 Los descendientes de Javán fueron: Elisa, Tarsis, Quitim y Rodanim.
1Cr 1:8 Los descendientes de Cam fueron: Cus, Mizraim,* Fut y Canaán.
1Cr 1:9 Los descendientes de Cus fueron: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Los descendientes de Raama fueron: Seba y Dedán.
1Cr 1:10 Cus también fue antepasado de Nimrod, quien fue el primer guerrero heroico de la tierra.
1Cr 1:11 Mizraim fue antepasado de los ludeos, los anameos, los lehabitas, los naftuhitas,
1Cr 1:12 los patruseos, los caslujitas y los caftoritas, de los que descienden los filisteos.*
1Cr 1:13 El hijo mayor de Canaán fue Sidón, antepasado de los sidonios. Canaán también fue antepasado de los hititas,*
1Cr 1:14 los jebuseos, los amorreos, los gergeseos,
1Cr 1:15 los heveos, los araceos, los sineos,
1Cr 1:16 los arvadeos, los zemareos y los hamateos.
1Cr 1:17 Los descendientes de Sem fueron: Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. Los descendientes de Aram fueron:* Uz, Hul, Geter y Mas.*
1Cr 1:18 Arfaxad fue el padre de Sela. Sela fue el padre de Heber.
1Cr 1:19 Heber tuvo dos hijos. El primero se llamó Peleg (nombre que significa «división»), porque durante su vida los habitantes del mundo estaban divididos en diferentes grupos según su idioma. Su hermano se llamó Joctán.
1Cr 1:20 Joctán fue antepasado de Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera,
1Cr 1:21 Adoram, Uzal, Dicla,
1Cr 1:22 Obal,* Abimael, Seba,
1Cr 1:23 Ofir, Havila y Jobab. Todos ellos fueron descendientes de Joctán.
1Cr 1:24 De manera que esta es la descendencia por medio de Sem: Arfaxad, Sela,*
1Cr 1:25 Heber, Peleg, Reu,
1Cr 1:26 Serug, Nacor, Taré
1Cr 1:27 y Abram, posteriormente conocido como Abraham.
1Cr 1:28 Los hijos de Abraham fueron: Isaac e Ismael.
1Cr 1:29 Estos son sus registros genealógicos: los hijos de Ismael fueron: Nebaiot (el mayor), Cedar, Adbeel, Mibsam,
1Cr 1:30 Misma, Duma, Massa, Hadad, Tema,
1Cr 1:31 Jetur, Nafis y Cedema. Estos fueron los hijos de Ismael.
1Cr 1:32 Los hijos de Cetura, la concubina de Abraham, fueron: Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa. Los hijos de Jocsán fueron: Seba y Dedán.
1Cr 1:33 Los hijos de Madián fueron: Efa, Efer, Hanoc, Abida y Elda. Todos ellos fueron descendientes de Abraham por medio de su concubina Cetura.
1Cr 1:34 Abraham fue el padre de Isaac. Los hijos de Isaac fueron: Esaú e Israel.*
1Cr 1:35 Los hijos de Esaú fueron: Elifaz, Reuel, Jeús, Jaalam y Coré.
1Cr 1:36 Los descendientes de Elifaz fueron: Temán, Omar, Zefo,* Gatam, Cenaz y Amalec, quien le nació a Timna.*
1Cr 1:37 Los descendientes de Reuel fueron: Nahat, Zera, Sama y Miza.
1Cr 1:38 Los descendientes de Seir fueron: Lotán, Sobal, Zibeón, Aná, Disón, Ezer y Disán.
1Cr 1:39 Los descendientes de Lotán fueron: Hori y Hemam.* La hermana de Lotán se llamaba Timna.
1Cr 1:40 Los descendientes de Sobal fueron: Alván,* Manahat, Ebal, Sefo* y Onam. Los descendientes de Zibeón fueron: Aja y Aná.
1Cr 1:41 El hijo de Aná fue Disón. Los descendientes de Disón fueron: Hemdán,* Esbán, Itrán y Querán.
1Cr 1:42 Los descendientes de Ezer fueron: Bilhán, Zaaván y Acán.* Los descendientes de Disán* fueron: Uz y Arán.
1Cr 1:43 Estos son los reyes que gobernaron en la tierra de Edom antes de que los israelitas tuvieran rey:* Bela, hijo de Beor, quien reinó desde su ciudad de Dinaba.
1Cr 1:44 Cuando Bela murió, reinó en su lugar Jobab, hijo de Zera, quien era de Bosra.
1Cr 1:45 Cuando Jobab murió, reinó en su lugar Husam, quien era de la región de Temán.
1Cr 1:46 Cuando Husam murió, reinó en su lugar Hadad, hijo de Bedad; y gobernó desde la ciudad de Avit. Él fue quien destrozó al ejército madianita en la tierra de Moab.
1Cr 1:47 Cuando Hadad murió, reinó en su lugar Samla, quien era de la ciudad de Masreca.
1Cr 1:48 Cuando Samla murió, reinó en su lugar Saúl, quien era de la ciudad de Rehobot del Río.
1Cr 1:49 Cuando Saúl murió, reinó en su lugar Baal-hanán, hijo de Acbor.
1Cr 1:50 Cuando Baal-hanán murió, reinó en su lugar Hadad; y gobernó desde la ciudad de Pau.* Su esposa fue Mehetabel, hija de Matred y nieta de Mezaab.
1Cr 1:51 Luego Hadad murió. Los jefes de los clanes de Edom fueron Timna, Alva,* Jetet,
1Cr 1:52 Aholibama, Ela, Pinón,
1Cr 1:53 Cenaz, Temán, Mibzar,
1Cr 1:54 Magdiel e Iram. Esos son los jefes de los clanes de Edom.
1Cr 2:1 Los hijos de Israel* fueron: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón,
1Cr 2:2 Dan, José, Benjamín, Neftalí, Gad y Aser.
1Cr 2:3 Judá tuvo tres hijos con Bet-súa, una mujer cananea. Sus nombres fueron Er, Onán y Sela; pero el SEÑOR vio que Er, el hijo mayor, era un hombre perverso, de manera que le quitó la vida.
1Cr 2:4 Tiempo después Judá tuvo mellizos con Tamar, su nuera viuda. Sus nombres fueron Pérez y Zera. En total, Judá tuvo cinco hijos.
1Cr 2:5 Los hijos de Pérez fueron: Hezrón y Hamul.
1Cr 2:6 Los hijos de Zera fueron: Zimri, Etán, Hemán, Calcol y Darda,* cinco en total.
1Cr 2:7 El hijo de Carmi (un descendiente de Zimri) fue Acán,* quien trajo calamidad sobre Israel cuando tomó el botín que había sido apartado para el SEÑOR.*
1Cr 2:8 El hijo de Etán fue Azarías.
1Cr 2:9 Los hijos de Hezrón fueron: Jerameel, Ram y Caleb.*
1Cr 2:10 Ram fue el padre de Aminadab. Aminadab fue el padre de Naasón, uno de los líderes de Judá.
1Cr 2:11 Naasón fue el padre de Salmón.* Salmón fue el padre de Booz.
1Cr 2:12 Booz fue el padre de Obed. Obed fue el padre de Isaí.
1Cr 2:13 El primer hijo de Isaí fue Eliab; el segundo, Abinadab; el tercero, Simea;
1Cr 2:14 el cuarto, Natanael; el quinto, Radai;
1Cr 2:15 el sexto, Ozem y el séptimo fue David.
1Cr 2:16 Sus hermanas se llamaban Sarvia y Abigail. Sarvia tuvo tres hijos: Abisai, Joab y Asael.
1Cr 2:17 Abigail contrajo matrimonio con un ismaelita llamado Jeter, y tuvieron un hijo llamado Amasa.
1Cr 2:18 Caleb, hijo de Hezrón, tuvo hijos con Azuba, su esposa, y con Jeriot.* Los hijos de ella se llamaban Jeser, Sobab y Ardón.
1Cr 2:19 Después de la muerte de Azuba, Caleb se casó con Efrata,* y tuvieron un hijo llamado Hur.
1Cr 2:20 Hur fue el padre de Uri, y Uri fue el padre de Bezalel.
1Cr 2:21 Cuando Hezrón tenía sesenta años de edad se casó con la hermana de Galaad, hija de Maquir, y tuvieron un hijo llamado Segub.
1Cr 2:22 Segub fue el padre de Jair, quien gobernó veintitrés ciudades en la tierra de Galaad
1Cr 2:23 (pero Gesur y Aram conquistaron las Ciudades de Jair,* y también tomaron Kenat y sus sesenta aldeas vecinas). Todos ellos fueron descendientes de Maquir, padre de Galaad.
1Cr 2:24 Poco después de la muerte de Hezrón en la ciudad de Caleb-efrata, su esposa Abías dio a luz un hijo llamado Asur (padre de* Tecoa).
1Cr 2:25 Los hijos de Jerameel, hijo mayor de Hezrón, fueron: Ram (el mayor), Buna, Orén, Ozem y Ahías.
1Cr 2:26 Jerameel tuvo una segunda esposa llamada Atara, quien fue la madre de Onam.
1Cr 2:27 Los hijos de Ram, el hijo mayor de Jerameel, fueron: Maaz, Jamín y Equer.
1Cr 2:28 Los hijos de Onam fueron: Samai y Jada. Los hijos de Samai fueron: Nadab y Abisur.
1Cr 2:29 Los hijos de Abisur y su esposa Abihail fueron: Ahbán y Molid.
1Cr 2:30 Los hijos de Nadab fueron: Seled y Apaim. Seled murió sin hijos,
1Cr 2:31 pero Apaim tuvo un hijo llamado Isi. El hijo de Isi fue Sesán, quien tuvo un descendiente llamado Ahlai.
1Cr 2:32 Los hijos de Jada, el hermano de Samai, fueron: Jeter y Jonatán. Jeter murió sin hijos,
1Cr 2:33 pero Jonatán tuvo dos hijos llamados Pelet y Zaza. Todos ellos fueron descendientes de Jerameel.
1Cr 2:34 Sesán no tuvo hijos, aunque sí tuvo hijas. También tuvo un sirviente egipcio llamado Jarha.
1Cr 2:35 Sesán le dio a Jarha una de sus hijas como esposa y tuvieron un hijo llamado Atai.
1Cr 2:36 Atai fue el padre de Natán. Natán fue el padre de Zabad.
1Cr 2:37 Zabad fue el padre de Eflal. Eflal fue el padre de Obed.
1Cr 2:38 Obed fue el padre de Jehú. Jehú fue el padre de Azarías.
1Cr 2:39 Azarías fue el padre de Heles. Heles fue el padre de Elasa.
1Cr 2:40 Elasa fue el padre de Sismai. Sismai fue el padre de Salum.
1Cr 2:41 Salum fue el padre de Jecamías. Jecamías fue el padre de Elisama.
1Cr 2:42 Entre los descendientes de Caleb, hermano de Jerameel, se encontraba Mesa (el hijo mayor), quien fue el padre de Zif. También entre los descendientes de Caleb estaban los hijos de Maresa, el padre de Hebrón.*
1Cr 2:43 Los hijos de Hebrón fueron: Coré, Tapúa, Requem y Sema.
1Cr 2:44 Sema fue el padre de Raham, y Raham fue el padre de Jorcoam. Requem fue el padre de Samai.
1Cr 2:45 El hijo de Samai fue Maón, y Maón fue el padre de Bet-sur.
1Cr 2:46 La concubina de Caleb, Efa, dio a luz a Harán, a Mosa y a Gazez. Harán fue el padre de Gazez.
1Cr 2:47 Los hijos de Jahdai fueron: Regem, Jotam, Gesam, Pelet, Efa y Saaf.
1Cr 2:48 Otra de las concubinas de Caleb, Maaca, dio a luz a Seber y a Tirhana.
1Cr 2:49 También dio a luz a Saaf (el padre de Madmana) y a Seva (el padre de Macbena y de Gibea). Caleb también tuvo una hija llamada Acsa.
1Cr 2:50 Todos ellos fueron descendientes de Caleb. Los hijos de Hur, el hijo mayor de Efrata, la esposa de Caleb, fueron: Sobal (el fundador de Quiriat-jearim),
1Cr 2:51 Salma (el fundador de Belén) y Haref (el fundador de Bet-gader).
1Cr 2:52 Los descendientes de Sobal (el fundador de Quiriat-jearim) fueron Haroe, la mitad de los manahetitas,
1Cr 2:53 y las familias de Quiriat-jearim: los itritas, los futitas, los sumatitas y los misraítas, de quienes procedía la gente de Zora y Estaol.
1Cr 2:54 Los descendientes de Salma fueron: la gente de Belén, los netofatitas, Atrot-bet-joab, la otra mitad de los manahetitas, los zoraítas,
1Cr 2:55 y las familias de escribas que vivieron en Jabes: los tirateos, los simeateos y los sucateos. Todos ellos fueron ceneos, que descendían de Hamat, el padre de la familia de Recab.*